[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 13 - Saint Fermín
#11
Tras las presentaciones y los comentarios entre el nuevo y recién formado cuarteto, Panda comenzó a caminar en dirección al encapuchado que había llamado su atención con el Kenbunshoku, tratando de apartar a la gente en su trayectoria y siendo seguido por Kisuke. Las gentes continuaron caminando y moviéndose, y esto hizo que Zorak y Comilón perdieran de vista a sus dos compañeros, pero nada que pudiera suponer una amenaza o un peligro.

Cuando el Panda consiguió acercarse lo suficiente al encapuchado, pudo visualizar de perfil su mandíbula, más concretamente su mentón y sus labios, revelando una cara aparentemente plagada de cicatrices, y llevándose la mano metálica para agarrar su capucha por el pico frente a sus ojos - Te encontré, Panda - dijo una voz que sacudió el alma del mink. Un fantasma del pasado. Un mal recuerdo del que había estado tratando de escapar. Algo tan inverosímil que parecía una mentira, una ilusión.

Entonces el encapuchado salió corriendo empujando a un hombre hacia su derecha. Este hombre tropezó y chocó contra otro aun más a su derecha, que llevaba apiladas dos cajas, una encima de la otra, y estas cayeron entre Bambú y Kisuke. El encapuchado había salido corriendo y se escapaba del mink, quien si quería alcanzarle, tendría que correr detrás de él. Por su parte, Kisuke vio caer delante de él dos cajas de metro de alto por metro de ancho y metro de profundo, de madera clara, que al impactar contra el suelo se habían abierto y habían desparramado varios kilos de frutas, concretamente peras - ¡Eh capullo! - gritó el que portaba las cajas - ¡Más cuidado! - añadió, mirando en dirección al fugado y agitando el puño de rabia hacia el cielo, dándole la espalda a Kisuke, quien, si prestaba atención a las frutas, podría ver que una de las peras estaba completamente ennegrecida y llena de espirales extrañas.

La turba se sorprendió con el ruido de las cajas, pero enseguida cambiaron su atención hacia donde estaba vociferando el hombre: el encapuchado que corría y huía. Alternaban su mirada entre aquel prófugo y el gran panda incrédulo, tratando de comprender qué pasaba, si había habido un robo, el inicio de una pelea, o algo completamente diferente.



Información

Apariencia de la fruta
  Responder
#12
De primeras me pareció muy seca la forma en la que Kisuke se refirió a mi, me llamó “Mister Panceta”, que poco educado, yo que solo quería pasar tiempo con otros minks, hacía muchos años que no veía a uno, no digamos hablar… En realidad había pasado el mismo tiempo desde que había hablado con uno, pero eso no era lo importante, lo importante era que había sido muy maleducado, incluso me había enseñado un poco de sus katanas, su compañero, el más grande, intentó relajarlo, diciendo que no era hostil, — ¡Claroink que no lo soy! — respondí al momento, pero aún así parecían querer deshacerse de mi, no entendía por qué, había intentado ser lo más amable posible con ellos, al menos el más grande había sugerido darme comida, ¿Comida gratis? No me iba a quejar, aunque sería mentira decir que la prefería a la compañía. Me quedé un poco atrás mientras el encapuchado más alto y el maleducado seguían avanzando, y el tercero de ellos, el más bajo de los encapuchados, saltó sobre mi hombro, esto me trajo una extraña sensación de nostalgia, ahí era donde Cithria solía ponerse cuando estábamos juntos, y había subido de la misma manera que ella solía hacer, de un salto.

