[Aventura T3 - Presente Absoluto] - Rebelión en la mina: Sindicalistas
#21
Aurora se encontró rodeada por una multitud de animales, sus miradas reflejaban el miedo y la desesperación. El maltratador, con su aire de desprecio y su látigo en mano, los incitaba a avanzar hacia ella. La joven sintió una oleada de compasión por esos seres indefensos que habían conocido poco más que el sufrimiento.

En ese momento, el maltratador, sacó un Den Den Mushi de su bañador y realizó una llamada.  Aurora, consciente de la inminente intervención que requeriría, aprovecho y se preparó para lo que vendría.

Fue entonces cuando comenzó a hablar con los animales, su voz resonando con dulzura y compasión. "Lo siento... cuando despertéis, seréis libres", susurró para esos pobres animales. Era una promesa silenciosa, un juramento que solo el corazón de Aurora comprendía. Una lágrima se deslizó por su mejilla mientras se concentraba en la difícil tarea que tenía por delante.

Con un rápido movimiento, Aurora se lanzó hacia el animal que tenia en frente uno de los toros, extendiendo sus dos dedos con precisión letal. A su máxima velocidad, golpeó la yugular del animal, un toque tan preciso que lo sumió en un sueño reparador, liberándolo temporalmente del tormento al que estaba siendo sometido.

Uno a uno, los animales caían en un estado de inconsciencia protectora. Aurora se movía con agilidad y gracia, como una danza triste ejecutada en medio de la tragedia. Sus ojos reflejaban tanto pesar como determinación mientras completaba su tarea con la mayor delicadeza posible, dadas las circunstancias.

Cuando el último animal quedó desmayado, Aurora se encontró de nuevo frente al maltratador. Aurora estaba imbuida de una fuerza interna que, combinada con la tristeza y la ira acumuladas, creaba una tormenta que se avecinaba.

Fue en ese momento que Aurora decidió revelar su verdadera naturaleza. En un parpadeo, su forma cambió. Sus brazos cambiaron a alas, y su cuerpo tomó una forma híbrida, mitad águila, mitad humana. Los ojos de Aurora brillaban con una intensidad que era casi sobrenatural, reflejando la tormenta que se libraba en su interior.

Ahora en su forma híbrida, avanzó hacia el maltratador a máxima velocidad. La mirada de Aurora estaba fija en él, y cada paso resonaba con una determinación que anunciaba la justicia inminente. 

Aurora, con su altura aumentada a 3 metros y medio y sus alas extendidas, se lanzó hacia el maltratador. La mirada de odio y desprecio que le lanzó dejó claro que las acciones del hombre no quedarían impunes. Fue en ese instante, con una furia que ardía en su interior, que lanzó una potente patada al grito de "KIN JARI!". Su pierna derecha impactó contra el codo izquierdo del maltratador con una fuerza que expresaba no solo la ira acumulada, sino también la promesa de que aquel que siembra sufrimiento cosechará su propio castigo.


Resumen


Bélico

Inventario
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#22
Estadísticas de Kuraku Natta:
32 FUE | 88 RES | 28 DES | 73 PRE | 50 AGI | 121 REF | 30 INT | 63 VOL | 21 CH | 183 CA

