[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 49 - Buque Acorazado.
#21
No sé ni cómo ocurrió todo tan rápido. Un segundo antes, mi única preocupación era calmar a la multitud y encontrar la forma de que Karl no perdiera los nervios; al siguiente, me vi a mí misma con la pistola aún humeante en la mano, rodeada de hombres y mujeres apuntándome con miradas de pánico. No fue mi intención disparar para iniciar un conflicto, por supuesto que no, Pero el estruendo del tiro resonó como un trueno, y casi de inmediato, los marines reaccionaron apuntando sus fusiles en dirección a los civiles.

-No, no, no, parad, eso no es lo que he dicho, acaso no lo entendeis de hecho. -traté de alzar la voz, sin exito obviamente, deseaba que mi voz alcanzara cada rincón, igual hubiera sido buena idea comprarme un microfono. -No es una orden de ataque, ¿que estais haciendo?, Karl, por favor. ayudame tu ahora, De hecho... dile a los soldados que vuelvan al buque, a ver si te hacen caso. De hecho.

Pero parecía que mi advertencia se perdia entre los vítores y los chillidos de terror. Los soldados, creyendo que aquella detonación era la señal de un enfrentamiento inevitable, empezaron a empujar a la gente para crear un círculo de seguridad alrededor de Karl y de mí. eso solo intensificó el caos. Muchos civiles se dejaron caer al suelo, levantando las manos en señal de rendición; otros, envalentonados, comenzaron a protestar y exigir respuestas, gritando que “Joe Joestar jamás haría algo así contra el pueblo”.... ¿que había hecho?, ¿como era posible que interpretaran eso como un ataque?. joder....

El nombre de Joe rebotó por todo el gentío como un eco persistente y cargado de reproche. no podía si no mover mi vusta hacia Karl, que se mostraba tensa, casi paralizada por la confusión y la angustia que sentía antes. Podía sentir cómo sus músculos se contraían, cómo su respiración se volvía pesada; quería ayudarla, pero yo misma me hallaba atrapada en el ojo de la tormenta, con el corazón palpitándome en la garganta. Traté de pinchar a Karl con el dedo esperando que reaccionara de buena manera, a poder ser. espero. 

Tragué saliva, intentando poner en orden mis pensamientos. Yo era pequeña, demasiado quizá para mi cargo sin tener nada que me ayudara a que el resto de personas me escucharan, pero formaba parte de la división 21. Debía de estar a la altura de la situación, pero mi unica opción ahora mismo era despertar a Karl de su trance para que ordenara a las tropas... Si no hacía algo de inmediato, el pánico y la violencia estallarían. Intenté buscar con la mirada a Apolo pero no lo encontraba, podría pedirselo a Gufuwu o a James pero sus rangos no servirían para ordenar a las tropas.

Resumen

Off
  Responder
#22
Lo que al inicio parecía una simple manifestación de gente amigable que llegaban por interés de conocer a sus héroes marines había pasado rápidamente a ser un espectáculo casi de terror.
 
James rompió la formación con el pretexto de necesitar hablar con la comodoro Karl cosa que los soldados podían interpretar como otra insubordinación mas de mi compañero por lo que decidí acceder a su decisión aunque no la haya consultado ni un segundo conmigo – y yo que había tenido la decencia de preguntarle si le parecía bien mi idea sobre la formación – por lo que dije sonoramente: “Adelante Sargento, parece que a la comodoro Karl le vendría bien tu ayuda”.
 
Seguidamente agregue para el resto del pelotón: “Pelotón 5, permitan pasar al Sargento y estén atentos pues los vítores y festejos pueden esconder enemigos.” – ajuste mi gorra del uniforme de la marina manteniendo una pose recta y una cara seria permitiendo sobresalir a mi colmillo derecho. El Waki me decía que no había malas intenciones entre los que empezaban a rodear a los comodoros, por lo que esperaba que mi advertencia fuera innecesaria.
 
Apolo había manejado a sus fans con maestría, como ya imaginaba haría. Podía sentir su presencia, aunque para la gran mayoría de los presentes había desaparecido de los manglares. Dado que su energía se encontraba muy cerca aun de su pelotón asignado no intervine de ninguna forma, él sabia lo hacía, aunque fuera poco ortodoxo en la forma en que actuaba.
 
Sin embargo, la historia era diferente para la comodoro Karl, quien a cada minuto que pasaba se veía abrumada por la marabunta de gente que se conglomeraba alrededor de ella. En todo caso, aunque abrumada, no creo que necesitara ayuda ya que de todos era quien mejor preparada estaba, seguro se convertía en aquel fénix azul y escapaba volando junto con el comodoro Ryze a sus espaldas.
 
En ese momento – mientras aprovechaba para acomodar los guantes en mis manos, primero la izquierda, luego la derecha – un “bang” estalló muy cerca de donde se encontraban Karl y Ryze, siendo esta última la responsable de aquel disparo el cual exploto con un gran resplandor al alcanzar cierta altura en el cielo. Lamentablemente, lo que seguro seria un plan perfecto en la mente de Ryze, solo sirvió para que la gente pasara de alegría a terror en un instante.
Pude sentir gracias al Waki de Observación como la tensión incrementaba entre los soldados que nos acompañaban, observando como varios empezaban a apuntar a los civiles asumiendo que el disparo de la comodoro Ryze había sido una señal para ponerles en acción y alerta. ¿Atacar civiles inocentes? Sobre mi cadáver de pez espinado y envenenado.
 
