Aquel tipo de bigote, se había mantenido hasta ese justo momento con una expresión tranquila y relajada, pero en cuanto la luz que entraba por la cueva reveló los uniformes del grupo, algo en su rostro cambió. Alzó las cejas con una mezcla de sorpresa y diversión, como si de repente, todo se tornara interesante. Observó durante un segundo la posición de los cuatro, su tensión y también pudo leer sus intenciones gracias al haki de observación que los envolvía. Se le dibujó una sonrisa amplia y completamente afilada, una expresión que no contenía ni un sólo ápice de nerviosismo, sino de aquella satisfacción de quien acaba de encontrar un desafío. Sin embargo, en apenas un segundo, aquel momento de tensión se rompió con violencia. Antes de que el comandante Stroud terminara de soltar aquella frase, el hombre reaccionó con una rapidez increible. Sus piernas actuaron como un resorte y dio un potente salto hacia atrás que lo alejó otros quince metros del grupo. En pleno movimiento, su mano se aferró a la empuñadura de su katana, y en un movimiento rápido y conciso, desenvainó su arma describiendo un arco circular en el aire, girando en el sentido de las agujas del reloj, con el fin de frenar aquellas flechas que con precisión y rapidez habían sido lanzadas por Bertram. Una vez que sus pies tomaron tierra, el resto de la División 60 había ejecutado un ataque combinado en cuestión de segundos, que si hubiera habido más gente, habrían sido completamente derribados, pero que en aquella ocasión, el resultado había sido un fracaso. El tipo de bigote, dejó escapar una suave risa mientras observaba a sus rivales con diversión. -Wow, chicos. Realmente sois sorprendentes. Aunque diría que aún os falta.-
Suspiró, como si aquello le hubiera tomado un gran esfuerzo. La hoja de su katana permaneció desnuda, mientras reflejaba los haces de luz que caían por la abertura del techo. Tenía una postura relajada, aunque mantenía su mirada clavada en cada movimiento de sus rivales. Sin quitarles la mirada, se llevó el dedo índice y pulgar de su mano libre y lenzó un largo silbido, agudo y que penetraba en los oidos de los presentes, y que se extendió por la totalidad de aquella cueva. Durante unos segundos, no pareció ocurrir nada. Sin embargo, de repente, comenzó a sentirse una leve vibración que hacía vibrar las aguas de aquel pequeño manantial que tenían frente a ellos y tras el tipo del bigote. Y finalmente, llegaron. Desde distintos pasajes lateralaes, desde pequeños túneles que hasta ese específico segundo permanecían ocultos por la oscuridad. Llegaron los dinosaurios. La misma raza que habían derrotado un rato atrás, con su piel rojiza, su musculatura poderosa y aquellas mandibulas que eran capaces de partir hasta el metal con facilidad. Eran un total de veinticinco, que avanzaron hasta quedarse completamente quietos frente a la división 60, alineados en un semicírculo, observando al hombre del bigote con aquella atención absoluta que un animal solo dedica a quien reconoce como su auténtico lider. -Como podeis haber comprobado, no soy un vulgar pirata. Habéis tardado en venir a rescatarme.- En su voz se podía notar cierta ironía, mientras se acercaba a una de las bestias. -Soy Wasow, un compañero de la División 86. O bueno, lo era. Ya no pertenezco a vuestra organización.- Con una agilidad sorprendente, pegó un salto y se subió al lomo de uno de ellos. Luego apoyó la mano en el cuello y le dio una palmada afectuosa. -Intenté convencer a mis compañeros que se unieran a mi tripulación, pero ninguno quiso, por lo que mis chicos tuvieron que acabar con todos ellos mientras dormían...-
El dinosaurio sobre el que Wasow se había montado, comenzó a moverse con pasos pesados hacia la salida por la que habían salido la tripulación del pirata de bigote. Giró la cabeza, mostrando la mandibula llena de dientes, intentando intimidar a los marines, y luego comenzó a caminar hacia aquel lugar. El resto de los dinosaurios cerraron el camino por el que había salido Wasow, creando una muralla viva de carne y escamas rojas. Se podía notar que Wasow no estaba huyendo por miedo o porque sintiera que fuera a perder, sino porque no consideraba que aquellos marines fueran lo suficientemente fuerte como para hacerle frente. En la puerta de salida, el pirata frenó y les dedicó unas últimas palabras. -Si buscáis el resto de flores, como le llaman en la Marina, la Roboris Revivificans, que sepais que ya quedan unas pocas. Casi nada, realmente. Mi tripulación las tiene en el barco en el que me voy a marchar ahorita mismo.- Su sonrisa se volvió a ensanchar, aunque nadie pudo darse cuenta. -Así que bueno. Encantado de conoceros, chicos. Buscádme si termináis con mis amiguitos los dinosaurios. ¡Chao!- Aquella despedida sonó ligera y jovial, como si estuviera abandonando algún tipo de reunión aburrida. En apenas un instante, la silueta del dinosaurio comenzó a disminuir hasta desparecer de la vista de los marines.
Tras la retirada de Wasow, veinticuatro dinosaurios miraban a los cuatro marines con cierta rabia y fiereza. Algunos rugían, y otros pisaban el suelo con fuerza y furia. Y sin previo aviso, como si una señal invisible les hubiera dado luz verde, las bestias se lanzaron al unísono contra la división 60. Un grupo salió rápidamente a por Kibai, otro a por Moja. Otro grupo desdobló al comandante para lanzarse de lleno contra Bertram, y el último grupo se abalanzó contra Stroud. Ahora estaban contra la espada y la pared, en un campo de batalla salvaje y donde la supervivencia dependería de los reflejos, la fuerza y de la sangre fría.
Resumen
Tras lanzarle vuestra ofensiva total al tipo del bigote, éste salta hacia atrás y esquiva todos y cada uno de los ataques. Llama a sus secuaces dinosaurios y huye del lugar, dejándoos contra una horda de bestias.
Bélico
¡Buenas chicos! ¡Vayamos con el bélico!
Si bien os habeis coordinado perfectamente para atacar al NPC, ninguno de los ataques ha tenido efecto. La razón es simple: es de un nivel mucho mayor al vuestro. Este NPC estaba puesto para presentaros a vuestro rival al que os enfrentareis cuando alcancéis su nivel. Os ha dado respuestas de donde está la división 86 y que ha pasado con ellos. Espero que no os moleste, es por un bien superior.
Entonces, ahora os volveis a enfrentar a otra horda de nivel 10, que como dije en su momento, no son 100 personas pero su fuerza es similar, en total os enfrentais a 24 dinosaurios.
Cita:
Horda Rango 10
Formada por 100 personas.
Tienen 1000 PV (10PV cada miembro).Si llega a 0PV serán derrotados.
Dañan el 75% de su PV total por turno. Su velocidad de movimiento/ataque es 140 puntos.
Se pueden derrotar de una sola vez a cambio de 1000 energía.
Podéis derrotarlos entre todos, poniendo cuanta energía gasta cada uno, pero entre todos tenéis que sumar 1000 de energía.
Situación de Kibai
¡Hola Kibai! En este apartado te cuento como te tienes que ir sintiendo.
Sigues con los mismos síntomas, ya no te salen más manchas.
Próximo turno
Teneis hasta el día 12 de marzo a las 23:59 hora española para responder. Si necesitais más tiempo, avisadme, no hay problema.
Alas Negras
❝
Se como el insecto, amigo mío. Si te hallas entre las flores, revolotea como una mariposa. Si te encuentras entre las ramas, avanza como un saltamontes. El insecto puede fluir con gracia o defenderse con fuerza.
Las garras y el espadazo de Raimei solamente cortaron el aire. A unos cuantos metros de él, el hombre los miraba, con la respiración acompasada y una mueca de diversión en su rostro.
― Wow, chicos. Realmente sois sorprendentes. Aunque diría que aún os falta.
Los ojos de Kibai se desviaron hacia su katana, examinado la hoja desnuda con atención. Sin embargo, el hombre se llevó una mano a los labios, y una nueva tropa de dinosaurios entró desde los laterales de la cueva. Su rival, que se había presentado como Wasow, se reveló como un traidor y desertor de la División 86, confesando que había sido él el encargado de acabar con el resto de sus camaradas de División en medio de la noche, empleando para ello a los mismos dinosaurios a los que habían dado muerte antes y los que les rodeaban ahora.
De un salto, el hombre se encaramó a lomos de una de las bestias, que comenzó a dirigirse a la salida, mientras que el resto de los dinosaurios cerraron filas, cubriendo la salida de su compañero y de Wasow, que se giró una última vez hacia la División 60
― Encantado de conoceros, chicos. Buscádme si termináis con mis amiguitos los dinosaurios. ¡Chao!-
Aquella última palabra resonó en la cueva, repiténdose una y otra vez, sobresaturando los sentidos de Kibai, que cerró los ojos mientras su cuerpo seguía soltando chispas azules y su mano se tensaba tanto alrededor de Raimei que las garras se le clavaban en la palma.
De repente ya no estaba en la cueva, sino en aquel foso dónde había acabado tras el incidente en los Cabos Gemelos, viendo como aquel malnacido de Uosan Sakana se golpeaba el pecho tras derribarlo de un cabezazo
― ¡UO-UO-UO-UO-UO! Ninguno de vosotros debiluchos es lo suficientemente fuerte como para hacerme daño! Podría quedarme quieto y ni siquiera sufriría un rasguño!
A continuación, ya no estaba en el foso, sino en la playa, contemplando como Sohem se reía a traves de su máscara de acero mientras sus ondas de calor le asfixiaban y le hacían sentir que había metido la cabeza en un horno, mientras todos sus compañeros y la pareja de cazarrecompensas que había perecido allí no podían hacer otra cosa que intentar mantenerse de pie.
