Tucrow parece vivir en un mundo paralelo, separado de la realidad del lugar. O es demasiado infantil e irrespetuoso para tener una actitud tan poco profesional, o realmente es tan poderoso que se muestra impasible ante otros cargos de responsabilidad o el fúnebre y siniestro aura que rezuma esta maldita prisión. Sea el motivo que sea la razón de su impertinente carácter, se ve a simple vista que Aoyagi impone más por nombre que por aspecto o disciplina. Al menos a primera instancia.
El gesto con Joe, es descortés, acusando al comandante de aburrido y mostrando un interés genuino por el hermoso cuerpo de Ikirami, que tan solo rechaza por cuestiones laborales. Aunque ella tampoco se lo pone fácil, ni parece rechazar la idea de acercarse a la élite por métodos menos meritocráticos. No tarda, sin embargo, en coger interés por la Teniente, que desde el minuto 0 le había cogido el gusto por el baile, el estilo del almirante y el mamoneo extremo. Tucrow volvía a desaparecer frente a nosotros para colocarse junto a Karl y dejar en claro que las rimas malas eran su poder de Akuma no mi.
Volviendo a desaparecer para instantáneamente aparecer en frente a Joe, el almirante da un conjunto de órdenes a sus más leales hombres. Por otro lado, se encara a al comandante y le quita su autoridad sin vacilar un segundo. El héroe de los Cabos Gemelos no tiene la voluntad para reaccionar a sus palabras más que con un gesto triste y de obediencia. Yo solo miro resignado la situación, en silencio, como mi superior, el de verdad. No voy a renegar de las palabras de un almirante, menos si Joe no va a luchar por su puesto de mando. Pero está situación no iba a acabar así.
El almirante nos pide que le sigamos a una habitación inmensa, que al parecer es el despacho personal del Vice-alcaide. Este toma asiento frente a nosotros, y mientras la división va entrando al lugar, dejando en la cola a un evidentemente deprimido Joe. En mitad del camino, antes de pasar antes que él, le doy un toque el pecho suavemente, con el puño cerrado. Lo miro con determinación y una sonrisa leve. Y susurro sin apenas soltar ruido, pero con una gesticulación grande, para que se me entienda más que se me oiga. -Contigo hasta el final, capitán.- Ya dentro, la puerta se cierra, dejando fuera al dueño del propio despacho. Mientras pensaba en lo irrespetuoso del gesto del almirante, Karl es víctima de un ataque de locura e intenta llamar la atención de nuestro anfitrión con ruidos y rimas, encima con la esperanza de que le sigamos el juego. No solo no hago caso de sus demandas, sino que Ikirami se ofende por la poca precisión de la teniente a la hora de mencionar al resto del escuadrón. Tras tanta fanfarria y algo molesto, decido dar un par de pasos al frente, adelantándome al resto y me colo firme, mirando al frente. El viaje había sido una tortura para mí, y no iba a permitir que se nos tratara de forma irresponsable, mucho menos a la razón por la que crucé el ancho mar y llegué a la Gran Line. -Se presenta Contramaestre Tenma Ryusuke, señor.- hago un saludo militar respetuoso, mirando al frente y sin cruzar miradas en señal de máximo respeto. -Aclaro que soy leal a la Marina hasta el final de mis días, y mi honor y mi muerte irán ligadas a esta institución. Pero mi orgullo como Marine, mi sinceridad y mi amor por la División 34 me impiden aceptar la falta de respeto que se ha visto aquí presente a mi Comandante Joe, el Colmillo. Moriré y lucharé por usted, Gran Tucrow. Pero le pido humildemente respeto ante nuestro líder...- intento no temblar en el proceso, aunque mi tono es firme y lineal, sin vacilar.- ...Por favor...- termino mi monólogo.
Mis palabras eran correctas, y aunque yo no era nadie frente a un almirante, mis convicciones y enseñanzas son inalterables para todos, y no puedo renunciar a ello. Me alisté para servir y obedecer, pero crucé el mundo para estar bajo las enseñanzas y reglas del futuro vivo de la Marina. No podía aceptar más humillaciones así, por mucho que Joe estuviera dispuesto a agachar la cabeza.
Aclaraciones
Resumen
Tenma reacciona a las interacciones de Tucrow y acata las órdenes de seguirlo. Ya dentro de la sala, para de Karl y su show para dar un paso al frente y encarar al almirante por sus actos frente a Joe.
Karmas
Lealtad: Tenma es y va a ser fiel a la Marina y a las órdenes de sus superiores, independientemente de si le gustan o no.
Desdén: Tenma no hace caso de las palabras de Karl para seguirlo en su show.
Honesto: Tenma expresa con sinceridad lo que piensa.
Datos de Interés
Tenma no se siente a gusto con Aoyagi. Lo considera poco profesional e informal para su cargo.
Tenma no está conforme con las palabras de Aoyagi hacia Joe.
Tenma marcha a la sala de Nicholas frente a Joe, pero encuentra un momento para animarlo un mínimo.
A Tenma no le gusta que Karl le sigua el juego a Tucrow, por mucho que quiera defender a Joe. Sin posicionarse, entiende el enfado de Ikirami.
Tenma demuestra un profundo respeto hacia Aoyagi. Es visible incluso tras sus palabras, que no dejan de ser en un tono formal y respetuoso. Tenma no denota miedo o sensación de conflicto, pero el ojo experto puede notar un leve tembleque en sus piernas.
27-01-2024, 06:34 PM (Última modificación: 27-01-2024, 06:37 PM por Tucrow.)
Una vez entrasteis todos en la estancia y Karlglass hizo su numerito, un estruendoso y pesado silencio se sintió sobre la sala.
Me quedé pillado que alucinas con aquello, con la boca totalmente abierta y algo desencajada, una ceja levantada y el párpado del ojo contrario temblando. ¿Cómo podía alguien con tan poco talento esforzarse tanto? ¿acaso no le habían dicho nunca que el hip-hop no era lo suyo? ¿aun así luchaba por conseguir su sueño?. Sus interacciones y conversaciones, discursos, presentaciones aburridas y formales caían por completo en saco roto. No me ibia a acordar de muermos y mas muermos de los que ya conocía a diario... estaba harto de toda esa burocracia y tipos estirados sin nada de emoción por la vida: Odiaba a los aburridos, a los remilgados y a los marineritos de bien que seguían la férrea doctrina del imbécil de Barrakus. Suspiré pesadamente.
— Tío, tíos, tíos.... — dije con mi elevado tono — Relajad la raja por favor, madafakas. Llamadme Aniki. Soy vuestro Big Bro — añadí haciendo un gesto con la mano como de desgana — Estoy rodeado todo el día de papeleo y cosas aburridas, no quiero gente aburrida — dije señalando a Karlglass y mirándola — ¡Y tú! — y me puse en pie de un salto — ¡Admiro tu actitud pero se te da de culo! ¡Explota otra virtud, aquí tienes talento nulo! — dije caminando hacia la silla tras la mesa, y me senté cruzando las manos sobre mi nuca, alzando los codos hacia el techo y colocando los dos pies sobre la mesa, en los cuales podían apreciar restos de sangre fresca que goteaba lenta y pausadamente. Volví a suspirar.
