La seriedad en el tono de la albina, más incluso que sus palabras a la hora de responder, me chocaron sobremanera. Aquello, más la petición (aunque sonaba casi como una orden) de que me vistiera, disiparon por completo todo mi nerviosismo. En su lugar, mi mente se llenaba de una extraña sensación de sorpresa, la cual solo hacía que me enterara aún menos de qué estaba pasando. Mientras me estaba vistiendo, una duda vino a mi cabeza, una bastante importante, referente a su último comentario.
- Pero, has sido tú la que ha sugerido darle otros usos al látigo. - me giré y le pregunté, extrañada. Tenía genuina curiosidad por las razones detrás de su cambio de parecer. Tras la extraña mueca a mi comentario, comencé a atar cabos. Como si se tratase de un investigador recordando un suceso clave en una novela de misterio, recordé el lapsus que había tenido hacía un momento y que, sin ser yo consciente de ello dio pie a la sucesión de hechos que nos habían llevado a esta situación. - Ay ay ay - dije, nuevamente roja como un tomate. Para sorpresa de nadie, me tapé la cara con las manos, mientras me sentaba en el suelo, enormemente avergonzada. - No, no. Me he confundido - comencé a explicar - Y luego pensaba que tú... - me costaba incluso respirar, por lo que me eché hacia atrás, quedando tumbada. Dejé de hablar unos instantes - Coge aire Eaa - me dije a mí misma. - Y ahora suelta despacio - tras respirar profundamente un par de veces, me di un par de golpes con las palmas de las manos en las mejillas. Mandarina, posiblemente asustado porque me pasara algo o emocionado por pensar que íbamos a jugar, se subió en mi pecho y se me quedó mirando. - Vale, ¿por dónde iba? - dije, recapacitando brevemente. - Vale. Pues, antes estaba nerviosa, y me he confundido. En vez de excitada quería decir expectante. Y luego cuando me has preguntado pensaba que querías... yo que sé, y me he puesto más nerviosa todavía. - cerré los ojos, esperando de esa forma no cruzar miradas con la albina, puesto que aquello solo empeoraría la situación. - Pensaba que, yo que se, te gustaban algunas de esas cosas raras, y encima como te has puesto a hablar con ese tono... - notaba como poco a poco me iba poniendo más y más nerviosa. Volví a coger aire, acariciando suavemente a Mandarina, quien maullaba - Bueno, como habrás visto, tengo bastante experiencia con cosas de esas. - confesé. Estaba nuevamente hablando de más, pero me sentía tan mal en aquel momento que no me importaba. - Antes de que te rias. No, no ha sido por gusto, de hecho, no me gustan esas cosas. - expliqué. - Por no gustarme ni siquiera me gusta que la gente se me acerque por detrás y me agarre, ni que entren en mi habitación mientras duermo. - Sin darme cuenta acababa de revelarle a Maeve posiblemente mis dos mayores debilidades. Seguramente, con la intención de que esta inconscientemente las interiorizara y no se diera ninguna de esas dos situaciones en un futuro. - Bueno, seguramente ahora pienses que estoy loca y no quieras verme nunca más, y con toda la razón del mundo. - expuse - Pero, si te vas, ¿puedes llevarte a Mandarina? Creo que tiene hambre, y yo quiero seguir entrenando un poco más. - era mentira. Mandarina acababa de comer, pero después de mis repetidas meteduras de pata, en cierto modo quería estar sola, para poder llorar a gusto. - Felicidades, la única persona a la que puedes llamar amiga y vas y consigues que piense que eres una degenerada. - esta vez, no eran las críticas voces de mi cabeza quienes me reprochaban mi actuación. Esas seguramente habían desistido hacía ya un tiempo de intentar hacerme entrar en razón.
Info
Resumen
Las palabras de Maeve hacen entrar en razón a Eaa. Esta se extraña primero por el cambio en la forma de actuar de Maeve, pero poco a poco empieza a atar cabos. Tras eso trata de explicarle el malentendido a la albina, dando un monólogo a esta.
Aclaración
A pesar del debate interno de Eaa, no se nota tristeza en sus palabras.
Akuma
Tama Tama No Mi: Modelo Huevo
Zoan
3
¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Esta fruta convierte al usuario en las distintas "fases" de un gallo, convirtiéndolo en un humano huevo, un humano pollito y un humano gallo respectivamente.
Especificaciones
Esta fruta Zoan cuenta con distintas especificaciones que la hacen muy diferente de las demás:
La primera de todas es que el usuario no puede alternar su transformación y siempre está en forma híbrida y sus bonos siempre están presentes, y dicha transformación no consume su energía. Por el mismo motivo, su transformación no puede ser interrumpida por los métodos convencionales de umbral del dolor. Como consecuencia de esto, es una zoan que no cuenta con un estado de regeneración pasiva aumentado.
De igual modo su muerte es un estado de transición entre una forma y la siguiente, siendo el orden natural de estas: Huevo > Pollito > Gallo. El usuario llegará a este "estado de transición" cuando se cumpla la normativa de "muertes" del foro, es decir, cuando alcance una acumulación de daño en negativo superior a su Voluntad X2. En ese momento estará en su forma más vulnerable pasando de una fase a la siguiente, inconsciente, durante dos turnos, y si acumula una cantidad de daño en negativo total superior a la mitad de su Vitalidad total el usuario morirá irremediablemente.
En su Modo Tamago el usuario no ve alterada su apariencia, peso, ni altura, pero en cambio llevará la parte inferior de un cascarón de huevo que le cubrirá la cintura y la cadera, y en la que tendrá introducidas las piernas. El cascarón es blanco con motas del mismo color de su cabello.
En su Modo Hiyoko el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un pollito. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas del mismo color del cabello del usuario y le brota un pequeño pico sustituyendo su boca y labios, de veinte centímetros de largo y de tono anaranjado, y conservará su cabello.
En su Modo Niwatori el usuario se transformará por completo en una versión antropomórfica de un gallo. Sus pies y piernas se convierten en las patas de un ave, sus brazos se convierten en alas cuya última pluma tiene capacidad prensil. Todas las articulaciones mantienen su longitud original aunque se transformen. De igual modo, toda su piel se llena de plumas de color blanco, le brotará una cola emplumada negra, en cascada, de sesenta centímetros, perderá el cabello y ganará una cresta roja de treinta centímetros, un colgajo del mismo color y de la misma longitud, y le brotará un gran pico sustituyendo su boca y labios, de cuarenta centímetros de largo y de tono amarillento
Control de Akuma: 100 CA.
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales basadas en la fase en la que te encuentres y obtienes los siguientes bonos fijos y no acumulables en cada una de ellas respectivamente:
· Modo Tamago: +40RES y +10FUE.
· Modo Hiyoko: +30AGI y +20FUE.
· Modo Niwatori: +15RES, +15AGI, +15FUE y +5VOL.
Debilidades: Las habituales de las Akuma No Mi.
Código: tama
Karmas relevantes
Secreto: Tu personaje guarda un secreto que le avergüenza, y lo ha compartido con alguien de confianza. Pero si se descubre más allá de eso, sufrirá un -20 permanente en su Voluntad.
Herida permanente: Tienes una herida permanente que suma un 10% de daño a los ataques físicos que impacten en la zona - En el interior brazo izquierdo a la altura del bíceps