Con un rugido grave grite a mi pelotón: “¡PELOTON DESCANSEN ARMAS! FIRMES” – mi cara de seriedad seguía dibujada en mi rostro de forma imperturbable, como un glaciar helado en medio del invierno, dejando mostrar un leve enojo al fruncir el entrecejo. Me mantuve firme en mi posición, tal como se esperaba de alguien al mando de un pelotón consciente de que los integrantes de la división 21 seriamos fuertemente juzgados por nuestras acciones – y falta de acción – pero principalmente, consciente de quienes pagarían por nuestros errores serían Joe y Karl como líderes.
 
Minutos después del disparo James regreso alado mío, podía sentir con el Waki como el era de los mas tensos entre las filas. Comentando que no encontraba a Apolo sugirió imitarle (imposible, incluso si lo intentara no es mi estilo) para luego salir de formación nuevamente. Ignorando las jerarquías por segunda vez en el día, James grito unas ordenes al pelotón 5 lo cual ya no pude dejar pasar.
 
“¡PELOTON FIRMES! Quien abandone su posición estará en serios problemas, y eso te incluye a ti, Sargento James Brando. Le aconsejo calmarse, regresar a su posición alado mío, y esperar las instrucciones de la Comodoro.” – dije la misma forma enérgica en la que me había dirigido inicialmente al pelotón pidiéndoles descansar armas. Es ridículo que solados entrenados de la marina pierdan el control ante un grupo inofensivo de civiles. Aunque coincidía con la idea de James, si queríamos avanzar habría que hacerlo con bajo perfil, pedir a los pelotones que regresen al buque acorazado y que lo manejen hasta el cuartel de la marina mientras nosotros avanzamos a pie no es mala idea.
 

 
Resumen

Aclaracion

Haki

Inventario
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
  Responder
#23
Las cosas fueron a peor. Muy a peor.

Tras mi grito de furia Ryze intento pedir ayuda disparando al cielo. La ayuda llegó, pero no como elle esperaba. No sé muy bien qué pasó entonces pero se formó el caos, soldados empujando a civiles y encañonandolos y los civiles empujando por todos lados. Lo que antes era admiración ahora era furia.

Quienes idolatraban y quienes debían defenderles ahora estaban encañonandoles y amenazándoles y lo que en principio fue idolatría se convirtió en miedo

Yo me encontraba completamente paralizada, con los puños apretados y sin decir nada, mientras Ryze me pedía ayuda.

-No, esto no es lo que quiero, no que hacéis, parad.

Hablaba para mi misma, casi susurrando, no estaba dando órdenes. Todo esto había sido por mi culpa, por mis gritos, por mi incapacidad de liderazgo. Pensaba que podía estar a la altura de mi rango ¿ en serio ? ¿ alguien como yo ? Los gritos me confundían y de repente era como que no estaba allí . Volví a mi infancia, con toda esa turba violenta atacándome, lanzándome piedras, queriendo ahogarme y llamándome demonio. A mi. Que solo era un niña indefensa buscando mi lugar en el mundo.

Ahora volvía a sentirme sola y desamparada. A pesar de tener tanta gente bajo mi mando, no era capaz de liderarla, soldados y aldeanos estaban apunto de enfrentarse y él no estaba ahí para ayudarme. Ahora estaba sola. Ryze la pobre era demasiado pequeña para ayudarme y la responsabilidad caía en mi ¿ Qué podía hacer yo ? Yo no era el. Tuve el impulso de mandarlo todo a la mierda y cargar contra esa gente, nadie les había pedido que vinieran, estaban en mi camino, yo no les había llamado, yo no les había pedido nada. Yo era la justicia coñoy ellos la puta plebe que juzga sin motivo ni razón. Apreté mis puños dispuesta a lanzarme yo misma contra ellos, malditos desagradecidos que en sus casas desconocen los horrores que pasamos para que el resto puedan vivir en paz sus vidas, sacrificando las nuestras propias, estaba a punto de perder el control y darles a todos de su medicina, impartirles el dolor de Sephirot, de Minabo, de Volkarona… ¿ Qué sabrían ellos ? ¿ Con qué derecho nos increpaban ?

Era como si no viera ni escuchara nada pero a la vez veía y escuchaba todo, pero como de fondo, como si fuera un escenario que yo veía como espectadora, desde fuera. Todo lo que estaba pasando me afectaba si, pero a la vez me era ajeno. De repente el protagonista habló, dejando en segundo plano a los figurantes.

DONDE ESTÁ JOE. JOE ES UN HÉROE. JOE NUNCA HARÍA ALGO ASI.

Joe. Es cierto. Era el. A quien buscaba. Era Joe. El me había dejado al cargo. El confiaba en mí.

¿ Qué haría Joe ?