Él parecía ser el más educado de todos, se presentó a él y a sus compañeros, siendo él Timón, un mink zorro, tenía poco pelo en la boca pero los dientes eran como los de uno, debía ser de esos que perdían pelaje por rascarse mucho; siguió con Pumba, el maleducado, que era un mink gorila calvo, que era curioso, cuando me fijé bien me di cuenta de que la complexión si que era la de un gorila, — Así que un gorila calvo, pobre, pasará frío en invierno… Oink. — gruñí suavemente al arrugarse mi nariz fruto de mi reflejo gorrino de ronquido esporádico y finalmente el más grande de todos era Simba, el mink oso panda, él era más amable que Pumba, pero también me quería lejos, aunque entendí el por qué de su comportamiento tan distante cuando Timón me explicó que estaban yendo a una fiesta de cumpleaños para sorprender a alguien, — Oink, ya veo, si os ven llegar conmigo la sorpresa se arruinará… Por eso Pumba y Simba no querían que estuviera cerca. — eso tenía sentido, por lo que fuera era el tipo de mink que solía llamar la atención, por lo que fuera. Timón continuó y dijo que si los ayudaba podía quedarme con un trozo de tarta, de nuevo, comida gratis, y encima con compañía, ese si que era un buen trato. — ¡Puedes contar conmigoink! — con determinación me giré, para buscar a Pumba y Simba, pero el caos reinaba y la muchedumbre alborotada me hizo perder de vista a los dos minks amigos de Timón, incluso desde mi altura era complicado distinguir dónde estaban exactamente. Miré a Timón, — ¿Dónde están tus amigos? — haberlos perdido de vista un momento y ahora no ser capaz de encontrarlos me preocupó, igual les había pasado algo malo.

Info
  Responder
#13
El grandullón había sido mucho más sencillo de engañar de lo que cabía esperar, por lo visto la falta de pelaje no fue impedimento alguno para considerar que en efecto eramos todos minks, bendita inocencia la verdad, pero esto nos daba un posible plan de fuga de ser necesario, que fuese tan palurdo hacia que me sintiera medio mal por abusar de una criatura tan claramente retrasada mental, pero que se le podía hacer la misión era lo primero y sobretodo esa gloriosa vía de escape si la situación se descontrolada de más, cosa a la que tristemente el grupo de los toros negros comenzaba a estar mas que acostumbrados.

"Justo por que pasa frío es que es tan malhumorado. No sé lo tengas en cuenta."

Le dije de forma tranquilizadora al gigantesco Mink gorrino, entendía a Kisuke pues habíamos pasado por lo mismo ambos y aunque era notablemente más inteligente que yo, en estos casos de picardía no sabía sacar todo el provecho de una situación y mucho menos tenía la maldad necesaria como para aprovecharse de alguien disminuido mental como era claramente el cerdo, bueno no era bueno ni para aprovecharse de alguien malvado para ser sinceros.

El gran gorrino comentó entonces sobre mis amigos, se me había ido completamente de la cabeza el hecho de que Panda estaba siguiendo a alguien y cuando giré la cabeza no era capaz de distinguirlos entre toda la gente, mierda esto era malo, no debíamos separarnos es que acaso no les había dicho hace medio minuto que la misión era prioritaria? Me cago en las muelas que no tengo.

"Vamos a buscarles, yo busco por la derecha y tú por la izquierda , vale?"

Salté hacia el cinturón del mink y de ahí al suelo, para acto seguido comenzar a buscar a Kisuke y Panda entre la multitud, esquivaba gente como podía esto parecía Ballywood en rebajas, la zona pija claro el resto no teníamos para gastar en nada que no fuera esencial, como comida. Escuché a alguien gritar a mi izquierda y el ruido de cajas cayendo así que intenté poner rumbo hacia la zona de donde provenía el ruido, cosa nada sencilla debido al repentino volumen de gente hasta que choqué con una familiar espalda haciendo que cayera al suelo de culo, este debía de ser Kisuke sin duda pero no veía a Panda por ninguna parte, al final tendría que llamarle por den den mushi y estaba seguro que uno de esos caracoles blancos llamada demasiado la atención, me puse en pie mientras sacudía el polvo de mi culo.