Vitalidad: 1087
Energía: 992
Espíritu: 105
Nivel: 9


Kuraku, quien observaba la situación desde el aire, sintió un torbellino de emociones al presenciar la crueldad del maltratador hacia los animales. La rabia ardía en su pecho mientras veía la indefensión de las criaturas y la despiadada actitud del hombre. No pudo evitar fruncir el ceño ante la violencia injustificada.
Cuando Aurora intervino con su valentía y compasión, Kuraku se sintió reconfortado por la esperanza de que aún existieran personas dispuestas a proteger a los más débiles. La sorpresa le cruzó el rostro cuando ella se transformó en su forma híbrida, una imagen impresionante de fuerza y determinación.
La voz de Aurora, llena de compasión, se mezcló con la tristeza y la ira. Kuraku, a pesar de su naturaleza callada, no pudo evitar sentir una conexión emocional con la situación. Mientras ella liberaba a los animales, el lunarian observaba con respeto y admiración. <Buena elección>, pensó Kuraku al ver cómo Aurora utilizaba su poder para ayudar a los pobres animales.
Cuando llegó el momento del enfrentamiento directo con el maltratador, Kuraku sintió la intensidad del momento. La furia en los ojos de Aurora era palpable, y la promesa de justicia resonaba en el aire. La patada de la joven, acompañada por la fuerza de su grito, transmitió la determinación de esta de terminar con ese sinsentido de maltrato. 
Desde su posición en el aire, Kuraku extendió aún más sus alas, avanzando sin descanso hacia el foco de la pelea. 
Una vez llegado a a la orilla del rio Kuraku aún en el aire gritó a Aurora tan fuerte como pudo
- ¡AURORA CUIDADO! - En ese mismo momento, se posicionó dispuesto a aterrizar con fuerza en las piernas. 
< Tengo que usar todas mis cartas para ayudarles, si tengo este poder, lo usaré tantas veces como sea necesario, no debo apartarlo más...> 
¡TAMBORA! - Gritó Kuraku en el momento que tocó el suelo de forma épica, desde una de sus piernas empezó a brotar una sustancia rojiza, la cual se infiltró por completo bajo el suelo y fue en dirección a tronchamulas. Todo sucedió muy rápido, y en un pestañeo, un torrente de magma salió bajo los pies del maltratador, abrasándole por completo. 

Kuraku vio como el fruto de su poder, que tanto había deseado no tener, estaba siendo de ayuda para sus compañeros. Tras su anterior pelea había decidido que si este poder estaba a su alcance, no era más que otra herramienta de la que tirar para cumplir su objetivo.

Aclaraciones
[Imagen: I_wont_lose.png?ex=65c0cc45&is=65ae5745&...ee93b69aa&]
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#23
La velocidad a la que acontecían los hechos aceleró considerablemente. Gronn y Tobías habían cruzado el río sin ser vistos por el maldito Tronchamulas y llegaron hasta donde estaban atados los animales para romper el yugo y liberarlos. Las pobres bestias no huyeron como habían previsto el gyojin y el carpintero, simplemente se quedaron ahí. Debían estar demasiado acostumbrados al amedrentamiento y no comprendían ese exceso de libertad.

Aurora soltó otro de sus ataques al grandullón mientras Kuraku preparaba su primer ataque. Para sorpresa de barba naranja, era usuario y no de una fruta cualquiera.

- ¿Has visto eso Gronn? Kuraku es una caja de sorpresas. ¿Es eso lava? ¡Que pasada! - 

Tobías estaba eufórico y quería ayudar también. Pasó por el lateral de la manada de los animales en dirección a la espalda de Aurora, se movió tres metros hacia la derecha para evitar tenerla entre él y su objetivo. Le separaban de su compañera tres metro, la cual estaba a un metro del grandullón tras su ataque, y a cuatro de éste último. Desenfundo su cargado revólver y apuntó al pecho del maltratador de animales mientras elevaba su zurda sobre el percutor. A estas alturas ya podría verlo pero estaba muy ocupado con la cocinera y el lunarian como para evitar su ataque. 

- Six Shots -
Seis balas salieron en dirección a su objetivo. Cada vez estaban más cerca de derribar a esa mole, el cual se retorcía por las quemaduras que le había provocado Kuraku, y garantizar una vida digna a aquellas pobres criaturas.


Resumen

técnica

Inventario
[Imagen: l47Ucve.png]

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Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
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#24
Atributos Personaje


Gronn estaba perplejo, sabía que Kuraku era usuario pero jamás esperó que su fruta lo convirtiese en un hombre de magma. Con los conocimientos que le propio gyojin tenía sobre la geología y el comportamiento reológico de las rocas, estaba seguro que podría aportarle muchas cosas al buen lunarian, pero ahora no era el momento para aquellas cuestiones. Respondiendo a Tobías el gyojin dijo simplemente:

-¡¡¡Al final si que vamos a ser un circo, gyogyogyogyo!!!

Ver como aquel hombre hería a aquellas pobres bestias, y como estas, presas del pánico no eran capaces ni de huir, la rabia de Gronn estalló, ignorando su lado pacífico, y concentrando todas sus fuerzas en las piernas mientras Tobías realizaba su clásica técnica de los seis disparos, Gronn evocó los cánticos revolucionarios que entonaban en las manifestaciones que terminaron por cambiar su vida.