Mi sangre Oni mestiza dejó de hervir. De repente todo empezaba a cobrar sentido, de repente empezaba a volver a la realidad.

¿ Que haría Joe ?

Joe nunca le habría gritado a ninguna niña, desde luego, La habría sonreído y protegido de cualquier mal.

Joe el héroe.

A mi también me salvaba, de mi misma.

Joe jamás mandaría sus tropas contra el pueblo.

Joe nunca dañaría a civiles, da igual el motivo, lo merecieran o no. El Joe que yo conozco no le pondría jamás las manos encima a un civil desprotegido y no solo eso, el Joe que yo conozco no permitiría que nadie lo hiciera, ni en nombre de la marina ni de nadie.

Esa era su justicia. Esa era la justicia de Joe. Y casi le decepcionó.

De repente, gracias al grito de aquel civil ya no estaba paralizada, ni de terror ni de miedo, ni de malos pensamientos ni de violencia. Me demostraría que era capaz de conseguir no decepcionar a mi amigo y lo más importante, de no decepcionarme a mi misma.

De repente me vi a mí misma avanzando hacia los soldados que estaban intentando crear un perímetro de seguridad sin que nadie se lo hubiera pedido mientras que los civiles envalentonados por los gritos de aquel civil  intentaban enfrentarse a la división

-QUIETO TODO EL MUNDOOOOOO PARAAAAAD


la determinación y seguridad que tenía en mí misma eran inquebrantables, no iba a permitir que se dañara a inocentes, no. Mi trabajo era protegerles, aunque fuera de mi misma.

-SOLDADOS, ATRÁS TODOS, PARAAAAAAAAAD


A pesar de que esos capullos a mi cargo habían realizado acciones que yo no les había pedido la responsabilidad y la situacion en la que estábamos había sido provocada nada más que por mí y me iba a hacer cargo de ella.

- JOE JOESTAR NUNCA HARÍA DAÑO A CIVILES COMO TÚ, ESO ES CIERTO. EL DARÍA LA VIDA POR VOSOTROS. Y YO TAMBIÉN .


y dicho esto junte mis manos a mi cuerpo y bajé la cabeza y el torso en señal de perdón

EN NOMBRE DE LA DIVISIÓN 21 OS PIDO PERDÓN CUALQUIER ACCIÓN QUE QUERÁIS REALIZAR EN CONTRA DE ESTOS GILIPOLLAS A MI CARGO ES MI RESPONSABILIDAD Y LA ACATARE YO MISMA


todo esto lo decía igualmente con la cabeza gacha y pidiendo perdón de corazón. lo sentía, por mí y por Joe. Era una estupida y no sabía controlar mis impulsos y cualquier castigo que el pueblo me quisiera imponer lo recibiría yo misma.

-AHORA ME VUELVO A DIRIGIR A LOS MÍOS. VOLVED AL BARCO SIN MI. YO ME QUEDO AQUÍ A PAGAR POR MIS ERRORES.

levanté mi cabeza, no sé cuál sería la reacción del pueblo ni si sería suficiente el perdón. Si no me lo impedían, me iría de allí, pero tocaba empezar a hacerse cargo de los errores cometidos. Antes no me importaba nada y no sé qué consecuencias tendría esto. Pero tenía que hacerlo, por Joe y por mi . Mierda. ¿ Ryze seguía en mi hombro ?

resumen

karmas


[Imagen: 9GdOzk1.png]
  Responder
#24
La emoción de la gente me ayudó enormemente. Aquellas cinco desquiciadas me meneaban de un lado a otro como si fuese una pelota y me usaban de montura como si estuviesen hechizadas por vete tú a saber qué, actuando sin control. Por suerte sus propias emociones taparon sus sentidos ya que no se habían dado cuenta de que, tras haberme convertido en un fino polvo ámbar, me pude escaquear de entre sus agarres cual raposo, dirigiéndome hacia un callejón cercano. No por nada la imagen de un zorro rojo recubría completamente mi espalda en forma de tinta, me había vuelto a salir con la mía.

Paulatinamente recuperé mi forma corpórea oculto a los ojos de la muchedumbre alborotada, generando primero mis pies y progresivamente dándole forma a mi cuerpo hacia mi parte superior. Suspiré con una mezcla de cansancio y alivio, apoyando las yemas de los diez dedos de mis manos sobre la pared de una edificación, arqueando la espalda y mirando al suelo. Mi pelo dorado aparecía en mi campo de visión, cayendo por los laterales de mi cabeza y ahí me di cuenta. Me toque la testa y pude notar como, efectivamente, mi gorra había desaparecido — ¡Esas niñatas se han llevado mi gorra, me cago en la p...!