Resumen

Inventario

Karmas
  Responder
#14
A pesar de las palabras de Panda, Kisuke no tenía ganas de seguir prestando atención al enorme marrano. Estaba cansado de que todos sus planes se fuesen al garete por emboscadas y ataques sorpresa, o por coincidencias, como pareció que fue el ataque de los cazarrecompensas, y por eso no tenía ningún interés en mostrarse amistoso con el gran cerdo. Escuchó vagamente como Zorak intentaba ganarse a aquel cerdo gigante, ocultando sus auténticos nombres y llamándose Timón, al propia Kisuke, Pumba, y a Panda, Simba.

"¿Qué coño estás haciendo Zorak? Ese bicho es un imán de miradas."

No lo dijo en voz alta, pero sabía que sería inútil; seguro el mestizo había ideado algún tipo de retorcido plan, pero el no estaba de humor, estaba demasiado tenso, habían estado demasiado tiempo lejos de la "civilización", y estaba realmente un poco paranoico. Quizá en otra situación, habría hecho más esfuerzo en mostrarse amable, pero, en verdad, aquel enorme ser era capaz de llamar demasiado la atención y, dado que sus recompensas habían incrementado bastante, no era el momento de ser despreocupados yendo como si se paseasen por Ballywood, al fin y al cabo, estaban en un punto clave del Grand Line.

"¿Qué cojones está haciendo Panda?¿Qué ha visto?"

Estaba tan centrado en seguir a Panda que no notó que el tipo al que parecía perseguir, empujó a un hombre que chocó con otro al que se le cayeron unas cajas enormes de fruta justo en el momento que pasaban Don Bambú y Kisuke, separando al antiguo pescador y al mink panda. El contenido de las cajas se esparció a los pies del capitán Kageyama, y se inició una discusión verbal entre los dos hombres que chocaron, pero Kisuke se quedó mirando un instante una de las frutas que vio. Tenía la morfología de una pera, aunque era de color negra y tenía un motivo en espiral. Aquello solo podía significar una cosa.

¡¡Joder!! Una Akuma no mi, no hay duda.

Rápidamente se agachó, recogiéndola y metiéndola en su bolsillo, pensando en qué fruta podría ser aquella, que habilidad escondería, y trató de rodear las cajas intentando llegar hasta el mink, del que no sabía si seguía allí, puesto que las cajas habían hecho de pantalla entre ambos revolucionarios. Realmente Kisuke no había barajado nunca convertirse en usuario, pero teniendo en cuenta lo vivido últimamente y que sentía que necesitaba algo más para incrementar su poder, aquella podría ser la clave para aumentar su capacidad bélica. Tras superar las cajas vio un poco más adelante de él, a unos cinco metros a Panda, así que recordando el nombre que le había dado Zorak al presentarlo al cerdo gigante le llamó:

-Simba, ¿qué estás haciendo?

resumen de turno

karma

off

inventario
  Responder
#15
Cuanto más se acercaba al encapuchado de aura familiar más podía entrever sus facciones a través de la capucha que llevaba puesta. La forma de su mandíbula le parecía conocida, pero lo que sin duda saltó todas sus alarmas fue la gran cantidad de cicatrices que tenía en su rostro. Sólo conocía a dos personas que tuvieran el rostro cicatrizado y sabía a ciencia cierta que una de ellas no podía ser, porque Don Bambú sabía reconocer a sus enemigos mortales, sobre todo a los que se ha encontrado hacía tan poco. La voz del desconocido impactó contra él como si de un jarro de agua helada se tratase. Panda tiritaba del nerviosismo ante una revelación que planteaba una infinidad de preguntas a mayores de las que la situación había generado en un primer momento. El encapuchado conocía su apodo, su voz era familiar, su nivel de poder era similar y sus cicatrices extremadamente parecidas a las de su viejo amigo. Si era o no cierto que se trataba de él, Don Bambú no podría saberlo hasta alcanzarle.

Y le alcanzaría.

