17-06-2024, 08:39 PM
Recuerdo como fue. Ya hace semanas de ello, pero sí, todavía lo recuerdo. Es cierto que todo lo tengo un poco borroso, pues bebí aquella noche y el beber no es algo que se me dé especialmente bien. A ver, beber sí. ¿Pero aguantar el alcohol? Esa habilidad, mi cuerpo todavía no la adquiere. Además, que no le sienta bien a mi cuerpo y a mis poderes. Rechaza los líquidos y para el paladar, todo tipo de alcohol es el mismo. No soy capaz de distinguir un buen vino o agua estancada. Todos iguales.
Al caso, que me voy por las ramas. Recuerdo la noche de el día que nos conocimos. Ese día tratamos muchos temas. Y bebimos mucho. Normal. En un mundo en guerra, hay que celebrar las alianzas...
Llegamos a la playa del naufragio, aquella en la que me dejaron tiempo atrás. Esa vez no habían marines a simple vista, podría servirnos de refugio hasta nuevo aviso. Recuerdo que no había mucha luz, aunque el cielo despejado y el brillo de las estrellas convertían la oscuridad en algo aceptable.
Mientras me acercaba alegremente y despreocupado, mi compañero, que me seguía los pasos, por fin se atrevió a decirme su nombre. -Ashura...- me giré y lo miré con seriedad, pensativo. Tenía un nombre peculiar, aunque poderoso. También comentó su desinterés por los que él consideraba temas banales, como nombres, banderas y organización. Estaba más preocupado por salir de allí tan pronto como fuera posible y seguir cosechando batallas. -SHIHahAhAHAHahA- me reí mientras lo miraba con desafío. Veía en él al aliado al que estaba buscando. Tenaz y aguerrido. No había frase que no acabara en muerte o violencia. Por mi parte, tendría que ocuparme de organizar y apuntar los cañones. Y el sería la bala que destruyera los castillos. Luego hizo destacar sus dotes comerciales, no sin antes dejar en evidencia de que no había navío útil en aquel lugar. En ese momento decidí relajar tensiones. Recuerdo claramente lo que hice a continuación.
Me di la vuelta y volví a darle la espalda a Ashura, aunque lo llamé pronto. -Ven, sígueme.- Rebuscando en la arena encontré una trío de cajas, una de ellas rota con botellas de algún licor. Me senté en otra de las cajas y lo invité conmigo. -Puedes estar tranquilo, Ashura. Ahora somos compañeros, y te sacaré de aquí surcando las olas.- clonk, destapé la botella. -Pero hoy a sido un día largo y cansado. Porqué no mejor relajarnos y charlar un poco, seguro tenemos cosas en común y que tratar.- *gulg* bebí el primer sorbo. -Vente cabronazo, sHIHahaHAHaH, seguro que tienes alguna aspiración, sueño o meta que me puedas contar con un lingotazo de esta mierda y la luz de las estrellas, sHIHahaHAHaH...-
Al caso, que me voy por las ramas. Recuerdo la noche de el día que nos conocimos. Ese día tratamos muchos temas. Y bebimos mucho. Normal. En un mundo en guerra, hay que celebrar las alianzas...
Llegamos a la playa del naufragio, aquella en la que me dejaron tiempo atrás. Esa vez no habían marines a simple vista, podría servirnos de refugio hasta nuevo aviso. Recuerdo que no había mucha luz, aunque el cielo despejado y el brillo de las estrellas convertían la oscuridad en algo aceptable.
Mientras me acercaba alegremente y despreocupado, mi compañero, que me seguía los pasos, por fin se atrevió a decirme su nombre. -Ashura...- me giré y lo miré con seriedad, pensativo. Tenía un nombre peculiar, aunque poderoso. También comentó su desinterés por los que él consideraba temas banales, como nombres, banderas y organización. Estaba más preocupado por salir de allí tan pronto como fuera posible y seguir cosechando batallas. -SHIHahAhAHAHahA- me reí mientras lo miraba con desafío. Veía en él al aliado al que estaba buscando. Tenaz y aguerrido. No había frase que no acabara en muerte o violencia. Por mi parte, tendría que ocuparme de organizar y apuntar los cañones. Y el sería la bala que destruyera los castillos. Luego hizo destacar sus dotes comerciales, no sin antes dejar en evidencia de que no había navío útil en aquel lugar. En ese momento decidí relajar tensiones. Recuerdo claramente lo que hice a continuación.
Me di la vuelta y volví a darle la espalda a Ashura, aunque lo llamé pronto. -Ven, sígueme.- Rebuscando en la arena encontré una trío de cajas, una de ellas rota con botellas de algún licor. Me senté en otra de las cajas y lo invité conmigo. -Puedes estar tranquilo, Ashura. Ahora somos compañeros, y te sacaré de aquí surcando las olas.- clonk, destapé la botella. -Pero hoy a sido un día largo y cansado. Porqué no mejor relajarnos y charlar un poco, seguro tenemos cosas en común y que tratar.- *gulg* bebí el primer sorbo. -Vente cabronazo, sHIHahaHAHaH, seguro que tienes alguna aspiración, sueño o meta que me puedas contar con un lingotazo de esta mierda y la luz de las estrellas, sHIHahaHAHaH...-