BSO de Gronn


-Te haremos sentir el dolor que has hecho a estos pobres animales multiplicado por mil, pedazo de subnormal.

De dos zancadas acortó la distancia que lo separaba del Tronchamulas, hasta quedarse a apenas metro y medio de aquel sujeto y saltando con todas sus fuerzas, realizó su técnica "secreta".

-Susumu jiyū no senpū

Realizó la acrobacia golpeando con toda la potencia que pudo en el cráneo del tipo aquel.

Información del turno

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#25
En ocasiones, cuando uno quiere lograr un objetivo, debe realizar sacrificios, muy a su pesar. Ese fue el caso de Aurora, la cual, triste y con una lágrima descendiendo por su rostro, empezó a noquear, a una velocidad vertiginosa, uno a uno a todos los animales que la rodeaban a ella y a sus dos compañeros. Era tal su trance que, la rubia, no reparó siquiera en su presencia, estaba completamente concentrada en su deber y en la promesa que les debía a esas pobres criaturas, liberarlos de su yugo físico y psicológico. 

Conforme los animales se iban desplomando, inconscientes, uno tras otro, la expresión de Tronchamulas, ubicado frente al grupo de piratas, iba expresando cada vez más confusa y furiosa. No sólo sus esbirros y herramientas habían sido derrotadas fácilmente, sino que, otras dos figuras, a unos 9 metros de distancia de él, se erguían frente al hombretón. Pudo distinguir como, uno de ellos, se trataba de un gyojin, con anteojos y un par de cuernos saliéndole de la cabeza, ¿acaso se trataba del hombre pez del que tanto se había estado hablando estos días en la mina? Sin embargo, fue ver la silueta de la mujer, a la que tanto había menospreciado hace cuestión de segundos, lo que le hizo entrar en pura cólera.-JUAQUINEEEEEEEEEEE.- Era la vez que más alto había gritado, la potencia de su voz solapaba el ruido que se producía en la mina en la lejanía. El sujeto comenzó a desplazarse, a la velocidad que le permitían correr sus enanas piernas, con su látigo en mano, preparado para arrasar con aquella mujer que tanto por culo le estaba dando. Pero Aurora no había terminado aún.

Sin ningún tiempo para que pudiera reaccionar, tras dar tres o cuatro zancadas, la mujer, transformada en mitad humana y mitad águila, dejó sin aliento al maltratador de animales para, instantes después, como desaparecer completamente de su vista. Lo único que pudo sentir, fue como su codo izquierdo, más en concreto, la cicatriz de su codo izquierdo, comenzaba a arder y palpitar del dolor que estaba recorriendo por las terminaciones nerviosas de su cuerpo.- AGGGGGGGGGGGGGGHHHHHHHHH MALDITA ZORRAAAAAAAAAA.- Gritó de dolor y pura rabia. Se desplomó de rodillas, agarrando firmemente, con su diestra, el punto donde le había dañado la mujer. La humillación que estaba sintiendo Tronchamulas hacía que este se enfureciera cada vez más, juraría que iba a acabar con ella. Fue a agarrar, nuevamente su látigo, el cuál había dejado en el suelo pero, justo cuando lo cogió por el mango, pudo escuchar una voz, completamente nueva, desde su flanco derecho, dando un aviso de alerta. Al girarse, un ser que casi le duplicaba en altura, de piel morena, pelo blanco y unas majestuosas alas negras, se hallaba en la orilla del río, a 10 metros de él.

