Y yo supongo que a veces es preparación, otras, suerte.
Desde cubierta todo se veía más claro, incluso de noche. Incluso en noches negras como esta. La luna, totalmente ausente, hacía imposible poder visualizar a grandes distancias incluso en mar abierto. Los años no habían pasado mal para nosotros y habían dado sus frutos. El gremio se había fortalecido, primero porque cada uno de los integrantes de la cadena, cada eslabón de esta, se habían reforzado. Y segundo porque como organización éramos cada vez más peligrosos y nuestras cazas más conocidas en el Nuevo Mundo. Las noches eran tranquilas. Las noches eran mi palacio, mi castillo, para cuando quería abandonar el frío abrazo de la realidad. Cada una mostraba su cara de manera distinta, ya sea con mareas, temporales o como hoy, con la más absoluta calma.
Shoto y Sohem debían dormir profundamente, y yo, para variar hacía las guardias. Como decía, me gustaba, me ayudaba a relajarme y pensar. La única lástima era que durante la noche tenía que leer con luces como antorchas o lámparas de aceite cuya iluminación no era consistente y terminaba doliéndome la cabeza. Pero no me impedía leer un rato, al menos. ¿Qué otra cosa podía hacer para no molestar?
Sin embargo, la noche de hoy tenía un doble propósito. Estaba con los seis sentidos (mis cinco humanos y el haki de observación) en el mar, pues había conseguido información jugosa que podía aprovechar. No estábamos lejos de la Isla Gyojin, territorio que había sido reclamado por la Revolución hace unos años, cuando el incidente de Sabaody. Habíamos dejado una presa cerca y ahora perseguíamos la pista de otra pero, había convencido a Sohem de pasar noche en una zona aparentemente tranquila con la esperanza de encontrar a alguien. Los rumores y habladurías habían hecho de las suyas y los mares del Nuevo Mundo no habían podido impedir que se corriera la voz del nombramiento de Kisuke Kageyama como nuevo cargo dentro de la Revolución. – Kageyama… — susurré mientras elevaba la mirada del libro en dirección a mar abierto, mientras estaba sentado en una silla, totalmente apoyado en el respaldo y con los pies subidos a un tonel. — ¿Quién me lo iba a decir? – me preguntaba a mi mismo.
Tras el nombramiento de Kageyama y del incidente de Sabaody no se supo mucho de muchos grupos en general. Parece que todos a excepción de nosotros se atrincheraron en sus cuarteles generales y se dedicaron a entrenar y fortalecerse durante dos años. Al contrario, nosotros optamos por salir al mar y perseguir a presas. Algunos fueron rivales y nos fortalecieron, otros… simplemente eran entrenamiento de mantenimiento. Mucho ruido pero pocas nueces. Este silencio mediático y la ausencia total de movimientos de nuevas bandas piratas o escuadrones revolucionarios hicieron más sonado el inminente desplazamiento del escuadrón de los Toros Negros que dirigía Kageyama. Si mis cálculos no eran erróneos y la información era veraz, esta misma noche tendría la ocasión de reencontrarme con el hombre al que le arrebaté el arma hace años. Había cosas por resolver, detalles por descubrir y un círculo que cerrar antes de empezar una nueva etapa.
— “El tic tac dicta…”— recitaba mientras miraba al horizonte y cerraba el libro, cruzándome de brazos con él entre ellos. Algo llamó mi atención en el horizonte, unas luces tenues y en movimiento directas hacia nosotros. Sonreí al descubrir que conocía el aura de aquellos que viajaban abordo del navío. – Justo a tiempo. – murmuré levantándome, apoyándome sobre las rodillas y dejando el libro sobre el tonel, para justo después coger una katana que apoyaba sobre otra silla, de pie, justo a mi diestra. – Ven hacia nosotros.—
Resumen
Viktor hace guardia en cubierta hasta que detecta que los Toros Negros se acercan a lo lejos.
Haki
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Utilizo la versión base del haki de observación para detectaros y reconoceros desde la máxima distancia que puedo percibir, que son 665 metros.
Aclaracion
Hola. Sé que es esto es un Pasado y como tal ambos hemos hablado de hacerlo, pero me veo obligado a aclarar por si otros users leen esto y quieren replicarlo.