Hasta cuándo iba a seguir así? hasta cuándo iba a seguir siendo alguien incapaz de hacer lo correcto? De veras era tan débil en comparación con la gente del Grand Line?
Aún con los ojos cerrados, Kibai bajó ambos brazos, mientras sus hombros se agitaban, temblando de pura indignación. Cómo iba a mantener su promesa de encontrarse de nuevo con su salvador, si ni siquiera era capaz de acertar un solo golpe ante aquella escoria que había traicionado y matado a sus compañeros marines mientras dormían?
El mink le había hecho una promesa al Capitán Senjuru, que se encontrarían de nuevo en el Grand Line, y que para entonces, él sería un marine del que aquel hombre que se había apiadado de un náufrago en medio del podría sentirse orgulloso. Pero allí, en aquella cueva perdida en Little Garden, Kibai sabía que, en el fondo, había vuelto a fracasar.
Y algo, algo que había procurado mantener a raya en su interior, la furia que había desatado contra los simios que habían atacado a su compañero Moja o contra el equipo de investigación de la unidad de reconocimientos, le exigía volver a ser liberada. Kibai abrió los ojos, pero una película roja cubría su campo de visión. Apenas fue consciente de como sus colmillos hacían sangran su labiro inferior cuando sus mandíbulas se apretaron hasta casi desencajarse, mientras que las garras de su mano libre salían de sus dedos con un suave susurro. Examinando de un lado al otro el campo de batalla, comprobó que los dinosaurios se habían dividido en grupos para atacarlos a los cuatro de manera individual. Seis de ellos se lanzaron a por el mink.
El primero de los atacantes, un ejemplar de mandíbulas desencajadas, ni siquiera llegó a cerrar los dientes. Kibai se deslizó por debajo de su guardia con un movimiento que fracturó el suelo de la cueva, y con un tajo ascendente de Raimei, le abrió el pecho desde el esternón hasta la base de la mandíbula. La sangre caliente salpicó su rostro, pero el mink ni siquiera parpadeó. Sin detenerse, Kibai rebotó en la pared de piedra, impulsándose como un proyectil cubeirto de chispas azules hacia el segundo y el tercero de los depredadores que le atacaban. En el aire, giró sobre su propio eje, lacerando ambos ojos de una de las criaturas con un zarpazo de su mano libre, dejándolo chillando en una agonía ciega, mientras que Raimei encontraba el camino hacia el cuello del tercero, decapitando a la bestia en un movimiento tan limpio que la cabeza salió despedida contra las estalactitas antes de que el cuerpo supiera que había muerto.
El dolor que latía en su cabeza lanzó una descarga de fatiga que por un segundo le hizo flaquear las rodillas. Pero la adrenalina, alimentada por los recuerdos que se negaban a abandonar su mente, quemaba el cansancio como si fuera paja. El cuarto saurio intentó aprovechar aquel instante de debilidad para morderle el costado, pero Kibai, con un rugido que desgarró sus propias cuerdas vocales, le aferró la mandíbula superior con la mano izquierda y clavó la espada hasta la empuñadura a través de la inferior, llegando hasta el cráneo, dejando caer a la bestia al suelo como una marioneta sin hilos.
El quinto y el sexto intentaron flaquearlo, pero Kibai usó el cadáver del cuarto como escudo, lanzándolo contra uno de ellos para desequilibrarlo. Mientras este luchaba por quitarse el peso de encima, Kibai cayó sobre el sexto como un rayo caído del cielo. Clavó sus garras en las cuencas oculares del reptil, lanzando una descarga de energía eléctrica que le arrancó un nuevo bramido, antes de embestir al último saurio en pie con una estocada precisa que le atravesó el corazón, haciendolo caer con solo un leve quejido.
Kibai no se detuvo a saborear la carnicería. Sus ojos, inyectados en sangre, buscaron la silueta de Wasow, pero el traidor ya se alejaba. En su camino hacia la salida, Kibai cruzó la zona donde Moja luchaba contra los dinosaurios que le habían escogido como "presa".
― Algo más inconsciente que valiente, el intentar cazar a un mink ― se dijo Kibai.
Dos de las bestias se preparaban para saltar sobre su compañero por la espalda. Kibai, sin desviar su trayectoria, lanzó un tajo horizontal que cercenó las patas traseras de ambos saurios en un solo movimiento fluido, dejándolos arrastrándose inútilmente sobre el fango de la cueva mientras él seguía hacia adelante.
Al pasar junto al Comandante Stroud, Kibai vio que el líder de la división estaba siendo rodeado por un grup de depredadores especialmente corpulentos. Con un silbido agudo que cortó el aire, Kibai activó las cuarenta avispas que, previsoramente, había dejado pegadas a la espalda de la capa de Stroud. Los insectos, cargados de veneno paralizante, se lanzaron en una nube negra sobre dos de los saurios. Las picaduras fueron instantáneas y masivas; en menos de tres segundos, los colosos rojos se desplomaron, con los músculos agarrotados y los ojos en blanco, neutralizados sin que el Comandante tuviera que desviar su atención del grueso principal.
Finalmente, Kibai alcanzó la posición de Bertram, que se enfrentaba a su propio grupo de criaturas. La fatiga empezaba a ganar terreno a la adrenalina. Su camisa blanca, se desgarró en la zona del pecho más tras un violento intercambio con uno de los dinosaurio que intentó derribarlo. A través de las roturas de la tela, las manchas violáceas eran ahora imposibles de no apreciar para cualquiera que mirase de cerca; un patrón que subían hacía su cuello.
Ignorando el cansacio que empezaba a entumecer sus dedos, Kibai se lanzó sobre cinco de los últimos cinco saurios que bloqueaban su camino hacia Wasow. Al primero le atravesó la columna vertebral de una estocada cargada de electricidad. Al segundo y al tercero los despachó con una serie de cortes en cruz que dejaron sus vísceras expuestas sobre el suelo de piedra. El cuarto dio un leve paso atrás, pero Kibai se impulsó contra la pared y voló hacia él como un proyectil, clavándole a Raimei en su lomo y retorciendo la hoja entre el ueso y la carne, derribándolo contra el suelo. El mink llegó hasta el quinto, y como había hehco contra los que atacaban a Moja, se deslizó entre sus patas lanzado un corte a cada lado, destrozando los tendones de sus patas traseras, haciéndolo caer hacia atrás. De un salto, se encaramó sobre su pecho y hundió sus colmillos en la garganta de la bestia, hasta que el dinosaurio soltó un último y agónico sonido, que se extinguió en un borboteo de sangre.
Kibai se puso en pie, tambaleándose. Su respiración era un silbido asmático y el sudor frío le empapaba el pelaje. Miró hacia la boca de la cueva, por donde Wasow se había marchado entre risas y burlas. El Mink se irguió cuan largo era, ignorando las manchas violetas que ya asomaban por su cuello, y soltó un rugido que hizo temblar las estalactitas de la bóveda.
¡WASOW!
El grito desgarró el silencio que empezaba a reinar en la cueva.
— ¡ERES UNA DESGRACIA PARA LA MARINA, UN MALDITO TRAIDOR SIN HONOR!
Kibai apretó el puño, clavándose las garras en la palma hasta hacerse sangre, jurando sobre el dolor que le nublaba el juicio.
— ¡ESCÚCHAME BIEN, ESCORIA! ¡PUEDES CORRER, PUEDES ESCONDERTE CUALQUIER LUGAR DEL GRAND LINE, PERO TE ACABAREMOS ENCONTRANDO! ¡Y TE PROMETO QUE VAS A PAGAR CADA GOTA DE SANGRE QUE HAS DERRAMADO EN ESTA ISLA! ¡CUANDO VOLVAMOS A VERNOS, NO HABRÁ DINOSAURIOS QUE TE SALVEN DE LA JUSTICIA!
El eco de su rugido rebotó en las paredes de piedra mientras Kibai, exhausto y con sus sentidos sobrepasados por el veneno, clavaba su mirada en la oscuridad de la salida, ante sde dejarse caer contra el plano de la hoja de Raimei, que seguía todavía clavada en el pecho de su última víctima.
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai escucha las palabras de Wasow y le asaltan recuerdos de sus fracasos anteriores, de manera que la emprende a espadazos contra todos los dinosaurios que se ponen a su alcance, acabando con 17 de ellos, moviendose en dirección hacia la salida de la cueva por la que se ha marchado el traidor.
Al llegar, Kibai lanza un rugido de desafío y una promesa de venganza contra Wasow por todo el daño que ha ocasionado en Little Garden, antes de dejarse caer sentado contra su espada, agotado.
Belico
Lo primero que hago es desvelar los tres hides que tenía en mi turno anterior, de los cuales dos son inutiles pues Wasow esquiva mis golpes y no bloquea ni desvía ninguno, por lo que la transmisión de avispas no es posible. A efectos narrativos de acabar con la horda, me tomo la libertad de emplear las avispas que había dejado guardando a Stroud de un eventual ataque.
Con respecto a la horda, invierto 700 puntos de energía para acabar con 17 de los 24 dinosaurios que la componen (siendo esta la cantidad proporcional del 70%).
Inventario
Raimei
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza | 30 Destreza
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 1 Fuerza | 0,6 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 99999999
Descripción: Raimei es un sable de diseño elegante, con una empuñadura negra envuelta en un patrón entrelazado y una guarda dorada curva. Su vaina, de un verde intenso, está rematada con detalles dorados tanto en la parte superior como en la inferior.
