[Pr. Ab. - Entrenamiento Haki] - Sentir lo que otros sienten
#31
Tanto Sephi como Karl coincidieron en que no había nada que esconder y que no pasaba nada. Estaba claro que no lo entendían, no se trataba de una cuestión de confianza, y no solo se trataba de ellos. Pero bueno, suspiré algo alicaída y asentí a lo que decían, tenía su punto, sobre todo lo que dijo el pelirrojo sobre darse cuenta de si alguien está en peligro.

—En eso tienes razón. Por eso digo, que entiendo su utilidad, Sephi. Pero… Bueno, lo entiendo. —aclaré intentando sonreír para no preocupar a nadie.

Karl me dijo que si sabía que podía confiar en ellos, y alcé la vista hacia ella cuando dijo que además de compañeros éramos más que eso, o que al menos yo lo era para ella. Pestañeé sonrojándome y me balanceé ligeramente de lado a lado feliz. Era estúpido, ya sabía que éramos amigas pero, no sé, me pilló de imprevisto y me alegró mucho.

—Eres mi mejor amiga, Karl, ¿sabes? —confesé llevándome la mano al moño para deshacerlo y dejar mi melena al viento— Y cuando quieras tenemos una tarde de chicas… —miré de reojo a los demás— O tarde de todos, no excluyo a nadie. Shshshsh.

La verdad que disfrutaría de una tarde de charla, hacía mucho que no lo hacíamos entre unas cosas y otras. Además, estaba Ryze, nuestra nueva compañera, y me moría por saber más tanto sobre ella como su fruta. De nuevo al tema que nos concernía, el kenbunshoku, ambos pudieron notar también que el aura de Joe era más poderosa. Karl acabó diciendo que el de Sephiroth era pequeño y calmado, siendo el de Joe más amable y que el mío no lo recordaba mucho, y que si me sentía incómoda que mejor.

Joe aclaró que cuanto más grande era, más fuerte era el individuo, algo muy interesante. También apoyó la idea de que no era necesario usarlo entre nosotros, cosa que agradecí, pues si no me sentiría tensa muy a menudo, y asentí cuando dijo que nada de secretos ni mentiras. Finalizó diciendo que podíamos probar con las emociones de nuevo, ya que habíamos tenido cierto lío al respecto. Me pareció una buena idea, y estaba lo bastante serena como para trabajar el tema. Karl se levantó y decidió comenzar por Sephiroth, diciendo que lo notaba alegre pero también molesto, supuso que por haberlo vacilado. Después pasó a Joe, que mostraba estar orgulloso, pero también como si la responsabilidad pesase sobre sus hombros. No había pensado en aquello hasta el momento, lo cual me hizo preguntarme si estaría cómodo siendo el líder. Siempre lo había considerado el pilar central de la división, un hombre recto y amable por igual, pero tal vez ese exceso de amabilidad podía hacerle sentirse demasiado responsable. Finalmente, se acercó hasta a mí, excusándome si no me sentía cómoda con ello, pero que le gustaría probar.


—Hmmm. A ver, si es ahora por practicar, no pasa nada. Probad y decidme a ver que notáis. Seguro que mi aura es tan fantástica como yo. Shshshsh. Probad tú y Sephi primero, luego me toca a mí. —reí con confianza esperando por ver lo que notaban los demás en mí.
#32
Karl sorprendentemente me dio la razón respecto a lo que le respondí a Ikirami, pero cuando empezó con su explicación a Joe volvió a ser la asquerosa, irrespetuosa y niña de siempre. "¿Cómo qué mi aura era pequeño y calmado?" Estaba claro que con esta mujer no podía tener un día tranquilo, sacaba lo peor de mí, era mi amiga y compañera, habíamos pasado por mucho juntos y me alegraba ver como había evolucionado y calmado sus emociones, pero era insufrible e infantil, y lograba sacarme de quicio. ¿Qué como es el tuyo? Era el aura más pequeña de todos los seres vivos que he localizado, incluyendo animales y a los cadetes, y para colmo trasmitía el mismo miedo que un cordero lechal, acorralado ante una manada de lobos ¡Sephehehe! Respondí mientras le miraba por encima del hombro, de reojo, y con la cabeza bien alta.

Ikirami, acabó dándome la razón ante lo expuesto sobre el uso de Kenbunshoku, pero por mucho que lo dijese sonriendo, dejó la frase a medias, algo me olía mal, estaba preocupada o nos estaba ocultando sus verdaderas emociones, continuo hablando con Karl expresando, que le gustaría tener una tarde de chicas o con todos, pero a yo ya no podía quedarme con otra cosa que su intento de sonrisa, esa no era la que siempre mostraba radiante, no sé por qué, pero sabía que no era la suya.

