09-11-2023, 02:22 AM (Última modificación: 09-11-2023, 03:37 PM por Tobias Murray.)
Día 78, primavera. Año 11 09:48 A.M. Isla Toko, Pueblo Kakutasu.
Estaba bien claro que aquel encapuchado que vimos entrando al bar tenía que ser colega del mink ornitorrinco, o su tío por lo menos. Vestían la misma túnica, la del desconocido lucía mucho más bien cuidada, aún así era obvio que eran idénticas. Tobías siguió al todavía amnésico mink hasta el interior del local deteniéndose a dos metros de la puerta, se quitó el pañuelo descubriendo su cara, después se quitó el sobrero y se ató la tela a la cabeza, tapando su pelo, para volver a colocarse el sombrero encima. Así no se le veía su llamativo cabello, ese turquesa ya le había dado algún que otro problema en isla Oikot. Estando así más confiado, entró con el pecho por delante, un espejo le devolvió su imagen y se sintió más pirata que nunca, pero tampoco quería llamar la atención, así que contuvo su entusiasmo y se dirigió hacia la barra siguiendo al mink que tenía a su objetivo bien claro apretando los labios para no sonreir.
Dentro de aquel garito había varios parroquianos en la barra sumados al encapuchado al que seguían. También estaban cuatro tipos sentados en una mesa cuadra jugando a las cartas, tentador para el carpintero. Todos escuchaban a dos jóvenes sentados al mismo piano en un dueto que Garnet hubiera disfrutado. Interpretaban con delicadeza una pieza melancólica poco adecuada para el lugar, pero daba gusto escucharlos.
De pronto la música dio un giro que agradó mucho a barba naranja, le hizo sentir que ese era su hogar, aún siendo la primera vez que lo pisaba. Alcanzó al mink que ya estaba apoyado en la barra situado a un metro de su supuesto compañero llamando la atención del barman. Fue a preguntarle si estaba nervioso por ver quien era el encapuchado cuando sus ojos no pudieron evitar desviarse hacia la mesa de los jugadores. Jugaban en pareja con cuatro cartas cada uno, unas monedas como apuesta y sus respectivas copas. - Órdago a chica. - Su compañero le acompañó provocando a los rivales. - ¡No hay huevos! - El más delgado posó confiado sus cartas en la mesa boca abajo y, sonriendo hacia al que había hecho la apuesta, las fue levantando una a una. Un rey, un cuatro, un as y otro as. - No me jodas cabrón yo tengo dos pitos cinco... ¿y tu? - El compañero que había avivado el fuego para amedrentar estaba enfadadísimo - Hostia puta, yo tenía solomillo, los quería pillar en pares y juego. Buena suerte tenéis cabrones. - La pareja del que tenía la jugada ganadora señaló a las letrina - Ahí tenéis el cuarto para llorar Jarjarjarajar.Jejejeje. Gahgahgah. Jojojojo. Todos rieron, incluso Tobías por lo bajo - Jishjishjishjish -. Le encantaba el mus, su picardía, los piques, el juego en equipo y las risas garantizadas.
Le enseño a jugar Scallion. "Que recuerdos..." le encantaba machacar a sus hermanos formando pareja con su bisabuelo. Fuera del núcleo familiar jamás había visto a nadie jugar, Tobías pensaba que se lo había inventado el viejo pero seguramente lo aprendió a jugar allí. Se moría de ganas de jugar pero le hacía falta una pareja. Se giró hacia el ornitorrinco que al parecer estaba hablando ya con el misterioso encapuchado y los interrumpió cogiendo al mink del brazo. - ¿Sabes jugar al mus? Dime que si, por favor. -
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Día 78, primavera. Año 11
09:48 A.M. Isla Toko, Pueblo Kakutasu.
Antes de entrar al bar, me quité la capucha, al tiempo que Tobias se ataba el pañuelo en la cabeza dejando su pelo color turquesa completamente tapado, poniendo sobre la tela su sombrero. Al cruzar la puerta, mis ojos se centraron en el encapuchado, el cual seguía, al contrario de mí, con la capucha puesta. Pero algo nuevo de él se veía, ya que estando de lado, la mitad de la cara la tenía al descubierto. Un pelaje blanco le cubría la totalidad de su cara, con lo que parecía extenderse por debajo de la barbilla a forma de perilla. Los ojos amarillos, con una pupila alargada, en horizontal se fijaban en la taza humeante que le dejaba el camarero frente a él. Se quitó la capucha y un par de cuernos retorcidos se dejaron ver. Agarró la taza y dio un pequeño sorbo, poniendo cara de satisfacción y cerrando los ojos. Caramba, Sage, no es habitual veros a los dos minks juntos en el bar. De hecho, es la segunda vez que os veo. Y tan temprano… ¿Pasa algo? Es tu hora de nadar, si no recuerdo mal. Pero bueno, esto es un bar. ¿Te pongo lo de siempre? “Sage”. Ese era mi nombre, o por lo menos era como me había conocido el tabernero, que, con un paño al hombro me miraba sonriente esperando una respuesta. Asentí y miré a la cabra que estaba a mi lado, como a un metro de mí, sentado en un taburete en la barra con su infusión de hierva buena en la mano. Por fin apareces, Sage. ¿Dónde estab…? Nah, nunca le cuentas nada al pobre maestro Morrel… Pero podrías avisar de vez en cuando de que no vienes a dormir. Ya pensaba que te habías subido por fin a algún barco. Lo miraba con una cara de confusión tremenda. No sabía a que se refería, pero lo que era seguro es que vivimos juntos. Además, parecía