[EVENTO FIN BETA] Control de Acceso; Parte 2 (Grupo 5)
#31
Por primera vez la esperanza se podía abrir paso entre nuestros corazones, y la adrenalina de la batalla empezaba a tornarse una afluencia más constante y tranquila, al punto de poder empezar a pensar en todo lo que pasaba y estaba haciendo. ¿De verdad estaba peleando contra un hombre pez que no conocía de nada ni me había hecho nada, sobre una balsa flotante, en mar abierto, y quien buscaba si, convertirnos en esclavos - y yo sabía muy bien lo insensibles que pueden ser los amos de esclavos - pero en otras circunstancias, en ningún momento la opción habría sido enfrentarlo directamente... ¿y después qué?. Después de él había otros tantos más en las demás plataformas colocadas junto a esta. Retroceder no era una opción, acabarían por pescarme con esas redes. Avanzar, tampoco. La cadena me llevaría al barco pero a saber lo que habría allí arriba como para jugársela. Además, tenía complicado eso de recorrer superficies que eran literalmente el puto mar. Un grito monstruoso resonó en todo el lugar y el vello del cuerpo se me puso de punta. Definitivamente estábamos en una situación en la que había que intentar pasar desapercibido.

Chasqueé la lengua y apreté los dedos entorno a Ein Hauch. Nuestro enemigo caía al suelo y salía corriendo hacia el agua, acobardado posiblemente de haber recibido tanto daño en un solo momento, pero... ¿era suficiente? El impacto de Sparking Sunshine podría haberle roto algún hueso, pero no pareciera que eso hubiera sucedido, pues se movía con bastante soltura... La espadachina de los diez millones había dado un potente golpe también, pero desaprovechado: Pudiendo cortarle una pierna, o un brazo, atacó a una zona sin más en la que sólo podría hacerle un corte... ¿por qué no un poco más arriba y apuntar al cuello?. Bueno, al menos lo intentaba, que ya era mucho más de lo que se podía decir del resto. El niño grillo daba pena y el musculitos parecía completamente desorientado. El de los pelos de colores parecía hacer uso de un arma a distancia de forma competente, pero ¿eso era todo?. Al menos el marine culebra parecía echarle huevos...
De hecho, le echaba tantos huevos que soltó un discursito motivador cuando el enemigo se zambulló en el agua, mientras se iba al centro de la plataforma, algo que entendí al instante: El enemigo atacaba entrando y saliendo del agua blandiendo una katana. Si cubríamos todos los flancos entre nosotros, podría atacarnos a uno de nosotros al salir, pero el resto podría reaccionar. Y era la mejor oportunidad que teníamos para lograr hacer algo.

— De acuerdo, Marine — dije caminando hacia su dirección, al centro de la plataforma, colocándome espalda con espalda con él, adoptando la posición de bateo de nuevo — Te apoyaré por esta vez. Lo primero será el gyojin — añadí, firme y serio con voz calmada — Pero no uséis mis daños colaterales para intentar perjudicarme. Después de acabar con él me llevo el cuerpo y vosotros salváis a los civiles — dije, chasqueando de nuevo la lengua y sintiendo como el ardor de la batalla fluía por mis venas, bullente al punto de alzar mi concentración al máximo. Si salía por mi flanco, no le iba a gustar. Si salía por otro lugar, esperaba que el resto de compañeros de la plataforma acuática pudieran reaccionar a tiempo para demostrarle que salir y entrar de su piscina particular no iba a ser una estrategia válida por mucho más tiempo.




Resumen

gasto y daño
—
[Imagen: mz3XEoL.png]
—
#D86700
  Responder
#32
La acción frenética de los acontecimientos y cómo se sucedieron me dejaron un poco confundida. El primero en llegar y pegar un golpe fue el enmascarado, seguido por los demás. No sabía cómo, pero habíamos conseguido realizar un ataque coordinado en el que los marines habían seguido nuestros movimientos de forma improvisada para encadenar los golpes. En parte, era un alivio saber que podíamos quitarnos de en medio a aquel ser molesto más rápidamente si atacábamos todos, pero por otra parte me molestaba que eso significase que les estaba ayudando o ellos a mí. No necesitaba nada suyo y mi intención no era facilitarles el trabajo, solo que ahora no era el momento de discutirlo.

