RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno (IV) Manglar 47
#11
¡Muy buenos días! Vaya siesta que me he echado, ¡como si llevara más de un año dormido! He visto que mis compañeros se están tomando un merecido descanso entre tanto viaje en Abyss así que a ver, ¿qué está pasando aquí? ¡Menudo lío hay montado! ¡Si parece el corral de Jolyne! Así que, mejor, recapitulemos primero los puntos clave que han dado lugar a esta particular situación:
  • Karl pide a Ben que se identifique y advierte a Tobías de que puede ser un pirata.
  • Ben empieza su mentira, al mismo tiempo que Tobías echa a correr hacia la posición que él indica, acabando a la espalda de Karl, orientándose hacia ella y soltándole una frase.
  • Karl se lanza a por Ben, casi al final de su discurso (matiza que lo hace cuando pregunta el mink si puede bajar las manos), declarando que pasa por encima de Tobías e interrumpe su frase.
  • Por otro lado, Tobías alega darle tiempo a recorrer los 35 metros a 209 de Agilidad antes de que Ben acabe de hablar y, por tanto, interrumpir las acciones de la semioni con sus dos técnicas.

Si bien es complicado estimar de forma exacta el timing y velocidad del discurso de Ben, se puede sacar en claro la resolución de este conflicto basándonos en la lógica. Siguiendo lo que menciona Karl en su petición:
  • En el caso de que Karl tuviera razón, Ben casi terminaría su discurso estando Tobías a medio camino. Karl se lanzaría a por el mink y pasaría por encima del vaquero, interrumpiendo su frase consecuente.
  • Por el otro lado, si seguimos lo que expone Tobías, en caso de que recorriera finalmente los 35 metros, por timing Ben, mínimo debería estar terminando su oratoria. Si a esto se le suma la frase que formula ya posicionado, y usamos la misma argumentación que Tobías expone, esto le daría un tiempo adicional a Karl para que se lanzara al ataque antes de que el pirata pudiera hacer nada.

Como veréis, aplicando la lógica y, en ambas situaciones, favorece el factor de que Karl comience antes su ataque. Por tanto, en este aspecto, dictamino que Karlglass, en el momento en el que va a arremeter contra Ben, Tobías aún no ha terminado su recorrido, cruzándose ambos y conectando la semioni su primer golpe. En ese momento, es cuando Tobías ya posicionado y lanza su técnica Overdrive, interrumpiendo el segundo ataque y atrayendo a la marine y, a mitad de camino, lanza su You Shall Not Pass, impactando de lleno.



Ahora bien, esto aún no ha acabado pues, en la última acción de Ben hay un problema, y está relacionado a la falta de especificación en su posicionamiento.
  • Cuando Tobías empuja con su You Shall Not Pass a Karl, el vaquero bien define que pasa por delante de Ben, a 3 metros (estando, por tanto a unos 29 de Tobías), continuando su trayectoria hasta acabar a 7 metros a sus 19:30.
  • Ben da un paso hacia delante (sin especificar la distancia que recorre con ese paso), y propina su puñetazo hacia Karl seguido del uso pasivo de su fruta.
  • La técnica de Tobías reza “Tobias expulsa una onda gravitacional de gran magnitud que repele todo lo que hay a su alrededor, sacando a todos de su zona de dominio.”, por lo que se entiende que no es instantánea sino que es una onda que va avanzando y empujando a todo a su paso hasta alcanzar los 30 metros.

¿A dónde quiero llegar? Que, según la distancia que recorriera Ben con ese paso hacia delante, pasarían estos dos siguientes casos:
  • Si el paso que da Ben es insuficiente para alcanzar los 3 metros que le separan de su objetivo, el primer ataque del mink no se llegaría a dar y, por tanto, el rayo Noro Noro pasaría de largo al seguir Karl su recorrido.
  • Si el paso que da Ben es suficiente para alcanzar los 3 metros que le separan de su objetivo, conectaría el primer golpe pero, al estar a 29 metros de Tobías, mínimo su puño entraría en el rango de su técnica, recibiendo los 939 PV de daño que, no sólo le cortaría acciones (no pudiendo utilizar su Noro Noro Beam) sino que, además, añadidos a los 1629 PV del primer ataque de Karl lo dejarían a 167 PV y, por tanto, por debajo del Umbral de Utilidad (ya que esta vitalidad supone un 3,2% de su totalidad).