Joe acabó explicándonos, que el siguiente ejercicio constaría en aprender a sentir las emociones que transmitían los demás, con su aura, estaba eufórico y con ganas de seguir entrenando, había conseguido experimentar esos sentimientos a través de las dudas y el miedo al fracaso de Karl, estaba seguro de que me costaría menos que localizar a los marines que cuidaban el barco. Ya podía ver con claridad las auras de los demás solo con cerrar los ojos y esto solo podía ir a mejor. Era verdad que me costaba socializar y trasmitir mis sentimientos, pero leer lo de los demás, por sus reacciones y gesticulaciones, me habían servido a saber qué decir en cada momento. Solo tenía que centrarme en esas auras y dejar que sus emociones llegasen a mí, así podría ser capaz de saber qué intenciones o en que estado se encontraban enemigos y aliados y para ello solo tenía que hacer una cosa, cerrar los ojos y concentrarme primero en alguien, después cuando consiguiese ver o sentir con claridad lo que esa persona transmitía, solo tenía que ir abriendo el abanico para poco a poco conseguir ver a través de todos los presentes. Estaba orgulloso, feliz y emocionado por todo esto del haki  se me daba bien y ni siquiera los comentarios sagaces de Karl me habían borrado esas sensaciones, era el momento de comenzar con las indicaciones de Joe.  

Comencé fijando mi concentración en el aura más grande de todas, en el propio Joe, si debía empezar a intentar sentir emociones en los demás que mejor que en el aura más grande, seguramente fuese el que mejor me iba a transmitir sus sentimientos. Estaba tranquilo, observando, no mostraba hostilidad ninguna, eso era fácil de averiguar, "Céntrate Sephi, claro que no hay hostilidad, somos compañeros. Busca algo más" Seguí ahondando en sus sentimientos, entonces lo sentí, se sentía feliz, sabía como era Joe, estaba claro que sentía orgullo por como sus compañeros estaban evolucionando ante sus explicaciones, pero al seguir mirando más a fondo, pude ver como algo muy pequeño, en el fondo de su aura, como una mancha minúscula en la nieve, algo le perturbaba parecían dudas. Llevaba mucho tiempo a su lado, sabía perfectamente que siempre mostraba tranquilidad, serenidad y fortaleza ante el resto, y más después de ser el líder de la división, pero también que a veces dudaba de su liderazgo y sus decisiones, vivía con la duda constante de saber si era el idóneo. Estaba claro que para el resto sí, pero lo mismo no se lo decíamos demasiado, por eso intentaba no darle quebraderos de cabeza y comportarme como lo que somos, no como cierta descerebrada.

Al acordarme de ella, deje de centrarme en Joe, no me costó mucho descifrarla, su aura era grande, sabía que estaba constantemente hablando, desde que empezó el ejercicio, podía escucharla de fondo, pero no era ese el sentido que quería exprimir por lo que simplemente me dedique a dejarla ahí de fondo como una melodía casi inaudible. Yo quería saber lo que transmitía su aura, estaba eufórica, parecía lo que era, una niña buscando constantemente la aprobación de los adultos, no paraba de exaltarse por cada resultado que obtenía. Deje que sus palabras me confirmaran lo que estaba sintiendo a través de su alma. Estaba constantemente hablando con Joe, Hasta le preguntó si había aprobado. "¡Sephehehehe! Cría... Mírala, apenas podía localizar auras y ahora parece la empollona repipi de la clase" Me alegré sabiendo que esta vez estaba tranquila y emocionada y que se le estaba dando bien, pero no podía dejar de reírme por dentro ante su conducta neonata.

Ikirami se había mantenido al margen dejando que Karl y yo fuésemos los primeros en intentar practicar con el ejercicio, ya podía ver sin necesitar de centrarme en ellos a dos de mis compañeros, era el momento de intentarlo con la tercera, expandí mi abanico un poco más, allí estaba ella radiante como su aura, transmitía seguridad, pero sabía que algo pasaba, y no tardé mucho en encontrarlo, me costó menos que con Joe, dentro de esa sensación de seguridad había algo que la incomodaba, ya había expresado su miedo a la invasión de la privacidad, estaba claro que algo no andaba bien "¿Acaso nos está ocultando algo? ¿Se siente incómoda con nosotros? ¿O es con ella misma?" No quise indagar más, por mucho que mis ganas de saber, quisieran averiguar más, era mi compañera y no iba a invadir su espacio, si en algún momento surge la ocasión le preguntaré.