— Escuchadme banda — dije sin mirarles, con la vista puesta en el techo — Ya sé quienes sois todos, no quiero discursos bobos. Yo mismo os convoqué y de Vangeance os libré — empecé a mover el pie ritmicamente — ¡Aw yeeeeeahsss! ¡TERRIBLE POWER! — añadí bajando los pies al suelo nuevamente y echándome hacia delante y usando algunos informes de la mesa para limpiar la sangre que había goteado, tirando el papel hacia mi espalda después de hacerle una bola. Cuando la mesa estuvo limpia miré de nuevo hacia los Marines, uno por uno, sonriendo ampliamente — Estáis aquí por la movida de los Dalton y la previa liada de los Cabos Gemelos, you know. Se que habéis perdido peña... y eso no me chana nada de nada, aunque así es la madafaka life de los Marine... — les dije con sinceridad y volví a mirar las enormes tetas de Ikirami — ¡OH MY GOD! — grité echando la cabeza hacia atrás de nuevo con una gota de sangre asomando por la nariz — Necesito terminar con esto rápido — dije sin bajar la mirada — ¡Y después terminamos tu y yo en el ático! — añadí bajando la mirada y señalando a Ikirami.
¡Pop!. Ya no estaba allí. Tres segundos con un silencio pesado. ¡Pop!. De nuevo sentado en la silla, con la cara empapada y una toalla al cuello mientras me secaba — Perdón peña, me cuesta centrarme si hay pretty ladies con las heavy babies al aire — les dije con la cara metida en la toalla secándome enérgicamente durante unos breves segundos — Lo siento de veras, palabra del flow — y tiré la toalla de nuevo a mi espalda también, tratando de mirar sólo a Joe mientras sacaba un papel del interior de las vendas de mi abdomen y lo desplegaba sin apartar la mirada de El Colmillo. Y entonces me puse de pie inclinando mi torso ligeramente para agachar la cabeza hasta su altura — Se acabó lo de ser el Comandante de la División 34 — le dije al tono habitual, estando muy muy cerca de su cara y me erguí de nuevo mirando el papel que acababa de desdoblar.
— Desde hoy mismo por la presente de mis grandes true powers como Almirante declaro la promoción de la División treinta y cuatro a ser la División veintiuno, y os vais destinados to the sky en Skypiea para mantener check it out en el paso al festi de los juegos que convoca el pana Zaru — entonces sin dejar de leer el papel señalé al techo de la habitación con energía — Ikirami Kuroichi y Daisen Rengoku, quedáis ascendidos al rango de Teniente — moví la cadera fuertemente hacia el lateral derecho, chascando los dedos de la mano que tenía alzada — Karlglass... Firebirth y Sephiroth Kurowashi, quedáis ascendidos al rango de Comandante — dije inventándome el apellido de Karlglass en ese mismo momento y entonces doblé el papel guardándolo en mi faja de vendas de nuevo y sonreí abiertamente mirando a Joe.
— 'El Héroe de los Cabos Gemelos'... si no fueras tan serio podrías formar parte de mi Zoodiacool ocupando el puesto de la serpiente, ya you know. No obstante tengo entendido que tienes problemas de identificación desde siempre por carecer de apellido formal ¡pero un héroe es una estrella! — entonces alcé la mano al cielo con el puño cerrado a excepción del índice, el meñique y el pulgar que estaban extendidos haciendo la cornuda señal que me caracterizaba — Joe the Star, desde ahora y por orden absoluta del Almirante más cool de la historia, serás conocido y te identificarás como Joe... ¡Joe Joestar! — y puse frente a él mi diestra para que me la estrechase — Joe Joestar, quedas ascendido al rango de Comodoro — guiñé un ojo tras mis increíbles gafas anaranjadas — ¡Confío en tu rollo brother! — finalicé, esperando la reacción del nuevo talento estrella de la Marina, quizá era mucha información de golpe, pero tenían que soltarse la melena y darle rienda suelta al flow y a la naturalidad. Bastantes palos metidos por el culo teníamos con un tipo como Vangeance detrás de la puerta.
Resumen
No puedo resumir la poesía, la elegancia y el flow sobrehumano. Leedme y en mis palabras aprenderéis la verdad y el significado de E-S-T-I-L-O.
Explicación
Todos ganáis 50 puntos de reputación por este encuentro. Pero como Joe, Sephiroth, Karlglass, Ikirami, Daisen tienen el karma "popularidad" y el karma "fama" ganan +15 a la reputación.
Tucrow os ha ascendido al rango que os corresponde por vuestra reputación y nivel.
Este ascenso no cuenta dentro de los mínimos para la obtención de ciertos logros, asi que no os preocupéis.
Joe, al ser el líder de la división y el que porta el renombre de la misma y el apodo del "Héroe de los Cabos Gemelos" ha ascendido a un rango que no le corresponde aun por nivel, pero que si le corresponde por reputación.
Algo parecido pasa con Sephiroth, que también cuenta con este epíteto pero mucho menos notorio y sonado que el de Joe, pues también estuvo en los Cabos y su cara salió en el periódico.
Karlglass también estuvo en los Cabos Gemelos pero era apenas una novata y no tenía reputación ni había hecho nada reseñable, más allá de mostrar su fruta que es lo que llama la atención de algunos altos cargos.
En caso de Daisen, al estar a pocos días de subir a nivel 10 y como su reputación lo contempla, se le asciende a Teniente.
Ikirami llega por reputación y por nivel para su justo ascenso.
Tenma lamentablemente está lejos de poder llegar al nivel 10, así que no se le puede promocionar a Teniente.
En total, quedamos así: RANGOS · Joe: Comandante -> Comodoro (Ascenso de dos rangos) · Sephiroth: Contramastre -> Comandante (Ascenso de dos rangos) · Karlglass: Teniente -> Comandante (Ascenso de un rango) · Daisen: Contramaestre -> Teniente (Ascenso de un rango) · Ikirami: Raso -> Teniente (Ascenso de tres rangos) · Tenma: Contramaestre -> Contramaestre (Sin ascenso)
Enhorabuena.
Próximo post
- El turno acaba mañana domingo 28 a las 18:00.
A los que lleváis ya un salto, si se os salta este turno y quedáis fuera de la trama, este ascenso no sucederá.
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Nivel: 15
Aquella situación parece ser que se fue un poco de control.
Tras la actuación un tanto rara de Karl, Ikirami por alguna extraña razón se comportó de manera agresiva con ella, dando a entender de que estaba harta de aquel nombre que, hasta ahora, nunca le había molestado. A su vez, Sephi no pudo evitar reírse de ella con cierto toque de sarcasmo, esto estaba claro que iba a pasar, son el perro y el gato a veces. Daisen como siempre callado, intentando analizar todo desde su punto de vista, y Tenma salió a defender delante de Tucrow, algo que, aunque lo valoraba, era correr un riesgo innecesario, estaba delante de uno de los mayores exponentes de la Marina.
