[Pasado] Siempre vienen bien dos manos extra
#1
07:00 de la mañana, me desperté al toque de corneta. Era lo malo de vivir en un cuartel, tuvieses día libre o no, la alarma sonaba todos los días sin excepción a la misma hora. Me di la vuelta en un intento desesperado por volver a conciliar el sueño. Al cabo de quince minutos el ajetreo formado por aquellos que sí tenían que trabajar imposibilitó mi objetivo de seguir un ratito más en la cama.

    Una vez, conseguí quitarme las legañas de los ojos, me dirigí al comedor para tomar el desayuno. Elegí desayunar un plato de huevos revueltos con bacon frito y un café con leche. Cuando termine de escoger todo levanté la vista y allí estaba Joe comiendo solo en una mesa, situada cerca de la ventana.

   -Buenos días, ¿Te importa si tomo asiento? Le pregunté mientras apoyaba la bandeja con los platos en la mesa.
    Después de tomar asiento y tras un rato conversando, le comenté que hoy iba a aprovechar el día para ocuparme de un favor que me pidió un anciano pescador, el cual consistía en reparar el trinquete y el armazón de su velero.
   -Si tú también tienes tiempo, no me vendrían mal un par de manos extra para ayudarme, es una tarea sencilla de mantenimiento, pero nunca se sabe y menos con un mástil agrietado. Me levanté de la mesa y tras dar dos pasos en dirección a la salida, me di media vuelta, le guiñé un ojo y volví a dirigirme a él.
   -Te espero en el astillero a medio día, trae cerveza ¡Sephehehehe! Le insistí riendo.

    Se acercaba el medio día, yo estaba colgado por estribor para reparar ese lado del armazón, feliz porque hacía mucho tiempo que no realizaba tareas de mantenimiento en un barco y era algo que me fascinaba desde pequeño e impaciente por saber si Joe vendría con una cerveza en la mano, cosa que le agradecería mucho, pues el día era caluroso y no tenía forma de refrescarme o esconderme del sofocante Sol. Pero sobre todo tenía ganas de compartir este rato con Joe y también iba a necesitar de su fuerza y ayuda, pues el trinquete estaba más deteriorado de lo que imaginé, no podía creerme como ese anciano se atrevió a salir a la mar con un Mástil así, en cualquier momento se podría haber venido abajo.
  
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#2
El agradable sonido de los pájaros cantando y entrando por mi ventana me lo decía todo. Eran las 06:30 de la mañana. Ya era la hora de levantarse y ponerse al día. Primero de todo me pegué una buena ducha con agua caliente, no había nada mejor para coger fuerzas y energías por la mañana. Terminé de asearme completamente y fui al armario. Me puse una camisa, mi pantalón favorito y mis zapatos y salí por la puerta. Me dirigía al comedor, estaba deseando ver qué había hoy para desayunar. 

Mientras avanzaba y me aproximaba al comedor, terminaba de vestirme completamente, pues lo último que siempre hago es ajustarme las mangas y el cuello de la camisa. Y por supuesto, el olor proveniente de la cocina. Hoy había varias cosas, desde huevos revueltos con bacon, pan tostado en su justa medida, incluso podía oler la cantidad de azúcar que tienen siempre los bollos en este lugar: Exagerada, pero bueno, siempre hay gente más dulce que otra. Ah, y el olor del café recién terminado, inconfundible. Llegué al comedor, y hoy me decidí por pan tostado con mantequilla y mermelada natural triturada junto a un zumo de naranja recién exprimido y un café solo. Había llegado pronto, puesto que había poca gente. Decidí apartarme un poquito al lado de la ventana, para estar tranquilo y de paso que me entrase la brisa del aire fresco de ese día.

Al cabo de unos minutos, una fragancia muy bien perfumada invadió mi olfato, miré a la puerta - Aquí está - Pensé. Directamente, por la puerta apareció Sephiroth dispuesto a tomar su desayuno. Esbocé una pequeña sonrisa, puesto a que había acertado. Decidí dejarle coger su alimento y esperar a que me viera. Y así fue. Le hice un pequeño gesto para que se sentase conmigo. Me estuvo contando que hoy tenía pensado ayudar a un pescador del pueblo al que su humilde velero, el cual tenía el trinquete y armazón deteriorados. A su vez me pidió que si no tenía nada que hacer, si le podía echar una mano a la vez que se iba para allá. Terminé de desayunar, recoger todo en la bandeja, dejarla en su sitio para comodidad de los trabajadores y fui a ayudar al joven. 