que no era la primera vez que no aparecía por la noche. Me llevé una mano a la cabeza, un dolor agudo y punzante comenzó a recorrer toda mi sien izquierda. Los recuerdos volvían tan súbitamente que no era capaz de procesarlos. La tribu, los viajes, las exploraciones, la totalidad de lo sucedido en los cabos gemelos, mis compañeros, los cinco años de espera a que llegara una señal… Todo volvía, y eso dolía una barbaridad. Quedé aturdido y miré a Morrel a los ojos. -Creo que la señal por fin llegó. – Sonreí y miré de reojo a Tobias, que estaba fijándose con un brillo en los ojos en la partida de cartas de cuatro señores que gritaban y reían. Junto a los pianistas, eran los que daban vida al bar. Morrel sonrió, como si fuese un alivio. El camarero puso frente a mí una taza humeante con un liquido de color ámbar dentro. Bebí un sorbo que le quemó la lengua. Como si no hiciese suficiente calor. La vieja cabra parecía darse cuenta de lo que había pasado. Mi predida de memoria era más que evidente para él. ¿Sabes jugar al mus? Dime que si, por favor.La repentina pregunta del barba naranja me hizo dar un respingo. No sabía muy bien qué estaba pasando, pero en la tribu sí había aprendido algún juego de cartas. El maestro Morrel se me adelantó y contestó por mí. Desde luego que sabe jugar al mus. Yo mismo le enseñé hace la tihihira de años. Pero creo que él esté en condiciones ahora mismo para jugar. Aún no recupera del todo sus facultades y yo puedo proponerte una apuesta más… Digamos interesante…. ¿Qué te parece si os cuento todo lo que se de mi pequeño amigo ornitorrinco si, tu y yo, les ganamos a los que acaban de conseguir la victoria? Se levantó del taburete con la infusión humeante entre las manos y se dirigió hacia la mesa. Habló con los señores allí sentados y dos de ellos se levantaron, cediéndoles el sitio a Murray y Morrel, ahora pareja de mus. Yo fui a por una silla de la mesa de al lado y la puse en una esquina de la que ocupaba el juego, dando la espalda por completo a la entrada y la barra. Agarré mi infusión, di otro pequeño sorbo y me centré en el juego que empezaba a darse entre mis dos compañeros y los habituales jugadores de Mus del bar. Los pianistas también miraban desde su sitio en el piano que había dejado de sonar en el momento que los nuevos jugadores se sentaron. Los dos músicos de miraron con complicidad y se volvieron a su gran instrumento para seguir tocando.
Resumen
Entran destapándose al bar y, mientras Murray mira atento la partida de mus de los cuatro señores en la mesa, Plátypo descubre que le llaman Sage y que vive con el mink cabra. Tobias pregunta si saben jugar y Morrel le quita la palabra a Sage ofreciendose a jugar y a revelar, si ganan, la historia del ornitorrinco. Se sientan contra los ganadores de la partida anterior y Sage en una esquina de la mesa observando la partida.
- ¡Que suerte! - Casualmente ambos minks sabían jugar. Tobías solo veía la partida, y estaba pasándole desapercibida la apariencia del, por lo visto, amigo del ornitorrinco y estaba olvidando el objetivo éste, hablar con él para ver si realmente lo conocía y le ayudaba a recuperar su memoria. Más tarde se daría cuenta de su egoísmo y se disculparía, pero en ese momento la euforia por jugar a cartas le estaba nublando.
El mink carnero le propuso un trato al carpintero de los Shogun Gari, jugaría de pareja con él contra los que acababan de ganar, si conseguían salir victoriosos les contaría a todo lo que sabía acerca del joven ornitorrinco. Ahí se dio cuenta que estaba pasando por alto el deseo de su nuevo colega. - Disculpa tío... Las cartas me ciegan jishjishjishjish. Así que es colega tuyo, ¿no? Tranqui solo te lo robaré diez minutos, lo que nos costará machacar a esos pardillos. - Se dirigió a los que iban a ser sus contrincantes. - Con todo el respeto del mundo caballeros. - Volvió a girase hacia el mink. - Tu tranqui, en nada recordarás todo y yo podré llamarte por tu nombre jishjishjish. - Se giró hacia el mink carnero. - No me digas como se llama hasta que hallamos vencido. Eso me motivará aún más. - A Tobías le encantaban los juegos de azar y los misterios, sobre todo los que estaban a las puertas de salir de las sombras.
Pidió la jarra más grande posible de cerveza y tomo asiento frente a su recién nombrado compañero. Uno de los pianistas se levantó para ir a la barra y encenderse un cigarro mientras esperaba su copa. Eso inspiró a Tobías quien sacó su caja de cigarros y se encendió uno tras ofrecer al resto de jugadores. El otro pianista se quedó sentado frente al instrumento y siguió tocando.
La cosa se animaba, ya estaba todo preparado, comenzaba la partida. - Jugamos con ocho reyes y ocho ases, a cuarenta puntos y las vacas son de tres partidas, al mejor de tres vamos. - Soltó las reglas el más delgado de los dos, un hombre de unos cuarenta largos, con sombrero y coleta canosa. - ¿Empezamos? Reparto yo. Mus corrido y sin señas. - El otro, más regordete y de pelo pobre, ya había alcanzado los cincuenta y sugirió un comienzo clásico en ese juego, repartía el pero sería mano quien cortara el mus, solo en la primera partida no se podrían hacer señas.