Pero toda esta secuencia por parte de todos, hablando mal, se la sudaba completamente a Tucrow, alegando que no le gustaba la gente aburrida, por lo que valoró el intento de Karl, aunque rogándola caso que no se dedicara a eso de rimar - Menos mal, no se lo ha tomado a mal - Pensé aliviado. Mientras hablaba y limpiaba la sangre que goteaba, comentó el motivo por el que estábamos allí con él: El incidente de los Cabos Gemelos y los Dalton. Esta vez parecía que iba a ponerse en serio a hablar, y estaba realmente intrigado. Pero... de nuevo, parece ser que miró a los pechos de Ikirami y de nuevo cortocircuitó, viéndole una pequeña gota de sangre - ¿Acaso este tío nunca ha visto dos tetas? - Pensé, poniendo cara de circunstancia, aunque algo alegre, pues ahora me estaba resultando gracioso.
Desapareció de nuevo, delante de nosotros, dos segundos pasaron - ¿Señ...? - Y al tercero, apareció de nuevo, esta vez con el pelo mojado y una toalla en su cuello con la que se secaba. Desde luego, cada vez me quedaba más claro que esto era un poder de una Akuma no mi. No le encontraba otra lógica, me puse a pensar en ello mientras perdía un poco el hilo de lo que estaba hablando cuando, de repente, me percaté de que agachó la cabeza hacia mí, con un papelito en la mano. Me sorprendí abriendo un poco los ojos y mirándole de lleno, al igual que hacía él conmigo. Y confirmando una vez más lo que antes escuché: Se acabó ser Comandante de la División 34. Quizás nos iban a poner al cargo a algún superior, era lo más lógico que ahora mismo podía pensar y suceder. No me desagradaba del todo, pero durante un instante me sentí como derrotado. Puede ser que el cargo de Comandante se me quedara grande, después de todo. Así que aceptando un poco lo que fuera a pasar, me encogí de hombros y decidí escucharle, pues ahora parecía que iba a leer aquella nota que tenía en la mano.
Aquí, fue cuando empecé cada vez más y más a sorprenderme. Lo primero de todo, ya no éramos la División 34, sino la 21, no sé por qué el cambio, me daba pena, era una buena manera de acordarnos de donde proveníamos, pero lo acepté. Continuó diciendo que nos íbamos a ir a Skypiea para mantener él no sé qué de un festival que se iba a celebrar, el cual convocaba un tal Zaru. Estaba confuso, desconocía totalmente aquel nombre del sitio donde íbamos a ir, miré tanto a Daisen como a Ikirami, ya que sé que ellos podían tener algo más de idea que yo gracias a su conocimiento. Pero no acabó aquí la cosa, pues de repente, se puso a mencionarnos, uno a uno, con nuestro nombre y apellido. No sé por qué, se me pasó fugazmente por la mente al loco de Blackmore y su arrogancia de mierda, pero se fue rápido cuando, automáticamente, nombro los cargos que cada uno de ellos habían conseguido, los estaba ascendiendo. Ikirami y Daisen eran tenientes ahora. Por su parte, Sephi y Karl - la cual fue nombrada como Firebirth - pasaban a ser comandantes, al igual que yo. Tras esto, Tucrow comenzó a guardarse aquel papelito dentro de sus vendas. El pobre Tenma no sufrió esa suerte, puesto a que era todavía muy novato, no pude evitar mirarle y afirmarle con la cabeza de que no pasaba nada, intentando mostrarle un gesto de que había que seguir trabajando para subir y le íbamos a ayudar.
El almirante volvió a mirarme, esta vez con una sonrisa bien notoria, mi reacción fue mirarle fijamente, con cara de sorprendido, eso sí, pero sin perder un ápice de determinación por lo que fuera a decirme. Otra vez, aquel apodo, "Héroe de los cabos gemelos", fue como se dirigió hacia mí, no me gustaba, pero por una vez, mantuve la compostura y no dejé que los pensamientos negativos me comieran. Y, porque no, otra vez alguien que me decía lo mismo, "eres muy serio", ya tenía suficiente con Karl y porque no, los demás compañeros, sabía de sobra que no les gustaba mi actitud, la cual intenté cambiar con un nuevo aspecto de look, pero no fue suficiente.
Tucrow sabía que no disponía de un apellido como tal, reforzando que eso no podía ser así, puesto que todo héroe tiene que ser una estrella. Aquella frase, realmente caló muy fuerte en mí. Era consciente de lo que estaba pasando, un Almirante estaba reconociendo que podía ser alguien. Que podía llegar a ser un buen Marine. Levantando de nuevo la mano hacia arriba, no sé si de manera intencionada o cosas de la causalidad, apuntando allí donde se encontraban las estrellas, me nombró "Joe the Star". Era la primera vez que entendía bien algo de todo lo que decía, sabía que 'Star' significaba Estrella, y él decidió de alguna manera 'bautizarme' así, o como bien dijo él, por orden directa. Puede parecer una tontería, pero gracias a eso, y la convicción con la que lo decía, de alguna manera, ya no tendría que volver a negarle a alguien que me dijera como me apellido. Juntó ambas cosas, mi nombre con su apellido improvisado, acabando totalmente y de manera definitiva: Joe Joestar.
Tras esto, colocó su mano derecha delante de mí, me quedé completamente atónito mirándola, estaba en un estado totalmente de paz absoluta, mezclado con un poco de entusiasmo, excitación y alegría. Levanté la mirada de nuevo para mirarle, y tras aquello, quedaba algo más por decirme. Quedé ascendido de Comandante a Comodoro, guiñándome un ojo tras sus grandes gafas anaranjadas, y diciendo que confiaba en mí. Parece mentira que hace un rato, entrase aquí con la menor de las expectativas, mi negativa me cegaba en que a veces no todo es tan oscuro como lo suelo pintar. Tenía que quitarme aquella capa de inseguridad que tenía siempre por encima. Sobre todo, por mis compañeros. ¿Quizás deba de ser más como Tucrow? ¿Con confianza para que pueda transmitírsela a ellos? La respuesta era más que obvia. Quizás el destino me esté intentando decir algo con todo esto, y yo iba a aprovechar para verlo y reaccionar. Sonreí de oreja a oreja a Tucrow, mirándole a los ojos con determinación y confianza, y como no, estrechándole fuertemente mi mano derecha con la suya, aceptando así su orden directa - ¡Ojalá pudiera hacerle una de sus rimas para agradecérselo de manera más personal! - Dije con los ojos cerrados y riendo - ¡Pero me temo que necesitaré algunas clases suyas para que me enseñe a hacerlo bien! - Dije con entusiasmo y mucha alegría - ¡Gracias, Aoyagi, le prometo que seré esa estrella que menciona! - Finalicé de manera seria, pero con mucha confianza en mis palabras y una pequeña sonrisa mientras acababa el estrechamiento de manos.
Me giré para ver a todos mis compañeros, poniendo los brazos en forma de tetera y gritando con mucha energía - ¡Felicidades a todos vosotros también, no puedo estar más orgulloso de mis compañeros! - Les miré uno a uno - ¡Cuando podamos, lo celebraremos con un banquete de la hostia, os prepararé los platos que queráis y más os guste! - Grité completamente alegre. Realmente, me sentía bien conmigo mismo. Era hora de demostrar de lo que era capaz.
