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[Aventura T2] Can al sur
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08-01-2024, 12:27 AM
(Última modificación: 11-01-2024, 03:54 AM por Sasha.
Razón: Cambio de título del tema
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Día 21 de otoño. Año 11
Bosque umbrío, Isla Toroa, West Blue ~ 3:00 pm
El día había empezado frío y con la característica lluvia de isla Toroa, ocasionando el tan común ambiente lúgubre pero a la vez bonito del lugar. Por las estrechas calles de barro de la ciudad, solo podíais escuchar un único tema de conversación que hacia crecer los rumores con fuerza desde bien entrada la mañana: el avistamiento de un hombre joven que guardaba mucha similitud con alguien que poseía un wanted de diez mil berries. La tensión podía palparse en el pueblo esperando que no fuera cierto, dado que había conseguido recompensa extorsionando pueblos e islas, pero su reconocible banda roja en la frente y su chaleco azul no dejaba lugar a la duda.
Cuando por fin después de comer os encontráis con una ligera tregua atmosférica aprovecháis para dirigiros al sud de la ciudad, por donde entráis al bosque umbrío, lugar que rodea toda la isla. El bosque donde os encontráis tiene arboles secos, con madera oscura y ramas retorcidas, las nubes grises por la lluvia apenas filtran los rayos del sol pero aún así podéis ver bien el lugar.
Ante vosotros se puede ver un camino de dos metros de ancho con apenas perceptibles pisadas humanas de adulto entre el barro, las diminutas piedras y las pequeñas ramas secas de los arboles que caían por doquier a los pies de los arboles. Nada más dais los primeros pasos podéis ver y escuchar graznar a cuatro cuervos sobre el primer árbol de vuestra derecha, podía ser interpretada como advertencia de lo que estaba por llegar, junto al lejano sonido de unas pequeñas ramas del suelo rompiéndose.
Resumen
Información
08-01-2024, 06:30 PM
Atributos Personaje
Al poco de leer la última edición del World Economy Newspaper, Kevin, Gideon y Siri estuvieron buscando en Murkhold el paradero de Maeve, Eaa y Peteiro, personas (y no tan personas) que tenían un precio por su cabeza después de haber desafiado a la guardia de la ciudad. Eran tipos peligrosos desde luego, y Kevin lo sabía de sobra, pero la cifra total de aquellos tres ascendía a los 21 millones de berries. El riesgo valía la pena. Así estuvieron varios días y, desafortunadamente, la búsqueda no dio sus frutos, o al menos no salió como esperaban, pues, en la lluviosa y fría mañana del día 21 de otoño, pues el avistamiento de un pirata en el Bosque Umbrío, con una característica bandana roja en la frente y un chaleco azul, estaba siendo la comidilla de la ciudad. Un pirata con una recompensa de 10 mil berries. Ni mucho menos era un precio tan desorbitado como el anterior, pero era más asequible y, que narices, el dinero siempre era bien recibido, por poco que fuera. Dejando a la pobre Siri reposar en la cama, la cual se encontraba enfermita, el hombre trajeado, junto a Gideon y el pequeño Omi, salieron a por aquel individuo, no sin antes llevarse algo a la boca que comer, con la esperanza de que el clima mejorara también para su misión. Tras devorar un buen plato de ramen, el dúo de cazarrecompensas se dirigieron hacia el lúgubre bosque. El hombre de cabello castaño portaba un traje de color gris, con una camisa, por debajo, de color blanca que conjuntaban a la perfección con sus mocasines negros. Su corbata, azul marino, a juego con la estación en la que se encontraban, tenía unos estampados de calabazas. Como era usual, llevaba su maletín, agarrado en su diestra y sus dos martillos, uno en cada uno de sus flancos, sujetos en su cinturón. Finalmente llegaron a la entrada, marcado por un camino de dos metros de ancho, del cúmulo de árboles, o mejor dicho, de ramas y troncos de madera oscura, que, junto al clima nublado, parecía estar sacado de una película de terror. No había empezado su misión y Kevin ya estaba temblando de miedo.- Gi-gideon... ¿Es-estás segura de esto?.- Preguntaba a su compañera, quien estaba situada a su derecha, mientras el asustadizo oficinista miraba a su alrededor, al mismo tiempo que avanzaban por el sendero que marcaba su trayecto. Con cada paso que daba, Kevin pensaba en como, sus mocasines de 500 berries, iban perdiendo cada vez más valor a causa del barro. Entonces, el graznido de dos pares de cuervos, situados en el árbol a la derecha de los dos cazadores, hizó a Kevin sobresaltarse.- ¡Aaaaghh!- Gritó para, seguidamente, escuchar el sonido de unas ramas resquebrajándose.- ¿¿Qu-qué ha sido eso??- Preguntó con miedo, fijando su mirada hacia la dirección en la que se escuchaba el sonido. Kevin, con su característico tic nervioso en su párpado izquierdo manifestado, se llevó, cada una de sus manos, a sus martillos.- E-esto no me gusta...- Estaba cagado hasta las trancas.