Porque incluso aunque se encontrase en una peligrosísima misión Don Bambú no podía darle la espalda a lo que quizás fuese su viejo amigo. El encapuchado salió corriendo provocando una reacción en cadena que resultó en la caída de unas cuantas cajas y quizás en el inicio de alguna disputa, pero Don Bambú no se quedó para apreciar las consecuencias aquel acontecimiento. Inmediatamente el mink salió corriendo detrás de él, persiguiéndolo a través de la multitud y haciéndose paso como buenamente podía. El panda era grande, eso era innegable, pero tan grande era como fuerte, de modo que los pobres desgraciados que se encontraban en su camino llegaron a entender cómo se sentían las víctimas de un rinoceronte. Procuró no matar a nadie, eso por descontado, pero no se preocupó de sus magulladuras. La voz de Kisuke le llegó desde la distancia. —¡Tengo que alcanzarle por todos los medios! —Fue todo lo que logró articular antes de ganar más distancia. Habían llamado muchísimo la atención, eso desde luego. Habría un precio a pagar después de aquel desastre. Pero Don Bambú siempre estuvo dispuesto a pagar cualquier precio por recuperar a su amigo.

Resumen


Inventario


Técnicas y gastos
  Responder
#16
La incredulidad del mink panda le hicieron perseguir lo que él creía que era la sombra de su pasado y lanzarse sin miramientos, aparte de un leve aviso verbal, hacia aquella figura misteriosa que huía corriendo como alma que llevaba el diablo, más de lo que Panda podía alcanzar sin un sobresfuerzo, pero manteniéndolo localizado gracias a su haki de la observación. Las aguas del destino se arremolinaban en un baile fatuo que avecinaba un reencuentro predestinado pero, realmente, no deseado por ninguno de los dos. Ambos corrieron esquivando las personas del lugar, se aventuraron por distintos lugares y acabaron llegando al manglar número dieciocho, a un claro de cincuenta metros de área que servía de cruce entre diversos caminos, otrora repletos de transeúntes, ahora completamente en soledad. Al detener su marcha, quedó de espaldas y se giró despacio para encarar al panda, que sabía que lo perseguía.
- Ven - se limitó a decir, llevando su brazo robótico hacia el pico de su capucha.

Kisuke se guardó aquella extraña fruta, notando que estaba impregnada de un fino polvo oscuro y arenoso que le manchó la mano. Sabía que eso era una Akuma no mi, pero no podía determinar qué tipo de fruta era, o cual era concretamente. Eso descartaba que fuera una fruta del tipo Paramecia, o una Zoan sencilla, frutas que el erudito ex-pescador podría descifrar con un buen vistazo, y habría la posibilidad ante un poder aun mayor y desconocido. Un poder que, en las manos adecuadas, podría traer un cambio drástico en las piezas del tablero. Un poder que parecía haber elegido a Kisuke.

Comilón permaneció en su lugar, buscando desde la perspectiva de su altura a los dos miembros que se habían perdido en la muchedumbre, tratando de afinar la localización de ambos, pero sin dedicar el tiempo suficiente sólo pudo ver gente moviéndose por doquier. Un fluir de personas dificultaba aquella tarea, pero no la hacía imposible, y al menos no se había desplazado por lo que - aunque fuera dificil dado su enorme tamaño - no se había perdido.

Zorak por su parte, no contaba con tanta suerte, porque tratando de adentrarse entre el gentío sin tomar precauciones o tratar de localizarlos antes aprovechando la altura que tenía encima de su nuevo amigo, se perdió entre los manglares y sus pasos - y los empujones de la gente - lo llevaron a duplicar el número que sus pies pisaban, llegando al manglar veintiseis, consiguiendo salir de la turba en el peor momento y en el peor lugar posible, contemplando como una rana destrozaba a espadazos a unos tipos que estaban golpeando a un luchador enmascarado. Tras ellos, cuatro criaturas de diversas formas y razas.

El grupo se había dividido en una zona hostil y peligrosa. ¿Cómo solventarían los Toros Negros este problema tan variopinto? ¿Conseguiría Bambú descubrir quien era el objetivo? ¿Aceptaría Kisuke su destino? ¿Podría Comilón reencontrar a alguno de ellos? ¿Qué pasaría con Zorak?.



