[Aventura T5] El ataque a la Base G-65
#41
Inaudito. Ese marine estaba bloqueando mi técnica. Un terremoto con un palo. Parece que le subestimé. Era casi como si el tipo burlara las leyes de la lógica y la física. ¿Qué clase de poder extraño poseía aquel soldado?  Su espada no se rompía como cualquiera habría pensado. Pero no era problema. Si este poder no podía con un palo glorificado como ese, era fácil. Solo tenía que reventarle su puta madre al que sostenía el palo ¿No?

Salté con mi Vulture Claw y surqué los aires majestuoso, como un ave fenix sísmico. Mis cabellos azules ondeaban al viento con hermosa danza, digna de los más aguerridos guerreros épicos de las leyendas de antaño. Durante mi hermoso vuelo pude escuchar a Ashura gritar llamando a Eaa con furia. Pero Eaa no estaba aquí. Recordé entonces la carta con que Eaa había decidido partir y despedirse. Tenía que acabar con este cretino para poder ir luego a sentarme sobre su cadaver podrido a leer las últimas palabras de mi capitana. No sé qué le habría llevado a tomar esa decisión, pero quería descubrir su mensaje... ¿fue por mi culpa? ¿a dónde irá? ¿Estará cuidando de sí misma tan bien como cuida de Mandarina? Solía ser tan buena con otros que olvidaba preocuparse de ella misma y puta madre, ese era mi trabajo... No. Ahora no. No mientras estoy recorriendo el viento como una saeta celestial y hermosa, directo hacia el mentón de Sérpico... Carajo, qué piel tan bien cuidada tiene. ¿Usará alguna crema? ¿Habrá alguna crema que le arregle la cara después de esto? 

Pero vaya si la suerte estaba a favor del pelirrojo, que, mientras se tambaleaba hacia atrás, claramente cagado de miedo por mi poder, con una expresión irrisoria de sorpresa y pavor, maldita sea, por prestarle atención, fallé mi puñetazo por tan poco que aún agachado como estaba para llegarle a la cara, pude ver sus largos cabellos rojos agitarse por el viento que mi arremetida acarreaba. También noté que su gabardina se movió, dejando ver una segunda arma. Lo vi en sus ojos: No me estaba subestimando, y yo tampoco tenía intenciones de hacerlo. Un rápido movimiento del espadachín me alertó de pronto. Era rápido el hijo de puta. Allí frente a mi alzó entonces su brazo izquierdo y rápidamente respondí.

Rhino Skin



Con una velocidad que me superaba a mi mismo, rápidamente aproveché el estar agachado para interponer mi palma derecha en la trayectoria descendente de su ataque, bloqueando el tajo a la altura de la muñeca. Mierda... No fue suficiente. Parte de la hoja de su espada había conseguido entrar por el lado derecho en un ángulo que me dejó claro que de no haber respondido, me habría abierto en diagonal como un jamón. Instantáneamente cerré entonces mi puño, apresando su brazo, a la vez que con mi brazo izquierdo atrapaba su derecho. No iba a dejar que sacara la otra espada. Tal vez sea hermoso, pero no idiota. Atrapé su otro brazo antes de que pudiera hacer cualquier cosa y por mi madre que no lo solté. Pude ver su cara entonces y era claro que no se lo esperaba.

Si te hubieras dejado golpear, esto te habría dolido menos-Gin le dije con la mirada clavada en sus ojos. Ahora iba a ver la desesperación que le estaba ahorrando.

Me erguí entonces sin soltar al pequeño marine, y le alcé frente a mi como si de un saco de papas se tratara. No pesaba nada y no tenía fuerza ni en esta vida ni en la otra para liberarse de mi. Allí con mi rehén suspendido en el aire, giré y lo llevé conmigo hacia donde sabía que un destino peor que mis terremotos le esperaba. Cada paso era más satisfactorio que el anterior. Me detuve entonces a 1 metro de Ashura, quien había sido testigo de todo el espectáculo. Claro que Sérpico no tenía idea, al estar colgando de frente a mi. Su espalda estaba a merced de mi camarada. Sabía que al demonio nada de esto le afectaría, así que al tener colgando al infeliz de Cucarashi a un altura más que apropiada, le propiné un rodillazo cargado de mi poder en los ojos. Las explosión resonó en su cabeza y le atravesó. A ver cómo bloqueas esto ahora-Gin

La onda de choque le traspasó y vi como por un instante, Ashura ondulaba tras los rojos cabellos del pequeño marine, para sin ningún problema recuperar su forma nuevamente. Era práctico tener un compañero intangible.