Por tanto, el veredicto que doy es que el paso que da Ben es insuficiente como para propinarle el puñetazo a la marine y, consecuentemente, impactarle el rayo Noro. Karl pasa de largo y queda situada a la misma distancia que estipula Tobías en su anterior post. No obstante, y si quieres, puedes rolear que, efectivamente, tu primer golpe se da con éxito, pero ateniéndote a las consecuencias que te he explicado en el punto anterior.



En resumen (mira, parezco una IA):
  • Karl da su primer golpe a Ben, momento en el que Tobías termina de posicionarse y lanza su Overdrive.
  • La atrae, y a mitad de camino utiliza el You Shall Not Pass, empujándola de vuelta.
  • Al no avanzar Ben lo suficiente, su puñetazo impacta en el aire y lanza consecuentemente su Rayo Noro que, al ser más lento que el avance de Karl, falla.
  • Karl acaba a 7 metros a las 19:30 de Ben.

Le toca ahora a Karlglass, tienes 24 horas para responder a partir de este post. Seguidamente, cualquiera de los dos piratas tendrá 48 horas para responder, según la normativa del post que encabeza el tema.

HALA PUES

¡Disfrutad del bélico y del evento!
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#12

Con mi gran velocidad, impacte en el pecho de aquel Oso gigante y que no se callaba intentando evitar la batalla por pura cobardía y haciendo que se callara, pero en ese momento, algo invisible tiro de mí y me empujo hacia atrás sin que pudiera evitarlo ¿Qué había pasado? ¿Era el poder del oso? Imposible, con mi Waki pude sentirlo ¡¡Era Totias! El maldito traidor estaba compinchado con el otro pirata, lo que solo podía significar que era otro maldito bucanero ¿Cómo podía no haberme dado cuenta? ¿Cómo había engañado a mi Waki ese maldito vaquero, idiota y manco? ¿Y qué clase de poder era ese? 

Debí haberlo sabido, una persona normal no tiene esa aura y además, participo en los juegos de la isla del cielo, así pues, me encontraba en un dos contra uno contra dos piratas y sin ayuda. Pero no me dio tiempo a pensar nada, porque pronto esa misma fuerza que me atrajo impidiendo que golpeara al oso, me repelió de nuevo, hacia donde estaba el Oso. Estaba cabreada, ese maldito vaquero también era un cobarde y un traidor, se acercó a mí como si fuera un amigo para después atacarme por la espalda, pues a eso yo también sabia jugar.

El empujón que me dio me hizo daño, pero no el suficiente para pararme. Cogí mi daga con mis garras mientras era repelido y la lancé hacia el tal Dekoro en movimiento, con la esperanza de impactarle en algún sitio, para después lanzarme volando, volteándome completamente hacia el traidor pelirrojo. No sabía si tenía o no Haki, así que utilizando Soru y aprovechando que estaba volando a dos metros de altura, más de lo que media aquel pedazo de mierda, me teletransporte 7 metros hacia su espalda y desde allí ataque lanzándome con las alas abiertas desde el aire hacia su único brazo, impactándole con mi ala derecha desplegada con la potencia que tenía preparada anteriormente preparada para el gran Pink y quedándome pegado a sus espaldas.

