[Presente absoluto] Noche flamenca
#31
Atributos Personaje

Todo se había descontrolado. Alzeid no quería escuchar las almas que aquella fatídica noche se habían reunido para disfrutar de su don, de su talento. Quería ignorar las voces que le obligaban a seguir fielmente los mandamientos que él mismo había diseñado; a contribuir en el alzamiento de su persona y de la religión de las almas; y a rendir pleitesía a ánima sin dudarlo ni un solo segundo. Aquella noche se había permitido y prometido disfrutar de las melodías que sólo él era capaz de crear, de la voz que su alma le había regalado... pero todo esto había desaparecido en cuestión de segundos. Estos pensamientos se diluyeron en medio de una repentina contienda en la que el joven andrógino se vio involucrado sin siquiera haberlo buscado... Al menos, no intencionalmente. – Creo que mi alma... está excitada. – Murmuró, en un tono de voz más bajo de lo normal, después de que la muchacha maleducada, escandalosa, repelente, con cero sentido de la moda y con un alma que parecía susurrar querer escapar de aquella vasija utilizase un arma de fuego para destrozar la mesa que Alzeid había lanzado a la puerta con la intención de bloquearla. Que 'al menos lo había intentado', dijo sin ninguna timidez y miramiento. ¿Realmente una persona normal y corriente se estaba entrometiendo en el espectáculo de un artista que, a la vez, era agente del gobierno? – Ver para creer. – Se echó la mano a la cabeza, dejando un ojo descubierto y parte de su boca, exponiendo un rostro claramente maníaco. De persona que había perdido lo humano que podía tener. Afortunadamente, la cerveza que le había lanzado la había golpeado por completo, bañándola en alcohol.
 
Irina estaba ocupada con un pez; con un gyojin que hablaba sólo. ¿Quizá era como Alzeid y había desarrollado un sexto sentido para comunicarse con las almas? Lo dudaba, pues no sentía ningún tipo de emoción en aquella vasija. Era como si estuviese vacía o su poder fuese excesivamente débil. Alzeid desconocía el motivo que llevó a Irina a actuar de aquella manera, aunque no le disgustó, pues hubo una época en la que los gyojin eran cazados por humanos para darlos a los tenryuubito, quienes los utilizaban como esclavos o como mejor considerasen. Como agentes, su deber era continuar con las tradiciones defendidas y promovidas por la élite mundial y del gobierno. A veces, las personas tenían que dejar sus ideales a un lado para realizar este tipo de acciones... aunque no fuese este el caso de estos agentes. Pero, ¿habría recibido Irina una orden de capturar un gyojin para algún noble? Quién sabe. Era un acontecimiento más en aquella vorágine emocional en la que estaban sumergidos. A esto, habría que sumarle la orden que la propia Irina le indicó a Daryl: obtener un ala de uno de los objetivos en los que Alzeid había puesto su espada –de manera figurada–. Alzeid no le dedicó ni un segundo a pensar sobre las posibles consecuencias, como tampoco Daryl lo hizo, acatando sin dudar la orden que su dueña le había dado. Era un buen canino, eso nadie lo podía negar. Aunque la maleducada entrometida volvió a entorpecer la misión de los agentes del gobierno, impidiendo que la espada de Daryl llegase a sus manos. Esto, por supuesto, no fue un obstáculo para que el canino agarrase con fuerza y sin ningún tipo de pudor al joven alado. De hecho, seguramente podría arrancárselas sin ningún problema con sus propios brazos, ya que parecía bastante... ‘enclenque’.
 
