[Presente relativo - Entrenamiento] - Ánimos para ser más fuerte
#1
Día 48 del año 13, Primavera - 21:26
Grand Line - Corriente Rakusei - Isla de Drum - Reino de Sakura

Kevin había pasado todo el día con sus quehaceres, que consistían tanto en seguir estudiando medicina como buscar mejorar los conocimientos que ya poseía en el arte de la navegación. Se había percatado el pluriempleado que, conforme más avanzaban en su viaje, más peligrosas se volvían las aguas por las que viajarían y, por tanto, la preparación debía ser mayor. Por su parte, Suna se la había pasado jugando y acicalando al pequeño Omi ya que, su amiga Gideon, salió de la posada para seguir entrenándose. Kevin sabía de primera mano que, si su compañera seguía fortaleciéndose tal y como lo estaba haciendo, junto a los poderes de apoyo que le brindaba su fruta y el factor locura de Suna, se volverían un equipo invencible. Fue al anochecer cuando Gideon volvería a la posada, ligeramente cansado debido al enfrentamiento con aquel sinvergüenza del que les hablaría enseguida. Al narrarle la aventura que había vivido y como se había enfrentado a un malhechor que buscaba lastimar a una muchacha indefensa. Menos mal que su amiga era increíble y estaba allí para defenderla. Sin embargo, lo que le había llamado la atención es que, sin decir exactamente en que consistía, Gideon les narró que había descubierto cuáles eran sus poderes. Ya les contó que hace varios días se comió una fruta misteriosa que debía tratarse de una Akuma no Mi, así que Kevin entendía perfectamente ese sentimiento de desconocer cual era el poder que te otorgaba tu propia fruta, por lo que se alegró genuinamente al saber que la skypiean lo había descubierto relativamente pronto.- ¡E-eso es increíble, Gi-Gideon!- Exclamó el oficinista lleno de emoción tras lo cuál abrió sus ojos como platos, al tener una fantástica idea.- ¡Y-ya sé! ¡Sí-sígueme, Gideon!- Invitó a la skypiean a acompañarle mientras se dirigía a la puerta, no sin antes coger todas las armas que poseía, colocándose un martillo a cada lado de su cinturón y, su nueva pistola cargada, en una funda ubicada en la parte trasera de su cinturón.- Y-y ve preparada... He he...- Dijo, justamente antes de salir con entrecerrando sus ojos con una pura sonrisa.

El cazarrecompensas saldría de su posada, caminando a través del nocturno, nevado y bello Reino de Sakura. Ya llevaban allí algún que otro mes y, aún así, seguía maravillado con la preciosidad que les ofrecía aquel pintoresco lugar. Mientras caminaba hacia el lugar que tenía en mente, permaneció callado, pensando en como, el Kevin de hace tan sólo unos meses, no habría sido capaz de tomar la iniciativa de lo que estaba a punto de hacer con Gideon pero, a raíz de su charla con Ryze días atrás, había entendido a la perfección que, a partir de ahí, se encontrarían, cada vez, con adversarios y enemigos más fuertes que atentarían contra sus vidas. Y Gideon estaba luchando día tras día para combatir esos peligros pero, ¿qué había de Kevin? Su rol era ser el apoyo del equipo pero, aún así, sentía que debía asegurarse de que no estaba quedando atrás y que no se convertiría en un lastre, ¿qué ocurriría si le tocaba pelear sin sus amigos? ¿A quién iba a apoyar en ese caso? Todas esas preguntas y pensamientos rondaban por su cabeza.- Y-ya estamos...-

Habían llegado a su destino que, no era si no el mismo sitio dónde habían tenido su batalla campal de bolas nieve a los pocos días de llegar a Drum. Un descampado de nieve, con poca iluminación y con una zona de cerezos, de unos dos metros de alto y con unos troncos de 0,70 metros de ancho, rodeándoles, separados entre sí de manera completamente arbitraria. Kevin siguió caminando, dándole la espalda a Gideon, hasta colocarse a 5 metros de ella dándose, entonces, la media vuelta, y estando a unos 6 metros de varios árboles, estando estos a sus espaldas.- G-gideon, sé que sonará raro por mi parte... P-pero, ¿qué te parece si entrenamos...?- Parpadeó entonces, quedándose callado, y mirando al suelo seguidamente.- Me-mecachis... Qu-quizás debería haber preguntado esto antes de salir sin decirte nada...- Volvió a mirar a Gideon en mitad de la noche, bañada por la poca luz de la ciudad y de las estrellas en el firmamento.- Qu-quiero probar tu akuma no mi... Y-y ver como de fuerte t-te has vuelto, amiga...- Dijo apretando los labios, nervioso, mientras llevaba su mano izquierda a su pistola y su derecha a su martillo de la derecha, sin desenfundarlos. Jamás se habría imaginado a sí mismo pegándose, aunque fuera de manera amistosa a Gideon, pero sentía que, desde la charla que tuvieron sobre Siri antes de llegar a la isla, Kevin estaba creciendo de alguna forma. ´