INFO
08-01-2024, 08:35 PM
Atributos Personaje
Gideon no acostumbraba a leer el periódico, sabía que era una muy mala costumbre el no informarse, siendo además cazarrecompensas. Sin embargo, para eso tenía a Kevin, el chico se leía con detenimiento cada noticia y venía con toda la información relevante a Siri y ella. El chico había dado con tres piratas los cuales sumaban una buena cantidad de berris, tanto a Gideon como a sus compañeros se les había hecho la boca agua con tan solo pensar en pescar algo de ese dinero. Así que habían estado días buscándoles sin dar con nada, lo único que encontró Siri fue un resfriado enorme que la había dejado en cama, así que ahora eran solo Kevin y ella para el trabajo. La mañana del 21, Kevin la había llevado a comer algo de ramen antes de buscar en el Bosque Umbrío, pues todos los rumores indicaban a que un pirata andaba por esos lares. Las calles estrechas se llenaban de cuchicheos, que si bandana roja por allí que si chaleco azul por allá. Tenía que ser él. Así que sin más espera se habían lanzado a la aventura. Gideon había limpiado y afilado aquella mañana a Blockbuster antes de salir así que estaba preparada para cualquier inconveniente. Si tenía que cortar cabezas para dejar a salvo a su compañero lo haría. El incesante y rápido parpadeo de su ojo estaba ahí acompañándola, recordándole lo mucho que eso realmente le asustaba, pero no podía dejar que eso la controlase. Ahora se encontraban en la entrada del bosque, uno al lado del otro y Omi escondido en el bolsillo de su abrigo largo, bajo el abrigo, además de su ropa habitual —una camisa turquesa con dos cruces negras y unos pantalones anchos lilas— llevaba un jersey negro que no solía ponerse, pero se había visto obligada por el frío. Se había recogido el pelo en un moño, y cómo no llevaba la pinza de su hermana, no quería que nada dificultara su trabajo. El bosque, que a muchos les parecía un sitio aterrador, era uno de los lugares de su isla natal favoritos de Gideon. De pequeño había correteado por ellos y había buscado en las ramas formas de animales y objetos junto a su hermana pequeña. Le traía bueno recuerdos, quizás estos le traerían suerte en su trabajo. Gideon sacó su cajetilla de tabaco y se encendió un cigarro, mientras miraba el camino ancho que había ante ellos y su compañero le interrogaba. Había huellas de un adulto en el barro, tenía que ser por allí. — Kevin, tenemos que hacerlo, no se te presentan oportunidades como estas cada día, eso lo sabemos de sobra —Gideon soltó el humo—. Tranquilo. Sabía lo nervioso que estaba su amigo, era la primera vez que se enfrentaría a algo así. Era normal, Gideon habría estado aterrorizado en su lugar también. Mientras tanto avanzaban y entonces escucharon los graznidos de cuatro cuervos que les observaban desde una de las ramas del árbol a su derecha. ¿Sería esto una llamada de atención? Kevin estaba que se iba a cagar encima y Gideon decidió tomar la iniciativa, dando otra calada a su cigarrillo. — Vamos amigo, no tenemos nada que perder —le dijo con una sonrisa a Kevin, queriendo sonar convincente, aunque desde hacía unos meses Gideon había conseguido algo que perder y lo atesoraría con su vida.
