Tras tratar de hacer dominadas sin mucho éxito, decidí que lo mejor era continuar con las flexiones. Tenía las manos húmedas y frías, pero a decir verdad no me importaba lo más mínimo. Me quedé un ratito pensativa, tratando de recordar alguna vez que me hubiera resfriado, pero ninguna vino a mi mente. Seguramente se tratara de algún rasgo de los onis, puesto que tampoco recordaba haber visto a mamá enferma nunca. - Seguro que si soy tan fuerte como mamá, aunque no sea tan alta como ella tendré más recompensa. - hablaba, mientras continuaba con mi entrenamiento. Cerré los ojos, centrándome en los siguientes ejercicios a realizar. - Flexiones, luego toca correr,...
*La música se detiene*
Entonces, escuché una voz que me preguntaba. - Doscientas seis, ¿quieres unirte? - respondí casi al instante. No sabía la razón, pero respondí de manera inconsciente, seguramente porque había reconocido la voz. Continué con las flexiones, hasta que, casi un minuto después, me di cuenta. - Espera, ¿qué hago yo respondiendo? - hablé, notablemente molesta. Aunque más molesta conmigo misma que con cualquier otra persona que allí pudiera haber. Me levanté de un salto, aprovechando el impulso al levantarme, y miré hacia donde provenía la voz. Maeve se encontraba allí, sentada, con las piernas cruzadas como si estuviera sentada en un majestuoso trono, mirándome con una media sonrisa. Me giré, mirando a la rama que había roto al intentar hacer dominadas. - Sí que me he dado un buen golpe, para que Pandita venga a verme. O me he dormido y estoy soñando - caí entonces en que Mandarina estaba allí, junto al tocón, mirando a la albina mujer. - Si Mandarina está allí... - me giré. Efectivamente, se trataba de Maeve, y ahora Mandarina se encontraba sobre su regazo, hecho una bolita.
- Ah, Maeve. - hablé, no menos sorprendida, mientras cogía mi bolsa. - Siento lo de antes, pensaba que estaba soñando, o que me había dado un golpe en la cabeza y eras una alucinación. - me acerqué lentamente a ella, mientras sacaba la toalla de la bolsa y comenzaba a secarme. - Posiblemente eras la última persona a la que esperaba ver aquí, la verdad.¿Qué te trae por aquí? - pregunté. - Yo había venido a entrenar, como te habrás podido intuir. - expliqué, secándome la cara. Me senté entonces en el suelo, frente a esta, antes de colgarme la toalla al cuello. - Había pensado que como yo no tengo unos ojos tan - miré a esta a los ojos. Mala idea - bonitos - pensé - de panda - fue lo que dije en su lugar, mientras bajaba la mirada, algo sonrojada. ¿Por qué me costaba tanto mirarle a los ojos?. Respiré profundamente, para calmarme antes de continuar hablando. - Pues había pensado que si me hago más fuerte, igual me suben también la recompensa. - sonreí.
- Tenía pensado seguir entrenando un rato. ¿Te apetece unirte? - propuse, aunque rectifiqué rápidamente - Bueno, podemos hacer alguna otra cosa, si quieres. - propuse después, sin poder mirarle a los ojos
Info
Resumen
Eaa está entrenando cuando escucha la voz de Maeve. Inconscientemente la reconoce y responde, aunque tras unos instantes se percata de lo que acaba de suceder. Cuando se levanta piensa que es alguna especie de alucinación, pero tras ver que es real (en parte gracias a Mandarina), se acerca a ella para hablar.
Akuma
Tama Tama No Mi: Modelo Huevo
Zoan
3
¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Esta fruta convierte al usuario en las distintas "fases" de un gallo, convirtiéndolo en un humano huevo, un humano pollito y un humano gallo respectivamente.
Especificaciones
Esta fruta Zoan cuenta con distintas especificaciones que la hacen muy diferente de las demás:
La primera de todas es que el usuario no puede alternar su transformación y siempre está en forma híbrida y sus bonos siempre están presentes, y dicha transformación no consume su energía. Por el mismo motivo, su transformación no puede ser interrumpida por los métodos convencionales de umbral del dolor. Como consecuencia de esto, es una zoan que no cuenta con un estado de regeneración pasiva aumentado.
De igual modo su muerte es un estado de transición entre una forma y la siguiente, siendo el orden natural de estas: Huevo > Pollito > Gallo. El usuario llegará a este "estado de transición" cuando se cumpla la normativa de "muertes" del foro, es decir, cuando alcance una acumulación de daño en negativo superior a su Voluntad X2. En ese momento estará en su forma más vulnerable pasando de una fase a la siguiente, inconsciente, durante dos turnos, y si acumula una cantidad de daño en negativo total superior a la mitad de su Vitalidad total el usuario morirá irremediablemente.
En su Modo Tamago el usuario no ve alterada su apariencia, peso, ni altura, pero en cambio llevará la parte inferior de un cascarón de huevo que le cubrirá la cintura y la cadera, y en la que tendrá introducidas las piernas. El cascarón es blanco con motas del mismo color de su cabello.
En su Modo Hiyoko el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un pollito. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas del mismo color del cabello del usuario y le brota un pequeño pico sustituyendo su boca y labios, de veinte centímetros de largo y de tono anaranjado, y conservará su cabello.
En su Modo Niwatori el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un gallo. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas de color blanco, le brotará una cola emplumada negra, en cascada, de sesenta centímetros, perderá el cabello y ganará una cresta roja de treinta centímetros, un colgajo del mismo color y de la misma longitud, y le brotará un gran pico sustituyendo su boca y labios, de cuarenta centímetros de largo y de tono amarillento
Control de Akuma: 100 CA.
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales basadas en la fase en la que te encuentres y obtienes los siguientes bonos fijos y no acumulables en cada una de ellas respectivamente:
· Modo Tamago: +40RES y +10FUE.
· Modo Hiyoko: +30AGI y +20FUE.
· Modo Niwatori: +15RES, +15AGI, +15FUE y +5VOL.
Debilidades: Las habituales de las Akuma No Mi.
Código: tama
Atributos
Copio los atributos del tema de la aventura. Para que al leerlo en un futuro tengan más consistencia, ahora que los atributos se fijan a los temas al postear. No voy a pegarme con nadie, pero se me hacía raro ver nivel 9
[personajeinvalido=752]
Karmas relevantes
Salud de hierro: Tu personaje no sufre enfermedades de forma natural. (La referencia que Eaa hace respecto a que no recuerda haberse resfriado nunca)
Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti. [Incompatible con Feo y Difícil de mirar]
Toque divino: Recibes un trato aún más favorable por parte de los NPCs. Si dispones de la fruta Mero Mero no mi, te da acceso a la capacidad de petrificar a quienes se sientan atraídos por ti. Requiere el Karma “Belleza” [Incompatible con Feo y Difícil de mirar]
Voz amable: Tienes un tono de voz que tiende a relajar las tensiones en los conflictos para que los NPCs no se muestren hostiles ante ti.
Herida permanente: Tienes una herida permanente que suma un 10% de daño a los ataques físicos que impacten en la zona - En el interior brazo izquierdo a la altura del bíceps