Describiría la partida al estilo Murray, con peros y señales, pero ¿realmente queréis que haga eso? Resumiendo, se alargo más de lo que esperaba el joven Tobías. La primera partida la ganaron con margen, cuarenta a dieciocho, por muerte dulce, aprovechando una gran mano y ganando doce puntos con ella. La segunda estuvo algo más reñida, perdiéndola treinta y cuatro a cuarenta. Todo se decidió entonces en la tercera y última. Los contrincantes llevaban la delantera con treinta y seis puntos, ya estaban en casa a falta de cuatro puntos, El mink y Tobías les pisaban los talones con treinta y uno. Iba de mano Tobías pero habían cortado mus los otros, no les iban a dejar inflarse con el descarte, no debían tener unas grandes jugadas pero seguro que tenían lo suficiente para rascar los cuatro puntos que les quedaban y ganar la vaca. Era el momento de los órdagos. Había que saber ser paciente y dirigir bien las jugadas para pillarlos por sorpresa. El carpintero comenzó suave dejando que ellos se llevaran un punto por la grande y otro por la chica. Todos tenían pares (parejas) ese era el momento, Tobías había lanzado seña de duplex (doble pareja) a su compañero sin que ésta fuera interceptada, así que paso su turno fingiendo que sus pares eran malos, los contrincantes habían picado el anzuelo pues se arriesgaron con un envite (apuesta) y allí estaba el mink agazapado para lanzar el órdago por desesperación (era lógico pues sino perdían la partida por que los otros se iban a cuarenta puntos ya). - Lo veo con mis reyes-sotas jarjarjarjar. - Levantó las cartas dejándolas cara arriba sobre la mesa. - Yo solo tengo dos caballos... ¿Y tú, compañero? - El mink sabía que su compañero tenía doble pareja pero la del contrincante era una jugada fuerte, se le notó la preocupación. Tobías no pudo evitar sonreír con malicia. - Pues aquí están los otros dos caballos... ¡Montados por dos cerdos de la realeza! - Fin de la partida, ganadores Tobías y el mink carnero. - Ahí tenéis el cuarto para llorar. Jishjishjishjish. - Los jugadores de mus suelen tener buen perder y así lo demostraron los rivales riendo con ellos y brindando por la partida. - Nada mal para ser forasteros jarjarjar.Gran partida Jojojo a la siguiente ronda invitamos nosotros. ¿Otra vaca? - (Vaca=conjunto de tres partidas, gana la primera pareja en ganar dos).La partida había sido intensa y gratificante para el joven carpintero y se hubiera pasado todo el día jugando, pero tenía que ayudar a su nuevo compañero y explorar un poco la zona antes de regresar al barco con sus hermanos. - Ojalá pudiera pero tengo mil cosas que hacer, de todas formas estaré unos días por la zona, ya pasaré a saludar jishjishjish. -
Tobías celebró la victoria con sus compañero mink. - Bueno, alguien nos debe una historia. Brindemos por la victoria y por la amistad que está naciendo. - El joven barba naranja ya comenzaba a estar un poco mareado por la cerveza, no tardaría en comenzar a abrazar a todo el mundo y a decirles lo mucho que los quiere.
Resumen
Tobías y Morrel juegan la partida y la ganan. Partida intensa y divertida. Tras eso celebran la victoria y barba naranja le recuerda al mink carnero que le toca contar la historia del mink ornitorrinco, pues se conocen desde hace tiempo. Tobías comienza a experimentar los efectos del alcohol.
15-11-2023, 09:08 PM (Última modificación: 15-11-2023, 09:10 PM por Viktor.)
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Yo ya me iba. Lo juro. Pero es que era tan tentador. Después de afilar mi espada durante algunas horas y de desayunar, decidí salir de aquel lugar de mala muerte en la búsqueda de Joe. Sin embargo, algo me llamó la atención entre toda aquella marabunta de borrachos diurnos que, se ve, no tenían nada mejor en la vida que pasar las horas muertas y más útiles del sol en beber y jugar. Entre ellos, destacaba un grupo jugando a algún tipo de juego de cartas en los que se encontraban un Mink y un hombre. Curiosa dupla. Aun en mi asiento, saqué el periódico que tan convenientemente llevaba portando desde hace días y lo revisé. Estaba seguro de que lo había visto en alguna parte. Comencé a rebuscar, hojear y revisar entre sus páginas hasta que... - Ya decía yo... - dije sonriendo para mis adentros mientras hallaba un rostro extremadamente parecido. Si estaba en lo cierto, tenía delante de mí, ni más ni menos que al pirata de los Shogun Gari, Tobías Murray. 55 milloncejos de nada. Sin embargo, aunque el parecido era evidente, no podía estar totalmente seguro y atacar sin cerciorarme era una sentencia sobre mi cuello. El joven, que portaba un sombrero y jugaba alegremente con el Mink, parecía estar despreocupado sabiendo que en el lugar no había Marines, o al menos, una base sólida que pudiera dar caza a piratas. Todo apuntaba a que no sabía de la existencia de gente como yo.
Tras coger un tenedor de la mesa, me levanté, ocultando ligeramente a Shimei Kaeru con mi abrigo y caminé tambaleándome con el cartel de se busca y el tenedor en mi mano derecha, fingiendo una borrachera de las que si fueran reales, te dejarían dos días de resaca. Me acerqué a la mesa donde el grupo jugaba y coloqué mi brazo izquierdo sobre el hombro del joven "Tobías" mientras me dejaba caer levemente y le miraba con los ojos entreabiertos. - ¡Yoooooooo te conooooooozco! ¡Ereeeeessh famosho! - dije riendo y apoyándome en él como si de un fan con su ídolo se tratara. Quería mirarle a la cara y de ahí... ya veremos que pasa. Lo mismo la juerga la monto yo.
