[Presente relativo] Bajo el sol de Kyodaina
#51
- ¿No sería mejor someterlos y quedárnoslos? - Oí decirme a Nicolás - Ya has perdido a Zarek... Quédatelos... - Parecía como si quisiera salvarles. No, debía... Debía vengarle, debía devolverme lo que me han arrebatado - Qué pongan sus vidas a tu servicio, a cambio de tenerlas. Qué se arrodillen ante ti - Volvió a hablar Nicolás. Tentador.

"Eres un ... hijo de puta fuerte-Gin...Pero yo también" Había pronunciado el peliblanco antes de mi orden. Cállate. Odio a la gente que se cree más de lo que es, ¿qué eres fuerte? No me hagas reír, puedes romper cosas, no espíritus, es ahí donde radica la fuerza y yo corto los espíritus y las ambiciones de los demás a la mitad. Nadie puede ganarme, incluso si les dejará tocarme seguirían muriendo, uno a uno. No sé que cojones habría pasado con Zarek, era extraño que se hubiera quedado parado, ¿qué le habían hecho? El peliblanco pareció moverse.

Giré el filo. Cambié la posición de las Katana. Puto Nicolás, tenía razón. Debía quedármelos, deberían servirme, habían llegado a aquella isla para morir y renacer como mis subordinados, ya me había llevado una vida, sería suficiente, Eaa a cambio de Zarek, mi dolor por su dolor. Pero esto todavía no había acabado, tenía que demostrarles su futuro, lo que pasaría, tenía que explicarles quién es el señor bajo el sol de Kyodaina, bajo la firmeza de quien actuarían. Si no podrían conmigo morirían eventualmente, les estaba haciendo un favor. Si se quedaban bajo mi sombra tendrían más posibilidades de vivir. Les estaba haciendo un favor aunque sus limitadas mentes no lo entendieran. 

- Dolor - Con el lomo de mi espada emití un potente golpe en la garganta del canoso - Cierra tu puta boca, conoce tu lugar en el mundo - Un viscoso y dorado liquido empezó a recubrirme en una cúpula. Empujé al humo y obedeció, traspasando la cúpula, llenando mi cuerpo de aquella viscosa sustancia y ascendiendo 4,5 metros sobre el suelo, sobrevolando por encima de la cúpula. Observé como el otro insecto se movía rápidamente hacía Ben. Me propulsé hacia él, recorriendo los 3,5 metros que nos separaban. Tras golpear a Ben le agarré la cabeza con la mano izquierda por su espalda con fuerza y con la mano derecha agarraba mi katana , - ¿Dónde vas insecto? - Le dije - ¿Te he dado permiso para hacer eso? - Pronuncié con furia. Podía cortarle el cuello en ese mismo instante - ¿Ese garrote es algún tipo de complejo? - Dije mientras lo observaba y apretaba con fuerza su craneo - ¿No tenéis miedo a morir? - Dije fuerte para que ambos me escucharan. El otro imbécil ya debería de haberse recuperado, pero esperaba que le doliera la garganta lo suficiente como para no volviera a decir otra gilipollez - Desde el mismo momento en el que pusisteis un pie en esta puta basura de isla fuiste sentenciados al peor de los destinos... Ahora vuestra vida depende de mi - Apreté con fuerza el craneo de aquel imbécil. Nunca más matarían a nadie bajo mi mando y no era nada respecto al amor, la amistad o la fraternidad, nadie da a entender que soy débil y cuándo mataron a Zarek se rieron de mi. Nadie se ríe de mi, por lo menos nadie lo hace sin sentir el miedo de las replesialias que vendrán después. 


datos de interes


Bélico


ASHURA - INVENTARIO
[Imagen: 51pnN8x.png]
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3654 + 0 = 3654
Energia: 861 - 371 = 490
Espiritu: 615 + 0 = 615
#52
El capitán estaba encerrado en una especie de cúpula de una substancia dorada y brillante bajo el sol. Me recordaba ligeramente a lo que segregaba Zarek, pero de otro color. Daba asco solo de pensar en que aquella cosa me había traspasado el plexo solar. Menos mal que pude conseguir vendas para curarme la hemorragia. La visión de Ashura atrapado y sin posible escapatoria me había distraído y, sin contar con el otro rival, recibí un golpe contundente en la sien izquierda. Miré sonriendo al que quedaba entero. me di cuenta de que el tercero de los que debía vigilar no estaba. Habrá huido a salvarse dejando a sus compañeros ante el peligro, supongo. Debía concentrarme en los enemigos que me quedaban y parecía estar solo ahora.

