02-05-2024, 08:00 PM
Estaba claro por la mirada que tenía Maeve que algo había llamado su atención, la mire buscando donde posaba su mirada y al girar sobre la cristalera en la dirección en la que miraba ella entonces lo vi mientras ella dejaba escapar un susurro que me confirmaba que le había gustado el látigo que exponían, el que tenía una calavera en la empuñadura, no dude ni un segundo en entregarle la sombrilla a Köri y darle un beso en la frente para luego abrir la puerta de la armería y mientras entraba decirle como quien no quiere la cosa.
"¿Puedes esperarme aquí un segundo Köri? Kisuke quería que le mirase una cosita aquí."
Entré en la armería y me fui directo al hombre que estaba trabajando con su yunque, este arqueo una ceja al verme y saludo preguntando si podía ayudar en algo, cosa a la que conteste.
"Me gustaría comprar un artículo que he visto desde la cristalera" señale en dirección hacia el escaparate. "Cuero negro, eslabones, carmesí, mango de plata, con agarre ergonómico..."
El hombre asintió y fue en camino hacia el látigo, recogiéndolo y moviéndose hacia el mostrador tras haber mirado a Maeve.
"Esa es tu chica, joven?" La pregunta hizo que una sonrisa se dibujara en mi rostro mientras le contestaba.
"Parece que soy un tipo con suerte"
Luego el hombre comenzó a explicarme sobre el látigo, cosa que sabía bien que era para inflar el precio, así que le corte en seco.
"Solo dime cuanto, viejo."
El hombre tras una pausa en la que miraba el látigo dijo.
"que te parece 80.000?"
El látigo parecía de primera, buenos materiales y buena mano de obra sobre él, puede que de normal buscase regatear al tipo o incluso robarle, pero si era algo que valdría para que Maeve se defendiera no pensaba escatimar en gastos, ni mucho menos robarlo.
"Me parece perfecto."
Dije mientras sacaba la cartera y le entregaba al hombre el dinero, a su vez el hombre me entrego una bolsa que contenía el látigo, me despedí de él mientras salía por la puerta y cogía de nuevo la sombrilla de manos de Maeve, mientras le ofrecía la bolsa.
"Sorpresa!"
No había podido regalarle nada por su cumpleaños en estos cuatro años que pasemos separados, no era lo mismo, pero hacía que me sintiera algo mejor, solo con verle la cara se le notaba que estaba encantada con el látigo y ese simple detalle ya valió el dinero pagado.
"¿Puedes esperarme aquí un segundo Köri? Kisuke quería que le mirase una cosita aquí."
Entré en la armería y me fui directo al hombre que estaba trabajando con su yunque, este arqueo una ceja al verme y saludo preguntando si podía ayudar en algo, cosa a la que conteste.
"Me gustaría comprar un artículo que he visto desde la cristalera" señale en dirección hacia el escaparate. "Cuero negro, eslabones, carmesí, mango de plata, con agarre ergonómico..."
El hombre asintió y fue en camino hacia el látigo, recogiéndolo y moviéndose hacia el mostrador tras haber mirado a Maeve.
"Esa es tu chica, joven?" La pregunta hizo que una sonrisa se dibujara en mi rostro mientras le contestaba.
"Parece que soy un tipo con suerte"
Luego el hombre comenzó a explicarme sobre el látigo, cosa que sabía bien que era para inflar el precio, así que le corte en seco.
"Solo dime cuanto, viejo."
El hombre tras una pausa en la que miraba el látigo dijo.
"que te parece 80.000?"
El látigo parecía de primera, buenos materiales y buena mano de obra sobre él, puede que de normal buscase regatear al tipo o incluso robarle, pero si era algo que valdría para que Maeve se defendiera no pensaba escatimar en gastos, ni mucho menos robarlo.
"Me parece perfecto."
Dije mientras sacaba la cartera y le entregaba al hombre el dinero, a su vez el hombre me entrego una bolsa que contenía el látigo, me despedí de él mientras salía por la puerta y cogía de nuevo la sombrilla de manos de Maeve, mientras le ofrecía la bolsa.
"Sorpresa!"
No había podido regalarle nada por su cumpleaños en estos cuatro años que pasemos separados, no era lo mismo, pero hacía que me sintiera algo mejor, solo con verle la cara se le notaba que estaba encantada con el látigo y ese simple detalle ya valió el dinero pagado.
Resumen