De repente, y sin entender muy bien como, el cuerpo de Tronchamulas empezó a arder. Un brote de líquido volcánico había emergido desde donde él se situaba. El calor y las quemaduras eran tan extremas, que el grandullón en bañador podía sentir como si su cuerpo se empezara a derretir y a evaporar. Era como si tuviera un maldito volcán a sus pies y él se hubiera zambullido de lleno. Sin dejarle tiempo de reacción ninguno, y ya casi totalmente ido de la cabeza por todo el daño que acababa de sufrir, como si estuviera al borde de la inconsciencia, una de las dos figuras que vio junto a la mujer, específicamente, la que no era el gyojin, disparó 6 balas hacia su pecho que no permitieron que recuperara completamente sus facultades cognitivas, o al menos las pocas que tuviera. Era como si estuvieran jugando a no dejar que hiciera nada. Normalmente, Tronchamulas en este tipo de ocasiones, habría entrado en un berrinche, pero se había topado con los tipos equivocados. Para acabar la faena, ahora sí, el gyojin, concentrando toda su fuerza en un único golpe, y acortando distancias a una velocidad que el moribundo domador era incapaz de apreciar, el hombre pez le asestó tremendo puñetazo en el cráneo, con tanta fuerza, que le mandó volar hasta acabar justo bajo la pila de escombros que había en su retaguardia, sufriendo su cuerpo ya sin vida, de manera literal y figurada, el peso con el que habían tenido que cargar las pobres e indefensas almas a las que tanto había maltratado. Parecía que no, pero uno de los objetivos que tenía el grupo, cuando se había embarcado en esta aventura libertadora, había sido cumplida.

Si seguíais por aquel páramo, árido y sin vegetación, río arriba, hasta llegar al punto dónde nacían los tres ríos que separaban la explotación minera en tres subzonas, en el río cuyo curso iba en dirección oeste, podíais otear un puente que os llevaba hacia el gran socavón del cuál se extraían los minerales y, lo que más os preocupaba, donde se estarían llevando actividades que, seguramente, estarían atentando contra todos los derechos de la humanidad. Por si no fuera poco, desde hace un rato, el sonido, fruto de las explosiones que se originaban en la mina, no sólo se habían vuelto más intensos, sino también más frecuentes. Era como si la propia mina os estuviera incitando en adentraros en ella.

RESUMEN DEL TURNO


INFO BÉLICA


PERSONAJES


INFO DEL NARRADOR
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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#26
El caos se desataba a su alrededor cuando Aurora se preparaba para lanzar otro ataque. La tensión en el aire era palpable, y la voz de Kuraku resonó como un eco guerrero, alertándola del peligro inminente. A pesar de su determinación, Aurora frenó su avance en el último momento, y al elevarse en el aire, observó con asombro cómo debajo del maltratador surgía lava. La tierra misma parecía responder al llamado de Kuraku, revelando un poder que iba más allá de su comprensión. La incertidumbre se apoderó de sus pensamientos, pero antes de que pudiera analizar completamente la situación, seis disparos rompieron el silencio, resonando como los tambores de una batalla.

Al girar la cabeza, vio a Tobias disparando hacia el maltratador con una puntería letal, acompañado por Gronn, quien se abalanzó contra el enemigo. La sinergia entre los miembros del grupo llenó a Aurora de una sensación de unidad y fortaleza. Cada movimiento era coordinado, como una danza de guerreros con un propósito común. Recordó las sabias palabras de su madre cuando le comento sus sueños con lobos y la posibilidad de encontrar una manada que compartiera su camino. Una sonrisa iluminó su rostro mientras murmuraba para sí misma: "Lo encontré, Madre."

Descendió nuevamente al suelo, volviendo a transformarse en su forma humana, y se aseguró de que todos sus compañeros estuvieran bien. La amenaza del maltratador había sido neutralizada, pero las explosiones que provenían de la mina generaban un nuevo motivo de preocupación. La transformación y el esfuerzo de dejar inconscientes a los animales la habían dejado exhausta, pero su determinación no flaqueó. Con una mano en su bolsa de piel, sacó una petaca con agua y tomó un trago reparador. Ofreció el agua al resto de sus compañeros: "Chicos ¿alguien quiere agua?"

El cansancio se reflejaba en su mirada mientras se sentaba en el suelo, apoyando los brazos sobre las rodillas y dejando caer su cabeza. La fatiga y el esfuerzo eran evidentes. "No me gustan esas explosiones... ¿Qué hacemos?" preguntó, mostrando su preocupación mientras jadeaba, esforzándose por recuperar las energías gastadas en la reciente confrontación.