Al llegar allí, Sephiroth ya estaba al lío mirando bien todo. Desde lejos ya se veía un poco el desastre. El velero estaba bastante mal. Me pareció impresionante que el viejo siguiera usando este barco. El joven y yo nos pusimos a reparar poco a poco el barco, sin prisa ninguna. De vez en cuando parábamos para conversar con el anciano, un tipo agradable, se notaba que llevaba años en esto y nos contaba sus batallitas con la mar. Todo parecía ir bien. Íbamos reparando de abajo hacia arriba, no empezar la casa por el tejado.

De pronto, sin previo aviso, el mástil se partió en 2. Sephiroth y yo estábamos hablando mientras reparábamos lo demás y no nos percatamos del desastre justo a tiempo. Cuando ya escuchamos el ruido de la madera caer, alzamos la cabeza y lo vimos. El mástil empezó a caer por la gravedad e iba directo hacia el anciano que estaba de espaldas sentado en unas cajas de madera vacías mientras leía el periódico. Un hombre de su edad no podía percibir el peligro de ninguna manera. Iba a impactarle de lleno en la cabeza, y a nosotros nos no nos iba a dar tiempo.

- ¡CUIDADO! ¡APÁRTESE! - le grité al anciano, intentando un milagro, pero parecía que era demasiado tarde.
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#3
Aquella tranquila mañana me desperté de nuevo por el grito del ajetreo de la calle.

-¡¡¡ MIERDA JODER MIERDA DE LA MIERDA HOSTIA PUTA OTRA VEZ NO !!!

Eran las 10:00 de la mañana, me había quedado sin desayunar, tampoco me daba tiempo a ducharme, demasiado tarde ya, me olí el sobaco y casi vomito, así que hice lo que en el North llamaban "polaco", lavarse cara, culo y sobaco y me vestí lo mas rápido que pude con el uniforme que me habia puesto el dia anterior porque no tenia ninguno limpio, intente escabullirme de los camarotes sin llamar la atención de ningún superior, no quería que volvieran a ponerme a limpiar letrinas de nuevo, ya había tenido suficientes letrinas para un año, si me daba prisa, llegaría a tiempo a recoger los suministros que me habían asignado recoger en el puerto por la mañana, la verdad, hacer de mula de carga no es lo que esperaba de la marina, pero por algo se empieza...y es mejor que las letrinas.

Me dirigí al puerto, sin desayunar y con la tripas tronando y bostezando todo lo rápido que pude y me cague en los muertos repisoteados del comic de superheroes que me había leído la noche anterior ¡¡pero es que estaba tan interesante que no podia parar de leer!! ¡¡no es culpa mia que los hagan tan interesantes!! de repente un grito me saco de mis pensamientos: 

- ¡CUIDADO! ¡APÁRTESE!

Lo vi todo a cámara lenta, vi la cara a dos imbéciles, uno con un bigote ridículo que había pegado el grito y un tío bastante hortera con el pelo de un color rojo horrible escandalizados habían roto el mástil de un barco y este se iba a caer encima de un anciano que estaba tranquilamente sentado leyendo un periódico, afortunadamente el anciano estaba cerca y y era grande, así que instintivamente me lance a proteger al anciano, protegiéndole con mi cuerpo, pues no me daba tiempo a otra cosa, el mástil cayo sobre mi espalda haciéndome un daño terrible. Me lo quite de encima como pude.

-¿Esta bien caballero? ¿esta herido? 

El señor asustado salió corriendo y gritando no se que de un monstruo.

- ¡¡ PUES QUE TE JODAN PUTO VIEJO !! ¡¡ENCIMA DE QUE CASI ME QUEDO SIN ESPALDA !!

