Joe se sintió sorprendido ante mis palabras, intento dar todo de sí volviendo a hacer ejercicios para notar sus músculos como yo le había dicho, pero fue incapaz de hacer lo que yo le dije y me pidió ayuda, claro, no había sido una buena profesora, yo ahora era capaz de sentir cada uno de ellos, pero me costó sudor y lágrimas conseguirlo, no fueron solo los golpes propinados el día de antes y la paliza a correr de después, fue tras miles de intentos subiendo aquellas nubes, de fracaso tras fracaso y prueba y error que pude sentir todo mi cuerpo y proyectar mi energía adecuadamente, necesitaba que le ayudara así que eso hice.
Yo sabía ya identificar sin problema cada músculo del mío, así que le ayudaría con el suyo, con mi gran cuerpo puse mi gran mano detrás de su cuello, donde sabía que estaban los míos, los de un humano no creía que fuera diferente, empezando a tocar cada uno de ellos.
- Mira Joe, yo no he estudiado y no sé cómo se llaman, pero aquí por detrás de nuestro y cuello y conectando con nuestro brazo tenemos unos cuantos, voy a tocarlos delicadamente uno a uno, los tienes duros y tensos del ejercicio, no te será difícil notar cada uno de ellos mientras te los toco, siente su calor e intenta concentrar tu energía en ellos mientras los voy tocando, trasmitiéndola de unos a otros según vaya tocándolos uno a uno, al estar agotado por el ejercicio, te será mucho mas facil notar cada uno de ellos y trasmitir y canalizar tu energía en ellos
Le toqué suavemente por cada uno de los 35 músculos del brazo y el antebrazo, tanto posterior como frontales, empezando por atrás y conectando unos con otros hasta cerrarle el puño de Joe delicadamente con dos de mis dedos intentando que sintiera también los tendones y sus conexiones con ello.
- Prueba ahora a lanzar un puñetazo, al aire, sintiendo toda esa energía, trasmitiéndola de un músculo a otro de esa forma, tras hacerlo notarás la diferencia si lo haces bien Joe, luego intenta hacer lo mismo, pero añadiéndole la fuerza de tu abdomen y espalda y por último de las piernas. Primero con el brazo izquierdo y luego con el derecho, inténtalo varias veces, no te preocupes, poco a poco, con buena letra, al final... creo que sentirás hasta los músculos de tu mandíbula cuando comes, es raro... pero te acostumbras. Empecemos así y me cuentas, ¿vale? Te diría que no te sobre forzaras para hacerlo, pero es necesario que lo hagas, de ahí el anterior ejercicio.
Estaba algo sonrojada al haber tocado tan delicadamente a Joe, era tan fuerte y a la vez tan pequeño comparado conmigo, ¿por qué me sentía así? Siempre le he visto como un padre, nada más que eso, joder, necesito echar un polvo. Me aleje un poco intentando que no se notara que me había sonrojado y esperando la respuesta de mi caliente..de mi amigo.
Aquello de identificar cada uno de mis músculos, de primeras, me parecía una tarea titánica, casi imposible. Hay cientos de ellos en un cuerpo, ¿de verdad Karl lo consiguió? Dudé unos pocos segundos, hasta que recordé el entrenamiento con Jalindra en la isla del cielo, y mi propia clase a mis compañeros sobre el Haki de Observación. Todo eso poder ver "auras", sentir lo que siente otros y demás, ¿por qué no iba a poder identificar y sentir cada uno de mis músculos? Así que confíe en que se podía lograr sin problema ninguno.
Tras mis dudas y preguntas, Karl se acercó a mí para poner su mano en mi cuello, alegando que iba a enseñarme a identificar cada uno de ellos. Según ella, los tenía duros y tensos, quizás por el ejercicio realizado. Iba a ir tocando uno por uno por puro instinto y conocimiento de lo que le enseñaron, debía transmitir mi energía a cada uno de ellos y sentirlos. Así que, cerré los ojos, no dije ni una sola palabra para que así ella pudiera explicarse y yo realizar el trabajo. Según tocaba cada músculo, me iba concentrando más y más, ubicando, si podría expresarse así, donde se encontraban cada uno de ellos mientras cogía aire por la nariz y lo soltaba por la boca de manera relajada. Poco a poco iba desplazándose hasta mi brazo derecho, el cual agarró levemente hasta finalizar en mi puño, el cual cerró de manera delicada y suave, pidiéndome que lanzase primero un puñetazo al aire, sintiendo la energía de los músculos, para continuar haciéndolo con el izquierdo, pero añadiendo fuerza gracias a mi abdomen, la espalda y las piernas como último, de manera continua y constante, alternando ambos brazos, añadiendo que aunque costase, debía sobre esforzarme más de lo normal.
