[Aventura T2- Presente Absoluto] Una química explosiva
#31
Eva, tras terminar de susurrar a Erika, recibió el impacto de un chorretazo de lo que en un principio pensó que era agua. Se quedó unos instantes perpleja, aunque el golpe no fue lo suficientemente fuerte para hacerle daño, limpiando con una mano el líquido de su cara y valorándolo. Era ligeramente viscoso y completamente negro, y además olía a pescado pocho.

—¡Serás guarra, púlpara! ¿Te hace idea de lo que me va a costar sacar estas manchas? —gritó la joven, enfurecida por ello.

Al mirar a su alrededor, Erika se encontraba ahora al otro lado de la sala y amenazaba de nuevo con hacer estallar el lugar si no se rendía. Eva miró a su alrededor, tal vez esa cefalópoda no estaba tirando un farol. Al menos, era cierto de que había volado por los aires el escenario, de aquello no tenía dudas.

—Primero que todo, la primera puta aquí eres tú. —dijo mientras se acercaba a una de las neveras con las manos en alto— Seguro que has prometido hacerle un buen trabajo en los bajos al chaval alado a cambio de que te invitase y pagase la cuenta.

Suspiró, apoyando la espalda contra la estantería y manteniendo las manos en alto. Si iba de farol, se arrepentiría, pero no más que si hacía volar de verdad aquella sala, que estaba cerca de los tubos de combustible. Ya era un milagro que no hubiesen salido todos volando por la que armó en el escenario, arriesgarse más ya no solo acabaría con el proyecto de Olmaz, sino también con su vida.

—Y segundo, no tengo ni la más remota y puñetera idea de parar este armatoste caminante. Pero una cosa te prometo, como des un paso más hacia la puerta por donde ha salido tu chulo, te arrancaré las patas esas escurridizas que tienes y haré unos Takoyaki de puta madre. Avisada estás.



El doctor mantuvo la frente arrugada mientras Shoto discurría, mencionando que Eva estaba ocupada con otra mujer. Apretó los dientes al escucharlo y los dos científicos pararon de teclear para mirarlo.

—Vosotros a lo vuestro. —dijo y con un ligero movimiento de cabeza a sus dos compinches y avanzó hasta quedarse ante el joven alado, mirándolo a los ojos desde su misma altura cuando este se presentó.

En las pantallas, se veían distintos cálculos de velocidad, cifras de combustible y muchos valores variados que cambiaban cada segundo actualizándose. Lo más destacable, era que en todas las pantallas, en el lado inferior derecho aparecían las letras A.N., en todas y cada una de ellas, como si de una firma se tratara. Cuando Shoto le ordenó que descendieran, con la amenaza de que saldrían volando, la expresión del hombre cambió a una más “amigable”, si es que podía llamarse así.

—¿Voladora? ¿Que descienda? Huriahuriahuria —rio el hombre ante la pregunta— Estás muy equivocado, jovencito. La mole sobre la que hablas, es una base móvil caminante, no una voladora. ¿Qué clase de disparate estás diciendo?— El hombre caminó hasta colocarse ante la mesa cubierta por papeles y le lanzó uno a Shoto casi a la cara.

Documento


—Esos son los planos de la maravilla sobre la que estás, una que yo mismo he creado con ninguna ayuda más que mi cerebro. Su forma cambia a voluntad, controlando cada una de sus partes móviles desde esta sala. —continuó diciendo el hombre, girando hacia Shoto y gesticulando con las manos a medida que hablaba con orgullo— Nadie, y repito, nadie más en el mundo ha sido capaz de semejante portento antes, ni siquiera esos malditos bastardos de la Asociación Neurona… Y lo siento, pero por muy amables que sean tus palabras, no vamos a detenernos cuando estamos a punto de llegar a nuestro destino. Nos esperan unos clientes muy valiosos y la estadística está de nuestra parte, como bien comprenderás.

El hombre entrecerró los ojos, llevándose una mano al mentón mirando a Shoto de arriba abajo.

—¿Decías que eras científico e ingeniero? Y que te llamabas… ¿Shoto? —preguntó el doctor y después abrió sus manos a los lados— ¿Sabes qué? Nunca vienen mal un par de manos trabajadoras y cerebros capaces. Esto es solo el principio de lo que tengo planeado, y una vez lleguemos a nuestro destino, tendré en mis manos más dinero del que podrías imaginar. Y todo ese dinero para invertirlo en la ciencia.