El joven trajeado, su objetivo amoroso definitivo, estaba completamente borracho. No había entendido el beso y, vistos los acontecimientos, comenzó a vomitar. Fue justo en ese momento que unas personas entraron para pedir mesa y la entrometida les dirigió hacia Alzeid. Una buena oportunidad para sacar sus encantos. – ¡Pero bueno, si son mis fans! – Comenzó a aplaudir, acercándose a la entrada, después de haber cogido su espada y colocarla en su hombro derecho. – ¡Es Alzeid chicas, otra vez! ¡Qué ilusión! ¿Vas a cantar? – Le preguntaron de forma efusiva. Eran las fans que había encontrado anteriormente, de camino al bar, y a las que ya les había firmado un par de autógrafos. ¿Podían dejar de acosarlo, por favor? – Es una lástima, pero como veis... – Señala al hombre trajeado, que estaba vomitando. – Hay una intoxicación alimentaria y tenemos que cancelar el show. Habrá que llamar a los guardas... – En una clara referencia a las palabras de Erika. – ¡Pero a los guardas de inspección alimentaria! – Soltó una carcajada. – Volved mañana, ¿vale? – Les guiñó el ojo y cerró la puerta del local, no sin antes indicarle la salida y despedirse con un par de besos al aire. – Lillia, hemos cerrado, ¿verdad? – Guiñó el ojo otra vez. Lillia tan sólo podía asentir. Justo en ese momento entraría Jude, utilizando su arma para romper parte de la pared contigua a la puerta de entrada y salida, y situándose en el centro del bar, ya con el techo completamente abierto. – ¡Pero Jude! ¡Ahora vamos a tener que pagar esto! Maldita sea... – Soltó una carcajada. – ¡Lillia, lo siento! – No podía más que reírse en aquella situación tan insólita, en la que las botellas comenzaron a caer sin ton ni son. Sin embargo, la pared tan sólo se había agrietado al lado de la puerta. Después de la transformación del local, las paredes medían aproximadamente treinta metros de alto, por lo que la pequeña abertura que Jude provocó era una nimiedad; una aguja en un océano. Quizá, una grieta de poco menos de un metro de altura y un par de centímetros de ancho. Como Alzeid había dado varios conciertos en el lugar, Lillia le permitía hacer prácticamente lo que quisiese. – Lillia, acompaña a esos dos al backstage y dale un par de medicaciones. – Señala al hombre trajeado, su amorcito, y a su acompañante, que estaba visiblemente incómoda y ansiosa. Alzeid no se había movido de la puerta ni para ordenar. –  La resaca va a ser dura... – Lillia asintió. Estaba completamente cabreada y lo único que quería era desaparecer. – Ven conmigo, Moris. – Le ordenó al otro y único camarero del lugar. – ¡Hay ropa mía de sobra! – Gritó en la distancia y sonrió nuevamente, intentando que el enfado de Lillia desapareciese. O, por lo menos, fuese a menos. Después la consolaría.
 
El local volvía a estar completamente vacío, salvo por aquel pez, el joven alado y la joven entrometida. Por supuesto, también los agentes y los dos civiles restantes, que esperaba que siguiesen los pasos de Lillia y Moris, que ya habían abandonado el lugar central del local por la puerta contigua a la mesa de sonido, al lado del escenario. Aproximadamente a unos veinte metros desde la entrada del local. – Sólo puedo decir… que mi alma está cabreada. Señorita, en este local no se admiten peleas y mucho menos armas. Destrozar el mobiliario de mi querida Lillia… te va a salir algo caro. ¿Tendrás suficiente dinero para pagarlo? – Sus ojos estaban completamente en blanco. Como si estuviese poseído. Y su alma no hacía más que vibrar de emoción. – ¿Me ayudarás… Ánima? – Habló con su katana, situada en su hombro derecho, y la desenvainó. Estaba completamente enfadado después de que una cualquier utilizase un arma contra él. ¿Por qué motivo? ¿Por lanzar una silla para que la fiesta continuase? Alzeid no había hecho nada más que prometerse disfrutar y no crear conflicto... pero ella lo había iniciado. No había tenido ningún reparo en despertar el malestar que dormía en el fondo del alma del joven andrógino. – ¿No se trata de mostrar quién… tiene el arma más grande? – Sonrió. Su cuerpo estaba completamente duro en ese momento.
 