— Venga, va, voy a ello — Dije, mientras abría los ojos lentamente, contemplando el mar que tenía frente a mí, con Karl a mi derecha. Primero, solté el primer puñetazo con mi brazo derecho, de manera normal, sin aplicar mucha fuerza. No tenía nada de especial, pero sí que pude sentir lo ya mencionado sobre los músculos, esta vez pude notar, al menos, una gran parte de ellos. No quería frenar el ritmo, así seguí con mi izquierdo, esta vez, aplicando fuerza con las partes que me mencionó Karl, y de nuevo, volví a sentirlos, estaba funcionando. Poco a poco fui acelerando el ritmo, alternando entre mi derecha e izquierda, concentrándome sobre todo en sentir aquella energía que mi amiga me dijo. No paré, derecha, izquierda, derecha, izquierda... así durante unos tres minutos, manteniendo la respiración calmada a pesar del cansancio. Cada golpe se sentía mejor que el anterior, cada movimiento era más fluido, estaba totalmente siendo uno con mi cuerpo, incluso fui capaz de acelerar el ritmo en los últimos compases del ejercicio, haciendo que en un solo segundo pegase tanto con la derecha, como con la izquierda. Aunque aquello en total no me duró más de quince segundos, pues el cansancio ya era grande.
Acabé con un derechazo, y me frené en seco, jadeando, con el sudor saliendo de mi frente, y recorriendo mi rostro hacia abajo, quedandome estático — Lo estoy notando, hah... ahora si estoy sintiendo cada uno de mis músculos con cada golpe, hah... aunque ahora mismo necesito estar bastante concentrado en ello, y cuesta, hah... pero puedo notarlo... — Comenté a Karl pausadamente y con calma, para acabar girandome a mirarla — Creo que la cosa va bien, ¿sigo así, o ahora toca otra cosa? No me vendría mal un trago de agua al menos... — Finalicé.
Off
En el turno anterior no me sumé la regeneración de energía. Por si acaso, que nunca se sabe, me sumo ambos turnos ahora. > Regeneración Zoan fuera de bélico - Nivel x 3 / 24 x 3 = 72 (+72 turno anterior) = 144 de energía
Mis intentos por ayudar a Joe a sentir cada músculo de su cuerpo empezaron a dar resultado, aunque no del todo, se puso a practicar como le dije aun estando agotado, lanzando puñetazos con ambos brazos durante unos breves minutos mientras yo le miraba realizar el ejercicio, desde fuera, los puñetazos no parecían cambiar demasiado, aunque si en la forma de lanzarlos y en la potencia que parecían emitir los mismos, Kalise no me había enseñado a hacerlo así, pero creo que de manera tradicional en su dojo seguirían alguno de estos métodos, o eso esperaba Yo no tuve un entrenamiento tradicional y Joe lo estaba cogiendo todo más rápido que yo, aunque claro, evitarse el rogar porque te enseñen mientras te apalizan ayuda.
Tras un breve periodo de tiempo, Joe, agotado, me indico que ya era capaz de sentir cada uno de sus músculos, aunque necesitaba estar muy concentrado para ello y me pidió un descanso La cosa parecía ir bien, así que se lo concedí y le dedique unas palabras.
- Joe, lo estás haciendo muy bien, yo también soy una novata, aun en esto no creas, es muy difícil y agota la energía, pero es necesario. Descansa un poco, bebe agua, túmbate en la arena, lo que necesites. Mientras iré preparando una hoguera, la necesitaremos y no solo para entrar en calor.
Me dispuse a juntar los troncos que habíamos en la playa mientras dejaba a Joe descansar, ya había conseguido que consiguiera sentir todos los músculos de su brazo y algunos de su cuello y espalda, cuando descansara intentaría que lo consiguiera con el tronco y sus piernas para pasar por fin al ejercicio práctico y la hora de la verdad, una vez reuní los troncos, cerca de Joe a unos 5 metros de donde estaba posicionado mirando el mar intente crear un fuego con dos piedras un palo fino que luego iría avivando, cuando el fuego prendió, hable de nuevo con mi amigo:
- Joe, ahora mientras yo me ocupo de avivar esto, quiero que hagas lo mismo que antes, pero que empieces a sentir más partes de tu cuerpo, utiliza tu abdomen adecuadamente y tus piernas para dar fuerza a tus golpes, empieza por el abdomen, manda la energía hacia tus abdominales y después a los brazos como has hecho antes, posiciona bien tus piernas e intenta sentirlas también, es normal que al principio te sientas un poco rígido, pero tras muchas repeticiones conseguirás que sea algo natural. Cuando lo hayas dominado, prueba también con tus piernas, te estaré mirando desde aquí, si necesitas mi ayuda pídela. Ánimo Jojo.