Permíteme que te presente a Ashura, o como me gusta decirle de cariño: El Demonio. Y te cuento que odia a los marines más que yo-Gin


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Frutagura no mi

Inventario
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Vitalidad: 5347 - 759 = 4588
Energia: 1729 + 0 = 1729
Espiritu: 720 + 0 = 720
#42
Mi visión se había nublado, había vistos cosas que no eran. Quizá sería la ira, quizá fuera un delirio, quizá... La espada de la puta pelirroja cortó el aire y a Rapax, el cual se revolvió y pareció evitar el golpe. La distancia que parecía habernos separado seguía siendo enorme. 27 metros me separaban de ellos y yo acaba de gastar mi desplazamiento sin sacarle el máximo rendimiento por una visión. Estaba mosqueado. Lo que parecía un combo perfecto de Rapax había terminado con él en una situación terrible. Tardaría bastante en acercarme mientras el seguía en un uno contra uno contra aquella puta espadachín. Movía la espada con gracia, se le notaba fluir con el arma, sé de lo que hablo, soy diestro con su uso... De echo, aquella espada me gustaba. Igual, después de arrancársela de sus frías manos muertas me la quedaba, ¿una colección de espadas con nombre? No sonaba nada mal la verdad. El jodido problema viene cuando la gente no esta a mi alcance, cuándo me evitan. Sin embargo, algo me llamo la atención. ¿Rapax parecía haberle agarrado? Caminé 6 metros mientras observaba atento  el conflicto. Convertí mi tren inferior en humo y me impulsé a ras del suelo, avancé también los metros necesarios. Parecía ser que Rapax se acercaba hacia mi. Así que recorrí la distancia yendo hacia su encuentro.

Parecía ser que hablaba con la puta pelirroja, pero mi mente todavía estaba confusa. ¿Acaso aquella meretriz armada tenía un poder tal que generaba visión? ¿Acaso el gas que me había dormido era alucinógeno? No sabía de que fiarme, así que una vez que avancé los 13 que me propuse espere hasta que Rapax vino hacia mi, sosteniendo en el aire a la zorra. El viento se agrietó y mi forma se disipó para volver. Entonces esperé. ¿Cómo cambiaría la situación ahora? Estaba deseoso de empezar a rebanarle el cuello, pero todavía me sentía confuso.  


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ASHURA - INVENTARIO
[Imagen: 51pnN8x.png]
#43
Leyenda (Guía de color)


- Insecto será... - volteé la cabeza para ver a un gigante cornudo al lado de la estatua del oso y de los dos cadáveres de los marines. Estos tenían algo raro que me costó percibir a primera vista - Yo no he sido el que les ha hecho eso, creo...  - hice alusión obviamente a la ausencia de cabezas en esos cadáveres. Me fijé entonces en el gran machete que llevaba la bestia que tenía en frente, pero sobre todo en la sangre que caía de este - Oh, mierda - El ruido de lo que parecía una explosión llegó a mis oídos, y venía desde el sitio en el que se encontraba aquel feo hombre. Corrió hacia el pelirrojo, supongo, porque lo único que vi fue como dio un gancho al aire. Tenía que tener cuidado para que no me pasara algo parecido. Sabía a la perfección cuál era la distancia máxima a la que podía acertar a un blanco, y mantenerme al límite era cuanto menos arriesgado.

No me dio mucho tiempo a preocuparme por ello, porque el tipo que estaba a mi lado dio un grito que casi me deja en el sitio - Uf... uf - trataba de respirar despacio para calmarme cuando el tipo del machete se transformó en humo - ¿Qué cojones ha sido eso? - Había visto bombas de humo con anterioridad, pero ninguna que tuviera forma de perro hambriento y que echara a moverse. Pero, parecía que por mucho miedo que diera era una buena noticia, porque lo único que se interponía entre el ascensor y yo acababa de hacer puf.