Información
  Responder
#17
Kisuke no fue capaz de reaccionar ante la persecución de Panda, que se perdió entre los edificios y la multitud. Ahogó un juramento y sacó un cigarro, tocando ligeramente al buscar el mechero en su bolsillo la fruta que había cogido. Empezó a fumar y se giró a su espalda intentando localizar a Zorak, pero solo vio en la distancia la mole del gorrino, Comi o algo así había dicho que se llamaba, si no recordaba mal. De nuevo frunció el ceño y maldijo para sus adentros.

"Me cago en la puta... Acabamos de llegar y ya estamos por separado."

Por otra parte, la imagen de la fruta no se iba de su mente. Llevaba tiempo pensando que sus habilidades actuales y su poder no eran suficiente. La derrota contra los cazarrecompensas y su papel lamentable en el rescate de Zorak y la destrucción de aquel escuadrón de la marina, le habían sembrado en el corazón muchísimas dudas sobre sus capacidades. Y ahora, ante sus narices, hacía aparición una fruta del diablo. La sacó discretamente y la observó unos segundos intentando reconocerla, pero no era capaz de discernir que tipo de fruta era.

"Todo lo que he leído de estas cosas es que dan poderes, ya sea alguna habilidad concreta como las paramecias o transformaciones en animales, ya sean prehistóricos o actuales."

No tenía claro si quería perder su capacidad de nadar, pero aquello no podía ser casualidad, el destino le había puesto ante sus narices una oportunidad de mejorar su poder, de hacerse más fuerte, y, a cambio, perdería la capacidad de nadar. No era un precio tan elevado como pudiese parecer, y los beneficios podían ser increíbles, además que si resultaba ser una fruta inservible para él, que no pudiese sacarle provecho, eso tampoco le iba a hacer más débil.

"Espero no arrepentirme en el futuro de esto."

Y, acercando su mano con la fruta a su boca, la devoró de tres bocados. No la masticó mucho puesto que una mueca de asco se instaló en su cara con el primer bocado y sintió como si una arena asquerosa estuviese en su boca. Tras tragar el último trozo, tosió como cuando se pasaba de la raya fumando algún día de borrachera y se levantaba con resaca.

-¡¡Cago en Dios, sabe a puta mierda!!

Había leído sobre aquello en algún libro pero no imaginaba que fuese hasta ese punto. De momento no iba a servirle de mucho, puesto que ni sabía lo que hacía aquella fruta, pero tras dar unas caladas más al cigarro para quitarse ese sabor asqueroso de su boca, se encaminó hacia donde estaba la mole del gorrino. Tenía que aprovecharse de aquel infeliz, porque ahora mismo estaban en la peor situación, así que trató de ser amable y se acercó a pedirle ayuda.

-A ver Mister Panceta, nos hemos quedado tu y yo aquí solos, así que tenemos que buscar a Timón, Simba sabe cuidarse y nos puede encontrar fácilmente, voy a llamar a Timón a ver donde está, ¿me permites subirme a tu hombro para buscarlo desde las alturas?

Dado el enfado que tenía el antiguo pescador, aquello era lo más amable que podía llegar a ser, así que sacó el den den mushi blanco y llamó al de Zorak, esperando que su amigo no se hubiese metido en ningún jaleo y pudiese contestar a su llamada.