No me dio tiempo a terminar mis palabras cuando de fondo, escuché un estallido, como si alguien hubiese disparado un fusil. Haber pasado tantos años en Ballywood siendo un lugar tan polarizado entre el pueblo sin recursos y las clases más adineradas, me había enseñado que una revuelta civil se podría provocar de una forma sencilla si se usase la violencia gratuita. Mi rostro cambió completamente y de forma consecuente mi buen humor se esfumó con ese disparo. Golpeé con los nudillos de mi puño derecho la pared, agrietándola con el puñetazo, y con la mano izquierda me eché el pelo hacia atrás mirando fijamente el suelo. Los vítores con los que habíamos sido recibidos fueron callados con esa bala, provocando a continuación otro tipo de ruido. La gente había empezado a amotinarse como si de repente nosotros fuésemos los malos, provocando caos y cargas entre bandos. — Seréis imbéciles, ¿qué cojones hacéis? — dije enfadado para mí mismo, puesto que no entendía la necesidad de haber disparado al aire. La situación había sido pacífica, yo había animado el ambiente cantando con mi grupo, estaba jugando con una pelota con unos niños y ahora quizás podrían llevarse una mala imagen de la Marina.

¡Los niños!. Acto seguido volví a convertirme completamente en arena para ascender de forma vertical por el aire al lado de la pared del callejón en el que me encontraba. Me subí a una especie de azotea. La edificación constaba de dos plantas con una extraña y enorme esfera en lo alto. Ahí volví a mi forma corpórea y me asomé al borde, para observar la calle desde lo alto. Los adultos en sí me importaban más bien poco, por lo normal solían ser bastante imbéciles y tenían comportamientos egoístas e interesados... no me habría molestado levantar una tormenta de arena para dispersar la revuelta pero mis poderes eran bastante destructivos y eso traería demasiadas bajas. Los niños en cambio sí me importaban, son seres puros, influenciables y vulnerables. Había que protegerlos y eso estaba haciendo antes. Por mi parte se habrían llevado una buena imagen al pararme a jugar con ellos, a darles importancia con un simple gesto. Sin embargo ahora podría suponer un problema que esas mentes aún por construir, pudiesen ver que somos el enemigo al disparar y cargar contra ellos sin tener motivos. ¿Qué mundo les puede quedar si no les damos motivos para que crean que alguien les puede ayudar y proteger? Realmente la situación me había molestado.

Entre el ruido de la gente pude oír como alguien exclamaba que querían a Joe, que él jamás haría nada contra ellos. Ante esas palabras lo único que pude hacer fue apretar los dientes y chistar en negación. — Joe sería el primero en levantar la mano a las primeras de cambio — dije para mí mismo, recordando el momento en el que nos conocimos, cuando me golpeó sin venir a cuento de forma cobarde. Pero de pronto la voz de Karl empezó a oírse a través de la calle. Al principio sentía a través del waki, como su aura emitía una especie de cóctel de sentimientos de rabia, miedo e inseguridades como si la situación le estuviese sobrepasando. Poco a poco este aura fue calmándose con su mensaje.

Mientras la comodoro hablaba dejé caer mi mochila por mi brazo izquierdo para empezar a rebuscar dentro de ella. Saqué el pequeño Den Den Mushi que había robado... o mejor dicho, tomado prestado del barco de los Zodiacool para a continuación volver a coger mi bolsa junto a mi skate y hacerlos desaparecer poco a poco dentro de mí, como si mi cuerpo se hubiese tornado en una especie de arenas movedizas que todo atrapaban. Después de que me hubiesen robado la gorra y el pañuelo toda precaución era necesaria, vaya.

Karl se estaba disculpando ante todo el mundo asumiendo responsabilidades. Yo estaba seguro de que ella no pudo haber disparado, ya que no usaba fusiles, así que ese gesto le honró. Sostuve el pequeño Den Den Mushi sobre la palma de mi mano derecha e intenté comunicarme con el suyo para transmitirle un mensaje — No podemos hacer mucho más, te cubro la espalda, compañera. Estoy desde una posición alta observándolo todo, ¿me sigues? — hablaba mientras miraba de un lado a otro, recorriendo con la vista toda la calle por si la cosa iba a más y tenía que actuar de otra forma. No sabía si las palabras de Karl funcionarían o no pero al menos quería que supiese que no estaba sola.



Resumen

Datos de interés

Bélico

Gastos

Karmas aplicados

Inventario
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4981 + 0 = 4981
Energia: 3410 - 22 = 3388
Espiritu: 924 + 0 = 924
#25
Los gritos de la Comodoro Firebirth hicieron que la tropa dudase y cesase sus acciones un momento, haciendo que su incredulidad aumentase casi tanto como el asombro de los civiles presentes. Sus palabras se escucharon únicamente siendo interrumpidas por el sonido de las pompas de las burbujas explotando, como un relajando ruido blanco de fondo que invitaba a prestar aun más atención, y el eco de sus gritos inundaba todo el manglar. La potencia de su voz fue tal, que literalmente todo el mundo se paralizó por un momento, como un preludio de inquietud ante una tormenta.


Pero no pasó. Ninguna tormenta estalló. Los soldados, avergonzados, comenzaron a cuchichear entre ellos mientras retrocedían hacia Karlglass pero sin dar la espalda al pueblo, y habiendo uno de ellos sido el detonante, comenzaron a arrodillarse y clavar sus cabezas en el suelo, extendiendo sus brazos en señal de profunda reverencia y disculpa, gritando al unísono casi en una sola voz y superando las palabras de su mando.