Guardé mi rifle y corrí sin perder un segundo los 10m que me separaban de aquel ascensor, la única vía de salida (aunque tampoco me había parado a buscar otra salida, he de decir). Me acerqué al cuadro de mandos del ascensor, esperando que me permitiera salir de aquel lugar - Laboratorio, sala de control, cuartel general, celdas... - comencé a enumerar los pisos, soltando una risita - Mira, ahí estaba yo, IS IS IS - seguí mirando - Sala de mucho texto, biblioteca - arqueé una ceja - ¿Quién iría a una biblioteca? Beh - seguí mirando, no había tiempo que perder. Aunque aquella estatua del oso con gabardina me ponía muy nervioso. Después del gigante que hizo puf, solo me faltaba que el oso también echara a correr con los otros. O peor todavía, que me llamara señor como el feo ese - Ya verás, como me vuelva a llamar señor le pego un tiro en el pie por listo - seguí mirando botones - Entrada, ¡este! - pulsé con todas mis fuerzas, para darme cuenta después de que me hacía falta una tarjeta de acceso - Joder, y seguro que estos no tienen - una pésima maravillosa idea cruzó mi cabeza entonces - Pues se la robo al pelirrojo

Salté del ascensor en dirección a aquel espadachín de pelo rojo, corriendo hasta pararme a 30m de distancia. Tampoco era tan tonto como para ir de cabeza. Pensaba esperar mi turno y hacerme con esa tarjeta para salir de aquí - Y según esté fuera me monto un mazo nuevo IS IS IS IS, que el de las ratas he escuchado que está bien IS IS IS IS



Info
#44
Mis músculos se liberaron completamente de su tensión que evitaba que me moviera y respiré. Como era lógico, Ashura se encargó de cortar la cabeza a ambos soldados sin poder mediar palabra. Moví los hombros con un gesto rotatorio y mis omóplatos crujieron liberados de su petrificación. Miré a mi alrededor, hacia arriba, buscando algún nido desde donde se hubieran originado los disparos que habían acertado en los marines que nos escoltaban hasta allí abajo, donde Rapax seguía luchando. No lo encontré. Miré al suelo defraudado de mi visión y allí lo hallé. En el ascensor, un pequeño ser de cabeza clara y con lo que parecía una cola. Espero que el veneno no me dejara alucinaciones. No quería empezar a hablar con un coco como nuestro capitán. Nota mental, si salimos de esta, programarle una cita mensual al demonio humeante en psicología. Me volví a centrar en el combate que estaba en curso, comprobando de reojo si pequeño hombrecillo seguía allí de vez en cuando. Tenía que analizar la situación antes de lanzarme como un descerebrado-gin a atacar. El hombre pelirrojo, claramente "el nuevo capi" del que hablaban los soldados había parado un terremoto de mi compañero. Esto no iba a ser nada fácil. Además aquella espada me daba mala espina por alguna razón. Tampoco esperaba mucho de las acciones de Ashura, pues si le invade la ira y sed de sangre, la cual tras un buen rato colgando en mi cuello había despertado hacía tiempo, no se iba a poner a pensar en cómo atacar. Podría haberme dejado a los soldados a mí y no revelar su posición. Ni siquiera su presencia, pero el numero de combatientes estaba ya bien claro. Tenemos ventaja numérica, pero en potencia no se yo si podremos hacer algo. ¿Por qué bajo tierra? Ahora que controlaba mi cuerpo en modo Sulong tenía que verme sin posibilidad de ver la luna. Mierda. 

La distancia era demasiada. Tenía que acercarme. Me cubrí, con los pulgares apoyados en los dedos índice y corazón esperando un ataque al que poder reaccionar y me fui acercando mientras observaba con atención cada movimiento. El agua a nuestro alrededor era un verdadero fastidio, la verdad. Nos limitaba bastante. En ese instante ocurrió algo que no esperaba. Rapax atrapó sus manos. Parecía que tenía resistencia. Más de lo normal en un humano, pero no tanta velocidad como el pirata de pelo blanco que lo enfrentaba. Al ver aquella escena avancé decidido hasta quedarme a ocho metros de Ashura, quien, sorprendentemente, aún no había dado ningún tajo al marine que quería matar a su subordinado. Ashura necesitaba ayuda. ¿Qué cojones le estría diciendo el coco para demorarlo en su masacre habitual? Corrí entonces, viendo que la posición del grupo era ventajosa y requería, ahora sí, de acciones rápidas y decisivas. 

Información del turno
[Imagen: 6BbPnnH.png]
#45


Este maldito gigante asesino es rápido.
¿Cómo ha podido defenderse de mi ataque sin Haki?.
Hablando de Haki, aquí viene otra vez, lo siento, va a agarrarme la muñeca, lo siento, tengo que evitarlo.
Mierda, me ha atrapado. Viene a por la otra, vamos muévete.
Mierda. Me tiene completamente a su merced.

