Un acontecimiento como este podría ser una de las decisiones más importantes de mi vida. Hacia tiempo que quería dar un sentido y rumbo a mi vida y esta oportunidad que se presentaba en mi camino era estupenda puesto que la marina según había leído era un noble cuerpo que velaba por el bienestar de todos los que no podían valerse por si mismos. Para mí la justicia es algo loable y depende en gran medida de la interpretación que le dé quien la ejecuta. Cierto es que esta gente me cae bien y no parecen ser mala gente. Hasta ahora me han ayudado a pedir comida y también me ofrecen un trabajo digno.
Solamente tengo 3 preguntas para ti Joe, dado que eres quien está al mando según parece WAYAYAYA. Dije con una sonrisa.
Sin esperar a que la comisura de los labios de Joe hiciera el más mínimo movimiento comencé a enumerar.
"Primera pregunta, ¿cómo defines la justicia según tu experiencia?"
"Tengo cierta debilidad por la documentación y bueno digamos que los datos y escritos. ¿Habría posibilidad de combinar las dos cosas, trabajo y bueno, eso?"
"Y la tercera y más importante pregunta... ¿Que tal se come en la marina?" Antes de que contestara a cualquiera de las tres preguntas continué monopolizando la conversación mientras meneaba ligeramente un barril en la mano antes de dar otro largo trago.
"Sinceramente me caéis muy bien todos vosotros" dije mirando a todos.
"No tengo problemas en trabajar para la marina, además una vez soñé que me salvaron y nunca he tenido mala experiencia con ningún marine"
"Necesito dinero para alimentarme y para lograr uno de mis sueños que es convertirme en un gran investigador de los misterios de este mundo y si puedo hacerlo mientras ayudo a los más débiles mejor que mejor" En ese momento me acordé del viejo y no pude por menos que achinar mis ojos y esbozar una completísima sonrisa.
"De todas formas las preguntas importantes son la primera y la tercera. La segunda pienso hacerla aunque sea en mis horas libres si es que hacéis eso en la marina".
El cantinero me contesto nervioso, parecía asustado ante mi presencia y me dijo que no me preocupara, que ellos sacaban la orden de comida hacia mi nuevo amigo - Gracias cantinero, no os doy propina porque el dinero no es mío je, je, je ¡No lo he robado! Es del gigantón
Al volver con los demás, nuestro amigo le hizo unas preguntas a Joe, las cuales me alegraron en cierta manera, pues él también tenía una idea de justicia y le pregunto a mi superior cuál era la suya, yo seguía buscando la mía, así que me interesaba muchísimo el devenir de la conversación. De alguna manera, estaba segura de que ya teníamos un nuevo compañero, leer, comer y divertirse mientras nos buscábamos a nosotros mismos y nuestros sueños era algo realmente esperanzador.
-Tú también me caes muy bien grandullón, en cuanto a la comida, Joe cocina fenomenal, yo también soy de
buen comer, únete a nuestra división y juntos recorreremos el mundo. - Dije sonriendo Y tenemos tiempo libre, de hecho ahora mismo demasiado, ya que no tenemos mucho que hacer en esta isla, aunque estamos conociendo a mucha gente interesante, como tú. Lo de la justicia, a mí también me interesa que tiene que decir a ello Joe.
Me di cuenta de que teníamos a un espía escuchándonos desde cerca entonces. -Aunque aún no conoces al espadachín, claro, no te podrías unir a nosotros sin conocer antes a Sephirot. ¡Ven aquí tú, pelimierda, preséntate como es debido hombre!
Era raro estar tan tranquila y feliz, me preguntaba donde estaría Vulkan, llevaba ya varios días desaparecido y parece que nadie quería hablar de ello. Me dejé llevar por el momento y vi llegar la comida que nos traía por fin el cantinero, esperando la respuesta de Joe a las preguntas de nuestro nuevo amigo.
