En busca y captura - (Evento Local) [Presente Absoluto]
#31
Atributos Personaje


La realidad era más dura de lo que Gronn jamás habría imaginado, había pecado mucho de inocente. Todo lo que había diseñado en su mente para ayudar a Ariel, había quedado en nada porque él también había caído presa del ataque de Finn, el Black Grave, quedando atrapado en la brea de éste; no había notado el viscoso líquido debido a su mal olfato.

"Mierda, estamos jodidos, ¿qué podemos hacer?"

En ese momento, Finn entró en acción atacando a Ariel que salió flotando por el fallido ataque de Tobías, y en ese momento Finn haciendo gala de un control de su fruta exquisito e ingenioso, generó una cuchilla con la que empaló a Sage y un martillo enorme con el que golpeó con una fuerza terrible al gyojin haciendo que el ornitorrinco y el hombre pez quedasen juntos. El terrible golpe dejo entumecido al bueno de Gronn, que con una rodilla izquierda en tierra, o mejor dicho, en brea, se sujetaba el costado derecho con su brazo izquierdo, dolorido, mirando al Pirata, intentando descifrar sus intenciones, buscar un punto débil para sacar ventaja o él o sus compañeros, pero el golpe recibido.

"¿De qué me ha servido entrenar y venir hasta aquí? Lo de la mina ha sido un espejismo, un golpe de suerte, soy débil y no puedo hacer nada para defender a mis amigos."
Gronn estaba en un momento crítico a nivel mental, estaba a punto de perder la serenidad y sólo sentía ganas de llorar y salir de allí para ocultarse en algún arrecife del Grand Line. En ese momento vio que Sage seguía empalado tras el ataque, y todas sus dudas se esfumaron al ver a su amigo de aquella manera, no podía perder el control, debía mantenerse sereno aunque fuese por ellos, se lo debía por todo lo que habían ayudado al hombre-pez, así que levantó la mirada para decirle a Finn con la voz más firme que pudo:

-Retira la espada, por favor, no creo que sea necesario que mates a alguien que ni tiene la voluntad de luchar, ni mucho menos puede hacerte nada.

Gronn estaba palideciendo, y la angustia lo carcomía. Sage estaba a su lado atravesado como una brocheta y estaba muy malherido. Tenía que hacer algo, pero no sabía qué. Su pensamiento volvía una y otra vez a los Cabos Gemelos, pero con una gran diferencia, aquí no había sido capaz de leer a su oponente, no como contra Ginni, donde tuvo claro siempre que la clave estaba en el juego mental, pero este tipo, este Finn, era mucho más peligroso, de manera abismal, que su compañera. Sobre todo porque por lo que percibía Gronn, no era un masoquista como Ginni, ella era mucho más transparente y claro de ver en ella que en el antiguo capitán, que además se atisbaba un punto de locura en su mirada.

"No hemos progresado. Por lo que Garnet me dijo cuando hablamos de lo de los Cabos Gemelos, este tipo barrió con todos y si no hubiera sido por los revolucionarios, no sólo habría muerto Nekah en aquella plataforma. No sé cómo enfrentarlo. Es demasiado rápido, sus ataques son muy potentes y además tiene muchísima más experiencia que todos nosotros juntos. No somos rivales para él."
El desánimo se empezaba a apoderar de él, pero si algo tenía claro el gyojin es que no pensaba morir con una rodilla en tierra, así que levantándose con un dolor terrible en el lado derecho de todo el cuerpo, se estiró todo lo largo que era y miró con una mirada neutra al pirata.

-No entiendo qué es lo que quieres ni lo qué buscas de nosotros, pero ten por seguro que no creo que podamos ofrecerte nada. Estás perdiendo el tiempo.

No sabía que reacción provocaría en su enemigo aquellas palabras, lo que sí tenía claro era que, si tenía que morir allí lo haría de pie intentando ayudar a sus amigos. Ahora su principal preocupación eran Sage y Ariel que habían recibido bastante daño, pero él seguía atrapado en la brea y no tenía la capacidad de hacerle nada a Finn. Los problemas no podían sino aumentar.
Turno 4
Aclaraciones
#32
Atributos Personaje