Quería dar por finalizado mi intento, pero también quería ver qué sensación transmitía las ganas de atacar, entre nosotros no iba a encontrar esas ganas, por lo que me centre en un águila que sobrevolaba el mar, no tardo en mostrarme lo que quería experimentar, sentí las ganas de sangre, el ansia y el hambre y la concentración, de repente cayó en picado, seguí su trayectoria, agarró un pez y me centré en él, su aura diminuta, mostraba miedo, sorpresa y ganas de vivir aunque sabía que eso era imposible, este lucho intentando zafarse de las garras del águila en vano, y el ave dejo de transmitir ese instinto asesino, había conseguido su presa y con ello calmó su sed de sangre. Ya lo había experimentado, sabía qué sensación transmitía un ser vivo con ganas de atacar, me sentí aún más satisfecho y dejé el ejercicio.

Era el momento de explicar lo que había sentido, mire a Joe con confianza y comencé a explicarme. Comencé contigo Joe, porque entendí que con el aura más grande podría sentir mejor todo, transmites tranquilidad, alegría, incluso algo de orgullo, pero he ido más allá. Tomé aire, no sabía qué decirle o como hacerselo ver, así que simplemente me dejé llevar Sé que no te lo digo mucho, pero estoy orgulloso de pertenecer a una unidad liderada por ti, puedo hablar en nombre de todos en que no tendríamos un mejor maestro y líder, nunca dudes compañero y te seguiré hasta el final. Esperaba que él hubiese entendido el mensaje, no quería sacar sus dudas ante el resto, pero sabía que debía reforzar su confianza. Continué con Ikirami Era mentira, pero no quería que Karl sintiese que mi orden era por tamaño de auras, aunque no fuese así, solo empecé por Joe para practicar. Su aura es como ella, igual de radiante y segura, me mostró tranquilidad y seguridad. No quería abordar lo que había sentido, pero sí sabía como podría ayudarla Antes de seguir Joe tengo una pregunta que hacerte ¿Se pueden ocultar tus intenciones? Entiendo que un buen usuario de haki, al igual que puede sentir lo que los demás sienten, sabrá como hacer que los demás no sientas las suyas ¿No? O eso espero. Terminé de preguntar mirando por el rabillo del ojo a la pelirroja, esta pregunta era por ella, quería saber si podía ayudarla a ocultar eso que tanto teme que descubramos si invadimos su espacio. Como en nosotros no iba a encontrar hostilidad, me percaté de que un águila sobrevolaba la zona y pude experimentar las ganas de sangre y esas ganas de atacar, a la par que el miedo en su presa cuando fue atrapada. Era el turno de Karl, la verdad que si ella relacionaba mi orden con la fuerza del aura, estaba claro que me iba a reír un montón. Y por último me centré en Karl sentí la emoción y alegría de un infante, queriendo resaltar ante el profesor ¡Sephehe! Todo mientras seguía pendiente del resto. 
|Hablo/"Pienso"/Narro|
#33
Ambos comenzaron a realizar el último ejercicio.

Karl comenzó esta vez probando uno a uno, incluso se atrevió conmigo. Diciendo que también estaba orgullosa de mí, incluso fue un poco más allá, comentando algo sobre mi sentido de la responsabilidad — Um, bueno... Puede ser. Al fin y al cabo quiero que estéis todos bien... — Dije algo avergonzado, desviando la mirada hacia otro lado — Digamos que sí, has aprobado Karl, lo hiciste muy bien — Cambie mi respuesta rápidamente para dejar atrás el otro asunto. Ikirami se animó y estaba dispuesta a que los demás pudieran probar con ella, dejando de lado las dudas anteriores sobre lo intrusivo que era hacer eso, invitando a Sephi a probar con ella, cosa que no dudó y se puso manos a la obra, así que me crucé de brazos y dejé que lo hiciera.

Tras unos pocos segundos, comenzó a comentar que es lo que pudo ver y sentir, empezando conmigo. Al igual que Karl, dijo palabras bonitas para mí, cosa que agradecí y me hacía esbozar una pequeña sonrisa, aunque parece ser que fue un poco más. Estaba orgulloso de pertenecer a la División 21, siendo yo su líder y que me seguiría hasta el final. Durante unos segundos, apreté mi mano contra mi brazo con fuerza, haciéndose en mi estómago un nudo, no sé por qué, pero, tenía ganas de llorar. Es como si todo ese peso que llevo encima tanto tiempo empujase aún más hacia abajo, hundiéndome en lo profundo, pues, a pesar de las buenas palabras, no me sentía para nada así. Aun así, aguanté como pude, apretando los dientes — Gr... gracias, Sephi — Dije algo forzado, pues solo estaba centrado en mantener la postura en ese momento.