Estando en la palma de la mano del grandullón, me comentó que iba a realizarme una serie de preguntas, las cuales eran muy interesantes y podían ser un punto de inflexión para que pudiera unirse a nosotros. Realizó su primera pregunta, la cual hablaba sobre justicia. Fui directo a contestarle, pero Daisen ni siquiera me dejó abrir la boca para pasar a la siguiente. Y tras acabar la segunda pregunta, saltó a la tercera. Desde luego le gustaba hablar a nuestro paisano y amigo. Una vez terminó procedí a responderle, con los brazos cruzados y ladeando un poco la cabeza hacia la izquierda y los ojos cerrados.
- Mmmmm - Me quedé pensativo - El concepto de justicia que me inculcaron es el de ayudar a los que no pueden defenderse por sí solos - Me puse recto y abrí los ojos - Y por supuesto, aquellos que se dedican a hacer el mal, que sean castigados en consecuencia. No hay justicia más noble que esa -
- A tu segunda pregunta: Por supuesto que sí - Le dije esbozando una pequeña sonrisa - Que quieras servir a la marina no implica que no puedas hacer aquello que más te guste. En tu caso, aprender sobre este mundo. Puedes perfectamente -
Me llevé las manos a la cintura - ¡Y en la marina se come muy bien! - Le dije muy alegremente - Si tienes hambre, no te preocupes, que yo te haré los mejores platos de comida... Aunque eso lleve por consiguiente tener una gran cantidad de ingredientes. Tienes la panza más grande que cualquiera, he - Le dije cerrando los ojos y una sonrisa -
Mis respuestas fueron dichas. Esperaba realmente que pudieran convencer a Daisen, pero, era una persona libre, podía tomar su propia decisión él solo, no quería coaccionarle de ninguna manera. Tras esto, escuché como Karl mencionó a nuestro espadachín, el cual estaba escuchando todo escondido. En cierta parte, me alegraba que estuviera aquí Sephi. A pesar de ser joven, era tranquilo y sus palabras podían ayudarme para convencer a Daisen. Karl por su parte, creo que ya se ganó la confianza del grandote simplemente con su manera de ser, tan buena y dicharachera, pero siendo una marine fuerte a la que solo hay que darle confianza. Realmente, creo que podíamos sacar algo de aquí.
- Y bien Daisen, ¿Qué me dices? -
Aclaración
Karl, seguramente hayas posteado borracho, porque para saber que Sephi estaba ahí tienes que ser un Xmen. Pero bueno, no pasa nada, aprovechamos el bug
No tengo nada que objetar la verdad es que parecen majos, hablan con sinceridad y me tratan bien. Quizás son los amigos que siempre quise tener, a parte del viejo y de la señora Merget.
Escuche con atención todas las respuestas de Joe. Todas las respuestas fueron de mi agrado, sobre todo la última que hacía hincapié en mucha comida para mí.
"¡WAYAYAYAYA!" Dije a voces y riendo. Podéis contar conmigo como compañero.
Dicho esto, Daisen acabó de un trago la bebida, dejó el barril en el suelo y dejó gentilmente a Joe de nuevo en el suelo. Con algo de torpeza y debido a la envergadura Daisen se puso nuevamente en pie y con una sonrisa de oreja a oreja dijo:
Pues está todo claro jefe, yo os sigo
Antes de acabar la frase Daisen agarró con la mano la comida que había traído Karglass y como si fuera un tentempié lo devoré de un bocado.
Muchas gracias por vuestra amabilidad, aquí tenéis un amigo para lo que necesitéis.
Daisen se dirigió a todos los participantes de la conversación con la sonrisa que le caracterizaba, dispuesto a seguir las indicaciones que se le dieran y con la mejor de las predisposiciones posibles.
En ese momento me puse a pensar algunas cosas.
¿Necesito comprar alguna cosa para ser marine? ¿Es necesario algo de equipo?
Me aclare la garganta y pregunté: ¿Necesito comprar alguna cosa para ser marine? ¿Es necesario algo de equipo?
Tampoco habían especificado ningún tipo de requisito así que Daisen supuso que buena voluntad es lo único que pedirán.Nunca estaba de más en clarificar las cosas, así que dicho lo cual me mantuve mirando a mi alrededor puesto que Karglass estaba mencionando que debía conocer a cierto espadachín llamado Sephirot.