INFO
09-01-2024, 02:35 AM
Aquel umbrío lugar había despertado sentimientos contrarios en ambos cazadores, Kevin se encontraba muerto de miedo mientras que Gideon mantenía la compostura mostrándose valiente. Pero aquellos cuervos cantarines no eran los únicos que los habían visto llegar, cuando Kevin se giró a su izquierda - hacia el origen del sonido de las ramas rompiéndose - se encontró a treinta metros una sombra de poco más de veinte centímetros correr entre la base de los retorcidos arboles adentrándose en lo profundo del bosque. Solo el oficinista pudo apreciar el pequeño borrón negro, al cual se le podían ver unos brillantes y diminutos ojos blancos, ya que fue el único que miró en esa dirección.
A medida que ambos estaban avanzando y el lugar se volvía más tétrico, el graznido de los cuervos dejó de oír gradualmente y se empezaba a escuchar en un tono bajo el lamento de un animal que lloraba desconsoladamente, que por su tono se podía reconocer que era el de un perro pequeño o incluso un lobezno, podéis ubicar que proviene de unos metros más adelante siguiendo el camino entre los oscuros y lúgubres arboles. Una vez habiendo avanzado, a diez metros de vosotros apreciáis justo en el centro del camino a un pequeño perro tumbado - apoyado completamente sobre su lado derecho - en el suelo pidiendo ayuda, el flaco animal os mira con miedo al escuchar vuestras pisadas y se muestra cauteloso ante vuestra presencia. La raza del perro es un cocker spaniel, contaba con un pelaje grisáceo, un morro alargado, grandes orejas que caían a los lados de su cabeza y su altura oscilaba los treinta centímetros. El pequeño animal no portaba ningún collar en su cuello por lo que no había forma de saber su procedencia u hogar al que regresar.
Resumen
Perro
Aclaraciones
09-01-2024, 09:00 PM
Atributos Personaje
Ante el estado de terror del joven Fojobs, su amiga Gideon intentó calmarlo, en vano, pues instantes después, en la dirección donde provenía el sonido de la rama, pudo ver una sombra de ojos brillantes adentrarse hacia lo más profundo del bosque. La cara de Kevin se puso pálida como la leche.- ¿¿H-has visto eso, Gideon??- Dijo, paranoico y temblando, mientras señalaba con su diestra hacia el lugar donde había oteado la misteriosa figura, con ambos martillos en sus manos.- I-igual deberíamos dar media vuelta...- Pero ante la reprimenda anterior de la pelimorada, sabía que eso no iba a ser posible, además de que necesitaban el dinero. Agitó bruscamente su cabeza hacia los lados, necesitaba espabilar y calmarse de una vez.- Pe-perdona Gideon, olvídalo...- Con algo más de tranquilidad, guardó sus dos martillos en su respectivo lugar, y aferró con su mano derecha su maletín, que había dejado a sus pies.-Me-mejor prosigamos...- Con cierta tensión sobre sus hombros, continuaron su caminata a través del sombrío lugar, que se iba volviendo a cada paso que daban, más y más tenebroso, a la par que el graznido de los cuervos se iba desvaneciendo, siendo sustituido por el lamento de un pobre animal. Al escucharlo, Kevin se descompuso, por el sonido debía tratarse de una especie de cánido. Solo de pensar que había un cachorro desamparado en mitad de aquel infernal bosque, al hombre trajeado se le rompía el corazón.- ¡Gi-gideon!- Miró fijamente a su compañera, sin mediar ninguna palabra y asintiéndole. Ella debía escucharlo también, y sabiendo la afinidad que sentía ella por los animales, y su historia en el refugio, definitivamente querría ir a socorrerlo. Avanzaron sin dudar hasta el animal, hasta quedarse a unos diez metros del mismo. Hasta donde podía ver, se trataba de un pequeño perro grisáceo, situado en mitad del sendero que estaban recorriendo. La pobre criatura estaba tumbada, en su flanco derecho, como si estuviera herida. Parecía que se había percatado del grupo, y, en su estado, seguramente no dejaría que el dúo de cazarrecompensas se acercara a él. Gideon era la indicada para realizar esa tarea, ¿quién mejor que alguien que estado tratando con animales de un refugio? El hurón Omi literalmente estaba pirradísimo por ella.- Gi-gideon, ¿qué tal si te acercas tú hasta él? - Le dijo en tono bajo a su compañera mientras señalaba, con movimientos suaves, al perrito.- Seguro que a ti te deja acercarte... Ti-tienes mucha maña con los animales...- Tenía fe en que Gideon conseguiría apaciguarlo.
