[Presente relativo] Operación Biblioteca
#4
Leyenda


Parecía que mi grito no había impresionado mucho a aquellos marines, pues ninguno de ellos parecía con intención de cesar su ataque o pararse a escuchar mis palabras. - Bueno, luego dejo una notita. - me reí. Me mantuve en posición, esperando el momento oportuno para golpear a los marines que se me acercaban. Una ves estuvieron lo suficientemente cerca, estiré ambos brazos y, corriendo en su dirección, les propiné un duro lariat a aquellos de la primera fila. Pelear sola contra treinta hombres es algo que es mucho más sencilla decir que hacer. Mi golpe había noqueado a un buen número de guardias, pero todavía quedaban unos cuantos más. No era una cantidad que no pudiera derribar con un golpe más, pero eso no significaba que pudiera evitar todos sus ataques. Posiblemente alguien incluso llegara a pensar que treinta hombres era algo que una única mujer no podía gestionar. Chasqueé la lengua. Esos dos niñatos me recordaron que había gente tan gilipollas, y pensar en eso me molestaba bastante. No tardé en sentir uno de los sables perforar mi costado izquierdo, seguido de otro que rozó mi antebrazo derecho. No eran cortes profundos, ni mucho menos, pero he de admitir que escocían bastante. Agarré con fuerza el sable que tenía en el costado. Lo último que necesitaba era que por alguna razón este profundizara más en mi interior e hiciera alguna herida bastante más problemática.

Mi mano izquierda comenzó a sangrar, a causa de la fuerza ejercida sobre el filo. Conseguí también que el hombre soltara el arma, cuando todos los que me rodeaban se alejaron, disponiéndose a cargar nuevamente. Saqué el sable con una mueca de molestia, y lo clavé en el pecho del tipo que estaba tirado más cerca de mí. Se revolvió unos instantes, antes de quedarse inmóvil. Me llevé la mano al costado, presionando la herida - Ahora sí que me habéis cabreado - hablé. - Yo que solo venía a leer y ahora voy a tener que pedirle ayuda a Maeve para coserme la herida. - no quitaba los ojos de aquel cabrón que había tenido la mala fortuna de hacerme aquella herida. Cogí un pequeño trapo, vendando un poco el corte de mi mano.

- Pirata Eaa, demonio comeniños. Es su última ocasión de rendirse -  habló, arrogante, el mismo marine de antes. - Sí, venga. ¿Pero cómo que comeniños? - grité, sin entender una mierda de dónde venía ahora ese hombre con lo de comeniños. Parecía una suerte de sueño extraño, o acaso le había golpeado muy fuerte en la cabeza. No podía ser lo segundo, pues no había tenido el gusto de darle su merecido a ese gilipollas.  - ¿Qué va a ser lo próximo, cornuda comebebés?
Escuché un murmullo detrás de mí, y entonces me fijé en que había un grupo nada desdeñable de gente que nos rodeaba. Cuchicheaban entre ellos, mirando horrorizados la escena.

- El otro día se comió a ocho personas en East Ballywood - habló una de las personas. - ¿Ves? Por eso no deberían dejar entrar a tipos como ella. Son como animales. - Apreté el puño con fuerza. Tal era mi rabia que ni siquiera me dolía. - ¡Como no cierres ese agujero de mierda te voy a hacer puré, ya verás! - amenacé al aire, pues no estaba en posición de girarme para comprobar de donde venía la voz.


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[Presente relativo] Operación Biblioteca - por Eaa - 08-03-2024, 08:03 PM
RE: [Presente relativo] Operación Biblioteca - por Eaa - 11-03-2024, 09:49 PM

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