Mi oficio es Erudito, con todas sus ramas completadas. Conozco perfectamente las instituciones y facciones, así como el conocimiento del mundo en general. Esto me permite saber de donde sacar información sobre ellas.
Kisuke es ampliamente reconocido y ha tenido un ascenso prominente hace poco, tras lo cual en su time skip no han salido de Isla Gyojin.
Al hacerlo, es fácil pensar que su movimiento generará revuelo y por lo tanto, hago uso de todo lo anterior para enterarme, siempre con consentimiento de la Administración, para poder justificar nuestro encuentro antes de que vayamos a las proezas ambos, justo unos días antes de terminar el Time skip, por esa razón no está fechado.
Contenido Oculto
Inventario
Yamigiri
Creaciones propias
Meito
Especificaciones
Requisitos: 20 Fuerza / 30 Destreza
Resistencia: 3500
Daño: 100
Escalado: 0,8 Fuerza / 0,9 Destreza
Alcance: -
Unidades de peso: 2
Berries: 9999999
Descripción: La Katana Yamigiri es una espada de origen desconocido con la vaina y la empuñadura negras y la guarda con motivos dorados que también están presentes en la vaina en forma de dragón. La hoja presenta una ondulación regular en medio de la misma, con dos kanjis grabados a mano cerca de la guardia, 敵 en uno de ellos y 闇 en el otro. Le fue entregada a Kisuke tras la muerte de su madre y era un regalo que tenía su padre, también fallecido, preparado para su 18º cumpleaños, por lo que hay un estrecho vínculo entre la katana y Kisuke.
Si algo había aprendido durante todos sus viajes el bueno de Kisuke Kageyama, era que no había travesía marina sin sorpresas o complicaciones, y mucho más cuando se trataba de surcar el Grand Line. Por eso, desde que dejaron atrás la última tormenta tras emerger en las aguas del Nuevo Mundo, el Gran Lider mandó a descansar a sus compañeros en la puesta de sol para que repusiesen fuerzas y estuviesen listos para la siguiente vicisitud que se presentase durante su viaje a la isla de Mogaro. Aún les quedaban varios días de viaje y era preferible que estuviesen en la mejor de las condiciones para cuando se presentasen los problemas.
"Veremos a ver cuanto dura esta calma... No esperaba una navegación tranquila tan duradera en el Nuevo Mundo."
Los Toros Negros estaban descansando desde hacía un par de horas, mientras Kisuke sujetaba con firmeza el timón siguiendo el eternal log Pose que les llevaría al destino de su misión. Como estaba él solo en cubierta, tenía activo en su máximo radio de acción el haki de visión para poder detectar cualquier presencia que pudiese poner en peligro a la tripulación, puesto que la noche era oscura, y no podía confiar únicamente en su sentido de la vista, por muy aguda que fuese esta. Por eso, se tensó cuando su haki le advirtió de una presencia que se sentía como un iceberg, como la nieve fría de la más alta cumbre a unos 500 metros de distancia, donde se podía intuir una sombra enorme.
"Esta sensación... no puede ser..."
Un escalofrío recorrió su espalda al sentir aquella presencia. Podía sentir cerca de esta otras dos auras, pero mostraban claramente los signos de estar descansando, puesto que su actividad era mínima. No podía asegurarlo pero aquella presencia helada le traía recuerdos e inconscientemente se llevo la mano a la cadera donde tenía sus katanas prendidas. No sabía que hacer. Si su percepción con el haki no era errónea, se trataba de alguien muy poderoso, y no estaba seguro de si debía meter al escuadrón en una refriega contra alguien así estando de camino para una misión tan importante para el Ejército Revolucionario. Pero había algo más que tiraba de él hacia aquella sombra que ya estaba a apenas doscientos metros y ya se podía adivinar, que se trataba de un barco. Podía sentir algo que había allí que le estaba llamando, como una voz resonando dentro de su cabeza; una voz que había dejado de escuchar hacía mucho tiempo.
"Aunque se trate de alguien poderoso, tendré que lidiar yo con esto... De todas maneras ya no hay forma de huir... Tiene que habernos sentido desde al menos cuando yo lo hice."