Me mantuve a la expectativa esperando a que me indicaran que debía hacer. Estaba ansioso de ingresar en la marina para poder ayudar a los demás y poder seguir con mis investigaciones.
Los minutos pasaban, podría haber interrumpido la conversación y haber aparecido en escena, presentándome, pero quería escuchar lo que el gigante opinaba, contestó a Joe haciéndole tres preguntas, la primera me hizo verle como alguien integro y justo, la segunda me mostró a una persona culta y trabajadora y la tercera... bueno todos tenemos nuestras pasiones y con su tamaño era normal mostrar interés en algo así, no pude evitar reírme la verdad es que nos encontrábamos ante todo un glotón, continuó contando cuál era su sueño.
No pude escuchar la respuesta de Joe a las preguntas del gigante, en ese momento el dueño de la carroza salió de la cantina, obligándome a salir de mi escondite, aunque hubiese salido de ahí y me hubiese presentado de buen grado por desgracia para mi Karl salía justo cargada con comida y me vio, se dirigió a mí en términos que no pude entender "Sácatela de la boca antes de hablar" pensé por suerte los demás no parecían haberle hecho mucho caso, estaba a punto de responderle cuando el gigante se rio y aceptó unirse a la marina, en ese momento se movió para dejar a Joe en el suelo. El sol me pegó en la cara deslumbrándome por unos segundos, llevaba tanto tiempo a la sombra que no me había fijado, que era la propia sombra del gigante la que me cobijaba del sol. Cuando el gigante volvió a levantarse, volví a quedar bajo el cobijo de su sombra. Anduve rodeando la pierna derecha del gigante, que era la más alejada a la entrada de la cantina hasta colocarme justo al lado de Joe.
-Si fueses de mi tamaño te prestaría yo algún uniforme ¡Sephehehe! Dije de broma a la vez que me reía - No necesitas nada en específico, te lo entregarán todo en la próxima base a la que vayamos. Le expliqué contestando a su pregunta. -Mi nombre es Sephiroth Le tendí mi mano diestra como saludo Será un placer escuchar tus hallazgos mientras ayudamos a los necesitados y eliminamos las injusticias de este mundo.
- ¡¡¡Qué alegría, amigos!!! Siempre he soñado con viajar con alguien más grande que yo. Por cierto Joe, él no tiene que llevar nada, pero tú nos tenías que dar algo, ¿no es así?
Joe nos había mandado a hacer unos recados, pero creo que había dicho algo de unos Den Den Mushi para comunicarnos entre nosotros.
-En cuanto a ti, nuevo recluta, ¿ahora supongo que soy tu superior no? Bueno, esto no es una orden, pero sí tengo una petición para ti. ¿Me puedes llevar a caballito, por favor? Nunca conocí a mi padre y bueno...es algo con lo que los niños parecían pasárselo bien con sus padres o amigos, pero no he conocido nunca a nadie más grande que yo hasta hoy, je, je, je.
Me daba vergüenza pedirlo, pero me hacía mucha ilusión, así que me dio igual, llevaba desde el primer segundo que conocí al gigante pensando en montar en sus hombros a caballito, aun así me sonroje un poco.
-pero bueno, de momento comamos y bebamos para celebrar esta incorporación a la mejor división de marines de todo el Grand Line .- dije sonrojada y avergonzada por mi arrebato. - En fin, brindemos ¡por descubrir el mundo juntos!
Parece ser que mis respuestas gustaron a Daisen. Con la aparición de Sephiroth, el cual con unas palabras bien llevadas apoyaban todo lo que le dije, y la simpatía y la hospitalidad de Karl, el grandullón se sentía bien y la idea de entrar a la marina le convencieron. No sé cuál era su historia, sus planes de futuro... pero era algo que iríamos descubriendo poco a poco, al igual que poco a poco fuimos descubriendo los demás al estar juntos en grupo.
