[EVENTO FASE 2] El mismo infierno (III) Mushoku VS Patriota
#11
Todo pasó demasiado rápido, al alejarme, una explosión había sacudido todo. ¿Además de pegar también disparaba? Puede sentir el aire que levantó el ataque del pacifista en mi cara, agitando los extremos de mi pañuelo. Ese bicho era fuerte, no podíamos subestimarlo o este iba a ser el fin de los pirata mushoku.

Tras aquella explosiva ofensiva el cyborg se lanzó directo hacia nuestro tirador, como si ya hubiese terminado con Tenoch, Ben y Rapax. Parecía como un meteorito llegando a la tierra, tras ello dos disparos se escucharon, de seguro era obra de Korg, ese pequeño bicho… No podías subestimar a un tontatta por su tamaño, eran grandes guerreros. Sin pensarlo dos veces. No iba a dejar que todo el mérito se lo llevara él, yo también quería ser útil. Suponía que el plan se había ido a la mierda así que había que darlo todo.

Salté con todas mis fuerzas en dirección al patriota. Y comencé a correr inclinándome todo lo que podía para ganar aerodinámica hasta llegar a cierta distancia, en el momento justo, todos mis músculos se tensaron, sobretodo los de mis piernas, y apretando los dientes, llegué a mascullar. -Gyogin Kendo: Marlin slash. -tras esas palabras me lancé como una flecha a por el androide musculado cortándole en un de sus costados.

Con todo ese impulso, acabé unos metros más allá de donde había comenzado mi ataque, pero aún así me impulsé de nuevo para avanzar un poco más y alejarme más de esa cosa. Sabía que esa cosa era más fuerte que yo, no había ninguna duda. Por lo que tenía que ser cuidadoso. Pero él, había herido a tenoch, y no iba a dejar que el recibiera otro ataque. No quería tampoco preocuparme por su persona ya que sabía de sobra que era más fuerte que yo. Por lo cual me quedé mirando a aquel ser, el cual parecía sacado de la pesadilla de un desquiciado científico macabro. -Vuelve a tocar a Quetzalli y te mato~gero. -Me quedé estático, mirándole con mi katana desenvainada sosteniéndola con mi brazo derecho. Sentía mi respiración agitada, más que por miedo por la emoción, podía sentir el calor de cada aliento tras que el aire chocara contra el pañuelo que seguía cubriendo mi boca. 

No tenía miedo, estaba emocionado, las situaciones así pese a ser peligrosas me hacían sentirme más vivo. Pese a haber perdido el brazo hace unos meses, no me importaba perder el otro si era con el fin de ser útil a las personas en quien confiaba.

Resumen

Belico y posiciones

Gastos

Inventario

Karmas involucrados

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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2465 + 0 = 2465
Energia: 1753 - 52 = 1701
Espiritu: 681 + 0 = 681
#12
Todo sucedió muy rápido. En cuanto decidí saltar, una luz cegadora me alcanzó y me impactó con tal intensidad que me mandó de nuevo al suelo. El calor era infernal y pude sentir como todo mi cuerpo se vio devorado por la explosión, la cual duró solo un instante, pues aquello no era producto de una explosión por pólvora o por fuego. Parecía ser una especie de arma futurista, o como mínimo de alta tecnología. La cabeza me daba vueltas y a duras penas me pude mantener en pie, pero ni 50 disparos como ese me iban a borrar la sonrisa del rostro. El plan era claro y estaba funcionando, de una u otra forma. Comencé a tocar mi cuerpo por todas partes, pues pensaba que mi ropa podía estar en llamas. Maldito robotoide había dañado mi sueter, mi bufanda y mi gorrito que tanto me había costado tejer. Aunque no estaban destruídos, sí que se habían dañado bastante con el impacto. Mientras inspeccionaba mi cuerpo con las manos, busqué con la mirada en el cielo al cretino azulado, pero ya no estaba arriba. "Mierda" Busqué a Grok con la mirada, pues le había visto caer más atrás de mi posición cuando aquel monstruo apareció y le hizo volar del hombro de Ashura.

