12-06-2024, 06:48 AM
Mi velocidad es excelente, pero no óptima. A pesar de los cambios de ritmo y de que atléticamente estoy dando lo mejor de mí, todavía me sigue con la mirada el muy cerdo. ¿Tal vez demasiado previsible? Quizás. ¿Me interesa ser demasiado previsible? Tal vez. A pesar de tener su espalda ganada, tiene tiempo de rotar y enfrentarme de frente. En ese momento no puedo echarme atrás. La patada apunta directa a su rodilla, y esta vez se ve con claridad que antes de conectar, su carne se desvanece a la altura del contacto y deja pasar mi pierna. No hay tiempo para analizar, pues la espada se alza y comienza a descender sobre mi cabeza con intenciones fatales. ¿Se podría evitar? Probablemente, pero aquí hay que hacer las cosas con estilo. Impulsado con la pierna izquierda y mis alas, asciendo en vertical chocando mi cabeza contra la espada del Oni. -¡¡¡TOMA CABEZAZO ATÓMICO!!!-
Cuando mi cráneo golpea, la fuerza de impacto es tal que reniega del ataque y yo sigo subiendo varios metros más. Ejecuto un tirabuzón en el aire y mientras eso sucede, me crecen las alas para asemejarse a las de un ángel. -¡¡¡CONTEMPLA AL ÁNGEL SANGRIENTO!!!- Con el agitar de mis grandes alas, puedo mantenerme en el aire y volar. Me voy desplazando desde las alturas al punto seguro del inicio, mientras provoco a la criatura. -¿Que pasa, acaso no utilizarás tus poderes contra mi? Sé que eres usuario de fruta del diablo. Déjate de dar espadazos y quizá me planteo el sacarte de aquí.-
Mientras espero la respuesta, comienzo a aterrizar y mis alas vuelven a su forma habitual. También voy intentando averiguar lo que sucede con el Oni y el como salir beneficiado de esta situación. Una vez todo está dicho, continuo con la batalla.
-SHIHahAhAHAHahA... Sé acabó tanta cháchara. A ver cómo te sienta esto, ¡¡¡EXPANSIÓN DE DOMINIO, ULTRAMAR!!!-
Conecto la mano contra el suelo y de esta, tomándome como epicentro, empieza a salir un mar de mochi que cubre la superficie del suelo a un rango de 25 metros. Todo el campo de batalla y más allá, se llena de esta espesa y pegajosa sustancia, que cubre el verde campo y lo transforma en la fantasía sexual más grotesca del planeta.
Cuando mi cráneo golpea, la fuerza de impacto es tal que reniega del ataque y yo sigo subiendo varios metros más. Ejecuto un tirabuzón en el aire y mientras eso sucede, me crecen las alas para asemejarse a las de un ángel. -¡¡¡CONTEMPLA AL ÁNGEL SANGRIENTO!!!- Con el agitar de mis grandes alas, puedo mantenerme en el aire y volar. Me voy desplazando desde las alturas al punto seguro del inicio, mientras provoco a la criatura. -¿Que pasa, acaso no utilizarás tus poderes contra mi? Sé que eres usuario de fruta del diablo. Déjate de dar espadazos y quizá me planteo el sacarte de aquí.-
Mientras espero la respuesta, comienzo a aterrizar y mis alas vuelven a su forma habitual. También voy intentando averiguar lo que sucede con el Oni y el como salir beneficiado de esta situación. Una vez todo está dicho, continuo con la batalla.
-SHIHahAhAHAHahA... Sé acabó tanta cháchara. A ver cómo te sienta esto, ¡¡¡EXPANSIÓN DE DOMINIO, ULTRAMAR!!!-
Conecto la mano contra el suelo y de esta, tomándome como epicentro, empieza a salir un mar de mochi que cubre la superficie del suelo a un rango de 25 metros. Todo el campo de batalla y más allá, se llena de esta espesa y pegajosa sustancia, que cubre el verde campo y lo transforma en la fantasía sexual más grotesca del planeta.
Aclaraciones
Bélico
Contenido Oculto