Toda la info
Hola. Invado este tema y aparezco justo cuando ganáis la partida. Desde mi primera Aventura T1 Auto narro que compro un periódico para enterarme del incidente de los Cabos Gemelos donde su foto aparece como cabecilla de los Shogun Gari, además de su Wanted. Tras esto, me levanto ocultando mi espada y tras acercarme me apoyo sobre el hombro derecho de Tobías preguntándole si es famoso.
Inventario
Shimei Kaeru 指名 変える (Nombre cambiante)
Nombre de objeto: Shimei Kaeru 指名 変える (Nombre cambiante) Calidad: 2 Daño: 40 Requisitos: 20 FUE / 30 DES Escala: 1 FUE / 0,4 DES Unidades de peso: 2 Descripción: Shimei Kaeru es una katana con una hoja de 100 centímetros, considerada un Õdachi. Tiene una saya negra de color mate que termina en un remate dorado. Esta, además, tiene un sageo negro que suele ir totalmente suelto. Su tsuka es negra y está cubierta por un cordaje blanco con el clásico patrón de diamante. La tsuba está formada por dos secciones ovaladas negras con bordes dorados, posee patrones florales y cuatro pequeños dientes en las puntas de los óvalos. La hoja es de acero negro, siendo esta totalmente oscura sin un hamon visible.
Herramientas
Den Den Mushi
Nombre de objeto: Den den mushi Unidades de peso: 1 Descripción: Animal que constituye el principal método de comunicación. Es idéntico a los caracoles y su tamaño varía entre 5 y 40 cm, aunque algunos alcanzan tamaños superiores al metro y medio. En su estado natural se comunican mediante ondas de radio.
La partida había sido un éxito rotundo. La forma de jugar, de compenetrarse, de saber las cartas del otro como si se lo dijera con la voz clara. Parecía que el viejo mink y el pirata de barba naranja y pelo turquesa llevaban jugando toda la vida. Ganaron la primera partida por amplio margen. Los jugadores habituales debieron confiarse por la costumbre de jugar y por haber ganado la partida anterior. La segunda fue bastante más reñida, pero un placer para un observador externo como este mink. Ganaron los hombres del bar, que rieron y se felicitaron a si mismos por la vaca. Cuando empezó la tercera ronda no podía dejar de ver, pero en mi cabeza solo hacía rezar a Urtike y Oggkasi(Dioses del destino, la verdad el primero y la buena fortuna el segundo, entre otras tareas venerados en la tribu mink nómada) para que la partida fuese adelante y Morrel nos contara mi historia. En el último momento parecía del todo perdida, pero una señal al macho cabrío por parte del pirata, solo percibida por el primero, decantó la partida a favor de la pareja recién sentada a la mesa. Me levanté con los brazos en alto derramando sobre el suelo parte da la infusión a esta hora fría que no había acabado de beber debido a la concentración en la partida. Habían ganado, y eso significaba que el viejo lanudo debía contarnos qué me había ocurrido. Todos rieron y se felicitaron por las estupendas jugadas y, en concreto a Tobías por aquel gran final.
Mientras celebrábamos la victoria y los demás jugadores felicitaban sonrientes a sus vencedores proponiendo otra partida, rechazada por el bucanero, pero ofreciéndose a jugar más adelante, un hombre tambaleante apareció de un rincón del local. Pelo blanco, ojos azulados muy claros cono el hielo, delgado, pero fuerte, con la cara afilada en la barbilla y con lo que parecía una katana escondida en el abrigo. Solo se vio por un segundo asomar por su abrigo la empuñadura al extender el brazo por encima del pirata. Un pequeño reflejo, pero que dejó claro que ese hombre sabía luchar. Sospeché, pero en aquel estado, casi cayendo al suelo por culpa de la cantidad de alcohol en sangre, claramente visible me relajé y dejé de nuevo suelto el puño, pero seguí mirando a aquel sujeto con sospecha. Dijo que Murray era famoso. ¿Podría ser un marine aquel hombre que había pasado desapercibido desde que entramos en el bar? Es posible, pero tampoco nos fijamos ninguno de los dos más allá de los pianistas, los jugadores, el mink que perseguíamos y el barman. Si era así no debía estar de servicio, o estaba de vacaciones en aquella isla, pues era muy temprano para que fuese en ese estado. Tenía que haber empezado a beber hace horas o incluso estar de reenganche desde la noche anterior. También es cierto que Tobías ya iba achispado después de la partida. Se había bebido una gran jarra de cerveza, poco a mi parecer para que le afectase tanto el alcohol. Podría ser del calor que habíamos sufrido desde el riachuelo hasta el bar donde nos encontrábamos. Me acerqué y le tendí la mano al desconocido de pelo albo. -Buenos días, mi nombre es Sage y hoy acompaño a nuestro amigo- Miré primero a Morrel que había dejado de sonreír, como los demás y luego a Murray, haciendo un gesto afirmativo con la cabeza, como dando a entender que por fin podía darle un nombre para dirigirse a mí. - ¿Es uno de tus compañeros, Murray? Si es así, creo que deberías llevártelo de vuelta al barco. Parece que Oggkasi, dios de la cerveza y el vino lo ha poseído. - No me hacía ni pizca de gracia que la gente se emborrachara hasta tal punto ni que interrumpiera celebraciones. Parecía estar en el punto de embriaguez que te impide ser consciente de tus propias acciones. Ese punto era un fastidio, pese a que nadie haga borracho lo que, estando sobrio, no estaría dispuesto a hacer en ninguna circunstancia. Me giré hacia la cabra de un blanco más sucio que el pelo del borracho y le recordé que nos debía una historia y que nos la tenía que contar cuanto antes.