Vi aún borroso cómo el enorme mastodonte volador iba disparado hacia el pequeño tirador de los Mushoku. Empecé a correr con todo hacia la criatura. Boom. Escuché una detonación cuando iba apenas a 3 metros de iniciar mi carrera. Debía de ser Grok defendiéndose. Otra más. Mi cabeza volvía a estar mejor. Sabía que no podía gritar. Nunca había podido alzar la voz lo suficiente para gritar, pero debía hacer que la banda entendiera el mensaje. Mientras me acercaba al cuerpo del monstruo silbé con fuerza, mientras en mi puño se formaba la habitual esfera sísmica. Si mis compañeros eran lo bastante listos y habían escuchado mi explicación mientras veníamos en camino, sabían lo que venía. Lamentablemente no había tiempo de medir mis puños. Por un instante vi por el rabillo del ojo una mancha verde moverse. Era la rana. No retrocedía a pesar de la situación. Bien.

Corrí hasta que tuve al cuerpo de aquella máquina del demonio a 5 metros y salté para tenerle a tiro y dije:

SILVERQUAKE, justo cuando le encajé un derechazo cruzado de forma perpendicular en la cabeza. El aire se quebró y su cuerpo crujió. La onda de choque explotó más fuerte de lo normal. Sin perder ni un instante volví a cargar mis dos manos y esta vez le conecté dos golpes más, también perpendiculares en sus rodillas, mi zurda a su rodilla derecha y viceversa. Ambos golpes explotaron también. Sabía que aquella bestia no tardaría en reaccionar, así que me alejé del sitio, saltando 15 metros de vuelta en la dirección de la que había venido, sin quitarle ni un instante la mirada de la bestia. El cazador era yo, no él.

Atentos todos. El plan sigue en pie. Denle con todo-Gin dije a mis compañeros sin verlos, mientras sostenía la mirada contra aquella máquina maldita, con mis brazos en guardia y mis puños apretados. No pensaba darle tregua a esta hojalata.


Contenido Oculto



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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5477 - 1943 = 3534
Energia: 3569 - 798 = 2771
Espiritu: 1008 + 0 = 1008
#13
Mi intención siempre fue ayudar al senpai a acabar con esa cosa, en mi cabeza, el lo golpeo y yo arremetí en respuesta golpeando el cuerpo azulado del ente que se mantenía volando a unos 10 metros del suelo, con sus palmas extendidas, pero una cosa es lo que único imagina y otra muy diferente lo que sucede.

El bichejo azulado y plateado y me refiero al que volaba no al senpai, con sus palmas extendidas, emitió una especie de rayo que no logre ver venir, lo ultimo que recuerdo fue un destello de luz y sentir como mi piel empezaba a arder, sea lo que sea que habría hecho me golpeo al igual que al senpai, luego lo escuche emitir una especie de sonido y acto seguido pego un salto, una vez mas no logre verlo y este desapareció de mi vista.

Pude escuchar dos disparos, uno detrás del otro, en un periodo de tiempo muy corto, solo uno de nosotros hasta donde yo sabia era tan diestro con las armas y ese era nuestro navegante, Ñorgo.

Me erguí cuan alto era un poco agitado y sacudí mi cabeza para alejar de mí el dolor, que, si bien no se iba a ir, ahora mismo no me era necesario. Me toque la cara y comprobé aliviado que mi mascara aun estaba en su sitio y no quemada, genial pense, pero debía de tener cuidado. Pude escuchar aun de espalda como sonaba un terremoto, ese era el senpai quien no habia dudado seguir atacando, ese era su espíritu de pelea, el nunca rendirse, cosa que me hizo sonreír.

Realicé un giro sobre mis talones, buscando una vez más con mi vista a nuestro enemigo y comprobé que el ataque que me golpeo a mi no habia golpeado a Gaeru y este se encontraba en una pose que denotaba que habia atacado, por lo que volvi a sonreír, orgulloso de mi amigo.