INFO
09-01-2024, 09:34 PM
Atributos Personaje
Kevin no conseguía tranquilizarse con sus palabras y para más inri el sonido de las ramas a su derecha había sobresaltado aún más al joven. Kevin había visto algo, pero Gideon no tenía ni idea de qué podía ser, había estado demasiado ocupada observando el lado contrario. Su compañero no aclaraba sus ideas con respecto a si seguir o no, quizás no había sido la mejor idea traerlo hasta un lugar tan lúgubre. — No te preocupes, si quieres puedo ir yo delante, respira un poco anda —Gideon dio una calada a su cigarrillo y comenzó a andar. La zona era cada vez más tétrica, Gideon podía imaginarse grabando miles de escenas entre aquellas ramas, su mente muchas veces hacía eso. Quizás estaba mirando tranquilamente hacia el horizonte e imaginaba un sin fin de posibles escenas. Era toda una experiencia ver aquel bosque y cómo los sonidos iban cambiando, los cuervos apenas se escuchaban en ese momento y poco a poco Gideon identificó otro sonido. Este era un sonido que había escuchado mil veces en casa. Su refugio había estado lleno de gemidos como aquel. Un animal estaba en peligro y parecía ser un perro. A Gideon se le encogió el corazón de solo pensar en otro animal más en apuros. Tenían que hacer algo. Kevin también se había percatado y con apenas una mirada sabían que debían ir en su rescate. Qué puro era su compañero. Siguieron andando hasta que encontraron en mitad del camino al pequeño perro, su pelaje era grisáceo y tenía unas grandes orejas que le recordaban a uno de los que había estado en su refugio cuando habían empezado. El animalillo estaba tumbado sobre su lado derecho y parecía herido y asustado. Kevin le sugirió que se acercara ella al perro y eso intentó. Gideon colocó sus manos delante de su cuerpo abiertas como declarándole la paz al animal, se acercó despacio mirando al pequeño en todo momento para notar si algo le incomodaba. — Hola chiquitín, ¿estás herido? Voy a acercarme poco a poco —Gideon le hablaba a los animales como si fueran personas. Bueno no, porque realmente le era muchísimo más sencillo hablar con los animales que con las personas. Toda esa ansiedad social desaparecía por completo. Su voz era tranquila y continuó acercándose al perro. Omi, su pequeño hurón, salió del bolsillo y se colocó ágilmente en el cuello de Gideon—. Mira este es mi amigo Omi. Gideon seguí acercándose al pequeño rezando porque no saliera huyendo.
INFO
11-01-2024, 03:53 AM
Una vez que Gideon se acercó lo suficiente al perro pudo escuchar el rugir de su tripa, demostrando que lo único que le pasaba al animal es que estaba famélico, y por lo tanto, sin fuerzas. El pequeño de pelaje grisáceo se incorporó levemente, quedando todavía tumbado en el suelo - pero esta vez en sus patas - y empezó a oler a la joven para comprobar si podía confiar en ella. Finalmente, al cabo de tres segundos, la miró girando ligeramente la cabeza con unos grandes ojos de suplica buscando alguna cosa para comer y recuperar energía.