Aclaraciones
Karmas

Contenido Oculto
#32
Atributos Personaje

Irina nota como le invadía la felicidad. Muchas veces le era complicado dejarla salir, pues esta dependía en exceso del dolor ajeno, en ocasiones y estaba mal visto, dada su posición, pero hoy estaba desatada. Lo que hacía una copa. De haber entrado la gente en escena un poco más tarde, tan solo unos minutos más, Irina llevaría encima un par o tres más de copas y estaría completamente derrotada, babeando encima de la mesa. Pero cosas de la vida, se encontraba con el punto perfecto para desatarse, disfrutar y no tener mucho reparo de perder la cordura, aunque controlando ciertos límites. Porque sí, aún y lo que estaba pasando, se estaba controlando mucho. Aquel gyojin gigante liberó un grito poderoso que llegó a Irina, la cual levantó la vista. Ya tenía la mano fuera de su piel y estaba completamente transformada en su forma hibrida. La tez se ensanchó de sobremanera, deformando sus facciones hasta el extremo, achinando algo sus ojos, agrandándolos con ello. Su cola se movía en S, reaccionando a su feliz estado de ánimo. Cuando Peteiro desfalleció, Irina quitó la sonrisa. Se desplomó contra el suelo, perdiendo, de momento, la atención de la agente, quién se lamió un dedo al tiempo que centraba la vista en lo que sucedía a su alrededor. No quería matarlo, tan solo comprobar que era real y que realmente, al igual que Daryl, tenía esa fortaleza que le valdría para ser su nuevo animal de compañía. Pero el pescao no duró ni el mínimo contacto. Ahora tendría que ayudarlo a recomponerse después de que todo terminara, llevarlo a algun lugar donde lo pudieran sanar y tras eso, desaparecer. Era un fastidio. Por eso Irina nunca tenía noches como estas.

Ella era de focalizar, se tornaba algo importante cuando llegaba el conflicto, en este caso Daryl no pudo cumplir la orden de la fémina, pues la mujer ruidosa lo impidió. Primero derribando de un disparo la mesa que lanzó Alzeid y después reduciendo al personajillo en el que Daryl depositó su confianza. - Sigue siendo demasiado inocente. Idiota. - Irina adoraba de cierta forma la pasividad de Daryl, le tenía cariño como persona, pero solía sentirse decepcionada por él a menudo. ¿Que era de las personas que menos la decepcionaban? sí, pero no acabar decepcionando a Witch Eye era aún más complejo que intentar comprenderla.

Erika parecía salida de tercero de la ESO, hablando como una choni y con unos pelos que bien valdrían para fregar un buen suelo lleno de vomito como el que acababa de soltar Kevin. A todo eso Irina no podía negar lo maravillada que estaba por el pusilánime de Kevin, era un hombre extremadamente pasivo, salvo cuando se tomaba dos copas, esos aceptan de buen grado las órdenes, moldearlos era mucho más sencillo. Sin embargo Erika denotaba todo lo contrario, no más personalidad, pero sí mucho peor carácter. Justo el tipo de personaje que no debería aparecer frente a tres malitos de la cabeza, en una noche de juerga, vaya. Además, hablaba mucho, fue mientras las palabras salían de su boca que Irina tomó la decisión de movilizarse, ¿sacar un arma? menunda desfachatez. Ella sabía de su propia capacidad, así que arrancó una poderosisima zancada para barrer increíblemente rápido la distancia que quedaba entre ellos. ¿Por que Irina estaba tan eufórica? ella desconocía que Kevin y su habilidad eran la causa, pero sí estaba plenamente consciente de la seguridad que sentía con cada acción. Era como si pudiera abrir el suelo de un puñetazo y cargarlo sobre sus hombros.

"Chocho" fue lo último que llegó a alcanzar la voz de la hembra antes de que Irina llegase a una distancia donde su estilo de combate fuera tremendamente superior al del enemigo. Los detalles, que utilizara armas ... Ya podía ser bien diestra, un prodigio del combate para manejar muchas ofensivas, pero por lo visto y por lo que marcaba la experiencia de Irina, cuando uno utilizaba algún tipo de arma de fuego, es que en el combate de proximidad era un zurullo con patas. Irina fue eficaz, como solía ser. No actuó al tuntun, lo hizo mientras hablaba y estaba entretenida. Lo haría atacando donde más dolería al rival, que sería buscando golpear la extremidad en la que sujetaba el arma. Lo haría tras haber analizado fugazmente, como creía que podría enfocar el combate, entender que un usuario de armas, no es bueno al corto alcance. Y lo haría pensando ya en un siguiente movimiento. — Michelangelo. — Sentenció.

¿Quién se había creido que era la choni para quitarle el sueño de tener alas?