Cuando terminé mi espectáculo me quede esperando a que Joe continuara, pero no lo hizo. El resto del grupo tambien estaba completamente callado, no solo eso, Sephirot me lanzo una de sus pullas y Kiki me hablo mal. Me dirigi primero a la primera completamente enfurecida y seca.
-Respeta a tu superior, marine. Y espero que la próxima vez que se te dé una orden directa la cumplas.
Estaba furiosa y dolida y no sé a cuento de que venía eso. Ya hablaría con ella más tarde. Luego me dirigí a Sephirot.
-Al menos he intentado algo, no como tú, pelimierda.
Tras esto, el novato pelo pincho, que tampoco me había hecho caso, se atrevió a dirigirse a Torino, al menos para decir algo bueno de la división y de Joe, algo que hizo calmarme un poco. El Almirante se había quedado estupefacto y yo pensaba que la había cagado y que nos había condenado a todos. Paso del chaval y se dirigió a todos nosotros intentando calmar la situación y diciendo que la burocracia le aburría, se dirigió a mí, dijo que admiraba mi actitud, pero que no servía para eso, podría haberme enfadado, pero mi "show" no tenía como objetivo ser perfecto, sino saber por qué estábamos allí y ayudar a mi comandante, bueno, mejor dicho a mi amigo y mentor Joe. Mientras iba a la mesa, no obstante, tuve el valor de replicar.
-La culpa no es del todo mía Almirante, seguro que mis rimas son mejorables, pero esta panda de sosainas no ha continuado el espectáculo, además, ha sido pura improvisación.
Mi comentario fue ignorado y la conversación siguio su curso, nuestro nuevo "Aniki" nos explicó que estábamos allí por el incidente de los cabos gemelos y el de los Falton y tras babosear a Ikirami de nuevo y volver a desaparecer un par de veces mas con su extraña, ahora si que estaba claro, fruta del diablo, tras este saco un papel y nos confirmó que la división 34 ya no existía, durante un breve instante, se me heló mi caliente corazón y tuve ganas de llorar, pero entonces, Torino saco un papel de entre sus vendas y empezó a contarnos a lo que habíamos venido. Ahora tenía otro número de división que aprenderme, Kiki y Daison ascendían a mi rango de teniente, Tras esto nos tocó el turno a Sephirot y a mí, a la que se dirigió como Karlglass Firebirth, de las clases que tuve en el pueblo kakutatsu, sabia que significaba "nacida del fuego". Me gustaba. Y esto hizo que toda mi decepción y cabreo se esfumase.
Pero lo mejor vino ahora, El ser más grande e importante que había conocido hasta ahora, mi nuevo Aniki, el tío con más flow sobre la faz de la tierra y que había despreciado el mío, se dirigió a mi mentor, mi primer apoyo en la marina, el padre que no había tenido, el tío que mejor cocinaba del mundo, mi superior y mi amigo. Joe.
EL héroe de los cabos gemelos. Mi comandante. Ahora sería conocido como Joe Joestar. Firebirth y Joestar, sonaba muy bien. Mi querido Joe, ya nunca más seria llamado "comandante", ahora sería Joe Joestar. el comodoro,
El almirante dijo esto, primero alzando la mano hacia las estrellas y luego ofreciéndosela a Joe. Este no tardo en responder emocionado, dando las gracias al almirante y respondiéndole que iba a ser la estrella que esperaba que él fuera. Tras esto se dirigió a todos nosotros dándonos la enhorabuena y ofreciéndonos un banquete con nuestras comidas favoritas.
No pude evitar emocionarme. Me lancé hacia el comandante, perdón, el comodoro Joestar y llorando a mares me agaché y le di un tremendo abrazo.
-Joe, querido amigo, gracias a ti por todo lo que haces por nosotros día a día, no necesitas demostrarle a nuestro Aniki nada, tú ya eres una estrella. Aunque podías haberme acompañado en mi ridiculo espectaculo SHIHAHAHAHAHA SHIHAHAHAHAHAHA BUAAAAAAAAAAAAAAAH
En todo este tiempo había llorando de tristeza y también de furia o de impotencia, por primera vez, mis lágrimas eran de felicidad. Ver a Joe sonreír así, ya sin su ridículo bigote me hacía muy muy feliz, recuerde el momento que le conocí con aquel viejo arreglando aquel barco, el naufragio en los cabos, la noche bajo las estrellas, las discusiones con él y todas las veces que me había cuidado y se había preocupado por mí, llevaba relativamente poco tiempo viajando junto a él, pero daría mi vida por el sí la situación así lo requiriera.
-Enhorabuena Joe, te mereces todo lo mejor.
resumen
Karl está decepcionada con todos e intenta excusar su mal espectáculo, se enfurece con Ikirami, pero se le pasa con los ascensos y se emociona, más que por ella, por su amigo Joe, al que se lanza a abrazar llorando a mares de felicidad
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Karl no tardó, como era de esperarse, en contestar a Ikirami recordándole que era su superior y que la respetase. "Como si ella hiciese por ser respetada" Escuché como Karl acababa de dirigirse a Ikirami, por lo que el siguiente iba a ser yo, ella no podía callarse, la conocía muy bien, así que mientras ella tomaba aire para dirigirse a mí, yo levantaba mi brazo izquierdo, recto en dirección a Karl mientras giraba la cabeza hacia una de las estanterías, como si fuese a hacer caso de los informes y abría la palma de mi mano. Cuando esta dejo el berrinche baje el brazo y volví a reposar la mano sobre la empuñadura de Masamune.
Una vez Karl termino Tucrow como si no hubiese pasado nada allí comenzó a hablar de nuevo, el -peloteo- de Karl no funcionó del todo, si el almirante aplaudió su esfuerzo, pero como era lógico para todo aquel que tuviese un poco de respeto y buen gusto por la música le sugirió que no volviese a intentarlo.
Yo ya había vuelto a la posición que había tenido desde que entramos en la prisión, relajado, con la diestra dentro del bolsillo del pantalón y la siniestra colgando sobre las katanas, mi intención era estar pendiente de todo lo que pudiéramos escuchar y en este momento debía estar más pendiente todavía. El tipo que teníamos delante, por mejor o peor que me cayese, era nuestro superior y era el que nos había convocado aquí, por lo tanto, quería saber el motivo del cual había decidido reunirnos aquí.
Este volvió a distraerse con el busto de Ikirami, de verdad que me caía como el culo este tipo, no era la imagen respetable que debía tener para mí alguien de su estatus. Volvió a desaparecer y cuando reapareció volvió con una toalla. "Está claro, esto se debe a una fruta, no tiene más explicaciones, pero ¿Cuál?" Esta vez al menos pudo calmarse y siguió contándonos para lo que habíamos venido a este lugar. En lugar de seguir siendo la división 34, seriamos la 21. La verdad el cambio no me gustó, para mí el 34 era como un símbolo ya, en la cual cabían todos aquellos que perdimos por el camino. Nuestro próximo destino sería Skypiea y empezó a dar ascensos a diestro y siniestro, Ikirami y Daisen pasaban a ser tenientes, Karl y yo seriamos comandantes, como hasta ahora había sido Joe."Por fin un ascenso merecido, habíamos salvado un pueblo entero y eso no había caído en saco roto" Pensé mientras mis ojos brillaban y de mi cara se escapaba una sonrisa.