Arma de Poder Oculto
raimei001
Punteras
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras001
Manjar deluxe
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 400000
Descripción: Ración de comida mediana que permite restaurar 480 PV, 480 STA y 480 ESP.
manjardeluxe001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Akuma no mi
Haibu Haibu no mi
Paramecia
3
Otorga al consumidor el poder de almacenar en su cuerpo enjambres enteros de insectos y permitirles vivir ahí, convirtiendo al usuario en un humano colmena.
Especificaciones
La Haibu Haibu No Mi otorga a su usuario la capacidad de albergar en su interior enjambres de insectos relacionados a su Control de Akuma. Es una fruta extraña y versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Esta fruta se comienza a dominar al alcanzar 60 Puntos de Control de Akuma, al llegar a ese punto el usuario puede usar sus manos para dejar salir insectos y manipularlos. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno y tan solo podrá crear 50 de ellos simultáneamente. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta 175 insectos simultáneamente, que podrán salir desde ambas manos o desde la boca del usuario. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al alcanzar 240 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta un máximo de 360 insectos, desde cualquier parte de su cuerpo. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Estos insectos se mueven en enjambres conjuntos de 25 miembros, a una velocidad del 60% del Control de Akuma, y se pueden alejar del usuario hasta una distancia de 1 metro por cada 6 puntos en Control de Akuma
Control de Akuma: • 60 CA: Uso básico
• 180 CA: Permite emitir insectos desde las dos manos y desde la boca, y albergar tres especies distintas simultáneamente.
• 240 CA: Permite emitir insectos desde cualquier parte del cuerpo, y albergar cinco especies distintas simultáneamente.
Ventajas:
• Estos insectos agrupados en enjambres dañan aplicando Veneno II, teniendo acceso al efecto Entumecimiento mediante este.
• Mediante el uso de técnicas, el usuario podrá crear insectos venenosos que puedan infligir hasta Veneno III.
• Los insectos son capaces de compartir información que hayan visto con su usuario.
Debilidades:
• Las típicas de una Akuma.
• El daño elemental ígneo afecta a los insectos x2.
Código: Haibu
Gastos de energía y regeneración
El veneno me resta 75 de energía. Además, invierto 700 de energía en acabar con la parte proporcional de la horda, que equivaldría a 17 dinosaurios. Ello, unido a una regeneración de 10 puntos por estar en combate, me da un resultado neto de -765 de ENE.
Karmas
Honesto
Insectos
Dado que ningúna avispa ha sido creada ni destruida en este turno, el número de insectos se mantiene estable en 80.
Indicaciones
Ya que he roleado que la camisa de Kibai se desgarra durante el combate, cualquiera de sus compañeros que se le acerque podrá ver las manchas en su pecho y subiendo hacia su cuello
OFF
Aventuraza señor Kenzo. No sabes las ganas que tengo de partirle la cara a este tio. Dos cosas que te solicito:
- Me gustaría quedarme como objeto narrativo para un futuro encuentro con Wasow los trozos de tela que he usado como guantes improvisados con el logo de la División 86.
- Dado que me he fijado concretamente en la katana de Wasow, me gustaría saber si tiene algo de particular o es una espada normal y corriente.
12-03-2026, 12:16 AM (Última modificación: 12-03-2026, 12:25 AM por Moja.)
Moja no apartó la mirada del hombre del bigote ni un solo instante después de que su técnica hubiese atravesado el aire sin tocarlo. Sus flechas vectoriales habían cruzado el punto exacto donde segundos antes se encontraba el traidor, y aun así el espacio había quedado vacío, cortado únicamente por el eco de la velocidad con la que aquel sujeto se había apartado. El mink percibió inmediatamente que no se trataba de simple agilidad. Aquella evasión había sido limpia, anticipada, como si el hombre hubiese leído la intención de cada movimiento antes de que este existiera realmente. Cuando Wasow habló, presentándose con aquella mezcla de ironía y despreocupación, Moja permaneció inmóvil durante los primeros segundos, escuchando cada palabra sin responder. No había rabia visible en su rostro, pero sí una tensión silenciosa que endurecía sus facciones cuando el traidor confesó lo ocurrido con la División 86. A diferencia de Kibai, que reaccionó con una furia evidente, Moja no mostró explosión alguna. Solo apretó ligeramente los puños dentro de sus guantes mientras sus ojos seguían la figura que se alejaba montado en el dinosaurio.
-Así que fue él…- murmuró finalmente con voz baja, lo suficiente para que solo sus compañeros cercanos pudieran escucharlo.
No intentó perseguirlo cuando desapareció entre la salida de la cueva. Sabía que el camino estaba cerrado por las criaturas que quedaban y que precipitarse sería exactamente lo que el traidor esperaba. Cuando los dinosaurios restantes se tensaron y comenzaron a moverse con aquella agresividad creciente, Moja ya estaba preparado. El Electro seguía recorriendo su cuerpo, visible en pequeñas chispas azuladas que saltaban por su pelaje y sus brazos, haciendo que cada movimiento suyo pareciera cargado de una electricidad viva. Sus reflejos seguían amplificados y su cuerpo ligero, preparado para responder sin pausa.
Cuando el grupo de siete dinosaurios que había quedado tras la embestida de Kibai se reorganizó y cuatro de ellos se giraron hacia él, Moja no retrocedió. Dio un paso adelante, bajando ligeramente el centro de gravedad mientras el primer saurio abría las mandíbulas intentando atraparlo. El mink se movió con una velocidad casi imposible de seguir para un ojo humano. Utilizó una de sus flechas vectoriales como punto de impulso, proyectándose lateralmente y apareciendo a la altura del cuello de la criatura en un solo salto. Su puño, envuelto en electricidad, impactó con una fuerza brutal justo bajo la mandíbula del animal, y el golpe liberó una descarga de Electro que recorrió el cuerpo del dinosaurio como un latigazo azul, dejándolo rígido antes de desplomarse contra el suelo rocoso.
Los otros tres reaccionaron al instante, rugiendo al unísono y abalanzándose desde distintos ángulos. Moja no se quedó quieto ni un segundo. Creó dos flechas vectoriales adicionales en el aire y las utilizó como plataformas sucesivas para desplazarse con velocidad creciente entre las criaturas. El segundo dinosaurio intentó morderlo desde un costado, pero Moja giró en pleno salto y descargó una patada cargada de electricidad en la base de su cuello, rompiendo el equilibrio del animal y rematándolo con un puñetazo directo al cráneo cuando cayó de lado.
El tercero y el cuarto llegaron casi al mismo tiempo. Moja los dejó acercarse lo justo antes de proyectar ambas flechas vectoriales hacia adelante. Las trayectorias cruzadas impactaron contra el torso de uno de los dos reptiles, atravesando escamas y músculo con un golpe seco que los hizo chocar entre sí antes de caer pesadamente. Contra el cuarto Moja lo golpeó con ambos puños en el pecho en cuanto lo tuvo cerca. Esto hizo que salieran volando hacia la posición de Stroud, el cual se estaba encargando de los tres que quedaban.
Cuando el polvo comenzó a asentarse, Moja permaneció en pie en medio de los cuerpos caídos, el Electro todavía chisporroteando suavemente sobre su pelaje. Sus ojos se alzaron hacia la salida por donde Wasow había desaparecido. Luego giró el rostro hacia sus compañeros, evaluando rápidamente su estado.
Información
Resumen
Moja escucha a aquel hombre y tras la huida de este acaba con 3 de los dinosaurios que ha dejado Kibai con vida y el cuarto lo lanza hacia Stroud.
Bélico
Moja continua con su electro activado y lo utiliza para acabar con lo 3 dinosaurios que quedan y golpeando y lanzando el cuarto hacia Stroud.
Electro
Mink
7
Información
Requisitos: Mink Nivel 8
Daño: Ninguno.
Coste: 230 de energía por turno
Efecto:
Aumenta en 50 puntos la Agilidad y en 15 los Reflejos. Provoca entumecimiento con los impactos. Causa daño eléctrico.
Enfriamiento:
Dos turnos.
El usuario Mink potencia su cuerpo con energía eléctrica, aumentando sus capacidades físicas y dañando de forma elemental a sus rivales, además de provocar problemas de coordinación por la energía desprendida.
Código: electro001
Gastos Energía
Gasto:
Electro = -230
Horda = -150
Recupero 14 al estar en bélico.
Toral = -366 de energía.
Fruta
Aro Aro no mi
Paramecia
3
La Aro Aro No Mi es una fruta del diablo tipo paramecia que permite al usuario crear y controlar flechas vectoriales.
Especificaciones
La Aro Aro no mi otorga al usuario la capacidad de crear, a partir de prendas de ropa que el usuario porte, tiras con forma de flechas vectoriales que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Estas flechas, pueden ser usadas de diversas maneras, ya sea para atacar directamente con ellas, para formar objetos con ellas o bien para acelerar proyectiles o movimientos en la dirección en la que apunten las flechas. Por tanto, se trata de una fruta versátil cuyo máximo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los 60 Puntos de Control de Akuma, desde este momento el usuario podrá crear flechas vectoriales de 2 metros de longitud de punta a cola con 25 de Vitalidad y por un coste de 15 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 2 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover ambas manos hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 10 puntos a cambio de 30 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 6 metros, con 40 de Vitalidad cada una y un coste de 9 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 4 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover una mano hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 20 puntos a cambio de 60 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 12 metros, con 60 de Vitalidad y un coste de 6 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 8 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, el primero desaparecería y así sucesivamente. Se podrán manejar telequinéticamente en todo momento.En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 30 puntos a cambio de 90 puntos de energía adicionales.
Las flechas se desplazan a una velocidad igual al 60% del Control de Akuma del usuario, y las puede controlarlas hasta a 1 metro de distancia por cada 6 puntos de Control de Akuma.
Control de Akuma: — 60 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo ambas manos. Aumenta en 10 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 180 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo una mano. Aumenta en 20 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 240 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas telequinéticamente. Aumenta en 30 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas.