Me gire enfurecida hacia los dos responsables del accidente:

-¡¡VOSOTROS!! ¡¡QUE POLLAS HACEIS COJONES!! ¡¡¡¿¿ ES QUE QUEREIS MATAR A ALGUIEN ?? !! ¡¡ME CAGO EN VUESTROS PUTISIMOS MUERTOS REPISOTEAOS !! BIGOTUDO!!! PELIMIERDA!!! 

el día no podía haber empezado peor para mi. encima, me di cuenta de que los dos inutiles a los que estaba gritando llevaban también uniforme. 


[Imagen: 9GdOzk1.png]
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#4
El mástil del barco se estaba cayendo e iba directo hacia la cabeza del anciano. Era como si el tiempo fuera a cámara lenta, y no podíamos hacer nada, era muy tarde. Solo podía ver en mi cabeza al viejo siendo golpeando con tremenda fuerza y perdiendo la vida, era algo que no me iba a perdonar nunca.

Pero, de repente, apareció algo rápidamente para salvar al anciano, dejando caer el mástil sobre su espalda y así salvarle la vida. Fue todo muy rápido. No sé por qué, pero durante un par de segundos se me vino a la mente Taka. Aquella persona que salvo al anciano medía más o menos como él, pero diría que incluso más. Cuando me fijé más en detalle, me di cuenta de que era una mujer. Y lo más sorprendente de todo, era una marine, como nosotros. Era una semi oni gigantesca, y muy bella por cierto. Uno de sus cuernos estaba partido, pero no había duda, era una semi oni. La mujer le preguntó al anciano y este, huyo de ella gritándola que era un monstruo. Pobrecillo, estaba muy desorientado y no se enteró de que le salvo la vida.

Para mi sorpresa, la respuesta que dio fue totalmente inesperada si se trataba de un marine. Literalmente mandó a la mierda al viejo. No daba crédito a lo que estaba viendo y escuchando, eso no son formas de comportarse si eres un soldado de la Marina. Acto seguido, se giró hacia nosotros. Nos llamó la atención por no habernos dado cuenta antes. Solamente que con el matiz de que se acordó de nuestros antepasados que están bajo tierra y a la vez nos llamó bigotudo y pelimierda - Pero, ¿Se puede saber qué le pasa a esta mujer por la cabeza? - Pensé - ¿Desde cuándo tengo yo bigote? Lo mío es una barba - Desde luego la señorita no estaba en sus cabales, se levantó con el pie izquierdo seguramente.

Mantuve la calma, me situé a unos 3 metros enfrente de ella para poder alzar la mirada y mirarla a los ojos, era grandísima, y se la veía muy fuerte. A lo mejor era un alto cargo de la Marina, y por eso nos habló así al vernos, no tenía ni idea, pero tenía que actuar rápido - Primero de todo, mis disculpas por este incidente - Dije mientras me incliné hacia delante un poco y volví a levantarme - Ha sido una distracción total por nuestra parte, pero no volverá a ocurrir. Estaremos más atentos la próxima vez. Pero gracias a usted, el anciano pescador está a salvo. No le tenga en cuenta lo que dijo, estaba desorientado - Le dije para intentar calmar un poco las aguas, estaba muy alterada y había que bajar esos humos de alguien con semejante tamaño - Me llamo Joe. Y soy un soldado raso integrado en Shells Town, en la G-34. Es un placer -

Me quedé callado tras mi presentación, esperando una respuesta por su parte; como devolver la cordialidad, que se tranquilizase un poco o que se presentara con su nombre y su cargo. Al fin y al cabo, no tenía ni idea de si era una superior o que. Aunque llevase un uniforme normal de marine. Quería asegurar primero para que mis palabras no fuera las adecuadas. Ahora solo podía agachar la cabeza un poco y esperar.

Aclaraciones
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#5
    Me alegró ver aparecer a Joe por la cubierta del barco, aunque no se acordara de traer las cervezas, por suerte el anciano nos agradeció la ayuda con un par de refrescantes limonadas. Cuando finalizamos el descanso, le pedí a mi barbudo amigo que se quedara en cubierta y me fuese pasando los materiales y herramientas, según fuese necesitando, así no tendría que estar subiendo a por ellos constantemente e iríamos más rápido.