INFO
#2
Después de defender de aquel tipo a Arisu, Gideon se pasó la tarde entrenando con ella. La chica lo pillaba casi todo al vuelo y el sentimiento de orgullo llegó a la skypiean de manera instantánea. Era guay enseñar a otros.
Con una sonrisa y un cigarrillo entre los dedos, se dirigió hasta la posada donde le esperarían sus amigos. Una vez allí, terminó su cigarrillo mientras les contaba sus hazañas de aquella tarde. Omi estaba recostado en su cama y parecía rendido, seguramente se había dejado mimar de más por Suna y había acabado muy cansado.
Ante las historias y la mención del descubrimiento de su fruta, Kevin reaccionó animado. Y sin darle tregua, decidió llevarla a algún lugar. Gideon no pudo dejar nada de lo que llevaba encima en la habitación, pues no había podido ni sentarse. Vio que Kevin cogía sus armas y se hizo una idea de lo que se venía, no sabía si le convencía, pero no dejaría tirado al trajeado.
Volvieron a las calles del reino invernal y Gideon respiró hondo, no estaba tan cansada como de costumbre después de un entrenamiento, puesto que se había dedicado a simplemente enseñar a Arisu y el combate con aquel mindundi había durado poco. No podía quitarse de la mente la imagen de aquel fantasma que parecía estar a gusto junto a ella. Kevin fijo que se moría del miedo. Gideon sonrió para ella misma y siguió a su amigo, la estaba llevando a donde habían estado batallando con bolas de nieve al llegar a Drum.
Gideon se quedó observando el descampado, era un buen lugar de combate desde luego, había troncos que se podía usar estratégicamente y era lo suficiente espacioso como para poder moverse libremente con sus técnicas de combate. Kevin había avanzado un poco más y al girarse le dijo que quería entrenar con ella, que quizás había sido imprudente no mencionarlo antes, pero que quería ver lo fuerte que se estaba convirtiendo.
— Por supuesto amigo mío, illo nunca le negaría un entrenamiento a alguien tan apreciado para mi como tú —Gideon sentía el parpadeo excesivo de sus ojos, le llenaba de emoción batirse contra Kevin, iba a ser la primera vez—. ¿Te ves preparado para encajar los cortes de Blockbuster?
Tras esas palabras se posición sobre sus dos pies, piernas abiertas hasta sus hombros y con ambas manos agarrando su katana. Aún no sacaría al pequeño fantasma, más que nada porque no estaba segura de cómo funcionaba. Dejaría que Kevin iniciara el combate y con ese pensamiento vino el siguiente: ojalá poder grabar aquello. Así que antes de nada sacó su Den Den Visual y lo colocó en uno de los troncos, que estaba partido por la mitad y desde allí captaría sus movimientos.
— Me hace ilusión tener este momento para la posteridad.
Con eso y una sonrisa se colocó en la posición anterior y esperó atenta a los movimientos del muchacho.

INFO
#3
Durante su caminata hacia el descampado nevado, tanto Kevin y Gideon permanecieron en sumo silencio al menos, por la parte del hombre trajeado, pensando en lo que debía mejorar y lo que le faltaba para ser lo más útil posible a su pequeña familia, los PirateBusters pues, de nada le servía ser una buena unidad de apoyo si el enemigo le asaltaba por sorpresa estando lejos del alcance de sus amigos. El oficinista no tenía ni idea de si su amiga habría pillado la indirecta y habría descubierto que su intención era realizar un pequeño entrenamiento pero, al ver que llevaba su fiel katana junto a ella no había de que preocuparse.