El hombre cruzó ambos brazos y extendió su mano derecha hacia adelante con una mirada resolutiva.

—Uníos. Tú y tu novia. Te dejaré trabajar en mis proyectos si veo que das la talla.

Aclaraciones
  Responder
#32
Atributos Personaje


Uhmm interesante, ha sido mencionar a la rubita y me he llevado toda la atención de la sala, se ha puesto tenso y ha venido hacia mí, en ese instante sus dos científicos con una simple orden volvieron a lo que estaban haciendo sin plantearse la situación en la que estamos.

Tras analizarme y valorar aquellas palabras que le dije, empezó a soltar información interesante sobre aquella máquina. Para empezar no era voladora, sino que caminaba, se pensaba que estaba loco cuestionando que algo pudiera volar.... Este tipo tiene unos límites demasiado marcados, pensé. Volvió a su mesa y me tiró una bola de papel que casi me da, pero la recogí con mi zurda acanchándome para recogerla del suelo. Al abrirla observé una especie de pollo móvil, de ahí que el espectáculo fuera totalmente pirotécnico, con percusión y vibraciones, todo ello escondía la inicialización de esta maldita mole. - Así que no es voladora eh, bueno, al menos es un pollo bastante curioso... - Tras un breve momento para analizar todo, doblé el papel y lo mantuve entre mis manos. Él siguió con su discurso sobre la grandeza de su obra y que su morfología cambiaba a gusto propio. - Espera, espera … - Pero no me dejo continuar, así que seguí prestando atención, al acabar todo ello se me quedó mirando  y retomé lo que le quería decir. - A ver esta maravilla necesita un tiempo curioso para readaptarse, lo ocultas con un espectáculo un tanto mediocre. - Se puede mejorar, la verdad. Con respecto a la Asolación Neurona entiendo que no te agraden, a mí tampoco, pero no me vengas contando milongas porque todas las pantallas tiene A.N. así que o estás subvencionado por ellos, o has estado subvencionado o simplemente les has robado. - En este momento me puse caminó hacia uno de los científicos, el que más alejado estaba del doctor, sin perder de vista al mismo. - Con clientes quieres decir que son más de uno, no me veo con madera de esclavo y no sé si van a pagar algo por piezas de carne y el cocktail orgánico que tienes en el auditorio. Pero vamos, me gustaría saber quienes son la verdad.

Al recorrer los últimos metros me intentó convencer de unirnos a él y a su causa. - Si no nos hubieras mentido, si no nos hubierais secuestrado, si no me hubiera tocado vivir la matanza y mutilación que han visto mis ojos tal vez y solo tal vez me hubiera unido a ti, pero es que no tienes valor ni como persona ni como científico. - ¿Qué por cierto todavía no te has presentado, quién eres realmente? - Pregunté - Y no, no nos vamos a unir por todos los berries del mundo, de hecho no vamos ni a llegar a destino. - En ese instante agarré con mi mano derecha al científico y le susurré al oído. - Tú quieres morir o quieres tener la conciencia tranquila, para el bicho este y no hagas caso a tu jefe, todos los de atrás están muertos por la culpa de él. No queremos que las cosas acaben mal... - Tras ello me quedé mirando al Dr. Infinito con una posé desafiante con las manos en los bolsillos y una sonrisa picarona.



Info Turno
  Responder
#33
Atributos Personaje


Parece ser que a la pija refinada le molestó que un pulpo echase tinta, alegando que le costará mucho limpiar su vestidito de mierda — ¡ME. LA. SUUUDAAA! — Grité burlándome de ella.

De repente, se puso a mirar alrededor suya tras darla un último aviso. ¡Jah! Esta vez parece ser que se lo está pensando, y realmente me alegraba de ello, porque así no tendría que acabar con mi vida si era necesario salir de allí. No me hacía especialmente gracia estallar en pedacitos. Tras esto, me llamó puta, a lo que mi respuesta fue poner cara de sorprendida, pero no mucho, de nuevo, intentando reírme de ella — Un poco puta, sí que soy, sí, ¡IIIAHAHAHA! — Incluso decía que le chupaba la polla a Choto a cambio de pagar todo esta noche — No necesito que el pipiolo me pague nada, me basto solita. Si se la chupo será por puro gusto y disfrute, ¿O es que acaso tú también quieres, rubia? Tengo para los dos — La dije sacándome la lengua y lamiéndome los labios de forma totalmente guarra — ¡IIIIAHAHAHAHA! —