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#33
Atributos Personaje




Daryl, con el ala de Shoto aún agarrada, observó cómo aquel estúpido civil con cara ensangrentada recogió su espada, para después caer al suelo por la zancadilla que le había puesto la peliazul con coletas. No solo era una estridente y una mal hablada toca pelotas, sino que también se había propuesto arruinar toda la diversión, ser la piedra más dura del zapato. Entonces le miró y le ordenó que soltara a su compañero, intentando resultar... ¿intimidante? ¿Amenazadora? Daryl escupió, igual que había hecho ella, era puro instinto territorial. Luego sonrió. — ¿Eso es una amenaza? ¿Crees que eres capaz de infundir algún tipo de miedo, mocosa? — El espadachín apretó aún más el ala de Shoto entre sus dedos, arrancando alguna de sus plumas. De repente, un grupo de señoras entraron en el local. Por suerte, Alzeid no tardó en deshacerse de ellas gracias a su palabrería y a que aparentemente, eran fans de su música, "a pesar de todo, es útil, a veces", pensó Daryl. Lo que menos necesitaban ahora mismo eran personas ajenas intentando husmear en asuntos que no les incunbían.

Entonces Irina, transformada en su forma híbrida, se apresuró y asestó una certera patada a la mano donde Erika sujetaba su arma. Daryl levantó ambos brazos, obligando a Shoto a ponerse en pie, su fuerza era tan superior a la de su rehén que manejarle era igual de sencillo que controlar un muñeco de trapo. Cambió de mano con la que le sujetaba para poder recoger su espada del suelo con la diestra. Además, el contacto con las alas estaba empezando a ponerle agresivo, se lo notaba en los músculos, en la sangre, y no quería desenfrenarse más de lo que ya había hecho. Siguió caminando, hasta quedar enfrente de Erika e Irina, levantando el cuerpo de Shoto en el aire delante suya. El arma de la peliazul había caído al suelo debido al ataque de la agente, así que Daryl aprovechó para asestarle una patada y lanzar volando el rifle hacia la puerta cerrada de la taberna, evitando así que pudiera volver a empuñarla, al menos de momento. Su mirada se centró en ella, en aquella dichosa mujer. — ¿Quieres que suelte a tu amigo? — Dijo mientras le zarandeaba un poco, en suspensión. — Pídelo bien, pídelo por favor. Luego pedirás perdón por empuñar un arma y disparar dentro de un local, y entonces, quizás, podréis iros a tomar por culo. — Guardó su espada en el lugar que le correspondía, su espalda, mientras pronunciaba dichas palabras.

A su costado izquierdo, Jude había extendido su mano, haciendo el tonto. Se encontraba claramente borracha. Joder, cómo la envidiaba, estaban teniendo una noche de puta madre hasta que apareció aquella chica gritona. Ya se le había olvidado lo de que Irina quería que le arrancara el ala a Shoto, por un momento estuvo a punto de hacerlo, pero el tema se desvió demasiado.



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Inventario
#34
El estómago y el pecho de Kevin ardía con muchísima fuerza al vomitar todo lo que había ingerido aquella noche. Podía sentir como si sus entrañas fueran a salir por su boca. Había pasado de cien a cero en cuestión de segundos. Ver todo el caos que se había montado y como no había podido hacer nada para detenerlo había generado una ansiedad abrumadora al hombre trajeado. Por causas ajenas a los vómitos que rasgaban su garganta, aún echado de rodillas en el suelo, comenzó a llorar de la frustración.-Gi-Gideon... Pe-perdo burp- Se tapó la boca rápidamente, se trataba de una nausea, con suerte parecía que las ganas de vomitar habían cesado.-Per-perdóname, la señorita del pelo azul tiene razón... N-no soy más que un estorbo... Se-será mejor que nos vayamos de aquí...- Aunque se hubiera espabilado y hubiera vuelto en sí, el cansancio había hecho mella en Kevin, levantándose dando tumbos como pudo, siguiendo con la propuesta de su compañera de salir de allí.

Sin embargo, una camarera del local, bajo la orden del chico de las cicatrices, se dispuso a llevar al dúo de cazarrecompensas detrás del escenario a tratar su malestar. Pero Kevin no podía obviar lo que estaba pasando a su alrededor, la chica pelirroja, que ahora era una mujer anfibio de aspecto grotesco, había cambiado de objetivo, centrándose ahora en la chica de pelo azul que, segundos antes, había destruido de un disparo una mesa que le había lanzado el artista. El hombre fornido en cambio, cogió al hombre de bellas alas y amenazó a la tiradora con que pidiera perdón. Hizo caso omiso a la camarera y se dirigió, temblando de cansancio y miedo, hacia ese par de abusones. Quizá era la familiaridad de aquella escena lo que hizo que Kevin se dirigiera hacía allí. Era la historia de su vida, una vida donde Kevin siempre era había sido el eslabón más inferior de la cadena.-Pe-perdóname de nuevo Gideon...- Si contara las veces que había sido una molestia para su compañera, seguramente le faltarían dedos en ambas manos. Fue aproximándose mientras se quitaba la corbata de su cabeza y se la volvía a atar al cuello.