resumen
Miro los avances de Joe, le dejo descansar mientras enciendo una hoguera y le mando otro ejercicio, esta vez para que sienta el resto de su cuerpo
Tras mi pregunta de si podía descansar, Karl me concedió poder hacerlo, cosa que agradecía bastante. Dijo que me daba unos minutos para relajarme en lo que ella preparaba una hoguera, alegando que la necesitaremos y no para entrar en calor precisamente — ¿Una hoguera? ¿Será parte del entrenamiento? — Pensé, mientras flexionaba mis rodillas para agacharme y sentarme encima de la arena rosada de aquella playa, a la vez que, miraba a Karl confundido y buscaba con mi mano derecha "algo" alrededor mía, hasta que me percaté.
— ¡Joder, no me he traído agua! — Dije apenado, llevándome la mano a la frente, la cual estaba con sudor del ejercicio — Con lo bien que me vendría un trago, solo uno... — Suspiré, mientras pensaba en aquel refrescante líquido natural, eso me pasaba por no estar atento ni pensarlo en su momento, así que como si de un castigo se tratase, no vacilé — ¡Bueno, pues sin agua, mejor para el entrenamiento! — Dije, mientras me dejaba caer completamente sobre la arena, abriendo los brazos de par en par, y a la vez, miraba a Karl como traía los troncos y montaba la hoguera que mencionó antes.
Miré extrañado una vez más a como estaba fabricando aquel pequeño fuego, a unos cinco metros de mí, sus palabras realmente me dejaron con la duda — ¿Por qué necesitamos una hoguera? ¿Quizás sea para hacer algo de cena luego? ¿O solamente sea para alumbrar un poco? Yo frío desde luego, no tengo — Pensaba, dándole vueltas al asunto. A lo que, de repente, mi compañera saltó de nuevo para dirigirme la palabra. En resumen, mientras ella terminaba, quería que hiciera una vez más el ejercicio de antes, pero esta vez, ayudándome con el abdomen o las piernas, sintiendo así aún más todo aquello de los músculos. No vacilé ni un solo segundo, así que haciendo un salto acrobático, sin ayuda de las manos, solo de mis piernas, me levanté de la arena — ¡Venga, va! ¡Le he cogido la práctica a esto, es seguir esforzándose! — Dije con energía.
Así que, una vez más, comencé el entrenamiento. Flexioné un poco las rodillas, esta vez, para que mis piernas estuvieran bien firmes sobre la inestable arena, a la vez que apretaba el abdomen. Poco a poco, todo lo que antes me costó sentir con dificultad, iba mejorando, siendo más fácil poder notarlo con cada puñetazo que lanzaba al aire, sobre todo con los músculos de estos mismos y algunos de alrededor, como los del cuello, o la espalda. Así que me centré más en los otros situados en otras partes del cuerpo, como los de las piernas o el propio abdomen que me comentó Karl.
Era raro, pero la sensación, esta vez, era diferente. Ya no solo por notar mis músculos uno a uno y poder identificarlos, sino porque los notaba más duros, más resistentes, incluso me estaba cansando menos que antes, tenía más energía que liberar, así que no paré, aumentando la velocidad, mientras por supuesto mantenía la respiración en un ritmo constante, cogiendo aire por la nariz y expulsándolo por la boca. De repente, cambié. Levanté los brazos, poniéndomelos cerca de la cara, como si de un boxeador se tratase, y comencé a hacer lo mismo, solo que esta vez con las piernas, alternando una con otra, sin perder el equilibrio. La misma sensación, solo que ahora en otra zona.
Sin parar de hacerlo, mirando al frente, me dirigí a Karl — ¡Lo noto, esta vez sí! ¡Cada uno de mis músculos, la tensión que tienen todos, incluso su dureza, puedo notarlo! — Grité para que me escuchase bien — ¡Y aunque estoy un poco cansado, no es como antes, tengo bastante energía aún, es como si pudiera controlarlo! — Finalicé, esperando a que Karl me dijera algo, o incluso una nueva orden.
25-08-2024, 08:31 PM (Última modificación: 25-08-2024, 08:32 PM por Karlglass.)
