[Presente relativo] Algo raro en la costa
#11
Es cierto que soy un hombre de acción, pero antes que eso, soy un hombre de fé y costumbres. Eso va por encima de cualquier batalla, mi sagrado camino para alcanzar la iluminación de Horus y propagar su enseñanzas. Por eso, cuando un tercero jura o promete por alguien ajeno a mi religión, se me activan las señales homicidas. Puedo tolerar hacer excepciones en casos de familiares o causas nobles como la conquista o la matanza. Pero cuando alguien hace su voluntad en nombre de falacias o falsos dioses... Ahí sí me hirebe la sangre. 
Detengo mi gancho demoledor para entender lo que acaba de suceder. ¿Quién es esa tal Dana? ¿Acaso nos hemos topado con un oso polar en una playa, agresivo, con gabardina, que habla... ¡Y que encima adora a falsos dioses? Tengo que averiguar este capricho de Horus y purgar a esta criatura en caso de ser necesario. Estoy cada vez más ofuscado, en mis pensamientos cada vez más negativo y heréticos. Ashura aprovecha esto para recolocarse a mi lado, y el oso para alejarse del área de muerte absoluta que generamos cuando la dupla diabólica está junta. Mientras esto sucede mis músculos empiezan a aumentar, mientras se genera un sonido de fluido espeso que nace desde mi interior. Las venas empiezan a marcarse, sobretodo en los hombros y los brazos, que se ven más desarrollados de lo común. La seriedad pasa a ser irá, con un rostro imbuido en furia sagrada mientras aprieto los dientes unos contra otros. -Sentiras los Poderes Ruinosos de nuestro señor...- susurro mientras las filas de dientes chirrían al frotarse. 
El oso, sin embargo, no duda en volver al ataque. Es valiente, pero insensato. En lo que este se abalanza de frente a por mí, probablemente resentido de la toña que le he metido antes, se dispone a tanquear todo mi golpe de cara. Con los brazos abiertos para agarrarme y con el pecho completamente descubierto, espero el momento oportuno para lanzar mi brazo con toda potencia contra el plexo solar. El golpe, en vez de acabar en un puño, como debería ser en un Birkaniano normal, acaba en una filosa estaca blanca, que atraviesa carne y hueso, hundiéndose con firmeza. Del hueso supura sangre, pero también un fluido viscoso y blanquecino que burbujea y te deja irremediablemente enganchado a mi mano. -Mal intento, criatura. Ya van dos ataques sin mediar palabra.¡Siente la Mano de Hierro del Emperador!- extiendo mi mano libre, la derecha, en horizontal entre Ashura y la presa, pues quería que resolviera mi pregunta antes de que fuera ejecutado. Entonces me dirijo al oso y le dedico una mirada seria. -¿Quién es esa Dana por la que has jurado? Responde o muere.-

Resumen

Bélico

Off para Ben
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2466 + 0 = 2466
Energia: 1421 - 139 = 1282
Espiritu: 453 + 0 = 453
#12
Pestañee 2 veces atónito tras ver al oso retroceder. Miré mi espada. Volví a pestañear 2 veces, debía de tener la cara de un completo gilipollas.  - ¿Acabo de fallar? - pensé. Volví a mirar al oso. Se lanzó al ataqué, mi semblante se volvió serio perdiendo toda la incredulidad que antes había en él. Entonces, a la par que el oso saltaba hacia Zarek, este convirtió su mano en lanza. 

- Eso es nuevo... - Susurré admirando la bélica forma que había adaptado la mano de mi socio. Entonces la sangre broto, una vez más, pero esta vez no por mi acción, si no por la de Zarek, dejando agarrado a nuestro enemigo gracias a la viscosidad que es parte de él. Algo en mi se apagó. El recuerdo de nuestro anterior combate. Esto acababa de convertirse en algo parecido, pero por mi parte yo ahora no tenía un bicho rosa que absorbiera mis golpes como mantequilla - Es débil... Muy débil - Dije. No merecía mi interés. ¿Qué hubiera pasado si le hubiera impactado con Dolor?