Maniobró ligeramente con su nuevo galeón para poner en paralelo su borda de estribor con la borda de babor del otro barco y se fue acercando hacia la zona iluminada de la cubierta del otro barco, hasta que, al fin y después de tanto tiempo pudo ver a la persona que emitía aquella aura invernal.
"Mierda... si era él... "
Una sonrisa siniestra se dibujó en el rostro de Kisuke. Tenía ante si al hombre que le quitó su katana en Chisi, hacía ya tanto tiempo... El cazarrecompensas de pelo blanco. No esperaba encontrarse con él todavía, pero el destino los había cruzado de nuevo. Con lo que podía percibir a través del haki, sabía que el espadachín albino seguía siendo bastante más poderoso que él, a pesar de todo lo que había mejorado Kisuke desde su anterior encuentro, pero estaba claro que él no había estado de brazos cruzados. Echó el ancla tras recoger las velas mientras el barco terminaba de situarse al lado del otro, y se dirigió hacia la baranda de estribor dirigiendo la mirada hacia el hombre albino. Encendió un cigarro dando una calada antes de decirle:
-Ha pasado mucho tiempo, señor peliblanco... Espero que hayas cuidado bien de mi katana...
No sabía que podía surgir de aquella situación, pero al menos esperaba que sus compañeros acabasen indemnes.
resumen
Kisuke detecta una presencia poderosa y que le resulta familiar, y acerca el barco descubriendo que se trata de Viktor.
karma
Poder oculto. Lo he utilizado narrativamente como esa voz que resuena dentro de su cabeza.
Honesto
Vicio: fumar.
Gruñón: Kisuke aún no sabe su nombre así que le llama peliblanco.
haki
Kenbunshoku Haki (Base)
Kenbunshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Kenbunshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 1 de Espíritu por cada metro de expansión.
Efecto:
Permite percibir la presencia, poder y emociones de seres vivos a un metro de diámetro por cada 1 punto de Atributo de Kenbunshoku Haki, formando una esfera que abarca en todas direcciones.
Enfriamiento:
Ninguno.
Permite proyectar tu Kenbunshoku para detectar el aura o presencia de cualquier ser vivo a tu alrededor. También te permite identificar de manera vaga cómo de poderosos o sus intenciones más superficiales.
Código: kenbunshoku001
Utilizo mi haki de visión básico en su máxima extensión que se corresponde con los 515 puntos de atributo en este haki que poseo.
Como la mosca en la tela de la araña.
Kisuke, que bien pudo haberme detectado con la misma facilidad si es que había logrado desarrollar sus habilidades en el haki de la observación, decidió acercar su barco hacia el nuestro en aras de charlar conmigo. Movimiento terriblemente arriesgado pues, o sus capacidades de observar mis intenciones excedían la que yo mismo podía medir de él, o simplemente era muy confiado y asumía que podrían derrotarnos en caso de ser un acercamiento hostil. Sea como fuere, el barco del escuadrón Revolucionario de los Toros negros se aproximó al Kaiser Panzer hasta ubicarse relativamente cerca, a escasos diez metros, y tras plegar sus velas y echar ancla, se detuvo en seco. El hombre se acercó hacia estribor -de su barco- y mientras encendía un cigarro en la oscuridad, saludó como quien se encontraba a un viejo amigo. Nada más lejos de la realidad. — "Las sendas de los justos convergen justo al final."— recité mientras me acercaba a la baranda del barco en dirección a Kisuke. — Estoy bromeando.— dije cambiando el tono a uno mucho más distendido y sonriendo sin mostrar los dientes. — Es un honor encontrarme con usted en esta noche tan oscura, Gran Líder.— dije con cierto ritintín mientras hacía un gesto de reverencia muy irónico con la zurda, manteniendo la diestra bajo la baranda, sin que se viera.