Fue a este al último que se dirigió, el "Héroe de los Cabos" a mí también me lo llamaron, por suerte para mí había dejado de ser relevante y nadie me lo llamaba, pues no consideraba que fuese meritorio, pero a Joe le seguía persiguiendo. Después de recordarle sus méritos, le puso un apellido y le nombró comodoro. Confirmando lo que sospechaba por sus palabras anteriores, era o un ascenso o la inclusión de alguien nuevo al grupo, por suerte fue lo primero.
Joe tuvo unas palabras de agradecimiento hacia Tucrow y luego nos felicitó.
La primera en tomar la palabra fue Karl, y se lanzó a los brazos de Joe.
Acto seguido me dispuse a realizar un saludo militar mirando hacia mi comodoro. -Todo esto es gracias a ti, amigo, para mí es todo un honor haber recorrido todo este camino junto a ti y espero que lleguemos a lo más alto, juntos. ¡Enhorabuena! Rompí el saludo y me abalancé para abrazar a ambos, aunque con el tamaño de Karl apenas pude abarcar media cintura suya. -¡Sois mi familia! Les dije con la voz rota de la emoción y dejando caer alguna lágrima por mis mejillas
Tucrow continua intentando concentrarse, pero parece ser que su sexualidad se lo impide. Cierto es que casi todos mis compañeros están de buen ver pero este tío es una bomba de relojería de emociones.
Después de moverse y hacer esperar la información importante nuestro colega Almirante le hace sentir un poco mal a Karglass, la probrecita se había animado a hacer unas rimas siguiendo el estilo del pelo azulado capitán con resultados dudosos para con la situación.
A Daisen le parece muy gracioso, por lo que se reserva sus sonrisas en lo que la conversación continua. Después de la breve reprimenda sana a modo de crítica constructiva el almirante se recostó en la silla, donde le vemos con un hilo de sangre en la nariz, para después proceder a explicarse.
Tucrow viene a decir que quiere ir al grano y nos suelta una serie de bombazos informativos; Desde ese momento pasamos a ser la división 21 dejando atrás la división treinta y cuatro. Todos nosotros recibimos la orden de ir a Skypia para asistir a los juegos que organiza Zaru. Joe asciende desde ese momento a Comodoro. Tucrow comenta que la división a sufrido bajas y que está al tanto de lo ocurrido con los Dalton y lo sucedido en los cabos gemelos.
Yo en ese momento no estaba dentro de la Marina pero ahí debió pasar lo de ese tal "Vulkan". Pensaba Daisen para sus adentros.
Sephirot fue ascendido de facto a Comandante, exactamente igual que Karglass, por lo que Daisen se alegra enormemente.
Tanto Ikirami como yo ascendimos a Teniente cosa que me pilló sorpresivamente de lleno. Por un momento me alegre mucho pero noté que "los regalos" habían dejado de darse gratis y una persona en la habitación había entrado exactamente igual que como iba a salir, solo con una orden debajo del brazo. El contramaestre Tenma no promocionaba y me preguntaba si no se estaría esforzando lo suficiente, pero dentro de la cabeza de Daisen, sabía perfectamente del valor que tenía su compañero con quien había entrenado duro y sabía perfectamente de lo que era capaz. Por lo que Daisen se propone ayudarle aun más si cabe.
Tu crow nos había ascendido y se quedo mirando a la recien nombrada división 21 seguramente pensando en sus cosas.
Daisen ve como Karglass suelta una reprimenda y se muestra enfadada pero se ve que las emociones confrontan en su ser y felicita a Joe haciéndole saber que le aprecia mucho. Sephirot con su porte característico señala que está orgulloso de sus compañeros y después de saludar se une al abrazo de Karglass y de Joe. Daisen buscó con la mirada al Almirante y con la emoción a flor de piel le hace un saludo militar y se une al abrazo grupal poniendo solamente y suavemente la mano sobre las espaldas de sus compañeros. Mientras que con la otra agarra a Tenma para meterle en la Melé.
¡WAYAYAYAYAYA, Adiós a la división treinta y cuatro, ahora somos la VEINTIUNO!- Dijo Daisen con una enorme sonrisa que le hacía achinar sus ojos. ¡Enhorabuena!- cerro.
resumen
Daisen recibe las noticias de Tucrow con alegría, pero se preocupa un poco por Karglass y sobre todo por como pueda afectar esto a Tenma. Por lo demás Saluda militarmente a Tucrow y agarra a Tenma para meterlo en el abrazo grupa al cual se une solo con sus manos mientras felicita a todos en general.
karmas
Ruidoso: Sueles ser muy escandaloso, por lo que es más fácil que llames la atención y te detecten de manera sonora.
Karma: -2
Risa excéntrica: Tu personaje se ríe de una manera diferente y única. (WAYAYAYAYAYA)
Karma: -1
Charlatán: En todos los posts donde tu personaje hable, deberá pronunciar al menos una frase de como mínimo diez palabras. Si en el post no dice nada, no es necesario.
Karma: -2
Con mis cartas sobre la mesa, puedo sentir un alivio interior. En ese momento siento una paz personal que solo puede sentirse cuando uno es fiel a sus principios y valores. Daba igual si frente a mi se encontraba el pirata más temible o el almirante más respetado. Yo sentí el deber de defender el honor y nombre de Joe, y así lo hice. Otra cosa es que mis palabras tuvieran valor. Apenas puedo ver una reacción real de mis compañeros ante mis palabras, y mucho menos del anfitrión de la sala. Este parece estar más hastiado y cansado de discursos y shows ajenos que por la labor de hacer caso a las palabras de un puñado de soldados de baja categoría que se quejan de un comportamiento inapropiado. Inclusive, hace firme hincapié en el desastroso estilo de rapear de la teniente, que es una evidencia para todos. Continuando con su cháchara, nos deja claro que él nos convocó aquí y valora la actuación y desempeño que tuvimos con los Dalton y Los Cabos Gemelos. -¿Cómo?- Mientras Aoyagi vuelve a perderse entre los pechos de Ikirami, comienzo a reflexionar sobre la meritocracia planteada por el almirante. -He oído palabras sueltas sobre los Dalton, pero yo no he participado en nada de esto... Y con los Cabos Gemelos... Es la razón por la que partí, ni siquiera formaba parte de la división. Estos méritos no son míos...- los pensamientos me invaden hasta que, con un suave popeo, Tucrow reaparece delante nuestro, recuperado. Y en ese momento suelta la bomba, la razón por la que nos habían movilizado por toda la Gran Line: A partir de ahora seríamos reconocidos como La División 21 y tendríamos un nuevo destino y nueva misión. Esta vez más allá de las nubes y el cielo, en la ciudad de Skypiea. Y para terminar, coronando con una guinda en el pastel, Aoyagi nos ascendía a todos respecto a los rangos de la Marina. Bueno... A todos menos a mí. -Vaya... Cuanta información de golpe...- Sorpresivamente para todos, se hace gran énfasis en Joe, que lo ascienden a Comodoro, y las palabras del almirante cambian a un tono más agradable, apodando a nuestro líder y valorando sus actuaciones y su futuro. Todo el ambiente cambia en la sala, de tristeza, tensión e incertidumbre a jolgorio, celebración y orgullo. Cada miembro de la nueva división 21 se rejunta para celebrar el éxito colectivo, apoyándonos y dedicándonos buenas palabras. Incluso con un abrazo colectivo, por el que soy invitado por Daisen
90 FUE
53 RES
24 DES
24 PRE
115 AGI
115 REF
31 INT
85 VOL
15 CH
32 CA
Vitalidad: 1235 / 1259
Energía: 790 / 1113
Espirítu: 115 / 300
Nivel: 8
En serio, ¿de qué coño iba Karl? Tras decirle que dejase de llamarme por ese irritante mote, me respondió bruscamente haciendo alusión a su rango y que siguiese sus órdenes. “¿Órdenes? ¿En serio te crees que decirle a alguien que cante para hacerte tú la doña importante es una orden respetable que dar para un Teniente?” pensé con la rabia quemándome en la garganta. Inspiré profundamente cerrando los ojos y solté el aire lentamente intentando mantener la calma. No me gustaba nada aquella situación. “¿Porqué me saca tanto de mis casillas así de la nada?” me pregunté, confusa por la mezcla de emociones que tenía en el pecho. Además, habían dicho algo de que Joe ya no iba a ser comandante, y aunque estaba demasiado alterada como para meditar sobre ello, la angustia se sumaba a todo el resto de batiburrillo de sensaciones.