Mire fijamente a mi objetivo sin perder tiempo, la masa gigante azulada, era mi turno los chicos ya habían atacado y yo no podía quedarme atrás era hora de que esa cosa probara el poder del Águila de Oro y Plata. Me detuve mirándolo fijamente sin perder rastro de el, realice un salto de 18 metros en dirección al bicho ese y acto seguido, cerre mi puño izquierdo y puse mi palma derecha sobre los nudillos, plante los pies en dirección a ese bichejo y flexione las rodillas gire el torso y Sali disparado como una lanza al grito de.

¡EAGLE KAITEN PUNCH!

Golpee a mi enemigo con un puño sólido e imprimiendo en el todo el daño que podía ocasionar, sin perder tiempo ni dejarme llevar por lo sucedido, meti mi mano derecha en el bolsillo derecho de mi Joggin y saque mi dial tomándolo fuertemente con mi mano, salte hacia arriba y lo active, detonándolo desde arriba, pude sentir como la ráfaga de viento salio de él y golpeo a la cosa azulada. Al caer al suelo, me aleje todo lo que pude, sin apartar la vista de mi enemigo, con mi guardia en alto, preparado para su respuesta.

La cosa se estaba empezando a calentar, como mi piel, pero de alguna manera u otra teníamos que salir vivos de esta, los Mushoku tenemos que prevalecer.

Resumen


Belico


Gastos, Daño Recibido y Regeneraciones


Karmas Involucrados


Inventario


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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5682 - 1880 = 3802
Energia: 3489 - 219 = 3270
Espiritu: 945 + 0 = 945
#14
Leyenda


Me encontraba cubriendo las espaldas de Korg, dándole la espalda totalmente a todos, mirando a los alrededores ya que no confiaba totalmente en que solo hubiese ese enemigo. "No creo que solo hayan mandado a ese tipo a atacarnos... si es así, subestiman demasiado a estos monstruos..." Pensé asombrado y sobre todo desconfiado de que la Marina fuese tan despreocupada con unos tipos que habían destruido una base marine solo por gusto. Y aunque en ese momento el capitán hubiese desaparecido no significaba que el poder militar de la banda hubiese desaparecido por completo, por eso también tenía claro que los demás no necesitaban de mi ayuda, en cambio si le pasaba algo a nuestro pequeño y querido timonel el capitán nos mataría a todos.

De repente, una gran explosión a mi espalda llamo mi atención. "¿Que coño?" Exclamé interiormente a la vez que me giraba corriendo hacía el lugar de donde había provenido la explosión. Donde vi a Rapax Gin y al enmascarado caer al suelo, justo debajo de la figura de aquel tipo que vestía un traje azul con parte del cuerpo cubierto de placas metálicas. "¿Enserio... tu también caes así de fácil Gin?" Pensé al ver a este caer, realmente que el enmascarado cayese no era algo que me extrañase, pero el peliblanco... eso si que me extraño realmente. "Así que ese tipo es realmente poderoso" Seguí pensando mientras miraba al tipo aun elevado en el cielo. "Mierda... ¿Dónde fue?" Me pregunté de repente al desaparecer de mi vista. El tipo era realmente rápido, no podía seguirlo con mi vista. "Soy demasiado débil aún... no puedo competir con un tipo así..." Estaba sumergido en mis pensamientos mientras buscaba al enemigo con la mirada, pero de golpe un tiro sonó enfrente de mi y una explosión lumínica estallo muchos más adelante, a unos veintidós metros de mi posición. Sabía que aquel tiro, por la distancia del ruido de salida, lo había realizado Korg, pero aún así, después de ver la explosión lumínica la cual para mi vista había explotado en el aire, miré al pequeño Tontatta el cual seguía apuntando con su arma hacía el frente, de la punta de esta salía un poco de humo, pero no me dio tiempo a decir nada que realizó otro disparo, que me hizo mover la vista rápido al frente como si pudiese ver la bala salir, algo que era totalmente imposible, pero lo que si pude ver fue una pequeña explosión ígnea, esta vez a no más de 17 metros de mi posición. 