— NUESTRAS MÁS SINCERAS DISCULPAS, ESTAMOS MUY ARREPENTIDOS —
Todos los marines se arrodillaron y se sumaron a la disculpa de la Comodoro, ofreciendo una reverencia de corazón a todos los civiles presentes, y estos, comenzaron a dudar de su propia hostilidad, mirándose entre ellos y empezando a comprender que habían forzado una situación y un malentendido muy poderoso. De no haberse disculpado la Comodoro, seguramente esto hubiera acabado con varios heridos y detenidos, y con un odio creciente en el Archipiélago por quienes hasta hacía unos minutos habían considerado sus héroes.

Acto seguido, los civiles empezaron a vitorear algunos, otros a reverenciar sin arrodillarse, y otros a celebrar y festejar de nuevo, pero manteniendo la distancia con las tropas y sus ídolos, haciendo que los soldados se levantasen progresivamente, felices de haber podido solucionar esto, y girándose en dirección a Karlglass, realizaron el saludo militar al unísono.

— DISCULPE NUESTRA INSOLENCIA, COMODORO —

Tras eso, acataron las órdenes de su oficial y se marcharon en formación y al trote hacia el barco, dejando a sus mandos sólos ante la turba de gente, que, mágicamente, ofreció un camino para que pudieran pasar victoriosos y con honor. Dándoles el recibimiento de los héroes, guiándolos directamente hacia el cuartel.
Seguro que donde estuviera, Joe Joestar estaría orgulloso de su más preciada y vieja amiga.



Información

James
  Responder
#26
Estaba nerviosa y aún cabreada conmigo misma pero con la determinación necesaria como para parar una revuelta costará lo que costará. Completamente avergonzada.

Ante mis gritos todo quedó en silencio. No se oía absolutamente nada ¿ lo habría conseguido ? ¿ Qué pasaría a continuación? Estaba dispuesta a rendir cuentas con el pueblo, a aguantar sus golpes, sus pedradas y sus insultos. No sería la primera vez que esto pasaba y seguramente no sería la última. Pero no estaba sola. Ryze seguía no se como en mis hombros y por DenDen Mushi recibí una comunicación de Apolo dándome cobertura y apoyándome. No iba a aceptar su ayuda, esta situación la había generado yo y las consecuencias de la misma serían mías y solo mías, así fuera apalizada por el pueblo.

Pero nada de eso pasó, tras el silencio, detrás de mí pude escuchar como todos los soldados al unísono pedían también disculpas junto a mi, haciendo que me emocionara. Nadie les había pedido que actuaran pero no dudados en hacerlo al creer que estaba en peligro y en disculparse tras de mí valientemente y tragándose su orgullo de marines. No solo no estaba sola, sino que estaba orgullosa de mis hombres.

El silencio fue acallado entonces con vítores y aplausos. El pueblo volvía a confiar en nosotros y los marines cumplieron mis órdenes y se retiraron al barco. Me reincorpore emocionada y me di la vuelta intentando aguantar las lágrimas, por ahí andaba Fuguwu con su pelotón

Fuguwu, tu ven conmigo, nosotros vamos al cuartel, tráete al León contigo

Cogí el caracolcofono y llamé a Apolo

Gracias por el apoyo amigo, ven conmigo, continuamos al cuartel ¿ intentemos no animar más a la gente ahora de acuerdo ?

Ryze seguía conmigo, la miré con una sonrisa y algunas lágrimas brotando de mí cara. Lo había conseguido, había calmado la situación tal y como lo habría hecho Joe, bueno, a decir verdad con Joe dudo que esto hubiera pasado pero ahora mismo daba igual. 

Los ciudadanos siguieron aplaudiéndonos y saludando mientras guiaban nuestros pasos al cuartel de la marina, recibidos como héroes que no éramos aún, pero con este grupo algún día seríamos. No obstante me tomé la libertad de ir con el Haki de observación activado, ahora no íbamos toda la tropa y quién sabe, tal vez no éramos héroes para todos.Si nada lo impedía pronto estaríamos por fin allí.