Aclaraciones
Resumen
Tobías y Morrel ganan la partida y todos lo celebran. Aparece un hobre desconocido, aparentemente borracho que parece conocer al Shogun Gari. Plátypo le tiende la mano y se presenta como Sage por haberle llamado así el camarero y el mink cabra, suficientemente alto para que todos los presentes en el local lo escuchen. Pregunta a Tobías si es amigo suyo, y en caso afirmativo, diciéndole que tiene que llevarlo al barco para que descanse de la chuza que lleva encima. Le recuerda también a la cabra que debe cumplir con la promesa.
17-11-2023, 01:06 AM (Última modificación: 19-11-2023, 01:23 PM por Tobias Murray.)
Atributos Personaje
Estadísticas de Tobias Murray:
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Nivel: 11
En mitad del brindis, apareció un extraño joven para interrumpirlo. Era alto, de pelo blanco y ojos como el hielo. Demostraba un nivel de alcohol en sangre impropio para aquellas horas, seguramente lo toleraba peor que Tobías, quien sabe. Alegaba conocer al carpintero, le había puesto la mano sobre el hombro y afirmaba que era un personaje famoso. - ¿Famoso yo? Jishjishjishjish, No lo creo. -
El ornitorrinco al fin había recordado su nombre, Sage. Se presentó al ebrio invasor y le preguntó a barba naranja si era amigo suyo, si ese era el caso debían acompañarlo de vuelta al barco por su estado. - No lo conozco Sage, pero por lo visto él a mi si, jishjishjish, aunque ahora mismo podría confundirme incluso con su tío. - Tobías no tenía muy claro que hacer en esa situación, no le gustaba llamar la atención. Él solo quería ser libre y la supuesta fama, adquirida tras la aparición en los periódicos y carteles de recompensa, no se lo iba a poner fácil. De todas formas, era extraño que un lugareño recordara su cara habiendo aparecido tan solo una vez en la prensa escrita, y más en su estado. No era plausible que un borracho de pueblo identificara a un pirata novato y se acercara solo para saludar. "Ni va borracho, ni su intención es saludar. Ni siquiera es de pueblo."
Tras las conjeturas, Tobías se colocó de frente al individuo y dio tres pasos hacia atrás, hasta llegar a la barra, sin darle la espalda a aquel tipo. - No soy quien crees amigo, pero te invito al siguiente trago. ¿Qué bebes? - Pretendía ser amable, no quería problemas y menos en un lugar desconocido. Giró la cabeza hacia sus compañeros minks y les hizo un par de señas del mus incongruentes. Se mordió el lateral del labio (significa que tienes tres reyes) y cerró ambos ojos (ciego: no tienes buenas cartas). Eran dos señas incompatibles. Esperaba que entendieran el mensaje, o al menos la intención de Tobías por alertarlos de que algo no olía bien. - ¿Vosotros queréis tomar algo más, amigos? - Tobías no dejaba de mirar a aquel chico, no sabía como podía reaccionar. Si solo era un borracho del pueblo, pues no habría ningún problema.
Resumen
Tras entrar en escena Viktor, fingiendo embriaguez y adula a Tobías, que intenta quitarle importancia al comentario diciendo que él no es famoso, que lo confunde. Al principio no sospecha pero, analizando, llega a la conclusión de que algo no cuadra con ese tipo. Sin darle la espalda al que acaba de aparecer, el carpintero camina hacia atrás hasta la barra para ofrecerle una copa al susodicho. Les manda unas señas de mus a sus compañeros para que entiendan que algo no va bien y disimula preguntándoles que quieren tomar ellos. No le quita el ojo a Viktor.
Karmas
Negativos: Pacifista.
Inventario
Objeto ID: Pistola002 Nombre de objeto: Pistola Categoría: Objetos bélicos Calidad: 2 Resistencia: - Daño: 15 Requisitos: 5 FUE / 5 DES / 10 PREC Escala: 0,1 DES / 0,5 PREC Alcance: 18 Berries: 30000 Unidades de peso: 1 Cantidad máxima: 99 Descripción: Un arma de fuego de tamaño pequeño a mediano diseñada para ser disparada con una mano. Tiene un cañón corto y es capaz de disparar proyectiles a alta velocidad.