Esta última explosión volví a verla aparecer en el aire, pero de detrás de esta apareció el cuerpo del tipo de placas, el cual cayó al suelo de boca, enterrando su cabeza en el suelo y quedando con las piernas hacía arriba. "Mierda esta muy cerca..." Me dije a la vez que saltaba por encima de Korg y me colocaba delante de él. - Pequeñín esos fueron disparos espectaculares, ahora lo mejor será que te muevas y te alejes de aquí yo te cubro. - le dije sin mirarlo a la vez que agarraba a pluma sangrienta con las dos manos y me colocaba en forma defensiva, esperando a recibir cualquier ataque proveniente de aquel tipo. Desde esa posición pude ver como la rana verde manca aprovechaba para atacar al tipo y luego se alejaba, detrás de él apareció otra vez Rapax el cual ya se había levantado y ataco al tipo con un fuerte puñetazo el cual hizo temblar todo a su alrededor, lo que me obligo a centrarme y no caer atrás por la onda expansiva de ese ataque mientras notaba como mi vibraba todo el cuerpo. Después del ataque de Rapax y de comprobar que Korg ya no estaba a mi espalda, decidí desplegar mis alas, saltar con fuerza hacía arriba y después agitarlas para elevarme en el cielo unos 20 metros por encima de todos. "Desde aquí arriba voy a poder ver todo mejor y si ese tipo vuelve a elevarse podría atacarlo desde arriba mientras otro lo ataca desde abajo..." Pensé algo positivo de que ni si quiera pudiese llegar a tocar a ese tipo si hubiese la ocasión.

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#15
Me disponía a abalanzarme cuando vi a Rapax saltar a por el gimnasta azulado de metal. El consejo que me había dado en la playa de Kyodaina resonó en mi cabeza una vez más: “No saltes en medio de las peleas.” Pero, ¿cómo cojones íbamos a luchar contra el bicharraco volador, que ya bastante grande era, sin saltar para pegarle? Esta vez, como con Artur, tendría que hacer una excepción. O cambiar la norma a “No saltes en medio de una pelea, excepto que el hijo de puta al que quieres matar vuele.” En fin, vi cómo el feo peli blanco se despegaba del suelo, pero no llegó mucho más lejos. Un haz de luz salió de la palma derecha del ciborg e impactó de lleno en mi impulsivo compañero. La explosión que siguió estuvo muy cerca de alcanzarme, al punto que mis brazos se pusieron instintivamente ante mi rostro mientras el calor azotaba la zona. Rapax tendría serias quemaduras a partir de ahora. Otro paciente, como si no fuese suficiente con la rana de tres patas. Por si no fuera poco, el fuego también alcanzó al enmascarado Quetzalli Jr. Que se encontraba poco más cerca del terremoto humano que yo. Más pacientes para la consulta. Iba a tener que empezar a cobrar a mis compañeros de tripulación también por las consultas.
 
El hombre metálico aterrizó y se fijó esta vez en el pequeño tirador. No iba a permitir que siguiera atacando a los míos. Salí detrás de él corriendo, pero me paré a mitad de camino. Dos explosiones más se oyeron y el cuerpo azul cayó al suelo. El enemigo era rápido, pero nuestro tirador lo era más. La rana también se abalanzó a por él, seguido de Rapax, tan impulsivo como siempre. Perece que la adrenalina hacía que no parase de luchar pese a las quemaduras tan graves. El otro herido por quemaduras también corrió hacia el que yacía en el suelo con la cabeza en el barro y volvió a atacar. Yo me había alejado sin darme cuenta, seguramente de forma inconsciente conociendo el alcance de los ataques de Gin. Me encontraba ahora, mientras los demás atacaban, a doce metros del cuerpo tendido del enemigo. Mi temperamento tranquilo por naturaleza no quitaba que la sangre me hirviera llenando mi alma del deseo de abalanzarme a por el ser que nos había separado de Ashura por el momento y darle el golpe de gracia. Esperaría paciente mi turno, pero nadie me quitaría darle una buena hostia al gimnasta con voz metálica.
 