El golpe había venido del tercer oni que se había dado cita bajo el sol de Kyodaina, isla que podría rebautizarse como la isla de la muerte. Aunque supongo que, a partir de ahora deberían rebautizar así cada una por las que pasaríamos. Esta sería nuestra nueva vida a partir de ahora. Muerte y destrucción. Estaba emocionado. Miré sonriente al que me había dado con un palo en la cabeza y me lancé a por él. Abrí los brazos. Era justo que que había estado pensando desde mi pelea con Zarek. Aquel puñetazo viscoso había hecho que me diese cuenta de que si imbuía mi cuerpo con rayos Noro podría funcionar. Mis manos, como las fauces de un oso gigante se cerraron en torno a la cabeza del oni, impactando en él y, ahora si, con menos peligro, salté hacia atrás vigilando con la mirada en la atenta por si el otro miembro del curioso y poderoso grupo acechaba.

Cuando aterricé sin mayor dificultad, miré a mi rival poniéndome en guardia. Si Ashura no estaba, era el momento de demostrarle que no era débil. Que podía seguir sus órdenes. -Capitán, déjamelos a mí. No podrán salir de esta isla sin tu permiso.- Mi voz resonó, como siempre, tranquila y profunda como un pozo. 

Información del turno
[Imagen: 6BbPnnH.png]
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3152 - 149 = 3003
Energia: 1268 - 294 = 974
Espiritu: 282 + 0 = 282
#53
Al darme cuenta de la muerte de Eaa no sentí lastima ni nada muy especial pero de cierta manera me sentí extraño al verla allí tirada, algo que no me había ocurrido con el resto de cuerpos que había visto anteriormente, quizá porque era mujer, quien sabe. Debido a la incomodidad de esa vista retiré la mirada de su cuerpo y observé los alrededores.

— Nunca habría imaginado un lugar como este —pensé al ver la densa vegetación que apenas permitia que se filtrara un rayo de sol. Las hojas de los arboles formaban una especie de techo sobre mi cabeza.

Definitivamente el aire dentro de la selva era distinto al aire en la playa, algo nuevo para mi sistema respiratorio. Dentro de aquella selva aire era húmedo y caliente, con un aroma a tierra mojada y hojas en descomposición. Al poner mis manos sobre la tierra también me di cuenta que el suelo era blando y húmedo en lugar de arenoso y seco. Los sonidos también eran nuevos, el canto de distintas aves, el zumbido de los insectos y ruidos lejanos desconocidos que creaban una sinfonía natural. 

Al alzar la vista, me encuentro con unos insectos enormes que me observaban con ojos compuestos, que poseían alas transparentes y cuerpos brillantes, los insectos parecían tener una especie de trompa y estar oliendo algo en mi dirección. Al verlos detenidamente sentí un escalofrío recorrer mi espalda producto de la mirada de aquellos insectos. Me dio un poco de grima y algo me decía que era a mí a quien estaban oliendo a la distancia.

Alcé mi brazo y efectivamente mi nariz sintió un olor del que no me había percatado, quizá porque debajo del agua los olores corporales no resaltaban demasiado debido a la cantidad de sustancias disueltas en el mar. Mi sudor se me mezclaba con el olor a pescado y a mar.

El olor que desprendía mi cuerpo atrajo a los insectos hacia mí, la sorpresa no me permitió activar mi fruta por lo que me limité a cortar en dos a todos los insectos con la lanza. Al atacarlos perdí el equilibrio por culpa de mi cola y caí de espaldas.

Al caer esperé el golpe contra el suelo duro, húmedo y frio; pero, aunque caí en algo frio, no era duro sino blando. Estando en decúbito supino sobre aquella “superficie blanda” mi rostro se puso pálido y luego colorado al comprender lo que pasaba.

—Mierda… Eaa… El cuerpo de Eaa… —pensé mientras hice el esfuerzo de levantarme apoyando mis manos en algo mucho suave.

Al girar la vista observé algo que me dejo impactado, tan impactado que no me percaté que el punto de apoyo que había usado era uno de los senos de la pelirroja.