- Perfecto Daisen - Dije mientras me bajaba de su gran mano - No te preocupes, yo me encargaré de todo. Es algo a lo que no me acostumbro y me gusta poco, pero como Comandante de nuestro pequeño grupo me encargaré de ponerme en contacto para que te traigan un uniforme a medida - Me giré y fui hacia Sephiroth, mientras sacaba de la bolsa un Den den Mushi y se lo entregaba, y a la vez, dirigiéndome a Karl, le di entrega de otro a ella - Tenemos que tener uno de estos encima siempre para ponernos en contacto. Daisen, estaría bien que tú comprases otro de estos -
Miré al joven Sephi - Y si nuestro navegante lo confirma, comprar una brújula, Log pose y esas cosas que él entiende para poder movernos de aquí estaría bien - Le dije con una sonrisa - Confío eso en ti. Sé que lo harás bien, Sephi -
Volví a ponerme enfrente de Daisen, con las manos en la cintura - Estamos hospedados en un hostal. Obviamente, es algo difícil para ti entrar ahí, pero tienen como una especie de nave al lado, estoy seguro de que alguna manera se puede apañar para que puedan darte un sitio de descanso acorde a tu tamaño. Yo me encargo de hablar con la dueña - Le dije con alegría - Hoy y mañana, nosotros tenemos cosas que hacer, podrías ayudarnos, pero de momento sería pedirte mucho nada más entrar y no quiero correr riesgos innecesarios - Me sacudí la camisa del polvo que se levantaba por el lugar - No te preocupes, en cuanto terminemos nos pondremos al día todos juntos, ¿Vale? -
Hice un gesto a mis compañeros para movernos de allí todos juntos y ponernos a caminar
- Además, te falta por conocer a Vulkan -
Inventario e importante
Tenía 3 Den den mushi, los cuales ahora, entregué a Sephi uno, y a Karl otro. Recordad añadirlo a vuestro inventario de la ficha de Creación de personaje para que quede constancia de ello para cuando se active la tienda
28-11-2023, 01:04 AM (Última modificación: 28-11-2023, 01:05 AM por Daisen Rengoku.)
Lo cierto es que aquella situación era algo especial para Daisen. Normalmente no había tenido muchas opciones para socializar con otros puesto que por su condición de semigigante siempre había sufrido cierta discriminación.
Estoy muy feliz por esto que me está ocurriendo... Ojalá les sirva de algo a mis nuevos amigos, así como a la marina. He leído bastantes cosas sobre ellos, pero esa información me la reservo Wayayaya.
Escuche con atención al chico al que se refirieron como Sephirot, quien con mucha amabilidad se presentó por si mismo y me tendió la mano. Con gusto se la estreché mientras le dije:
"Daisen, tanto gusto."Le dije mientras le profesaba una gran sonrisa y me inclinaba para orientar mi cara hacia la suya.
Justo antes de que eso ocurriera Karglass mostró su felicidad por la nueva incorporación a la división de la Marina por parte de mi persona. Pero demostró aún más entusiasmo por la idea, o posibilidad de que la llevara en mi espalda a modo de caballito.
No era la primera vez que alguien me insinuaba cargar con peso, dada mi constitución y desde luego nunca había sido algo que me importara demasiado. Por ello y dado el entusiasmo que me contagiaba, la idea se me antojaba divertida. Así que la mire después de sonreír a Sephirot y le dije:
"Cuando quieras probamos la nueva formación de combate Karglass-Daisen WAYAYAYA!" Le dije riéndome muy fuerte mientras con un pulgar señalaba detrás de mi haciendo referencia a mi espalda.
Después de escuchar como Joe me informaba de los primeros pasos que debía de dar acepté gustosamente la oferta de dormir en una nave cerca de una posada. Así pues me puse a seguir a Joe mientras hacía referencia a un tal Vulkan que debía conocer.
"Ok jefe. Yo te sigo y en estos dos días que no me necesitáis aprovechare para hacer algunas compras."
Dicho lo cual comencé a seguir a Joe mientras decía con tono muy tranquilo: