08-01-2024, 11:40 AM (Última modificación: 19-01-2024, 10:27 PM por Kuraku Natta.
Razón: Edicion de compras
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Día 38 de Verano - Año 11 - Isla Toko
Tras su actuación en la mina, temían haber llamado demasiado la atención de marines o cazarrecompensas, así que habían tomado decisiones cruciales; Irse lo más rápido que pudieran de esa isla y comprar ciertos bienes que les harían falta más pronto que tarde.
Después de su última andada de negociación, junto con Gronn y Ariel, habían tomado la decisión de que Kuraku se encargaría de las compras de la tripulación, ya que después de tantos años en las calles, había aprendido a negociar y regatear en la mayoría de casos.
Ya que esa norma parecía haberse establecido correctamente, prácticamente toda la banda le pidió alguna cosa que comprar, así que juntaron cierta cantidad de dinero para todo ello, y Kuraku junto al capitán fueron en busca de los mejores precios que pudieran encontrar.
Esta vez era ciertamente distinto a la última, ya que además tenían que hacerse con un nuevo barco. Además de que se les había quedado pequeño con las últimas incorporaciones a la banda, no les hacía especial ilusión seguir navegando con un barco de esclavistas.
[...]
- unos pares de guantes, y una lanza... pues serán... 130.000 - Una sonrisa de avaricia se podía apreciar perfectamente en la cara del comerciante <Ni loco voy a pagar eso, a ver que puedo hacer...> - Veo que no sabes como funcionan aquí las cosas, déjalo anda. Tobías, nos vamos. - El Lunarian se giró para proceder a irse. El comerciante no quería perder esa compra, así que tuvo que bajar un poco esos precios - E-Espera muchacho, ¡ese sería el precio normal, hombre!, Los libertadores de las minas tienen un pequeño descuento... - <Ahí lo tenemos...> - ¿Pequeño? ¿Como de pequeño?, porque no nos corre prisa, ¿eh? Podemos comprártelo a ti, o a cualquier otro, todo depende de ese "pequeño" descuento...
El Lunaria intentaba sacar el máximo de beneficio posible de esa situación, a ver hasta donde podía rascar. - ¡Un 5%! -Kuraku frunció el ceño en señal de desaprobación - Un 7%... - El lunarian no movió su cara ni un ápice, esperando un ligero aumento en ese descuento. Intentó tirar a lo alto - Un 12. - Un 10 - ¡Hecho!
Tras ese pequeño regateo, había conseguido todas las armas para la tripulación algo más baratas, lo cual no estaba nada mal.
Kuraku y el capitán perdieron casi toda la mañana comprando las armas que todos habían pedido, ahora quedaba lo grande, el barco.
Tras un paseo por los astilleros, el Capitán y Kuraku dieron con un Velero que les gustó a ambos. Así que aprovecharon los conocimientos del capitán y fueron directamente a hablarlo con el encargado de ese muelle para ver que podían sacar al respecto entre los dos.
Tobías no dejaba de admirar aquel velero, algo le decía que era el navío con el que surcarían los mares, notó esa conexión de inmediato y a medida que se iba fijando en los detalles, más seguro estaba de tener su barco enfrente.
- Le faltan muchas mejoras, pero tiene un potencial increíble. Es éste Kuraku, estoy segurísimo. - Tobías estaba eufórico imaginando todo lo que le iba a hacer a ese velero. - Ahora toca negociar. ¡Duro con él! - Barba naranja hacía referencia al comerciante del puerto señalándolo con un gesto con la cabeza. - Bueno, primero que nos enseñe el interior, puedes negociar mientras nos lo muestra. Si ves que nos está apretando demasiado y es un hueso duro de roer, levanta las cejas dos veces y le saco algún defecto que nos apoye para pedir un precio más justo. Vamos a buscar al vendedor, tengo muchas ganas de ver como es esta joyita por dentro. -
Los dos fueron en busca del encargado de ventas del astillero para comenzar el baile. El velero era nuevo, pero no se podía pagar el precio establecido, todo lo que se ahorraran en esa compra sería bienvenido. El arte del regateo correría por parte de Kuraku, apoyándose en los conocimientos del carpintero. De entrada no veía ningún defecto destacable, pero la artesanía siempre los tiene, y aunque éstos le den alma a la obra, son los puntos por donde se debe presionar.
Tobías y Kuraku habían sido encandilados por uno de los veleros del astillero, el capitán de hecho le comentó de ir directamente a por la negociación de ese navío. - De coña, vamos a ver cuanto podemos rascar...
Se acercaron al gran hombre encargado de comerciar con los barcos, no podían saber si era el mismo hombre que los fabricaba, pero seguro que de alguna manera u otra estaba relacionado con su confección.
Cuando estuvieron a apenas a unos pasos del hombre, este mismo les saludo eufórico.
- Eh, ¿¿vosotros no sois los de las minas?? - Se fijó mejor en los piratas - No seréis los "salvadores celestiales" que me dijo mi suegro, ¿no? - Se entusiasmó mucho al reconocerles - Ese hombre llevaba allí esclavizado varios años ya, y no sabéis como nos habló de vosotros cuando volvió "UN ÁNGEL DE ALAS NEGRAS Y UN VAQUERO CELESTIAL NOS SALVARON" repetía sin parar - El hombre rio - De verdad que de parte de toda mi familia os estamos eternamente agradecidos. - El hombre les tendió la mano esperando un apretón de su parte.
Kuraku no esperaba un comerciante tan agradable, ni mucho menos tan agradecido. Le regaló un buen apretón de manos al hombre y siguieron charlando sobre la salvación de la mina. Cuando los piratas le comentaron de comprar el navío, el hombre no dudó ni un segundo en rebajarles el precio, así que al final la negociación quedo hecha por sí sola.
[...]
Al volver con los demás, Kuraku le entregó a Gronn sus nuevos guantes y a Sage su lanza.
Compras
En este tema se ha adquirido unos guantes tier 3 para Gronn, una lanza tier 2 para Sage, y un velero con segunda mejora.
La negociación fue fugaz, pues, por lo visto, el suegro de aquel vendedor del astillero había sido liberado de la mina por los Shogun Gari. Tobías estaba feliz como un niño con zapatos nuevos, ardía en deseos de comenzar a aplicar mejoras y personalizaciones en aquella maravilla de velero. Tenía tres amplios camarotes, una cocina que servía también de comedor, un baño doble y una bodega partida en dos, una estancia más grande y una más pequeña, ésta última del tamaño perfecto para que el carpintero ubicase su despacho/taller para sus proyectos. El mascarón de proa era la cabeza de una rana sonriente, cosa que le hubiera encantado a Xas.
- Es perfecto Kuraku, ya verás la cara que ponen todos cuando lo vean. ¡Van a alucinar! - Tobías bailoteaba poseído por la emoción.
Dejaron amarrado allí el velero para seguir con las compras e ir a buscar después a Gronn y a Sasha para que el barco no tuviera un nefasto primer trayecto, por corto que fuera a ser. Organizarían primero un bautizo para el velero, así que también añadieron a la lista de la compra una botella de champán. Era típico estrellar una contra el casco para bendecirlo y espantar a la mala suerte en sus futuras travesías.
Ese iba a ser el primer barco de los Shogun Gari, el cual sería más que un hogar para todos, sería el medio en el que recorrerían el ancho mar llamado Grand Line. Las aventuras que vivirían en él iban a ser memorables. La tripulación tenía ahora un miembro más, el Frog Guild. ¡Bienvenido!