Cajita de rol (Ryze te quiero


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#13
Aquella marine era mucho más rápida de lo que había imaginado Tobías. Logró alcanzar al mink antes de ser atraída por la fuerza gravitacional que había generado el carpintero de los Alas Negras. Por rápida que fuera, la gravedad, manipulada por el pistolero, podía jugarle malas pasadas a la comodoro. Esa fue la razón por la que cambió tan abruptamente de dirección, Karl volvía por donde había venido debido a otro empuje que ejerció el vaquero gracias al poder que en su día le otorgó aquella asquerosa fruta morada. El oso debía estar desorientado por el golpe tan fuerte que había recibido instantes atrás, pues no fue capaz de aprovechar la vulnerabilidad de la marine cuando pasó cerca de él, para asestarle un buen golpe. Un puñetazo al aire y una especie de rayo que no impactó en su objetivo. "¿Otra fruta del diablo?" Tobías no sabía que tipo de poderes poseía su actual compañero de batalla, si es que tenía alguno, la información es poder y dos frutas del diablo más y mejor que solo una. Por desgracia seguía siendo un incógnito para el joven barba naranja. 

Karlglass giró abruptamente, un movimiento tan rápido que el pirata con sombrero de cowboy no pudo percibir, alertándolo de las altas capacidades de la marine. No podía permitir que siguiera moviéndose a esa velocidad, además, su objetivo ahora era él mismo, tenía que frenarla lo máximo posible, pues había dejado de verla. Barba naranja aumentó la fuerza de la gravedad en un área de más de veinte metros de radio, cuando ya había recorrido la mitad de la distancia que los separaba antes de que la marine comenzara a moverse, ésta volvió a ser visible para el vaquero. El efecto de su fruta ralentizo un tanto a la comodoro, resultándole más fácil al pistolero seguir su trayectoria. Iba a pasar de largo, sobrevolándolo por pocos centímetros. El joven barba naranja giró ciento ochenta grados sobre su eje vertical lo más rápido que pudo, para fijarse en un punto en el suelo a unos diez metros de distancia. Tenía que ser rápido, más que la marine le era imposible, aún así ese movimiento era breve y su técnica iba a arrasar con ese área. Con el punto claro, dio un paso hacia atrás a la vez que pronunciaba esas dos palabras que mandarían a Karl a volar más alto. 

- Push Up. - La marine salió despedida hacia el cielo, como si una erupción invisible la hubiera empujado ferozmente. No había tiempo que perder, eso entretendría a su rival, pero no mucho tiempo. Tobías volvió a girar sobre si mismo para orientarse hacia el mink y salió corriendo hacia él lo más rápido que sus piernas le permitían. Frenó a unos seis metros del oso albino y le lanzó uno de los dos botiquines que le quedaban. - Toma. - Acto seguido hizo un último giro de ciento ochenta grados sobre su eje vertical, mirando hacia el cielo, viendo como la marine se detenía en seco, a más de cuarenta metros de altura. No podía perderla de vista ni debía dejar de sentir su aura, el cielo era su medio, ese movimiento solo había ayudado al carpintero a ganar algo de tiempo y a alejarse de su rival. La dupla de piratas no lo tenía nada fácil, su única esperanza era compenetrarse lo mejor posible y darlo todo, si no, saldrían de allí esposados, o con los pies por delante.    


