Leyenda
Otoño, Año 11
En un claro del Bosque Umbrío
Día 15, 08:10 AM
- Vale, aquí no debería de molestarnos nadie - le dije a Mandarina, antes de dejarle salir de mi abrigo. Me quité la capucha, dejando de esa forma mi pelo carmesí libre. Me aseguré de que nadie nos hubiera seguido. Parecía que la capucha había hecho su función. Tenía que ir con cuidado, ya que ahora era una mujer buscada. - Hablando de buscada... - dije, y me senté para rebuscar en mi pequeña bolsita. Saqué el cilindro que contenía el dibujo de Eli, aquel que la pequeña me había regalado en Ohara. Lo abrí, sacando su contenido, y me quedé mirándolo unos instantes.
- Va a ser muy complicado que volvamos a vernos, Eli - hablé, mirando al cielo. Sorprendentemente, aquel día no llovía. Había enormes nubarrones grises que amenazaban tormenta, pero parecía que aguantaría un poco más antes de mojarme. Enrollé el dibujo y lo volví a meter en el cilindro, el cual cerré y devolví a la bolsita. Saqué entonces lo que estaba buscando en primer lugar, los carteles de recompensa.
Había podido hacerme con algunos de los nuevos carteles de recompensa, aunque principalmente me importaban tres. - Peteiro Gorgullo, cuatro millones- murmuré, antes de pasar al siguiente. - Eaa, seis millones trescientos mil. - nuevamente, puse este al final, revelando el tercero. - Maeve Knox, catorce millones setecientos mil. - una mueca se dibujó en mi rostro. - ¡Catorce millones! - exclamé, echándome hacia atrás bruscamente, quedando tumbada en el suelo, con el cartel en lo alto. Irónicamente, aquel cartel tapaba parte de los pocos rayos de sol que entraban al claro, haciendo que no pudiera ver el cartel en sí, debido a la sombra que este proyectaba sobre mí. Me eché a reír, bajando los brazos, apoyando el cartel sobre mi pecho. Me alegraba enormemente ver la recompensa de la que posiblemente era mi única amiga (si ella así quería considerarme, puesto que por mi parte era así). - Dejar huella - recordé, las palabras de la albina con una sonrisa. En realidad, aquel era un muy buen primer paso para llevar a cabo su sueño. Tener una primera recompensa de casi quince millones en verdad era algo a tener en cuenta. Como era de esperar, las críticas voces en mi cabeza comenzaron a hacer de las suyas. - Si les dimos una paliza a los guardias entre los tres, ¿por qué su recompensa es el doble que la mía? - saqué la libreta en la que apuntaba esas cosas. - ¿A parte de cargarse a dos guardias, múltiples intentos de homicidio y asesinato, allanamientos de morada, extorsión, robo, torturas y quemar vivo a un grupo de personas, qué ha hecho para merecer esa recompensa? - pregunté en alto, como si esperando que alguien me respondiera. Me quedé unos instantes en silencio, pensativa - Bueno, tiene ojos bonitos - afirmé. No tenía ninguna relación con aquel tema, pero a decir verdad fue lo único que me vino a la cabeza. Asentí, antes de coger de mi abrigo el Den Den, disponiéndome a llamarle. Me acordé entonces de que no tenía forma de contactar con ella, puesto que el día le pregunté su número de Den Den esta me respondió, como siempre, con una broma que no entendí y por ello apunté un número equivocado. De hecho, cuando conseguí encontrarla después de leer los periódicos se rio de mí por aquello.
- Te voy a acabar comprando un Den Den y los vamos a sincronizar, así no vas a tener excusa para no cogerme - hablé yo sola, algo molesta. A decir verdad, Maeve no tenía ninguna culpa de nada de eso, pero parándome a pensar en ello, es posible que me sintiera algo celosa por la diferencia entre las recompensas de ambas.
Antes de dejar más libertad de acción a mis propias críticas para que me llevaran a hacer alguna tontería que involucrara a la otra mujer, me levanté de un salto. - Vale, a lo que habíamos venido. - dije, quitándome el abrigo. Me agaché, separando los mechones con cuidado. Tras quitar un par de hojas secas me levanté bruscamente. Procedí a quitarme entonces la camisa, puesto que posiblemente me supondría una molestia. Me agaché, antes de comenzar a realizar flexiones.
Resumen
Aclaraciones
Akuma
Karmas relevantes