Abrí de nuevo los ojos, enfocando la mirada en el apuesto Almirante. A punto estuve de reír al ver su reacción ante aquel nefasto espectáculo. Como no estaba demasiado animada, no me costó contener la risa y simplemente escuché como pedía que nos relajásemos y que lo llamásemos Aniki. Además, se levantó de un salto y le dijo a Karl lo que todos pensábamos, que aquello no era lo suyo. Después, se sentó en la mesa de forma relajada, colocando los pies sobre la mesa y suspirando con la mirada fija en el techo.
No pude sino quedarme absorta con la visión del precioso carmesí goteando de sus sandalias. A mis ojos, parecían pequeños rubís cayendo sobre la mesa. La menté se me nubló imaginando a aquel hombre enfrascado en una emocionante batalla, destruyendo a los piratas a su paso en un frenético baile teñido de rojo. Tucrow bajó de nuevo los pies de la mesa y con los papeles que había despreciado limpió aquello, sacándome de mi asombro por un momento. Habló del incidente con los Dalton y sobre los Cabos gemelos, pero entonces interrumpió su discurso al mirar de nuevo con una mirada lasciva a mi seductor busto. Y, una vez más, sangró de la simple visión de mi lujurioso y erótico cuerpo.
“Maldición… Yo… No puedo seguir así…” me decía a mí misma intentando recuperarme. Pero era incapaz de resistirme a aquella sensación. Ver a alguien con un puesto como el suyo, cautivado por completo conmigo, con su atractivo y masculino cuerpo… Y sangrando por mí. Era más de lo que podía sobrellevar. Y además de todo, dijo que acabaríamos después en el ático. Tenía la respiración acelerada, únicamente era capaz de imaginarme deleitándome con su cuerpo, dibujando con sangre en sus poderosos músculos, acariciándolos y…
Estaba perdida en mi imaginación lujuriosa, sentía una debilidad en aquella situación que nunca había sentido con anterioridad y una sed de algo nuevo. Era tal mi embelesamiento que para cuando me quise dar cuenta, Tucrow tenía la cara empapada y se la secaba con una toalla. No tenía ni idea de cuanto tiempo había pasado o cómo había acabado así, pero la visión de él mojado me pareció increíblemente atractiva.
Se disculpó por la escena, a mí no me había molestado en lo absoluto, saboreaba con regocijo cada uno de aquellos sucesos. Tanto era así, que se me había olvidado por completo el porqué estaba enfadada hasta hacía unos momentos.
Todavía estaba extasiada por aquello cuando se acercó hasta Joe y le dijo que se acabó lo de ser nuestro comandante. Me pilló desprevenida por completo y giré la cabeza para mirar a ambos con una mirada de preocupación. Se irguió para mirar el papel que había en su mano y dijo que nos promocionaba a ser la división 21 y que nos iríamos a Skypiea.
Me quedé boquiabierta. Skypiea era una de las islas del cielo, un paraíso del mundo que pocos eran los afortunados que podían llegar a pisar al menos una vez en sus vidas. La mayoría de la gente únicamente podía fantasear con algo así, con un lugar que parecía sacado de un cuento. Pero es que la cosa no se quedó ahí. Acto seguido, con su fuerte tono de voz dijo mi nombre y el de Daisen y nos ascendió a TENIENTE.
-¡SOY UNA JODIDA TENIENTE! ¡TOMA YAAAAAAA! -grité con una expresión vulgar, algo muy poco habitual en mí, fruto de lo intensamente emocionaba que estaba.
Acto seguido, al darme cuenta de ello, me llevé una mano a la boca y sonreí avergonzada por dejarme llevar demasiado. La verdad es que era una alegría inmensa la que sentía pro aquello, viendo como cada vez quedaba más cerca alcanzar un puesto de poder y así cumplir mi sueño. A continuación prosiguió ascendiendo a Karl y Sephiroth, nombrándolos comandantes a ambos. Finalmente, se guardó el papel y sonrió a Joe, mencionando que si no fuese tan serio podría formar parte de su “Zodiacool”, algo que supuse debía tener que ver con los de las máscaras de animales por el zodiaco ese de.. ¿Wano era? Pero lo más intenso vino justo después, al recordarle que el apellido era algo importante y que Joe carecía de uno propio, decidió nombrarlo Joe The Star, Joe La Estrella, y por ello lo apodó Joe Joestar, además de nombrarlo Comodoro.
Sonreí recordando la noche estrellada en que lo conocí, parecía que el deseo que pidió funcionaba. Si aquello no era una muestra de ello, no se me ocurría otra forma de explicarlo. Él se mostró lleno de energía y alegría, agradeciendo al almirante por ello y prometiendo que cumpliría con las expectativas. Nos felicitó a todos, proponiendo un gran banquete para celebrarlo juntos. Karl, derramando un torrente de lágrimas, se abalanzó sobre él agradecida. Incluso Sephiroth, que parecía alguien por lo general serio, se unió en aquel tierno y emotivo abrazo, casi rompiendo a llorar diciendo que “eran su familia”. Hasta el gigantón de Daisen se sumó, arrastrando consigo a Tenma en aquel íntimo y emotivo momento.