    Según iban pasando las horas, el calor se intensificaba, pero el estado del barco era realmente deplorable. El anciano se arriesgaba muchos saliendo al mar con un navío en estas condiciones y si yo hubiese sido consciente de esto antes, como carpintero naval y marine, no le habría dejado salir del muelle. 
El armazón tenía tantos arañados y golpes que se filtraba agua por todos los rincones del barco, tuve que pedirle al hombre que fuese a por madera para poder continuar con la reparación. Una vez regresó dejó el cargamento de madera, le recriminé que esto era más que un simple trabajo de mantenimiento y le recomendé llevar el barco al dique seco al día siguiente para poder examinarlo mejor y arreglar los desperfectos que tuviese, al fin y al cabo esto que estábamos haciendo solo era poner un pequeño parche para que el hombre pudiese volver a pescar sin peligro.

    Cuando por fin terminé de colocar los nuevos tablones de madera por todo el lateral derecho del barco, le pedí a Joe que me diese brea y cáñamo, para poder empezar a calafatear las zonas donde había colocado tablones nuevos y evitar que hubiese futuras filtraciones por pequeñas que fuesen. Al terminar por estribor, nos dirigimos a babor para realizar las mismas operaciones. Joe cada vez era más rápido a la hora de encontrar lo que requiriese e incluso a veces el mismo sabía, ya que le iba a pedir y me lo acercaba antes de que eso ocurriese. No me equivoque al pedirle su ayuda, sabía perfectamente que sería serio, trabajador y amable.
    
    Era reconfortante trabajar en lo que me gustaba, reparar barcos para mí era como ayudar a la gente a cumplir sus sueños. En un mundo donde abundan las islas, los navíos son una parte primordial en la vida de la gente y el escuchar las batallas y anécdotas del hombre en el mar me generaba una sensación de paz y felicidad, al saber que al día siguiente aquel hombre podría seguir recolectando historias gracias a mis manos.
    Entre historia e historia acabamos de reparar todo el costado de babor y pudimos comenzar con las reparaciones en cubierta, el hombre se sentó en unas cajas de madera y saco un periódico y se dispuso a leerlo. Después de cambiar unas sogas y reparar algunos tablones, comencé a explicarle a Joe como arreglaríamos el triquete, no era el mástil principal, pero sí se caía en mitad de una travesía, dejaría al anciano y la tripulación en alta mar a merced de las olas. En ese mismo instante el triquete cedió e iba en dirección al anciano. 

   -¡Cuidado! ¡Apártese! Gritamos a unísono Joe y yo, pero fue en vano. Cuando creía que el mástil del barco de aquel pescador acabaría con su vida, una mujer tan bella como alta, se abalanzó protegiendo al anciano. Vestía el uniforme de la marina. Yo llevaba ya el suficiente tiempo para recordar a todos los reclutas de la base y dado el tamaño que aquella mujer tenía hubiese sido difícil no identificarla, tendría que ser una recluta nueva. 

    Esta comenzó a increparnos, lo que hizo que rápidamente a mis ojos perdiese toda belleza, por muy bella que sea una mujer al hablar, así perdía todo el encanto, no pudo ser más soez.

     Joe se acercó a ella, se presentó e intentó calmarla, como siempre hacía, para poder hablar con ella pacíficamente. 
     Era normal que se hubiese exaltado, pero se pasó tres pueblos, como si nosotros tuviésemos la culpa de que un palo se caiga sin que se le toque. 

    -¡Eh, novata! Le dije sin la calma que podría mostrar Joe. Estas cosas pueden ocurrir en un astillero, los barcos están en muy malas condiciones y nuestro trabajo es arreglar lo que incompetentes o dejados estropean. Fue un accidente provocado porque este barco lleva bastante tiempo sin ser reparado, así que antes de gritar como una energúmena analiza las cosas, no estás en un muelle cualquiera. Le increpé para continuar más amistosamente.
Ahora si lo deseas eres una mujer con una fuerza que me vendría muy bien en estos momentos como puedes observar, mi nombre es Sephiroth y siempre vienen bien dos manos extras ¿Nos echas un cable?
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#6
La había cagado, enfrente de mí tenía 2 marines de los cuales no conocía el rango. Uno de ellos, el bigotudo, se me acerco y me trato de manera amable.
Primero de todo, mis disculpas por este incidente.- me dijo.
Por mi parte disculpas aceptadas, realmente yo no había reaccionado de la manera que se supone que un marine debe comportarse y además no sabía lo que había pasado, era imposible que esos dos llegaran a tiempo para salvar al viejo, lo importante es que el anciano estaba a salvo. Me calmé un poco.
Ha sido una distracción total por nuestra parte, pero no volverá a ocurrir. Estaremos más atentos la próxima vez. Pero gracias a usted, el anciano pescador está a salvo. No le tenga en cuenta lo que dijo, estaba desorientado