Tenso y furioso, estando a dos metros de su capitán, Gronn, Sage y del boquete, notó como algo le daba una colleja en su cabeza. Rápidamente giró hacia su izquierda, pudiendo ver a Sasha transformada con cara completamente seria. Sin mediar ninguna palabra, sabía perfectamente que rondaba por la mente de la semioni. A pesar de su juventud, Sasha demostraba tener una madurez que, en las situaciones más críticas, le faltaba al skypean.- Lo sé colegui... Tengo que relajar la raja... ¿Es o no es?- Se golpeó cada moflete con cada una de sus palmas, con el fin de espabilar y desprenderse de los pensamientos innecesarios que pudieran nublar su raciocinio, mientras fijó su vista, sin mover su cabeza, en como Sasha volaba hasta situarse en el tejado de la taberna, como si alguna clase de plan tuviera.- Creo que entiendo que pasa por tu chola...- Garnet volvió a dirigir su mirada hacia la taberna, intentando controlar su respiración para seguir calmando sus ganas de estamparle su puñetazo en la cara de Finn. Pero las ganas de realizar una masacre por parte del azote de los Cabos Gemelos eran superiores.

En cuestión de segundos, debido a una mala coordinación entre Tobías, Sage, Gronn y Ariel, sumado a la experiencia que tenía en combate su lunático enemigo, la situación de los Shogun Gari empeoró con creces. Desde la posición que estaba, con algo de dificultad, pudo ver como, Tobías, intentó aprovechar sus poderes para dejar ingrávido a su contrincante, pero Finn era formidable en batalla, aprovechando, su posición y la de Ariel para, al mismo tiempo de haberle herido, con algo que no pudo apreciar del todo bien el músico, recibir el ataque de su capitán, flotando, inmóvil, a dos metros sobre el suelo. La poca calma que había recuperado Garnet con la acción de Sasha, se desvaneció por completo.-Mierda...- Miraba perplejo la escena, sin pestañear. Finn, no contento con su acción, al mismo tiempo que se aproximaba ágilmente hacia el peliazul, el gyojin y el mink, empezó a emanar brea en ambos brazos, formando una especie de mazo de guerra en el muñón de su brazo izquierdo, y unas cuchillas en su derecho. Técnicas que, en los Cabos Gemelos el músico no había llegado a ver y que demostraban lo mucho más fuerte que se había vuelto su enemigo.- Mierda...- Los nervios volvían a apoderarse de cada célula del cuerpo de Garnet. El enorme martillo de su siniestra asestó un potente golpe que hizo a Gronn hincar rodilla. Por otro lado, la especie de guadaña de su diestra, con un veloz ataque que recorrió un arco ascendente a ras del suelo, acabó perforando el vientre de Sage, dejándolo en un estado completamente crítico.-Mierda...-

Dirigiendo su vista completamente hacia el vientre agujereado del ornitorrinco, con una cuchilla que, seguidamente, se transformaría en una mano, tras estar durante toda la acción de Finn se parpadear, pestañeó, encontrándose con el cadáver de Nekah en el lugar donde estaba el cuerpo, inconsciente o sin vida, de Sage. Las lágrimas de Garnet, al pensar que la misma trágica historia de hace meses se volvía a repetir, y que seguía siendo incapaz de defender a las personas que quería, a su familia, brotaron de sus ojos.- ¡¡¡MIERDAAAAAAAAAA!!!- Gritaba, apretando sus puños con muchísima fuerza, hasta el punto de clavar sus felinas uñas en las palmas de sus manos.- Perdona, Tobi y Gronn, por ser un cabra loca... Perdona, Sasha, por tener un brother tan penoso... Perdona, Kuraku, por no cumplir nuestra promesa... Perdona, Ariel y Sage, por no protegeros... Perdona, Aurora, por ser una mierda de hombre... Perdona, Nekah...- Las caras de sus amigos sucedían por su cabeza, uno por uno, mientras las lágrimas no cesaban, a la vez que la ira volvía a incrementarse.- Pero a este yo me lo cargo, aunque la palme en el intento.- Dirigió su mirada hacia Finn, de nuevo, esta vez con una mirada cargada de puro odio.- ¡VEN A POR MI, MOCO NEGRO! ¡DÉJALOS YA JODER!- Gritó, hasta  el punto de desgarrarse la voz. Ya le daba igual todo, sabía que su rival era superior a él con creces, pero si con eso podía permitir desviar su atención y salvar al resto de sus amigos, iba a dar su vida por ello.

INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
#33
Atributos Personaje
 
 
A Sasha se le hacía muy difícil aguantar volando encima del tejado mientras escuchaba la risa maniática característica de Finn, las voces de sus compañeros y la pelea que transcurría en el interior de la taberna, las ansias de entrar a ayudar se apoderaban de ella pero si lo hacía perdería su ventaja de ataque sorpresa. La semioni apretó con más fuerza el mango del kanabo haciendo que sus nudillos se volvieran blancos, aquel ser era un monstruo.
 