— ¿Qué demo…? —dije a medias, en voz alta, para luego tragar grueso. Algo extraño estaba ocurriéndole al cuerpo de la pelirroja.



resumen
posicionamiento
gastos y daños
akuma
Inventario
karmas
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1792 + 0 = 1792
Energia: 965 + 22 = 987
Espiritu: 234 + 0 = 234
#54
Leyenda


El pequeño, desconocido y malhumorado Oni, como era de esperar intento salir de la cúpula de mantequilla que había creado a su alrededor, sin llegar a poder salir de esta y a consecuencia de tocar la mantequilla, está empezó a recubrir todo su cuerpo hasta que este queda totalmente impregnado en mantequilla.

Por otro lado, la estacada con Lucille que había lanzado hacía el Oso polar hablador y lanzador de rayos, había conseguido impactar a su objetivo justo en su sien izquierda, consiguiendo que el Oso, se apartase del lugar donde estaba, es decir, se apartase del cuerpo del peliblanco, el cual seguía tumbado en el suelo sin moverse ni decir nada, aunque seguía con los ojos abiertos y estos seguía llenos de vida, no eran ojos de alguien muerto.

“Que poder es ese… esos rayos parecen haber paralizado por completo al peliblanco-ko” pensé rápidamente antes de buscar con la vista otra vez al Oso polar, para volverlo a atacar. Pero mi sorpresa fue, que lo siguiente que vi fue los puños del Oso polar en mi cara, estos estaban envueltos en rayos, pero, aunque en un primer momento vi que me golpeaban, no noté ningún tipo de impacto.

“Pues si… esos rayos deben paralizar el cuerpo de quien los recibe-ko…” me dije al ver como el Oso polar volvía al suelo, pero yo no podía moverme ningún musculo de mi cuerpo, ni los ojos pude mover, así que antes de llegar al suelo, el Oso desapareció de mi campo visual. “Que poder más aterrador… estoy totalmente a su merced-ko” me dije asumiendo que aquella iba a ser mi derrota y posiblemente el fin de mis días.

“Si es mi fin... puedo irme contento, he luchado hasta donde he podido, el viejo tenía razón… el mundo esta lleno de gente poderosísima-ko” me acabo diciendo tranquilo y feliz de haber podido morir luchando, mientras también recordaba al viejo Oni, con el que tuve la oportunidad de compartir mesa, un día en el Archipiélago Notice del North Blue. Día que parecía estar muy lejos, pero realmente solo habían pasado unos pocos meses.

Off
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#55
Luego de mis palabras, intento patear al oso con gabardina (qué chistoso un osito que habla) pero el demonio me ataca en la garganta, el impacto es tremendamente poderoso, pero... ¿no sangro? ¿Acaso tuvo un repentino impulso de compasión este tipo? No tengo idea. Lo cierto es que de mi boca sale como un estallido una mezcla de aire, saliva y sangre, mientras mi cabeza no deja de dar vueltas. Me duele el cuello y si mi cabeza sigue pegada a éste, sin duda es un milagro... Eso o mis esternocleidomastoideos hicieron bien su trabajo.

La isla gira sobre mi, cuando el oso (¿De dónde habra sacado esa gabardina. Se ve muy gracioso?) dispara un extraño rayo que consigue atinar en mi cuerpo justo cuando comenzaba a incorporarme. Me preparo para lo peor, pero algo extraño ocurre. El rayo no me hiere. No siento dolor y por alguna razón... todo comienza a acelerarse. 


OST (Por favor leer con la música de fondo a partir de este punto)

Qué extraño. Si el rayo me impactó a mi, ¿por qué todo lo demás está como en cámara rápida? Trato de moverme, pero mi movimiento es increíblemente lento. Casi imperceptible en comparación con mi entorno... Suena loco, pero este tipo parece que puede ralentizar a sus objetivos. Intento hablar, pero mi garganta no responde. Maldita sea, qué sensación tan frustrante...

Mi vista consigue ver destellos aquí y allá de lo que podría ocurrir. Primero veo un enorme relámpago negro caer sobre el oso, quien se borra de mi campo visual y tras un instante, un impacto se escucha a mis espaldas. Deduzco que el oso y Kenny están peleando. Donde antes estaba el demonio, una cúpula de la sustancia que Kenny produce aparece. Luego un montón de flashes aquí y allá, y me encuentro allí, tendido en el suelo, solo en un mundo lleno de pinceladas y borrones abstractos en los que soy poco más que un obstáculo en el suelo. Un obstáculo que por suerte nadie ha pateado o tropezado. ¿Esto durará por siempre?