JA! ME HA LLAMADO USTED!! ¡QUÉ TIPO TAN GRACIOSO! Me cae bien, yo también debería disculparme por mi comportamiento.- pensé, el bigotudo seguía hablando, pero de repente, fue interrumpido por el pelimierda.

-¡Eh, novata! . Estas cosas pueden ocurrir en un astillero, los barcos están en muy malas condiciones y nuestro trabajo es arreglar lo que incompetentes o dejados estropean. Fue un accidente provocado porque este barco lleva bastante tiempo sin ser reparado, así que antes de gritar como una energúmena analiza las cosas, no estás en un muelle cualquiera.

Tirada de salvación de cólera
Off


Intente calmarme, por el bigotudo, sin éxito, me centre en la voz del despreciable ser que me estaba gritando aún desde el barco que no había sido capaz de arreglar. Le miré a los ojos, deje al respetable bigotudo ahí parado. Y me fui acercando lentamente al barco, "cálmate" pensé "cálmate joder" pero no podía, sentí el aparato de mi corazón arder, sentí esa furia que llevo dentro de mí... apreté los dientes. Mire al tipo, me llego un tufo a un perfume asqueroso mezclado con la brisa del mar, que me cabreo AÚN MÁS, vi sus pintas, tenía unas pintas de papanatas que no podía con ellas, eso me cabreo AÚN MÁS. El tipo, lejos de MIRARME y CALLARSE, siguió hablando

Ahora si lo deseas eres una mujer con una fuerza que me vendría muy bien en estos momentos como puedes observar, mi nombre es Sephiroth y siempre vienen bien dos manos extras

No termine de escuchar la frase:

-DOS MANOS TE VOY A PONER SI, EN EL PUTO CUELLO GILIPOLLAS DE LOS COJONES! YO SERÉ UNA NOVATA PERO TÚ...TÚ...ARGGGGG!!! ¿UN ANCIANO INOCENTE HABRÍA MUERTO POR TU PUTA Y JODIDA CULPA INUTIL DE LOS COJONES SI NO FUERA PORQUE YO LO HE EVITADO Y ME HABLAS ASI??!! DEJATE DE EXCUSAS DE MIERDA Y ACEPTA TUS RESPONSABILIDADES AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHRG!!!!!

Tirada de fuerza
Off


Ya no me dolía la espalda y al lado de mí estaba el mástil, roto, por un momento lo intenté coger y lanzarlo al mar sin éxito, pensando que impactaba en la cara de mierda del subnormal prepotente que se estaba dirigiendo a mí así. Empecé a levantarlo, pero se resbaló de mis manos y me golpeo en el pie.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAARG!!! PERO PORQUE!! PORQUE TODO ME SALE MAL!! PORQUE TENGO QUE AGUANTAR A TANTO GILIPOLLAS!!

Respire, respire. Volví a respirar, respire hondo de nuevo. De repente estaba muy cansada, muy muy muy cansada, caí de rodillas y empecé a llorar de rabia. Completamente derrotada

-LO SIENTO SEÑOR BIGOTUDOOO DE VERDAD QUE LO SIENTOOO ES QUE TU AMIGO ES UN PUTO GILIPOLLAS Y YO TENGO MUY MALA HOSTIA!! ¿PODRÁS PERDONARME?? ¿¿POR QUÉ NADA PUEDE SALIRME BIEN JODER?? BUAAAAAAAAAH


[Imagen: 9GdOzk1.png]
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#7
Desde luego el día empezó de una manera... peculiar. Tras todo el incidente del mástil y del viejo pescador, esta señorita en poco tiempo parecía presentar algún tipo de bipolaridad. Vamos, eso es lo primero que pensé, no sabía si había dado en la diana, pero desde luego tenía toda la pinta. Tras todas mis disculpas de la mejor manera posible, el joven Sephiroth saltó a continuación para dirigirse a ella de unas maneras poco educadas. No perdió los estribos en ningún momento, no se sobresaltó más bien, pero sí que, primero, la llamó novata, que ni fu ni fa, pero luego la llamó energúmena. Intentó apaciguar un poco el momento invitándola a reparar con nosotros el barco para calmar las cosas, pero la señorita ni siquiera le dejó terminar.