Cada paso que daba hacia los dos individuos, su tic en el ojo izquierdo se acrecentaba. Su mera presencia era tan imponente, que se había olvidado por completo de la existencia de la mujer gigantesca encima de ellos. La ansiedad por la mera posibilidad de la paliza que podía recibir por parte de esas dos personas se apoderaba cada vez más del débil cuerpo del hombrecito. Estando a dos metros de las dos moles, se paró.- Us-ustedes d-- Era un ataque de tos, aún seguía perjudicado del esfuerzo de potar.-Ustedes dos, agh pa-parad esto ya por favor...- Entre jadeos, su voz era temblorosa, denotaba miedo y cansancio. Sus ojos, entreabiertos del agotamiento, estaban acuosos, cualquier estímulo podía hacer que se echara a llorar.- ¿Qu-qué consiguen con esto?... Agh agh... ¿N-no ven que agh agh ya no nos estamos divirtiendo nadie? - Kevin, en un traspié debido al temblor de sus piernas, se desplomó al suelo, posición desde la cuál aprovecho para ponerse de rodillas frente a los dos individuos.- Po-por favor, parad este abuso de una vez y dejad que se vayan...- Resultaba patético, aquel acto era un reflejo de la cobardía y la debilidad que poseía Kevin. Era un iluso, pero esperaba de corazón que los dos abusones pararan sus acometidas violentas.

RESUMEN DEL TURNO


KARMAS
#35
¡Buenas noches!
Os agradecemos mucho que nos deis esta serie de trabajo en las fiestas de navidad.
Siempre es desagradable intervenir en estas cosas, pero sabemos que es necesario para lograr una mejor armonía, así que con la potestad de Administrador que ostento daré un veredicto claro y absoluto referente a esto, por lo que desaconsejamos por completo todo debate o discusión a posteriori que sólo podría sólo complicar las cosas ya que este veredicto no busca perjudicar a nadie si no ser estrictamente fiel a la normativa y fundamentos del foro. Vamos a obviar los comentarios condescendientes, jocosos e ingeniosos tratando peyorativamente al resto, por ambas partes, por el bien de todos.

Lo primero con lo que hay que comenzar es que esto no es ningún escarnio público, es cómo se tienen que hacer las cosas. Si alguien tiene alguna queja, se expone, se da pie a defensa y se esclarece una resolución. Habilitaremos una zona para moderaciones que no tengan que ver de por si con el combate, como esta, que aunque pareciera desencadenar en uno no lo era aun como tal.

Hay muchos puntos aquí en los que todos tenéis razón y por consiguiente ninguno la tiene, sobre todo en el tema de ignoraros los personajes o no (es lo que pasa en temas grupales tan grandes, que se tiene que estar pendiente de muchas cosas). Por una parte podemos decir que nadie os obliga a hacer temas así y que hacer temas implica tener en cuenta a los participantes (sean mas o menos) pero por otra entendemos que es un tema diáfano sin muchas pretensiones y que uno se tiende a relajar.

Hay varios puntos que sí que hay que destacar, y son:
  1. Efecto Ebrio
  2. Karmas, en general.
  3. Ser narrador

Por ser directo y concluso, todos os vais a llevar un tirón de orejas y un aviso por vuestra forma de hablaros, y vamos a pasar a explicar los puntos que os dan controversia para después dictaminar qué va a pasar con el tema.
Sólo vamos a explicarlos y enfatizar quién lo interpreta de una forma errónea y quien no, no estamos tratando de buscar vapulear a nadie y alzar a un vencedor sobre los cadáveres de la arena del coliseo. Aquí no hay vencedores ni vencidos ni nada por el estilo. Hay una conclusión.

