24-01-2024, 03:52 AM
39 de Verano. Año 11
Pueblo Kakutasu, Isla Toko, Corriente Daiya – 03:00 a.m.
Sasha sintió lástima cuando escuchó decir a Sohem - con una expresión que reflejaba pena - que nunca conoció a su hijo, al fin y al cabo ella tuvo suerte de por lo menos ver ligeramente a su madre antes de que el fuego engullera el buque de la marina, no podía llegar a imaginarse lo que era no saber absolutamente nada de alguien de tu propia sangre. Con determinación y su mejor pose se dispuso a escuchar todo lo que pudiera aprender, debía ser mucho más fuerte si no quería perder de nuevo. La risa del hombre llamó su atención haciendo que la semioni lo mirase dubitativa y después mirar su postura, no entendía lo que estaba haciendo mal.
Sohem alabó su postura pero el problema era que estaba en forma de semioni y le convenía más estar en forma híbrida de triceratops. La rubia reflexionó con cara pensativa mientras el hombre le explicaba el motivo, tenía sentido y ella era la primera en saber de buena mano como cambiaba en sus diferentes formas. Cuando acabó de hablar, la joven se transformó en su forma híbrida mientras reajustaba su postura. — Pues en la forma completa peso MUUUCHO más — dijo Sasha con orgullo ya que había sacado el tema de su forma de reptil. — La primera vez que me transformé hice naufragar un barco solo con mi peso. Por suerte estaba cerca de la orilla y no me pasó nada — añadió contenta explicando su primera y catastrófica aventura nada más salir de su isla mientras el hombre iba a por su kanabo.
Cuando el humano tuvo el arma en sus manos, empezó a recitar los movimientos que tenía que hacer mientras él mismo se los iba mostrando para que los viera, Sasha de forma rápida los empezó a copiar, no entendió lo de los grados en las rodillas pero simplemente imitó su postura paso a paso sin perder detalle. En el momento en el que le recomendó meter tripa, a Sohem le cambió la voz haciendo que la semioni tuviera que aguantar la risa bajando ligeramente la cabeza y subiendo los hombros mientras se mordía los labios. Ella sabía que no debía reírse pero le había pillado por sorpresa, entonces movió la cabeza a los lados un par de veces para centrarse, estaba segura que si le hacía caso sería tan guay como él, pese a aquel instante.
La adolescente vio como Sohem volvía a una postura relaja mientras ella se mantenía en la posición que le había dicho. Pero entonces su comentario le llamó la atención y miró como ella sujetaba el kanabo y se dio cuenta que sus manos estaban al revés. Frunció el ceño mientras ponía la mano derecha abajo separando ligeramente ambas manos y apretó con fuerza el arma con sus escamosas y afiladas garras verdes. Sasha se concentró mientras repasaba mentalmente todos los pasos y se aseguraba que los hacía bien, cogió aire y lo dejó ir para darse fuerzas y cuando metió tripa apretó con fuerza el kanabo aguantando el aire escasos segundos antes de dejarlo ir de golpe mientras bateaba con el kanabo de derecha a izquierda, como si hiciera su característico Meteor Run.
Una vez lo hizo se giró para ver la cara de Sohem, cambiando la postura por una más relajada de emoción, juntando sus puños cerca de su cara, con el arma en horizontal y mirando al hombre con ilusión. — ¿Qué te ha parecido? ¿Ha molado? — dijo de forma rápida ambas preguntas esperando la respuesta, pero entonces se dio cuenta de un detalle por lo que frunció el ceño. — Espera, me has dicho donde tengo que poner las manos, los pies, la barriga y el culo — dijo enumerando cada parte levantando un dedo de la mano derecha. Entonces cambio la cara por una expresión curiosa antes de hablar. — Pero, ¿Qué hago con la cola? — preguntó moviendo de forma leve dicha parte de izquierda a derecha justo detrás de su espalda.
akuma