Resumen
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#27
Atributos Personaje


A Tobías le vino a la mente la batalla en aquella plataforma de los cabos gemelos, donde la coordinación de los ataques fue una de las claves para salir vivo de aquel infierno. Se sintió muy orgulloso de sus compañeros, cada vez eran más fuertes. Aquella sucesión de golpes y técnicas había sido una maravilla. Como se habían secuenciado todos a la perfección para derribar a la maldita mole del látigo, parecía que había una estrategia detrás, que habían pactado el orden y los movimientos, pero había sido pura improvisación y nadie había pisado al otro. Lo habían derrotado. Al fin esos pobres animales podrían tener una vida digna en libertad o cooperando con los humanos, pero con amor como motor y no con exceso de esfuerzos ni castigos sobredimensionados e inmerecidos.

El grandullón yacía en el suelo, inerte. Se había palpado la primera victoria, ahora tocaba reorganizarse y trazar el siguiente movimiento. Había sido un enfrentamiento breve pero intenso, el grupo mostraba los primeros signos de cansancio, el extremo calor no ayudaba lo más mínimo. Aurora ofreció agua a todos, Tobías se sintió muy estúpido por no haber pensado en ese bien tan necesario, sobre todo en aquella isla.  

- Si, por favor, espero que más adelante encontremos algo de agua potable. Me bebería tres cantimploras seguidas ahora mismo... - Tomo la botella de la cocinera y dio un discreto sorbo, no era posible abusar ahora de ese preciado recurso. - Que fresquita... ¡Mil gracias! Menos mal que has pensado en traer Aurora. - 

La explosiones provenientes del gigantesco hoyo, cada vez tenían una cadencia más corta, Aurora mostró su preocupación por estas y preguntó que debían hacer. 

- Vamos para allí, no hay tiempo que perder. Ya descansaremos cuando acabemos con estos déspotas. Vayamos hacia el norte, parece que en esa zona hay un puente para cruzar hasta la zona del hoyo. Ardo en ganas de seguir pateando culos de opresores jish jish jish. - 

Tobías se levantó y se recolocó el sombrero. Recargó su fiel revólver y lo enfundó antes de comenzar el paso río arriba, aún quedaba mucho por hacer y cuanto antes terminaran antes podrían reunirse de nuevo con sus compañeros y celebrar la victoria, pues la iban a alcanzar sin lugar a dudas.  


resumen

Karmas

gastos

Inventario
[Imagen: l47Ucve.png]

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Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
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#28
Atributos Personaje


Gronn no se encontraba satisfecho, tampoco feliz. Arrebatar la vida a alguien no debería producir nunca ese tipo de sensaciones, pero era consciente de que había hecho lo que tenía que hacer, aunque le repugnase. Su técnica había funcionado y había constatado que su entrenamiento estaba dando sus frutos. Estaba muy orgulloso de como sin mediar apenas palabra, sus tres compañeros y él habían sido capaces de coordinarse para no dejar ni respirar al tipo que maltrataba a los animales.

-Muy buen trabajo chicos.

Por un  instante, sus pensamientos volaron hacia el otro grupo de compañeros que debían estar en algún lugar de aquellas instalaciones liándola seguramente. 

"Espero estéis bien, chicos, tened mucho cuidado".

Tras el frenesí ensordecedor del "combate", porque fue más una paliza que un combate, el hombre-pez fue consciente del ruido de las explosiones procedentes de la corta de la mina, seguramente provocadas por barrenos para extraer el material rocoso. Aquellos ruidos atronadores desagradaban en demasía al gyojin, que frunció el ceño y aceptaba el trago de agua que le ofreció Aurora con un gesto de la cabeza.

-Debemos acercarnos a la corta de la mina. Allí seguramente es donde más gente haya y más trabajo tengamos, dependiendo de la atención que hayan conseguido atraer los otros-dijo Gronn respondiendo a la pregunta de Aurora sobre qué hacer a continuación.-No obstante, tenemos que ser cautos a la hora de acercarnos a la corta, sobre todo los que vamos a pie, porque el tremor provocado por las explosiones podría desestabilizarnos. Va a haber también muchísimo ruido, al menos hasta que interrumpamos así que si tenéis algo que decir o proponer, ahora es el momento. 