resumen de turno

karma

inventario
  Responder
#18
En cuanto Timón entró en la marea de gente también lo perdí de vista, de nada servía ser tan alto como una atalaya si mi vista no era lo suficientemente buena como para poder predecir el peligro o encontrar a gente, volvía a repetir los errores del pasado, y de la misma manera que hacía años volvía a quedarme solo, tal vez ese fuera mi destino, vivir solo, repudiado por todos y perdiendo a cualquiera mostrase el mínimo interés en conocerme. No aparté los ojos de la turba de gente mientras mis propios pensamientos e inseguridades me devoraban, este no era el camino del guerrero que Shupo me enseñó, junté palma contra palma, el ruido provocado por el choque de mis manos resonó más de lo que me habría gustado, aunque llegados a este punto, hacer el mayor escándalo posible sería bien recibido, no tenía enemigos y, en el mejor de los casos, Timón, Pumba o Simba me encontrarían, volví a repetir el gesto de palmeo una segunda vez, esta vez haciéndolo sonar incluso más alto, y mirando si alguien en la turba  que paraba a mirarme era alguno de los minks que había conocido, pero era demasiado fugaz, estaban demasiado metidos en su propia bronca como para prestar atención a mis palmadas, pero un rayo de esperanza se abrió paso entre la gente igual que el sol se cuela entre las nubes de tormenta para anunciar el final del vendaval, Pumba me había encontrado.

Me agaché para tenderle la mano mientras me explicó su plan, al parecer Simba podía cuidarse por sí mismo, por lo que la prioridad era encontrar a Timón, — ¡Puedes contar conmigo! Sube a mi mano, te traeré hasta mi hombro y nos pondremos en marcha, oink. — una vez subió a mi mano comencé a alzarlo para dejarlo a la altura de mi hombro derecho, mencionó que iba a llamar a Timón, pero en vez de hacerlo a gritos, que era lo que yo esperaba, sacó un caracolito chiquitito, como uno que había encontrado hacía años en mi isla, pensé que podría ser mi mascota, pero no reaccionaba a nada, a veces decía “puru puru” pero nada más. — ¿Qué es eso? Yo tengo uno pero creo que el mío está roto, noink hace nada. — Pregunté, disminuyendo mi tono a medida que la frase avanzaba para no molestar a Pumba, era más importante encontrar a Timón y luego buscar a Simba para poder darle la sorpresa de cumpleaños a su amigo.

Info
  Responder
#19

Kisuke decidió que unos segundos era suficiente tiempo de custodia para algo tan poderoso y codiciado como una akuma no mi, y presa de la ambición devoró la fruta en tres brutales mordiscos, arrepintiéndose al instante. O eso, o tenía un hambre como para comerse cualquier cosa.

Las sensaciones en sus papilas gustativas fueron algo que este humilde narrador preferiría no tener que contar, pero, el Revolucionario, ahora sentía el poder en sus raíles, la capacidad de cargar con todo, y la sensación de la velocidad que sólo un túnel otorga. Estaba completamente consumido por el mal sabor de aquel fruto infernal, pero no había marcha atrás - o si, si se reunía con cierto chamán - ya que la fruta estaba consumida y ahora era un usuario. Alguien que había estado tanto tiempo rehusándose a obtener un poder así, ahora había caído ante la tentación de ello, bien sea por su propia autopercepción o por las dudas sobre si mismo y sus capacidades.

Tras abandonar el gentío y dirigirse a su improvisado y nuevo compañero - al que trataba de dejar atrás - optó por dejar al mink oso en solitario y adentrarse a comunicarse con su más viejo amigo, Zorak, vía Den Den Mushi, pero aparentemente sin éxito. O al menos tardaba muchísimo en contestar, pero puede que si no cortaba la comunicación alguien acabase por responder a esa llamada.

Por su parte, Comilón parecía servir más de relleno que el que él mismo tenía, pues sus interacciones habían sido ignoradas o apartadas por sus propios compañeros y su gran tamaño era lo único determinante en su actitud y presencia. No se había movido y no había hecho nada relevante por los demás o por si mismo. Ahora le ofrecía la mano a su compañero para tratar de subirlo a su hombro. ¿Acaso iba a quedarse ahí sin hacer nada? ¿Ayudaría a Kisuke realmente? ¿Cuál sería el destino de este icónico nuevo dúo?



