[Presente Relativo] La moda de Kakutatsu
#23
La noche cayó completamente en isla Toko.

Mi intento de ir más despacio y sin prisa para que Ikirami pudiera ir más cómoda fue agradecido por ella, parece ser que empezaba poco a poco a estabilizarse y tranquilizarse, cosa que me tranquilizaba un poco. Mi pregunta sobre su vida en la Marina la aceptó de buena manera y procedió a contarme sobre ella.

Alegaba que en su totalidad ha sido aburrida, puesto a que tiene el cargo más bajo que hay en la Marina, pasando así 6 años enteros, sin ninguna novedad o algún tipo de misión que pudiera hacerla sentir útil dentro de nuestra organización. Realmente, la entendía perfectamente, solo que yo he estado así el doble de tiempo que ella, una docena de años, que se dice pronto. Bromeó sobre si yo siempre he sido comandante, acabando con una sonrisa muy dulce, creo que era la primera vez que le escuchaba reírse - ¿Supongo que eso es porque se encuentra ahora mismo a gusto y en confianza? - Pensé mientras terminaba de contarme sus años en la marina.

- También empecé de la misma manera. Como bien has dicho, las cosas más básicas las hice durante muchos años, para ser más exactos, el doble que tú. Doce años como soldado raso en el East Blue. Doce años aburrido, haciendo lo mismo, pero al menos tenía la tranquilidad de saber que estaba siendo útil, aunque fuera para las cosas más bajas y básicas - Dije mientras miraba el cielo, el cual, me percaté que estaba totalmente estrellado. Lo bueno de Isla Toko es que es un sitio en el que se puede contemplar muy bien este tipo de espectáculos tan preciosos. Ikirami parece ser que se percató que observé el cielo, y procedió a hacer lo mismo, añadiendo a su historia una frase que no dejé pasar desapercibida, 'Ha sido una época mucho mejor que la que pasé antes', aquello me chocó un poco, estaba convencido de que tenía relación con su reacción en la taberna, cuando Karl le preguntó por ello. Me apetecía preguntarla por si podía ayudarla en algo y escucharla, pero acto seguido terminó contando su verdadero motivo por el cual se alistó en la Marina.

Afirmó que quiere cambiar las cosas, que ese es su verdadero sueño, aunque por ello se llamase a sí misma una niña ilusa o algo parecido, fue una promesa que se hizo. Y, que estaba feliz de estar aquí. Le miré girando mi cabeza levemente - ¿Acaso soñar con algo es malo? - Le pregunté, con un tono un poco de humor, pero confidente - No hay nada de malo en soñar con algo, no eres ilusa por ello. No sé cómo quieres cambiar las cosas, pero estoy seguro de que lo harás, y tu promesa la cumplirás, ya lo verás - Dije volviendo a mirar al cielo y sonriendo.


Ikirami me arrojó una pregunta, sobre si era capaz de ver lo que parecía ser muchas estrellas juntas en forma de ocho ladeado. Medio cerré los ojos para fijarme bien en el cielo - A ver, déjame ver... - Pero, de repente, noté como su brazo izquierdo, se cruzaba con mi brazo derecho. Abrí los ojos otra vez, totalmente sorprendido por aquel gesto, incluso llegué a ponerme algo nervioso. Las noches en Toko no son precisamente calurosas como cuando está pegando el sol, pero podía sentir el calor de Ikirami cerca de mí. No sé si fue un gesto involuntario o a conciencia, pero, me da igual eso, era agradable, reconfortante, realmente se sentía bien. Simplemente, dejé que lo hiciera sin decir nada, observando donde me señalaba en el firmamento para observar aquella formación de estrellas que, como bien decía, se asemejaba a un ocho ladeado. A continuación pasó a explicarme una bonita historia. Trataba sobre la hija de un rey, la cual se enamoró de un plebeyo, lo cual trajo problemas a ambos, puesto que no era algo deseado, pero los dos quisieron cambiar su destino sin éxito por desgracia. Se juraron amor eterno bajo las estrellas a la vez que murieron allí, haciendo ascender ese romance al cielo, formando la constelación que me estaba enseñando. Realmente era una bonita fábula, que atesoraría para no olvidarla.