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Nivel: 11
Debía ser que mis dotes interpretativas eran poco creíbles. O eso o los presentes debían ser extremadamente inteligentes y avispados. Tras apoyarme en el supuesto pirata y hablar directo hacia su cara, era bastante obvio que se trataba del mismo hombre que salía en el periódico. Tras mirar unos instantes a sus ojos podía vislumbrar perfectamente las facciones y estaba cien por ciento seguro de que me encontraba ante el pirata de los Shogun Gari: Tobias "Orenjihige" Murray. Mi día no paraba de mejorar. Lamentablemente, la mesa, tanto en las cartas como en relaciones, había hecho su movimiento y, de otra de las sillas, un individuo se levantó presentándose hacia mí y preguntándole al pirata de barba naranja si era mi amigo. La verdad que no, pero, vamos a serlo superpronto. Esto parece que puso en alerta a Tobias que pasó de parecer ruborizarse tras mi pregunta sobre su fama y reputación como pirata a negar quién era. Poco me importaba esto. Yo sabía que era así, y eso era suficiente. Lo último que iba a sentir es culpa por un pirata carente de los centímetros entre sus cejas y el nacimiento de su cabellera para entender que si sales en un periódico y vales dinero, alguien va a intentar cobrárselo. Tobías ofreció un trago y tras esto giró su cabeza para hacer lo propio con la mesa. Error. Si no te fías de mí, no me quites ojo de encima. En un suspiro, clavé el tenedor que llevaba en mi mano derecha sobre el dorso de la mano derecha de Tobías hasta que la punta metálica de este tocó la mesa de madera y acto seguido y con la misma diestra, desenfundé a Shimei Kaeru sin dejar de mirar en ningún momento al pirata, dirigiendo su filo al cuello del Mink que se presentó segundos antes para, finalmente, poner el cartel de se busca en la mesa de juego. Ahora las cartas estaban sobre la mesa. - Si mueves una ceja, cenamos pato al limón. - amenacé al Shogun Gari sin dejar de mirarlo, ya sin mi expresión de fingido borracho, con una sonrisa falsa y llena de sorna.
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Resumen
Tras escuchar e ignorar completamente a Sage, espero la reacción de Tobías y cuando vuelve la mirada, clavo el tenedor que llevaba en su mano contra la mesa, desenfundo mi espada contra la garganta de Sage y pongo el cartel Wanted de Tobías sobre la mesa.
Info Belica
Pese a que el tenedor que clavo en la mano de Tobías no tiene daño, este viajaría a 147 de velocidad por mi Destreza que, en caso de estar mirando (cosa que no haces cuando ataco) te sería inútil para reaccionar, teniendo 115 puntos de Reflejos, por lo que te comerías el daño de manera indiscutible. Este daño, si te parece para darle un valor simbólico, será de 1 PV, únicamente por la gracia de clavarte el tenedor. En cuanto al desenvainado de mi espada, misma mecánica, 147 de velocidad por mi Destreza que, si Sage quisiera intentar verlo, sería poco más que un borrón en su campo visual por la gigantesca diferencia de estadísticas entre tus Reflejos, que son 80 y mi Destreza, 147. Por lo que el filo de mi espada está ahora en tu cuello.
Aclaraciones
Primero que nada, Tobías, has salido en un periódico de tirada mundial (todo el mundo conoce el incidente) y aunque no fuera así, es la primera isla de la corriente tras Cabos Gemelos, es decir, la más cercana. Con casi total seguridad, alguien podría reconocerte. No pasa nada que tu personaje piense que no, pero que es una probabilidad totalmente factible. Ah, y tengo el pelo blanco, no moreno, imagino que es una errata por prisas. Segundo, Sage, mientras que mi personaje, que tiene el karma Sentidos agudizados: Vista, ha tenido que acercarse a la mesa para reconocer a Tobías porque lleva un pañuelo y el sombrero cubriendo su pelo (su característica más notable) tú, sin ese karma, en un segundo has reconocido todos los aspectos físicos de mi personaje, no solo la forma de cara y ojos (cuando no me acerco a ti en ningún momento ni nos miramos) sino que además sabes que estoy "delgado, pero fuerte" cuando llevo un abrigo que me cubre completamente y no se ve nada de mi cuerpo más que mi cara. Mucho suponer. Y suponer que el arma que hasta cierto punto te compro que hayas visto porque tapo "ligeramente" has deducido que es una katana. No cualquier tipo de arma, sino una katana, muy observador. Curiosamente, el tenedor no lo has visto cuando lo llevo en la mano.
Tobías se puso serio y retrocedió hasta la barra, diciendo que aquel ebrio hombre, ni estaba ebrio ni era un lugareño. La verdad es que aún no recordaba bien a la gente del pueblo y esperaba que la cabra que perseguíamos me ayudara más después de aquella excelente y divertida partida de mus, interrumpida por el individuo de pelo Blanco. El bucanero de hermosa barba naranja nos hizo señas de mus con una velocidad gracias a su práctica del juego que apenas me dio tiempo a ver cómo los hacía. Parecían más tics nerviosos que señas de mus. Dos señas que inconfundibles para cualquiera que jugara al mus: Tres reyes y el ciego. Que mala jugada. Las cosas no pintaban bien. En un abrir y cerrar los ojos, exactamente lo que tardó en hacerlo Tobías para la señal del ciego, el individuo se movió tan rápido que no lo pude ni ver. Le clavó a Tobías un tenedor que no había visto debido a que lo que me había llamado la atención era el inconfundible puño de katana que le había asomado por el abrigo al acercarse a mi nuevo amigo, con el que había estado al lado hace unos segundos. El individuo de los ojos grisáceos azulados sacó, efectivamente la espada japonesa que portaba y la puso en mi cuello, ofreciendo pato al limón. La verdad es que prefiero el pato a la naranja, pero no hay que ponerse violento, por Dhanna. – Dije levantando las manos a la altura de los hombros, quedando estas más adelantadas, por delante del dorso de la katana. El alterado misterioso sacó un cartel marrón clarito con la cara de Murray, con un texto que ponía “DEAD OR ALIVE”, el nombre de Tobías Murray y el número 55.500.000 debajo.
La situación era delicada. El tipo no parecía amistoso, y como Murray había dicho, tampoco parecía ebrio. La posibilidad de que perteneciera a la Marina aumentó drásticamente. Con la katana al cuello, no me parecía el momento de hacer ninguna estupidez. No tenía ninguna gana de morir sin recordar la mitad de mi vida y aquel tipo era increíblemente rápido. Ni en mis mejores sueños podría acabar con él. Traté de tranquilizar la situación por medio del diálogo.