Tras explicar un poco más lo que pudo ver y sentir de sus compañeros, volvió a dirigirse hacia mí, esta vez con dudas y preguntas, pues quería saber si se pueden ocultar las intenciones a otro usuario de Haki, para que así no pueda saberlas, era una muy buena pregunta — Ummm, interesante — Me llevé la mano a la barbilla de manera pensativa — Jalindra no me comentó nada acerca de esto. No sabría qué decirte. Supongo que depende del contexto de la situación y la persona, claramente. Soy partidario de que las emociones no se pueden esconder. Quizás si reprimir... Pero no tengo una respuesta clara ante ello, honestamente — Dije haciendo una leve sonrisa para ocultar un poco la decepción de no poder darle una respuesta clara — Lo siento, Sephi... No soy tan buen profesor, parece ser — Finalicé algo apenado.

— Bueno, está claro que el entrenamiento no ha ido mal. Habéis conseguido dominar el Haki de Observación, aunque no bajéis la guardia. Seguir practicando hasta, como ya he dicho en otras ocasiones, sea algo intuitivo, directo, que sale solo de vosotros sin llegar a tener que hacer el ejercicio de concentración de manera tan bruta — Les comenté a todos — Si queréis comentar algo más, es el momento —
#34
Tras el turno de Karl, le tocaba a Sephiroth probar en los demás, iniciando por Joe, después Karl y por último en mí. Aunque sabía que podía confiar en ellos y que además esa habilidad solo era capaz de arañar la superficie de las emociones, sí que sentía algo de miedo de que pudiesen ver algo más… oscuro. Había una parte de mí que había decidido ocultarles y que lo mantendría así por siempre. Ese pasado, esa carga que llevaba en mi corazón, era uno que solo había compartido con una persona y que bajo ningún concepto compartiría con nadie más. Me mantuve sonriente y tranquila mientras sucedía, pero algo angustiada en el fondo aquel secreto era lo único a lo que mi fuerte mente temía de verdad. Al acabar el ejercicio, Sephi miró a Joe confiado y explicó que en él podía percibir tranquilidad, alegría y orgullo. Después, le dijo que estaba orgulloso de estar bajo su mando, alabando sus cualidades. Miré de reojo a ambos hombres, notando como parecía que intentaba animarlo, supuse que por ayudarle a quitar algo del peso de ser el líder y todo eso que ya había visto antes. Joe apretó la mandíbula y agradeció sus palabras de forma que se le notaba forzado. Solté una pequeña risilla que se me escapó sin querer ante la escena y me llevé las manos a la boca para acallarla. Después, dijo que había seguido por mí y que, al igual que yo, mostraba un aura radiante y segura que mostraba tranquilidad y seguridad.

—Pues claro, absolutamente fabulosa y fantástica, además de hermosa, ¿cómo no iba a estar tranquila y segura? Y si me pillas de buenas, soy hasta más brillante que el sol, ¿sabes? Shshshsh. —reí sonriente y levanté un pulgar hacia él.

Me alegraba saber que, a pesar de todo, lo principal se hacía notar. Tras aquello, Sephi hizo una pregunta que me hizo prestar toda mi atención a la conversación. Me crucé de brazos y miré con curiosidad a Joe para ver que respondía. Sephi parecía tener la misma duda que yo, y esta era saber si era posible ocultar tus intenciones, alegando que un buen usuario debería ser capaz no solo de detectarlas en los demás, sino también de cubrir las suyas. Por desgracia, el comodoro no sabía sobre ello, lo cual fue un poco un chasco, pero estaba segura de que podría encontrar un solución al problema más adelante. Además, no era como si todo el mundo poseyera ese poder, ¿no? Joe se mostró apenado por no tener respuestas a su duda. Apoyé la mano izquierda sobre mi cadera y levanté la otra agitándola suavemente con el índice extendido en un gesto de negación.

—Te equivocas, Joe. Un buen profesor es alguien que es capaz de transmitir sus conocimientos a los demás de forma sencilla y eficaz, no alguien que tiene todas las respuestas. Y como profesor, has sido de diez, ¿sabes? —declaré con total confianza en mis palabras y le dediqué una sonrisa tierna— Creo que el que los tres lo hayamos comprendido y conseguido tan rápido demuestra que sí que lo eres.