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#14
Ni siquiera pude reaccionar al golpe de la pajarraca llameante, que vino directa a por mí tras identificarme. Me hizo mucho daño, sumándolo al que ya venía acompañado de la batalla anterior y que había podido mitigar ligeramente con el botiquín de Gaeru. De repente se fue hacia Tobías. Quizá había descubierto que era otro pirata, o había cambiado de parecer en un instante. No entendía cómo pensaban esos soldaditos controlados por los nobles mundiales. No protegían a quien tenían que proteger. No actuaban con la justicia para la gente que tanto presumían. Era un ejército exclusivo de los más pudientes. Si tienes dinero, estás protegido. Si no lo tienes y te ves obligado a sobrevivir luchando, te encarcelan. Siempre lo había visto así. En un momento, el cuerpo de Karl volvió a moverse hacia mí. De verdad que parecía no controlar sus propias acciones. Estaría indecisa sobre a quien atacar. Al venir hacia mí de nuevo lo vi claro. Debía darle un buen golpe. Era mi oportunidad. apreté el puño, pero un tirón en el deltoides hizo que no pudiera estirar del todo el brazo. La batalla contra el robot de poses extrañas me había pasado factura. No llegué. Me quedé realmente cerca, pero mi puño no llegó al cuerpo de la Marine. Pasó de largo como mi oportunidad. Cayó, levantándose rápidamente. Me lanzó algo antes de decidirse y abalanzarse contra Tobías. Ni la vi. De hecho, me perdí en las acciones posteriores hasta ver a Karlglass salir volando hacia arriba unos cuarenta metros. Que manía con volar alto. Hasta ahora se había mantenido con las patas como máximo a la altura de mi cabeza, que al menos me daba para atacar sin tener que saltar, pero ahora... Miraba hacia arriba, atento a lo que hiciera mi rival hasta que oí una voz al lado mia y miré rápidamente, poniéndome en guardia. Era Tobías, el cual me lanzó un botiquín desde unos seis metros de distancia. Lo agarré al vuelo y miré al miembro de los Alas Negras . Se dio la vuelta y volvió a mirar al cielo. -Gracias, vaquero - le dije con la voz calma y profunda que siempre salía de mi ser. Me apliqué el botiquín y mirando al cielo de nuevo, la emoción del momento me hizo cometer una locura. Asegura nunca estaría de acuerdo en que hiciera esto, pero ni en mis sueños más húmedos habría imaginado luchar junto al puto Tobías Murray, y ahora que lo estaba haciendo, no permitiría que aquella Comodoro de la marina le atacase. Yo había sido su primer objetivo, así que tendría que acabar conmigo primero. Avancé ocho metros en dirección al suelo que había debajo de Karlglass y me cubrí con las manos, en posición de ataque preparado para lanzar los rayos Normal y paralizarla, para luego darle tantas hostias que saldría volando como un pato sin remedio. A mí espalda quedaba Tobías, dejando claro con mi movimiento, que le cubriría ante cualquier ataque frontal que le acechase. 

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#15

Cuando iba volando, note como el aire se hacía más pesado y bajaba mi velocidad, haciendo de alguna manera que el vaquero traidor pudiera verme posicionarse detrás de el. No obstante, antes de que pudiera reaccionar y contraatacar, le golpee en el brazo con mi Chicken Punch. 

Tras esto, el vaquero intentó salir corriendo hacia el Oso, en cuanto recorrió cinco metros que estaba aún donde le habíamos dejado sin enterarse de mucho, en el momento que me dio la espalda y empezó a huir de mí, me lancé de nuevo hacia el con mi técnica Pájaro Osado, volando a ras de suelo para golpearle en las piernas y justo después, agarrarle con toda mi fuerza con mi garra izquierda, aprisionándole todo el cuerpo, único brazo incluido. 

Los días de piratería de estos dos, terminarían hoy, yo daría buena cuenta de ellos. No iban a escapar, no tenían posibilidad de ello, eran más débiles y también más lentos, todos los trucos que pudieran tener bajo la manga no iban a funcionar. Me había preparado, mucho, durante mucho tiempo para no volver a perder, lo había declarado en ese mismo coliseo donde conocí al vaquero traidor brevemente, pero este parecía no tomarme en serio. Aquellos cobardes solo podían salir de dos maneras de este lugar, o con los pies por delante o presos en un buque de la marina hacia Pipin Now, pero aún no eran conscientes de ello.

- No intentes escapar sucia rata traidora, No te voy a soltar. No sé que delitos habrás cometido en todo este tiempo jugando a ser pirata, pero en el momento en el que me atacaste todo termino para ti. 