Artur había alzado el vuelo. Sentía como si un ángel de la guarda cubriese nuestros destinos y nos avisaría si algo más se acercaba. Ahora era mi turno de atacar. Todos habían hecho su movimiento y el rival estaba en el suelo. Corrí ahora a por él y salté paralelo al suelo, con el puño cerrado, mirando los dedos enfundados en guante en la dirección que apuntaba mi cabeza. En cuanto estuve a la altura del cuerpo del hombre metálico, mi brazo salió disparado, girando la mano e imprimiendo toda mi fuerza en aquel golpe que me habían enseñado cuando era solo un osezno, impactando en el ciborg y lanzándome a mí haca arriba. Giré en el aire y caí a cinco metros del que había recibido la lluvia de golpes quedando en su lado derecho. Acto seguido me aparté otros diez metros, sabiendo el potencial de ataque de este, y preparé mis puños para el siguiente ataque.
 
Información del turno
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5141 + 0 = 5141
Energia: 2759 + 202 = 2961
Espiritu: 666 + 0 = 666
#16
La bala del tirador fue certera, más no acertada.
El Patriota, cuya mente colmena y neuroprogramada para el análisis de combate, conocía la diferencia entre estos dos términos. Cuando salió volando de un salto hacia Korg en su característica pose, el pequeño tirador de los Mushoku decidió tirar del gatillo de su rifle, dando rienda suelta a la extraordinaria técnica que estaba preparando. Un poderoso disparo con toda su precisión y puntería que se dirigía hacia el Patriota directo a su cara, o donde debería estarlo. Dada la posición poco ergonómica del salto, fue el pectoral izquierdo del Patriota el que recibió el impacto de la bala que explotó en un fogonazo luminoso que produjo un enorme destello. Lastimosamente para el tontatta, el Patriota era un ente preparado para el combate y lamentablemente… ya lo había calculado.

Durante su salto, el Patriota había inflado su torso aumentando su armadura y preparando su poderoso Morse Shield, amortiguando con su tremendo pectoral reforzado la bala del tirador que apenas produjo un rozón en su cuerpo metalizado. Sin embargo, la máquina solo entendía de cálculos y el valor de un hombre (o de 1/10 hombre, por su tamaño) se mide por sus acciones y Korg tenía prepara una segunda bala con el nombre del PX. Con más maña de la que nadie podría imaginar, el tontatta introdujo rápidamente una nueva bala en su rifle y disparó presto al tren inferior del Patriota cuando apenas le quedaban unos metros para alcanzarle. Este poderoso disparo explotó y no solo daño el tren inferior del Patriota, sino que, con toda la inercia del momento y el impacto, fue como una zancadilla que lo propulsó de boca hacia el suelo, pasando por encima del tirador y rodó largos metros dado su enorme peso y la velocidad que llevaba. Rodó como si una bola de demolición sin amarre se tratase, golpeándose contra todo el terreno y avanzando hasta quedar parado, boca arriba y con los pies hacia el lugar por el que había venido. Un surco de tierra era la prueba viviente del camino que el ente mecánico había trazado en su mala suerte y todos los presentes, atónitos, pudieron observar como la enorme masa metálica se alejaba de la pelea sin control ninguno. De haber personas en esa zona, hubieran muerto ipso facto por el impacto de tan gigante cuerpo de metal pasando por encima de sus cuerpos, mas solo los Mushoku presenciaban el combate y solo los Mushoku podrían detenerlo, aunque observaban inmóviles desde su posición como el robótico ser había sido abatido por el más pequeño de ellos.


El ser mecanizado, algo aturdido y reseteando sus sistemas de análisis bélico, flexionó su cuello para desde el suelo observar a sus atacantes mientras comenzaba a recargar su energía, brillando de nuevo en sus articulaciones, ojos y boca. Fue entonces que, mientras analizaba a los enemigos que aún distantes eran perfectamente perceptibles para los ojos del Patriota, recibió órdenes del almirante que ordenaba replegarse al Pluma Silente en caso de derrota inminente. A su vez, mientras comenzaba a elevarse lentamente haciendo uso de sus propulsores turbina en los talones, recibía la información por su conexión neural con sus congéneres de que varios de ellos no estaban accesibles en la red, por lo que asumió que habían sido neutralizados. El ser robótico se comenzó a elevar totalmente recto, solo propulsado por sus turbinas, como si de un puente levadizo se tratase hasta buscar la vertical sin perder de vista a sus enemigos que, de no encontrar su sintonía, estarían destinados a la muerta a manos de la creación del Dr. Omp.