Qué humillante es esto, me tiene agarrado como un muñeco, ahora soy yo el que esta paralizado, tengo que protegerme, usare el Haki de armamento también en mi.

Por muy grande que sea soy mas fuerte, tengo  que liberarme, se que puedo hacerlo, solo debo concentrar toda mi fuerza en un movimiento para hacerlo ¿ A donde me lleva?  Siento otra presencia. Hay alguien mas aquí, es peligroso, muy peligroso, jamás desde que puedo sentir las almas de los seres vivos había visto un aura así, es pura desesperación e ira. Solo busca acabar con todo. ¿Hay alguien peor que Rapax en esta sala?

No tengo tiempo para pensar, Va a tacarme, seguramente a la cara. Concentra tu Haki. 

-*Arg*

Podría haber sido peor, aun así, ha dolido. debo de mantener todos mis sentidos en la pelea y tener cuidado con esa otra aura, las cosas se están poniendo feas, pero no me voy a rendir, todavía tengo un montón de cosas que enseñarles a estos hijos de puta. Hay dos posibilidades aquí, o salgo yo de aquí con estos cuatro apresados, o caemos todos. Y no me apetece morir frente a esta panda de psicópatas. 

Me he enfrentado a gente peor, ese tal Finn.. Ojala hubiera sido yo quien me hubiera ocupado de el. Es hora de resarcirme, salvare esta base y esta investigación, demostrare que merezco el rango de capitán y todo lo aprendido estos años. 

Rapax estaba ahora confiado, se había permitido alguna bravuconería incluso, sabiendo que tenia a su compañero cerca de mi. Voy a enseñarle que conmigo no se juega.  Podría haber utilizado mis piernas para cubrirme de ese golpe en la cara y estoy seguro de que no me habría hecho un rasguño, pero ahora que me tenia indefenso y que se creía tan poderoso, quería que sintiera la abismal diferencia de poder que existía entre el y yo. Me había sorprendido y había tenido un golpe de suerte, pero si ese era todo el daño que podía hacer con su extraño poder, no iba a poder derrotarme. Seguía aferrando mi querida Masamune con mi mano izquierda, pronto contratacaría. 

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|Hablo/"Pienso"/Narro|
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 6107 - 327 = 5780
Energia: 3118 + 23 = 3141
Espiritu: 1310 - 95 = 1215
#46
Rapax traía colgando aquel matojo de pelos carmesí como si de una presa se tratara. Paro justo delante de mi, y después de recomponerme y ver como Rapax había acertado de lleno actué. Moví mi espada con hostilidad y ataqué.

Clavarla por la espalda es de maricón, supongo que habrá gente que me odiaría por esas palabras, aunque no veo a nadie odiarles por gustarles los maricones. En realidad me la chupa, aunque eso es de maricón también, aunque... igual yo también soy maricón, porque voy a clavársela por la espalda. La zorrita espadachín colgaba como un muñeco agarrada por las muñecas, no parecía resistirse en sobremanera, igual había perdido ya toda la voluntad. ¿Dónde había quedado la gracia con la que había atacado a Rapax? Bueno primero la puta y después el insecto, el cual esperaba que no hubiera salido por patas. Era un gusto saber que en realidad Eaa no nos había traicionado, la verdad que me hubiera sentido muy... Decepcionado. Un enemigo desprotegido, que me da la espalda, que ni si quiera se ha dignado a atacarme también me decepciona, por eso lo mejor en estos casos es actuar con

- Desdén - Emití un espadazo hacía la zona lumbar de aquella rata rojiza. Utilizando mis capacidades con la espada y mis destreza para que en caso de que esquivara el golpe ella, mi corte no golpear a Rapax en el proceso. Ya le habían pegado una hostia, no quisiera ser yo quien lo enviara al otro mundo, ¿o sí? Sonreí con malicia. Normalmente cuando usaba aquel golpe mis enemigos caían postrados ante mi, les recordaba su lugar en el mundo. Nadie esta por encima de la muerte y yo como su digno vasallo debo de recordarles su sitio. Es por eso que lo emití hacia la zona lumbar, para que en caso de que mi golpe diera de lleno su centro de gravedad tirara de ella hacia atrás y cayera de espaldas hacia mi. ¿Qué pensaría cuando abriera los ojos y lo primero que viera fueran mis santos cojones colgando sobre su frente? Daría lo que fuera por estar en su mente y saberlo. 