Ventajas:
• Cada flecha que impacte en su objetivo, pasivamente, realizan un daño directo y perforante de 5 PV .
• Al actuar como objetos físicos y gracias a su maleabilidad, mediante el uso de técnicas, es posible formar objetos tangibles mediante las flechas.
Debilidades:
• Las habituales en las akuma no mi.
• Para verse beneficiado de la aceleración vectorial que proporcionan las flechas, se ha de recorrer la misma dirección que marcan estas, lo que puede hacer previsible el movimiento.
• Estando completamente desnudo, es imposible hacer uso de la fruta.
Stroud se detuvo en seco, después de intentar lanzar el par de golpes que, había calculado, serían suficientes para, como mínimo, medir a su rival. El plan había sido ideal: sus golpes bastarían para noquear a un rival menos competente, y, en caso contrario, para contribuir a abrumarlo, sumado en la combinación completa que había ejecutado la División, funcionando como la maquinaria bien engrasada de un reloj. El Marine jamás se había cruzado con nadie, sin embargo, capaz de anticipar un ataque como aquel, y mucho menos alguien con la potencia suficiente como para moverse a aquella velocidad. Ni siquiera se había dado cuenta, hasta frenar en seco, casi derrapando al acompañar en peso de sus propio golpes, de cuánto se había alejado aquel tipo, que los contemplaba con más divertimento que otra cosa. ¿Que aún les faltaba? ¿Quién era aquel tipo?
Contempló, con ojos entornados, cómo enarbolaba su espada con ligereza, su hoja resplandeciendo bajo la luz que se filtraba hacia el interior de la cueva. No se inmutó cuando silbó, aunque no le fue sencillo resistir el impulso de taparse los oídos, y no se extrañó en demasía cuando vio llegar a las criaturas desde los lados tras la llamada del espadachín. Había sospechado que, sumado a los rastros de pelea del campamento, la aparición de las bestias había sido muy conveniente, enormemente oportuna, pero la evidencia había sido circunstancial. Ahora, sin embargo, todo encajaba sin dejar lugar a ningún ápice de duda. Las aletas de la nariz de Stroud se inflaron con rabia, mientras sus labios se torcían ligeramente. Cualquiera que lo conociese bien sabía que pocas cosas eran capaces de generarle una mueca de asco como aquella, mientras fulminaba con la mirada al tal Wasow. Si había algo peor que un pirata, era un revolucionario, y si había algo peor que un revolucionario, era un traidor. Los traidores siempre tenían las manos manchadas de sangre, fueran conscientes o no de ello; este era de los que se las había manchado a sabiendas. Stroud alzó una ceja cuando Kibai comenzó a gritar al desconocido; no era común ver al mink tan fuera de sí, pero él mismo no lo hubiera dicho mejor. No sería él quien le dijese que mantuviese las formas; él mismo estaba cerca de temblar de rabia. Asintió con gravedad cuando el mink, con ferocidad, anunció que lo acabarían encontrando. No olvidarían ese nombre fácilmente.
Pero Stroud sabía que no había utilidad alguna en correr tras el traidor; no en aquel momento. La División había pasado por bastante, y, lo que era más importante, ninguno de ellos sería capaz de hacerle frente, no tal y como estaban las cosas. Había mucho que mejorar. El mochi dejó de palpitar bajo la superficie de su piel. Entretanto, e instantes después de que Kibai y Moja comenzasen su particular carnicería entre la multitud de dinosaurios convocada allí por el tal Wasow, Stroud hizo lo propio, lanzándose al ataque en un mudo arranque de cólera; sujetó la cabeza de uno de ellos, estampándola con rabia contra la pared rocosa de la cueva, ensartando el cráneo en una de las estalagmitas, y destrozando la mandíbula de otro, antes de sujetar el cuello de otro de ellos con fuerza y doblarse hacia un lado, anclando sus piernas en la base del mismo y partiéndolo con violencia y una sucesión de sonidos secos, con tendones que luchaban por no descuajeringarse.
De pronto, se hizo el silencio en la cueva. Se sentó sobre una de las rocas, sus ojos clavados en sus pies. Jadeaba ligeramente. No había pasado mucho tiempo, pero Stroud sabía que ya era tarde. En los varios minutos que la División había invertido en acabar con la manada de dinosaurios, Wasow había podido alejarse ya lo suficiente como para que no volviesen a verle el pelo en mucho, mucho tiempo. Le salió del alma golpearse la frente con su propio puño. Notó cómo su piel palpitaba bajo sus nudillos. Había pecado de imprudente y de orgulloso; si el ánimo de su adversario hubiese sido distinto, las vidas de sus hombres hubieran estado en serio peligro. Alguien con una División a su cargo no podía permitirse errores de cálculo como aquel.
"Siento haberme precipitado con esto, chicos," dijo con sequedad, sus ojos grises fijos en el suelo, como si no se atreviese a mirar a sus compañeros. Respiró con pesadez, con todo cuanto había ocurrido durante las horas previas repitiéndose en su cabeza en bucle. Se levantó, ahora sí, mirando a sus compañeros. "Os prometo que clavaremos su cabeza en una pica," anunció. "Su traición no quedará impune."
Off
Resumen
Stroud procesa lo ocurrido, y se carga a unos cuantos dinosaurios. Enfurecido con su propia decisión, promete a la División que darán caza a Wasow.
Bélico
Stroud desactiva la técnica activada en el turno anterior, que aún le consume 239 de Energía este turno antes de dejar de funcionar.
Capillarian Crest
Armazón
5
Información
Requisitos: 120 Control de Akuma | 100 Fuerza
Daño: No tiene.
Coste: 239 de Energía por Turno y miembro u objeto capturado.
Efecto:
Causa un agarre sobre cada miembro u objeto afectado, el calculo para liberarse del mismo será, Control de Akuma + Fuerza
Enfriamiento:
Tres Turnos.
La superficie del cuerpo de Stroud comienza a burbujear de forma tenue, a medida que grandes cantidades de mochi se licúan bajo su epidermis. Al recibir contacto físico en forma de ataque, la superficie del cuerpo de Stroud cede y el mochi se adhiere al objeto o cuerpo en cuestión, cerrándose a su alrededor como una masa espesa, densa y pegajosa, e impidiéndole separarse con facilidad.
Código: capillarian001
Asimismo, emplea 150 de Energía en acabar con parte de la horda de dinosaurios de los que no se han ocupado Moja ni Kibai.
En total, hace un gasto de 389 de Energía, y recupera 14 por su nivel, quedándose en un gasto neto de 375.
Fruta
Mochi Mochi No Mi
Paramecia
2
La Mochi Mochi No Mi es una fruta del diablo tipo paramecia que permite al consumidor convertir su cuerpo de manera parcial o total en mochi.
Especificaciones
La fruta Mochi Mochi No Mi otorga al usuario la habilidad de transformar su cuerpo, o parte de él, en mochi, mejorando así sus capacidades defensivas y ofensivas, tratándose de una fruta muy versátil. No se podrán utilizar los poderes hasta alcanzar el mínimo de 20 puntos de Control de Akuma, que te dará acceso a transformar una extremidad a tu elección cada vez, por un coste de 8 de energía por turno.
Con 60 puntos en Control de Akuma el usuario alcanzará el dominio completo de su fruta, pudiendo transformarte por completo y de forma inmediata por un coste de 14 de energía por turno.
La elasticidad y viscosidad del mochi permite al usuario reducir el daño de los impactos contundentes, amortiguar caídas y tener capacidad de adherencia al contacto con cosas; para agarrar a seres vivos se ha de ser muy superior a ellos o utilizar una técnica con esta función.
Control de Akuma: · 20 CA:: Puedes transformar una extremidad por 8 de energía por turno
· 60 CA: Puedes transformarte por completo por 14 de energía por turno
Ventajas:
La fruta otorga de manera natural una resistencia a las caídas y a los golpes contundentes no imbuidos en haki de 350 PV.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi. El contacto con cualquier líquido hace que el mochi pierda su capacidad adhesiva.
Código: mochi
Off
Suscribo las palabras de Kibai: aventuraza con todas las letras. Como creo que sabéis, estos días estoy a mil cosas, por lo que lamentablemente no he podido dar todo lo que me hubiera gustado, pero espero con muchas ganas la siguiente entrega de esta historia.
El joven arquero de la marina, alguien que se unió con un objetivo y una misión claras se encuentra avanzando por las cuevas buscando algo que sus superiores quieren, y para lo cual enviaron a un grupo de marines especializados en investigación científica, seguramente un grupo especializado en botánica y en cómo identificar las características y sacar partido de las mismas evitando los efectos negativos de la misma. El mismo grupo que la marina ignoró por 5 meses dejándolos solos en la isla sin enviar nadie a comprobar que estuvieran bien o qué había ocurrido para que se cortara la comunicación, demostrando una clara negligencia en la cadena de control referente al caso bajo el punto de vista del pelirrojo que valora la vida por encima de todo. Su forma de ver la vida es lo que hace que su forma de actuar frente a criminales sea diferente a la de muchos, prefiriendo arrestar y llevarlos a una celda para que reflexionen sobre sus actos y decisiones y recapaciten, llegando a poder volver a estar en libertad si están totalmente rehabilitados y se comprometen a respetar las leyes y, sobre todo, respetar a las personas. El arquero lanza un ataque sin dudar hacia el sujeto que parece ser el causante de todo y quien, tal y como sigue sospechando Bertram, es el que controla los dinosaurios que les atacaron en el campamento destruido de la división 86.