Estaba claro que el nivel de pelea del espadachín revolucionario había aumentado. Yo mismo podía sentirlo y era normal, si había pasado un par de años en el ejército ya debería haber aprendido varias habilidades útiles. Habría que ver cuál era el repertorio de ellas. — Creo que no nos llevamos bien.— dije mientras me giraba sobre mí mismo dando la espalda al revolucionario, apoyando las lumbares en la baranda de cubierta. — Ciertas espadas son reacias a abandonar a su portador y no asumen la autoridad de otros espadachines.— expliqué mirando por encima del hombro izquierdo hacia Kisuke mientras apagaba mi haki poco a poco hasta llegar a los cincuenta metros de distancia. — O eso creo, pero...¿Qué se yo, verdad? JA JA JA JA— reí mientras miraba al artista marcial por encima del hombro izquierdo. — Dime... ¿Tú que piensas?— finalicé retornando al tono serio y seco habitual y apagando mi sonrisa esperando que la respuesta del revolucionario satisficiera mi sed de conversación.
Resumen
Viktor ve llegar a Kisuke y lo saluda.
Off
Lamento el post algo escueto, de vacas está complicadete. ¡Iré perfilando!
El espadachín de pelo blanco realizó una reverencia, en un gesto un tanto burlesco, saludando a Kisuke por el cargo que adquirió tras el incidente de Sabaody. El antiguo pescador se rio con cierta amargura llevándose la mano derecha al pecho, mientras rebajaba el alcance de su haki, hasta los 50 metros, dado que estaban parados y no había detectado nada más que el barco del peliblanco y sus camaradas. Realmente se podía palpar cierta tensión en el ambiente pero, al menos de momento, no parecían ir a desatarse hostilidades, por lo que respondió con su franqueza habitual, tras afirmar el albino que no se llevaban bien.
-Ciertamente, las circunstancias de nuestro primer encuentro no ayudan a establecer una relación de camaradería, desde luego...-hizo una pausa antes de añadir.--Como podría esperar de alguien como tú, estás bien enterado de lo que ocurre en el mundo...
Después el hombre del cabello blanco comentó algo al respecto de lo reacias que son algunas espadas cuando cambian de dueño, lo que le hizo fruncir el ceño a Kisuke, recordando que él le había arrebatado a Yamigiri tiempo atrás. Sonrió sarcásticamente y golpeó ligeramente con su mano izquierda las vainas de las katanas que llevaba en la cadera, tanto Sode no Shirayuki como de Onikiba.
-Realmente creo que es difícil domar una espada, a no ser que esta haya sido hecha para ti explícitamente. Pienso que se importante "volcar" parte de tu ser en la propia espada para que esta se convierta en una extensión de tu propio brazo... pero que sabré yo, kuhahahaha...-dijo tomando prestada la expresión del espadachín albino-Lo que si se, basado en mi experiencia, es que cada katana tiene su propia personalidad...
Esto último lo dijo un poco como para si mismo, recordando los entrenamientos con Onikiba y Sode no Shirayuki... y conectados con los sueños que le acosaron por meses desde la escaramuza contra el hombre que tenía delante de él. No estaba seguro que propósito tenía el espadachín albino para aquel encuentro, pero, al menos, le agradaba encontrar a alguien con una pasión por las espadas como la que tenía él mismo.
-¿Qué puedes contarme tú? En nuestro anterior encuentro note que eras un hombre versado en las espadas, y sobra decir que me superaste sin esfuerzo apenas... ¿Qué es lo que buscas... señor peliblanco?
Trató de ser lo más cortés posible, pero al no saber el nombre del mismo recurrió a su manía de llamar a la gente por un rasgo característico de esa persona. No mostraba hostilidad el antiguo pescador, solo curiosidad por aquel encuentro que se había dado en aquellas circunstancias tan extrañas. Sin lugar a dudas Kisuke consideraba a ese hombre ya no un rival, puesto que sabía que era bastante más poderoso que él, sino una meta y le tenía respeto y rabia a partes iguales. Estos sentimientos ambivalentes hacían que cuando flaqueaba en su entrenamiento, le impulsasen a superar sus límites, una y otra vez desde su fatídico encuentro en Chisi hacía ya tanto tiempo.
resumen de turno
Kisuke contesta a Viktor y le devuelve la pregunta. Kisuke disfruta de una conversación sobre espadas.
Se me escapaba algo.