El grito de Garnet llamó su atención trayendola de vuelta a la situación en la que se encontraba, lo vio apretar los puños y como pedía perdón uno a uno. — Será idiota — pensó la rubia. Cuando salieran de aquella situación - que lo iban a hacer - le iba a tocar tener una larga charla con su hermano de otra madre. La adolescente se acabó por enfadar con el músico cuando le escuchó decir que iba a matar a Finn aún si perdía su vida en el intento. La situación se les estaba yendo de las manos y lo único que podía hacer Sasha era esperar y jugar su carta de pillarlo por sorpresa. La semioni no dejó de mirar desde arriba la cara del edificio que tenía a sus pies, después de la provocación de Garnet debía de estar preparada porque aquel loco no se podía quedar de brazos cruzados, debía salir. La tensión iba a a ir en aumento pero la joven tenía la esperanza de que con su golpe trajera algo de esperanza a la tripulación, o por lo menos, sirviera para distraer a Finn durante un tiempo.
 
 

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#34
Atributos Personaje


Desde su perspectiva, con el torso y cabeza girados hacia el interior, el joven barba naranja veía a Ariel flotando en el aire y sangrando por su espalda, lejos de ayudarla, solo había conseguido dejarla a merced de Finn, quien se acercaba hacia sus compañeros Gronn y Sage. Tobías giró torpemente sus pies, debido a la brea que los rodeaba,  mientras escuchaba a Garnet gritándole al pirata psicópata que fuera a por él. Cuando tuvo el cuerpo orientado hacia sus compañeros algo hizo “click” en su cerebro. Ver a Gronn con la rodilla izquierda apoyada en el suelo y una negra y afilada cuchilla asomando por la capa de Sage, despertó el tímido instinto asesino de Tobías. Al menos Gronn se había podido incorporar, pero, aunque la cuchilla hubiera desaparecido, el girón en la capa de Sage comenzaba a empaparse con su sangre.

¡¿Por qué no has respondido a mi pregunta?! ¡¿Qué cojones quieres de nosotros?! - Mientras decía esas palabras, Tobías doblaba ligeramente el codo derecho hacia atrás para elevar su mano y agarrar la culata de su revólver, con los movimientos más delicados que pudo evitando mover el hombro derecho, dejando después el brazo muerto de nuevo. Como Fin estaba a menos de un metro de él y sus compañeros justo entre ellos, pegados entre sí y superando en altura al tarado, el campo de visión del capitán de los piratas Sticky impediría ver de hombros para abajo al carpintero de los Shogun Gari. Barba naranja anuló entonces el efecto de su técnica sobre Ariel, haciendo que la Gyojin de tres metros y medio se precipitara al suelo desde los dos metros a los que estaba suspendida en el aire, surgiendo del impacto contra la tarima un fuerte ruido seco. Aprovechando eso, estiró su brazo derecho hacia adelante, dejándolo semiflexionado y asomando, solo la punta del cañón, entre el antebrazo izquierdo y las costillas de Gronn, apuntando con éste al pecho del pirata psicópata. A ese movimiento le acompañó el de su zurda situándose sobre el percutor del arma.

- Six Shots - Evitando tener que hacer fuerza extra presionando el gatillo para accionar el martillo percutor con la ayuda de su mano izquierda, el intervalo entre los disparos se reducía considerablemente y el tambor se vaciaba en menos de dos segundos. Seis balas impactaron en el pecho de Finn. Eso debería bastar para atraer su atención y que dejara en paz a sus nakama, si no corrían un grave peligro, al menos el mink ornitorrinco, quien parecía estar en peores condiciones. - ¿Ahora me haces caso? - Remarcó mientras recargaba su arma.



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Bélico
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Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
#35
Aurora, en medio de la tensión que llenaba el aire, escuchó el inconfundible sonido de la piel rasgándose. Giró la cabeza hacia la puerta, tratando de identificar la fuente de aquel ruido perturbador. Tobías bloqueaba parcialmente su visión al estar justo delante de la puerta, pero algo en el ambiente le indicó que algo no iba bien.

La mirada de Aurora volvió a Garnet, y su corazón se contrajo al ver el estado de furia en el que se encontraba. Era algo inusual, algo que nunca imaginó presenciar en el. La risa maniaca del pequeño hombre continuaba resonando, generando una sensación de malestar en ella.