- ¿No crees que es muy pronto para hacer esto? No vas uniformado, pero buscas a un pirata, por lo que no descarto que seas marine. En cualquier caso, ¿no crees de verdad que podemos tomar un trago y hablarlo? Deja por lo menos que el resto de esta buena gente se vaya. Yo me quedo como rehén si quieres, pero no sería justo que ellos pagaran el pato.
Si era Marine, la palabra “justo” debería hacerle recapacitar. Mi principal preocupación ahora era que la vieja cabra Morrel saliera de allí con vida. Pese a la tensión del momento, con la katana rozando los pelos de mi castaña garganta de ornitorrinco, de mi colmilludo pico negro como el ébano solo salían palabras amables y con una tranquilidad pasmosa. Podría rebanarme el cuello, pero un mink que no buscaba problemas, más bien soluciones, como yo, no podía dejar de intentar aclarar aquello con palabras. Mis ojos rojos miraron a Morrel, hacia la puerta, a Tobías y luego hacia el hombre de la katana.
Aclaraciones
Resumen
Plátypo ve sin poder hacer nada las acciones de Viktor y levanta las manos cuando este le pone la katana en el cuello. Con calma, pide que deje salir a los jugadores, músicos, barman y mink.
Karmas
Karma negativo: Pacifista (Entiendo que sigo sin poder luchar hasta que se me ataque directamente)
En relación con las aclaraciones de Viktor, si, Sage le ve la cara porque estaba sentado en la misma mesa que Tobías y solo se pusieron de pie, por lo que, al ponerle el brazo por encima a Tobías, le ve perfectamente, al estar al lado suyo igual. Además no sabe absolutamente nada de Viktor y, para Sage como para la mayoría de gente, los que van tras los piratas son los marines. Al ver a Viktor atacar a su compañero, Sage entiende que es absurdo provocar al armado e intentar defenderse por su velocidad.
Todo aconteció en milésimas de segundo. El invitado, que no era idiota ni iba borracho, interpreto a la perfección el cambio de tono del pirata. Cuando Tobías perdió de vista al susodicho para mirar a la pareja de minks, éste se lanzó hacia el pirata para clavarle en la mano derecha, apoyada en la barra, el tenedor que portaba, dar un paso atrás en dirección al mink ornitorrinco, desenvainar una katana desde debajo de su abrigo con su mano derecha y colocar el filo bajo el gaznate del ornitorrinco, situado a su izquierda.
Amenazó con matar al mink si intentaba algo. Aquel tipo no era un mindundi, movía sus manos con una destreza y velocidad que Tobías no era casi capaz de seguir. La situación se había puesto realmente tensa, el joven barba naranja no sentía el dolor gracias a la adrenalina que corría por su torrente sanguíneo. Levantó ambas manos con el tenedor todavía en el dorso de la diestra muy poco a poco. Sage dedujo que podría ser un marine y que se ofrecía como rehén si así liberaba al resto de clientes y al barman.
- No Sage, tu no estás en condiciones, aún tienes que recordar tu pasado y reposar unos días. - Tobías se dirigió entonces al espadachín. - Calma amigo, a quien buscas es a mi, deja que se marchen él y el resto de parroquianos. Ellos no tienen que pagar por mis delitos. - El tipo había mostrado el cartel con la foto y recompensa de Tobías, o era marine o cazarrecompensas. Barba naranja se sintió estúpido por no pensar que el peligro podía estar en cualquier lugar. - Si lo que quieres es mi recompensa, aquí me tienes. No me voy a mover, pero deja en paz a los demás, por favor. - Aunque el pirata sabía que el combate ya había empezado intentó mantener la calma y negociar con el asaltante.
Debían ser cerca de las once de la mañana, la taberna se había quedado en silencio. Todos observaban la escena inmóviles, a la espera del movimiento que seguía a esa estática estampa.
Resumen
Viktor se lanza con un tenedor a por la mano derecha de Tobías aprovechando un momento de despiste, Se lo clava en la mano derecha y se sitúa a la derecha de Sage, desenvaina su katana y apunta con su filo al cuello del mink. Sage se ofrece como rehén para que todos los inocentes puedan salir del saloon. Tobías levanta las manos y pide calma al cazarrecompensas para pedirle también que deje que todos salgan del local y él se quedará quieto para dejarse capturar.
Karmas
Negativos: Pacifista.
Aclaraciones
Aunque Viktor ha cometido un error de interpretación creyendo que Tobías aún estaba sentado en la mesa, lo acondiciono para que el resultado se el mismo y siga teniendo la sartén por el mango. Tobías está en la barra y la mesa a unos dos metros de él, posición desde la que comienza y donde termina su movimiento Viktor.
20-11-2023, 03:06 PM (Última modificación: 20-11-2023, 03:54 PM por Viktor.)
Atributos Personaje
Estadísticas de Viktor:
65 FUE
115 RES
147 DES
33 PRE
40 AGI
135 REF
38 INT
56 VOL
20 CH
149 CA
Vitalidad: 1842 / 1868
Energía: 1199 / 2009
Espirítu: 96 / 228
Nivel: 11
Interesante.