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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 8208 - 887 = 7321
Energia: 2845 - 450 = 2395
Espiritu: 400 + 0 = 400
#17
Leyenda (Guía de color)


- Rodó, rodó, el bicho raro y azul rodó, y hasta tomar por culo llegó... - tarareaba mientras veía cómo lo que pensaba que era un tipo raro y sorprendentemente musculoso se alejaba dando tumbos, haciendo un ruido comparable a cuando Ashura se ponía a hacer a saber qué en el barco - A decir verdad, esta canción es bastante pegadiza. No me sorprende que la canten tanto IS IS IS IS - no pude evitar reírme al ver aquella pintoresca escena. Por un momento incluso dejé de pensar en que aquel tipo (si es que podía considerarse tipo, porque sonaba más a una armadura andante que a otra cosa) podía hacer explotar cosas con sus manos. Todo eran risas hasta que dejé de escuchar los rebotes metálicos de aquella cosa. Volví a mirar al ser, el cual, en vez de mirar al cielo o al suelo como toda persona tumbada que se precia haría, estaba mirándonos. ¿Acaso me estaría viendo? Esperaba que no, la verdad, porque eso de que un ser diabólicamente metálico me mire no es la mayor de mis pasiones, he de admitir. Me froté la cicatriz de mi mano izquierda, nervioso, al ver cómo este comenzaba a levantarse. No sabía muy bien qué hacer. Tenía balas de sobra, pero a juzgar por mis dos disparos anteriores, el daño que le hacían a este enemigo estaba lejos de ser ideal. Lo único que se me ocurría era intentar crearles una apertura a estos para que apalizaran al amigo. 

Con esa idea en mente, comprobé nuevamente que mi arma estaba cargada. Solo me faltaba intentar disparar y que mi tiro hiciera puf porque no había recargado - Vale, todo bien. Ahora a crearles una apertura  a estos - suspiré, mientras volvía a apuntar a aquella mole. Por suerte para mí, se había ido hasta a tomar por culo, pero seguía estando dentro de mi rango, aunque por los pelos, pues a juzgar por mi buen ojo, habría tres metros de margen entre la distancia con respecto a este y el límite al que Whistle podía disparar. Apunté al pecho del ser, el cual ya había terminado de incorporarse gracias a sus mágicas piernas. Con un silbido la bala viajó e impactó, desatando otro fogonazo. Rápidamente recargué mi arma, cargando esta vez una bala simple. No me gustaba malgastar munición, pero seguía con la mosca detrás de la oreja, y quería comprobar por mí mismo mis sospechas. Tras un segundo silbido, la segunda bala voló hacia el mismo objetivo. Parecía estar en lo cierto, pues la segunda bala rebotó como si de una canica contra la pared se tratara. Suspiré, algo agobiado, y aproveché que al gigante de hierro le sería complicado seguirme el ritmo para volver a reposicionarme. Avancé nuevamente hacia mi izquierda, (la cual antes era mi derecha pues debido al errático movimiento en su aterrizaje, había girado sobre mí mismo 180 grados mientras le seguía con la mirada). Me moví nueve metros, acercándome de esa forma al grupo, quedando nuevamente a treinta y cinco metros del peligroso individuo, mientras hacía mi mejor esfuerzo para pasar todo lo desapercibido posible



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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5316 + 0 = 5316
Energia: 2326 - 800 = 1526
Espiritu: 1059 + 0 = 1059
#18
Le enorme criatura maquinotrónica había salido disparada hacia el pequeño tirador, mientras yo no pude sino ver desde la distancia todo aquello. Durante su vuelo una detonación (probablemente del rifle del pequeño tontatta con cara de señor mayor) resonó y una luz en la distancia se pudo ver como confirmación del impacto. Aquel brillo habría sido cegador de haber estado lo bastante cerca. Sin embargo un segundo disparo resonó nuevamente y en esta ocasión, una explosión en el cuerpo del maquinoide. El enorme ser perdió completamente el balance y se desplomó allá a lo lejos.