De repente, un sonido seco, seguido de seis disparos perforaron el aire. La pregunta de Tobías resonó, desafiante y llena de urgencia. La incertidumbre pesaba en el ambiente mientras Aurora, casi hiperventilando, trataba de entender lo que estaba sucediendo dentro de la taberna. Garnet, en medio de su ira, suplicaba que el hombre fuera por él y dejara a los demás. La situación se volvía cada vez más angustiante.

Aurora retrocedió en el tiempo, recordando el día en que su familia enfrentó a la bestia que acabó con la vida de su padre. Fue un momento traumático que la marcó profundamente. Recordó vívidamente cómo, paralizada por el miedo, se quedó inmóvil mientras su padre y su hermano luchaban contra la bestia.

La imagen de esos ojos vacíos, sanguinarios y llenos de malicia, le recordaron a los de aquella bestia. Esa mirada la paralizó entonces, y la sola reminiscencia de aquel momento la llenó de angustia.

Fue en esos momentos de caos y desesperación cuando Aurora se juró a sí misma que, si algún día tenía que enfrentar la muerte, lo haría luchando. Aquel voto se había convertido en un pilar fundamental de su fortaleza, un recordatorio de que no se permitiría ser paralizada por el miedo nuevamente.

Inspiró profundamente, centrando su energía en el presente, en la lucha que tenía por delante mientras se transformaba en forma hibrida. Con la determinación de una guerrera forjada en el calor de la adversidad, Aurora intentó despegar los pies lentamente. En su mente resonaban las palabras de su hermano: "Si tienes que morir, por lo menos que sea peleando". Esa filosofía de vida se convertía en su guía mientras se preparaba para lo que vendría a continuación.

Resumen


Stats


inventario
#36
Estadísticas de Kuraku Natta:
35 FUE | 97 RES | 31 DES | 76 PRE | 60 AGI | 150 REF | 33 INT | 70 VOL | 33 CH | 195 CA

Vitalidad: 687 
Energía: 1107
Espíritu: 196
Nivel: 10

Todo estaba sucediendo muy deprisa, no pudo ver nada de lo que pasaba en la taberna, pero sí que fue capaz de escuchar a Finn reírse y decir "Otro más" seguido de más ruidos de golpes. < No... ¡NO! > La situación cada vez se tornaba más crítica para los shogun gari, e incluso tras escuchar lo que escuchó kuraku, le hacía pensar que quizá hubiera acabado ya con alguno de sus compañeros - ¡NO, JODER! 
De nuevo, le volvía a ocurrir: Impotencia. Desde que salió al Paraíso, exceptuando la pelea en las minas, en todas las demás que había tenido, siempre sentía lo mismo. Impotencia e inutilidad. Esos sentimientos consiguió aplacarlos en la pelea con Tenma usando finalmente sus poderes, pero en este caso no podía hacer nada ni con eso. La sustancia que les rodeaba, cada vez le hacía recordar más a algún tipo de combustible o similar. No podía permitirse el lujo de experimentar si eso prendería fuego o no, pues si una sola gota de magma salía de su cuerpo, todos sus compañeros volarían por los aires. 
Garnet empezó a gritarle a Finn intentando provocarle, así que Kuraku optó por lo mismo, mientras avanzaba todo lo que podía hacia la puerta de la taberna. 
- ¡MOCO INÚTIL! ¡TE HAS RECLUIDO AHÍ COMO UN COBARDE! ¡SAL AQUÍ!, ¡LUCHA CONMIGO, NO ME DURAS NI UN SEGUNDO! - El lunarian gritaba con todas sus fuerzas hacia el interior de la taberna, mientras seguía intentando avanzar por la sustancia, sin demasiado éxito. <No sé si podría con él, pero si consigo que los demás estén a salvo, será suficiente...> Kuraku dudaba de su potencial contra Finn, era un enemigo demasiado experimentado para subestimarlo de esa manera, pero no tenían otra opción que intentar alejarlo del resto. <Gronn... Sage... Ariel... Aguantad por favor>