Al llegar al lugar planeado, Kevin, quedándose a 5 metros de Gideon, le confesó que le había dicho que le acompañara hasta allí para poder iniciar un entrenamiento los dos, aunque arrepintiéndose de, quizás, no habérselo mencionado antes de salir de su posada. Con el característico parpadeo de Gideon, la skypiean aceptó la propuesta, declarando que jamás le negaría un entrenamiento a su querido amigo, haciendo que el pluriempleado esbozara una tierna sonrisa ante el comentario de su preciada compañera. Sentía como una mezcla de emoción y miedo hacía temblar el cuerpo del joven e inocente Fojobs. No sabía aún si estaba preparado para golpear a su amiga, pero no era momento de dudar, tenía que hacerlo por él y, sobre todo, por Suna y Gideon.- Es-estaré preparado, Gi-gideon, ¡v-ven con todo!- Respondió con entusiasmo ante la pregunta de la cazadora, que quería hacer saber si Kevin sería capaz de aguantar los tajos de su arma, Blockbuster.

Kevin estaba ya preparado, con su siniestra en el mango de su pistola y su diestra en el martillo. Al ver como la espadachina se colocaba en posición de combate, casi que fue directo a dar inicio al mismo hasta que, de repente, pudo ver a tiempo como la skypiean, sacó uno de sus Den Den, siendo en esta ocasión el visual, para, aproximarse a un tronco que había partido a la mitad y dejarlo allí puesto. Declaró que le hacía ilusión dejar aquel momento para prosperidad, dejándole claro a Kevin cuáles eran las intenciones de Gideon, haciendo que sonriera.- ¡B-bien pensado, Gideon! ¡A-así luego podemos ver de nuevo el combate y en-enfocarnos en que podemos mejorar!- Exclamó contento ante la gran idea que había tenido su compañera de batalla viendo, seguidamente, como volvía a adoptar la posición de combate, dando a entender que estaba lista.- M-muy bien, p-pues vamos allá...- Musitó Kevin, agarrando, entonces, con firmeza su pistola y martillo, desenfundándolos con gran rapidez para tomar la iniciativa del combate, usando la primera de estas. Un tic nervioso en un párpado izquierdo se manifestó. Nunca le habían gustado las armas de fuego y, de hecho era la primera vez que usaba una, pero nunca estaba de más ir lo suficientemente armado con la de peligros que acechaban en aquel caótico mundo.- E-evita puntos vitales, Kevin...- No quería lastimar de gravedad a lo tonto a su amiga así, que, con cierto temblor, apuntó hacia su hombro izquierdo, disparando de inmediato. Por alguna razón, sintió que el disparo no fue del todo bueno, desviándose ligeramente del lugar a donde quería atinar.- ¡M-mecachis!... Esto no es lo mío...- Se dijo a sí mismo inmediatamente de realizar el disparo moviéndose, ahora sí, hacia Gideon, volviendo a enfundar la pistola y, en esta ocasión, sacando el otro martillo con esa misma mano.

Se iba a poner a melé de la skypiean cuando, sintió como tenía nieve metida en los zapatos y en los calcetines, dificultándole el movimiento.- ¡Q-qué tragedia! ¿C-cómo no me he dado antes cuenta de esto? ¡Qu-qué desastre!- Se llevó ambas manos a la cabeza, aún con sus armas en ellas, mirando momentáneamente hacia sus pies. Un par de segundos después, volvió a enfocar su vista en Gideon, quién estaba ahora a tres metros de él, al mismo tiempo que empezaba a menear, primero el pie derecho, y luego el izquierdo para quitarse la nieve que le molestaba.- A-ahora creo que ya sí...-