Mientras terminaba de preparar la hoguera veía como Joe seguía mis instrucciones, la noche era clara y bonita, llena de estrellas y el fuego estaba ya preparado y amenazando la noche con sus llamas, que se elevaban de forma controlada como queriendo llegar a las mismas, con estas vistas, veía a Joe lanzar puñetazos y patadas al aire con fuerza, no hacía falta usar Waki de observación para saber que había dominado esta parte del ejercicio y estaba preparado para intentar dominar el arte que me enseñó Kalise, estaba orgullosa de él y también estaba orgullosa de mí, al final no era mala profesora, aunque claro, mi compañero me lo ponía muy fácil con sus ganas, pero aún tocaba la prueba de fuego.
Aun quejándose de no tener agua, que a mí también se me había olvidado, Joe no paro hasta conseguir dominar el ejercicio al cien por cien y manifestarlo con alegría, no solo eso, sino que además estaba listo para lo siguiente. Comencé a aplaudirle:
- ¡¡Bravo Joe!! Sabía que con un poco de ayuda serias capaz de conseguirlo sin dificultades, pero ahora llega lo difícil ¡¡esto solo era el calentamiento, ahora toca el verdadero desafío!! ¡¡Obsérvame!!
El fuego ya era más que estable y las llamas rugían con fuerza, así que me tocaba hacer una demostración a mi amigo para que después lo repitiera el mismo y lo consiguiera. Junto con los troncos que había recogido también había recogido un montón de hojarasca de color rosa y de las zonas húmedas del bosque, que había amontonado junto a los troncos que había traído, me dispuse a coger un montón de la misma y la lance al fuego, generando una gran humareda gris. Me concentré, hacia un montón que no practicaba, ya que yo no tenía diales de nubes ni nada parecido para entrenarlo, pero estaba seguro de que podía volver a conseguirlo, recordé las enseñanzas de Kalise y como ascendí con mis puños y piernas aquellas nubes hasta subir al gran árbol de la cima de la montaña de la montaña de la isla del cielo y me concentre, después de toser un poco debido a que el aire trajo el humo hacia mí.
- *coug coug* Me cago en la puta y el puto humo de los cojones. Escúchame ahora Joe y fíjate bien ¡Vas a ser capaz de tocar lo intocable! Según me dijo mi maestra, esto algún día será muy útil, vamos a pegar al humo y después vamos a agarrarlo, recuerda todo lo que acabas de aprender y úsalo.
Mientras le decía esto a Joe iba pasando a través del humo con mis manos, demostrando que este era en principio, algo que no se podía tocar, aunque eso ya lo sabíamos, tras esto, me puse en posición de combate, respire hondo y lleve toda la fuerza de mis músculos uno por uno hacia la palma de mi mano, golpeando el humo como si fuera algo físico y échalo para atrás sin hacer que se dispersara, luego con mi otra mano y después, de forma lenta también con sendas patadas de izquierda y derecha, dándole forma a este, tras esto y antes de que se dispersara el humo, agarre un poco del mismo con la palma de mi mano y se lo enseñe a Joe, sin que este pudiera dispersarse, como si estuviera siendo estrangulado por mí, estaba en forma, tenía dominado este Waki.
- ¿Ves lo que he hecho Joe? Cuando estés preparado, coge hojas de las que quedan amontonadas y repítelo ¡Sé que eres capaz de ello!
¿Sería capaz de hacerlo mi compañero a la primera? Me parecía imposible, pero nada era imposible con Joe, de lo que sí estaba segura es de que no iba a parar hasta conseguirlo, así amaneciéramos en la playa hasta que lo consiguiera.
resumen
Karl termina de encender la hoguera y ve como Joe consigue dominar el ejercicio anterior, tras esto, genera una gran masa de humo y le golpea y lo agarra como si fuera algo tangible, animando a Joe a repetir lo mismo
gastos
Busoshoku Haki (Base)
Busoshoku Haki
Especial
2 huecos
Información
Requisitos: Nivel 16 • Busoshoku experiencia 500
Daño: Ninguno.
Coste: 50 de Espíritu por zona
(Torso completo/manos/pies/arma/cabeza/brazos/piernas)
Efecto:
Permite al usuario tocar, ya sea con su cuerpo o herramientas, a usuarios de frutas logias para poder dañarlas.
Enfriamiento:
Ninguno.
Tu Busoshoku envuelve tu cuerpo o armas y te concede la capacidad de golpear de manera exitosa a los usuarios de frutas logias, ignorando así su intangibilidad pero sin anular sus poderes.