- Estaría muerto, pedazo de mono - Me contesto Nicolás. 

- Esto no es divertido, ya está muerto - Conteste a Nicolás. Nicolás me había admitido que tenía poderes tiliquitineticos y podía escuchar mi mente. Nicolás estaba muy raro desde que Zarek me erigió como Capitán, me insultaba menos, me aconsejaba más, parecía interesado en el plan que habíamos elaborado, pero seguía sacándome de mis casillas de vez en cuando, como si buscará que estuviera listo para pelear a la mínima. 

En el ataque el oso había ignorado mi presencia, me había dado la espalda y ahora estaba atrapado. 

- No merece vivir - Dije desde su espalda a Zarek, el cuál le había realizado una pregunta sobre la fe, la fe es muy importante para Zarek - Los débiles no tenéis cabida en el mundo - Pronuncie mientras pensaba que hacer. No era digno de mi espada, no sabía enfocar una batalla, es cierto que Zarek y yo le habíamos abrumado, pero esperaba algo más de nuestras mentes, deberían de saber como pelear contra nosotros. Desde su espalda y con la lanza de Zarek ensartada en su plexo solar le propiné 2 espadazos en forma de cruz - Acaba con él cuándo quieras - Volvía a referirme a Zarek, dejaría que el acabara el trabajo aquel tipo no disponía de mi interés, había apagado mi llama ya estaba muerto.

- Espera - Me dijo Nicolás - ¿Y si nos lo quedamos? - 

- Es una alucinación, Nicolás - Contesté.

- ¿Y si no lo fuera? - Me replicó - Vamos a la guerra Ashura, tener un oso como mascota podría ser un acierto - 

- Qué decida Zarek, este tipo ya esta muerto a mis ojos - Contesté, agradecía al cielo no haberle masacrado con mi corte Zarek últimamente solo pensaba, necesita matar algo.


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Bélico


ASHURA - INVENTARIO
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#13
El intento de Ben de ataque desesperado, había salido extremadamente mal de nuevo. El loco que le había asestado el cabezazo vio perfectamente cómo se abalanzaba contra él y lo atravesó con la mano desnuda. El brillo de la luna llena que había salido en lo que se hacía de noche mientras los golpes se cernían sobre Ben y quedaba a su espalda, no había deslumbrado a su enemigo como había planeado. El oso polar solo notaba dolor y frío en su pecho. Su intento de agarrar al hombre alado no había surtido efecto de nuevo. Ni los rayos Norama que había intentado lanzar, ni el agarre... Ben estaba completamente perdido. Miró hacia abajo y comprobó como entre la sangre, se mezclaba algo espeso y blanquecino. Entonces aquel lunático al que Ben se había enfrentado fruto de su seguridad tras tantos días luchando contra animales gigantescos, pero bastante sencillos de cazar, le preguntó algo que el mink albino no habría esperado nunca. Ese hombre estaba interesado en Dhanna. En verdad, Ben no sabía demasiado sobre su religión. No era, desde luego un sacerdote de los mink y sus cortos ocho años en la tribu no habían sido suficientes como para inculcarle la fe de los suyos ni para que se interesase por ello. Realmente, la expresión la usaba más por costumbre y por no perder del todo sus raíces con los orígenes de su pueblo. De repente, el otro más alto, el cual parecía hablar solo, comentando que el oso polar no merecía vivir por lo débil que era, le asestó dos cortes en forma de cruz. Tenía razón. Era débil y no merecía seguir viviendo. Mis ambiciones se deshicieron en una nube de humo. Si no podía con aquellos dos siniestros personajes, mejor que lo matasen. 