En un abrir y cerrar de ojos las tornas cambiaron. Llegué a pensar que este podría ser el final de ese tipo, pero era bastante más resistente de lo que pensaba. A pesar del daño que había recibido, fue capaz de contraatacar como si nada. Al caer desde arriba comenzó a girar a una gran velocidad, hiriéndonos a los que nos encontrábamos más cerca. Me había confiado, creí que con eso sería suficiente y que, en caso de no serlo, podría hacerle frente. Pero la realidad me golpeó con fuerza, ni siquiera era capaz de ver por dónde venían los ataques.

Las heridas del torso comenzaron a sangrar. No eran muy profundas, pero dolían. Aquello me dejó unos momentos descolocada y no pude reaccionar cuando comenzó a correr hacia el borde de la plataforma para escapar, pero los dos marines habían acabado peor parados. El barbudo ya tenía la otro tajo y las heridas del joven parecían algo más graves, aunque no era mi problema en absoluto. Para empeorar la situación, un terrible grito resonó por todos lados. En ese momento me di cuenta de lo jodidos que estábamos. Había bestias como nuestro enemigo en todas las plataformas, pero la de al lado, en la que se encontraba Yamamura, parecía el más peligroso. No serviría de mucho cargarnos a este si luego los demás volvían a por nosotros, aunque ahora lo único que podíamos hacer era intentar sobrevivir.

Me dirigí al centro de la plataforma a pesar de las heridas, que no iban a frenarme. Uno de los marines y el enmascarado habían tenido la misma idea que yo. Me situé a un metro de ellos, a espaldas de ambos y mirando hacia otro de los lados, el derecho de el del kanabo. Si ese bicho volvía a salir y nos encontrábamos cerca del borde tendríamos menos tiempo de reacción, además, mientras estuviese en el agua no podía conocer nuestra localización, así que lo peor sería quedarse en el mismo sitio. El barbudo estaba ya con un pie en la tumba, soltando un discurso que podrían ser sus últimas palabras sobre lo importante que era para él salvar a los civiles. Civiles que estaban en peligro por gobierno bastante incompetente. Sus intenciones serían buenas, pero en vano. Si era un peón inútil no era por intentar ayudar a la gente, sino por no poder conseguirlo y lamer las botas de sus asquerosos superiores, pero no me iba a molestar en explicárselo. Ahora estaba con la cabeza en otras cosas, mirando hacia todos lados y esperando atenta la aparición del enemigo. Cuando tuviese la más mínima posibilidad, pensaba cortarle la cabeza.

Resumen de turno

Gasto y daño
[Imagen: 8Rsjucn.png]

❝

Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.

  Responder
#33
Atributos Personaje


El joven de cabellos violáceos estaba seguro que iba a llegar a lanzarle el golpe, pero nada más lejos de la realidad. Los golpes del enmascarado y de la pirata impactaron por la espalda al rival, para acto seguido recibir el golpe de Joe que lo elevó, y para finalizar aquellos disparos que impactaron en el costado. Para cuando Minato llegó para golpearlo con fuerza, este empezó a girar sobre si mismo, produciéndole así un corte en el torso y haciendo que instantáneamente comenzara a brotar sangre de su pecho, tiñendo de rojo su camisa blanca. -¡ARGH!- Gritó con dolor al recibir el espadazo, mientras observaba como se zambullía en el agua.

Independientemente de su estado, sabía que tenía que ponerse a salvo, y haciendo acopio de sus fuerzas, agitó sus alas tan rápido como pudo para poder volver a ponerse a una distancia de quince metros de altura, ladeándose un poco hacia la derecha causado por el efecto que tuvo el golpe en él. Sin embargo, tras agitar la cabeza un poco, y después de estar durante al menos tres segundos con la dirección alterada, recuperó su senda y llegó al punto que quería llegar. Respiró profundamente, llevándose la mano derecha a su pecho, tocándose la herida. Eso sin lugar a dudas iba a dejar marcas.

Cuando se dispuso a intentar buscar una solución para solucionar aquel embrollo, escuchó un grito desgarrador de la plataforma de al lado. Instintivamente giró la cabeza, y vio un monstruo de color negro azabache, que parecía no tener muy buenas intenciones que se dijera. Pero ipsofactamente, volvió su cabeza a su plataforma. Era momento de solucionar su papeleta, y luego ya la de los otros. Paso a paso se llegaba al final. Cerró sus dos puños superiores y los chocó con cierta fuerza, preparándose para una segunda ronda.