Vaya armatoste más irritante-Gin. Vamos a tener que hacerle entrar en razón - Dije mientras me movía en aquella dirección y le veía rodar y rodar por el suelo pegostioso del manglar, dejando un surco descriptivo de su trayectoria. Finalmente se detuvo tras varios metros de patinada dragonbólica, hasta un poco de humito y polvo salió, como para que alguien dijera "lo logró!" y que el bicho saliera así todo misterioso de la nube, pero no pasó. En su lugar, el cuerpo azul del monstruo estaba boca arriba en el suelo, mientras su cabeza alzada nos miraba en un ángulo antinatural. 

Lentamente, la máquina cybertrosa se fue incorporando, como si levitara. Se notaba que le metía teatralidad a la cosa, porque quería parecerse al bicho ese de la película "El Pacificador", el que decía "Hasta la vista, Baby 5" o algo así. De repente otro fogonazo. Nuestro tirador estaba haciendo todo por darnos una posibilidad contra la bestia y había que aprovecharla. Una segunda detonación. Corrí entonces para aprovechar la ventana de oportunidad y me detuve tras haberme acercado unos 30 metros de distancia al monstruo "Vaya que cayó lejos" pensé mientras me iba acercando. En cuanto llegué a esa distancia entré a la acción:

Sacudida

Con mi zurda rasgué el aire como si de una tela invisible se tratara. Esta vez el aire no se rompió, sino que todo frente al surco de mi puño se deformó y distorsionó por una fracción de segundo antes de que un pulso resonara por el aire y una onda enviara el aire a muy alta velocidad contra mi objetivo, a la vez que el paisaje iba cambiando a su paso. Sin perder el impulso seguí con mi arremetida a distancia en una rápida sucesión de ataques: Un derechazo al aire con mi poder terremótico, mientras contraía la izquierda para acto seguido hacer lo propio. Cuando el tercer golpe sísmico terminó, me cuadré con los puños frente a mi, bien apretados y le dije sin en ningún momento haberle quitado la mirada de encima:

Yo soy el que más vale aquí, mierdajo. Dame otra patada como la de antes si te dan los huevos-Gin ¿O la marina solo entrena maricas ahora?

Tenía que llamar su atención y ayudar a que los demás sobrevivieran a esta criatura sacada del mismo infierno.


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Vitalidad: 3534 - 100 = 3434
Energia: 2771 - 394 = 2377
Espiritu: 1008 + 0 = 1008
#19
Por alguna razon en mi cabeza las imágenes de mis acciones se solapaban con las que, según yo, mis compañeros habían hecho, yo ataque, el senpai tambien, la rana, todos, pero lo que me despertó de mi ensimismamiento fue el dolor de las quemaduras que el mierda de color azul me dejo en el cuerpo. No entiendo que pasaba conmigo, ¿Seria miedo? Lo dudo, aunque el poder de esa cosa era abrumador y nunca me enfrente a algo así o tal vez si lo era, pero no iba a dejar que este me venciera, debía ser valiente y atacar con la fuerza de un gran tifon, violento como un fuego ardiente, para cumplir la mision del capitan, debía prevalecer.


Caí una vez más a la realidad, el cuerpo seguía ardiéndome, pero sabia que mi Recupera Recupera no mi, me iba a ayudar a salir de esta. Volví a escuchar 2 disparos, Ñorgo una vez más, el tontatta sacando la cara por todos, siendo el violento y asertivo que necesitamos, este habia impactado a la masa azul quien hizo una especie de aterrizaje forzoso.