Ante la pregunta, y pese a estar clavado en la mano del alado y haber recibido dos tajos del hombre alto, el tono de Ben, tranquilo y profundo surgió de su boca, como si no estuviese herido prácticamente de muerte y sin haber conectado un solo ataque a sus enemigos. - Es una expresión que uso desde que soy pequeño. La usaban los míos, pero no se realmente mucho más. Y respondiendo a lo tuyo, - Ben miró hacia atrás con esfuerzo. - Tienes razón, Los débiles no merecen vivir en un mundo así. Por eso quería destrozar a todos los que pueda antes de conocer a cierta gente. - Seguía hablando solo, pero ahora dijo algo de que decidiera Zarek. El oso polar no sabía si hablaba de su compañero o de sí mismo, al hablar solo, pero estaba claro que poco más iba a hacerle tras aquellos tajos en la espalda. La alta silueta del cornudo estaba justo entre la visión de Ben y la luna, por alguna causa fortuita. Ben Intentó sacar la mano de su enemigo del plexo solar, pero comprobó que estaba como pegada, como si de una sustancia pegajosa y viscosa se tratase. Tenía que ser obra de una akuma no mi.

Información del turno
Off
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2421 - 1065 = 1356
Energia: 1425 + 13 = 1438
Espiritu: 264 + 0 = 264
#14
Realmente pienso que soy un tio con grandes virtudes. Y ya no hablo de la tranca que tengo entre las piernas o estos músculos esculpidos por los Dioses del Caos. Hablo de algo más profundo. Más rollo controlar el abismo, llevar los pantalones. Ser como el puto Capitán Cojones. Con cabeza y carreando la situación. Cuando controlas la movida, ahí es cuando las cosas salen como a uno le interesa y saca beneficio. 
Cuando se habla de religión y paganismo... Ahí no controlo la movida para nada.
Cuando el oso con gabardina, ahora manchada de sangre y mochi, da su respuesta, me caliento como un mono. Efectivamente parece que está hablando de algún culto a algo o alguien. Y no hay cabida para estupideces paganas en mi presencia. Por suerte para él, parece que solo arrastra un deje de su cultura. Un defecto que se puede limpiar de su historial. Luego habla de la debilidad. Curiosamente, parece que él mismo se refiere como alguien débil. No había demostrado otra cosa, por supuesto. Así que ya tenía dos strikes: Religión pagana para joderme a mi y ser alguien sumamente débil, algo que Ashura detesta con todas sus fuerzas. Parece que el oso, sin quererlo, había leído nuestras cartillas para ser la persona a la que más odio le tendríamos. Un tercer strike y quedaría eliminado. 
Sin embargo, a pesar de mi considerable cabreo y que Ashura no me daría mucha más cancha, el oso está con suerte. Es un tipo tan peculiar que quizá tiene alguna característica única que pueda ser de valor. O tal vez llevo tanto tiempo con un Oni que habla con un coco que necesito otro tipo de compañía y me estoy convenciendo de que vale la pena dejar vivo a este capullo. Capaz sepa de moda y me ayude a ligar con chicas. Aunque la idea de forzar a las que se niegan , tampoco me ha fallado nunca. Mujeres, me gustáis. 
Con un gesto rápido y poderoso, estiro el brazo con el que sostengo al mink por el aire, gracias a los poderes que poseo. Desde arriba, desciendo con fuerza como un martillo hasta que el mamífero queda boca arriba tirado en el suelo, presa aún de mi agarre. Desde mi mano que lo perfora, empieza a nacer una cantidad de mochi abrumadora que empieza a extenderse como un mar blanco, a metros y metros de distancia. Una película de este mochi se posa sobre el oso, que dificulta más si cabe su movilidad, por muy escasa que fuera en un primer momento conmigo introducido en su plexo solar. -¡¡Esta es mi expansión de Dominio, ULTRAMAR!!- Las cosas están claras. Este tipo no es una amenaza ni para si mismo. En esta isla no existe amenaza para los piratas Mushoku. Tal vez, y solo si cumplía bien, podría ser un siervo para los mismos. Quizá con tiempo un aliado a tener en cuenta. O si no, una deliciosa comida de emergencia. -Dime una cosa, osito de peluche. Dame una razón por la que deberíamos valorar tu vida. Dale una razón a Los Dioses del Caos, los únicos y verdaderos dioses, por los que un oso pagano y débil como tú no debería ser una alfombra para mí cuarto. Y date prisa, esa herida te está haciendo supurar demasiada sangre.- 