Pese a la perfecta coordinación entre los 4 miembros de la división 60 a la hora de atacar al espadachín que parece ser el líder de los hombres que desaparecieron antes, sus ataques no surtieron efecto alguno, todas y cada una de las ofensivas de los marines impacta en el lugar que hace nada ocupaba el enemigo, pero casi como si supiera lo que iba a ocurrir, el sujeto se fue antes de que pudiera verse envuelto en una marea de ofensivas que le complicaría el defenderse para colocarse en una zona nueva, lejos de los marines enviados a completar la investigación sobre la planta. El joven arquero mantiene sus ojos avizores, vigilando todo lo que hay por la zona, manteniendo vigilados tanto el enemigo como sus compañeros, sus posiciones, movimientos y estados, principalmente Kibai, pues hace rato que el pelirrojo lo nota afectado por algo, a su vez el enemigo es estudiado profundamente por el contramaestre que se fija en todos los detalles de su físico y en los pequeños movimientos involuntarios de su cuerpo y sus microexpresiones para saber más sobre su personalidad e intenciones.
Las palabras del sujeto, pese a ser una especie de halago sientan más como una burla, como si dijera que no importa lo que hagan ahora no tienen como siquiera dañarlo por lo que el arquero aprieta con fuerza su arco, manteniendo los ojos en continuo movimiento, observando todo el entorno, cada detalle para que nada le pille por sorpresa al estar en un lugar donde ese sujeto tiene la ventaja al llevar más tiempo allí que ellos. Tras eso lo que dice ese hombre hace que los ojos de Bertram, normalmente solamente serios, pero todavía llenos de calma se vuelvan fríos, casi como un abismo sin fin, vacíos y carentes de emoción. Pensar que no solo ha traicionado a la marina sino que él mismo ha acabado con la vida de sus compañeros es un acto que el joven pelirrojo de normal ya no perdona, pero tras lo sucedido en su aventura con la lunarian, quien fue asesinada de forma cruel y cobarde frente a sus ojos por alguien que solo piensa en el dinero, pasa a ser un crimen que hace que se plantee por primera vez que esa persona merece ser asesinada sin piedad alguna, incluso de ser posible con una muerte lenta y dolorosa.
Poco antes de esas palabras los ojos del tirador de la división se percataron de suaves cambios en la tonalidad de las sombras en los laterales, y cuando empiezan a salir los dinosaurios de esas zonas con un tono ligeramente más oscuros al ser caminos profundos y no paredes sólidas el joven sabe que no es que la roca sea de un tono más oscuro, son túneles interconectados que conforman una galería que seguramente ha sido ya investigada por Wasow y sus secuaces, tomando cualquier cosa que pueda llegar a ser útil y, sobre todo, prácticamente todos los ejemplares de la planta buscada por la marina.
Bertram se fija en Kibai, y nota claramente el cambio en el mink, no solo por la preocupación que lleva viendo desde que llegaron al campamento, sino como parece al borde de estallar de rabia, seguramente algo que le lleva consumiendo por dentro desde hace un tiempo y que con esto finalmente explota haciendo que, en el momento que el sujeto se marcha y los dinosaurios se lanzan a por ellos no dude en lanzarse de cabeza hacia ellos. Instintivamente Bertram lo sigue con el arco listo para disparar, pero sus movimientos son violentos, feroces y precisos, como los de un depredador cazando, tumbando a todos los dinosaurios con los que se cruza, mientras que los demás son tumbados por los otros dos luchadores cuerpo a cuerpo de la división, manteniéndose Bertram como un seguro que les cubre la espalda en caso de que alguna de esas bestias logra superarlos, sus ojos siempre atentos a cada cambio y detalle. Ningún movimiento se le escapa, y si bien al no estar peleando directamente podría seguir al traidor no tiene intención de hacerlo por varios motivos; primero para poder cubrir a sus compañeros en el caso de que alguno de los dinosaurios aguantara las ofensivas o los pillara desprevenidos, segundo porque ni corriendo a máxima velocidad podría alcanzarlo montado en el dinosaurio, el arquero no destaca precisamente en velocidad, y por último, aún en el hipotético caso de poder darle alcance Bertram sabe no tiene la capacidad de vencerle en solitario.
Finalmente el combate llega a su fin y todas las bestias fueron vencidas por sus compañeros, y es ahí que Bertram ve las marcas en el cuerpo de Kibai, sabiendo exactamente lo que le causa esas marcas y viendo su claro agotamiento, acompañado de sus palabras hacia el traidor y las palabras de Stroud. Bertram guarda las flechas y ajusta su arco a su espalda mientras se acerca a sus compañeros con su característica calma y escucha las palabras de Stroud antes de tomar aire y decir
-No te martirices comandante, no teníamos opción ante una orden directa. Esto es fundamentalmente culpa del traidor por sus actos, y de los superiores, por tardar tanto tiempo en investigar las desapariciones, sir. Si hubiesen actuado antes, tal vez no hubiéramos perdido al resto de la división 86 e incluso podrían haber evitado que Wasow se hiciera con todas las plantas. Ahora solo nos queda prepararnos, entrenar y capturar al traidor, cualquiera que deliberadamente mate a sus compañeros no merece piedad.-
Tras eso toma el manjar que le entregó Kibai y se lo tiende al mink diciendo
-Toma, si lo necesitas puedes tomar el plato que me entregaste, yo aún tengo bastante energía sir.-
Pls read me
Resumen
Bertram observa el entorno tras ver como el sujeto evita el ataque, mantieniendo sus ojos atentos a todo lo que le rodea, sobre todo las paredes donde se fija en los cambios de tonalidad antes de ver salir los dinosaurios. Tras el enfrentamiento, durante el cual el joven arquero se mantiene alerta para cubrir a sus compañeros aunque no hizo falta, se acerca a sus compañeros y le dedica unas palabras a Stroud con su opinión antes de ofrecerle el plato que le dio Kibai de regreso al mink que parece al borde del agotamiento.
Inventario
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Arco
Objetos bélicos
2
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 DES / 10 PREC
Resistencia: 1000
Daño: 15
Escalado: 0,3 DES / 0,3 PRE
Alcance: 20
Unidades de peso: 2
Berries: 30000
Descripción: Un arma que consiste en una cuerda tensada entre dos extremos curvados, utilizada para disparar flechas. El arco se ha utilizado en la caza y el combate a lo largo de la historia.
arco002
Flechas
Munición
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 10
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 3000
Descripción: Pack de 20 flechas para arco. Cada una provoca 10 de daño.
flechas001
Bohrmaschinen
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 30
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Pack de 5 flechas para arco con la punta con un estriado en espiral. Cada una provoca 30 de daño.
bohrmaschinen001
Manjar deluxe
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 400000
Descripción: Ración de comida mediana que permite restaurar 480 PV, 480 STA y 480 ESP.
manjardeluxe001
Bélico
-
Gastos y daños
Recupero 14 por nivel(ya que considero que estoy en turno de combate pese a no atacar dada la situación)
17-03-2026, 11:27 AM (Última modificación: 17-03-2026, 11:29 AM por Kenzo D. Fujiwara.)
La embestida de aquellos dinosaurios había sido completamente brutal, una continua marea de colmillos, coletazos y arañazos que estaba diseñada únicamente para aplastar a cualquiera que osara resistirse. Sin embargo, la División 60 no era un grupo que habían improvisado las altas esferas de la marina, ni un grupo que dependieran de su fuerza individual. Eran un equipo perfectamente balanceado. Y en ese momento, la diferencia se volvió decisiva. Ninguno de ellos retrocedió ante la carga, sino que avanzaron hacia adelante, sin ningún tipo de miedo. Kibai con su fiereza digna de una bestia, Moja con la agilidad con la que se mueve un depredador, Stroud con esa calma que solo los buenos líderes tienen, y Bertram desde la retaguardia con aquella precisión quirúrgica. Lo que podría haber sido un caos completamente descontrolado, se volvió en un ejercicio para controlar la situación, donde cada uno de los marines parecía anticipar los movimientos de los rivales. Los dinosaurios, por su parte, aunque eran feroces y estaban muy bien entrenados, parecían estar un nivel inferior a la división, y por ello, uno a uno, fueron cayendo ante las garras del equipo. Sin embargo, el tiempo que tomó derrotarlos, fue suficiente para que aquel tipo, Wasow, huyera del lugar sin dejar ninguna pista, llevándose el resto de las flores y dejando tras de sí aquella traición que fue sellada con sangre.
El eco de la batalla se fue disipando lentamente, como si la cueva en la que habían acabado tomara el último aliento de violencia. Donde antes había rugidos, pisadas atronadoras y un choque constante de cuerpos, ahora solo quedaba el sonido del aire y del agua filtrándose entre las rocas. La desolación era lo que inundaba el lugar. Los veinticuatro cuerpos de los dinosaurios yacían esparcidos en distintas posiciones, algunos aún las fauces abiertas, otros con las extremidades retorcidas en posturas antinaturales. Sus escamas rojizas, que bajo la luz parecían vibrar con ferocidad, ahora se veían apagadas, sin intensidad, sin intimidar. El aire olía a tierra batida, a humedad y a hierro. Sólo había vacío. Ninguna flor, ningún rastro, ningún documento. Sin embargo, si afinaban los ojos, entre unas rocas cercanas a una de las paredes cubiertas de raices secas, apareció una caja. Era una caja, donde se podía leer la palabra "Elixir". Al abrirla, se podían ver unas diez botellitas de cristal, colocadas cuidadosamnte en su interior. Cada una contenía un líquido de tono lila, casi brillante bajo la luz filtrada. Había también dentro de aquella caja, unos documentos donde se podía entender que eran la cura para aquella enfermedad que había afectado a los animales de la isla. Parecía ser la División 84 pretendía ayudar a la fauna del lugar, pero no pudieron llegar a cumplir el objetivo.