Pude apreciar que Baldur volaba en el cielo y acto seguido el senpai se lanzo una vez más al ataque, seguía sin poder verlo, pero si escuche el nombre de su tecnica, me parece que esta no la uso contra mí, al menos no me acordaba el nombre y como a mí, los nombres se me dan pésimo, asumi que era la primera vez que la veía, pero si escuche una especie de crujido, tenia que ser esa fruta que se habia comido, la que le daba el poder de crujir al mundo, terrible.

El Senpai no solo ataco sino que tambien le dijo un par de palabras a nuestro objetivo, sacando pecho, pidiéndole al tipo que si tenia dos huevos bien puestos lo atacara, no pude evitar sonreír, iba a tomar esa idea para alguna canción futura que se llamaría “Yo sí tengo Huevos, no como los Marines”  porque el senpai tenia y estaba seguro que el Marine que nos atacaba no.

Quise pasar al ataque, pero haciendo uso de mis dos buenos ojos azules, entendi que la cosa esa esta fuera de mi alcance, asi que aproveche nuestra distancia para sanarme, haciendo uso de botiquín que tenia conmigo.

No soy médico, pero algo entendia de lo que debía hacer, tal vez deberia pedirle al doctor que lo hiciera, pero no tenia tiempo,  asi que lo tome, lo abri y le di uso, no sabía si habia quedado bien o mal, o si lo estaba haciendo bien o mal, no importaba, al terminar, volvi a posar mis ojos sobre mi objetivo, mirándolo fijamente y adopte posición de combate a la espera de que este entrara en mi rango para accionar.


Resumen


Aclaración para el narrador


Belico.


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Karmas Involucrados


Inventario
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Vitalidad: 3802 + 463 = 4265
Energia: 3270 + 184 = 3454
Espiritu: 945 + 0 = 945
#20
Las acciones continuaban sucediendo, y yo me hallaba paralizado, no era miedo pero ¿Realmente iba a poder hacer algo contra aquel tipo? Nos estaba dando una paliza, y si estuviera solo, no dudaría en atacarle pero con ellos de por medio… No quería interrumpir sus acciones. -Vamos hijas de puta funcionad de una vez~gero. -Me dije a mi mismo golpeando mis piernas.

En ese momento, debido a dos disparos certeros de Korg, este simio azul musculado de ma marina, cayó rodando por el suelo. En ese momento miré hacia Tenoch y Gin, se les veía tocados, sus cuerpos aún en llamas debido al ataque del láser anterior parecían resentirse. Ellos eran los que realmente más habían salido perjudicados con el asalto de este bizarro marine. Quería atacarle quería ir allí a cortarle en más de doscientas partes diferentes. Pero si iba… Seguramente fuera algo que retrasaría más que otra cosa. 

Tenia que quedarme detrás apoyando. Así que con determinación volví a retroceder mientras con mi único brazo buscaba entre mi mochila. -¡BEN! -Llegué a gritar mientras me acercaba de nuevo a mi posición inicial y donde había comenzado el combate, ya que nuestro doctor no se había desplazado demasiado de aquel lugar. Apreté mi mano para vacar de mi bolsa una caja la cual portaba en su interior con vendas, alcohol etílico, tijeras y otros tipos de suministros médicos que mi cerebro inexperto en aquella profesión eran incapaces de entender cuál era su función. -Úsalo con el señor Gin, sé de primera mano que tienes buena mano con el tema de la medicina, así que por favor, no dejes que se muera, si recibe más golpes en su estado el podría… -No terminé la frase, pero mi tono marcaba bastante preocupación entre hiperventilación a hiperventilación. Me limité a pasarle el botiquín, y con una mirada de determinación le dije mientras sonreía por debajo del pañuelo. Tratando de calmarme a mí mismo. -Haz tu magia~gero. -Le dije antes de saltar a un lateral. Mientras observaba la escena bélica. Todos mirando a aquel imponente cyborg de la marina. Mientras tratábamos de recomponernos. Me llevé la mano al mango de mi arma, preparado para el combate. Pese a la gran distancia que me separaba de aquel cyborg. 

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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2465 + 0 = 2465
Energia: 1701 + 15 = 1716
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Salto de foro:


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