Aclaraciones
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2466 + 0 = 2466
Energia: 1282 - 513 = 769
Espiritu: 453 + 0 = 453
#15
Podría acabar esto aquí. Matar a esta alucinación. Solo necesitaba ejecutar dolor una vez. Habría sido una paliza. Podríamos sumar una más al contador. Zarek y yo somos imparables. Por lo menos en esta selva no hay ni habrá nada que pueda detenernos. La viscosidad empezó a emerger de Zarek, a mi en mi forma de humo no me importaba, así queprovoqué el humo en mi tren inferior y levité como estaba acostumbrado. Cuando esos dos factores se juntaban eran una indicación de que aquel que estaba en nuestros dominios estaba muerto. Entraba en un rango de muerte que no podía contrarrestar.

- ¿Destrozar el mundo? - Me vi contestando mientras apretaba la mandíbula. Nadie toca mis aspiraciones, nadie puede ambicionar más que yo - Ese destino esta elegido para uno pocos - Le respondí - ¿Destrozar o ser destrozado? Esa respuesta solo la pueden dar los fuertes. Yo tengo la katana, así que tú cavas - Era una reflexión, algo que había pensado. Quién tiene el arma llena la tumba, quien va a morir la cava - Do.. - Pero mi frase en seco interrumpido, quedó a medio terminar.

- Espera Churrita, espera, ¿seguro que no quieres llegar a los combates montado en un oso? Eso da prestigio, atemoriza. Piénsalo, llegas montado en un oso con gabardina, eso sería increíble - Me dijo Nicolás. Yo lo preferiría con armadura. Suspiré. 

- Está muerto Zarek, nadie aquí puede cerrar esas heridas. No existen los conocimientos necesarios. Si de la manera que sea sobrevive podrá ser útil, de ser así, quiero conseguirle una armadura. Entraremos en las batallas montado en él. Nicolás dice que es importante generar miedo y este bicho con uno de nosotros encima lo generara - Le expliqué a mi socio - Solo si sobrevive - Recalqué para terminar. Clavé la katana en la arena y me crucé de brazos. Esperaría a que muriera desangrado, o a que los cielos le brindasen el hastió de vivir un día más, en tal caso sería mi montura de batalla. 


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Bélico


ASHURA - INVENTARIO
[Imagen: 51pnN8x.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3816 + 0 = 3816
Energia: 1659 - 25 = 1634
Espiritu: 570 + 0 = 570
#16
La situación era crítica. Realmente no podía ir a peor y la herida en el plexo solar llenaba de sangre la arena bajo el cuerpo del mink polar que lo único que podía hacer era hablar e intentar convencer a aquellos tipos de que le soltasen. Una razón para que no me matasen. Realmente podría ser de ayuda a aquellos dos. - Mis poderes pueden ser bastante efectivos en una batalla multitudinaria. Puedo paralizar a quien quiera si logro acertar con mis rayos Norama. Igual no soy muy rápido, pero puedo hacer que nadie se mueva si quiero.- Entonces, el más alto, con la katana en la mano estuvo a punto de atacar, pero se detuvo y empezó a hablar solo de nuevo. Su tren inferior realmente se había convertido en humo y empezó a volar con su arma ahora clavada en el suelo. ¿Realmente quería que el mink cavase su propia tumba con esa herida en el plexo? Sabía que no era posible. Al fin y al cabo, el oso polar era médico y sabía el límite de un cuerpo. Poco tiempo le quedaría si no se daba prisa en aplicar los primeros auxilios con el botiquín que siempre llevaba encima. 

