El Mariscal comenzó a hablar y aquí estaba, nuestra primera misión bajo el improvisado nombre con el que Kisuke había bautizado a nuestro grupo, "Kuro no Bōgyū". Toros Negros, me gustaba.
No pude dejar de sentirme aludido cuando comento que no quería al objetivo muerto, aunque ganas no me faltaran de arrancarle la tráquea con mis propios dientes al malnacido que costeaba esos pagos, la idea de joderle la vida como comento el Mariscal tampoco me desagradaba, tras cortar la llamada Kisuke comento que hablaba demasiado y que se apostaba dinero a que seguía hablando.
"Shhhhhh, despertarás a Maeve." Dije serio. "Yo me apostaría otros 10,000 a que Ninel está llorándole por el comentario. Por cierto, una cosa más..." comente con un tono más bajo
Aun tenía un secreto que mostrarle a mi compañero, algo que había preferido comentar fuera de la llamada, ya que era algo que prefería mostrarle tan solo a mi compañero, le mire directamente a los ojos y señale el paquete de tabaco que había lanzado previamente frente a Kisuke, de mi dedo índice derecho, nació un fino hilo que se movió hasta tocar el paquete y girando mi mano hacia arriba y haciendo el típico gesto de cuando le dices a alguien que se acerque, el paquete de tabaco se movió, como cuando sacas un pez del mar hacia mi mano.
"Se ve que hace poco consumí una fruta del diablo, no recuerdo cuando la verdad y aún estoy aprendiendo a usarla, pero sí vamos a trabajar juntos, deberías saberlo."
No recordaba cuando había consumido la fruta, pero estaba claro que era el caso, puesto que hace cuatro años la mujer que ahora mismo dormía cerca de donde estábamos hablando me hablo sobre ellas, la cosa era clara, tenía ese poder y tenía pensado sacarle el máximo partido, era menester que su compañero conociera de ese detalle.
No pude dejar de sentirme aludido cuando comento que no quería al objetivo muerto, aunque ganas no me faltaran de arrancarle la tráquea con mis propios dientes al malnacido que costeaba esos pagos, la idea de joderle la vida como comento el Mariscal tampoco me desagradaba, tras cortar la llamada Kisuke comento que hablaba demasiado y que se apostaba dinero a que seguía hablando.
"Shhhhhh, despertarás a Maeve." Dije serio. "Yo me apostaría otros 10,000 a que Ninel está llorándole por el comentario. Por cierto, una cosa más..." comente con un tono más bajo
Aun tenía un secreto que mostrarle a mi compañero, algo que había preferido comentar fuera de la llamada, ya que era algo que prefería mostrarle tan solo a mi compañero, le mire directamente a los ojos y señale el paquete de tabaco que había lanzado previamente frente a Kisuke, de mi dedo índice derecho, nació un fino hilo que se movió hasta tocar el paquete y girando mi mano hacia arriba y haciendo el típico gesto de cuando le dices a alguien que se acerque, el paquete de tabaco se movió, como cuando sacas un pez del mar hacia mi mano.
"Se ve que hace poco consumí una fruta del diablo, no recuerdo cuando la verdad y aún estoy aprendiendo a usarla, pero sí vamos a trabajar juntos, deberías saberlo."
No recordaba cuando había consumido la fruta, pero estaba claro que era el caso, puesto que hace cuatro años la mujer que ahora mismo dormía cerca de donde estábamos hablando me hablo sobre ellas, la cosa era clara, tenía ese poder y tenía pensado sacarle el máximo partido, era menester que su compañero conociera de ese detalle.
Resumen