INFO
#4
Tras colocar su Den Den Visual, Gideon había vuelto a su posición inicial, en pose defensiva y frente a Kevin, y este mismo había declarado que era muy buena idea contar con la grabación para poder estudiar aquel combate y buscar mejoras.
Entonces el trajeado dio comienzo al entrenamiento, cogió tanto su pistola como su martillo, desenfundándolos con una rapidez con la que la skypiean no se podía comparar. Gideon tenía la katana preparada para lo que se venía. Iba a ser la primera vez que el chico utilizara la pistola y Gideon estaba sorprendida, no sabía lo buena que podía ser la puntería de su amigo. Kevin apuntó directo al brazo izquierdo de Gideon, concretamente a su hombro. La skypiean estaba tan atenta que decidió esquivarla, ya lo había hecho en otras ocasiones y, aunque le costaría mucho, quería pelear contra Kevin como si se tratase de cualquier otro contrincante. No debía contenerse, pero sabía que le iba a costar horrores. Tenía que concentrarse lo máximo posible.
Mientras tanto, Kevin recurrió a avanzar, probablemente para seguir atacando a Gideon, pero sus zapatos estaban llenos de nieve y estos no le permitieron acercarse demasiado, quedando a unos 3 metros de distancia. Kevin removía sus pies para apartar la nieve de sus zapatos y Gideon no pudo resistirse a aquella imagen tan adorable.
— Chosososo, illo, amigo mío hay que tener cuidado al elegir el terreno de combate —rió suavemente Gideon.
Sin pensárselo dos veces, fue a atacar. No quería empezar con una de sus técnicas más fuertes, por lo que se decantó por un corte simple limpio, al brazo en el que había estado portando la pistola, ahora empuñando el segundo martillo del muchacho. Avanzó hasta él y realizó el tajo con Blockbuster. 
— Shinpuru katto.
Le sabía fatal atacar de esa manera a su amigo, así que con eso, decidió alejarse de él un metro más, quedando a 4 de distancia. Sabía que se le venía una bronca por parte de Kevin, pero es que era muy difícil mirar a esa cara y desatar la energía que se apoderaba de ella en el terreno de combate. Gideon luchaba contra personas que iban a hacer el mal o contra las que no tenía ningún tipo de vínculo. Quizás este combate le servía para ver de otra manera los entrenamientos y a sus compañeros. Quizás sin haberse dado cuenta los había puesto en una especie de burbuja de protección, que aunque totalmente comprensible y necesaria, le hacía ver a sus compañeros como más indefensos de lo que eran. Sabía el potencial que tenían tanto Kevin como Suna, pero le era muy difícil no mirarlos con los ojos con los que se dirigía hacia Gwen. Eran su familia y tenía que darles un voto de confianza mayor si quería luchar codo con codo y no estar todo el rato pendiente de ellos como si fueran pequeños polluelos. El parpadeo excesivo estaba muy presente en sus ojos, iba a ser un combate difícil sobre todo psicológicamente. Qué interesante iba a llegar a ser.

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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2399 + 0 = 2399
Energia: 1398 - 17 = 1381
Espiritu: 258 + 0 = 258
#5
Después de que Kevin diera el pistoletazo de salida - nunca mejor dicho - disparando hacia el hombro de Gideon, la skypiean esquivó la bala con suma facilidad y gracilidad. Estaba claro que las armas de fuego no eran el punto fuerte del hombre trajeado para nada. Encima, la torpeza de Kevin iba a más y es que, cuando se dirigió hacia Gideon para seguir con su ofensiva, notó como sus pies le pesaban más de lo normal y esto era debido a que tenía grandes cantidades de nieve que le estorbaban en demasía. Al empezar a desprenderse de toda la nieve que tenía en sus pies, vio como su amiga se reía de la situación, advirtiendo que uno debía tener cuidado a la hora de escoger el terreno dónde combatía. Ante el jocoso comentario de la skypiean, el joven Fojobs se rojo de la vergüenza, ¿cómo era posible que el lugar de entrenamiento que él mismo había escogido le hubiera jugado una mala pasada? - N-no tengo remedio a veces...-

Justo entonces, tan rápido como pudo, la espadachina corrió hacia él para pasar al ataque. Kevin, por un instante, se quedó maravillado ante la velocidad de Gideon pues, se notaba que había seguido los consejos de Ryze y había estado entrenando su tren inferior para adquirir más agilidad. Aún así, no era lo suficientemente rápida aún para los ojos de Kevin. Cuando estuvo al alcance de su espada, la peli morada decidió intentar realizarle un corte en el brazo izquierdo del joven Fojobs.- N-no es ninguna de sus técnicas más fuertes.-  Aventuró Kevin, quien conocía muy bien a su amiga y de lo que era capaz de hacer.- ¿T-tendrá dudas como yo? ¿S-se estará conteniendo?- Se preguntaba el oficinista, quién no quiso aún sacar conclusiones precipitadas, no todavía. Lo único que Kevin sabía es que no se iba contener. Por mucho que le doliera y costara, tenía claro que esto lo hacía por Gideon y Suna, para ser más capaz de garantizarles un buen futuro a las dos.- L-lo siento, Gideon...- Tragó saliva y sudoroso y, mientras recibía el corte de Gideon en su brazo izquierdo, juntó ambas manos en su costado derecho, adoptando una pose de bateo, flexionando ambos brazos, con los dos martillos próximos entre sí para, seguidamente, lanzar un potente ataque que tendría como objetivo el costado izquierdo de la skypiean. Ni el tajo que tenía ahora en el brazo dolía tanto como el hecho de haber golpeado a su amiga por primera vez, y no con cualquiera de sus ataques.- V-vamos, Gideon, dá-dámelo todo... S-si no, no sirve de nada el entrenamiento...- Se decía a sí mismo Kevin, con la respiración agitada y tembloroso, mientras daba un par de pasos hacia atrás, sin desviar su mirada de la skypiean, hasta quedarse a dos metros de ella. Esperaba que el ataque que le había asestado le hiciera reaccionar.