Gronn era perfectamente consciente de los peligros que entrañaba cualquier tipo de mina, así que, en ese sentido, se sentía responsable de poner sobre aviso a sus compañeros para que todo fuese lo más sencillo posible. Dándose la vuelta, observó a los animales, que seguían encadenados entre ellos y temblando sin saber que les iba a deparar el futuro. Ahora con más calma en el ambiente, Gronn se dispuso a liberarlos del todo y esperaba que esta vez si se marchasen de aquel lugar.

-Tal vez, para empezar, deberíamos terminar de liberar a estas pobres criaturas, ¿no os parece?

Dijo esto con una sonrisa, a pesar de haber matado a aquel tipo, el sentir que había ayudado a esos pobres animales hizo que se sintiera mejor. Al fin y al cabo, estaba cumpliendo con liberar a los oprimidos.

Resumen de turno

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#29
Con el sol en lo más alto de la bóveda celestial, marcando el mediodía, el grupo de piratas dejó atrás el cadáver apaleado de la mole que tanto dolor y sufrimiento había traído a las pobres e inocentes criaturas que, ahora mismo, yacían inconscientes tras la ofensiva de Aurora. No obstante, antes de marchar hacia su destino, Gronn se aseguró de liberar de su yugo a los animales para que, una vez despiertos, pudieran gozar de su tan ansiada libertad. Siguiendo el curso antinatural del río, el grupo se dirigía cautelosamente, tras las advertencias de Gronn, hacia el norte del páramo, en el cuál se podían vislumbrar las múltiples huellas que dejaron los animales anteriormente, cargando los escombros, junto a varias marcas de sangre seca, fruto del maltrato que sufrían. La ola de calor os azotaba salvajemente que, gracias a la cantimplora de Aurora, pudisteis soportar mínimamente. 

Cada paso que dabais, los temblores y las explosiones que se daban se volvían más fuertes e intensas, y el olor a pólvora iba inundando la zona cada vez más y más. Tras unos 10 minutos de caminata, el grupo liderado por Tobías, después de cruzar un puente de madera en pésimo estado, que se notaba a leguas que había sido reparado una y otra vez de forma chapucera, consiguió llegar al exterior del socavón con forma oval del cual se extraían los minerales y el oro, quedándose a 5 metros del borde, y justamente alineados con el eje mayor (de 1 km) del mismo, situándoos en uno de los extremos del mismo. Sobre dicho eje imaginario y a lo largo del mismo, se erigía una gran entramado de madera, de 300 metros de altura, que dividía el agujero en dos subzonas, la mitad superior del óvalo y la mitad inferior del mismo. Inexplicablemente, debido, de nuevo, al mal estado y a la visible inestabilidad que presentaba la estructura, en el centro del mismo, había un montacargas que servía para, ascender las vagonetas llenas de minerales y escombros para luego distribuirlas, o bien a los animales, en el extremo en el que se encuentra el grupo, o bien a los carros que se dirigían a los almacenes, en el extremo contrario del óvalo. En la profundidad del hoyo, a 300 metros, si se contaba con un buen sentido de la vista, era posible ver a múltiples trabajadores picando tanto piedras en el propio suelo de la mina como en la pared. Aunque sería injusto llamar a esos pobres trabajadores, pues más bien eran unos pobres esclavos, ya que contaban con cadenas atadas en los pies que, lejos de hacer rindieran en su jornada, evitaban a toda costa una posible huida de los mismos. Nuevamente, si habías sido bendecido con buena visión, era posible observar que, en cada subzona, había una treintena de personas que no estaban encadenadas siendo, claramente los responsables de toda las ilegalidades que se estaban llevando allí. En cada grupo destacaba una persona, siendo, la de la subzona superior, a unos 300 metros de profundidad y otros 350 metros de largo de distancia, una mujer, morena de piel, equipada hasta las trancas de equipos de protección individual y fortachona y, en la mitad inferior, a unos 300 metros de profundidad y otros 300 metros de largo de distancia, un hombre delgaducho vestido con una gabardina y un gran sombrero negro. De este último, cabía destacar que, equipado con una pistola, estaba disparándole, a los pies de algunos de sus empleados, con el único propósito de divertirse, pero no cualquier tipo de bala, no, sino balas explosivas. Efectivamente, esas explosiones, eran las que estaban resonando con anterioridad en las afueras del hoyo.