Minato sentía un dolor intenso en el pecho, pero nada que no pudiera soportar. Ahora, eso sí, si recibía un ataque igual de fuerte, probablemente no lo contaría y sus sueños se desvanecerían en aquel lugar. Su aventura apenas estaba comenzando, no podía permitirse morir en aquel lugar. Inhaló profundamente el aire, para acto seguido dejarlo salir, mientras escuchaba aquellas palabras de Joe. Aún en una situación tan desfavorable, aquel tipo sacaba fuerza de donde no había para luchar contra las dificultades que se iban presentando. Pudo observar como el enmascarado se ponía espalda con espalda con su compañero. Quizás si todos cubrían los flancos, de esa manera podrían protegerse unos contra otros. Cuando vio que la pirata también hizo lo mismo, Minato bajó tan rápido como pudo y se puso espalda contra espalda, pero a la izquierda del cazarrecompensas. -Intentaré ayudaros lo máximo.- Dijo. -Joe, buen discurso.- Y tras decir aquello, se puso en posición de guardia, con las piernas flexionadas, ladeado hacia la izquierda y con sus dos brazos izquierdos cubriendo el rostro y el costado, mientras cargaba las derechas para golpear en caso de que fuera necesario.

Aclaraciones


Resumen de mi turno


Mushi Mushi No Mi - Modelo Avispa


GASTOS DE STATS
  Responder
#34
Acababan de encadenar cuatro ataques bastante bien coordinados para lo poco que compartía el improvisado grupo, y hubieran sido seis si el gyojin orca no hubiera comenzado a girar con su brazo extendido blandiendo una de sus katanas, hiriendo a Triana, y a los dos marines, estos últimos no le importaban nada a Tobías pero tampoco se alegraba del dolor ajeno. Estaban más cerca de salir airosos de esa situación, pero no estaba todo el pescado vendido. La orca corrió hacia el extremo más próximo de la plataforma antes de lanzarse al agua para sumergirse de nuevo. 

El marine fortachón comenzó a hablar mientras caminaba hacia el centro de la balsa, soltando un discurso que no disgustó al joven barba naranja. Supongo que no todo es blanco o negro en esta vida, hay gente sana en todos lados al igual que enfermos mentales... Pero eso solo mitiga un poco el odio que le tengo a la marina, no me hará olvidar el dolor que le provocó a mi bisabuelo, podría algún día perdonarlo, pero jamás olvidarlo. Lo que estaba haciendo el marine era lo más inteligente en esa situación, había que evitar los márgenes de la plataforma, no podían exponerse a los ataques que la bestia marina proyectaba desde su medio natural. Tobías había aprendido esa lección escasos minutos atrás, se tocó el corte en el costado antes de comenzar a caminar hacia el centro de la balsa. 

Se le adelantaban el resto, todos habían pensado lo mismo, pues era lo mejor que podían hacer. Tobías comenzó a caminar de espaldas al centro de la plataforma por si el gyojin pretendía atacar sin dejar mucho tiempo a los jóvenes a organizarse, sabía que era rápido y no desaprovecharía cualquier oportunidad. Le separaban unos veinte metros de su destino y aligeró el paso por si las moscas mientras recargaba su revolver. Los últimos cinco metros los recorrió apuntando con su arma hacia los extremos de los tablones, hasta que llegó a cerrar el círculo que habían formado los demás, entre el marine avispa y el marine serpiente. Mantuvo su postura de ataque sin dejar de mirar al mar, repasando constantemente los límites de la plataforma que le quedaban delante. 

No creo que tarde mucho en salir. Oye barbas, me gusta como piensas, pero tengo un odio visceral la marina. Esta vez colaboraremos, por el respeto que te has ganado. No pienso comenzar ninguna rencilla con vosotros en cuanto esto termine, pero tampoco pienso bailaros el agua. Apuesto quince mil berries a que el bicho nos ataca por tu flanco, barbas, jijijiji.

Aclaraciones
[Imagen: l47Ucve.png]

❝

Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
  Responder
#35
Atributos Personaje