Tras devolver la reverencia jocosa, el revolucionario contestó diciendo que ciertamente las circunstancias no ameritaban una buena relación. ¿Cómo? ¿Pensaba que me refería a nosotros? No pude evitar reírme a carcajada abierta. — JA JA JA NO NO, ¡me refería a que no me llevo bien con tu espada!— dije tapándome la boca con la zurda mientras me doblaba ligeramente hacia atrás de la risa. No obstante, si estaba en lo cierto, no se me iba a escapar nada en el mundo y era la razón por la que lo había encontrado. El navegante de los Toros negros prosiguió mi debate sobre las espadas hablando sobre su voluntad, su personalidad... La capacidad de volcar parte de tu alma en ella cuando son hechas para ti de manera explícita. Sí, puede que la cosa fuera por ahí. Sonreí ampliamente, esta vez en silencio mientras observaba y escuchaba al espadachín divagar como yo hice segundos atrás sobre un tema que parecía apasionarle tanto como a mí.
Finalmente, el hombre cuestionó sobre si yo mismo estaba versado en esta clase de armas y sobre lo que buscaba. — ¿Qué buscaba? — me pregunté a mi mismo, dubitativo mientras echaba una mirada al cielo estrellado. — ¿Quién sabe? Depende del momento.— contesté sin bajar la mirada — Durante el día, bañado por el sol, busco ser fuerte, acumular todo el poder posible para proteger a quienes estén conmigo y destruir a quienes estén en mi contra. Bañado por el sol soy un guerrero y cualquier territorio es un campo de guerra esperando bañarlo con sangre.— contesté con un tono firme — Pero cuando cae la noche, cuando todo se apaga y me quedo solo y a oscuras, las cosas cambian. Y donde había guerra, anhelo la paz. Donde había entrenamiento, busco la tranquilidad. Donde derramaba sangre, solo hay silencio. Qué se yo... Supongo que cuando sale la luna, un lobo muestra su verdadero ser.— finalicé bajando la vista a mi interlocutor. Suspiré y guardé silencio durante unos instantes, compartiendo con el revolucionario el sonido del mar en mitad de la oscura noche.
Varias noches atrás...
Cuando ya conocía del viaje de los revolucionarios, asumí que el tiempo de Yamigiri junto a mi había finalizado. En la forja, donde cambié su estructura y la grabé, la desenfunde una última vez para darle el debido mantenimiento. Primero la limpié un paño limpio y la golpeé con la herramienta para esparcir el polvo de piedra de pulido. Froté con el paño de manera suave y repetida hasta lucirla como si fuera nueva. Retiré los restos de polvo y fino metal para posteriormente esparcir aceite choji y así prevenir su oxidación. Observé el grabado en sus laterales. Por un lado 闇, Oscuridad, muestra de la negra hoja de Yamigiri. Por otro lado, 敵, enemigo o adversario, muestra de la relación que solo Kisuke podría decidir tener conmigo cuando recibiera esta espada de nuevo.
Tras comprobar la espada una última vez la enfundé. Cogí una tira de telas finas y realicé un sello a su empuñadura. Las telas blancas, que bien parecían vendas, eran finas y firmes, ajustando el mango, guardia y funda de la espada para que no se pudiera abrir de manera inintencionada pero sí con un firme tirón que mostrara la determinación de su portador. Para finalizar, até con una fina cuerda de fibras un amuleto rectangular en la tela. Este rezaba 宿敵, que al contrario del lomo, significaba Archienemigo, simbolizando su relación con Saba, mi espada, pues su dualidad Yin y Yang eran incompatibles y tendrían qque cruzarse infinitamente hasta vencer una de las dos.
Vuelta a la actualidad...