Yo me quedé a un lado, mirando con ternura el momento, pero también sentía un nudo en el estómago al darme cuenta de que, realmente… yo no había hecho absolutamente nada desde que llegué al Grandline. Y además, apenas había siquiera comenzado a conocer la superficie de sus personalidades. Había tanto de ellos que no sabía… ¿De dónde venían? ¿Qué es lo que querían en sus vidas? Sí que conocía algo más a Joe, pues me había contado una parte de su vida y sus sueños hacía tiempo, pero con los demás no era para nada así. Y las palabras de Sephiroth… se habían sentido como una punzada en el corazón, recordándome lo que me faltaba. “Supongo… que eso es también lo que me ha molestado de que Karl me llame Kiki.” pensé, manteniendo una distancia tanto física como emocional con el resto. Ahora que la veía allí, llorando con la emoción, me sentía fatal por haberle hablado de aquella manera. Había estado celosa de ella, simplemente por ser ella misma, porque quería ser yo quien llamase la atención del almirante. Estuve a punto de derramar una lágrima al pensar en lo buena que había sido conmigo y lo mal que lo acababa de pasar hacía apenas unos días al recibir la noticia sobre Vulkan. "Y voy yo y la trato como si fuese una molestia…" me recriminé, castigándome a mí misma por esa actitud injusta.
Me alegraba mucho por Joe y los demás, pero no estaba preparada para tantas emociones negativas que surgían en mi interior. No quería pensar en ello más, así que giré y me acerqué al Almirante.
—Gracias por el ascenso, Aniki. —agradecí con una expresión agridulce en el rostro, pero intentando sonreír para ocultar mis emociones— ¿Es todo lo que teníamos que tratar aquí, o el Gran Tucrow tiene algo más que decirnos?
Solo quería salir de aquella sala, si es que ya había terminado la evaluación.
Aclaraciones
Resumen
Reacciono enfadada ante la reprimenda de Karl. Una vez más, me excito demasiado con ese peli azul buenorro que sangra, maldito y sensual Kamina. Después me emociono un montón con el ascenso, pues veo más cerca el poder hacer mi sueño realidad. Pero después al ver el momento emotivo, me siento desplazada por mis traumitas y me alejo de ellos, preguntando directamente al almirante si ya estaba todo hablado.
Karmas implicados
• Belleza: Recibes un trato más favorable por parte de los NPCs, a no ser que hagas algo que perjudique la buena impresión que tendrán de ti.
• Toque divino: Recibes un trato aún más favorable por parte de los NPCs. Si dispones de la fruta Mero Mero no mi, te da acceso a la capacidad de petrificar a quienes se sientan atraídos por ti.
• Seductor: Los personajes o NPC cuya orientación sexual te favorezca, te darán un trato más amable y sus karmas negativos que te afecten se verán mitigados.
• Mentiroso: Pocas veces dices la verdad, y la mentira se te da especialmente bien. Una vez por tema puedes hacer que un personaje o NPC crea tu mentira, mientras que sea coherente. (Para intentar aparentar que estoy bien y ocultarlo ante el resto)
• Infiltrado: Te resulta más fácil realizar actos en sigilo. (Para intentar aparentar que estoy bien y ocultarlo ante el resto)
• Fetichisimo: El personaje siente excitación erótica a través de cosas específicas, como una parte del cuerpo, hacia un personaje del género que le atraiga. (Sangre) (Creo que queda claro)
Aquella peña no era tan superflua al final,
pero sí que tenían un flow superfluído sin igual.
Por mas que un tío como yo, con elegancia y estilo,
les revelase rolas guapas que no se encuentran ni en vinilo,
su alegría desmedida y su potente entusiasmo,
los dejaba a todos ellos casi al borde del orgasmo.
Pero entre ruidos y sonidos
colapsé ligeramente imaginando unos gemidos.
¡Porque hablando de darle al ganso!
Miré aquellas dos huges boobes rebotar sin descanso,
mientras la smooth chiquita celebraba el ascenso,
pensaba nervioso en si escupía o tragaba lo que tengo denso.
¡Debo centrarme! Que me quedo loco,
analizar la situación que se exponía bajo estos focos.
El pana fresco sin bigote; el Comodoro Joestar, el azote,
se reunía con sus carnales, todos ellos especiales.
— ¡Peña peña! ¡quedaos suaves! ¡Vuestro aniki os da las claves! —
Dije con mi ritmo diabólico que pegaba tan duro como padre alcohólico — Usad el barco de Jenkins, la skinny lady, y decidle que os envía el menda con besitos pa sus babys —
Añadí casqueando los dedos a cada lado de mi cuerpo con la misma mano, tratando de despedirme de mis nuevos hermanos — ¡Id con ojito en Skypiea pero montad un buen pollo! Seguro que sale guapo después de tirarme el rollo —
Entonces miré a mi trofeo, levantándome del sitio... le daría un buen morreo que la cargaría más que el litio — ¡Pretty Lady te lo digo! ¡Remember este sonido! —
Y me levanté las gafas para dar otro vistazo, a su buen par de garrafas que rogaban mi lechazo — Cuando vuelvas de las nubes y no haya tanto meollo, ¡buscame en todos los clubes, y cuando quieras te fo —
La puerta se abrió de golpe con brusquedad cortando aquella frase, y al mismo instante que lo hizo, en la habitación sonó un ¡Pop! que hizo que Tucrow volviera a desaparecer. Nicholas había abierto la puerta y estaba cuadrado con saludo militar dándoos la espalda a alguien que pasaba de largo, pero hasta el más ágil y rápido de vosotros, por más veloz que fuera en darse la vuelta, sólo vería lo que pareciera una pata de araña de tamaño desproporcionado y colosal abandonar el campo de visión que os permitía la puerta en dirección hacia dentro de la prisión. Nicholas parecía más tenso y nervioso que de costumbre, y sin duda la presencia de aquella persona o cosa tendría que ver tanto con su cambio de actitud desganada al aparente... ¿terror? que sentía. Estaba claro que los indicios apuntaban a que algo o alguien le había obligado a abrir la puerta por algún motivo y después se había marchado de allí dejando al tontatta algo compungido.
Un traqueteo rítmico similar al de varias lanzas chocando contra el suelo se escuchaba cada vez más distante hasta que el sonido de una puerta cerrándose terminó con todo aquello, haciendo que el Vicealcaide se relajase, abandonase su saludo militar y se diese la vuelta.
— ¿Pueden hacer el favor de prestarme su atención? — preguntó abierta y amablemente Nicholas — El Alcaide... acaba de adentrarse en la prisión tras decirme que no va a poder recibirles, pues tiene que estar presente en una intervención en uno de los niveles inferiores, pero me ha pedido que exprese su enhorabuena ante las buenas nuevas de nuestro estimado Almirante. También les invita a quedarse en las instalaciones el tiempo que precisen y a prepararse para su nueva aventura como necesiten — dijo, algo nervioso mirando en dirección a donde había ido desapareciendo el sonido de aquellos - parecidos a - pasos pesados y casi metálicos que parecían tener relación con aquella pata gigante de araña que habíais visto — Además, si me permiten. Nos consta que todos ustedes han promocionado a excepción del Contramaestre Ryusuke. Si considera que su nueva misión excede sus capacidades, y le parece una propuesta interesante, Impel Down le proporcionará una prueba para ingresar a formar parte de su personal de guardia. Es una promoción diferente a la Marina o al Cipher Pol pero es igualmente interesante, si desea meditarlo — concluyó Nicholas y dio un paso lateral "apartándose" de la puerta para indicaros que podíais hacer lo que quisieseis ya fuera de la habitación. Cualquiera que fuese vuestra decisión, sería definitiva y acompañada por el Vicealcaide en todo momento, impidiéndoos ver mas allá del primer nivel de la prisión.
