Mi grito de súplica fue contestado, herida y aun perdiendo sangre, escuche como mi compañera o compañero decía que gracias a Dios estaba bien, a pesar de que siempre usaba el mismo tono de voz, se la veía preocupada, preocupada por su enemiga, a la que ella había empezado atacando, pidiendo que la curara y la salvara. ¿Salvarla de quién? Habíamos sido nosotras y solo nosotras quienes habíamos provocado esto
El pequeño Rimel accedió entonces a la boca del animal humanoide, para sacarla la lengua llena de fluidos propios y ajenos. Sangre, saliva, veneno, mientras ella misma seguía sangrando y tratando de salvar la vida de nuestra víctima.
¿Por qué siempre tenía que acabar así? ¿Cómo una situación como en la que estábamos había acabado con un asesinato? No era la primera vez que ocurría, no era la primera vez que mataba, lo sabía, no era la primera vez que se deleitaba con la sangre, pero hasta ahora siempre había sido más o menos justificado, no hay justicia en la muerte, no hay nada después de la muerte, no creía en nada después de la muerte y sin embargo era inevitable. Todos, más tarde o más temprano, acabaríamos en una caja de pino, asesinados, ahogados, suplicando ayuda, de un disparo, de un puñetazo, apuñalados, degollados. Había visto demasiada muerte ya. No era justo, no era lo justo. La muerte, como tal, la muerte, como concepto, la muerte, como fin de la vida misma, era algo sumamente injusto. Al igual que lo era para la mayoría de gente en este mundo, la vida misma, que no valía ni 100 berrys.
Miré a mi compañera, desesperada, preguntándome qué hacer, preocupada por volverse un asesino. Había vida en ella, en ese pequeño ser. Cogió un cacho de tela intentando tapar los agujeros que habíamos realizado en el cuerpo de aquel pobre ser. Qué injusto. Qué injusto era aquello.
A menudo se me olvidaba, se me olvidaba lo fútil de la vida, se me olvidaba aquel puto niño, aquellos piratas que volvieron a por mí, la tortuga sexy, los esclavos en aquel caos, la desesperación que había visto y que había provocado. Era mejor no recordar.
Volví a mi compañera, estaba hablando con el cadáver, pobrecita o pobrecito mío, se dirigió a mí, a pesar de que su voz sonaba como siempre, lágrimas brotaban de sus pequeños ojos, llenos de vida.
Vida, eso es, injusta vida, no tenía por qué ser así, la vida debía de ser algo sagrado, algo bonito, algo que proteger, eso es. Tenía que proteger a mi compañera, de la agonía y el sufrimiento que yo había pasado en la mía, no todo era malo, había pequeños seres de luz como ella o él.
Había fiestas en playukis, había amor, había siempre caminos para llegar a la felicidad, para llegar a la justicia, para evitar el sufrimiento, yo creía en ello, por eso estaba aquí, aunque yo ya no pudiera evitar ser una asesina, si mataba tenía que ser por una buena razón, para proteger las vidas de otros. Y si había alguna posibilidad de salvar a Sierpe de una muerte injusta y a Rimel del mismo destino con el que yo ya cargaba, por pequeño que fuese, tenía que intentarlo.
Utilice el Waki de observación, Rimel estaba sumida en la más pura de las desesperaciones, pero lo más importante, sorprendentemente, nuestra enemiga aun tenía un pequeño hilillo de vida, no estaba muerta, aún. Podía salvarla de nosotros mismos.
- Ri..Rimel. No eres un asesino, te lo prometo. Dejame a mí. Puedo, puedo curarla.
Utilizando mi poder como fenix pare el sangrado de Sierpe rápidamente, mientras nosotros seguíamos perdiendo sangre, pero lo importante ahora era preservar ese pequeño hilo de vida de nuestra enemiga.
-- Todo estará bien, te prometo que no morirá, pero ahora, debemos de irnos, no sabemos como están el resto y si han venido a por nosotros, debemos de ayudarles y rápido.
Había que preservar la vida. La vida debía de ser justa. Y la muerte, que llegara cuando tuviera que llegar defendiendo la vida, al ser posible en una isla al sol y llena de gatitos. Pero había que trabajar mucho antes de eso. Ahora lo veia claro, pero no había tiempo que perder. Ya habría tiempo de pensar.
toda la información
resumen
Karl está desesperada, ante la visión de que ella y su compañera hayan matado a Schierke, pero gracias a los fuertes sentimientos y determinación de su compañera y ayudándose con su Haki, detiene el sangrado de Schierke y la cura un poco a la vez que a su compañera, prometiéndola que Schierke no va a morir y diciéndola que hay que abandonar ese lugar y buscar al resto de nuestros compañeros.
gastos
Me resto 100 por el sangrado, pero como ya no estoy en combate, regenero 176 de vitalidad. (23x12(3 de ceniza sagrada*4 reg zoan fuera de combate)=276 de regeneración)
Uso esta pasiva para curar la hemorragia de Schierke:
Karlglass Repara: Hemorragia
Propio
6
Información
Requisitos: 140 Control de Akuma
Daño: No tiene
Coste: 368 de energía
Efecto:
Cura una Hemorragia de hasta Grado 3
Enfriamiento:
Tres turnos
Gracias al poder curativo de su fruta, Karlglass se acerca a un objetivo o a ella misma, y con el poder de sus llamas sana una hemorragia de hasta grado 3, gastando todo el turno en poder realizar la acción.