Código: busoshoku001
Utilizo Haki de forma narrativa en 4 golpes y un agarre, gastando 150 de espíritu. Regenero 24. Me resto por tanto 126 de energía.
Parece ser que este entrenamiento estaba dando resultado positivo. Ya no solo es que yo sintiera que estaba avanzando, pues podía estar equivocado o no. Pero cuando Karl terminó de hacer la hoguera, saltó de alegría para felicitarme por los frutos del entrenamiento, alegando de qué sabia que no me iba a costar tanto trabajo, pero... parece ser que la cosa no había acabado aún, pues faltaba la última parte, y la más importante, diciendo que la observara.
Paré mi ejercicio, y tan solo me centré en mirar a Karl. Lanzó un montón de hojas y vegetación a la hoguera para avivarla y así esta pudiera hacer bastante humo en el sitio. Tras un pequeño ataque de tos, Karl dijo, literalmente, que iba a ser capaz de golpear el humo, incluso de agarrarlo, cosa que me dejó bastante atónito, prácticamente casi sin palabras — E... está bien — Murmuré esperando una demostración por su parte. Así que, tras unos leves movimientos para que pudiera ver que aquello era humo de verdad, Karl cogió aire, se posicionó, e hizo la demostración. Estaba golpeando realmente el humo, estaba estableciendo contacto con él, como si fuera algún tipo de masa o similar, era hasta hipnótico ver como algo así se podía hacer, y para más sorpresa, luego con su otra mano lo agarró, como si de una serpiente se tratase. Tragué saliva.
— Es increíble, Karl, te diría que parece sacado de un cuento de hadas, pero ya he visto de lo que es capaz de Haki, ¡así que manos a la obra! — Grité con energía a Karl, pues me dijo que probase esta vez yo con más hojarasca que había al lado de la hoguera, y sin pensarlo, cogí un montón y lo eché dentro de ella para que volviera a producir toda aquella humareda. Me situé delante, concentrado como hasta el momento había realizado los anteriores ejercicios. Estaba algo nervioso, era normal, pero intentaba calmarme todo lo posible, aunque me costaba respirar en condiciones, pues estar delante de un pilar de humo no era para nada agradable. Suspiré, y lancé mi primer puñetazo sin éxito. No me afectó, era el primero, era algo normal, así que volví a probar. De nuevo, sintiendo cada uno de mis músculos, poniendo en práctica lo aprendido, así que volví a la carga para intentarlo de nuevo, pero el resultado fue el mismo — Mmm... no lo estoy haciendo bien — Dije en un tono bajo, como hablándome a mí mismo. Me concentré aún más, visualizando lo que Karl hizo hace unos momentos mientras seguía sintiendo cada uno de mis músculos.
Lancé un puñetazo hacia delante con mi brazo derecho, poniendo en práctica todo lo anterior, esperando un resultado positivo, pero de nuevo, no lo fue... pero, durante apenas un segundo, al principio de mi golpe, pude notar algo. Noté como mi puño estaba golpeando físicamente algo, pude sentirlo, como si fuera algo sólido, así que, aquello tuvo que ser sí o si el Haki de armamento, fui capaz de, aunque fuera por un instante, notar como pude golpear el humo — ¡Creo que lo hice, Karl! — Grité eufórico y algo sobresaltado, sin apartar la mirada del frente — ¡Pude notarlo apenas un segundo, estaba golpeando el humo, pero luego ya no pude! — Me lamenté un poco por no haber podido conseguir un resultado mejor.
— Se me ha ocurrido una idea ¿Por qué no me ayudas y hacemos el ejercicio los dos a la vez? ¡Venga, va, será más divertido y bueno para ambos! ¡Yo aprendo de ti, y tú sigues fortaleciendo tu Haki! — Le pregunté, mientras me mantenía en la misma posición frente a la hoguera y la miraba, esperando que se animase en los últimos compases del entrenamiento.
Tras la demostración, Joe sin pensárselo dos veces y con la confianza que le caracteriza cogió un puñado de hojarasca e intento replicar el ejercicio, tras unos primeros intentos en los que no estaba lo suficientemente concentrado, paro un momento y dijo algo en bajito y mejoro sus golpes hasta poder conectar uno de ellos con su Waki aunque no lo suficiente como para darlo por válido, Joe se puso muy contento y grito que había sentido que había estado a punto de conseguirlo, tras esto, propuso que entrenara con él para mejorar los dos el control del Waki juntos, lo cual me pareció una grandísima idea:
- ¡Muy bien Joe! ¡Este es el primer paso para conseguirlo! Entrenaremos juntos para conseguirlo
Tras esto cogí toda la hojarasca que pude, sin que quedara ya casi nada y generando de nuevo una gran humareda, ya que la anterior ya se estaba disipando y comencé a golpear una y otra vez a la misma animando a Joe para conseguirlo.