Estaba donde la quería, era un avance, pero no podía fiarme mucho, en cuanto me despistase, podría saltarme de nuevo al cuello, cosa que me quedó totalmente más clara cuando, aun estando con las manos arriba, continuo amenazándome, diciendo que hará noseque con mis patas — ¡Como si haces churros, me la suda! — Acto seguido, apunté con Shock hacia la puerta donde entró el pipiolo, y con mi otro rifle no dejaba de apuntarla a ella — Oh, vaya ¿Te da miedo que entre ahí? ¿Es por alguna cosa en concreto? ¿Qué pasará si disparo la bala explosiva ahí dentro? Una cosa tengo clara... Seguro que a Choto se le baja ese pelo arbusto que tiene ¡IIAHAHAHAHA! — Reí como una histérica, estaba totalmente ida, fuera de mis cabales, pero me encantaba — ¡VAMOS CHOTO, PARA ESTE CACHARRO DE UNA VEZ! — Grité bien fuerte para que me escuchase desde aquí, y sin media palabra, volví a disparar a la pierna derecha de la pija, donde pude ver antes que tenía la herida — ¡ESTA GUARRA NO QUIERE AYUDAR, O NOS PIRAMOS DE AQUÍ, O LA MATO! ... ¡O VUELO TODO POR LOS PUTISIMOS AIRES! ¡QUIERO DORMIR DE UNA VEZ! — Volví a gritar como una energúmena, sin apartar la mirada de asesina, totalmente que tenía mirando aquella asquerosa — Más le vale a tu doctorcito de la bata blanca que pare esto, si no, vas a sufrir tú las consecuencias ¿Y sabes qué? Seguramente a él le dé igual lo que te pase. Yo que tú me cambiaba de trabajo ¿Has probado a ser puta? ¡IIIIAHAHAHAHA! —

Toda la información
  Responder
#34
Haciendo de tripas corazón, Eva aguantó los insultos de la mujer pulpera. Si la lograba mantener ocupada vigilándola todo iría bien, ya debían estar muy cerca de su objetivo.

—Churrera tu madre. —respondió la rubia cuando Erika dijo que se la sudaba, mientras la loca del coño no le quitaba ojo de encima a la vez que la apuntaba con su rifle.

No le debió sentar muy bien la mención a su progenitora, pues esta le asestó un disparo en la pierna herida, en la misma zona dónde ya lo había hecho antes.

—¡Augh! —se quejó Eva, levantando la pierna para agarrarla con sus manos— ¿Se puede saber qué cuchuflanes te pasa con mi pierna? —preguntó con un tono retórico, arrugando la frente con fuerza— ¿Tienes envidia por tener patas de molusco? ¡Muslomolusco!

Soltó su pierna y fue a levantar los brazos cuando un estrepitoso sonido envolvió el edificio, reverberando en las paredes e incluso tirando, a pesar de la fuerza magnética, gran parte del mobiliario de los utensilios de la sala al suelo.

—¡¿Pero qué cojones?! —gritó alarmada, mirando a su alrededor con asombro y preocupación.

El temblor que sacudió el edificio fue tal que la sala pareció girar casi sesenta grados, haciendo que Eva cayese contra la pared, hasta que el nivel se estabilizó pasados unos segundos. A lo lejos, el sonido de los motores del edificio fue sustituido por el de una aguda alarma que chirriaba siguiendo un patrón constante. Finalmente, el edificio había dejado de balancearse.

—O… Olmaz. —susurró dolorida tras caerle una de las neveras metálicas encima.

La mujer, con una fuerza casi sobrehumana, desplazó el pesado mueble y corrió a toda prisa hacia el pasillo por el que había salido Shoto, aprovechando el momento de confusión.



El Doctor escuchó lo que Shoto tenía que decir con una mezcla de expresiones a medida que el joven hablaba. Sin duda era descortés y arrogante. ¿Acaso no entendía con quién estaba hablando? Llamó a su gran obra; “pollo”, y además lo acusó de haberles robado. Aquel chaval no entendía nada, ¿verdad? Y no solo sus palabras implicaban un directo desafío a su autoridad, sino que además su insolencia estaba agotando su paciencia. Se arrepintió casi ipso facto de haberle ofrecido el honor de unirse a él, que rechazó de lleno alegando que carecía de valor como persona y como científico.

