08-01-2024, 05:28 AM
La semioni escuchó el nombre del arma con interés, no estaba equivocada en que debía ponerle nombre a su kanabo para que fuera más amenazante, por lo que miró su arma de forma pensativa durante unos segundos, pero enseguida volvió a mirar al hombre cuando la semioni escuchó su nombre. La rubia lo miró con el ceño fruncido cuando él se quedó mirándola de manera fija sin decir nada — ¿no le gusta su nombre? — pensó la joven sin entender lo que le pasaba. Entonces cuando volvió a hablar para decirle que nadie - en los últimos diez años - se refería a él por su nombre y enfatizar el de la chica, giró la muñeca revelando de forma disimulada su wanted. Sasha abrió los ojos por la sorpresa porque no se esperaba que lo llevara encima, pero si era amigo de Joe era normal y tal vez buscaba capturarla. La semioni apretó los puños y buscó con la mirada su kanabo, le había demostrado que podía con ella pero no iba a dejarse capturar sin pelear de nuevo.
La rubia tragó saliva antes de devolverle la mirada de forma seria por la tensión dado que el único sonido provenía del fuego. Pero sin esperarlo, empezó a rasgarlo con la boca tanto por la parte de arriba como con la de abajo. — Eso ha molado mucho. — dijo con emoción con sus ojos brillando y relajando las manos, entonces cayó en sus palabras. — Espera ¿Sohem? — preguntó extrañada por el nombre. — ¿No te gusta Emerec? Yo creo que mola, pero Sohem también. Los apodos son geniales siempre. — finalizó la joven su pequeña reflexión en voz alta fijándose en la pequeña sonrisa que le dedicaba mientras le decía que tenía problemas para recordar a las personas y por lo tanto se guardaría la foto. — Me caes bien. — le contestó de forma sincera con una gran sonrisa, estaba segura que Bepso se alegraría de verla haciendo amigos y no solo pegándose con el primero que se cruzase en su camino.
Después de la broma que le había hecho sobre si le agradecía por darle una paliza no esperó sus palabras de alago pero una en concreto no le gustó a la chica. — Soy una semioni, no una cría de gigante. Mira, tengo cuernos. — habló indignada la adolescente señalándose con el indice de ambas manos dicha parte. Entonces se quedó callada viendo como después de decir que pegaba más duro que un corazón roto miraba al cielo. — ¿Tú también tienes a alguien ahí arriba? — preguntó con curiosidad rebajando su tono de voz mientras seguía su mirada. Cuando volvió a dirigir su vista hacia ella le dijo que fuera había gente más fuertes que él y que no se podrían resistir a su recompensa, Sasha suspiró disgustada antes de responder. — Ya lo sé, mi primer combate de verdad fue en los Cabos Gemelos y necesité ayuda. Contra ti he perdido y eres amigo de Joe así que me podrías haber entregar a él cuando estaba inconsciente. — se sinceró la semioni desviando la mirada con pena. — Pero aún soy una adolescente así que me puedo volver todavía más fuerte para que no me pase nada a mí o a mis amigos. — siguió hablando esta vez con ilusión pensando en su versión adulta y en sus compañeros. — Ellos también son fuertes. — añadió bajando ligeramente en tono pero con una sonrisa tranquila en los labios recordando a los Shogun Gari, definitivamente la iban a matar por estar tanto tiempo lejos y sin avisarles, pero estaba disfrutando de aquella charla postcombate. — Por eso te seguía, tenía curiosidad por tu Ein Hauch y quería ver como lo usabas para aprender. — Sasha no vio la necesidad de esconder sus intenciones, por lo que siguió hablando de forma sincera mientras pegaba sus rodillas al pecho, abrazándolas, y apoyando su cabeza en ellas.