INFO
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2699 + 0 = 2699
Energia: 1641 - 98 = 1543
Espiritu: 219 + 0 = 219
#6
En el momento en el que Gideon iba a aprovechar para alejarse después de su ataque, el cual Kevin había recibido y aguantado, su amigo aprovechó para contraatacar. Claramente Kevin no iba a contenerse, no era una de las técnicas más fuertes del repertorio del trajeado, pero tampoco eran movimientos sencillos que haría cualquier principiante. Kevin había agarrado ambos martillos y había dirigido toda su fuerza hacia el costado izquierdo de la skypiean. El golpe le entumeció por completo el costado y no fue capaz de actuar en seguida, durante unos segundos solo podía sentir el dolor de su torso y los ojos se le desenfocaron. Kevin lo iba a dar todo y ella no podía ser menos.
— Amigo mío, no te daré tregua si eso es lo que quieres, illo.
Al recuperarse, tres segundos más tarde, de aquella desorientación por el gran golpe, decidió ir a por todas. No le hacía ilusión ninguna, pero como había estado pensando, sabía que era lo mejor para todos. Kevin podría probar lo bueno que era y ella podría mejorar de sus errores. Aquellas grabaciones y el entrenamiento en sí no servirían de nada si se contenía. Tenía que luchar, tenía que ver a Kevin como el gran contrincante que realmente era y no una imagen vulnerable de su amigo.
Por lo tanto, atacó. Kevin había aprovechado para moverse, Gideon utilizaría una de sus técnicas esta vez. Se acercó hasta él que no estaba a más de 4 metros y decidió atacar sin pensárselo.
— Akai Taiyou.
Agarranco el mango de su katana con ambas manos y colocándola a la altura del cuello frente a su pecho y girando sobre sí misma, realizó un corte en 360 grados. Apuntó, como de costumbre a la hora de batalla hacia el torso de su oponente. No había querido utilizar otra de sus técnicas debido a que era más poderosa y prefería no tener que recurrir a toda su fuerza. Se tomaba en serio a Kevin, pero tampoco quería abrirle el pecho en canal a su amigo. Definitivamente se tenía que plantear eso de aprender algún oficio, porque no tener un médico a mano podía parecer una tontería, pero si tenía algún problema con un pirata a futuro... Kevin ya había estudiado mucho y Suna era la cocinera, Gideon tenía que espabilar, hacer películas no les estaba dando dinero y tampoco les ayudaba demasiado en sus viajes. "Bueno tampoco tienes que machacarse tanto tía... Pensó entonces en su fantasma, ¿y si se manifestaban de esa forma por lo negativa y sombría que podía llegar a ser? Aunque si pensaba más en él y recordaba su figura, podía recordar que tenía una cara muy simpática. Quizás a Kevin no le parecía tan amistosa, ya se la enseñaría más adelante. Era su as bajo la manga.
Tras atacar Gideon retrocedió un par de metros, quería tomar algo de distancia y no quedar tan cerca, aquel martillazo le había dejado el costado entumecido y al atacar le molestaban las costillas. 

INFO
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2399 - 675 = 1724
Energia: 1381 - 128 = 1253
Espiritu: 258 + 0 = 258
#7
El contraataque de Kevin ante el espadazo que le proporcionó la skypiean fue todo un éxito. Con sus dos mazas, fue capaz de realizar un ataque devastador en el costado de Gideon que le dejó casi con los ojos en blanco, haciendo que, por un momento, el hombre trajeado se preocupara por la cazadora.- ¿M-me habré pasado con el ataque?- Abrió tanto los ojos como la boca con nerviosismo, negando intensamente con la cabeza acto seguido.- N-no, no puedes dudar, Kevin, justamente por-porque es Gideon... Es-estoy seguro de aguantará el golpe y vendrá con todo... Aun-aunque cueste... ¡D-debes seguir!- Se calmó, durante el tiempo en el que se estaba recuperando Gideon, al pensar en lo increíble que era la peli morada. Tal y como pensaba, Gideon, ante la muestra de poder del joven Fojobs, declaró no dejarle nada de tregua, haciendo que Kevin sonriera con tímidez y se pusiera en guardia con sus martillos.