Después de unas horas en el lugar, investigando la cueva y los alrededores, no encontraron nada más en aquel lugar. Todo parecía estar preparado para huir en caso de que a la tripulación de Wasow los pillaran infraganti. Sin embargo, aquella trama parecía ser mucho más profunda de lo que se podía pensar, aunque con las pistas que tenían, tenían que seguir adelante para ir recopilando más información. Eventualmente, Stroud y la capitana Trixxie se pusieron en contacto para poner al día a la base marina. La mujer marina, tras escuchar el informe de Stroud, felicitó al equipo por el trabajo realizado, reconociendoles no solo la eficacia en combate, sino su capacidad para adaptarse a cualquier situación que podía surgir durante la misión. Se podía sentir que en sus palabras había un tono de orgullo sincero, como el de alguien que observa como un niño va creciendo poco a poco. La capitana Trixxie les dijo que la traición de Wasow no era algo que tomarse a la ligera, que tratar de desenmascararlo suponía un paso importante para comprender que era lo que estaba ocurriendo realmente, y que le caería todo el peso de la justicia. Y más allá de la felicitación, les pidió que continuaran avanzando, que no se detuvieran en aquel punto muerto y que siguieran creciendo como hasta ahora. Aquello no era más que el comienzo. Finalmente, les añadió que en cuanto dispusiera de más información, se la haría llegar tan rápido como le fuera posible. Tras esa misión, la confianza de la marina en ellos era mucho mayor, así que eso era motivo suficiente para seguir creciendo con mucha más motivación.
Resumen
Fin de la aventura.
Situación de Kibai
Si Kibai consume uno de las botellitas de elixir, se curará de aquella enfermedad. Gracias al todopoderoso Arceus por ponernos en el camino la destrucción, pero también la salvación.
AVISO - Este elixir solo cura la enfermedad, no da ningún boost ni tampoco debuff. Sólo cura la enfermedad de la que se infectó Kibai y los animales muertos que encontrasteis con manchas moradas durante la aventura.
INFO
¡Chicos! ¡Pues acabó está primera aventura!
Lo primero, pediros disculpas por estos dos últimos post, por haber tardado tanto en responderos. Entre el trabajo y la vida personal, apenas tuve tiempo. ¡Disculpadme!
Lo segundo, deciros que me lo he pasado muy bien roleando con vosotros. Roleais genial, y ha sido un completo placer. Me ha gustado tanto que me he tomado la libertad de comenzar a hacer una parte dos de esta aventura, y quizás haya una parte tres...
Lo tercero, Kibai, respondiendote a tus preguntas, puedes quedarte con los trozos de tela de la división 86 (Pregunta en tu perfil bélico si se convierte en un karma) y respecto a tu segunda pregunta, la espada de Wasow no tiene nada de especial. Simplemente una espada T4.
Finalmente, si teneis preguntas, ya sabeis, por discord me podeis encontrar.
¡UN ABRAZO DIVISIÓN 60!
Alas Negras
❝
Se como el insecto, amigo mío. Si te hallas entre las flores, revolotea como una mariposa. Si te encuentras entre las ramas, avanza como un saltamontes. El insecto puede fluir con gracia o defenderse con fuerza.
"Gracias, Bertram," dijo el Marine ante las palabras del cazador. No ahogaban su decepción consigo mismo, pero resultaban alentadoras. Stroud tomó una de las botellitas de la caja, examinándola con cautela, una de sus cejas arqueada. No parecía fiarse, ¿era otra treta de aquellos tipos? De alguna forma, Wasow no le pegaba como el tipo de persona que hubiera hecho algo así. Era un traidor, naturalmente, pero, si quisiera matarlos, probablemente podría haberlo hecho él mismo. Agitó el minúsculo frasco, viendo cómo burbujeaba el líquido lila en su interior, al tiempo que tomaba uno de los papeles adyacentes. "Tenemos un elixir por aquí," anunció, "en caso de que alguno de vosotros haya tocado algo de lo que no deb...," dijo, haciendo un ademán con la cabeza hacia sus compañeros, y fue entonces cuando se dio cuenta. Bajo la luz que se filtraba por la cueva, finalmente reparó en aquellas manchas moradas que se repartían por el pelaje de Kibai, visibles sobre su cara. Todo este tiempo, inmerso en el fragor de la misión que los ocupaba, había sido incapaz de darse cuenta. Suspiró, y decidió que no hacía falta comentar al respecto, lanzándole la botellita al mink. "Dale un tiento."
"Veamos si se han dejado algo más por aquí," dijo, colocando los brazos en jarra. Procedió a investigar el resto de la estancia a conciencia, buscando cualquier detalle que Wasow y los suyos hubieran podido dejarse. Sin embargo, fue en vano; en efecto, era como si, todo este tiempo, se hubieran olido que una incursión así podía llegar a tener lugar en cualquier momento, y se habían asegurado de no dejar nada al azar. Había cajones, restos de algún tipo de maquinaria aquí y allá, y aún quedaban algunas de las dichosas flores, pero poco más. El trabajo de limpieza antes de la huida había sido excepcional. Por no haber, ni siquiera habían dejado nada que los incriminase de forma demasiado directa, más allá del hecho de que los propios miembros de la División 60 los hubieran cazado in fraganti, o casi. Resultaba evidente que no estaban ante ninguna panda de aficionados; aquella gente era metódica, profesional, organizada. Wasow era, potencialmente, un enemigo a temer en el futuro. Pero, tal y como le había prometido a su División, no podrían dejarse amedrentar: aquel traidor acabaría en el cadalso.
La situación con Wasow lo hizo reflexionar, mientras examinaba distraídamente otro de los recovecos de aquella enorme cueva, en la que siempre había sido su obsesión personal: la corrupción presente en la Marina, aquel mal que se comía a la Justicia por dentro. Era una nueva iteración, una encarnación de la misma enfermedad, de aquel cáncer a extirpar. Wasow no solo se había corrompido, usando su poder y su posición para llevar a cabo sus propios planes, sino que había acabado con sus propios compañeros de división en aras de aquella misma corrupción. La conclusión era la habitual: la corrupción siempre, siempre costaba vidas. Vidas de inocentes, y vidas de aquellos que tenían que proteger a los inocentes. La corrupción era un tumor en el corazón de la Justicia misma.
Sentándose sobre uno de los cajones aún restantes en la cueva, descolgó su Den Den Mushi y llamó a la capitana Trixxie. Explicó toda la situación, con pelos y señales, y no pudo más que asentir ante las palabras de la capitana. En efecto, no quedaba otra: seguir adelante, continuar avanzando, mejorar. La División 60 tenía mucho trabajo por delante. "Bien hecho, muchachos," anunció, una vez hubo colgado el Den Den Mushi y la estridente voz de Trixxie se hubo apagado. "Buen trabajo, todos. Nos hemos encontrado ante un enemigo muy superior a nosotros, y vuestra actuación ha sido impecable. Cuando envíe mi informe, me aseguraré de incluir todos los detalles," pareció vacilar antes de continuar, "estoy muy satisfecho con vuestro desempeño. Si voy a seguir capitaneando esta División, me aseguraré de estar a la altura," dijo, extrayendo una pequeña hoja de papel del bolsillo de su abrigo y tomando nota de algo, la pluma rasgando audiblemente la superficie del papel. "Rumbo al Royal. Preparaos para zarpar en cualquier momento."
Off
Resumen
Stroud le da las gracias a Bertram, y, dándose cuenta de la afección de Kibai, le da una de las botellitas allí presentes. Procede a examinar a fondo la estancia, y llama a la capitana Trixxie para informar sobre todo lo ocurrido. Finalmente, ordena la retirada, evalúa la actuación de sus compañeros y anuncia que pronto pondrán rumbo a una nueva isla.
Nota corrección aventura
En este post, Kibai ofrece un Manjar Deluxe a sus compañeros, y, en este, Stroud lo toma, añadiéndolo a su inventario. Si puede ser, me gustaría que quedase añadido, dado que no lo he llegado a consumir durante el transcurso de la aventura.
Off
Mil gracias, Kenzo, por la aventura, ha sido muy divertida y nos ha traído el tipo de conflicto que necesitamos para crecer en nuestro viaje. Espero con ansias esa parte dos, y hasta esa parte tres. Un abrazo grande a todos, es un gustazo rolear con vosotros!
El eco de su grito de desafío se desvaneció contra las paredes de piedra, dejando una calma espesa que pesaba casi tanto como la violencia que la había precedido. Kibai permaneció un momento inmóvil, con la espalda encorvada y los pulmones ardiendo por el esfuerzo de haber canalizado tanto Electro a través de un cuerpo que ya estaba lidiando con su propia traición interna. Con un movimiento seco y cargado de una fuerza residual que hizo crujir las vértebras del reptil, extrajo a Raimei del espinazo de su última víctima. El sonido del metal abandonando la carne y el hueso fue una nota final discordante en aquella sinfonía de carnicería.
Tomándose su tiempo, limpió pulcramente la hoja, eliminando cada rastro de la sangre oscura y viscosa de los saurios, observando cómo el acero recuperaba su brillo gélido. Solo cuando la hoja estuvo inmaculada, la deslizó de nuevo en su vaina. El click metálico al encajar fue el interruptor que le permitió reprimir, al menos superficialmente, la película roja que aún nublaba su visión.
Fue en ese momento cuando el Contramaestre Bertram se le acercó. El veterano, siempre atento a los detalles que otros pasaban por alto, le ofreció de vuelta el saco con las raciones de emergencia que Kibai le había confiado antes. El Mink observó el pequeño bulto de tela y luego miró a Bertram. Podía sentir el pulso violáceo en su brazo, una punzada que le recordaba que su reserva de energía no era inagotable, pero su orgullo herido por la huida de Wasow era más fuerte que cualquier hambre.