—Muchacho engreído… ¡No tienes ni idea de lo que es ser un científico de verdad! —espetó apretando el puño derecho con fuerza levantándolo y después movió la mano con fuerza a un lado, con la palma y los dedos extendidos como señalando a la habitación— ¡¿Acaso te crees que la Asociación pudo crear esto?! ¡¿Y encima me acusas de robarlo?!

Sin duda las acusaciones de Shoto y el rechazo le habían hecho perder los estribos. Por lo general, se consideraba un hombre calmado, que prefería mantener un diálogo sereno a recurrir a la violencia, para aquello tenía a Eva. Pero aquel chico…

—Eres exactamente igual que ellos. Que todos esos arrogantes y soberbios pseudocientíficos de la Asociación. —dijo volviendo a cerrar el puño y con una mueca de rabia e impotencia— Este edificio había era un prototipo desechado, de una investigación en la que ellos fracasaron. ¿Que yo lo robé? No, yo logré triunfar dónde ellos habían fracasado, recogí su experimento fallido y lo convertí en todo un éxito. ¿Es que acaso no lo ves?

Se acercó un par de pasos hacia Shoto, frunciendo el entrecejo y mirándolo desde arriba con arrogancia.

—Esta base ambulante no frenará, no hasta que lleguemos a nuestro destino. Espero que estés preparado para lo que te espera, en tu nueva vida como esclavo. —finalizó cruzándose de brazos frente a él.

Antes de poder continuar con su monólogo, haciendo un despliegue de su propia arrogancia, se encendieron múltiples luces rojas parpadeantes en las pantallas tras él.

—¡Profesor! —gritó uno de sus secuaces alarmado, a lo que el doctor se giró inmediatamente.

Los números habían cambiado, ahora apuntaban a un 80%. El doctor se lanzó a uno de los puestos de mando, apartando con fuerza al que lo controlaba y comenzando a teclear frenéticamente. Aco seguido se escuchó una potente explosión, proveniente de la sala del motor que quedaba no muy lejos de vuestra zona. La sacudida inicial hizo que los dos científicos se golpeasen contra las pantallas, uno de ellos quedando severamente herido tras romper algunas de ellas con el cuerpo. Los papeles de la mesa volaron y se esparcieron por toda la sala, y cuando finalmente paró el temblor, todo quedó quieto y estático por primera vez desde el espectáculo.

A través del pasillo se podía ver como el humo comenzaba a extenderse por el techo, procedente de un fuego que se había originado en el motor. Una potente alarma resonando por todo el edificio.

—No… No puede ser. —dijo el doctor, que se había mantenido agarrado a los mandos para no perder el equilibrio y seguía tecleando sin pausa— Esto no puede estar pasando ahora que estábamos tan cerca. Tengo… que… solucionarlo. Llegaremos… Sí. Llegaremos.

El profesor ahora mostraba una sonrisa maníaca en la cara. Un rostro que reflejaba un obsesión enfermiza que le impedía ver que aquel edificio ya no era un lugar seguro.

Aclaraciones
  Responder
#35
Atributos Personaje


Parece ser que mis palabras no fueron las más acertadas en ese momento, de ver una persona totalmente racional y que parecía controlar la situación a un adulto disfuncional que ha caído en las provocaciones de un niño como yo. - La verdad, señor, no sé lo que es ser un científico de verdad, por eso estoy aquí haciendo mi propio camino. - Mencionó a la asociación mientras hacía aspavientos con las manos. - La Asociación puede hacer lo que le dé la gana, tiene presupuestos, gente totalmente válida, un líder sin moralidad y un gobierno que la apoya… - Tome aire y le grite mientras estaba rabioso. - ¡AQUÍ EL ÚNICO ARROGANTE, SOBERBIO Y PREPOTENTE ERES TÚ!!!! - Y sí, este pollo será tu gran investigación. ¿Pero qué vas a hacer cuando aparezcan a recuperar este prototipo, o que te crees que vas a poder ocultar tu identidad o esta cosa??