El pluriempleado pudo ver con suma facilidad como se le aproximaba la bestia de su amiga hacia él.- C-cuidado, Kevin... A-ahí viene Gideon...- Agarraba con firmeza los mangos de su martillo. Mientras la skypiean se aproximaba, llevando ambos martillos ahora a cada uno de sus flancos, mirando hacia abajo, dio un paso hacia delante, aprovechando la inercia del movimiento para batear ambos mazos de manera ascendente, con el objetivo de golpear ambas piernas de Gideon. Con unos segundos de ventaja respecto al ataque de Kevin, la cazadora, con un ágil giro sobre si misma - que Kevin podía observar - la skypiean realizó un tajo circular que amenazó e - impactó - en el torso del hombre trajeado, al mismo tiempo que sus mazas daban de lleno en las piernas de su compañera. Su traje, ahora, tenía una enorme raja horizontal que se empapaba de la sangre que le iba brotando del pecho. El dolor se apoderaba de todos los sentidos de aquel pobre esclavo del sistema capitalista, dando varios pasos hacia atrás y - sin soltar sus martillos - llevándose su mano derecha a la herida que tenía ahora. Sus ojos intentaban enfocar su ensangrentada mano, al igual que Kevin intentaba ser consciente de lo que estaba viendo.- S-s-s-s-sangre... ¡Q-QUÉ DESASTRE, GIDEON! ¡Q-QUÉ TRAGEDIA, GIDEON! ¡M-ME VOY A MORIR! ¡Y M-MI TRAJE A LA PORRA!- Comenzó a gritar a los cuatro vientos, aterrorizado de observar el atroz estado de su chaqueta y camisa. Pero justo entonces, empezó a reír, débilmente, pero a reír.- He... He... He he... P-pero tal y como pensaba, e-eres increíble, Gideon, ¡e-esto aún no ha acabado!- Dijo titubeando pero con determinación, extendiendo su brazo izquierdo hacia Gideon y, dejando el derecho contraído en el mismo costado. Todavía tenía bastante para dar.

INFO
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2699 - 690 = 2009
Energia: 1543 - 123 = 1420
Espiritu: 219 + 0 = 219
#8
Mientras Gideon se recuperaba del golpe antes de atacar con su técnica con giro, Kevin le dio un pequeño respiro y la skypiean pudo ver cómo el joven trajeado sonreía tímidamente. Estaba disfrutando de aquel combate.
Lo que no esperaba Gideon era que tras su ataque cortante hasta el pecho de Kevin, este tuviese un contraataque tan duro y rápido. Kevin había posicionado ambos martillos de manera que pudiera golpear las piernas de su amiga con contundencia. Así que, al mismo tiempo de recibir el corte en el pecho, Kevin bateó sus martillos contra el tren inferior de Gideon.
La pelimorada sintió el golpe en ambas piernas y cómo el dolor se escandía como electricidad por todo su cuerpo, le dejó totalmente desorientada durante unos segundos. Sus ojos tenían que volver a enfocar, el dolor de ambas piernas era intenso y su costado izquierdo seguía entumecido. Kevin no se andaba con chiquitas. Mientras la skypiean se recuperaba de los golpes, su amigo gritaba. El pecho de Gideon se encogió y se sintió fatal, cuando por fin pudo mirar hacia él se dio cuenta de lo que había provocado. El hombrecillo gritaba lo trágico que era todo aquello y que iba a morir, ambos sabían que no era verdad. Pero Gideon se quería morir allí mismo. El pecho de Kevin sangraba y a Gideon le cayó una lágrima por la mejilla derecha, no sabía qué dolía más de aquel combate. En ese momento su amigo empezó a reír débilmente, anunciado que aquello no había acabado. Se puso en posición defensiva y Gideon sabía que tenía que seguir. Nada de sentimentalismos.
No tenía ni idea de lo que podía pasar, pero quería probar, quizás no servía para más que para distraer al enemigo, pero tampoco le venía mal. Recordó en cómo había sido el momento con el agresor de esa misma tarde y envainó su espada.
Puso ambas manos delante de sí y pensó en aquel fantasma, pensó lo más que pudo y a los segundos se materializó delante de ella aquel espectro.
— Chiquitín, no sé si me harás caso, illo, pero ve hacia aquel chico, saluda —susurró hacia el fantasma.
Sorprendentemente el fantasma le guiñó un ojo y emitiendo un sonido parecido a una risa empezó a moverse. Mientras aquel pequeñín blanquecino se dirigía a Kevin, se secó la mejilla con su brazo derecho y desenvainó su espada y esperó a ver la reacción de su gran amigo. La risa de aquel ente era extraña, no provenía del mismo mundo que ella y Kevin. Iba a ser tan increíble grabar cosas con él. Con la katana agarrada con ambas manos miraba fijamente a Kevin, sabía que no recibiría con ilusión a aquel fantasma, que a Gideon le parecía tan simpático.