— Lo que sí sé es que tienes parte de razón, y ciertas espadas no pueden responder si no es ante su dueño. Quizá es por eso que tu espada no parece amoldarse a mi mano.— dije mientras elevaba la diestra, mostrando a Yamigiri. — Así que he decidido que era momento de devolverla con su dueño, al que creo que añora de cierta manera.— dije, lanzando la espada hasta su posición, asumiendo que tenía la capacidad para cogerla al vuelo sin problemas. — Le he hecho algunas mejoras, estoy seguro de que un espadachín de tu talla sabrá apreciarlas.— gesticulé orgulloso y realicé y un gesto de aprobación juntando mi pulgar e índice derechos — Ahora te llevas parte de mi fuerza y, si me aceptas el consejo, úsala cuando te sea imprescindible.— argumenté señalándole con el mísmo índice — La próxima vez, quizá tengamos que volver a cruzar aceros, pero para eso... Falta tiempo.— dije girándome hacia el interior del Kaiser Panzer y andando unos pasos antes de detenerme para despedirme. — Y por cierto, Kageyama.— llamé su atención con un tono mucho más desafiante pero no agresivo — Mi nombre es Viktor Evans. Y voy a romper los sueños de todo aquel que quiera convertirse en el mejor espadachín del mundo. Así que si esa es tu meta, tendrás que pasar por encima de mí.— sentencié girándome un poco y apuntándome con el pulgar mientras sonreía para finalmente volverme y despedirme con los dos dedos en V.
Resumen
Viktor conversa con Kisuke y le entrega a Yamigiri de vuelta, para finalmente retarle en el futuro.
Off
Revelo el hide del primer tema donde tengo la espada.
Espero que te guste mi "regalo" si devolverte algo tuyo es un regalo. ¡Espero que cuando llegue el momento una parte de la fuerza de Viktor te ayude!
Kisuke se sonrojó y gruñó al darse cuenta que había malinterpretado al espadachín albino cuando hablaba de que no se llevaban bien; no esperaba que se refiriese a Yamigiri. Después le habló un poco sobre sí mismo, tras la pregunta del antiguo pescador, y este notó que aquel hombre vivía una dicotomía entre la batalla y la paz que a Kisuke le resultó realmente familiar. Aunque pudo percibir que él aceptaba y convivía con cada una de las partes de esa cuestión y no notaba ápice de duda en su tono cuando lo decía. Quizá esa era la diferencia entre ambos y por eso aquel hombre seguía siendo superior a él.
"No duda... Sigue el camino de la espada y acepta todas vicisitudes que este tiene..."
Tras unos instantes de silencio en los que solo se escuchaba el susurro de las olas del mar golpeando el casco de los barcos, el espadachín de pelo blanco siguió hablando dándole la razón a Kisuke en el tema de las espadas y su relación con quien las porta, al menos en parte, mientras alzaba aquello que había hecho que el Gran Líder del Ejército Revolucionario se acercase a aquel barco en mitad de la noche. Yamigiri; su compañera de vida, su arma, aquella espada que había sido el legado de su padre... Antes de que pudiese decir nada, el hombre le lanzó la espada diciendo que la había mejorado y que se la devolvía. Kisuke la cogió incrédulo de que le devolviese su arma así sin más, y miró a los ojos de hielo del espadachín sin saber muy bien que decir. Él le estaba emplazando en un hipotético y futuro encuentro en el que tendrían que cruzar sus aceros. Y se dispuso a marcharse, girándose una última vez, presentándose oficialmente como Viktor Evans y declarando que cualquiera que quisiera convertirse en el espadachín más fuerte del mundo tendría que derrotarle.
-No podría olvidarlo Viktor... Ten por seguro que cruzaremos nuestras espadas, y estaré a la altura, porque seré el espadachín más poderoso y con mi poder daré la vuelta al sistema... Hasta entonces, sigue creciendo porque yo no dejaré de hacerlo.
Y sin mediar más palabra, se encaminó a desplegar de nuevo las velas y levar el ancla para seguir en su camino hacia la isla de Mogaro y cumplir con su deber como Gran Líder del Ejército Revolucionario. Aquel encuentro tan inesperado había resultado con el reencuentro de dos viejos enemigos y de Kisuke con aquella parte de si mismo que le había sido arrebatada hacía tanto, su preciada katana Yamigiri.
resumen de turno
Kisuke recibe a Yamigiri de Viktor y sella su destino en un futuro encuentro con el espadachín albino, del que recibe su nombre.
off
Un placer hacer este pequeño tema contigo Viktor. Daré el mejor uso a Yamigiri y estoy deseando poder utilizarla de nuevo.