resumen

gastos


[Imagen: 9GdOzk1.png]
  Responder
#27
Que situación tan ridícula y bochornosa. Y solo está por comenzar. Me voy abriendo paso entre la marea de personas, generando un pasillo por el que cruzar. Cuando animo a las tropas para pasar y destaponar lo que parece que va a estallar en una revuelta popular, Fuguwu alza la voz (cosa que no le he visto hacer nunca) y repliega a las tropas sobre él, impidiendo bajo mando que abandonen su posición. Incluyéndome a mi. No solo eso, sino que ordena que bajen las armas y "se relajen". No me lo puedo creer. En ese momento, tras esas palabras, me doy la vuelta y vuelvo al pelotón a paso firme y ligero. Pero no para obedecer la orden y quedarme junto al pelotón. Sino para encarar a Fuguwu por esa idea tan negligente y pedirle de una vez que alzara su orgullo de marine contra el pueblo. Que esta escena es intolerable. 
Cuando me encuentro frente a él, otra vez en el pelotón, voy a abrir la boca y entonces un grito se alza sobre todos. La Comodoro Karl, la actual cabeza de la División 21, estaba ordenando el cese a la violencia. Una segunda vez. Sus gritos eran fuertes y con carácter. Nadie tiene la más mínima intención de decir nada ante la tremenda posición de autoridad. Ni siquiera yo, que me siento hasta intimidado. Por desgracia, lo sucede a continuación me deja atónito.
Frente a todos, la máxima responsable de la Marina presente, la mano derecha del Héroe de los Cabos Gemelos, la mujer más fuerte que he conocido jamás... La entrenadora. Se arrodilla y agacha la cabeza frente una turba de civiles ofendidos. No me lo puedo creer. Me quedo paralizado ante la insólita imagen, con ojos como platos. Ahí está, disculpándose frente a todos, que en silencio somos incapaces de reaccionar ante este evento. Siento como mi cuerpo está temblando. Me pica el interior de cada extremidad, como si me hubiera dado un tirón en cada articulación o se me hubieran dormido todos los músculos. La rabia que siento se mezcla con la vergüenza de ver a la Marina, al brazo armado de la ley, arrodillarse y disculparse ante aquellos que han osado hacerles frente. Pero todo eso deja paso a la frustración, pues ante mis ganas de oponerme a semejante acto de cobardía y traición, solo reside un miedo atroz a interceder. Soy incapaz de plantarme ante tremendo acto y decir NO. 
-Soy demasiado débil para tomar mis propias decisiones... Demasiado cobarde para afrontar las consecuencias de mis actos-
Mientras esa frase me golpea como un martillo en la cabeza, la escena continúa, pues solo es el primer acto del espectáculo. Tras las disculpas y el silencio, los marines, en uns suma colectiva de obeciendia sin conciencia colectiva, se arrodillan también, disculpándose frente a todos y frente a Karl por sus actos. Mi cabeza no entiende nada. Y lo entiende menos cuando la gente vitorea a la división y se vuelve loca de felicidad. Como si los gritos se convirtieran a cuchillos afilados, miro de un lado a otro, incrédulo, tapándome los oídos, al borde del ataque de pánico. 
Todo en lo que he creído hasta el día de hoy ha sido pisoteado en unos segundos. Todo por lo que he entrenado y me he preparado. Por imponer un orden y un respeto ante la autoridad. Todo para que la ciudadanía se sintiera segura, pues con puño de hierro se castiga al criminal que hace daño al indefenso. Y aquí estoy. Rodeado de civiles felices, que han amenazado con atacar y que no han cedido hasta que nos hemos arrodillado.
-Nos quieren arrodillados, nos quieren arrodillados, nos quieren arrodillados, nos quieren...- mi cabeza no deja de repetir eso en bucle, entre sudores fríos. Mi cuerpo está paralizado y no deja de repetirse eso mientras mi rostro solo refleja el horror de una vida sirviendo a un pueblo incapaz de entender que necesita. -Nos quieren arrodillados, nos quieren arrodillados, nos...-
-Sargento James. Le ordenan avanzar. ¿Sargento...?-
-ehh!- vuelvo en mi, con un pequeño sobresalto. -¿Que dices? Sisi, voy...- digo, poniéndome firme, tomando un rostro serio y mientras me ajusto la ropa.

He vuelto en mi. Han pisoteado los ideales de la justicia una vez más. No solo se han relacionado con piratas, sino que han dejado en evidencia a la Marina como una institución débil y a la que domar. Son traidores al Gobierno. Todos aquí lo son. Y juro por mi apellido, que no descansaré hasta que elimine a todos los que se atreven a combatir y a humillar al Gobierno Mundial desde dentro. Incluso tras la muerte los seguiré persiguiendo.
-Disculpame Fuguwu. -digo con un tono más amable.- Me he dejado llevar por el pánico de la situación.- entonces me acerco a Karl. -Comodoro, bien actuado. Sin duda, yo no habría podido lidiar mejor con la situación. He de aprender mucho de usted.-

Este es mi lugar. Purgar a los traidores.


Aclaraciones

Off máster
  Responder
#28
Tras mandarle el mensaje a Karl a través del Den Den Mushi, el silencio se apoderó de la avenida. La voz autoritaria de la comodoro retumbando a través de esa calle, consiguió lograr que los civiles dejasen de cargar y que nuestras tropas abandonasen la pose defensiva. Los Marines se doblegaron, clavando su cabeza sobre el terreno para al unísono, gritar una disculpa hacia el pueblo que a continuación la dirigieron hacia Karl.

Yo miraba incrédulo la panorámica, llevándome el dedo índice y pulgar de la mano derecha hacia el puente de mi nariz, chistando y hablando para mí mismo. — Actuar de forma descerebrada para luego disculparse. Si tan solo usasen la cabeza de primeras no habríamos agrietado la confianza del pueblo en nosotros

Milagrosamente la cosa se calmó y todo quedó en un susto. Temí el hecho de que hubiese una posibilidad en la que me tocase actuar a mí debido a que mis poderes eran bastante destructivos pero por suerte Karl ordenó la retirada de las tropas hacia nuestro buque. La comodoro respondió a mi Den Den Mushi pidiendo que me agrupara con ella pero hubo algo en el mensaje que no me hizo especial gracia. Miré incrédulo y con una pizca de resentimiento hacia el pequeño molusco receptor que sostenía en la palma de mi mano, cortando la llamada. Mi pecho comenzó a moverse como si de arenas movedizas se tratasen y de él salió mi mochila, en la cual deposité el Den Den Mushi para a continuación, volverla a guardar dentro de mí.