Volé entonces 6 metros hacia arriba con mi víctima para fijarme en su compinche, el oso con gabardina

- Ni siquiera sé aún quienes sois, pero sé que hay una recompensa por vuestras cabezas, rendíos y esto será menos doloroso. Os habéis topado con un muro más grande que vosotros, piratas. 

cajita de rol


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#16
A Tobías no le dio tiempo a formular las palabras y a dar ese paso atrás antes de que la comodoro impactara con el extremo de su ala derecha en su brazo brazo izquierdo. No solo era rapidísima, tenía una fuerza increíble. El carpintero no era del tipo de luchador apto para encajar golpes, su posición en las batallas solía ser en un rango medio/largo y siempre tenía a sus compañeros para protegerlo de esos ataques. Sintió un punzante dolor, el cual le impedía mover esa extremidad con soltura, pero eso no le importaba en ese momento, tenía que alejarse de aquella marine enrabietada. Volvió a fijar su mirada en aquel punto a diez metros de distancia, no podía recibir otro golpe así. Tenía que terminar esa batalla lo antes posible, los Alas Negras no podían permitirse más bajas. 

- Push Up. - Dos cortas palabras sincopadas con un paso atrás para poder salir del área que iba a ser proyectada hacia el cielo. En cuanto vio a la marine salir despedida hacia el cielo, giró ciento ochenta grados sobre su eje vertical y corrió a toda velocidad hacia el mink, para detenerse a unos seis metros frente a él y lanzarle uno de los dos botiquines que le quedaban. - Toma. - Tobías volvió a girarse en dirección a la marine, alzando la vista para tenerla en el campo de visión. Con su Haki de observación activado y sus oídos, pudo interpretar que el oso albino se le acercaba por la derecha y pasaba de largo para situarse frente a él, a unos dos metros de distancia. Tobías no pudo evitar mirar, lo que su vista periférica le indicaba como algo familiar. Bajó la mirada un segundo hacia la espalda del mink, para ver la bandera de los Shogun Gari y volver a prestar atención a Karlglass. "¿Quién es este tipo?"  Esa y muchas más preguntas no iban a recibir respuesta en ese momento. Solo podía sacar en claro que ese gran oso no iba a interponerse en su camino, no solo por su aparente simpatía hacia los piratas Shogun Gari, también porque parecía querer proteger al vaquero al situarse frente a él. Eso tranquilizó bastante al joven barba naranja, aún quedaba alguna posibilidad de hacer frente a esa bestia alada si unían fuerzas ambos piratas.


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Vitalidad: 4165 - 928 = 3237
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#17
Me planté delante de una de las razones por las que salí al mar. No era la única que me hizo embarcarme desde la isla Oykot en el North Blue donde me había llevado el devenir de los acontecimientos antes de decidir encargarme en persona de mi propio destino, pero sí era, junto a sus compañeros, uno de los mayores motivos. La pregunta ahora era, una vez alcanzado en el viaje a estos piratas, ¿cuál sería mi futuro? Varios frentes se abrían ante mí. Pensé mirando muy atento al enemigo que tenía delante, sobrevolando mi zona de confort, como de costumbre en mis últimos rivales. Podía desertar de los Mushoku y arriesgarme a que Ashura me cazara con su sanguinaria mirada habitual. Pero no me apetecía estar escapando de él y de mi actual tripulación toda la vida, larga o corta. También podía pensar en aupar al capitán hasta lo más alto, pero no necesitaba mi ayuda para hacerlo. El demonio de humo solo nos tiene para sentirse más poderoso. Realmente lo hace todo por su propia cuenta. Tampoco me disgustaba la idea de seguir navegando. Nunca tuve intenciones de unirme a los piratas provenientes de la isla de donde yo mismo partí, y aún menos ahora, que eran parte de los Alas Negras. Además, tras investigar sobre aquel capitán pelirrojo al que le di el golpe de gracia en la isla Neur, había vengado de alguna forma al primer capitán que comandó bajo la bandera a mi espalda, caído en los cabos gemelos. Solo me quedaba una cosa que me llenaba el alma. Algo para seguir luchando y viviendo día tras día. No era una promesa. No era un objetivo noble ni grandioso como curar cualquier enfermedad o ser el rey de no se qué. Mi objetivo sería matar. Matar a todas las personas que pudiese hasta mi muerte. Eso si salía de aquí con vida, claro está. Puede que sea el doctor de mi tripulación, pero mis objetivos nunca fueron nobles. Tampoco se trataba de venganza contra el mundo. Al fin y al cabo, viendo en la dirección que va, solito solo se acabará destruyendo. Mi objetivo a partir de ahora será divertirme. Matar y beber cerveza.
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#18
Ese maldito vaquero no paraba de hacer sus mierdas raras. 