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Bélico


ASHURA - INVENTARIO
[Imagen: 51pnN8x.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5287 + 0 = 5287
Energia: 3029 - 87 = 2942
Espiritu: 720 + 0 = 720
#47
Mis instintos más primarios, los del animal carnívoro, el depredador, los mismos que me habían enseñado a ocultar para ser un mink "civilizado" y decoroso, que no se metía en problemas. Esos mismos instintos que ocultaba en lo más profundo de mi psique con una jaula para que no salieran. Los mismos que habían hecho una especie de pacto conmigo aquella noche de luna llena, cuando por fin pude controlar el estado más primitivo de mi raza, el Sulong. Ahora esos instintos me gritaban y rugían desesperados dentro de esa jaula imaginaria. Se acercaba el momento de atacar y mi sangre ebullía de emoción, pese a que por fuera solo se viera a ese oso polar bípedo y bien vestido tan tranquilo como siempre. Ben Power, el mink oso polar que no mostraba lo que sentía con una cara seria y decidida siempre. Nunca se altera por fuera, no deja ver la emoción que lo embarga al comienzo de cada batalla. Rapax tenía al enemigo en volandas, frente a Ashura, el cual me tapaba ligeramente la vista, pues se interponía entre mi presa y yo. Quería gritar que se apartara. Que yo también quería un trozo de carne al cual hincar el diente. Que no solo ellos podían divertirse y que la sed de sangre también torturaba mi mente al punto de querer enloquecer. Pero no podía gritar. Menos aún a mi capitán, el cual me mataría si lo abandonaba. Lo único que me había hecho unirme a aquel degenerado. Una batalla contra el subordinado al que mató el que ahora es mi compañero. Pero eso había cambiado. Finalmente había un vínculo entre nosotros. Respeto, inquietudes parecidas, misma forma de querer destruir el mundo, simple interés. No estoy seguro, pero ahora somos compañeros.

Finalmente Ashura atacó la espalda del marine pelirrojo, allí colgado como un trozo de carne, en manos del enorme Rapax, el cual no lo soltaba, ni él parecía poder soltarse por sus medios. No dije nada. Ante esta tripulación de locos psicópatas, solo había una forma de que el enemigo, el capitán de la marina nos entendiera. Una Norotomía. A los veinte metros que nos separaban la espalda de Ashura, la calamidad y yo, choqué mis peludos puños y empezaron a salir unas chispas. Mis músculos se tensaron y la electricidad estática de mi pelo se hizo visible. El electro estaba activado. Corrí, tanto como nunca había corrido, calculando a la perfección cada paso que daba. La seguridad de cada movimiento era tremenda. Al llegar a la altura de mi capitán no me detuve. No había tocado en mi vida a ese puto demonio. Lo atravesé convirtiendo en humo su cuerpo y aparecí justo a la espalda del enemigo. era el momento. Ambas manos con los pulgares unidos al los dedos corazón y anular, con los meñiques e índices listos para estirarse en el momento de conectar con la carne del enemigo. El momento llegó. Mis manos acabaron cada una a cada sien del marine al que Rapax asía con ambos brazos en alto. Un chispazo destelló en la sala desde donde estábamos los piratas Mushoku y rebotó en las paredes de la enorme estancia. Me alejé entonces diez metros de ellos, hacia la derecha de mi capitán, izquierda de Gin. Mis dedos se relajaron para no seguir generando fotones Norama y me quedé en guardia, perparado para el siguiente ataque.

Información del turno
[Imagen: 6BbPnnH.png]
#48
Leyenda (Guía de color)


El tipo de pelo blanco levantó al pelirrojo como si fuera un saco de comida de perro. Bueno, pensándolo mejor, más que un saco parecía que estuviera recogiendo una toalla en la playa para volver a colocarla en el suelo. El gigante cornudo no tardó mucho en darle un tremendo machetazo por la espalda al tipo. Era un movimiento bastante rastrero eso de pegar a alguien por la espalda, y más todavía cuando alguien más le está sujetando para que no pueda defenderse.