Joe dio por finalizado nuestro entrenamiento con aquello, aconsejándonos que siguiésemos practicando para lograr dominarlo por completo. Expresó que si teníamos algo más que comentar, que era el momento. Torcí la boca en un gesto dubitativo, había algo que quería comentar, aunque no tenía mucho que ver con el haki. Levanté la mano como pidiendo permiso para hablar y carraspeó llevándome la mano a la boca un momento.

—Bueno, tal vez es un poco fuera de contexto, pero hay un tema que me gustaría comentar, ¿sabes? —miré a los tres uno por uno y sonreí antes de continuar— ¡Quiero una akuma no mi para mí! Llevo mucho, muchísimo tiempo planteándomelo, y sé que no es algo que crezca en los árboles… —me paré un segundo dándome cuenta de que precisamente esa expresión no encajaba para nada— Bueno, o sea, sí que crecen en árboles, ¿sabes? Shshshsh. Pero me refiero a que no es algo mundano que se pueda conseguir sin más, por lo general. —suspiré, era un tema al que le había dado muchas vueltas en mi cabeza en el último año y finalmente me había aclarado— Conozco prácticamente todo lo que se sabe sobre ellas, y me he cansado de ver como los demás hacéis cosas increíbles con ellas y ser solo una espectadora.
#35
Sephirot obviamente molesto por mis palabras al decir la verdad, sobre su aura, empezó a soltar mierda por su boca. -  ¡Eso no es verdad, Chechu, pelimierda, asqueroso, saca tus espadistas y repítelo cacho de mierda, que te voy a dar lo tuyo!  Aunque como Joe me hablo diciéndome que por supuesto que había aprobado, me calme un poco aunque le saque la lengua y le hice burla a Sephirot tras que me lo dijera. Sephirot e Ikirami hicieron lo mismo que yo, llegando el primero más lejos de lo que yo había llegado en el mismo, lo cual me molesto, tenía que estar por encima de él en todo, pero bueno, ayudo también a que Joe se sintiera mejor, ya le pasaría entrenando aún más el Waki.

También le hizo una pregunta, pregunta interesante, si alguien que controle el Haki podría utilizarlo para ocultar sus sentimientos y sus intenciones, también había hablado del alma de Ikirami, pero algo ahí, no me olía bien y quise sumar dos más dos. Sin decir nada, volví a utilizar el Waki, Ikirami además, había dado su permiso para hacerlo y escuché sus palabras atentamente, tras echarse flores y alabar también a Joe, nos habló de que ella también quería una fruta, tener poderes tan increíbles como los nuestros y la entendía, pero yo había utilizado el Haki sobre ella mientras hablaba y profundizado como lo había hecho Sephirot con Joe y a pesar de que intentaba esconderlo muy en el fondo, notaba que algo no estaba bien, en mi primer intento me lo había intentado negar, lo había intentado achacar a que no dominaba el poder, pero ahora estaba segura. Ikirami nos ocultaba cosa y fuera lo que fuera, parecía algo gordo, confiaba en ella, pero para ayudarla en la misión que nos pedía, tenía que ser completamente clara con nosotros, yo no tenía secretos para el grupo y ella tampoco debía tenerlos, era imprescindible para poder trabajar bien en equipo.

- Iki, estoy seguro de que todos queremos ayudarte a tener una fruta, además tú conoces sus habilidades y las has estudiado, pero sé que nos ocultas cosas, para ayudarte, al menos yo, necesito que seas claro con nosotros, ya lo sabes, trabajo en equipo, sin secretos. Sé que nos ocultas algo y por favor, no nos mientas.

Estaba seria, notaba a Ikirami rara desde que llegamos a esta isla, la cual además, era territorio enemigo, algo me olía mal, Iki nos había hecho la petición sonriendo además y como ella era realmente según mi visión, pero entre primero la inseguridad con el Waki, las palabras de Sephirot hacia Joe tras examinar nuestras almas, lo que había visto y en general, sus actitudes durante todo el tiempo que llevábamos en esta maldita isla revolucionaria, necesitaban respuesta, yo soy una persona confiada, considero de verdad a Ikirami mi mejor amiga, pero no iba a esperar a hablar con ella en privado, todos aquí somos familia y no podemos tener secretos, no si queremos sobrevivir como división.