— "Apolo, intentemos no animar más a la gente por ahora"... y tendrá cojones la cosa, ¿acaso está insinuando que todo esto ha sido culpa mía, cuando yo tenía la situación bajo control?" pensaba con un semblante serio, a la vez que desplazaba mi pie derecho hacia adelante sobre el vacío en la azotea de aquel edificio de dos plantas, dejándome caer hacia la calle provocando que mi camisa abierta se moviese en el aire como una capa. Al tocar el suelo una cantidad considerable de arena salió despedida como si de una explosión se tratase para a continuación volver hacia mí dándole forma a mis pies.

Me llevé las manos a los bolsillos y empecé a caminar por el centro de la calle, hacia la parte donde el pelotón estaba siendo liderado y donde estaba Karl. Me desplazaba mirando hacia el horizonte, sin expresión alguna, ignorando por completo que a mis lados los Marines caminaban en sentido inverso regresando al buque acorazado. Podría haberme detenido de nuevo a saludar a algunos civiles o niños, los cuales ahora volvían a vitorearnos y a aplaudirnos pero simplemente me limité a seguir las órdenes, al fin y al cabo poder generar una pelota de arena y dar unos toques con los infantes podría ser una acción insensata y peligrosa. Lo que sí tenía claro es que yo, bajo ningún concepto, me iba a disculpar de ninguna manera. No había hecho nada malo y me empezaba a irritar la situación de siempre.

En cuanto divisé la figura de Karl alcé la voz — Magnífica idea de quién haya sido la de abrir fuego sin venir a cuento en medio del recibimiento. Parece ser que el único aquí que se ha relacionado con los civiles en su vida he sido yo, ya que por mi zona la situación estaba bastante tranquila. Por increíble que os parezca, pararse a hablar y a jugar con los niños ayuda a tener a la gente de tu lado... pero bueno, dejaré de animar a la gente. Al próximo recibimiento supongo que tendré que convertir la calle en un puto desierto, quizás eso sea más efectivo, ¿me seguís? — seguí caminando pasando de largo respecto a los comodoros. — Vayamos de una vez al cuartel, a ver si con suerte luego me puedo ir al parque de atracciones o a tomar por culo, me habéis cortado el rollo



Resumen

Bélico

Gastos

Karmas aplicados

Inventario
  Responder
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4981 + 0 = 4981
Energia: 3388 + 44 = 3432
Espiritu: 924 + 0 = 924
#29
Me quedé muy quieta sobre el hombro de Karlglass, aguantando la respiración, justo después de que ella gritara y exigiera a todos que se detuvieran, me había tocado agarrarme fuerte para no salir disparada. Sentía cómo el temblor de su cuerpo me sacudía también; su rabia, su dolor y ese torrente de emociones contenidas me llegaban a través de su uniforme. Aun así, sabía que no podía soltarme. Tenía que estar ahí con ella. (pero principalmente por que no quería caerme y que alguien pudiera pisarme, eso si que no). Tenía la mirada gacha en el hombro de la comodoro por la altura, por lo que cuando alcé la mirada, me sorprendí al ver que los soldados se habían detenido, con la sorpresa pintada en sus rostros. Muchos ni siquiera comprendían lo que estaba pasando, pero al oír la voz de la Comodoro y ver su gesto de disculpa, se arrodillaron al unísono, gritando sus propias excusas a la multitud. Aquella imagen me dejó bastante impresionada: todos los marines postrados, rogándole perdón al pueblo al que habían estado a punto de enfrentar.

Parpadeé, sintiendo un nudo en la garganta. Me vinieron a la mente los últimos instantes de caos, con civiles llorando y pidiendo clemencia, y marines empuñando sus armas por un malentendido que ademas había sido por mi culpa... Pero lo hicimos. Bueno, en realidad todo lo hizo Karl. El silencio dio paso a aplausos, y después a vítores tímidos que fueron creciendo a medida que la gente reconocía la disculpa sincera. Cerré los ojos un instante, aliviada, y luego los abrí al notar que Karlglass se incorporaba. Alcé la vista y pude ver lágrimas contenidas en sus ojos. Su expresión no era solo de alivio, era de alguien que había logrado imponerse a sí misma y a la situación más complicada que nos había tocado vivir en un buen tiempo.

Los soldados, cumpliendo las órdenes de Karl, se retiraron hacia el barco, dejando un camino libre. Sentí un cosquilleo de orgullo y admiración. Aunque se hubieran equivocado al principio, habían sido lo bastante humildes como para arrodillarse y pedir perdón sin reparo. “Eso también es fuerza, el disculparse cuando uno erra, por lo que yo tambien tengo que disculparme, de hecho”, pensé.