De repente, noté como me soltó el brazo de nuevo. En ese momento, un poco ruborizado, giré la cabeza con delicadeza y despacio, para mirarla. Estaba mirando al suelo, avergonzada, quizás sí que fue un acto involuntario que no tenía pensado hacer, pero el momento le animó a hacerlo. Continuó contándome que aquella preciosa historia se la contó su madre cuando era pequeña, un dato más que curioso por el cual quería preguntar, pero no era el momento ni el lugar. Aquella historia tenía relación directa con lo que me contó de su sueño, añadiendo que si alguien pedía un deseo bajo aquellas estrellas, se cumpliría, cosa que ella juró cuando entró a la Marina. Todo lo que acababa de pasar me gustó, tanto que esbocé una sonrisa. Tanto la historia, como el gesto de Ikirami de sincerarse, de abrir su corazón, ha alguien como yo. No estaba muy acostumbrado a ello, por lo que lo tenía en cuenta - Realmente es una historia preciosa, nunca antes me habían contado algo así - Le dije mirándola algo ruborizado, pero me daba igual que se me notase o no - Juraste debajo de estas estrellas tu promesa, pero ellas no serán quien hagan realidad eso, sino tú misma, recuérdalo - Miré de nuevo al cielo - Y me gustaría poder verlo con mis propios ojos - Esto me recordó a Minato en cierta parte. Le dije exactamente lo mismo, ver con mis ojos como cumplía su sueño. Pero con Ikirami, era diferente, aquel calor que sentí antes realmente me hizo pensar.

Para finalizar, me preguntó a mí que me llevó entrar a la Marina, mirando al cielo le respondí - Fue bastante raro. No tenía a donde ir, estaba totalmente sin un hogar, y por circunstancias de la vida, se presentó delante de mí, un completo chalado... Spike, se llamaba. Fue el que me salvó de unos piratas cuando era muy joven. Vio en mi potencial, vio un muchacho fuerte, y estaba convencido de que sería un gran Marine, por lo que me "adoptó" y se convirtió en mi mentor. Cuidó de mí, me enseñó muchas cosas buenas, pero también otras malas que a día de hoy sigo arrastrando. Pero a pesar de todo, le debo mi vida, aunque ya no esté aquí, él me salvó de una muerte prácticamente segura, y quiero que se sienta orgulloso de mí y ser una persona buena... - Miré levemente con la mirada a Ikirami - ... Para todos los que me rodean, claro - me acerqué disimuladamente a ella para estar más cerca - Yo, por desgracia, no conocí a mis padres, me abandonaron cuando era un bebe, y en su lugar, quien decidió criarme fue un humilde cocinero de un pueblo, Kofu. Puede que no nos una la sangre, pero para mí, él ha sido mi padre y siempre lo será - Giré la cabeza para mirarla mejor - No me contó historias tan bonitas como la tuya, él se dedicó a enseñarme a cocinar y todo lo relacionado con la gastronomía... Creo que me enseñó bien, quería dejarme su sueño a mi cargo, su restaurante - Miré de nuevo al cielo - Por desgracia, unos piratas acabaron con ese sueño una trágica noche, la cual desencadenó en irme de allí por una toma de decisiones de la gente del pueblo que no me gustaron nada... hasta que me topé con el loco de Spike - Agaché la mirada al suelo - Realmente, solo quiero ser un buen Marine para salvar a aquellos que no pueden defenderse de los que van a hacer daño, y cuidar de la gente que quiero. Ese es mi sueño -

Me dejé llevar totalmente por el momento, sincerándome completamente con Ikirami. Muy poca gente sabia de mi pasado, pero simplemente salió de mí el contarle todo. Volví a mirarla - Quizás... ahora que estamos debajo de estas estrellas, sea buena idea pedir ese deseo para ver si se cumple, ¿no? -
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RE: [Presente Relativo] La moda de Kakutatsu - por Joe - 10-01-2024, 09:19 PM

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