off


[Imagen: 9GdOzk1.png]
#36
Karl intento provocarme de nuevo sacándome la lengua y diciéndome que si tenía valor se lo repitiese de nuevo, no me hacía falta, no era ausencia de valor, otra vez demostrando que no podía controlarse, simplemente no era el momento de seguir entrando a nuestro juego. Joe reaccionó con un gracias algo roto al recibir mis palabras de ánimo, estaba claro que necesitaba apoyo y debíamos ser maduros y responsables para con él. Era un gran amigo y compañero, no podíamos hacer que se derrumbase o le sobrepasara nuestras actitudes, en ese momento me prometí que jamás volvería ha hacer que tuviese que soportarlo todo solo ni que tuviese que ver como nos llamaban la atención ante su presencia.
Ikirami por contrario ante mi escasa explicación de lo que había sentido al observarla, se llenó de alegría y contestó que como no iba a sentir esas cosas,si era fantástica y bromeando mientras sonreía y levantaba el pulgar, bromeó hasta que si le pillaba en un buen día brillaba más que el sol, ante esa broma solo pude sonrojarme en mi mente esa imagen se recreaba cada vez que la veía. 

Cuando le formulé la pregunta a Joe este desgraciadamente no tuvo, una respuesta satisfactoria lo que le llevó a cuestionarse su buen hacer como maestro, algo que rápidamente Ikirami le discrepó, antes incluso de que yo pudiese responderle. Ikirami tiene razón Joe, si no fueses buen maestro, al menos uno de nosotros no hubiese podido conseguir avanzar en una sola mañana con este entrenamiento. Dije mirando de reojo a Karl Que no tengas respuesta a mi pregunta, no significa que no seas bueno, simplemente que aún no tienes ese conocimiento y estoy seguro de que si consigues averiguarlo, serás más que capaz de transmitirnoslo con la misma facilidad que realizaste las indicaciones el día de hoy. Mi pregunta no era para mí, quería que Ikirami estuviese tranquila en nuestra presencia y no se sintiese invadida, pero era algo que debíamos encontrar por nuestra cuenta de momento y si lograba averiguarlo no dudaría en hacérselo saber. 

Joe acabo de hablar diciéndonos que el entrenamiento había finalizado y que siguiésemos entrenándolo hasta que consiguiésemos dominarlo sin necesidad de concentrarnos tanto, yo estaba seguro de que ese día llegaría pronto así que me propuse dedicarle un tiempo cada día aunque fuese en el barco hasta conseguir hacerlo sin necesidad de cerrar los ojos para concentrarme en ello. 
Ikirami volvió a tomar la palabra para decirnos que quería ir en busca de una fruta del diablo, algo que me sorprendió, no sabía de sus ganas de obtener poderes de una fruta. Karl fue la primera en contestarle, no le presté mucha atención, yo solo podía pensar en que ahora sería el único sin ningún tipo de problema en el mar y me tocaría ser aún mejor navegante para no sufrir problemas en alta mar que les costase la vida en el trayecto a mis compañeros. No sabía si sería capaz de salvarlos a todos si caían al mar. Es tu decisión y si así lo deseas, haremos lo posible para que puedas obtenerlo Dije mirando a la diosa pelirroja Solo pido que no me hagáis nunca priorizar vidas, en caso de problemas en el mar ¡Sephehehe! Levante mi espada que aún estaba clavada en la arena Si la necesitas ¡Cuenta con mi espada! Y bueno espero que no sea una Zoan. Añadí sonriente mientras en mi cabeza se formaba la imagen de una criatura horrorosa, deformando la silueta perfecta de Ikirami, estaba claro para ella una Zoan no era lo indicado.
|Hablo/"Pienso"/Narro|
#37
Tras mi última pregunta, de si había alguna duda que resolver o quedase algo por decir, Ikirami fue la única que rompió el silencio.

Pensaba que diría o preguntaría algo relacionado con el Haki de Observación, sus cualidades o del entrenamiento, pero no fue así. Para sorpresa de todos, comentó que le gustaría poder obtener el poder de una Akuma no mi, instintivamente, parpadeé los ojos rápidamente, echando hacia atrás la cabeza — Vaya... Esto sí que me ha pillado totalmente desprevenido — Dije impactado por las declaraciones de la compañera. Terminé de escucharla, y cerré los ojos — Mmmm... — Me quedé pensativo, cerrando los ojos y llevándome la mano a la barbilla.