Vuestro destino estaba sobre las palmas de vuestras manos, y de vosotros dependía qué decidíais hacer con él.
La nueva misión que os esperaba podía ser una dura prueba para todos - para algunos más que para otros - pero para darle forma al acero hay que golpearlo. Fuera cual fuese vuestro destino, quizá este golpe de suerte compensaba los malos anteriores... o quizá era un preludio de calma antes de la tempestad. Sólo el viento diría cómo avanzaría vuestro camino.
Fin del evento
- Habéis completado el evento con éxito. Enhorabuena.
- Todos recibís una recompensa de Aventura T2 además del aumento de Reputación y rango anteriormente indicado.
- En adición a esto, desde la administración de Nakama No Mi queremos comunicarle algo a Tenma:
A sabiendas de que quizá estás más cómodo con tu cuenta secundaria que con esta - la administración, de forma excepcional y por tu ferviente entrega y pasión como jugador, betatester, y miembro activo de la comunidad, pone a tu disposición la posibilidad de entregar a Tenma como NPC al staff y recibir la recompensa de una muerta Épica (puedes consultar qué es esto en la guía de muertes), que podrías utilizar para una Resurrección en una cuenta nueva, o (reduciendo dicha recompensa a la mitad) convertirla en un bono para tu cuenta secundaria, y convertirla en tu principal. Nosotros te instamos a que lo pienses detenidamente pues, renunciar a Tenma hará que tu cuenta secundaria sea más fuerte y puedas centrarte más en ella, pero también renunciarás a seguir roleando con este grupo. Medítalo y no tomes una decisión a la ligera, porque es irreversible, y quizá encuentres la motivación para Tenma más adelante si lo desarrollas lo suficiente (y más, yendo de cara a un evento)
Si aceptas esta medida, (uses la resurrección en una cuenta nueva o en un bono para pasar la secundaria a main) te informamos que el destino de Tenma será quedarse en Impel Down y formarse como guardia bajo la tutela de Nicholas, y quien sabe si posteriormente bajo la tutela del Alcaide... Decidas lo que decidas, hazlo en tu post de respuesta.
- No tenéis límite de tiempo para hacer vuestro siguiente post, el evento ha terminado pero tenéis que rolear vuestro cierre. Cuando todos hayáis terminado de postear, podréis reclamar la recompensa por la vía habitual.
Aquel momento se me quedaría grabado siempre en mi mente.
Ya no solo por las palabras y la confianza de Tucrow, las cuales agradecí enormemente. Si no, y lo más importante, el ver como todos mis compañeros se abalanzaron sobre mí para abrazarme, empezando por Karl, la cual lloraba como una niña pequeña. Seguido de Sephi, el cual era raro verle así de cercano y cariñoso, pero me gustaba que se abriera de vez en cuando. Daisen, el cual llevaba poquito y gracias a su infinito humor, no dudo tampoco en acompañarnos, arrastrando a Tenma, el cual podría estar algo vergonzoso por aquella situación. Me sentía totalmente abrumado por tanta felicidad, pero... que bien estaba, realmente estaba en familia.
Tras ir acabando el abrazo, me percaté que Ikirami, la cual se quedó atrás, miraba con ternura toda aquella escena, sin querer entrometerse mucho. No sabía sus motivos realmente, pero no me gustó verla allí sola, contemplando todo sin unirse a nosotros. Quizás solo le daba vergüenza a la pobre, la miré con cierta ternura también, preocupándome y yendo hacia ella, pero de repente se giró para saber si faltaba algo más y que Tucrow nos dijese, el cual, esté en su salsa, respondió con sus rimas rítmicas, alegando que, nos iríamos, de nuevo, en el barco de la capitana Jenkins hacia nuestro nuevo destino, acabando en una rima subida de tono hacia Ikirami, la cual se vio interrumpida por un fuerte portazo, haciendo que instantáneamente, Tucrow desapareciera de allí. Su último comentario hacia mi compañera, esta vez me hizo soltar una carcajada en vez de pensar algo incómodo como antes.
Miré a la vez a la puerta, y Nicholas estaba saludando a alguien... o algo. No pude ser rápido para verlo, pero lo único que fui capaz de captar con mis ojos, era, lo que parecía, una especie de pata de insecto enorme, algo fuera de lo normal, incluso terrorífico, cosa que se podía reflejar en el rostro del vicealcaide. Yo me quedé impresionado tragando saliva, pues no sabía que podía ser aquello, solo vi que se iba hacia otra dirección. Tras esto, Nicholas nos comunicó que el Alcaide de Impel Down no iba a poder recibirnos, pues tenía otros asuntos que atender, sumado a, que nos invitaban a quedarnos allí el tiempo que fuera necesario para prepararnos y partir hacia nuestro siguiente destino - ¡Muchas gracias por vuestra hospitalidad, Nicholas! Vamos a ver que es lo que necesitamos para nuestra nueva misión, estaremos encantados de quedarnos aquí preparándonos bien - Le dije con mucha energía y con el tono de voz alto. Tras esto, Nicholas se dirigió a Tenma para darle una oportunidad nueva: Quedarse allí en Impel Down y crecer en lo laboral. Me acerqué al chiquillo y le puse la mano en el hombro derecho - Hagas lo que hagas, estate orgulloso de ello, Tenma. Tienes potencial para cualquier cosa ¿Entendido? - Quise decirle con confianza. Fuera cual fuera su decisión, yo iba a respetarla.
Tras esto, no pude evitar acercarme a Ikirami, la cual a primera vista no parecía que estuviera mal ni nada similar, pero que no se acercase al abrazo grupal de todos, me dejó un poco frío - ¡Ey! - Le dije mientras me acercaba a ella, para a continuación, con mis dos manos, situarlas en la parte de arriba de sus dos brazos - inclinándome un poquito debido a que era más alto - y con una sonrisa me dirigí a ella - ¡Que no se te olvide que tú también eres parte de esta familia! - Froté suavemente mis manos en sus brazos de nuevo - ¿Vale, Ikirami? ¡Haremosgrandes cosas juntos! - La solté y fui dirección a la puerta dando una sonora voz para todos mis compañeros.
- ¡Vámonos chicos! Voy a preguntar si nos pueden dejar una sala y una cocina para haceros vuestros platos favoritos de comida, me apetece celebrar todo esto junto a vosotros - me llevé la mano a la barbilla, de manera pensativa - Y porque no... quizás hasta pedir un poco de alcohol para brindar - me llevé las manos a los bolsillos mientras caminaba - Un día, es un día... qué cojones -
Me sentía totalmente como una persona nueva, con un humor y ánimo diferente, como si la energía se hubiera apoderado de mí, pero realmente estaba cómodo, estaba feliz, estaba disfrutando de este momento y solamente quería expresarlo, dejándome llevar con mi familia, para poder disfrutar todos juntos.
Off
Aquí mi último post, ha sido muy divertido nuestro mini evento. Tucrow es un notas, pero i like it baby.