Incluso debajo del agua podía saborear el miedo de los que se encontraban encima de la plataforma. Gente débil sin voluntad, esclavos de sus propios deseos, y ahora, esclavos en general. Patéticos y minúsculos trozos de carne magra y asquerosa que iba a reventar con mis propias manos en cuanto pudiera.
El gyojin dio un par de vueltas debajo del agua, acechando a sus presas con ganas de salir, pensaba de qué forma los torturaría. A Joe le haría comerse su cola de serpiente, y quizá le golpeara con ella hasta sacarle los ojos de sus cuencas. A Minato le arrancaría esas ridículas alas de escarabajo y le cosería sus propios brazos en la espalda… Fantaseaba pensando en qué le haría a Triana, seguramente la desollara y haría de todo su cuerpo una gran cicatriz. A Sohem lo fundiría esa estúpida máscara que llevaba en su propio rostro, incluso quizá le cosiera la boca antes de hacerlo. A Mihasy lo colgaría del palo alto del barco y dejaría que se lo comieran los pájaros poco a poco. A Tobías lo ataría a una silla y le dispararía en puntos no vitales sólo para reírme de él, y lo mantendría con vida años y años.
Flint se relamía mientras seguía dando vueltas debajo del mar, y entonces, con la espada enfundada no lo pensó más, iba rajar al primer incauto que se encontrara en su camino para continuar con la carnicería.

El gyojin salió disparado del mar y vio el “rostro” de su próxima víctima, era el uniformado del palo con pinchos. En cuanto lo tuvo a algo más de un metro desenfundó su katana y le propinó un corte horizontal a sus manos, que sostenían el kanabo con el que le había golpeado anteriormente en la espalda.


- CARNICERÍA... - susurró mientras sonreía emocionado por la batalla que se estaba aconteciendo en esa plataforma. Tras el golpe, el gyojin pegó un salto hacia atrás alejándose cinco metros del enmascarado, enfundó su katana de nuevo y comenzó a reír, con los brazos en jarra, completamente confiado en su capacidad para vencer a esa panda de idiotas que tenía delante sin ni siquiera esforzarse.
- Sssois una panda de miserablesss... yo soy dolor… encarnado… - dijo confiado con convicción en sus palabras.

Resumen del turno

Info Bélica

Info narrador
  Responder
#36
Atributos Personaje


Para mi sorpresa, todos y cada uno de los que estábamos allí se unieron a mí. El primero de todos fue Sohem, el cual, por primera vez desde que le conocía, me habló sin faltar al respeto, firme y con coherencia. Sinceramente, no estaba dando crédito a lo que estaba viendo, pero esbocé una pequeña sonrisa, me alegraba saber que una persona fuerte como él, decidió poner su espalda con la mía para acabar de una vez con el gyojin asesino. Después, Triana avanzó hacia nosotros sin dirigir ni una sola palabra. Decidió colocarse a mi izquierda y la derecha de Sohem, cubriendo otro lado. El joven Minato hizo igual, situándose a mi derecha y la izquierda de Sohem. Y por último el peliazul, el cual vino rápidamente cargando su revolver y prestando atención alrededor de la balsa. Se acercó y se colocó entre Minato y yo, y me dijo unas palabras. Resumidamente, tenía su respeto, pero eso no cambiaba el odio que tenía a la Marina, y si salíamos de allí, no quería historias, cada uno por su lado.

El pasado vino a mí fugazmente, y no dude ni vacilé en contestarle - No sé por qué debería tener con usted algún problema al acabar esta pelea. Eso es algo que diría un criminal, como un pirata - Sonreí - Pero tiene mi palabra caballero. En cuanto a su apuesta, me conformo que me regale uno de esos cigarrillos que tiene - Le dije firmemente mientras no dejaba de prestar atención a mi lado correspondiente de la balsa. Los segundos pasaban muy lentos, solo se escuchaba el sonido del mar y la gresca de las demás batallas que se estaban librando. No podía perder la concentración con estas cosas, estaba totalmente pendiente de mi entorno.

Los segundos pasaron y de repente, escuché una zambullida de agua, como si un torpedo saliese a toda velocidad del mar. Sonó a mi espalda, lo escuché claramente a pesar de no verlo. Me giré tan rápido como pude, y cuando ya tenía visión del gyojin, lo que vi fue como Sohem no estaba sujetando el kanabo, y la katana del gyojin en posición de haber pegado un corte horizontal a este en las manos, las cuales se dejaron ver un poco por el corte que tenían los guantes. Tras esto, la intención del gyojin fue pegar un salto hacia atrás para alejarse. Pero esta vez, no le iba a dejar que se saliese con la suya.

Con toda mi velocidad y deslizándome como una serpiente, me moví por mi derecha, pasando por la espalda de Triana y la derecha de Sohem. Aprovechando la fuerza con la que me desplacé, antes de que el gyojin tocase el suelo y pudiera enfundar su katana otra vez, volví a sacar mis colmillos para propinarle un mordisco en su costado derecho, y con la mordida, inyectarle mi veneno somnífero dentro de su cuerpo. En cuanto le inyecté el veneno, le solté y me coloqué detrás de el para que no tuviera visión de mi.