INFO
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1724 - 575 = 1149
Energia: 1253 + 3 = 1256
Espiritu: 258 + 0 = 258
#9
Kevin iba notando como su pecho le ardía la herida que le había causado su amiga, a la par que se humedecía por la cantidad de sangre que brotaba de la misma. Para que les iba a engañar, el joven Fojobs estaba un pelín acojonado. Era la primera vez que veía tanta sangre salir de su cuerpo y, por encima de todo, que uno de sus trajes era destrozado. A eso súmale el ver como, del ojo derecho de Gideon - quien estaba a tres metros de distancia de Kevin - descendía una triste lágrima y el hombre trajeado estaría completamente derrotado. Kevin abrió, pues los ojos de par en par.- M-mierda, ¡Gideon! ¿M-me habré pasado con los martillazos?- Llegó a pensar el joven Fojobs, pero no, conocía muy bien a su mejor amiga, y no se trataba de eso.- N-no... Está preocupada por mi... T-tonto, Kevin, tonto... ¡T-tienes que recomponerte! ¡P-por Gideon!- Con esa idea en mente, sí que no debía flaquear. No, debía seguir firme por la cazadora y para lo que habían ido aquella noche.  Entrenar y buscar como mejorar como individuos en combate. Cuando cambió el chip por completo, declarando lo increíble que era la skypiean y como aún no estaba el pescado vendido.

Sin embargo, lejos de, en una primera instancia, ver como su amiga se motivaba a realizar otra ofensiva, Gideon envainó su espada, causando cierta confusión en la psique del pluriempleado y, deshaciendo su postura de guardia.- ¿E-estará cansada y no querrá seguir combatiendo?...- Se preguntó, tembloroso desviando su mirada, mientras juntaba sus labios con fuerza, ¿se había pasado Kevin con ella? De ser así, no se lo perdonaría, por mucho que se tratara de un entrenamiento.- I-igual es hora de que lo dejemos...- Reflexionaba el oficinista, volviendo a mirar hacia la cazadora que, por alguna extraña razón, tenía sus dos manos puestas al frente.-  P-pero qué...- No entendía nada Kevin, hasta que, ató cabos, abriendo los ojos como platos y quedándose boquiabierto.- ¿T-tendrá que ver con su fruta del diablo?- Concluyó correctamente el joven Fojobs, sin esperar, aún así, el tipo de poder que observaría. En primera instancia, pudo ver como una especie de figura blanquecina salía de sus manos, quedándose a su lado y, escuchando, como Gideon le susurraba algo cuyo contenido no pudo entender lo más mínimo. Seguidamente, aquella figura se desplazó, lentamente, hacia Kevin, mientras soltaba una carcajada. Conforme más se acercaba, más caía el hombre trajeado de lo que se trataba, empezando a palidecerse y a sudar una gota fría.- U-u-un-un-un....- Titubeaba, presa del pánico. Cuando lo tuvo de frente, a escasos centímetros de él, pudo ver como, efectivamente, se trataba de lo que él temía.- ¡UN FANTASMAAAA KYAAAAAA!- Gritó, lleno de pavor, y observando la cara juguetona del ente espectral que se hallaba frente a él. Por pura inercia e instinto de supervivencia, realizó un primer martillazo con la maza de su derecha, recorriendo un arco horizontal que iría desde su costado izquierdo hasta el derecho, seguido de un segundo ataque con el arma de su otra mano, describiendo, esta vez, un arco diagonal, que iría desde la parte inferior de su flanco izquierdo hasta el frente. Fue en vano pues, el miedo, le impidió pensar que, efectivamente, los fantasmas eran seres intangibles, siendo completamente atravesado por ambos ataques. Kevin, había estado tan ofuscado en esa fantasmagórica criatura que no se había percatado de que Gideon había vuelto a desenvainar su espada.