No voy a negar que yo lo he hecho alguna vez. Lo de disparar a alguien por la espalda, no lo otro. Pero si lo haces desde una distancia suficiente no está tan feo, he de decir. Eso se llama ser un buen tirador. Pero si vas a pegarle un puñetazo o a clavarle un cuchillo que parece que has usado para cortarte unos buenos filetes de roca madre, hay algo que a la gente le suele importar mucho. Hogar, creo que se llamaba. A la gente le gusta pelear en igualdad de condiciones, pero en un hipotético y para nada posible enfrentamiento entre el tipo ese de negro y yo, para estar en igualdad de condiciones deberíamos estar como poco a treinta metros de distancia el uno del otro. Algo así a como estamos ahora. No me malinterpretéis. Seguro que es de esos que se pegan con monos para decir: Mira, Yo fuerte. Así que no tengo dudas de que aguantaría unos (cuantos) tiros sin ningún problema. Y yo la verdad es que estoy algo mayor para que me decapiten, que luego me duele el cuello. Además. Él puede hacer puf y hacerse humo.

Pero este no era momento para justificar que no había nada de rata en mantenerme lejos en una hipotética pelea que no se iban a dar nunca, pues de repente apareció un destello. Se dirigió hacia el pelirrojo, y tras un destello que me hizo parpadear, vi ahí de pie al oso de antes. Pero ahora encima brillaba como si le envolviera un aura extraña. Era extremadamente raro que aquellos tres se hubieran puesto de acuerdo para cebarse con el marine. Me daba hasta un poco de pena, a decir verdad.

Pero no tenía tiempo que perder. Por un momento había olvidado lo que estaba haciendo allí (como para no, después de lo que había visto, pues cada cosa era más rara que la anterior). Aproveché todo aquello para moverme, escorándome hacia el lado izquierdo. No iba a disparar por la espalda al pelirrojo, que aunque estuviera más que justificado, el hecho de estar pegando entre tres al mismo tipo no era lo más bonito del mundo. Aunque, a decir verdad, lo único que quería era poder acercarme sin peligro y robarle la tarjeta (y posiblemente algo más, pero eso dependería de lo que tuviera encima)

Por ello y mientras recorría los diez metros que me separaban de mi nueva posición de disparo, aproveché para quitar la bala de mi querido Whistle y cargar una mejor. No quería quedarme corto. Pensaba reventarle la mano al amigo. Sin la que parecía su mano buena, seguramente no pudiera rebanarme por la mitad, y lo mismo hasta estos dejarían de pegarle, porque, ¿quién es tan rastrero de pegarle a un manco?

Apunté y disparé. Un silbido y la bala viajó hasta la mano izquierda del capitán, alojándose casi a la altura de su muñeca. Clack, clack. Una bala nueva. Casquillo rebotando en el suelo



Info

Off
#49
El marine, aún estando apresado como le tenía, era rudo. Tenía un espíritu de autopreservación indudable, pues estando en un escenario tan adverso, pude ver cómo su expresión cambió al recibir mi rodillazo en la cara. Lo que es más aún, pude sentir que no era un cuerpo normal el de aquel tipo. Mi rodilla estaba chocando contra algo más metálico que orgánico. Sin embargo, cuando bloqueé su ataque antes, sus brazos eran completamente normales... ¿Estaba usando acaso alguna técnica extraña?

Luego de que le atacara, pude ver el inconfundible humo del capitán demonio acercarse y, al son de "desdén" le atacó con una precisión quirúrgica, la misma que alguna vez usara contra mi en aquella playa, demostrándome que no me mataba simple y llanamente porque no quería. Luego de aquel corte, un resplandor y los pisados pasos de nuestro doctor resonaron en el suelo de aquella instalación. Ben había hecho lo propio y venía arremetiendo a una velocidad sorprendente contra nosotros. Sonreí al ver cómo no le importó un carajo que Ashura estuviera en su camino y le atravesó. La visión del enorme oso con gabardina saliendo de una enorme nube de humo era imponente (aunque la gabardina le seguía quedando muy curiosa). Se acercó y con sus manos en esa curiosa posición que un par de veces hubiera usado contra mí, le atacó.  Yo sé muy bien lo que pasaba cuando esa técnica te tocaba. Incluso podía no llegar a herirte, pero si aquellas partículas que salían de sus puños te tocaban, estabas jodido.

El enorme oso polar retrocedió y escuché entonces un Boom! Alguien había disparado un arma y había dado en el brazo en el que Cucarashi Sérpico sostenía la katana con que me había herido antes. Busqué con la mirada, para darme cuenta que por allá a la distancia, el señor Kronk estaba recargando un pequeño rifle. Aquello me sorprendió. No me esperaba que alguien de su edad tuviera unas aptitudes y una precisión así. "Qué no daría para llegar a su edad así de lúcido" pensé para mis adentros.