Pienso en Eaa... Espero que Káguya la haya podido llevar a un lugar seguro y la ayude a recuperarse. Lo último que vi de ella era su cuerpo jadeante en la arena lleno de cortes. Espero que no sea grave. Mi trabajo es cuidar de mi capitana, pero lo cierto es que por sí sola es alguien muy fuerte. Ni con mi poder me atrevería a retar a alguien como Eaa. Luego de los Cabos, me queda claro que ella siempre se levanta, no importa lo que pase... Y mientras Eaa viva, los piratas del Brillante Infortunio no moriremos.


Resumen


Aclaraciones


bélico


Karmas Implicados


Akuma no mi


Inventario
[Imagen: GGT7d9e.png]
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 2696 - 1052 = 1644
Energia: 1122 + 14 = 1136
Espiritu: 459 + 0 = 459
#56
Intenté escapar, no fue posible.- Soy imbécil - pensé. Apunté mi katana hacia el cielo, opacado por aquella cúpula dorada y la pinché y con un suave movimiento corté la mantequilla, generando una abertura. Un leve haz de luz salió en consecuencia.

- Oh, vaya - Dije mientras mis palabras retumban contra los pegajosos y acolchados muros de mi prisión. Le hablé a la bruma y la bruma obedeció. Una fina hilera de humo empezó a salir de aquella rendija que había generado, mientras en el interior de aquella cúpula mi forma se perdía entre grises motivos formando una nube que poco a poco iba devorando mi silueta. El humo bailó saliendo como si de una fuga de gas se tratara, entonces generé mi cabeza, la imagen era macabra, solo mi cabeza conectada al interior de aquel recipiente mientras el humo escapaba de ella, poco a poco liberándome inevitablemente de mi captura . Miré al peliblanco tirado en el suelo y al enorme Oni parado en sobre la arena de la playa en pie. Miré a Ben mientras recorría el perímetro y sobrevolaba a mis enemigos como una serpiente de humo con una cabeza humana y con cuernos, cuándo digo que soy un demonio no es una fantasía, es que lo soy. Me sorprendió la utilidad del mink, además, me agradaba en sobremanera su tono invariable, nunca parecía sobrepasado por la situación y se había acoplado bastante bien a mis designios.

- Hmm - Asentí desde mi forma serpientica mientras me paraba al lado de él, el humo fue recomponiéndose poco mientras la totalidad de mi cuerpo se formaba a su lado, en escasos segundos volvía convertirme en mi forma natural. No parecían moverse, Ben los había parado en seco. Era una habilidad temible, mis cabellos se erizaron solo de pensar en todas las personas que podría dejar a mi merced sin posibilidad de contrataque, quizá fuera el momento de brindarle una enhorabuena, pero yo no soy ese tipo de capitán, aquel sonido gutural debería de valerle por ahora. 

Mi katana y Nicolás habían atravesado también aquella cúpula gracias a la abertura que había generado con mi corte. Pensé en acabar con sus vidas en aquel momento.

- Quédatelos... - La voz de Nicolás se escuchó como un susurro, parecía que su tono estaba cambiando, no reconocía aquellas notas en su estridente voz - Ya has ganado... -

En cierto modo tenía razón... Pero... Habían matado a Zarek. Oprimí con fuerza la katana, las venas de mi mano se hincharon y en mi antebrazo empezó a verse una maraña de músculos fibrosos y rotos, fruto de un arduo entrenamiento con la katana. 
Pero la idea de tener a aquel individuo que había conseguido encerrarme y al otro que podía destruir el terreno como si fueran ramas secas, era demasiado tentadora. 

- Necesitas soldados... - La voz susurrante de Nicolás enredaba mis pensamientos. Ellos son soldados. Observé con pasividad a ambos sujetos, cuerpos definidos y musculosos, entrenados para el combate, en realidad eran soldados. Apreté los dientes que fuerza. Yo quería matarlos. Debían morir.