- Ya sientes tus músculos compañero, la clave está en conseguir soltar toda la energía de cada uno de ellos hacia afuera una vez que llegue al último de tus tendones, por eso es tan importante sentir cada uno de ellos, si no llevas tu fuerza interior, por llamarlo de alguna manera a lo que sentimos cuando nos concentramos en ellos a los suficientes músculos y la sueltas justo a tiempo, no funciona y si te concentras bien, pero sueltas esa energía antes de tiempo, o antes de concentrarla desde los músculos con los que quieres golpear, tampoco, es difícil acostumbrarse y hacerlo de la manera adecuada, requiere muchos intentos y concentración.
Era capaz de hablar con soltura ya mientras lanzaba mi waki hacia el humo golpeándolo, lo cual mostraba lo mucho que habia avanzado desde que me lo enseño Kalise. Seguí con mi lección mientras observaba los movimientos de Joe junto a los míos.
- Para que te hagas una idea, en el ejercicio que yo hice, tuve que escalar por unas nubes que estaban a una distancia unas de otras, teniendo que controlar el Waki en el momento justo del salto para caer en la nube y no caerme, agarrarme con mis manos y subir sin perder la concentración en mis músculos y la potencia de los mismos. Era un ejercicio mucho más complicado que este, pero tarde más de un día entero y una noche en conseguirlo ¡¡tú lo estás cogiendo mucho más rápido que yo!! ¡¡ánimo!! ¡¡observa cuando quiero agarrar la nube, utilizo toda la energía de mi espalda y brazos así y luego cuando la siento en mis dedos y manos la lanzo hacia fuera!! ¡¡vamos Joe tú puedes hacerlo!!
Me sorprendí a mí misma, era capaz de observar a Joe, hablar, pensar y mantener la concentración a la vez que mostraba mis habilidades y se las enseñaba a Joe, tal vez el ejercicio de esta forma no era tan difícil al fin y al cabo, estaba seguro de que Joe lo dominaría pronto, así que seguí observando sus movimientos esperando un avance por su parte.
resumen
Karl felicita a Joe y entrena con el mientras le aconseja y le cuenta el ejercicio que tuvo que realizar ella para dominar el Haki, mientras se sorprende así misma de lo mucho que había mejorado en su control en este tiempo
off
Los golpes son meramente narrativos, así que no me sumo ni me resto energía, de hacer falta, lo haría según me dijera la administración
Karl aceptó mi propuesta de entrenar juntos en los últimos compases del entrenamiento, estaba seguro de que con ella al lado podría avanzar mucho más en el ejercicio. Así que no se lo pensó, cogió otro montón de hojarasca y la echó al fuego para avivar la llama y ponerse manos a la obra.
Comenzó a golpear el humo de nuevo, me quedé observando con detalle para no perderme nada mientras escuchaba todo lo que tenía que decirme, esta vez, me llamó la atención sobre como lo estaba explicando, pues parece ser, que, a grandes rasgos, la clave era soltar la energía antes de poder realizar el golpe en sí, aunque requería de muchos intentos y concentración, lo que toda la vida se ha llamado "ensayo y error" — Umm... comprendo — Dije sin quitarla ojo de encima y escuchaba sus palabras, estático en la misma posición, pero sin mover un músculo, pues quería prestar atención a todo lo que hacía.
Pocas veces he visto a Karl tan calmada, tan serena, estaba siendo capaz de poder explicar algo tan complicado como el Haki mientras realizaba ella misma el ejercicio, estaba orgulloso de ella. Así que para cumplir con mis palabras, me puse manos a la obra, golpeando el humo de manera al azar, pues mientras seguía escuchando sus consejos y explicaciones, que ahora eran más importantes para poder avanzar. Me explicó por todo lo que tuvo que pasar para poder aprenderlo en la isla del cielo, y desde luego, no tenía nada que ver con lo que ella me estaba haciendo — ¿En serio?... Vaya, sí que fue un duro entrenamiento... Y yo quejándome de cansancio por lo que tú me has preparado... — Apreté los puños con más fuerza, sentía un poco de rabia por mi actitud, pues me daba la sensación de que estaba quitándole valor y esfuerzo a lo que Karl tuvo que pasar, que no tenía comparación con lo que yo estaba haciendo ahora, a pesar de que ella me estaba felicitando por lo bien que lo estaba llevando, pero no era suficiente para mí.