Parecía que mi movimiento, pese a la alerta inicial que había levantado mi acercamiento tan poco casual al pirata Murray, había cogido con los calzones en los tobillos a todo el personal. El Mink, que pese a tener una katana en la garganta, parecía estar la mar de tranquilo e incluso se permitió el lujo de intentar dialogar y negociar conmigo. Impresionante. Ponle un cuchillo en la garganta a un hombre y cantará por todos sus ancestros para que lo quites de ahí, pero supongo que al ser un Mink, pues... podía permitirse el placer de hacer de héroe. Cuando pidió que la gente saliera del lugar, todo el mundo estaba expectante. Los músicos habían dejado de tocar, los camareros se habían parado y todo el mundo trataba de arrinconarse por si la pelea iba a más. Lamentablemente, parecía que nadie se atrevía a mover un solo músculo por si en un descuido un ataque salía disparado hacia direcciones equivocadas y terminaba hiriendo a un inocente. No era mi caso, no tenía intención de que en esa sala se derramara más sangre que la del barba naranja. Para mi sorpresa, si hay algo más raro que encontrar un héroe, es encontrar dos. Y es que el pirata se ofreció a entregarse para que dejara a todo el mundo libre, incluido al Mink. Ahora tienes mi atención, Tobías Murray. Toda, mi atención. Cuando el pirata de barba naranja ofreció este trato lo miré de arriba a abajo sonriendo y, sin dejar de quitarle ojo, giré levemente mi espada apoyando el dorso o mune de Shimei Kaeru sobre el cuello del Mink y lo empujé hacia atrás para obligarlo a sentarse. - ¿Sabes qué? Me caes bien. -dije, llevando mi katana hacia abajo- Demuéstrame cuánto valen 55 millones. ¡Showtime! - proseguí con una amplia sonrisa burlona mientras redirigía mi espada hacia el Pirata en dirección diagonal desde su cadera izquierda al hombro derecho, con un amplio movimiento generado por mi brazo derecho, para finalmente volver a traer mi arma al frente y sostenerla con ambas manos en posición de espera. Vamos a ver si después de mis heridas estoy en condiciones de pelear como antes.
Toda la info
Resumen
Tras el ofrecimiento de Sage y Tobias, decido pelear con Tobias para ver si vale lo que dice su cartel de Wanted, lanzando un corte desde su cadera por su izquierda hacia el hombro derecho.
Karmas
Código de honor: "Valora la lealtad y desprecia a los traidores." Al haberse ofrecido como rehén, Tobías se ha ganado algo de respeto por parte de Viktor y en vez de maniatarlo y llevárselo, le ofrece ganarse su libertad por las armas.
Info Bélica
Comienzan las hostilidades (de verdad). Mi ataque es un ataque blanco con Shimei Kaeru, que es una Katana de Tier 2,
Shimei Kaeru 指名 変える (Nombre cambiante)
Nombre de objeto: Shimei Kaeru 指名 変える (Nombre cambiante) Calidad: 2 Daño: 40 Requisitos: 20 FUE / 30 DES Escala: 1 FUE / 0,4 DES Unidades de peso: 2 Descripción: Shimei Kaeru es una katana con una hoja de 100 centímetros, considerada un Õdachi. Tiene una saya negra de color mate que termina en un remate dorado. Esta, además, tiene un sageo negro que suele ir totalmente suelto. Su tsuka es negra y está cubierta por un cordaje blanco con el clásico patrón de diamante. La tsuba está formada por dos secciones ovaladas negras con bordes dorados, posee patrones florales y cuatro pequeños dientes en las puntas de los óvalos. La hoja es de acero negro, siendo esta totalmente oscura sin un hamon visible.
por lo que su daño será 40 de daño base + 1xFuerza + 0,4xDestreza, siendo el cálculo 40+65+58,8=164 PV con el redondeo. Este ataque tiene como velocidad 147 al ser un ataque con armas y ser mi Destreza el atributo que rige esta velocidad. Al tener Tobias 115 de Reflejos, hay una diferencia de 32 puntos, que según la Guía de Combate Avanzada en su punto 1, cuando hay una diferencia de 21 en adelante, especifica que:
Cita:"Recibes el ataque de manera irremediable e indiscutible."
Por lo que asumo que mi golpe impacta sobre el torso de Tobias causando el daño anteriormente citado. Al tener 105 deResistencia, mitigas 100 puntos de daño, por lo que el daño final que recibes a tu vitalidad son unos modestos 64 PV.
Gasto y daños
VITALIDAD: Sin gastos: 1868. ENERGÍA: Sin gastos: 1234. ESPÍRITU: Sin gastos: 156.
OffRol
Tobias: Primero, te agradezco que subsanaras mi error, era una manera un poco chorra de que pudieras atacarme, pero podías haberlo anulado sin problema. Asumo que tienes 105 de Resistencia, aunque no posteaste tu comando personajeen el primer post, sino cuando yo aparecí en el tema, al contrario que Sage que sí lo hizo en su primer post. No pasa nada, pero acostúmbrate a hacerlo siempre en temas en presente en tu primer post, porque si alguien invade, pueden darse estos casos. Sage: Mi anterior aclaración te lo hacía a nivel formativo. No te estaba "pidiendo" una justificación para lo que viste, te estaba asegurando que no podías haber visto todo lo que dijiste, de un tipo que aparece de repente, sin karmas de vista aumentada y en unos segundos. Lo de que sea Marine, mira, me da igual porque tu personaje puede suponer lo que quiera, pero que digas en tu post "era delgado, pero fuerte" cuando voy tapado hasta los tobillos con chaleco, pantalones y un abrigo enterizo, es reírte de cualquiera. Tómatelo como un consejo, evita esas prácticas.