El científico se acercó a mí dos pasos mientras me hablaba, parece que sus subordinados tampoco me estaban haciendo caso, necesitaba cambiar las reglas del juego y lo único que se me ocurría era utilizar el dial y dejarlos ciegos - Ni ella ni yo vamos a ser esclavos… - Cuando de repente, las matemáticas cambiaron las reglas totalmente del juego, el profesor se abalanzó sobre una de las terminales cuando una explosión cercana nos desperdigó a todos por aquella sala, por suerte no acabe como uno de los lacayos estampado en las pantallas, pero me había caído de culo y desplazado un par de metros hacia la puerta. El destino quiso además que gran parte de los papeles de la investigación cayeran cerca de mí, por lo que no me lo pensé dos veces. Si este cabrón desarrollo algo a partir de ellos, porque no voy a conocerlos mejor. Recogí tantos como pude y me los fui metiendo por dentro de la camisa, el chaleco, la americana, por todos los lados de mi cuerpo. Los últimos que quedaban los recogí con la mano izquierda me puse en pie y me pire de la sala cagando ostias. - ¡ACUÉRDATE DE MI NOMBRE, REINVENTARE LA CIENCIA! - Le grité mientras me ponía dirección hacia el pasillo por donde había entrado.

El pasillo se estaba inundando de humo, pero recordaba el camino de vuelta perfectamente, hasta este momento no sabía que había sido de Erika, pero en ese pasillo había alguien más. Cruzamos una mirada mientras la chica rubia avanzaba por donde yo venía y yo iba en dirección a buscar a mi amiga cuando de sin pensarlo dos veces entre en la habitación, estaba toda patas arriba y no estaba de la misma forma que cuando yo la deje. Allí estaba ella, con una expresión poco agraciada, mustia y cansada, apuntando a la puerta. Corrí hacia ella, salté un mueble y la agarré de uno de sus múltiples brazos  tentáculos con mi diestra. - Toma guarda esto, no hay tiempo que perder, la estadística nos ha dado una oportunidad. - Le di mis papeles de la investigación con mi zurda sin perder el más mínimo tiempo.

Juntos volvimos al auditorio, la gente parecía haberme hecho caso anteriormente, mi capacidad de cálculo para la supervivencia del momento era nula para ellos, las puertas estaban abiertas y si saltaban iban a morir, la única opción que les quedaba era ser esclavos y que en algún momento, alguien les liberará. Llegamos al escenario y desde ahí pude ver como la gente asustada esperaba algún tipo de reacción, comentario u orden, pero no iba a valer de nada… Agache la cabeza con muchísima impotencia, agarré con fuerza a Erika para no perder más tiempo y avanzamos mientras el suelo seguía siendo resbaladizo, pero el propio instinto de supervivencia hacía que cada paso que diera, fuera más contundente que el anterior, hasta que llegamos delante de las puertas.


- ¡AGÁRRATE CON TODAS TUS FUERZAS! - La grité mientras nos lanzábamos en picado siendo una altura considerable para perder la vida como aquellas personas, a mitad más o menos de salto expandí la totalidad de las alas, las coloque de tal forma que pudiéramos planear algo mientras frenábamos la caída y el posible golpe. A falta de unos pocos metros del suelo giré la totalidad de mi cuerpo junto con Erika dando la espalda al suelo para protegerla cuando en un instante *BAMMMMMM* Ambos salimos despedidos  *COF, COF* miré mi mano y la tenía con manchas de sangre, el traumatismo fue duro, pero conseguí hacer una cosa bien en lo que llevamos de noche... Intenté ponerme de pie como pude, puse las manos en forma de megáfono y llamé a Erika. - ¡PIPIOLA DONDE ESTAS NO TE VEO! - Mientras esperaba a que me recogiera Erika, empecé a sacar los papeles que tenía por todo mi cuerpo y juntándolos en una pila de papeles para poderlos llevar de forma más cómoda. Una vez que me recogió nos pusimos a caminar en sentido contrario a aquel pollo móvil, buscando un sitio para poder estar a salvos y descansar.



Info Turno
  Responder
#36
Atributos Personaje


— ¡IIIIAHAHAHAHA! —

La rubia estaba totalmente acojonada, y en el fondo, era lo mejor que podía pasar, o si no me hubiera visto obligada a inmolar toda la sala y dejarlo a la suerte. Además, hablaba super raro, "cuchuflanes", "muslomolusco"... realmente me estaba irritando y todo cada vez que abría la boca — ¡Grrrr, cállate! ¡Más te vale que el pelo pincho consiga solucionar las cosas ahí dentro, si no haré de ti una mujer colador! — Grité totalmente enfadada.