INFO
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2009 - 50 = 1959
Energia: 1420 + 14 = 1434
Espiritu: 219 + 0 = 219
#10
Mientras Gideon extendía sus brazos frente a ella, se podía ver la confusión en la cara de Kevin. En el fondo la skypiean sabía lo mucho que a él también le dolía hacerle daño a ella y quizás pensaría que se trataba de una petición de tregua. No se esperaba para nada que una presencia blanquecina y extraña se presentara ante ellos. El fantasma reía de manera tétrica y el parpadeo excesivo de Gideon se hizo presente. La novedad, y que esta se tratase de su fruta, la motivaban y hacían que su pulso se acelerase. Cuando Gideon susurró a su pequeño amigo, Kevin no se inmutó, probablemente no había captado bien de qué se trataba.
Entonces, Kevin se dio cuenta y se quedó blanco como la nieve que les rodeaba, al tenerle justo en frente gritó despavorido y empezó a atizar al fantasma, el cual claramente era intangible. Gideon sonreía.
“Esta es la mía”
Kevin intentaba golpear al fantasma, sin darse cuenta del error que era ese, ahora que estaba totalmente concentrado en el fantasma era el momento de atacarle.
Gideon concentró toda su fuerza en sus brazos y sus dedos y se desplazó para asestar un corte en el brazo derecho de Kevin, aprovechando que utilizaba el izquierdo para atizar al fantasma. Con ambas manos sosteniendo su katana, realizó un corte veloz descendente de arriba a abajo en el brazo derecho, teniendo cuidado de no cortarlo, el corte recorrería el lado exterior del brazo, del hombro a la muñeca.
— ¡Luces, DenDen, Acción! —con el corte, retrocedió a su posición inicial, a unos 3 metros de distancia— Chosososo, illo no me esperaba para nada que quisieses pegarle, pobrecito si es muy gracioso —Gideon sabía lo asustadizo que era su amigo, pero a ella le gustaban ese tipo de cosas.
Quería tomarse el combate en serio y sabía que no debía ponerse sentimental, pero ver a su amigo sangrando no le hacía demasiada gracia. Además había utilizado toda la fuerza que poseía en el ataque y quizás se había pasado. El pulso le iba a mil por hora, los ojos no le dejaban de parpadear y las lágrimas amenazaban con salir de nuevo. Se sentía terriblemente mal, se pasaría el resto de su estancia en Drum pidiéndole perdón y haciéndole todos los favores que quisiera.  Herir a su familia era algo para lo que no estaba preparada, pero es que Kevin, su mirada y sus acciones le pedían a gritos que no se frenase, que lo diera todo, que le demostrara que le veía como un igual. Y es que, claro que le veía como un igual, a pesar de todo ese cariño que sentía por él, Gideon era muy consciente de lo increíblemente bueno que podía llegar a ser su amigo en combate. Había estado recibiendo sus ataques cuando Gideon sabía que podía evitarlos, la había golpeado con todas sus fuerzas y la retaba como a una gran contrincante. La skypiean nunca se había sentido tan orgullosa de él. Kevin avanzaba a pasos agigantados. Tenía mucho que enseñarle, no sólo de finanzas y trabajos, si no de combates, de bondad, de mil cualidades que ella veía cada vez que le miraba. Habían pasado tantas cosas juntos. Kevin había estado en los días cuando a Gideon le costaba hasta salir de la cama y le había entendido, se habían apoyado durante todas aquellas semanas buscando a Siri y habían vivido miles de momentos bonitos, risas, cariño… Era su familia escogida y sabía que lo que estaba por venir, ahora junto a Suna, no iba a ser menos. Se enfrentarían a más bandidos y a piratas, no podía esperar a que cazaran juntos al primer pez gordo (que para ellos no tenía que ser el más gordo del mar). Las lágrimas caían por sus mejillas, pero también había una sonrisa en su boca.

INFO
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1149 + 0 = 1149
Energia: 1256 - 169 = 1087
Espiritu: 258 + 0 = 258


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