Apuntando cada pared de los extremos del eje menor del óvalo, había un Den Den Visual equipado con altavoces subido a una pequeña plataforma de madera. Instantes después de que la mujer fortachona sacara un Den Den Mushi de su bolsillo y comenzará a hablar a través de él, los Den Den Visuales se activaron, mostrando la imagen de la mujer hablando en las dos subzonas de manera simultánea.-¡Se ha colado una intrusa en la explotación minera!- Los esclavos pararon de realizar sus tareas para escuchar lo que su jefa tenía que decir.- Repito, ¡se ha colado una intrusa en la explotación minera! La seguridad de los trabajadores es lo primero...- La mujer se fijó, uno a uno, en sus pequeños juguetes. Al ver que no estaban picando piedra para escucharla, frunció el ceño, gesto que quedaba completamente tapado por sus gafas aislantes. Se acercó hacia un señor mayor y le propinó un feroz puñetazo en el costado izquierdo.-PERO ESO NO QUIERE DECIR QUE DEJÉIS DE TRABAJAR ESCORIA HUMANA, ¡VAMOS VOLVED AL TRABAJO!- El señor estando en el suelo, fue pateado sin discreción por varios esbirros de la mujer. Los demás trabajadores, impotentes, no podían hacer otra cosa que resignarse, mirar a otro lado y seguir trabajando. Gracias a altavoces equipados en los Den Den Mushi, la voz de la mujer llegó a la perfección al grupo, quedándoles claro una cosa... Debían parar todo esto a toda costa. A excepción de las personas voladoras, sólo había dos caminos, aparentes, posibles para descender por allí, o deslizarse por el borde, pues contaba con una pequeña pendiente que permitía adherirse a la pared, o usar el montacargas ubicado en el centro del agujero. Es ahora o nunca.

RESUMEN DEL TURNO


ACLARACIONES


INFO NARRADOR
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
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#30
Aurora reconoció la voz que resonaba en la mina, la misma que había escuchado anteriormente hablando con el maltratador de animales. Esa persona debía ser la causante de todo, y esa revelación intensificó su determinación. La búsqueda de justicia se volvía más personal, y Aurora estaba dispuesta a enfrentarse directamente a la responsable de tanto sufrimiento.

Aurora se encontraba en una encrucijada, enfrentándose a un escenario retador y la inminente perspectiva de un enfrentamiento. Aunque no podía identificar directamente a muchas de las personas que sufrían la explotación en la mina, sentía una preocupación genuina por el dolor que soportaban. La diversidad de individuos que podrían ser víctimas de las atrocidades perpetradas en ese lugar ocupaba sus pensamientos.

Sin embargo, esos pensamientos se vieron eclipsados por la enseñanza fundamental que su padre le inculcó durante las lecciones de caza: "Divide y vencerás". Aunque cruel en su aplicación, a veces era necesaria para alcanzar un objetivo mayor. Tomando una decisión difícil, Aurora se giro hacia sus compañeros. "Kuraku-kun, Tobias-kun, Gronn-san... intentare llamar la atención para que salgan, no se quien lo hará, pero estoy segura de que saldrán por ese agujero." 
dijo señalando el montacargas.
"Así que supongo que tendréis un acceso libre por el lateral." 
Con determinación en sus ojos y su corazón lleno de rabia, se encaminó hacia el agujero del montacargas. Antes de iniciar su arriesgada maniobra, inhaló profundamente, llenando sus pulmones para luego soltar un grito estruendoso hacia el abismo.

"TU COMPAÑERO ESTA MUERTO!! SOY AURORA, LA HIJA DE KRUM!!!!! AQUÍ ME TIENES PEDAZO DE MIERDA!!!!!"

La expresión de Aurora reflejaba la ira y la determinación en su máxima expresión. La mezcla de emoción y venganza se entrelazaba en su mirada mientras desafiaba al enemigo. Solo podía rezar a la dama del bosque para que la persona responsable de tanto sufrimiento subiera, permitiéndole enfrentar directamente a la fuente de aquel mal. Aurora se preparaba para el desafío que se avecinaba, dispuesta a luchar por la libertad de aquellos pobres infelices.


Resumen
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Salto de foro:


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