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[Imagen: I_wont_lose.png?ex=65c0cc45&is=65ae5745&...ee93b69aa&]
#37
Recobré por un sentido la consciencia que había perdido tras el ataque, dejándome en un estado de alucinación donde en una especie de "sueño", salvaba a los vecinos que estaban en la taberna, convirtiéndome en el héroe local antes de irme al mar. La realidad era que estaba junto a Gronn y Tobías al lado de la puerta, pero poco duró mi estado de vigilia. Un dolor intenso de nuevo en mi vientre. olor a sangre y sabor a metal en mi pico. Mi mente quedó en blanco, pero no como cuando meditaba. Era este el finn de Sage? No podría aprender nada más, ni visitar más culturas? Mi sueño acabaría sin siquiera salir al mar tras aquella isla donde había esperado 5 años a la gente adecuada. Los dioses de mi antigua religión no aparecían esta vez. El blanco se tornó negro como la brea. mi cuerpo no respondía ni sabía que estaba pasando a mi alrededor. Todo lo que había leído en vano. Como podría curarme de aquel ataque ahora? Me aferraba a la vida como alguien en coma. No podía hacer más. Lamenté no hacerle caso al viejo gorila de la tribu, el cual siempre me decía que el conocimiento no me salvaría en muchas ocasiones y que debía entrenar el cuerpo mucho más. Preferí seguir a Morrel y ejercitar el cerebro. Mala decisión ciertamente, al menos para la situación donde me encontraba ahora. Mi vida en manos de Morhla, diosa de la oscuridad, la destrucción, la ira y los amantes, pero sobre todo, de la muerte. Ella decidiría si vivía o no. Pero siempre fui optimista y tuve el favor de los dioses de mi lado. Espero que esta vez, no me lleve con ella. 

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#38
Mientras reía celosamente y disfrutaba de esta masacre, el hombre pez comenzó a dar un discurso que no le importaba a nadie, haciendo que arquease una ceja. ¿Acaso se creía que un tío como yo iba a parar de inmediato y sin contemplaciones con un asalto como este? ¿Era un idiota pacifista o estaba jugando a ser un pirata? ¡Qué ridículo! Casi tanto como los llantos y gritos del exterior, la voz de dos varones. ¡Já! Que fuera a por ellos... ¡ya llegaría el momento, desde luego!. Pero mientras miraba sonriendo al horroroso hombre pez - que realmente era más feo que los pies de un gigante - escuchó otra voz más, más cercana, exigiéndole que respondiera a sus preguntas. Ni que esto fuera un congreso ¡estúpidos novatos!.

Entonces escuché un fuerte ruido a mis espaldas, haciéndome girar la cabeza por encima de mi hombro para contemplar como la mujer azul ahora había tomado tierra y ¿me habían rodeado? Borré mi sonrisa ¿hacerla flotar era un truco para hacerme entrar en su terreno y rodearme? Fruncí el ceño y me dispuse a dar la vuelta cuando escuché dos palabras y el replicar de un tambor de un revolver, recibiendo varios disparos en el pecho haciéndome retroceder un paso y observar cómo la sangre empezaba a brotar de mi torso — ¿Qué? — dije, incrédulo, alzando la vista y viendo un cañón humeante asomando tras el gyojin horroroso — El vaquero... — pensé. Había conseguido herirme, y me había hecho sangrar. ¡Me había hecho san¡grar! Apreté y rechiné los dientes, apenas había pasado un segundo o dos desde que había girado el rostro para ver el origen del ruido a mis espaldas, y ese segundo había bastado para que aprovechase que había bajado la guardia. Pero no volvería a pasar. Entonces desaté toda mi furia y realizando un movimiento con ambos brazos estampé el cuerpo del pato peludo contra el suelo, dando un puñetazo al mismo, partiendo sus costillas y liberando la mano, al mismo tiempo que por la inercia del golpe llevaba el brazo de brea hacia la espalda y este se moldeaba para convertirse en una estaca de seis metros que empaló directamente a la mujer pez que había a mis espaldas.

— ¿¡Quieres respuestas!? — grité lanzando una pregunta retórica y, ahora que me había librado del cuerpo del pato y con la gyojin empalada por el otro, alcé la mano de carne y hueso - que estaba libre - hacia mi derecha, dejando el brazo paralelo al suelo - y apuntando hacia la izquierda de Gronn y Tobías - y formando una pequeña esfera negra en ella de la que brotaron hilos negros hacia todos los presentes, al mismo tiempo que la estaca que atravesaba a la gyojin de mi espalda se retraía. Hilos negros de brea impactaban en todas direcciones: hacia el hombre pez y el hombre de barba pelirroja que se escondía detrás de él. Más pasaban de largo por los huecos que sus cuerpos dejaban impactando contra la mujer de cabello rubio blanquecino y corto, el lunarian y el hombre felino. Otros ascendieron al techo y perforaron la madera buscando clavarse en alguien que habría de estar allí, y otros pocos se adhirieron a la gyojin a mis espaldas, que caía inconsciente, y al cuerpo del pato a mis pies.