Y de repente, algo pasó en aquel lugar. Un sonido gigantesco se escuchó por todos lados, los muebles de aquel lugar incluso empezaron a tambalearse y desprenderse — ¡Joder, qué coño está pasando! — Grité sorprendida, usando las ventosas de mis tentáculos para adherirme bien al suelo de aquella sala, pues era complicado mantener el equilibrio, es como si estuviera girando completamente. Cosa que la rubia pagó caro, pues se pegó una hostia tremenda contra la pared — ¿Quién tiene envidia ahora por no tener patas de molusco, eh? ¡IIIHAHAHAHAHA! — Qué puñetero es el karma a veces. Pero aquellos temblores y ruidos pararon al poco. Yo miré a la puerta por donde el pelo arbusto se fue — ¡Oe oe, espero que esto no vuele por los aires ahora después de todo mi numerito! — Dije algo extrañada.

En ese descuido, la pija aprovechó, y pude ver como pasaba corriendo por mi lateral, entrando por aquella puerta, por un momento la perdí de mi vista — ¡Me caguen dios, donde coño vas! — Grité mientras me preparaba para perseguirla, pero era más rápida que yo. Apreté los dientes de rabia por no prestar atención. Pero, parece ser que fuera lo que hubiera pasado, alguien lo aprovechó bien. Choto venía corriendo por el pasillo, pude verlo gracias a mi buena vista, cruzándose con la otra asquerosa, pero se ignoraron el uno al otro. Choto llegó a la sala y con una terrible pirueta se acercó y me dio un montón de papeles, obligándome a llevarlos — ¿Pero qué...? — Ni me dio tiempo a decir nada, según él, esta era la oportunidad que "la estadística" nos ha dado. No sé de qué coño habla, pero solamente me limité a seguirle, el cual iba dirección el auditorio donde hice estallar todo — ¡PERO QUÉ COÑO HA PASADO, PORQUE CORREMOS! — Intenté saber algo de información, pero era en vano totalmente, no escuchaba, así que me guardé aquellos papeles en mi gigantesco abrigo por dentro.

Cuando justo salimos por la puerta, volví a mi forma humana, colocándome el rifle en la espalda y a Shock en mi mano derecha, con la mano izquierda preparada por si tenía que apretar el gatillo. Pero la imagen era otra, los supervivientes de aquel lugar estaban ayudándose unos a otros tras lo ocurrido con mi bala explosiva, y ahora se les sumaba lo que fuera que estuviera pasando aquí. Además, pude ver la gran puerta de nuevo abierta, y esta vez, estábamos parados, no había movimiento de nada. Mi cabeza hizo clic, no sabía el motivo y como pasó, pero el pelo Arbusto iba directo allí, así que solo se me ocurrió una cosa — ¡VENGA, TODO EL MUNDO FUERA DE ESTE LUGAR, AHORA ES EL MOMENTO, MOVED EL PUTISIMO CULO! — Y ya. No era una heroína, no era mi responsabilidad salvar a nadie, pero algo dentro de mí me comía por dentro, sabía que yo era la responsable de la situación del auditorio, aunque no quisiera reconocerlo — Chss, joder — Dije levemente, mientras Choto y yo nos acercábamos a la puerta finalmente.

— Oe, y que vamos a ... — Ni pude acabar. Me agarró del brazo y me dijo que me agarrase con todas mis fuerzas — eh — Esa fue mi expresión. El gilipollas se tiró en picado, saltando al vacío, desplegando sus alas para qué sé yo. No me dio tiempo a procesar nada — Aquí la endiñas, Erika — Pensé, mientras mi mente dejó de funcionar, pero en mi cuerpo sentía como estaba cayendo a la nada, hasta que, de repente, noté como me abrazaba, y escuchaba un terrible golpe. Fundido a negro.

O eso pensaba. Al rato, abrí los ojos, estaba tendida en el suelo, pero sin una herida ni nada que suponía un peligro para mi precioso cuerpo de diosa — ¿Hmmm... Que ha pasado? — Dije levantándome lentamente, mirando a mi alrededor. Lo que más podía contemplar es aquel inmenso edificio, estaba parado, echando humo — Coño... Parece un pollo — Dije tranquilamente, como si estuviera drogada. Miré a mi izquierda, a unos 3 metros, estaba Choto, levantándose poco a poco, con las manos ensangrentadas y gritando que donde estaba — Eh eh, estoy aquí. No grites... ¿Va? — Dije con una tímida sonrisa, hasta que de repente recordé como el subnormal, agarrándome del brazo y tirando de mí — ¿QUÉ COÑO SE TE PASÓ POR LA CABEZA PARA HACER LO QUE HICISTE? ¡PODÍAMOS HABERLA PALMADO, GILIPOLLAS! — Dije gritándole mientras andaba hacia él, totalmente cabreada.