— Quédatelo, Bertram —dijo, rechazando el saco con un gesto seco de la mano, sin llegar a mirarle a los ojos—. Ese polvo de maíz y coco te servirá más a tien el futuro que a mi ahora mismo. Yo tengo suficiente con el olor a sangre que impregna este lugar para que se me cierre el estómago. Ya tendré tiempo de sobra para encerrarme en la cocina del Royal Quiver y preparar algo decente cuando salgamos de este agujero.
Sus pasos, habitualmente ligeros y silenciosos como los de cualquier depredador de su raza, sonaron pesados y ligeramente erráticos mientras se desplazaba por el campamento devastado. Kibai renqueaba, una debilidad que intentaba camuflar bajo una falsa rigidez militar. Sus sentidos, saturados por el esfuerzo, le enviaban señales confusas; el aroma de la selva parecía más agudo, más invasivo, como si las esporas de la isla estuvieran intentando comunicarse con el veneno que ya corría por sus venas.
El Comante Stroud, que también parecía haberse dado cuenta de su condición, le alargó uno de los frascos. Sin decir palaba, Kibai lo aceptó con un gesto de agraddecimiento, abreindo el cierre y echándoselo al gaznate. No estaba bueno, para nada. Sabía a masticar hierba verde recién cortada. Pero al poco rato, el ardor que sentía en los músuclos y el doloroso latido en su sien fue relajándose, quedando en un simple cansancio general.
Caminado hasta la pared de la cueva, Kibai se dejó caer sentado sobre una roca plana, sintiendo cómo sus rodillas finalmente cedían ante la fatiga acumulada. El cansancio era una marea negra que amenazaba con arrastrarlo, pero su mente seguía trabajando, buscando la forma de mantener la cohesión del grupo tras el golpe moral de la traición de Wasow y las felicitaciones, quizás demasiado distantes, de la Capitana Trixxie.
Alzó la vista hacia el Comandante Stroud, que seguía procesando la información del Den Den Mushi. Kibai sabía que el grupo necesitaba un ancla, algo que les aliviase la mente después de todo lo vivido y los devolviese, aunque fuera por un instante, a la camaradería del barco.
— Comandante, creo que es el momento de confesarle algo que no he mencionado en mis informes diarios. He estado fermentando un barril con una mezcla especial de miel silvestre y zumo de frutas fermentadas desde hace un par de semanas en la bodega. Lo tenía guardado para una ocasión especial, algo que ayudara a digerir las malas noticias.
Hizo una pausa, dejando que el cansancio se asentara en sus facciones, pero manteniendo la mirada fija en su líder.
— Creo que este es el momento perfecto para abrirlo en cuanto pisemos la cubierta. Hemos limpiado este nido de ratas, tenemos la cura y sabemos a quién tenemos que dar caza. No sé vosotros, pero mi cuerpo necesita algo más fuerte que un trago de agua del río para cenar esta noche. Y tengo demasiado sabor a sangre de dinosaurio en la boca.
Se recostó contra la pared de piedra, cerrando los ojos por un segundo. L a División 60 había obtenido una amarga victoria, y el veneno aún latía por sus venas, pero Kibai no pensaba morir allí. No antes de que Raimei probase la sangre del traidor.
La Caja de Pandora
Resumen
Kibai recoge su espada y la limpia antes de aceptar uno de los frascos de parte de Stroud y tomarlo, eliminando el veneno. Acto seguido se sienta contra la pared de la cueva y solicita a Stroud permiso para empinar el codo con cierto elixir mágico que lleva preparando dos semanas.
Belico
No hay bélico. C'est fini.
Inventario
Raimei
Creaciones propias
4
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza | 30 Destreza
Resistencia: 2000
Daño: 80
Escalado: 1 Fuerza | 0,6 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 99999999
Descripción: Raimei es un sable de diseño elegante, con una empuñadura negra envuelta en un patrón entrelazado y una guarda dorada curva. Su vaina, de un verde intenso, está rematada con detalles dorados tanto en la parte superior como en la inferior.
Arma de Poder Oculto
raimei001
Punteras
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en las piernas para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
punteras001
Manjar deluxe
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 400000
Descripción: Ración de comida mediana que permite restaurar 480 PV, 480 STA y 480 ESP.
manjardeluxe001
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Akuma no mi
Haibu Haibu no mi
Paramecia
3
Otorga al consumidor el poder de almacenar en su cuerpo enjambres enteros de insectos y permitirles vivir ahí, convirtiendo al usuario en un humano colmena.
Especificaciones
La Haibu Haibu No Mi otorga a su usuario la capacidad de albergar en su interior enjambres de insectos relacionados a su Control de Akuma. Es una fruta extraña y versátil cuyo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Esta fruta se comienza a dominar al alcanzar 60 Puntos de Control de Akuma, al llegar a ese punto el usuario puede usar sus manos para dejar salir insectos y manipularlos. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno y tan solo podrá crear 50 de ellos simultáneamente. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta 175 insectos simultáneamente, que podrán salir desde ambas manos o desde la boca del usuario. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Al alcanzar 240 Puntos de Control de Akuma el usuario podrá crear hasta un máximo de 360 insectos, desde cualquier parte de su cuerpo. Estos insectos tendrán una resistencia fija y estable de 5 de Vitalidad cada uno. Cada insecto gastará 1 de Energía.
Estos insectos se mueven en enjambres conjuntos de 25 miembros, a una velocidad del 60% del Control de Akuma, y se pueden alejar del usuario hasta una distancia de 1 metro por cada 6 puntos en Control de Akuma
Control de Akuma: • 60 CA: Uso básico
• 180 CA: Permite emitir insectos desde las dos manos y desde la boca, y albergar tres especies distintas simultáneamente.
• 240 CA: Permite emitir insectos desde cualquier parte del cuerpo, y albergar cinco especies distintas simultáneamente.
Ventajas:
• Estos insectos agrupados en enjambres dañan aplicando Veneno II, teniendo acceso al efecto Entumecimiento mediante este.
• Mediante el uso de técnicas, el usuario podrá crear insectos venenosos que puedan infligir hasta Veneno III.
• Los insectos son capaces de compartir información que hayan visto con su usuario.
Debilidades:
• Las típicas de una Akuma.
• El daño elemental ígneo afecta a los insectos x2.
Código: Haibu
Gastos de energía y regeneración
Me resto los 765 de ENE que no me había restado en el turno anterior. Recupero 20 de energía.
Karmas
Honesto
Insectos
Dado que ningúna avispa ha sido creada ni destruida en este turno, el número de insectos se mantiene estable en 80.
OFF
De nuevo gracias Kenzo por apurar este último tramo de posteo y que pases unas muy buenas vacaciones!!
Moja permaneció en pie unos instantes más tras el final del combate, con la respiración controlada y la mirada fija en el lugar por donde Wasow había desaparecido. Las chispas de su Electro aún recorrían su pelaje, aunque cada vez con menor intensidad, como si su cuerpo comenzara a liberar la tensión acumulada poco a poco. No hubo gesto de frustración ni palabras de rabia por la huida del traidor; en su lugar, cerró los ojos durante un breve segundo y dejó que la electricidad se disipara por completo, devolviendo su presencia a una calma contenida que contrastaba con la violencia reciente. Cuando abrió los ojos de nuevo, ya no quedaba rastro de aquella energía en su cuerpo. Solo el silencio.
Avanzó despacio entre los cuerpos de los dinosaurios caídos, observando el estado del terreno con una mirada analítica que, poco a poco, fue perdiendo dureza. Sus pasos eran firmes pero respetuosos, evitando pisar innecesariamente los restos de la batalla, como si aquel lugar mereciera algo más que ser tratado como un simple campo de combate. Al acercarse a una de las zonas donde la tierra estaba más removida, se detuvo y alzó ligeramente la vista hacia las paredes de la cueva, donde las raíces secas colgaban inertes en lugar de las flores que alguna vez habían crecido allí.
Durante unos segundos no hizo nada. Simplemente permaneció quieto. La imagen del campamento destruido en el exterior, las palabras de Wasow y la ausencia total de los miembros de la División 86 se unieron en su mente sin necesidad de ser verbalizadas. No necesitaba decirlo en voz alta para comprender lo ocurrido, ni para asumir el peso de aquella misión. Bajó la cabeza levemente, en un gesto sobrio, casi imperceptible, pero cargado de significado. No era una ceremonia ni una despedida formal, sino una muestra silenciosa de respeto hacia aquellos marines que no habían tenido la oportunidad de defenderse.
Tras ese instante, se llevó una mano a los guantes y los ajustó con calma, asegurándose de que todo estuviera en orden. Luego desvió la mirada hacia la caja encontrada, observando brevemente las botellas de aquel elixir sin acercarse todavía, dejando que fueran otros quienes interactuaran primero con algo que aún podía ser incierto.
Finalmente, se posicionó de nuevo cerca de la formación, ligeramente por detrás, adoptando su habitual rol de vigilancia. Sus ojos volvieron a recorrer el entorno, atentos a cualquier detalle que pudiera haber pasado desapercibido, pero su actitud había cambiado sutilmente. Ya no era solo la de un combatiente preparado, sino la de alguien que había asumido que aquella misión iba más allá de capturar a un traidor.
Información
Resumen
Moja desactiva su electro y en silencio vuelve a la formación para volver al Royal.
Bélico
Nada, se acabó.
Gastos Energía
Gasto:
Recupero 28 al no estar en bélico.
Toral = +28 de energía.
Fruta
Aro Aro no mi
Paramecia
3
La Aro Aro No Mi es una fruta del diablo tipo paramecia que permite al usuario crear y controlar flechas vectoriales.