Explicaciones



Conclusión:
Llegados a este punto del tema, es muy dificil ponernos a rebobinar todo hasta el punto concreto en el que todo empieza a descontrolarse y corregir las acciones concretas implicaría tener que cambiar más de medio tema, afectando a TODOS por roleos concretos (porque tanto los implicados como los que no, tienen fallos, errores y reinterpretaciones a conveniencia en un punto u otro), y gran parte de lo que habéis escrito y desarrollado no tendría sentido ninguno (porque si intervenimos para cortarlo no existiría).
Así que, y como bien dice Daryl al ser esto un social de los CP que el resto ha invadido y se puede ir cuando quiera esto es lo que va a pasar para evitar más discusiones y más problemas:

"Alzeid no puede controlar la marabunta de fans que se empiezan a colar por todas partes y es abrumado por sus fans. Tiembla Garnet que tienes un rival acústico. Irina reacciona a los bebés retrocediendo con efecto miedo y Daryl reacciona al manoseo de Shoto soltándole y retrocediendo con efecto terror (por sus respectivas fobias). Al retroceder un poco ambos, los fans de Alzeid montan una improvisada barricada que separa los tres bandos del lugar: Por un lado los CP, por otro los cazadores de Kevin (y todos los que no incluimos en los demás grupos), y por otro la dupla de Shoto y Erika, quien fruto de la marabunta de personajes se da un golpe en la boca y se muerde la lengua y no puede hablar durante lo que queda de turno."

El tema acaba para todo el que no quiera seguir en el siguiente turno, roleando su salida de escena y no hay posibilidad de enlazarlo con una invasión (porque el presente dista mucho en fecha de ese dia) con otro más que sea la continuación de este. Todo el que quiera seguir, sigue desde ese punto, y el que no a su cama a dormir la mona, que la noche flamenca pasa factura. Yo lo se bien... ¡ay mi bocatita de lomo!

Seguid disfrutando del rol con deportividad y recordad que esto es un juego y que tiene unas reglas concretas que tenemos que seguir para poder disfrutarlo todos y evitar situaciones desagradables. ¡Feliz Navidad!
#36
La situación estaba tensa, se podía hasta cortar con un cuchillo.
Pero yo no tengo cuchillos, tengo putas armas de fuego.
Yo no quitaba ojo de Shoto y de lo que pasaba con él, empezó a forcejear con el grandullón, tocándole y gritándole, y de alguna manera que desconocía, consiguió soltarse. El tío raro empezó a retroceder, incluso se tiró al suelo, como si estuviera muerto de miedo por algo. Pero el punto bueno de esto es que Shoto por fin estaba libre.

No entendí nada, mi acto reflejo fue pegar un vistazo detrás de mí con la mirada por si había pasado algo, pero solo estaban las madres con los críos de mierda llorando y pidiendo cena. Pero en apenas unos segundos, aquellas señoras comenzaron a hiperventilar y a ponerse nerviosas - ¿Qué cojones? - Pensé - ¡AAAAH! ¡ES ALZEID, VAMOS A PEDIRLE UN AUTÓGRAFO AHORA QUE PODEMOS! - Gritó una de ellas. Aquel gritó de niña de 15 años alertó a más gente de la calle, la cual, atrajo todavía más gente al local que venía corriendo como locos. Empezaron a invadir aquel sitio, entrando como una estampida por la entrada, donde yo estaba en todo el medio de esta. Agarré fuerte a Shock y mi otro rifle, cada uno con una mano, pero en una de estas, uno de esos energúmenos me dio un golpe en la boca y me mordí la lengua - ¡ME CAGUEN SUS MUERTOS! - Pensé enfadada, porque no podía decírselo debido al dolor, joder.

La gente terminó de entrar en aquel sitio, y cuando volví la mirada, Shoto estaba ya a mi lado. La gran cantidad de gente que había en ese sitio no era normal, y todo porque el artista de las cicatrices estaba allí, supongo que al final de todo sí que era muy famosete el tío. Miré a Shoto - mmmhffh, fhfmhf - Intenté decir, pero con el dolor de la lengua no pude. Así que le hice un gesto con la cabeza señalándole la salida para irnos de aquel sitio.

Que ganas tenía de irme al puto hostal, que me dieran algo de cena de allí y acostarme. Que bien iba a dormir hoy, joder.
#37
Tras pegar el grito a Erika y por un extraño motivo el guardaespaldas me soltó, pude verle la cara estaba pálido como si un fantasma se tratara. En resumen a mí me había soltado y según mis pies tocaron el suelo pude comprimir mis alas y saltar expandiéndolas con toda la fuerza que mis músculos podían soportar, a pesar de tener una de mis alas algo entumecida pude posicionarme a unos metros escasos de ella. - Por fin, no sé qué ha pasado. ¿Por qué me ha soltado? -La dije a Erika con una voz temblorosa.