Saltó de una manera escandalosa, gritando sin parar y, por supuesto, llamándole de todo a Sephiroth. Creo que no he escuchado más palabras malsonantes en mi vida en tan poco tiempo. Desde insultos, hasta incluso amenazas, como que le iba a coger del cuello. Cosa que, midiendo más de 4 metros, la verdad no me gustaría que me pasara. Aunque en cierta manera, ya lo pasé con Taka, por lo que podría aguantarlo... Es igual, el caso es que esta mujer perdió totalmente los estribos con Sephiroth.

Intentó coger el mástil que estaba al lado de ella, no se para que exactamente. ¿Algún ataque de ira? El caso es que tras cogerlo se le cayó y le dio en el pie. A lo que la respuesta de ella fue ponerse a llorar, como si fuera una niña pequeña, parecía que estaba consumida por la impotencia. Se puso a pedirme perdón por su carácter y echando las culpas al joven, alegando que tiene muy mal genio. Estaba totalmente confundido. - ¿Qué estaba pasando aquí? - Pensé. Todo eso parecía una comedia. Mala, pero comedia al fin y al cabo. Ya tenía dudas de que esta marine fuera alguien superior. Alguien superior no se comportaría de esta manera, o al menos no entraba dentro de mis pensamientos de ninguna manera posible que algo así pudiera suceder.

Me acerqué a la semi-Oni hasta estar enfrente de ella, estaba sentada en el suelo, cayó con las rodillas por el agotamiento supongo. Era increíble, incluso estando así era más alto que yo. - Cálmese señorita, no tiene que pedir perdón por nada - La dije intentando de nuevo que se calmase - Quizás simplemente hoy se ha levantado con el pie izquierdo, pero eso no es motivo para venirse abajo. Sé que mi compañero le ha dicho alguna cosa que otra algo fea - Dije mientras miré a Sephiroth - Pero piense que su reacción tampoco fue la adecuada hacia nosotros desde un principio. Quizás lo mejor sea hacer borrón de todo lo sucedido. Si quiere ayudarnos a reparar el mástil del barco, le estaré muy agradecido por su ayuda, se le ve una marine muy fuerte y capacitada para hacer lo que sea y estaré encantado de conocerla - La dije con una leve sonrisa. Acto seguido, puse mi puño derecho delante de ella en modo de saludo para chocar con el suyo. Al fin y al cabo, su mano era 3 veces la mía, iba a ser complicado estrecharlas cordialmente - Vuelvo a presentarme. Me llamo Joe, y soy un marine de la base G-34 aquí en Shells Town. Me gustaría saber tu nombre -
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#8
La "mujer" no aceptó de buen grado mis palabras y dándome otra vez la razón con sus actos, volvió a soltar insultos por la boca como si de una barriobajera se tratase, alegando que no debería poner escusas. Cogió el trozo de mástil para intentar lanzarlo, pero lo único que consiguió fue que se le cayese en el pie, lo que hizo que esta se pusiese a llorar para a continuación pedirle disculpas a Joe. 

  -¡Sephehehehe! Ahora quién es la que pone escusas. Me reí a carcajadas. Is qui ti amigui is in gilipillis ¡Sephehehe! Respondí con tono burlón y sin más me di la vuelta y continué con las reparaciones que debido al incidente habían aumentado.

    Joe siguió manteniendo su tono amable y conciliador, cosa que me gustaba de él, pero en este momento me estaba irritando. Estaba siendo desagradable e impulsiva desde el primer momento, en mi opinión no debía ser tratada con esa amabilidad, propia del barbudo de mi compañero.
"Sé que mi compañero alguna que otra cosa fea" le escuché decirle a Joe.