Información

Akuma no mi
  Responder
#20
Kisuke cayó de culo en el suelo sujetando el den den mushi blanco. No lo esperaba, desde luego, pero al ir a subirse en la mano de Comilón McBacon de un salto, sintió como si se "deshiciese" en un montón de partículas diminutas negruzcas y atravesó la mano del gorrino gigante, cayendo al húmedo y blando suelo del archipiélago Sabaody. El antiguo pescador estaba atónito, porque aquello solo podía significar una cosa, la fruta que acababa de ingerir era del tipo logia, y, como es lógico, no era capaz de controlar su poder y por eso era incapaz de subirse a la mano de aquel enorme porcino.

"Bueno, parece que esto llevará su tiempo para acostumbrarme a ello."

Se fijó en las manchas negruzcas y untuosas que dejaron sus partículas, concluyó que aquello tenía que ser hollín, como aquel que ennegrecía los ladrillos de las chimeneas tras un tiempo de aguantar la combustión de la leña. Aquello podría darle multitud de posibilidades, y estaba seguro que podría sacarle partido, pero lo importante ahora era reunirse, y agruparse. No le gustaba aquella situación y Zorak no contestaba para colmo.

-¡VAMOS, CONTESTA, MUÑONES.

Justo cuando acababa de pronunciar el apodo con el que se refería últimamente a Zorak, descolgaron, pero no fue la voz del mestizo la que le contestó sino una extraña y fría voz. Contestó con un improperio e insultando, puesto que había escuchado el apodo/insulto que había dicho Kisuke. Antes de poder seguir hablando, aquella voz se presentó como Ashura, aunque hablaba como si fuese estúpido, pero por lo que recordaba de los periódicos, aquel tipo era un pirata bastante despiadado y peligroso.

"Mierda, ¿en qué lío te has metido ahora, Zorak?"

Y sus sospechas las confirmó el propio Ashura, diciendo que estaba a punto de matar al anterior dueño, que Kisuke supuso que se refería al propio Zorak. En aquel momento, la vida de Zorak podía pender de un hilo por lo que sin dudarlo, empezó a hablar.

-Espera un momento, Ashura, ¿verdad? Supongo que tienes a mi compañero contigo. Soy Kisuke Kageyama, capitán del Ejército Revolucionario.

No sabía hasta donde podría contar a aquel sujeto tan peligroso, pero lo importante era que Zorak saliese de aquel embrollo lo más pronto posible. Si aquel tipo había conseguido derrotarlo, tenía que ser muy, muy fuerte, por lo que, si estaba acompañado de su tripulación no era buena idea entrar en un conflicto con ellos en aquellos momentos. Lo más importante era la misión, aunque pareciera que solo él recordaba aquel detallito.

-Estamos aquí en una misión importante y no queremos entrar en conflicto con ninguna banda pirata. Yo mismo iré a buscar a mi amigo, ¿qué es lo que quieres a cambio?¿Dónde estáis?

Sin colgar el den den mushi ahogó una maldición, mientras esperaba una respuesta. Aquello estaba yendo como el culo y ahora Zorak estaba posiblemente herido, Panda desaparecido persiguiendo a alguien y él estaba con un enorme cerdo a su lado. Tenía que actuar rápido, por lo que mientras esperaba se dirigió al enorme cerdo, para mantenerlo ocupado mientras el negociaba con aquel pirata.

-A ver, Señor Torrezno, Comi... o algo así te llamabas, ¿no? Necesito que vayas al barco nuestro, ¿sabes cuál es verdad? Allí necesito que prepares la cama de Zorak porque va a venir herido seguramente, así que déjalo todo listo para que esté lo más cómodo posible, ¿entendido?

Esperaba que aquel tipo hubiese entendido sus instrucciones, y, mientras esperaba la respuesta de Ashura, agitaba su pierna derecha contra el suelo con muchísima impaciencia, por lo que sacó un cigarro y lo prendió tratando de relajarse un tanto; aquellos instantes se le hicieron sumamente eternos al antiguo pescador.

resumen de turno

aclaración

karma

akuma no mi

inventario

off
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)