El calor de la tarde envolvía el archipiélago, pero para mí, el aire se había vuelto un poco más ligero. Noté la tensión en mi pecho disolviéndose mientras Karl daba instrucciones. Luego giró la cabeza lo justo para mirarme, y pude ver cómo su boca temblaba en una pequeña sonrisa cuando nuestras miradas se cruzaron.

-Aquí sigo, No me voy a ninguna parte, aunque todo se desmorone, aunque casi me caigo al suelo, De hecho. -murmuré, devolviéndole la sonrisa con timidez-

al escuchar a Apolo alzando la voz, estuve a punto de quedarme callada, presa del bochorno y el desconcierto. Sin embargo, observé de reojo a Karl: sus hombros seguían tensos, pero parecía aliviada de que todo hubiera acabado más o menos bien. Teníamos una tregua momentánea con los civiles, sí, pero Apolo tenía su parte de razón: mi disparo fue un desastroso malentendido. Me aferré a la tela del uniforme de Karl para impulsarme y saltar hasta el suelo con cuidado, quedando delante de el.

-Apolo Bahía, Comandante asociado a la division 21. antes de sigas avanzado... De hecho. - Unas lagrimas salieron de mis ojos, triste por la situación. -Todo ha sido mi culpa, pensé que disparando una bengala al cielo podría provocar que los civiles nos prestaran mas atención para poder comunicarnos mejor, pero salió estupidamente mal. Tus ganas de animar a la gente no tienen de malo, por favor. Sigue haciendolo, creo que Karl se refería a no incitar a mas movilizaciones ahora mismo, no a que no animases... De hecho... Perdón. - Bajaría la cabeza, mientras llevaba mi mano a mi frente haciendo el saludo oficial de respeto. antes de volver a subirme a Karl y seguir el camino.

Off
  Responder
#30
La situación era tan tensa que podría cortarse el aire con un bisturí. Por suerte, las ordenes que prosiguieron de la comodoro Karl hicieron entrar en razón a todos los marines logrando que bajaran sus armas y regresan a una posición militar de descanso. Incluso mejor, había calmado al grupo de gente haciendo lo correcto, pidiendo disculpas en nombre de la división 21 y quienes tenia al mando.
 
Uniéndome en el acto de disculpa, bajando la mirada, avergonzado, con mi gorra de la Marina en la mano. El error había sido nuestro, y podría haber sido un error que cobrara la vida de inocentes si la comodoro Karl no hubiera tomado la acción correcta. Me sentía orgulloso de considerarla mi compañera y líder. Sintiendo el peso de sus palabras como si yo mismo las hubiera pronunciado, como si fueran olas que chocaban contra un arrecife, esperé que, al menos, pudieran calmar el mal sabor que les habíamos dejado.
 
Había leído anteriormente como el orgullo, la soberbia y la necedad de muchos dirigentes quienes se creían los dueños de la verdad, habían cobrado la vida de miles de indefensos en diferentes conceptos sociales a lo largo de la historia. Ni que decir de mi propia raza quienes seguíamos siendo el blanco de personajes de esta calaña que bajo la falsa bandera de justicia o de liberación habían provocado el fallecimiento de incontables amigos y familiares en la isla Gyojin.
 
Seguido de esto la comodoro ordeno a todas las tropas que nos acompañaban el retirarse al barco quienes, tras pedir disculpas por su insolencia, empezaron a movilizarse hacia el acorazado.
 
“Ya escucharon a la comodoro pelotón 5, adelante con sus órdenes.” – dije, aunque no había necesidad en realidad, y seguido de esto me acerque a uno de los sargentos que se encontraban en mi pelotón para dar una segunda orden – “Sargento, en cuanto estén todos en el barco contacte con el cuartel general y confirme ordenes con el Capitán al mando”.
 
Con alivio vi como James volvió, todo estaba bien, quizás estuviera enojado, pero había vuelto y era lo importante, mantenerse unidos como división. Dado que se disculpó, no hice mayor comentario para así pasar página. Simplemente moví la mano derecha de derecha a izquierda en un gesto que intentaba decir “no pasa nada”.
 
Tras esto, nos acercamos a donde se encontraban Karl, Ryze y Apolo, y hablando claramente para que todos me escucharan me dirigí hacia la comodoro líder temporal de la división.
 
“Un villano esta dispuesto a arriesgar la vida de todos con tal de salvar la suya propia, un héroe está dispuesto a arriesgar su propia vida para salvar a los demás, permítame decir que creo que ha hecho lo correcto, comodoro Karl” – dije aun orgulloso de haber presenciado aquel acto de redención el cual elevaba mi percepción de la comodoro.
 
Al parecer Apolo y Ryze estaban consternados por algo, pude sentir la tristeza emanando de Ryze seguida de sus lagrimas y el coraje de Apolo seguido de su comentario sarcástico en contraste con las emociones de la pequeña comodoro. Sin embargo tampoco sentía energía para intervenir en lo que sea que estuviera pasando, por lo que simplemente continue caminando junto con los demás entre el pasillo que la gente había abierto para nosotros.
 

 
Resumen

Haki

inventario
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)