Código: karlhemo001
Por lo que me restaría 368 de energía y 40 más por estar transformada, al no estar en combate regenero 23*5 es decir, 155 de energia.
fruta
Ceniza Sagrada
Pasiva
Multiplicas x3 el resultado de la tabla de Regeneración de Vitalidad que tienen las Zoan Mitológicas por turno.
Código: zoanfenix03
Tori Tori No Mi: Modelo Fénix
Zoan Mitológica
5
La Tori Tori "Ave": Modelo Fénix es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse a voluntad en un fénix.
Especificaciones
El fénix en su forma completa mide cinco metros de ala a ala y tres metros de alto. Su peso será de doscientos kilos. Es completamente de color azul, con una cresta y matices dorados, en un cuerpo cuyo plumaje ha sido sustituído por flamas azules. Su pico es delgado y afilado y tiene dos marcas circulares entorno a los ojos. Su cola es delgada y está dividida en tres, siendo conformada por secciones de anillos dorados, y mide cuatro metros.
En forma híbrida el usuario camina a dos patas, que se han convertido en las patas con garras del animal, ve incrementada su altura en +1/2 de la que posea y doblará su peso. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz, será sustituida por la forma del animal, incluyendo la nariz por el pico, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un ave, repleto de flamas azules que sustituyen a las plumas, a excepción de la mandíbula y la boca, el pecho y el vientre. Perderá ambos brazos para ganar dos grandes alas que medirán, de punta a punta, seis metros. Las plumas finales de estas alas serán semiprensiles, permitiendo al usuario sujetar herramientas y objetos con ellas. Le brotará una pequeña cola igual que en su forma completa, pero con una longitud igual a 1/2 de la altura total del usuario.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 230 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva sólo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 100 CA y para la completa 190 CA. La transformación cuesta 140 de energía y después, 45 de energía por turno.
Control de Akuma: 100 CA: Híbrida | 190 CA: Completa | 230 CA: Transformación inmediata
Ventajas: Te otorga 4 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +20 a la fuerza, +20 a la resistencia, +20 a la agilidad y +10 a la precisión.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Código: fenix
off
Por mi parte el tema podía ir quedándose aquí, ha sido increíble, me ha encantado trabajar con Ryze, conocer a Schierke la pobriña mía y me ha ayudado a desarrollar mucho sin pensarlo el personaje de Karl.
Muchas gracias a mi compañero y a la administración por esta experiencia
Conforme Karl utilizaba sus poderes, podía observar como la herida de la gacela se iba cerrando, por lo que sacaría la tela antes de que esta se quedara atrapada dentro, Karl.... ella era... ¿tan poderosa? un poder capaz de curar hasta las heridas mas grandes... yo.. yo.. sentía envidia. Un poder capaz de curar a las personas era mas alentador que el hecho de expulsar toxinas atraves del cuerpo, pero... al ver esa emanación de sus habilidades, no pude sino quedarme totalmente quieto, en shock, me acababa de dar cuenta de lo que había hecho, todo... todo había sido mi culpa, ¿verdad? yo fuí la persona que ataqué primero, podría poner la excusa de que Schierke estaba siendo muy pesada, que era de la facción enemiga y que por esa razón era mi deber tratar de eliminarla pero... me había cegado mi rabía, debajo de esa mascara de revolucionaría que yo le había puesto... había una persona con sus preocupaciones, su felicidad, su cariño... sus compañeros, revolucionarios tambien pero seguro que compartían un lazo importante que los unían...
Mientras estaba reflexionando sobre mis acciones, lagrimas brotaban cual cascada de mis conductos lacrimales, mojando mis mejillas y limpiando finas lineas de la sangre que se había quedado en mi rostro, dejando extraños patrones en las mismas, sabía que no podía expiar mi culpa de las acciones que había cometido, de las palabras que aquella chica había dicho antes de simplemente dejarse ir: Haced un mundo mejor Esas palabras resonaban en mi cabeza como el eco de una cueva cada segundo que pasaba al mirando su cuerpo inerte, el cual si bien ya fue curado seguía lleno de sangre, solo esperaba que ella fuera capaz de conseguirlo, no como revolucionaria, si no como persona, para el futuro... tendría que tener mas cuidado con mis acciones, mis habilidades eran devastadoras y creo que no había caido en cuenta hasta aquel preciso momento, nunca había llegado a probar el veneno en una pelea de verdad, ¿tan peligroso soy?, mis manos temblaban al momento de recoger mi rifle y guardarlo con dificultad en la funda que llevababa en la espalda, escuchaba a Karl hablando de fondo de forma distorsionada, no entendía muy bien lo que decía, pero en algun momento volví a mis sentidos, seguía sintiendome de forma horrible pero... lo mas probable esque no fueramos los unicos que estaban en problemas, teníamos que ir con nuestros compañeros lo antes posible por lo que me levantaría del suelo a duras penas, la herida que yo tenía seguía sangrando pero sabía que era capaz de continuar sin problema, miraría fijamente a Karl, con una voz mas corta de lo normal, metiendo mi mano derecha en el bolsillo derecho de mi chaqueta, notando que aun seguía dentro aquella figurita de una serpiente grabada en madera.