No pude entablar mucha más conversación, ya que entraron de golpe y porrazo unas adolescentes con unos gritos agudos que me estaban taladrando la cabeza. - ALZEIDDDDD, COMEME LA BOCA!!! - ALZEIDDD QUEREMOS UN HIJO TUYO!!!!! - Dijo la muchedumbre mientras pasaban como toros a nuestro lado. Mientras avanzábamos para la salida del local, eché la mirada atrás y pude ver una instantánea del momento. Simplemente, me quedé con aquellas caras de las personas que provocaron la tángana del bar de la que casi me quedo sin mis alas. También pude ver el rostro de preocupación de aquella Skypeana por su amigo borracho y como estaban intentando salir de aquella muchedumbre asfixiante. Por otro lado, de aquel trío esperpéntico pude ver que estaban en su salsa, era su noche y se la habíamos arrebatado, desapareciendo entre las hordas de adolescentes.

Volví a mirar al frente, Erika señalándome la salida del lugar y es lo que hicimos, irnos con desdén de allí, mañana nos dolerá a los dos el cuerpo, pero lo de hoy me ha hecho pensar. - Erika. - Tome algo de aliento entre cortado - Gracias, por salvarme las alas. Ambos tomamos dirección al hostal y ninguno de los dos comentamos nada más en el camino de vuelta.


Resumen y Off

Contenido oculto

Bélico

Karmas
#38
Al caer al suelo mi preciado vaso de agua cayó conmigo y lo derramé entero, cuando pude recomponerme me fijé en como dos personas se estaban yendo de allí... ¡YO TAMBIÉN QUIERO IRME! Me levanté como pude y comencé a andar, sin querer, hacia la barra de nuevo, el hostelero, debido a que era un hombre hecho y derecho, seguía allí, a medio camino me di cuenta que igual esa no era la salida y di un giro de 180 grados, comencé a caminar hacia la salida pero antes de irme miré a la mesa donde se encontraba la gente anteriormente mencionada, sobre todo ese bailarín cara mierda.

— ¡Eh tu! - le increpé - gilipollas, no vuelvas a bailar así, vaya hostia tienes, no olvidaré tu cara ¿me entiendes?
Ni siquiera era una amenaza amenazadora, de verdad no iba a olvidar su cara, si lo vuelvo a ver lo recordaré y le daré lo suyo y lo de su acompañante.
— ¿Nos vamos ya? Ahora que me empezaba a divertir...
— No te preocupes Balban - dije camino a la salida y mirando a mi hombro - no sé por qué pero me da que tu y yo no nos vamos a aburrir

Y salí con intención de irme a dormir a mi callejón habitual.

Cosas
#39
Todo estaba pasando muy rápido, una muchedumbre gritándole al cantante, el grandullón apartándose de repente del chico alado y todos poco a poco saliendo del local. Debían aprovechar y hacer lo mismo.
Antes de irse, el gyojin se dirigió a su amigo diciendo que no olvidaría su cara. Si se trataba de un pirata tendrían que tener cuidado en el futuro. Kevin estaba algo pálido así que Gideon le rodeó con su brazo izquierdo y empezaron a caminar hacia la salida.
— Anda, vamos, que menuda resaca vas a tener por la mañana, a dormir toca —le dijo mientras se lo llevaba a la salida.
Consiguieron salir de allí y poco a poco, porque el peso muerto de Kevin no les permitía avanzar más, llegaron hasta el hostal. Gideon se deshizo de su ropa y se tiró a la cama de debajo de la litera. Menuda noche más larga.
#40
Una marabunta de gente irrumpió en el local, momento que aprovecharon tanto la tiradora del pelo azul como su compañero para salir pitando de allí. El colosal hombre paz, con la idea de abandonar también el caos nocturno generado, en lo que parecía que sería una relajante velada, se dirigió a la salida no sin antes decirle a Kevin que no volviera a bailar así para, seguidamente, salir mientras hablaba ¿consigo mismo?

Menos mal que estaba junto a Gideon, su compañera se encargó de rodear con su brazo izquierdo a Kevin, dirigiéndolo hacia la calle y más tarde hacia el hostal.- Gra-gracias Gideon... Estoy muy cansado... Quiero dormir...- Algo le decía a Kevin que, a pesar de la resaca que iba a tener a la mañana siguiente, la noche que acababan de vivir iba a ser muy difícil de olvidar.

RESUMEN DEL TURNO


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