Pero los lloros del cánido no habían sido escuchados únicamente por los dos cazadores y su simpático hurón, una gran cantidad de pasos se pudieron escuchar en diagonal a la izquierda de ellos, a través de aquel terrorífico, y a su vez, precioso bosque. Que por culpa de la reciente niebla característica de la isla y la cantidad de arboles impedía la visión - de lo que pasaba en la lejanía - a los cazadores. — Cusha, el ruido venía de ezta sona — la firme voz de una mujer joven con un bonito y marcado acento se pudo escucha entre los arboles. — Pero señorita, el jefe nos ha dicho que tenemos que prepararnos para atacar el pueblo esta noche — respondió un hombre replicando. — ¡Me da igual, pisha! Ya zaben que eztamos por aquí, zi alguien ze entera de nuestro plan ¡ze acabó! Mira la de guardia que hay por culpa de loz pirata’ — contestó enfadada la mujer. — El wanted del jefe tampoco ayuda mucho — dijo otro, recibiendo el apoyo del grupo. — Illo, me tenéi harta. Patrullad la sona y zi encontrái a alguien lo matái — ordenó mientras se podía escuchar alejándose. Una gran cantidad de pasos se empezaban a volver más cercanos a donde se encontraban Kevin y Gideón hasta que una voz se escuchó justo delante de los cazadores, entre los dos arboles que tenían a dos metro a su izquierda. — ¡Están aquí, son dos! — pronunció, y al momento, de entre los arboles y el camino que había detrás de donde se encontraba el perro salieron una multitud de veinte personas. Todos iban perfectamente conjuntados y se veían de forma parecida, como si se trataran de clones o simples peones que no tenían personalidad propia, vestidos con un pañuelo azul en la cabeza, camisa blanca, fajín rojo y pantalones azules. El extenso grupo se acercaban a los cazadores de forma amenazante para cumplir la orden que ambos habían escuchado momentos antes, estaban en un metro de ellos acercándose en un perfecto semicírculo.
El perro se mostraba muy asustado hasta el punto de temblar ante la aparición de tanta gente y se movió de forma lenta - por la falta de fuerzas - buscando cobijo en Gideon. — Hola, nos hacemos llamar los bandidos Lirtom. Preparaos para morir — dijo de forma irónica el que estaba en el centro, al cual se le podía ver un trozo de papel sobresalir notoriamente y de forma vertical por arriba del fajín, por su lado derecho.
Resumen
Horda
Aclaraciones
11-01-2024, 10:58 PM
Atributos Personaje
Gideon, con el trato que esperaba Kevin que tendría con los animales, se acercó suavemente al perrito, permitiendo que este no estuviera alerta. Por la actitud del canino, parecía que su amiga se había ganado su confianza. Intrigado por saber que le pasaba exactamente al animal, siguió los pasos que Gideon dio, con la misma calma y misma postura que la skypean había tomado.- ¿Qu-qué es lo que le pasa, Gideon?- Preguntó algo preocupado situado detrás de la cazarrecompensas, mientras asomaba, tímidamente, su cabeza, por el costado derecho de su amiga, para apreciar el estado del perro. De repente, seguido de la voz de una persona que emergía de los árboles que estaban delante de ellos, por su izquierda, aparecieron una cantidad de 20 personas, robustas y con tropajos azules en su cabeza, que acabaron por rodearlos en un perfecto semicírculo, manteniendo una distancia de un metro respecto a los cazarrecompensas. Uno de ellos, el que estaba en el centro, el cuál tenía un trozo de papel sobresaliendo de su fajín, presentó al grupo como los bandidos Lirtom. Al escuchar la palabra bandido Kevin empezó a sudar y a temblar del miedo.- ¡Qu-qué tragedia, Gideon! ¿Qu-qué vamos a hacer?- Preguntaba nervioso mientras, dejaba su maletín en el suelo para, seguidamente, llevar ambas manos a sus martillos, como había hecho anteriormente cuando escuchó la rama crujir.- Gideon... - Dijo serio y con los ojos cerrados, ya empuñando los mangos de sus martillos, aún en su cinturón.- ¡SÁLVAME POR FAVOR!- Gritó mientras desenfundaba sus dos armas, presa del pánico y el miedo.