— Aprecio tus palabras, Karl. Pero... — Aumenté la potencia de mis puñetazos al humo, tensando más los músculos, no solo del brazo, sino de todo mi cuerpo, podía notarlo a la perfección — ¡no me puedo quejar, tú lo pasaste mucho peor! — Grité con rabia, Karl lo pasó mucho peor. Conociéndola, sé que no fue un buen día para ella, seguro que lloró de impotencia de lo que la costaría poder dominar el Haki — ¡Tengo que conseguirlo, aquí... Y AHORA! — Grité aún más fuerte, lanzando mi derecha con el puño cerrado al humo, pero sentí algo dentro de mi diferente, y cuando me quise dar cuenta, fui capaz de golpear al humo, como si de algo físico se tratase. Y esta vez no fue apenas un segundo, fue todo el golpe, en su plenitud. Me paré en seco — ¡...! — Me di cuenta muy fácilmente — ¡... Lo he conseguido, Karl! — Grité a mi compañera para hacérselo saber.
— No sé si ha sido por dejarme llevar un poco por mis emociones... pero llevé mi cuerpo a un nivel más de manera indirecta, y he podido notarlo, no solo el golpear al humo como si fuera algo sólido... ¡También en todo mi cuerpo! ¡Pude notar como antes de dar el golpe, tuviera una especie de armadura invisible en mi brazo! — Exclamé con alegría parado en el sitio. Suspiré con calma, y cambié mi rostro a uno más serio, más concentrado, notando de nuevo como cada músculo de mi cuerpo se tensaba, en especial los de mi brazo izquierdo, con el que realicé un golpe recto, directo al humo, y ahí estaba de nuevo, pude notarlo, acabando en buen resultado, pues de nuevo, pude golpear el humo como si fuera una pared. — ¡Otra vez, lo hice de nuevo! — Dije eufórico a Karl — ¡Creo que ya lo tengo! — De repente, comencé a realizar golpes uno tras otro, aumentando la velocidad y la intensidad, siendo capaz con cada uno de ellos golpear al humo con total éxito.
Aunque a primera vista parece que lo había conseguido con facilidad, la realidad es que me agotaba muy rápido, cansándome en el proceso, hasta queme paré de nuevo — aha... Eso sí, me canso muchísimo, y de manera muy rápida... aha... pero creo que la base y lo importante lo tengo controlado... aha... — Dije mientras me llevaba las manos a mis rodillas, apoyándome en ellas para descansar — Pero eh... aha... ¿Está bien, no?... aha... Venga, va, Karl, dime que sí ... — Dije jadeando, para que mi compañera me dijese que le parecía.
Después de observarme Joe empezó a golpear el humo y poco a poco fue pillándole el tranquillo, mientras ambos lanzábamos puñetazos y Joe hablaba a duras penas diciendo que mi entrenamiento había sido mucho peor y no se podía quejar. La verdad, aquello era cierto, pero no menos cierto era la fuerza de voluntad y la pasión que estaba poniendo para dominar tan rápido el Waki el mismo. Yo aprendí a hostias y él estaba aprendiendo gracias a la conexión natural que había entre nosotros dos, con él era fácil todo, pero era la muestra de que el amor y la amistad eran más fuertes que el látigo y la tiranía. Estaba claro, con cada puñetazo lleno de determinación lo veía más claro, este hombre Joe, era la jodida y putísima justicia, mi superior, mi amigo, de alguna manera mi familia, él ¡¡¡Sería capaz de librar al mundo de las injusticias y la tiranía!! Y yo le acompañaría hasta el final del mundo.
Mi fe en él fue pronto correspondida, pues poco después de hablarme con dificultad, Joe grito con fuerza y lanzo un golpe tremendo con todas sus fuerzas que impacto al humo, deformándolo pero sin atravesarlo con una fuerza impresionante. Lo había conseguido, con un derechazo impresionante que hizo que me parara en seco admirando la fuerza de mi amigo, si ese golpe hubiera impactado en un enemigo, estoy seguro de que le hubiera hecho trizas, no me gustaría ser el pobre diablo que tuviera que recibir un golpe de mi modelo a seguir, aún no sé cómo le supere en aquella prueba de fuerza de la isla del cielo, sin duda, ahí mi querido amigo no quiso dar todo lo que tenía, no había otra explicación, aunque yo era fuerte, Joe estaba muy por encima del resto de nosotros y eso se notaba.