-Vamonos, deberíamos darnos prisa... de hecho.. estoy seguro de que sus compañeros vendran lo antes posible, como nos pillen con ella tirada así en el suelo seguro que lo mal interpretaran... diría que ella se lo explicaria pero.. le va a ser dificil.
Daría la espalda al cadaver, pues sabía que cuanto mas tiempo me quedara mirandolo, menos ganas de irme tendría, aquel belllo paisaje rosa lleno de cerezos... había sido manchado por el color de una batalla totalmente innecesaria, y el culpable había sido yo, no hacía nada mas que destruir las cosas bonitas que me habían pasado en la vida, ¿De verdad podría siquiera gustarle a Kevin?, dije que si sobrevivía me iba a declarar a el pero... me da miedo de que el hecho de quererle tambien lo destruya, en fin.
El fragor de la batalla había sido como el replicar de las gotas de lluvia en una ventana. Un eco continuo en el paso del tiempo y del que, si estás a salvo tras el cristal, no te preocupas. Así como los habitantes de todo el reino de Momoiro no tomaban en cuenta que, sus adalides hubiesen salido a poner en su sitio a los infames Marines que se escondían en su tierra, sin intenciones de formar parte de sus filas. Hoy el sol se pondría con ausencias y derrotas, victorias, y situaciones aun por resolver.
La muerte de Schierke era un duro golpe para la Revolución, y más lo sería para sus amigos Marcia y el bueno de Ick. Pero era un sacrificio más que noble si la revolución quería poner fin a la causa del Gobierno Mundial, y ellos lo sabían. Sabían que sus vidas eran lo de menos cuando las ponían al servicio del pueblo y los oprimidos. Sabían que ellos eran la lanza y el escudo del mundo y que si ellos no luchaban y morían por los demás, el cambio nunca iba a llegar. Schierke era una mink alegre y que se hacía notar allá donde iba, pero sin saberlo, lo que más se haría notar sería su ausencia. Y la marca dejada en los corazones de ambas Marines que se habían enfrentado a ella quizá hiciera las pequeñas grietas del próximo gran cañón de la revolución.
Tras aquellos encuentros, la división de Joe Joestar tendría que reunirse y hacerse a bordo del barco de sus compañeros sobrevivientes, el Zoodiacool, dando así un uno a uno al marcador. El zoodiacool habían tenído que huir con dos bajas, y los revolucionarios habían tenido que huir con una de ellas. Esto no solo dejaba un poco en mal lugar a los Zoodiacools en comparación con Joe Joestar, si no que ensalzaba aun más la figura de este, quien no se había enfrentado a Piratuchos de tres al cuarto - por más renombre que empezasen a tener - como los elegidos de Tucrow, si no que se había batido en duelo con una de las figuras más representativas y famosas de la Revolución y lo había hecho huir. Era todo un hito, una nueva hazaña que se sumaba a los ya varios y numerosos destellos de gloria y fama que, aquel huérfano sin nombre, estaba acumulando bajo su ala.
La turba de revolucionarios se amontonaba aquí y allá, buscando acabar con estos Marines en cuanto tuvieran oportunidad pero dudando si hacerlo en vista de lo acontecido y al despliegue de poderes del mismo. Aun así, aunque dudasen, en algún momento aquellas hordas atacarían a los Marines, quienes no tenían más opciones que escapar y replegarse, y así lo hicieron.
Bajo las órdenes de su Comodoro, y tras haber recogido sus enseres y a sus compañeros debilitados, la División 21 se desplazó hacia el buque de los marines ubicado en la costa, y zarparon con prestreza de aquella isla fuera de la ley. Y ahora, se disponían en un reparador y seguro viaje hasta su próximo destino, la isla Chika, donde otras aventuras los esperarían, y las olas del mañana llevarían los susurros de sus nombres hasta los oídos más recónditos.
Resumen
Fin de la invasión.
Habéis montado a bordo del barco de los Zoodiacools y os llevarán a la siguiente isla. Vuestro presente absoluto próximo deberá ser en ls isla Chika antes del día 15/11/24 (viernes). Al menos un post por persona, y cerrarlo en menos de tres días desde entonces (18/11/24). Deberéis postear todos (incluído el nuevo recluta, James) para que se os siga considerando un grupo activo y el staff siga dando actividad al mismo.