Suspiré de cansancio, totalmente agotada — Mira, vámonos de aquí — Dije metiéndome la mano en el bolsillo donde tenía los papeles que me dio antes, poniéndoselos en el pecho, para que los cogiera él — Toma, tus putos apuntes del colegio — Me giré, para comenzar a andar en el sentido contrario de aquel edificio, o vehículo, o lo que cojones fuera, alejándonos de aquel sitio de una vez por todas.

— ... ¿Te hace un Shawarma para cenar? —

Información
  Responder
#37
Eva corrió el pasillo a su máxima velocidad, cruzándose con el chaval rarito y echándole una mirada con la frente arrugada pero pasando de largo por completo. Solo tenía una cosa en su mente; Olmaz. Cruzó el pasillo cuando una leve bocanada de fuego salió de una brecha en el metal, quemando su brazo, pero apretó dientes y siguió sin detenerse. Cuando llegó a la habitación, solo él estaba en pie, tecleando sin control y mirando frenéticamente a las pantallas.

—Olmaz… —dijo ella acercándose a su lado y apoyando una mano en el hombro— Debemos irnos, esto pinta muy mal…

Observó las pantallas, sin entender nada más allá de que la cosa estaba complicada, no sabía cuanto, pero tenía la corazonada de que se había terminado. Ella era más consciente que nadie de que aquello debía ser un golpe muy duro para el profesor, que veía aquel experimento como su última opción para redimirse ante la asociación y demostrarles su valía. Habían sacrificado todo para ello, años, dinero, tiempo, incluso sus almas al hacer un trato con un pirata esclavista. Por eso cuando el profesor no le respondió, supo perfectamente que su viaje terminaba allí. Abrazó a Olmaz por la espalda, entrelazando sus brazos por delante del pecho de este.

—Todavía puedo conseguirlo, Eva. —respondió al fin el hombre, sin apartar la mirada de su tarea— Les demostraremos que estaban equivocados. Todavía podemos hacerlo.

—Sí. —asintió ella, con las lágrimas comenzando a fluir por su rostro.

La temperatura cada vez era más alta allí, y a pesar de que el humo que inhalaban les hacía arder la garganta, estaban juntos. Así que todo iría bien, pensaba Eva.



Movidos por la necesidad, al ver como los dos jóvenes escapaban de un salto, las pobres víctimas de aquel turbulento evento comenzaron a organizarse al fin. Se desvistieron y juntaron sus ropas entrelazándolas hasta formar una larga soga por la que bajar y ataron con fuerza tendiéndola al exterior. Uno a uno, contrarreloj, comenzaron a bajar del edificio que las llamas amenazaban con engullir. Por desgracia, como una jugarreta del destino, las manecillas del reloj fueron más rápidas que sus manos descendiendo al suelo. Con un fogonazo que fue seguido por una onda expansiva que resonó por todos los alrededores, en mitad de la noche, el edificio estalló como fuegos artificiales contra la oscuridad nocturna. Todo cuanto había dentro ardería y quedaría destruido por la ambición sin límites de un científico que lo único que deseaba era reconocimiento, haciendo de aquel templo dorado de la soberbia su tumba y la de todos los allí presentes… A excepción de dos jóvenes.

Los dos supervivientes de aquella tragicomedia se alejaron en la noche, con un largo camino todavía por delante, dejando atrás los últimos estertores de un edificio fallecido. Los únicos que recordarían lo sucedido aquella noche. Pero aquel final contaba con algo positivo, y era que habían demostrado tener; una química explosiva.


Final
  Responder
#38
Aventura Tier 2 Completada
 
Cita:Ikirami obtiene: (Narrador)
  • 15 Mugiwaras.
  • 30k berries
  • 35 Reputación (20 + 15 popularidad y fama)

Erika obtiene: (Participante)
  • 10 Mugiwaras.
  • 20k berries
  • 20 Reputación

Shoto obtiene: (Participante)
  • 10 Mugiwaras.
  • 20k berries
  • 20 Reputación
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)