INFO
11-01-2024, 11:39 PM
Atributos Personaje
Una vez más cerca del perrito pudo escuchar cómo le rugía la tripa y se intentaba incorporan pidiendo algo que llevarse a la boca, Gideon se iba a echar a llorar. Le traía tantos recuerdos estar frente a un animal indefenso, quería llorar y quería gritar, recordar su pasado le traía una tristeza que envolvía su pecho y una ira que hervía su sangre. Kevin la sacó del trance, preguntaba que le pasaba al pequeñín. — Le ruge la tripa y por como me está suplicando debe llevar días sin probar bocado el pobre —tras sus palabras empezó a escuchar cómo alguien se aproximaba a ellos por la izquierda. No era alguien, eran muchas personas, serían unos 20 hombres todos vestidos como de uniforme, uno muy feo si le preguntaban a Gideon. Eran robustos y se colocaron todos a su alrededor en un semicírculo. Tanto el pequeño perro como Omi se sintieron amenazados por la muchedumbre, el primero se acercó quedando a los pies de Gideon y el segundo se escondió en su habitual bolsillo. El hombre que parecía liderarlos los presentó como los bandido Lirtom. Kevin estaba cada vez más nervioso y le gritó que le salvara, no necesitaba más. Esos bandidos habían soltado una pregunta al aire ¿Preparada para morir? Siempre. Y mucho más cuando la vida de un perrito y la de su amigo estaban en juego. No había nada que pensar. Gideon agarró la empuñadura de su katana, la cual tenía a su izquierda, y la desenvainó y en un rápido corte semicircular acabó con la vida de cada uno de los bandidos que les rodeaban a tan solo un metro de distancia. Siempre había pensado lo útil que era tener un arma tan larga. Blockbuster había hecho trizas a los 20 bandidos. — De nada —soltó Gideon, la adrenalina sacaba su lado más arrogante. Tras esto se agachó para acariciar al pequeño perro, no traía nada que pudiese darle de comer—. Kevin, ¿traes algo en el maletín para alimentarle?
INFO
15-01-2024, 04:57 AM
Después de la impecable y amplia victoria por parte de los cazadores, el perro se dejó acariciar muy feliz por Gideon pero enseguida se pudo apreciar como hacia ligeros movimientos en la punta de su negra nariz oliendo algo. Se acercó hasta el hombre inconsciente con el trozo de papel sobresaliendo por el fajín por el lado derecho - izquierdo del bandido - y empezó a rasgar el bolsillo del pantalón de este hasta que aparecieron dos galletas de un color rosa claro que devoró en el acto. El animal lo bordeó pasando por donde estaba la cabeza y cuando llegó hasta su hombro derecho levantó la pata izquierda para mear sobre él. Una vez terminó mojó todo el hombro y dejó un abundante charco en el suelo de este, el perro bajó la pata hasta apoyarla en el suelo y tirarle dos veces tierra arrastrando la pata por el barro. El cánido dio pequeños saltitos hasta el trozo de papel - que se lo llevó a la boca - y volvió al punto inicial hasta llegar delante de ambos cazadores. Dejó el papel abierto en el suelo y fue a ponerse en el lado izquierdo de Gideon, apoyándose únicamente en sus patas traseras e inclinándose hacia delante hasta tocar con las delanteras la pierna de la skypiean en busca de más mimos por su trabajo realizado. Lo que había en el suelo se trataba de un wanted, que coincidía exactamente con la descripción de los rumores del pueblo, un bandido con una banda roja en la frente y un chaleco azul que valía diez mil berries.
![]() El perro después de esperar unos segundos se volvió a dirigir a los bandidos pero esta vez pasando de largo mientras gruñía de forma amenazante a todo el que se cruzara. Una vez llegó al otro lado del camino, empezó a ladrar mientras se agachaba doblando sus patas delanteras y subiendo su parte trasera mientras movía la cola esperando por los cazadores, antes de volver a incorporarse para dar vueltas sobre si mismo entre adorables ladridos esperando que lo siguieran. Aguardó hasta que los cazarrecompensas llegaran hasta él antes de seguir el camino, donde a tres metros los arboles parecían más retorcidos y la corteza de los troncos estaba parcialmente rota pareciendo estas caras de terror. Solo se escuchaba el silbar del viento entre los arboles, la niebla seguía presente, era bastante clara y se apreciaba como iba amainando pero no se podía ver más allá de diez metros. El camino se iba ensanchando teniendo ahora tres metros entre los arboles de la izquierda y los de la derecha.
resumen
Aclaraciones
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