 — ¡¡ STICKY ASSEMBLE !! — 

Grité con fuerza mientras un súbito tiron los traía a todos hasta ese lugar. La mujer pájaro, el hombre tigre y el lunarian salieron despedidos hacia el interior de la taberna, impactando en el barbanaranja y el gyojin horrendo. El techo se rompió y de el descendió la chica con forma de aquellos bichos antiguos, y los dos cuerpos que acababa de dejar inanimados se retorcieron y arrastraron hacia ese lugar, reuniéndose todos en una amalgama enorme de brea, tan grande que tapaba por completo el hueco del establecimiento. Los gritos de los civiles estallaban, los llantos, las súplicas, la desesperación... todo acontecía mientras enterraba mi mano dentro de dicha esfera  — Os voy a dar respuestas — dije volviendo a sonreír mirando hacia la cara del pelirrojo, y giré sobre mi mismo para ganar impulso y lanzar la esfera por el agujero de la puerta, rompiéndolo aun más y estrellando aquella esfera de brea a seis metros del umbral de la puerta, lugar donde antes había un inmenso charco de brea que se había filtrado o reunido en esta esfera, con todos los contendientes dentro de aquella vaina de desesperación, mientras comenzaba a salir caminando en su dirección.

— Entretuvisteis a mi tripulación hasta que llegó ese gilipollas de Utakata y ¡¡me tendísteis una trampa!! — dije, gritando la última frase escupiendo saliva por la furia mientras sacaba de mi bolsillo una pistola, tan hermosa y negra como hermosa y negra era la desesperación de la muerte, dando pasos lentos — Ese puto panda y el imbécil de las cicatrices, el hijo de Shimatsu, me entregaron a Utakata. Me llevó a su laboratorio. Volé por horas viendo los cadáveres de mis amigos, compactos, en un gran saco de carne, vísceras y huesos. Vi sus caras sin expresión y sin vida, desde dentro de un puto cubo que me ahogaba poco a poco — dije mientras cargaba unas balas en mi pistola y caminaba hacia ellos, sosteniendo la pistola con la mano de carne y hueso — Y cuando llegué a Codix Cortex... — alcé el brazo de brea — No sabéis lo que hace ese puto enfermo en ese sitio — bajé dicho brazo y sonreí abiertamente — ¡Es un puto psicópata de verdad! ¡Hya hya hya hya hya! — solté una risa histérica y paré al estar al lado de ellos — Pero si eres paciente y sabes esperar, surgen oportunidades — añadí casi en un susurro, poniéndome al lado de Garnet, acercándome a su oído — Y ahora voy a matar a todos estos amigos tuyos, después me dirás donde está Shimatsu... y cuando lo hayas hecho, te mandaré con esta panda de inútiles — añadí sonriendo de nuevo con una pequeña risa continuada, como el rumor de un coche arrancado, casi susurrada o ronroneada mientras me colocaba de cuclillas quedando junto a la cara de Kuraku, que estaba pegado directamente al suelo con los demás encima mostrando la cabeza y uno de los hombros, apoyando el cañón de la pistola en su cabeza y mirándole a los ojos — Mantén las brasas apagadas hasta el final amigo... no querrás hacer pum y matarlos a todos... — añadí apartando el cañón de su cara y mirando la brea a su alrededor — Esto arde mucho ¡¡hya hya hya hya!! — reí mientras me levantaba y retrocedía tres pasos largos sin darles la espalda, separándome tres metros de ellos, apuntando con el cañón de mi arma hacia el lunarian sin dejar de sonreír, ladeando mi cabeza — ¡Aguanta chico! — dije, y disparé hacia él — ¡Si te enciendes te los cargas a todos! — añadí pegando un segundo disparo hacia la misma persona.

— ¡¡ HYA HYA HYA HYA HYA !! —





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Bélico
#39
Atributos Personaje


Kuraku se sumó al intento de Garnet por llamar la atención de Finn y atraerlo hasta él. De verdad que necesitaba partirle la cara a ese energúmeno, pero, desgraciadamente, al excapitán pirata se la sudaba completamente. Parecía que su intención era plenamente barrer con los Shogun Gari. La desesperación de Garnet volvió, manifestándose en levantar bruscamente sus pies para liberarse de su trampa. La respiración del felino se volvía más pesada de sólo pensar que pudiera haber más bajas.- Por favor, Sage, colegui... No la palmes aquí, ¿es o no es?- Pensaba mientras observaba el cuerpo inconsciente del mink.