   -¡No se te ocurra disculparte en mi nombre! Le dije a Joe enfadado. La que insulto y empezó a escupir soeces por la boca fue ella, lo único que hice fue recordarle la realidad y su reacción fue de nuevo inmadura, como si de una choni se tratara, reafirmando aún más mis palabras. ¿Y se hace llamar marine? Pregunté con enfado. ¿Qué hará cuando un civil le diga algo que la moleste, por un estado de embriaguez? ¿También va a intentar agarrarle del cuello? Seguí preguntándole a Joe sabiendo que tenía la razón. Debe aprender a controlarse, es un marine y ese uniforme hay que respetarlo. Lo único que hice fue decirle la verdad y después me presenté educadamente y le pedí ayuda asombrado por su fuerza. Si su respuesta es de barriobajera, tampoco necesita que la calmes y encima digas que nosotros actuamos mal, solo porque se pone a llorar. Si quiere ayudarnos por mi encantado, pero no por eso voy a disculparme y menos sin razón o porque no sepa mantener la compostura.
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#9
Respira Karlglass respira, respira hondo. Cálmate, tú puedes hacerlo.

El señor del bigote se acercó a ver si estaba bien, me dio palabras amables de manera calma aunque me llamo señora, eso me hizo mucha gracia, primero me trato de usted y luego me llamo señora, me parecía un tipo bastante gracioso y educado, algo que me hizo arrepentirme más de mi primer impulso de ira, sus palabras me reconfortaron e hicieron que dejara de llorar, aunque también recibí una merecida reprimenda por su parte, obviamente era un compañero, uno del que aprender además y su intención no era la de acabar con ese anciano, todos comentemos errores y me alegro de haber podido actuar a tiempo para evitar una desgracia, me dijo que se llamaba Mou, era un soldado, como yo. Entonces escuché a su amigo el papanatas, gritando y riéndose como un idiota y diciendo gilipolleces. blablabla choni, blablabla chill blablabla blablabla ¿en qué idioma habla este idiota? 

tirada de salvacion de Colera


Se me acelero un poco el corazón ante las palabras de semejante pelele inútil, pero logré calmarme y decidí ignorar por completo sus palabras. Sonreí y me levante de un salto al lado de Mou, me puse firme y le hice una gran reverencia, aunque incluso con mi cuerpo casi en 90 grados seguía estando a más altura que mi interlocutor

-¡¡Disculpas aceptadas, señor Mou!! Es un placer conocerle ¡¡Me llamo Karglash, tengo 20 años, por lo que no soy una señora!! Encantado de conocerle!! ¡¡siento haberle hablado así señor!! ¡¡Los accidentes pasan, señor!! ¡¡además seguro que ha sido culpa del tonto de su amigo señor!! ¡¡su bigote es excelente y muy tupido señor!! AH! ¡¡también soy un Marine como usted señor!! ¡¡y no hace falta que me trate de usted señor!! 

Levante la cabeza, la gente del puerto literalmente se había parado y estaba observando la situación, me sonroje y cabree un poco, ¿no tenía la gente otra cosa que hacer?, pensé en gritar ¿QUÉ COÑO ESTÁIS MIRANDO? Entonces recordé al idiota pelimierda y sus palabras ¿Qué hará cuando un civil le diga algo que la moleste, por un estado de embriaguez? ¿También va a intentar agarrarle del cuello?, no quería darle la razón a ese pedazo de trozo de mierda y volver a poner en un apuro al señor bigotes, pero no pude evitar echarle una mirada de furia asesina, podría acabar con ese mierdecilla de un solo bocado, como volviera a tocarme los ovarios no dudaría en aplastarle ese cerebro de mosquito de dos hostias. Espere que la mirada fuera suficiente para que lo entendiera. Habíamos empezado con muy mal pie y en una base relativamente pequeña como esta, seguramente tendría que aguantarle durante mucho tiempo, pero no me iba a dejar pisotear por un pedazo de mierda y menos por un humano que no media ni 2 metros. 

Recordé entonces que todavía tenía que entregar los suministros de comida y armas en el muelle al que iba de camino y que iba a llegar tarde.