Una vez más un extraño campo me atrapo y me lanzo hacia arriba de una manera tan brutal que pude sentirlo en mis carnes. Mientras ascendía mi cabreo aumentaba y empecé a cambiar de forma a mi forma completa. Menuda panda de ratas tenía delante, si eso es todo lo que tenían que ofrecerme, lo llevaban crudo para acabar conmigo. Solo estaban retrasando lo inevitable. No entendían otro lenguaje que no fuera el de la guerra y las hostias, asi que las iban a tener. 

Cuando deje de ascender ya estaba convertida en mi forma completa, más veloz. Con esas ratas debajo de mí y bastante lejos de donde me encontraba ahora,  no quitaba la vista de encima de ese vaquero y el Oso enorme se puso por delante de él, utilice mi Soru para desplazarme justo encima del vaquero y cuarenta y un metros por encima de él y en ese mismo momento, sin darles tiempo a volver a localizarme, descendí furiosamente hacia la cabeza del Mink con pájaro Osado una vez más para después golpearle de nuevo con mi ala derecha en su nuca aprovechando la confusión del momento y después de nuevo en su espalda con mi ala izquierda primero y con la derecha después, casi al unísono y en un instante. Esperaba que eso fuera suficiente para dejar fuera de combate al oso. Ahora me quedaba el vaquero, que no hacía más que darme problemas con sus extraños poderes, mandándome de aquí para allá continuamente. 

Tenía que acabar con ambos lo antes posible, dando la espalda al vaquero, que estaba justo detrás de mí, sintiéndole con mi waki. Me preparé para salir de nuevo por los aires o alguna mierda, así, daba igual las veces que me mandaran a tomar por el culo, volvería a por ellos y acabaría el trabajo. Tenía que ser rápida, seguramente me necesitaran en otros lugares, maldita sea. ¿Qué estaría pasando con los demás? ¿Estarían bien Ryze, Apolo, Fuguwu y Joe? ¿Qué fue esa especie de huracán que nos mandó a todos volando? Quería comunicarme con ellos y acabar con todo esto, pero antes tenía que ocuparme de estos dos enemigos.  

cajita de rol


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#19
Aquella mujer pájaro era fuerte, pero había algo raro ahora. Al llegar arriba de todo ya no era una mujer gigantesca con alas de fuego, si no un pajarraco fogoso con todas sus letras. Quizá cuanto más se debilitase más pasaba a forma pájaro llameante o quizá lo hiciera a voluntad. Tenía mucho que aprender de las frutas del diablo y de las razas de este mundo, e investigar cadáveres sería muy buena forma de encontrar esos conocimientos. Yo estaba preparado, pues sabía por los ataques anteriores de la enemiga que sobrevolaba los cielos de aquel manglar que era extremadamente rápida. Apenas podía verla. Y ahora convertida completamente en pájaro me daba aún peor espina. Tenía que proteger al vaquero de los Alas negras como fuera, y si tenía experiencia en algo, era en luchar contra gente que volaba. Siempre cometo un error, no cubrir mi cabeza. La Comodoro desapareció y, casi más por instinto y porque lo estaba preparando desde que la vi ascender, lancé un rayo hacia donde estaba. La intención era que cayera a medio camino, pero en mi cabeza seguía pensando en que debía proteger a Tobías. La marine ya lo había atacado olvidándose de mí. Con cualquier otra persona, hubiera aprovechado a mi favor y me hubiera puesto a salvo con las heridas que tenía, pero era un ex Shogun Gari. Tenía que proteger al manco. Casi simultáneamente, y también más por instinto, como un padre que protege a su cachorro, lancé un rayo al aire, con la intención de cubrir la mayor área posible y que no pudiese acercarse a nosotros.  Karlglass apareció encima de mí y al caer en picado, mi rayo impactó y se vio paralizada a aproximadamente veinte metros de altura.
 