De repente, y sin poder ver con claridad lo que estaba ocurriendo, pues Tobías se encontraba de espaldas a Garnet, tras girarse Finn al escuchar a Ariel caerse, se oyó el disparo de una pistola que, el músico, interpretó que se trataba del revolver de su capitán. Tras inclinarse, nervioso, ligeramente hacia su derecha, para poder ver mejor que había pasado, pudo ver el pecho ensangrentado de Finn. Su enemigo no era completamente invencible. En el pasado, tan sólo pudieron herirle gracias a las balas explosivas del marine con gafas de sol, pero esto demostraba que era vulnerable a ataques normales, a pesar de la complejidad de su poder. El tigre cerró fuertemente sus puños, al mismo tiempo que fruncía su ceño y sonreía ante el acto del líder de los Shogun Gari. Con toda su ira y rencor hacia Finn, al igual que el miedo por perder a sus seres queridos, había olvidado algo muy simple, pero a la vez esencial en la vida actual de Garnet... Sasha esperando al acecho para atacar... Tobías aprovechando el más mínimo despiste de su rival para dispararle a bocajarro... Garnet no estaba solo, y sus nakamas eran fuertes. Daba igual si el músico no salía de allí, pero confiaba en que, entre todos, podían matar a ese cabrón.

Sin embargo, el ápice de esperanza se desvaneció por completo pues, después de que Finn estampara el cuerpo de Sage y ensartara a Ariel con una estaca compuesta de la sustancia que emanaba, realizó, otra técnica, que al músico le era bastante familiar. Extendió su brazo derecho y, en la palma de su mano, se creó una oscura esfera de la que se extendieron varios hilos negros hasta donde estaba cada uno de los afectados por su brea.-No me jodas...- Fue lo que dijo Garnet antes de verse completamente arrastrado por sus pies hacia la fuente de su técnica. Absolutamente todos los que componían los Shogun Gari, incluida Sasha, quien rompió el techo, quedaron pegados y unidos en esa gran y viscosa esfera.- AGGGGGGH NO TE CREO COLEGA, ¿OTRA VEZ?.- Gritaba mientras intentaba forzar su cuerpo para liberarse, pero, por como estaba dispuesto, con media mano izquierda y cabeza asomada tan sólo, resultaba excesivamente complicado. Parecía que la ofensiva de Tobías había conseguido enfurecer a su enemigo, hasta tal punto, que iba a contarles a la banda liderada por el barbanaranja el motivo detrás de sus acciones. El pelirrojo, con cara de repudio y furia pudo ver, en primer plano, la sonrisa maliciosa de Finn, antes de que los lanzara hacia fuera del local, de nuevo, como si de una bola de bolos se trataran.

Después de que la pelota se detuviera fuera, Finn comenzó a hablar, mientras se dirigía hacia el rebujito de Shogun Gari y desenfundaba una pistola, cargándola con balas. Explicó como la banda pirata les tendió una trampa en los cabos gemelos, recordando como Kovashi y Panda entregaron al psicópata al Dr. Utakata, que si vio los cadáveres de sus amigos, que si experimentó el shichibukai con él.- ¿¡No es eso lo que hacías con los mendas!?- La hipocresía de Finn sacaba completamente de quicio a Garnet, alguien como él no tenía permitido poder preocuparse por sus nakamas. Seguidamente, se acercó al oído del felino, susurrándole como la paciencia hacía surgir oportunidades, como le iba a decir la ubicación del dúo revolucionario tras matar, uno a uno, a todos sus amigos. Ante esto, Garnet volvió a abrir los ojos como platos, mirándole con cara desafiante.