No podía quedarme atrás. Este marine no iba a tenerla tan simple luego de lo que me había hecho. Sin dejar de apresarlo en ningún momento, esta vez apunté a un objetivo más doloroso que su cara. Extendí más mis brazos y puse al marine de cabello sedoso y manejable en la posición apropiada para que, con un puntapié de mis relucientes Patea-Suelos, estas pasaran a convertirse en las Patea-Huevos. Te lo dije, pequeño Marine: Esto pudo haber sido menos doloroso-Gin

Entonces le propiné un puntapié a toda potencia, por supuesto, cargado con una burbuja sísmica en mi pie, que al impactar sus areas blandas rompió el aire (y algo más) con un sonido equivalente al de un trueno cuando desgarra el cielo. El aire se agitó tras de él. Por suerte, el único que se vio envuelto por aquella onda de choque fue Ashura, a quien esto no le hacía ni cosquillas. Entonces, Otro trueno. Un segundo puntapié en el mismo sitio. Un "nomeolvides" Como diría mi santa madre, Mira cuando me volteaba la jeta a cachetadas por portarme mal. Un segundo impacto y otro retumbar igual de potente a las gónadas de la "justicia"

Recordé entonces que mi capitán estaba atrás del marine y bueno, aunque no le hace daño físico, sí que debía mosquearle un poco que le estuvieran distorsionando el humo como si no tuviera sentimientos. Perdona, Demonio - le dije entonces- No era mi intención.

Contenido Oculto




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Karmas Relevantes


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Frutagura no mi

Inventario
[Imagen: GGT7d9e.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4588 - 50 = 4538
Energia: 1729 - 176 = 1553
Espiritu: 720 + 0 = 720
#50


Forcejear contra la fuerza de aquel animal no me serviría. 
No quería utilizarla tan pronto, pero tenia poco tiempo, ya habían pasado al menos 5 minutos desde que hable con control y estaba en inferioridad numérica, un gigante, un tio aun sin identificar sediento de sangre, el Panda Mink seguramente también estaría ya libre del veneno paralizante y el tonttata preso, eran demasiados enemigos para mi solo. Si alargaba mas su uso acabaria muerto, sentia la sed de sangre del ser que estaba a mis espaldas preparado para atacar, para buscar sangre.

No espere mas, mordi la pastilla que habia guardado debajo de la lengua y senti como la fuerza inundaba mis brazos y los hacia mas fuertes y peludos, como los de un gorila. con esa fuerza extra, me libere de aquel gigante  que no pudo mas que abrir sus manos cuando las mias se convirtieron en la de un gorilas, para después realizar un salto lateral ascendente en el aire gracias a mi Geppo esquivando un ataque por la espalda lleno de ira homicida de lo que fuera que estaba detrás de mi y desplazarme 20 metros, al liberarme sentí que una bala pasaba silbando cerca de mi. Aumente mi Haki de observación 20 metros mas en el aire y pude sentir desde donde venia el disparo, era obviamente el Tonttata de la prisión y ese disparo seguramente iba dirigido a mi brazo, no al pirata junto al que huía. Lo primero seria encargarme de el a distancia para después centrarme en el resto.

Si no hubiera salido de aquel agarre y utilizado la S.E.E.D habría salido mal parado, pero era el momento de actuar y no de pensar. Volví a imbuir mi arma en Haki, agarrándola fuertemente con mis dos manos  y realice otro rápido impulso 17 metros detras del Tonttata con pinta de señor anciano y descender sobre el utilizando de nuevo angel caido, aprovechando que estaba recargando el arma, para caer sobre el pequeño ser por su espalda, quedando en guardia y pudiendo ver ahora la situacion.

 El Mink ya podía moverse y junto a Rapax había un demonio gigantesco de la raza de Karlglass que supongo que es quien me quería impactar por la espalda. Las cosas se ponían feas para mi, no podía cancelar la orden de control y eran muchos enemigos. El tiempo se me acababa poco a poco. 

resumen

bélico

gastos
|Hablo/"Pienso"/Narro|
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5780 + 0 = 5780
Energia: 3141 - 217 = 2924
Espiritu: 1215 - 195 = 1020


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