Especificaciones
La Aro Aro no mi otorga al usuario la capacidad de crear, a partir de prendas de ropa que el usuario porte, tiras con forma de flechas vectoriales que puede manipular a su antojo en una distancia relacionada de su Control de Akuma. Estas flechas, pueden ser usadas de diversas maneras, ya sea para atacar directamente con ellas, para formar objetos con ellas o bien para acelerar proyectiles o movimientos en la dirección en la que apunten las flechas. Por tanto, se trata de una fruta versátil cuyo máximo potencial es solo alcanzable de manera absoluta mediante el uso de técnicas. Se obtendrá control sobre la fruta al llegar a los 60 Puntos de Control de Akuma, desde este momento el usuario podrá crear flechas vectoriales de 2 metros de longitud de punta a cola con 25 de Vitalidad y por un coste de 15 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 2 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una tercera, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover ambas manos hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 10 puntos a cambio de 30 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 180 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 6 metros, con 40 de Vitalidad cada una y un coste de 9 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 4 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una quinta, la primera desaparecería y así sucesivamente. Se necesitará extender y mover una mano hacia la zona a la que se quiere mover las flechas para poder manejarlas en todo momento. En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 20 puntos a cambio de 60 puntos de energía adicionales.
Al llegar a 240 Puntos de Control de Akuma, las flechas pasarán a tener una longitud de 12 metros, con 60 de Vitalidad y un coste de 6 de energía por flecha. Se pueden manipular hasta 8 flechas a la vez y, si se quisiera controlar una novena, el primero desaparecería y así sucesivamente. Se podrán manejar telequinéticamente en todo momento.En este nivel, y una vez por turno, el usuario podrá usar las trayectorias de las flechas para acelerar sus desplazamientos o las velocidades de sus ataques en 30 puntos a cambio de 90 puntos de energía adicionales.
Las flechas se desplazan a una velocidad igual al 60% del Control de Akuma del usuario, y las puede controlarlas hasta a 1 metro de distancia por cada 6 puntos de Control de Akuma.
Control de Akuma: — 60 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo ambas manos. Aumenta en 10 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 180 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas extendiendo y moviendo una mano. Aumenta en 20 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas. — 240 Control de Akuma: Permite crear y controlar flechas telequinéticamente. Aumenta en 30 puntos las velocidades del usuario si se sigue la trayectoria de las flechas.
Ventajas:
• Cada flecha que impacte en su objetivo, pasivamente, realizan un daño directo y perforante de 5 PV .
• Al actuar como objetos físicos y gracias a su maleabilidad, mediante el uso de técnicas, es posible formar objetos tangibles mediante las flechas.
Debilidades:
• Las habituales en las akuma no mi.
• Para verse beneficiado de la aceleración vectorial que proporcionan las flechas, se ha de recorrer la misma dirección que marcan estas, lo que puede hacer previsible el movimiento.
• Estando completamente desnudo, es imposible hacer uso de la fruta.
Código: aro
Off
Buenas, solo agradecer a Kenzo por su tiempo y por narrarnos esta estupenda aventura, en mi caso la he disfrutado. Muchas gracias.
El joven arquero no hizo mucho en el último enfrentamiento que tuvieron, mayormente poque Kibai lo aprovechó para sacar toda la frustración que iba acumulando y desestresarse, evitando que eso le coma por dentro y acabe haciendo que tome una pésima decisión en un momento más delicado, pues en este momento, contra los saurios no era tan arriesgado pues el resto podían perfectamente cubrirle las espaldas y lidiar con lo que quedara, incluso evitar que los saurios se centraran en él mientras se abalanza como un bárbaro hacia ellos; pero si lo llega a hacer en un combate contra piratas o contra el mismo traidor, podría representar literalmente su muerte, algo que ninguno de los presentes quiere presenciar y sufrir. El arquero, atento y preciso vigila siempre las espaldas de sus compañeros, manteniendo las distancias, controlando las posiciones y entrenando sus ojos a vigilar con mayor detenimiento cada detalle y cada movimiento del campo de batalla, como los avizores ojos de las águilas y los halcones cazando su presa. Si el grupo enviado a investigar la desaparición de la división 86 fuese un grupo totalmente improvisado seguramente habría que lamentar más bajas, directamente en el primer enfrentamiento en el campamento, pues en este tipo de situaciones, la coordinación es más importante que la fortaleza individual.
Entre los minks y el comandante Redgrave la ofensiva de los reptiles fue cortada rápidamente y sin lamentar bajas, pero ese tiempo fue suficiente para que el traidor pudiera escapar y llevarse lo que quedaba de las plantas, siendo que al menos esa parte de la misión no se pudo completar. Por otro lado, para el joven cazador de la marina, eso no es algo malo, el uso que darían a esa sustancia podría ser peor que el efecto secundario que tiene de ser tratado de manera equivocada y resultando en un veneno más que en un tónico. Un ejemplo es lo que parece estar padeciendo el pobre Kibai, quien tras terminar con los dinos y recibir la oferta de Bertram de tomarse el manjar que le entregó previamente el propio cocinero se niega, diciendo que el contramaestre lo puede necesitar más a futuro que él en ese momento, pero a los perceptivos ojos del pelirrojo no se le escapa que tiene otras motivaciones detrás de ello, pero no dirá nada, simplemente aceptará la respuesta y se dispone a investigar la cueva ahora que el peligro no está presente.
Stroud agradece las palabras de Bertram, las cuales son totalmente ciertas pues ninguno de los presentes tiene potestad para poder negarse a una orden directa de los superiores, carecen completamente de autoridad siendo de cargos relativamente bajos dentro de la marina, sin fama siquiera dentro de la propia organización para que puedan usarlo como baza para negociar. Al parecer Stroud encuentra una caja con elixires, y mientras dice algo es que se percata de lo que Bertram sabe desde hace un tiempo pero decidió no decir nada por respeto a Kibai, y es que el mink está afectado por esa planta, de forma que el comandante le da uno de los elixires para que pueda recomponerse. El joven cazador ve como sus compañeros investigan la cueva, y es ahí que su mente se percata de algo, las escamas de los dinosaurios no son precisamente sencillas de atravesar, empleadas de la forma adecuada pueden ser una buena capa defensiva, además de que sus garras y colmillos pueden hacer buenos materiales para diversos útiles y armas como cuchillos, dagas y proyectiles, menos llamativos que las flechas normales e inmunes a campos magnéticos, algo que el arquero puede aprovechar según las circunstancias.
Mientras sus compañeros terminan de investigar si los piratas han dejado algo más atrás, el arquero toma una de sus flechas con cuidado, la misma que quedó tirada en mitad de la cueva tras el ataque a Wasow, y empieza a despiezar los dinos uno a uno, con calma y cuidado mientras escucha la llamada de Stroud con la capitana Trixxie. Lentamente, recordando lo que le enseñó su abuelo en el pasado sobre como despellejar animales, concretamente cuando le explicó como aprovechar al máximo las escamas de reptiles y similares, y empezó a arrancar la piel intacta de los dinos para extraer capas y capas de piel escamosa que puede usarse para hacer cotas defensivas, útiles para reducir daños de cortes y algunos proyectiles. Una vez termina con las escamas pasa a arrancar pieza a pieza las garras y los dientes de los dinos, pudiendo usarlos para forjar cuchillos, flechas o simplemente fortalecer otras creaciones, aunque seguramente use dos garras y dos colmillos para hacer un par de cuchillos para facilitar el despiece de futuras presas. Durante todo el proceso la mente de Bertram sigue ideando diversas ideas de armas, tanto para él como para sus compañeros, teniendo una buena idea para un sable para Kibai, el pobre se lo merece, y más después del aviso de que parece tener preparado hidromiel en el barco para cuando regresen.
En el momento que Stroud da el anuncio de regresar, el arquero toma una de las cajas que dejaron atrás el traidor y sus hombres y acumula todo el material sacado de los saurios en ella, para empezar a llevarla con calma hacia el Royal Quiver.
Pls read me
Resumen
Bertram mantiene la atención a la cueva, escucha las respuestas de sus compañeros a sus palabras y ofertas. Luego se pone a despiezar los dinosaurios para quedarse con lo que sea útil de su piel y las uñas y dientes que sigan enteros con el fin de poder usarlos para futuras creaciones.
Inventario
Den den mushi
Comunicación
0
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 4000
Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
dendenmushi001
Arco
Objetos bélicos
2
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 DES / 10 PREC
Resistencia: 1000
Daño: 15
Escalado: 0,3 DES / 0,3 PRE
Alcance: 20
Unidades de peso: 2
Berries: 30000
Descripción: Un arma que consiste en una cuerda tensada entre dos extremos curvados, utilizada para disparar flechas. El arco se ha utilizado en la caza y el combate a lo largo de la historia.
arco002
Flechas
Munición
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 10
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 3000
Descripción: Pack de 20 flechas para arco. Cada una provoca 10 de daño.
flechas001
Bohrmaschinen
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: 30
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Pack de 5 flechas para arco con la punta con un estriado en espiral. Cada una provoca 30 de daño.
bohrmaschinen001
Manjar deluxe
Creaciones propias
1
Especificaciones
Requisitos: -
Resistencia: -
Daño: -
Escalado: -
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 400000
Descripción: Ración de comida mediana que permite restaurar 480 PV, 480 STA y 480 ESP.
manjardeluxe001
Bélico
-
Gastos y daños
Recupero 28 por nivel
Recolección(Solo si se considera que puedo quedarmelo)
Tras vencer a los dinos aprovecho el tiempo de la conversación y demás para reunir la piel escamada de los dinosaurios, los 17, y garras y dientes de todos, siendo un total de unos 10kg de piel, 204 garras y 255 dientes de dinosaurios