Con su pistola cargada, se agachó hacia donde estaba Kuraku, abajo del todo, y le encañonó dos veces con su arma en la pistola.- Otra vez... Otra vez que no he podido salvarlos...- De la pura frustración, Garnet clavó ferozmente sus dedos en la palma de su mano, hasta el punto de que empezó a brotar un hilo de sangre. La ira del músico había llegado a tal extremo, que su cara no albergaba ninguna emoción. No había lágrimas, ojos llenos de odio, ni venas resaltadas a lo largo de su cara... Sino una expresión que reflejaba completa serenidad... Pero que escondía un aterrador instinto asesino.- EH, moco, te voy a soltar tres cosillas, así que pon bien la oreja, ¿es o no es?.- Decía de manera impasible, mirando a su agresor, mientras extendía los tres dedos de su siniestra, concretamente, el pulgar, el índice y el corazón.- Primero, Kovashi y Panda, ni de coña, están en esta isla, así que date el piro de aquí.- Contrajo su dedo pulgar.- Segundo...- En su cara se dibujó una ligera sonrisa.- Morderías el polvo, de nuevo, contra ellos...- Le miró de arriba a abajo, para volver a dirigirle la mirada en sentido contrario, hasta fijar su vista en su cara de maníaco.- ...Te falta calle, y a esos dos le sobran.- Ciertamente no se imaginaba a Kovashi y Panda perdiendo, tanto su ingenio como poderes y fuerza era algo que iba más allá, si Garnet había mejorado algo en estos meses, ¿cómo de fuertes podían ser aquellos dos monstruos a los que les debía la vida en estos instantes? Bajó entonces su dedo índice, dejando tan sólo el dedo corazón extendido, haciéndole una peseta a Finn.- Y tercero... - La tímida sonrisa anterior se acrecentó, al mismo tiempo que los ojos de Garnet se abrían de par en par.- No te vas a tener que rayar por encontrar o acabar en el otro barrio a manos de los revos, porque te voy...- Se paró un segundo, pues se acordó del pensamiento al que había llegado hace escasos minutos.-

No estás solo.

No, porque te vamos a dar tremenda paliza cuando salgamos de este moco que vas a ver uno a uno a tus coleguis... Que suerte, ¿es o no es?- Dijo, bajando su dedo corazón, mientras seguía forzándose a salir de la pegajosa prisión. Por la facilidad con la que se estaba empezando a mover, era probable que, no dentro de mucho, pudiera zafarse de la bola. Esperaba lo que quedaban conscientes de sus amigos también lo pudieran hacer.

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[Imagen: Tb4Z3O3.png]
#40
Atributos Personaje


Con la intención de tomar vuelo y enfrentar la situación de frente, la joven Sardana estaba decidida a desplegar sus alas y lanzarse al ataque. Sin embargo, en el instante en que se disponía a elevarse, la brea en sus pies reaccionó de manera sorprendente, estirándose y envolviéndola en su pegajosa trampa.

La resistencia de la sustancia contra el impulso de Aurora fue implacable. En un abrir y cerrar de ojos, la escena pasó de ser una preparación para el combate a convertirse en un caos de movimiento frenético. La brea, como un depredador astuto, se aferró a la piel de Aurora, arrastrándola consigo y convirtiéndola en una parte de esa masa oscura y maleable.

Aurora se encontraba atrapada en la oscura prisión de brea, otra vez sin poder ver nada, ya que quedo en la parte trasera de la pelota, sus esfuerzos se centraron en liberarse de la sustancia pegajosa que la envolvía junto a sus compañeros. A pesar de la lucha constante que emprendía para romper esas ataduras, su mano derecha se encontró con escamoso codo de Sasha. En ese contacto, Aurora apretó con fuerza, transmitiendo a su amiga un mensaje de resistencia, debían permanecer con la mente serena.

"Tranquila, podemos con esto" pensó mientras agarraba a la semi oni. su padre le enseño que cuando se caza a una bestia superior, se debe tener la mente tranquila y saber aprovechar el momento.

El apretón era una conexión silenciosa pero poderosa. En medio de la oscuridad que las envolvía, necesitaba a Sasha tranquila. La peligrosa situación que enfrentaban no hacía más que avivar la determinación de Aurora. La caza se volvía más intensa, y aunque aún no lograba liberarse por completo de la brea, su mente estaba enfocada en la batalla.

Estaba harta de escuchar la risa del enano lunático, Aurora persistía en sus esfuerzos para romper las cadenas que los aprisionaban. La incertidumbre sobre el destino de sus compañeros y la rabia acumulada en su interior solo alimentaban su voluntad de resistir. Cada movimiento, por pequeño que fuera, estaba impregnado de la promesa de no ceder ante la adversidad.

Mientras tanto, la presencia de Finn, el enemigo despiadado, se hacía evidente después de unos disparos que resonaron a su alrededor. Aunque Aurora no podía ver lo que sucedía, intuía la gravedad de la situación. La furia y la impotencia se entrelazaban en su ser, pero en medio de esa amalgama de emociones, las palabras de Garnet, le recordaron que no estaba sola en esta lucha.

Dentro de la esfera de brea, Aurora se preparaba para salir con fuerza silenciosa, lista para desatarse en cuanto pudiera liberarse por completo.

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