-Parece que acabo de cazar un periquito. Bahaha. - Dije sonriendo mientras observaba a mi víctima. - Es hora de hacer las cosas a mi manera, con calma. Vas demasiado deprisa para poder disfrutar de una pelea. - Miré al cielo, donde estaba cayendo despacio la Comodoro. Situado debajo de ella y apreté el puño a mi costado derecho, con los dedos mirando hacia mi hombro. Miré hacia el suelo y salté con fuerza para llegar al cuerpo de mi oponente con potencia. Mi puño se elevó, rotando en el proceso y potenciando el golpe con ese movimiento. Mi mano se hundió en donde estaría la boca del estómago del pájaro y caí de nuevo al suelo, dando otro pequeño salto hacia atrás para alejarme tres metros de donde había saltado y giré la cabeza, mirando a Tobías de reojo, haciendo una señal para indicarle que era toda suya.
 
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#20
La marine había cambiado de forma antes de alcanzar la altura máxima a la que Tobías la había enviado, ahora era un gran ave en llamas azules y amarillas. No tardó en desaparecer de la vista del vaquero, era mucho más rápida, si cabía, en esa forma. El joven barba naranja solo podía sentir su presencia por las alturas, acercándose hacia ellos sin perder altura, mientras el mink lanzaba a ciegas uno de esos rayos hacia arriba. Tobías estaba alucinando con la escena, pues tal y como ese rayo se desvaneció, apareció frente a él la marine tras golpear ferozmente a su compañero de batalla. Había sentido como se acercaba, preparando su siguiente movimiento, pero siendo incapaz de reaccionar a tiempo. Un movimiento tan ágil que no sintetizó hasta que tuvo a la marine de pie en el suelo a un metro de distancia y el oso medio agazapado tras el impacto que había recibido en el cogote. Era tan desigual la velocidad entre piratas y marine que ni con su capacidad para aumentar la gravedad podría frenarla. No satisfecha con el tremendo golpe que había propinado al oso albino, Karl iba a continuar hasta dejarlo fuera de combate, a no ser que Tobías se lo impidiera. Un ágil gesto solo con la mano, apuntando con su único dedo índice a la marine podría bastar. 

- Reverse G-Shot. - Por la proximidad hacia su rival, la bala de energía casi ni fue bañada por la luz del sol. Mientras se elevaba ese par de metros, Karl peinó al mink con dos ágiles movimientos, uno con cada ala, golpes que deberían haber impactado el primero en la cabeza y el segundo en la parte alta de la espalda. Parecía calculado al milímetro, pero no había sido más que un golpe de suerte en un movimiento desesperado. Tobías no veía un final favorable ni para el mink, ni para el mismo, si ambos iban a sucumbir ante la prodigiosa capacidad de combate de la marina, por lo menos iba a forzar que uno de los dos pudiera seguir gozando de su libertad. 

- Soy Tobías Murray, carpintero de los Alas Negras. Si lo que quieres es pescar un buen pez, aquí me tienes, comodoro Karlglass. - Era muy estúpido e inconsciente por parte de Tobías querer ofrecer su libertad antes que la del mink que acababa de conocer, pero así era el joven pirata. Por muy astuto que fuera, su tonta nobleza opacaba el resto de sus aptitudes. Siempre priorizaba el bienestar de los demás por encima del suyo y esa no iba a ser una ocasión en la que traicionar a sus principios. Seguía con todos sus sentidos atentos sumándoles el Haki de observación, incrementó la fuerza de la gravedad en su rival y sacó a relucir el Finn-Lock para acabar de atraer la atención de Karl disparando a su espalda. 

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