- No existe vencedor... - Caminé al lado de ben con mi katana apuntando hacía el suelo, su mellada hoja no estaba satisfecha, ansiaba más sangre, generar más dolor, el humo que se arremolinaba en mi interior pedía que aquella playa se sumiera en un duelo. Su filo negro opacaba la luz que la iluminaba, incluso la misma luz parecía postrarse ante la hoja del luto. Mis pasos me hicieron avanzar 5 metros, caminé con la tranquilidad que lo haría un verdugo. Me paré a la altura de la garganta de aquel ser, el último en tocar a Zarek, el que lo había utilizado como un mono de trapo. La locura acariciaba mi mente como una amante lujuriosa, con dedos suaves y un aliento embriagador, me invitaba a caminar el sendero de la destrucción, el todo por el nada, parecía decirme "El precio de una vida se paga con otra". Con unos ojos totalmente vacíos y sin expresión, aquel ser que habita dentro de mi, que no es otro si no yo, movió el filo de la espada y apuntó con ella la garganta amoratada del inmóvil humano, su punta pendía sobre su cuello, sujete ahora, por mis dos manos, las cuales se juntaban sobre su mango, anteponiéndose una sobre la otra. Unas leves gotas de la sangre de Eaa gotearon sobre su garganta, la cuál seguía presente, pero opaca por el oscuro metal que forma mi hoja, parecía que mi espada lloraba con sangre la pérdida de otra vida más que se había encontrado con mi sendero de caos y destrucción.  A sabiendas de que estaba a punto de negarme a mi mismo 2 preciadas piezas del puzzle que debía montar terminé la frase antes de emitir el golpe con el que atravesaría su garganta - Sino Ashura - 



datos de interes


Bélico


ASHURA - INVENTARIO
[Imagen: 51pnN8x.png]
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 3654 + 0 = 3654
Energia: 490 - 23 = 467
Espiritu: 615 + 0 = 615
#57
Leyenda


El sonido de las olas chocar contra el casco de nuestra Rémora, el olor de la sal del mar que se junta con el de la pequeña lámpara que ilumina la cubierta, las estrellas del firmamento, y una gran Luna llena, preciosa, que nos baña con su luz. - No lo sé - murmuro. Todo es perfecto, pero a su vez, siento algo en mi interior. Un gran peso - No le he dado tu mensaje a Zorak. Ni me he convertido en la Reina de los Piratas, como dijiste. Pero sobre todo Mandarina... - siento entonces una mano en mi mejilla. Una mano que, a pesar de estar fría, me transmite una enorme calidez. Una calidez que me reconforta. Acaricio suavemente su mano con mi mano izquierda, mientras los dedos de mi mano derecha se pierden entre los plateados mechones de su cabello. Agacho la mirada levemente. Mis ojos se cruzan con los suyos. Era de esperar, pues se encuentra tumbada sobre mi pecho. No puedo evitar sonreír. Estoy realmente feliz, pero, a pesar de ello, la sensación no dura mucho - Primero te fuiste tú, y ahora me he ido yo... tiene que estar muy triste... y también asustado... mi pequeñín - el suave y cálido tacto de su piel es la segunda cosa que más tranquilidad me genera. La primera es su voz - Tienes razón - le respondo, cerrando brevemente los ojos, con una ancha sonrisa - Sé que no paro de decirlo, pero Mandarina y tú sois lo mejor que me ha pasado - con extremo cuidado de no molestarla levanto levemente la cabeza, para darle un suave beso en la frente - Muchas gracias - cojo con suavidad su mano, mientras seguimos mirando las estrellas, disfrutando de aquella apacible noche.


- Qué raro - arqueo una ceja, extrañada. Estamos en medio del mar, ya es casualidad habernos encontrado con otro barco, y encima uno en el que toquen música - Oye Maeve, tú también escuchas ese piano, ¿verdad? - la música se intensifica por momentos, tanto que siento que si continúa así me va a explotar la cabeza.

Cierro los ojos.



Abro los ojos con dificultad. Es como si me pesaran. La cabeza me duele horrores.

