Mi vigilia se vio interrumpida con el sonido del acero deslizándose para liberarse, y una voz femenina a mis espaldas increpando mi atención de forma brusca y pronunciada. — Oe oe... — me giré despacio, llevando el kanabo que sustentaba con la zurda hacia el hombro del mismo flanco, por instinto, mientras alzaba la vista desde la barrera agujereada de mi yelmo, en dirección a las ascendentes escaleras a mis espaldas, pudiendo ver la silueta perfectamente iluminada de una mujer con una larga cabellera rubia, vistiendo un traje granate y empuñando dos katanas, una en cada mano — Cipriana Bienpuesta... — musité al reconocerla, pues su rostro ensombrecido por aquella cicatriz ya estaba dentro de mis recuerdos y formaba parte ahora de las pocas cosas que no olvidaría en mucho tiempo. Chasqueé la lengua mientras terminaba de girarme por completo, encarándola, comenzando a sentir el fulgor de las llamas de mi interior devorar las palabras que mi buen oído acababa de captar: Me estaba desafiando.
— ¿Tu capitán? — pregunté metiendo la mano derecha en el bolsillo de mi pantalón — ¿El guaperas con suerte y amigos poderosos? — volví a preguntar con sorna, refiriéndome claramente a la ayuda que estaban recibiendo del Shichibukai, mientras apretaba con fuerza el agarre de mi mano en el kanabo y observaba directamente las manos de la que ahora parecía ser mi nuevo entretenimiento y sopesando la posibilidad de un ataque combinado, una trampa, o una intervención por parte de los guardias, allá al final de las escaleras — Entiendo... supongo que esto tenía que pasar, aunque no esperaba que fuera ahora que tienes dos guardias acorazados a la espalda... Tu falta de valor me resulta molesta, pero ya veo que esas cicatrices te las has debido de hacer cocinando — añadí mientras sacaba la mano derecha del bolsillo cerrada en forma de puño, y extendía en vertical el brazo hacia el cielo, ladeando mi cuerpo para adelantar el flanco izquierdo hacia ella - con el kanabo en el hombro - flexionar las rodillas ligeramente y atrasar el brazo derecho, aun extendido, en paralelo el suelo, apuntando ahora con el puño hacia la civilización que había cincuenta metros a mi espalda — Sea pues, cuando te abra el cráneo al menos dejarás de envenenar la mente de Sasha — finalicé, aceptando su desafío y plantándome en una posición ofensiva pero cauta, para comenzar aquel enfrentamiento.
¿Querría utilizar el lugar en mi contra? ¿Intervendrían los guardias? ¿tal vez el Shichibukai? ¿sería una trampa? Tragué saliva, era una muy mala situación, pero por suerte Chloe daría con Viktor antes de que pudieran doblegarme... o eso esperaba. Sólo tenía que abrir su bello cráneo en dos más rápido de lo que otros pudieran acudir en su ayuda, y huir antes de que se nos echasen encima. Sólo necesitaba un error, una oportunidad, y ella caería. Chasqueé la lengua de nuevo, molesto y frunciendo el ceño. Íbamos a tener que salir de aquí más rápido de lo que me habría gustado.
Resumen
Gasto y daño
Inventario

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)