Karl y Sephi le dijeron que la ayudarían a conseguir una fruta si así lo deseaba — Sí, te ayudaremos si es necesario, además con lo que tú sabes sobre ellas, puede ser interesante obtener un poder nuevo para la División — Comenté ladeando la cabeza a un lado — Aunque... El tener una fruta no es sinónimo de volverte fuerte sí o sí. Todo reside en cada persona, en el conocimiento de pelea que tenga y saber usar, tanto sus capacidades físicas como el uso de su fruta, ¡recuérdalo bien! — Dije con los ojos cerrados, de manera pensativa de nuevo.

— Es por eso que hicimos este entrenamiento, el cual se puede conseguir sin necesidad de fruta, ¡y vuelve a uno más fuerte, como podéis comprobar! — Grité alegremente llevándome las manos a la cintura — Así que por última vez y no ser aburrido con el mismo tema; no dejéis esto atrás, seguir entrenando vuestro Haki de Observación para perfeccionarlo todo lo posible — Miré al barco fijamente.

— Creo que por hoy podemos dar por terminado el entrenamiento, felicidades a todos, lo hicisteis muy bien — Les dije mirándoles a todo a la cara con alegría. Sabía que podrían conseguirlo al igual que hice yo, pero tenía miedo de que pudiera costar más de lo necesario. Cogí las chanclas de la arena que dejé al inicio del entrenamiento, llevándolas en la mano y dirigiéndome a la pasarela para subir al barco, parándome al inicio, apoyando mi mano derecha en la barandilla.

— Venga, va, ¿Quién tiene hambre? — Pregunté. No necesitaba haki para saber que todos y cada uno de ellos se morían de hambre.

Aclaraciones importantes

#38
Al dedicarle unas palabras a Joe, Sephi estuvo de acuerdo conmigo, haciendo además lo que me pareció un pequeño chascarrillo hacia Karl al decir que de no ser un buen maestro, uno de nosotros no lo habría logrado en una sola mañana. “Los que se pelean, se desean…” pensé soltando una ligera risa nasal. Después, comenté lo que me rondaba la mente desde hacía tanto tiempo, hacerme con una akuma no mi. Karl dijo que seguro que todos querrían ayudarme, y tanto ella como Sephi aceptaron en ello. Me hizo sentir realmente feliz escuchar su apoyo, de verdad que era un paso muy importante para mí el haber tomado finalmente aquella decisión. El pelirrojo añadió que no le hiciésemos priorizar vidas, en caso de caer al mar.

—Eso nunca, Sephi. Además, Karl vuela y puede echar una mano con ello. Shshsh. —comenté al respecto— Agradezco el apoyo, no os imagináis cuanto… —continué, con una sonrisa que demostraba mi estado de ánimo en ese momento— Oh, y no te preocupes, no tenía pensada ninguna Zoan, ¿sabes? Aunque me resulta complicado pensar como conseguiremos una en específico…

Dejé mi mente volar unos momentos entre pensamientos y llevándome una mano a la barbilla dirigiendo la mirada al suelo. Si ya de normal era complicado encontrarse con una Akuma no mi, encontrar una en específico y que esta no la haya consumido ya alguien me parecía una tarea increíblemente complicada. Pero ya nos las apañaríamos de alguna forma, por supuesto que sí. Joe se quedó perplejo al escuchar aquello, quedándose pensativo unos momentos. Finalmente, afirmó estar de acuerdo en ayudar también y le pareció que con mis conocimientos sobre ellas podría ser interesante para la División. Asentí sonriente, pero ladeó la cabeza para añadir que tener una fruta no era sinónimo de volverse fuerte, que dependía de la persona y sus capacidades.

—Por supuesto, pero además de su utilidad en combate, me gustaría saber de una vez lo que se siente, lo que realmente significa. Llevo toda la vida estudiándolas, es hora de pasar a la práctica. Tal vez así pueda descubrir algo que se me pasaba por alto, ¿sabes? —comenté sobre el tema con confianza.

Joe, alegremente dijo que no hacía falta una fruta para hacerse más fuerte, como era el caso de ese entrenamiento. Nos recomendó de nuevo seguir entrenando ese haki para perfeccionarlo lo máximo posible.

—¡Sí, maestro! —exclamé alegremente haciendo el saludo militar, más como una broma que otra cosa.

Dando el entrenamiento por finalizado, Joe nos felicitó y se dirigió al barco. Comencé a caminar hacia mis cosas y las recogí, vistiéndome por completo de nuevo. Alcé la mano en cuanto el comodoro preguntó que quién tenía hambre y fui hacia la pasarela.