No me cuesta reconocer dónde me encuentro. El sonido de los pájaros, las ramas de los árboles, una mosca del tamaño de Mandarina que pasa por delante de mí... - Juraría que estaba en la playa, pero lo mismo me he dado un golpe en la cabeza por correr - suspiro, mientras me levanto - Ya decía mamá que debería ir con más cuidado o me iba a hacer daño - a pesar de estar en la selva, puedo ver la playa y la Rémora sin problemas. Es lo bueno de que sea tan oscura, que es difícil de encontrar de noche pero fácil de día. Cerca de ella puedo diferenciar varias figuras. La más grande tiene que ser Kenjo, luego está Ben el Oso Polar. Su gabardina es inconfundible, y el otro será Ashura. Yo estaba peleando con Ashura, ¿no? Frunzo el ceño y salto en su dirección. Mi cuerpo se siente realmente ligero, por lo que no me cuesta llegar hasta ellos, cayendo justo al lado derecho del oni. Agarro con fuerza su katana con mi izquierda, inmovilizándola - Te dije que no ibas a matarme - hablo con voz seca - Gracias por dejarme estar un rato con Maeve, pero vamos a dejarlo ya, que tengo hambre y tengo un hijo que cui... - me quedo en silencio, pues hay algo que no encaja. Estoy sujetando su katana con lo que parece un plumero rojo - ¿!Qué cojones es eso?!



Atributos de Eaa

Info
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: -444 + 4064 = 3620
Energia: 911 + 1031 = 1942
Espiritu: 582 + 0 = 582
#58
Enfrentamiento Rapax, Kazuya y Kenjo VS Zarek finalizado


Cita:Según la guía de Reputación al matar Rapax a Zarek, éste obtiene el nivel de su adversario x6. Al derrotar Kazuya y Kenjo a Zarek, el nivel de su rival x5. Zarek no recibe nada al estar su personaje muerto.
Rapax Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,5
  • Personaje: 1,75
  • Estrategia: 0,75
  • Rolear acorde a las guías: 1,25
  • Total: 5,25

  • Reputación conseguida: 16 x 6 = 96 + 15 (Karmas) = 111 Reputación
  • Mugiwaras conseguidos: (14+2) x (5,25/2) / 1,5 = 28 PM
  • Atributos conseguidos: (16 x 2) / 3 = 10,6 Puntos Atributos -> 11 Puntos Atributos
Kazuya Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,5
  • Personaje: 1,5
  • Estrategia: 0,75
  • Rolear acorde a las guías: 1,25
  • Total: 5

  • Reputación conseguida: 16 x 5 = 80 Reputación
  • Mugiwaras conseguidos: (11+5) x (5/2) / 1,5 = 26,7 PM -> 27 PM
  • Atributos conseguidos: (16 x 2) / 3 = 10,6 Puntos Atributos -> 11 Puntos Atributos

Kenjo Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,5 
  • Personaje: 1,5
  • Estrategia: 1,75
  • Rolear acorde a las guías: 0,5
  • Total: 5,25

  • Reputación conseguida: 16 x 5 = 80 Reputación
  • Mugiwaras conseguidos: (11+5) x (5,25/2) / 1,5 = 28 PM
  • Atributos conseguidos: (16 x 2) / 3 = 10,6 Puntos Atributos -> 11 Puntos Atributos




Enfrentamiento Ashura VS Eaa finalizado


Cita:Según la guía de Reputación al derrotar Ashura a Eaa (por el tipo de Akuma no Mi que tiene, aunque haya muerto numéricamente, cuenta como derrota), éste obtiene el nivel de su adversario x5. Debido a las particularidades de su Akuma no Mi, al morir pero resucitar Eaa, obtiene el nivel de su rival x3.
Ashura Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,75
  • Personaje: 2
  • Estrategia: 1
  • Rolear acorde a las guías: 1,75
  • Total: 6,5

  • Reputación conseguida: 18 x 5 = 90 + 15 (Karmas) = 105 Reputación
  • Mugiwaras conseguidos: (17+1) x (6,5/2) / 1,5 = 39 PM
Eaa Obtiene:
  • Calidad del rol: 1,75
  • Personaje: 2
  • Estrategia: 1,25
  • Rolear acorde a las guías: 1,75
  • Total: 6,75

  • Reputación conseguida: 17 x 3 = 51 + 15 (Karmas) = 66 Reputación
  • Mugiwaras conseguidos: (18+0) x (6,75/2) / 1,5 = 42,75 PM -> 43 PM




Enfrentamiento Rapax y Kenjo VS Ashura y Ben invalidado

Al no cumplir con el mínimo de posts requeridos según la Guía de Tipos de Temas.

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