Espera un momento, El tipo del humo dijo que nadie tenía conocimientos de medicina en aquella isla. Por lo menos eso es lo que él pensaba. - Un momento, ¿no tenéis conocimientos de medicina ninguno de los dos? Es una locura salir al mar sin conocimientos básicos sobre el tema. Yo soy médico y esta herida, pese a ser grave, podría curarla, pero primero tengo que poder moverme. Si me liberáis, os demuestro cómo lo puedo lograr.- El oso sólo tenía que vendarse y echarse una especie de medicamento para cicatrizar mejor, pero para eso tenían que soltarle. Quizá les pudiera ser de más ayuda de lo que el mismo oso pensaba.

Información del turno
[Imagen: 6BbPnnH.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1356 - 100 = 1256
Energia: 1438 + 1 = 1439
Espiritu: 264 + 0 = 264
#17
Pocas veces doy oportunidades en esta vida. Mucho menos segundas. Cuando hablamos de arrebatar una vida soy certero, eficaz y bastante poco compasivo. Y si yo tengo esta serie de virtudes, el proclamado capitán de los piratas Mushoku no se queda atrás en absoluto. Con la vida escapándose de su pecho y dejando bien claro que mi paciencia ha llegado al límite, el mink revela una baza interesante. Habla de su fruta del diablo, una fruta que le otorga la capacidad de ralentizar a los afectados por su poder. Parece un poder la mar de interesante, pero evidentemente, en manos de un tío tan torpe e inepto para el combate, resulta inservible. Resalta a la vista que este tipo no destaca como luchador de primera línea de batalla. 
La primera información, inútil por el momento. Supongo que por esa misma razón, Ashura, en un ataque de ira, locura o tedio extremo, parece que va a terminar con el mamífero dejándolo en dos piezas para llevar. Tonto de mí sería interponerse en semejante ataque. La técnica de mi socio tiene su nombre más que merecido, y a veces pienso que le queda corto. Yo lo llamaría, para aproximarme un poco a lo que causa: "Corte devastador atómico rebana galaxias". Sí... Ese nombre le queda mejor, más épico. Por un motivo que desconozco, probablemente víctima de su propio delirio, frena en seco su herramienta del Caos infinito y decide no terminar la disputa. ¿Y pensar que se lo pude arrebatar de las manos en combate singular? Estoy hecho un "proaso". 
Como sea, el oso polar playero con gabardina (probablemente lo más épico del planeta) tiene un pequeño comodín con el que salvarse. Lleva ya tantos intentos entre la vida y la muerte que empiezo a pensar que quizás, los Dioses del Caos, lo reclaman entre mis filas. Sin embargo, Ashura tiene razón. Con el pecho abierto poco más podía aguantar. Tal vez me había pasado un poco... Nhaa, una rica cena, sHIAHAhahHah... Y cuando menos me lo espero, el destino se ríe en mi cara con una sorpresa agradable. El oso tiene una última cosa que comentar... Es un médico experimentado.
Doy un paso atrás, liberando al animal de su amarte en el pecho. Perplejo, lo miro con genuino y visible asombro. -No me jodas...- miro a Ashura, en una espiral de sentimientos de felicidad, haber visto un milagro y dudar de la fortuna que tenemos. -¿Acaso los Dioses del Caos nos han traído a un puto médico?- le devuelvo la mirada al mink. Un Mink a punto de ganarse el respeto de un servidor. -Presumes de poder curarte de esta herida fatal. Demuéstralo y te juro por Horus que te subo a nuestro barco.- prometo en voz alta y vigorizado de fé. En efecto hay algo más épico que un oso polar playero con gabardina. Y es un oso polar playero con gabardina médico y compañero de un enviado de los dioses alado y la maquina de guerra más temible de la historia.

Aclaraciones
#18
La misericordia no es más que el pusilánime intento de tener honor. El honor no existe, ha muerto. Yo no denominaría a esto como misericordia, más bien lo llamaría una putada. Zarek y yo somos una anomalía, algo que no debería existir en estas playas vírgenes, somo una vorágine caótica, todo lo malo del mundo comprimido entre la desidia de la carne y el hueso. La alucinación morirá y nosotros nos alzaremos un vez mes, gloriosos en imbatibles. O eso me gustaría pensar, pero el señor de la muerte hoy ha decidido alargar el sufrimiento de esta criatura y permitirle intentar caminar tras nuestra estela. Alguien capaz de curar heridas, eso me permitiría poder entrenar con Zarek sin problema, poder desatarme sin miedo, permitirle que golpee, poder encarnar al dios de la guerras sin miedo a las consecuencias y quedarme con aquello que me interese. 