Él también había parado en seco y con alegría me dijo lo que yo ya sabia, que lo había conseguido, emocionado, Joe me contó que lo había hecho de manera casi indirecta e intuitiva y lanzo otro golpe de nuevo, con éxito, impactando en aquel humo, siguió sin detenerse y controlando el ejercicio de manera perfecta, tras dar unos cuantos golpes controlando el ejercicio a la perfección, no obstante, acabo agotado y preguntándome, casi rogándome si ya había terminado el entrenamiento...me daba pena, pero la verdad es que no, habíamos practicado con humo para evitar daños innecesarios, pero aún quedaba una última prueba, nah, podía esperar. Estaba seguro de que esto era suficiente ya para mi amigo, estaba agotado completamente y con las manos en sus rodillas.
- JA JA JA ¡¡¡AMIGO!! ¡¡¡POR HOY HEMOS TERMINADO Y COMO ALUMNO TE PONGO UN NUEVE!! ¡¡ESO SÍ, COMO UNICO PUNTO A MEJORAR TENDRÁS QUE SEGUIR ENTRENANDO POR TU CUENTA Y AUMENTAR ESA RESISTENCIA O SI NO ESTO NOS SERVIRÁ DE POCO!! ¿¿QUIERES QUE TE ENSEÑE MI RUTINA DE ENTRENAMIENTO JEFE???
Estaba orgullosísima de todo lo que habíamos logrado aquella noche, al igual que con Ikirami, el sudor y el esfuerzo habían hecho que uniera más mis lazos con mi compañero, las palabras sobraban, de alguna manera sentía que cada vez éramos un equipo más unido y que cuando llegara el momento de actuar, esta vez estaríamos todos preparados. Tras mis palabras, deje que Joe se fuera recuperando, fui ahogando la hoguera que yo misma había encendido ahogándola en arena, quedando solos ante la luz de las estrellas de nuevo.
resumen
Karl observa como Joe tiene exito orgullosa de lo que ha conseguido, a pesar de que tenia otra cosa pensada, al ver el dominio de Joe del ejercicio, decide terminar su entrenamiento, apagando la hoguera y quedando a la luz de las estrellas
Quería saber si lo había hecho bien, y para mi sorpresa, así fue.
Karl me felicitó con mucho entusiasmo y alegría, incluso me puso nota por mi entrenamiento. Un nueve — ¡Oye, no está mal para ser la primera vez, Hmpfefefe! — Reí, dejándome contagiar por su energía, mientras añadía que el punto que me faltaba para una nota redonda era mejorar la resistencia, y que si era necesario me diría su rutina de entrenamiento para así poder mejorarla. Crucé los brazos, llevándome la mano derecha a mi barbilla, adoptando una posición pensativa — Ummm, quizás no sea mala idea, tienes mucho más aguante que yo, tu entrenamiento tiene que ser realmente efectivo — Comenté mientras mi compañera apagaba la hoguera, quedando solo como iluminación el manto de estrellas que se encontraba encima de nosotros.
— ¡Yo puedo enseñarte a moverte más rápido! Aquello en lo que cada uno flojea, otro de nosotros lo domina mejor que el resto, eso es bastante bueno para el grupo — Dije pensando en cada uno de mis compañeros de División. Suspiré, sabiendo que el entrenamiento había acabado. Me senté en la arena para relajarme — Pero eso será para otro día. Estoy contento con el resultado de hoy. He conseguido dominar algo tan importante como el Haki de Armamento — Dije mientras abría y cerraba mis manos, y las observaba — Recuerdo que Jalindra me dijo que había tres tipos de Haki, pero el tercero lo desconocía completamente, ni sabía como se llamaba ni nada, solo que Zarutsuki sí qué sabía usarlo... Me pregunto si algún día podré dominarlo al igual que los otros... — Dije con algo de preocupación, solamente recordando que tras usar ese Haki, prácticamente todo el mundo cayó al suelo inconsciente — ¿Cómo se puede parar algo tan fuerte como eso? — Me preguntaba intentando buscar respuesta, pero no la iba a encontrar, así que decidí relajarme.
Disfruté unos cuantos minutos más con Karl en aquella rosada playa bañada por la noche, hablando, compartiendo el tiempo. Hacía mucho tiempo desde la última hoguera que hicimos, que no fue precisamente para celebrar alguna cosa feliz. No iba a desaprovechar algo así, los momentos de paz son los que más aprecio y atesoro.
Off
Con este post, completamos el entrenamiento. Si quieres tú haces otro para cerrarlo, es tu decisión, si no, lo mandamos para revisar.