- Mr Bigotes, pelimierda, tengo trabajo asignado en el muelle 9, pero ahora mismo vuelvo, os ayudaré a terminar el trabajo rápidamente y sin daños ¡¡AHORA MISMO VUELVO!! 

Ante la mirada de medio muelle, me puse a correr generando algún grito de sorpresa y algún otro de terror entre los transeúntes, si me daba prisa llegaría a tiempo a mi destino, estaba en el muelle 5 y el cargamento no estaba cerca, corrí como alma que lleva el diablo hasta llegar al barco de la marina que estaba ya atracado, el barco era una pasada, por cierto, esperaba dentro de poco el poder navegar en uno igual. Me presenté rápidamente a la persona al cargo que me miro sorprendida y cogí el carro de suministros lleno con todas mis fuerzas, casi sin tiempo a despedirme volví corriendo al muelle 5 donde seguían el señor bigotes y el tipo de la risa de mierda, deje el carro apartado y me dirigí a ello, jadeando por el esfuerzo realizado

-UFF... Lo prometido es deuda, señor, ¿cómo puedo ayudaros a reparar ESTE DESASTRE?.- dije asegurándome de que en la palabra desastre quedara claro que me estaba dirigiendo al tipo pelirrojo que olía raro.



aclaraciones


[Imagen: 9GdOzk1.png]
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#10
Me quedé esperando a que la mujer parase de llorar y se calmara. El hecho de que sea muy grande y fuerte no significa que no sea sensible a las cosas, y eso me gusta. Tiene sentimientos, y aunque, de manera muy bruta, los expresaba muy bien. De repente, antes de que aquella semi oni me pudiera decir algo, Sephiroth saltó a decirme 4 cosas, y esta vez sí que estaba cabreado. Me recriminó de que me disculpase de su parte, por lo que me queda claro que no escuchó lo siguiente que dije. Seguidamente, le dijo también algunas verdades a la marine grandota, y aunque no fueron formas, tenía toda la razón en lo que decía. No puede dejar llevarse por esa actitud con civiles, ya que sumado a su gran tamaño puede asustarles. El claro ejemplo es el viejo pescador que salió despavorido y aterrado de ella.

Giré la cabeza para mirar a Sephiroth - Me he disculpado en nombre de los dos, joven. Pero luego le he dicho que ella tampoco tuvo las maneras, tranquilízate, con esa actitud no llegaremos a ningún lado. - Le dije de manera seria, él tenía que ser más listo que ella y darla ejemplo, y la mejor manera es con educación. Acto seguido, de repente, sentí como la marine se levantó de un salto, noté como el suelo tembló un poquito alrededor mía. Era impresionante ver como ella no era consciente de su tamaño, cosa lógica, obviamente.

Se presentó. Se llamaba Karlglass, y tenía 20 años. Me sentí bastante estúpido, la estuve llamando señora sin parar, cosa que me dijo, pero se lo tomó a bien y soltó una pequeña sonrisa. Me trataba como si fuera un superior, cosa que no podía permitir - Tranquila joven, no hace falta que sea así conmigo. No soy un alto cargo ni nada, solo soy un soldado raso, como tú. Así que levanta la cabeza - Le afirmé. De repente, dijo que tenía que terminar un trabajo en el muelle 9 y luego volvería aquí para ayudarnos. Me llamó Moe, no se acordaba de mi nombre y se lo dije hace un par de minutos... En fin. Salió a toda pastilla hacia el muelle 9 con una tremenda velocidad, y haciendo demasiado ruido a mi parecer, la gente la miraba un poco asustada. A pesar de ser marine, puede llegar dar miedo a alguien que la vea de primeras.

Más pronto que tarde, volví a escuchar a la gente hablar y asustada, y a su vez, el tremendo ruido de las pisadas de Karlglass viniendo hacia aquí. Se paró de nuevo enfrente de mí y me preguntó que era lo que había que hacer.

- Primero, vamos a hacer lo que el joven Sephiroth nos diga. Él es carpintero, sabe de estas cosas, y es buena idea que nos aconseje y nos diga como hacerlo. Así que prestemos atención y hagámoslo juntos, ¿Vale? - La miré y esbocé una pequeña sonrisa - Y segundo, ¿puedo llamarte Karl? Así es como se forjan las amistades -
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