—Si no como uno de tus platos pronto, probablemente moriré. —comenté haciendo una cara muy seria, que rápidamente fue borrada y sustituida por una expresión anhelante y juntando las manos sobre mi pecho— ¿Tienes Kimchi?
#39
Joe nos había felicitado y habíamos quedado en ayudar en un futuro a Ikirami a conseguir una fruta del diablo, aunque nuestro jefe ya la advirtió que eso no era sinónimo de volverse fuerte, tal vez había estado recelosa de más con mi compañera, tal vez le daba vergüenza o miedo el pedirnos ese favor, pues estaba manifestando a pesar de las advertencias de Joe las ganas que tenía de sentir un poder así, Iki le dijo que no tenía pensada ninguna Zoan, que al parecer eran el tipo de fruta que teníamos Joe y yo:

- Pues ya nos contarás que tienes pensado Ikirami, ha sido un día intenso, sí, estoy deseando que nos recompenses lo bien que hemos entrenado con tu comida Joe

Era verdad, tanta relajación y concentración habían hecho que me entrara hambre, mis tripas rugían y estaba cansada por el esfuerzo realizado, tocaba comer y descansar. Ahora que había empezado el camino de los Wakis y había aprendido las dos principales formas de usarlo, sentía que estábamos mucho más preparados para cualquier desafío venidero. Ojalá tuviéramos muchos más días divertidos de entrenamiento como este en el futuro, aunque me dio pena que la pequeño Rimel no hubiera estado con nosotros hoy. ¿Qué nos prepararía Joe? ¿Un ramen picante? ¿Kimchi? ¿Patatas fritas con chorizo y huevos? Se me hacía la boca agua, necesitaba comida y descansar, por otro lado, ¿Ikirami sabia de la existencia de frutas en concreto? Me imaginé a Ikirami comiendo la gordo gordo no mi, que le hacía pesar 800 kilos y rodar hasta aplastar a sus enemigos, o una fruta que le hacia disparar flores simplemente para hacerla ver mas bonita y esplendida o algo asi y me rei para mi misma ante esa situacion imaginaria, quisiera lo que quisiera ya entrariamos en detalle despues de descansar.


[Imagen: 9GdOzk1.png]
#40
La pelirroja aseguró que nunca me tocaría elegir salvar vidas, añadiendo que Karl podía volar y podría unirse en la ayuda, además confirmó que su intención no era la de obtener un zoan, esas palabras me tranquilizaron un poco, no quería ver a mi diosa pelirroja, transformada en un animal asqueroso y grande, o en alguno que le quitase el glamour que le caracterizaba, aunque tampoco sabía cómo podríamos encontrar una fruta en específico, en eso tenía razón al final no es que te encontrases una cada vez que salías de casa, pero ella sabía mucho sobre ellas, seguro que sería capaz de diferenciarlas sin la necesidad de ver en acción su poder. 

Joe dio por finalizado el entrenamiento, después de ser el último en dar su apoyo a Ikirami para ir a buscar una fruta, aún diciendo que los poderes de la fruta no eran tan relevantes ni necesarios, que era por lo que estábamos realizando el entrenamiento de hoy, para mejorar y hacernos más fuertes. Me gustaba la idea de poder sacarle partido a los hakis, estaba claro que no iba a dejar de entrenarlos siempre que pudiese, tenía un objetivo y sabia como lograrlo y para ello debía perfeccionar estos poderes. “Trabajaré en ello cada mañana al despertar, vivimos en un barco rodeado de gente, creo que es el lugar idóneo para mejorar lo aprendido hoy, y poder perfeccionarlo”Término preguntándonos quién tenía hambre, la verdad que hasta ahora no había notado la falta de nutrientes en mi cuerpo, no había ingerido nada y después de este duro entrenamiento, mi cuerpo pedía comida. Hasta ahora la concentración y la satisfacción de haber conseguido aprender tan rápido me habían servido de distracción, pero al escuchar la propuesta del comodoro mi estómago empezó a rugir.Creo que después del entrenamiento podría comerme hasta un jabalí ¡Sephehe! Pero mejor empezar por unos huevos revueltos con chistorra y un buen café y zumo de naranja para acompañarlos o quizás un buen lomo de salmón a la plancha con ensalada y un tazón de arroz blanco con pollo y curry, te dejo elegir Joe

Todos comenzamos a andar hacia la pasadera del barco, incluido la pelirroja la cual llevaba días sin aparecer por él, eso me llenó de alegría, hacía tiempo que no pasábamos tiempo juntos, y hoy estaba siendo un día perfecto, ya solo quedaba disfrutar de la compañía de mis amigos. Éramos una pequeña familia e íbamos a convertir esta división en la más famosa de la marina.
|Hablo/"Pienso"/Narro|


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