- Acabas de tomar tú peor decisión posible. Hubiera sido mejor que murieras. Si no mientes, bienvenido a los Piratas Mushoku el próximo mayor ejercito conocido en la tierra - Empecé diciendo -  Servirás a nuestros fines de aniquilación y destrucción, espero que estés a la altura, el destino es la muerte. Ahora tu tendrás que forjar el propietario de la misma, puedes morir tú o matar. La vida es sencilla - Dije mientras levantaba los hombros. Agarré la katana de la arena - Ahora - La palabra áspera y seca - Nuestras palabras no son peticiones ni consejos, son ordenes. Puedes intentar sublevarte si quieres. No tengo problema, puedes intentar pelear contra mi, escapar, llorar, pero... Ahora estás con nosotros, eso es la única certeza inefable en este mundo, nada cambiará y si intentas cualquier cosa que no me guste una puta mierda, yo mismo te mataré - Con un diestro movimiento corté el aire con la katana y sonó el característico shash que acompaña al movimiento. 

- Empiezas a verte como un capitan - Dijo Nicolás - Ese oso va a ser una buena montura... Si es que es real - 


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ASHURA - INVENTARIO
[Imagen: 51pnN8x.png]
#19
Parecía que aquellos dos realmente no tenían un médico a bordo. Ben Power realmente podría serles de utilidad en su viaje. Además, ellos podrían ayudarle a ser más fuerte. Con los poderes del mink junto a las habilidades de los dos combatientes no habría quien los parara. Su objetivo se había vuelto significativamente más sencillo. Ver arder el mundo con aquellos dos sería la hostia. El hombre de las alas blancas como la coca finalmente le soltó de aquel moco albo y Ben se puso en pie, sacando su botiquín y aplicándose el contenido bajo los pectorales, exactamente donde tenía la herida producida por el puñetazo propinado por su enemigo, al parecer, ahora aliado.

El otro, más alto que el propio Ben, soltó un discurso. Era cierto. El oso no había hecho más que cagarla con cada decisión tomada. Como ejemplo, atacar a los desconocidos sin mediar palabra, confiándose en su fuerza y pensando que nadie podría ser más fuerte que él en aquella isla. El mayor ejercito de la tierra. Sonaba genial la idea. Pero eso de seguir ordenes... Si no fuese por la locura que habían demostrado y por lo poderosos que se veían ambos, no le hubiera hecho demasiada gracia, pero, ¿por qué no? ¿Acaso había una opción mejor? Morir. Y eso fastidiaría un montón los planes del oso polar. Aún tenía ganas de encontrar a los Shogun Gari, pero ahora serían enemigos. No sabía lo que iba a pasar a partir de ahora, pero la idea de dejarse guiar por los dioses del caos que Zarek había mencionado, sonaba realmente cojonudo. Igual, como decía en su discurso el hombre de humo, era la peor decisión que podría tomar, pero al menos saldría vivo y con las energías renovadas para salir de nuevo al mar. El oso se ajustó la gabardina con la herida aún sangrando. -Necesito vendas para que esto deje de gotear, pero es fácil conseguirlo. Por lo demás, me pongo a vuestras órdenes. Lo que me digáis lo cumpliré y llevaré los objetivos a buen puerto siempre.- La voz, tranquila y profunda del mink resonó por toda la playa, ya oscura y solitaria, con la luna ya más alta, fuera de la vista de Ben, con la mayor seguridad que el oso polar había hablado nunca.


Información del turno
[Imagen: 6BbPnnH.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1256 + 50 = 1306
Energia: 1439 + 0 = 1439
Espiritu: 264 + 0 = 264
#20
Tema cerrado.


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