21-02-2024, 11:36 PM
OST
Maeve parecía muy mareada, pero se puso en pie y se dispuso a atacar de nuevo a Brenda. Kisuke no tuvo mucho tiempo tampoco para andar pendiente de la joven albina. Kahn había sacado una vara negra de unos dos metros, de acero, que tenía manchas de sangre por toda su longitud. Lo balanceaba con maestría y se abalanzó sobre Kisuke, con un golpe lateral que el pescador atajó con su katana, con la parte plana para proteger el filo.
"Este tío sabe lo que hace, no va a ser nada fácil."
Haciendo acopio de fuerzas, empujó la vara hacia un lado y cargando con el hombro sobre el esternón del grandullón, aprovechó para golpear con la empuñadura en la zona abdominal de Kahn, quien, a pesar de que el golpe lo hizo retroceder pudo balancear la vara y golpear a Kisuke en el codo izquierdo, dejándole el brazo acalambrado al pescador.
"Mierda, no podré blandir bien a Yamigiri con el brazo entumecido."
Se abalanzó sobre el tipo, que aún intentaba recobrar el aliento y le consiguió hacer un corte superficial en el pecho, en un frenético intercambio de lances en los que los dos pusieron en juego toda su destreza y habilidad.
Fue entonces cuando algo golpeó a Kisuke desde detrás desconcertándolo por un instante, que aprovechó el grandullón para, con un movimiento sublime, inmovilizar al pescador contra la pared con la vara de acero. Uno de los extremos presionaba el brazo derecho de Kisuke contra el muro a la altura de la muñeca, con lo que no podía defenderse con ella.
"Realmente este cabrón es fuerte, me está reteniendo con una mano... Piensa Kisuke, piensa."
Pero tampoco tenía mucho tiempo para pensar, porque Kahn metió su mano en el bolsillo y sacó una jeringuilla similar a la que habían usado con Maeve minutos antes. En ese momento, el humo del cigarrillo que aún colgaba del labio inferior de Kisuke se metió en el ojo del pescador, obligándolo a entrecerrarlo y se le ocurrió algo. Justo cuando Kahn iba a inyectarle el sedante, Kisuke escupió el cigarro que impactó en la cara del grandullón que, sin pretenderlo, aflojó su presa mínimamente, con lo que Yami aprovechó para patearle y liberarse, y, según retrocedía, asestarle un tajo de abajo arriba desde la cadera al hombro derecho.
"Demasiado superficial."
Un olor nauseabundo y putrefacto inundó la sala. No se había percatado de ello por su propia refriega, pero al mirar alrededor vio una escena curiosa: una mujer lagarto enorme clavada al suelo por el pie con una espada que intentaba arrancar, y un enorme boquete en la pared, que al parecer no era tal, del que salía aquel hedor insoportable. Kisuke dedujo que Maeve había caído por ahí, pero todavía tenía que estar pendiente de Kahn.
-Maeve, responde, ¿estás en el agujero?¿Qué cojones tienen estos enfermos ahí que huele a puta mierda?
No sabía que podría estar pasando con Maeve, pero parecía que las sorpresas no iban a terminar aún.
"Este tío sabe lo que hace, no va a ser nada fácil."
Haciendo acopio de fuerzas, empujó la vara hacia un lado y cargando con el hombro sobre el esternón del grandullón, aprovechó para golpear con la empuñadura en la zona abdominal de Kahn, quien, a pesar de que el golpe lo hizo retroceder pudo balancear la vara y golpear a Kisuke en el codo izquierdo, dejándole el brazo acalambrado al pescador.
"Mierda, no podré blandir bien a Yamigiri con el brazo entumecido."
Se abalanzó sobre el tipo, que aún intentaba recobrar el aliento y le consiguió hacer un corte superficial en el pecho, en un frenético intercambio de lances en los que los dos pusieron en juego toda su destreza y habilidad.
Fue entonces cuando algo golpeó a Kisuke desde detrás desconcertándolo por un instante, que aprovechó el grandullón para, con un movimiento sublime, inmovilizar al pescador contra la pared con la vara de acero. Uno de los extremos presionaba el brazo derecho de Kisuke contra el muro a la altura de la muñeca, con lo que no podía defenderse con ella.
"Realmente este cabrón es fuerte, me está reteniendo con una mano... Piensa Kisuke, piensa."
Pero tampoco tenía mucho tiempo para pensar, porque Kahn metió su mano en el bolsillo y sacó una jeringuilla similar a la que habían usado con Maeve minutos antes. En ese momento, el humo del cigarrillo que aún colgaba del labio inferior de Kisuke se metió en el ojo del pescador, obligándolo a entrecerrarlo y se le ocurrió algo. Justo cuando Kahn iba a inyectarle el sedante, Kisuke escupió el cigarro que impactó en la cara del grandullón que, sin pretenderlo, aflojó su presa mínimamente, con lo que Yami aprovechó para patearle y liberarse, y, según retrocedía, asestarle un tajo de abajo arriba desde la cadera al hombro derecho.
"Demasiado superficial."
Un olor nauseabundo y putrefacto inundó la sala. No se había percatado de ello por su propia refriega, pero al mirar alrededor vio una escena curiosa: una mujer lagarto enorme clavada al suelo por el pie con una espada que intentaba arrancar, y un enorme boquete en la pared, que al parecer no era tal, del que salía aquel hedor insoportable. Kisuke dedujo que Maeve había caído por ahí, pero todavía tenía que estar pendiente de Kahn.
-Maeve, responde, ¿estás en el agujero?¿Qué cojones tienen estos enfermos ahí que huele a puta mierda?
No sabía que podría estar pasando con Maeve, pero parecía que las sorpresas no iban a terminar aún.