Esta vez, aquel gyojin asesino no iba a escaparse de mí.

Resumen

Información bélica
  Responder
#37
Nunca me había considerado buen ejemplo para nada, pero pareciera que mis palabras y mi gesto inspiraron al resto de mis compañeros, dispuestos a cubrirnos las espaldas entre todos para poder percibir por donde vendría nuestro enemigo en su siguiente ataque. A mi espalda el marine del superbigote, a mis lados Cipriana y el chico mosca. En algún lugar del círculo, el que se teñía el cabello o la barba... y ahí parado en medio de la plataforma, mirando a la nada y pensando en todo, estático después de haber fallado su golpe, el musculitos. ¿Le habría dado un aire?
Pronto la realidad me sacó de mis pensamientos al escuchar el chapoteo del agua que indicaba una nueva embestida, y cuando mis ojos quisieron colocarse en la dirección correcta para ver que sucedía en la fuente de la que provenía el sonido, aquel hombre pez ya estaba delante de mi blandiendo su katana en dirección a mis manos. ¿Iba a cortarme las manos? Intenté mover el cuerpo para reaccionar a tiempo pero me fue imposible. Noté el frío acero cortando la piel de mi mano derecha tras abrirse paso por la tela de mi guante y hacerme soltar el kanabo con esa mano por acto reflejo — ¡Argh! — grité producto del dolor, al tiempo que mis nervios colapsaban por completo tras haber tratado de contener la calma y haberme retenido en toda esta aventura. Mi sangre bullía con fuerza y la temperatura de mi cuerpo se elevaba hasta tal punto que no fue sostenible.

— ¡Quieto! — grité fuertemente, con la poca piel que se podía percibir - en el dorso de mi mano herida, y en mi cuello - brillando de color anaranjado intenso, y un ligero vapor saliendo de mi ropa y los agujeros de mi casco, liberando una oleada de calor sofocante que me usaría como epicentro extendiéndose hasta seis metros en todas las direcciones, abarcando un área de doce metros de diámetro en total, justo en el momento en el que el gyojin terminaba de hacer su corte y trataba de retroceder con un salto. En se mismo instante, como una centella, el Marine serpiente pasó por mi flanco derecho lanzándose contra el hombre pez, aprovechando que flotaba por su desplazamiento con intenciones obviamente hostiles, yendo incluso con la boca por delante tratando, nuevamente, de morderle.

Aun con la mano herida y dolorida, la sacudí en el aire y reposicioné el kanabo para que este estuviera frente a mi torso, en diagonal, con el punto mas bajo a mi flanco izquierdo y el más alto junto a mi sien derecha, adoptando una posición de defensa preventiva por si el enemigo decidía volver a lanzarse a por mi de entre todas las opciones que tenía. No podía descartar nada. Sólo esperaba que los que estaban conmigo reaccionasen al sonido de su chapoteo o al de mi voz pidiendo que se detuviera... o tal vez al ataque del culebra. Pero de cualquier forma, que reaccionasen y aprovechasen la oportunidad de dar todo contra aquel tipo. Puede que no tuviéramos más suerte que esta.





Resumen


Bélico


importante
—
[Imagen: mz3XEoL.png]
—
#D86700
  Responder
#38
Al parecer a todos les había gustado la idea de ir al centro de la plataforma a esperar a aquel ser como si fuésemos un equipo o algo similar. Además, también todos parecían haberse puesto de acuerdo para halagar al marine barbudo o, por lo menos, para dejar atrás todo tipo de rencillas y trabajar en equipo. Por mi parte no pensaba ceder ni un ápice. Si estaba ahí con todos era para aumentar las posibilidades de encontrarme cara a cara con el enemigo, ya fuese porque me atacase a mí o atacase a alguno de los otros y pudiese aprovechar la oportunidad. De otra forma iba a ser imposible.

Entre casi todos formamos un círculo para cubrir todos los flancos Alguno tenía que darle por narices. Lo único en lo podía pensar era en cargarnos de una vez a ese tipo, quería saber cómo les iba a los demás en las otras plataformas y tratar de ayudarles, pero al paso que íbamos los que necesitaríamos ayuda seríamos nosotros. Por mucho que hacíamos, ese tipo era demasiado escurridizo y resistente. Además, con cada ataque nos iba desgastando poco a poco.

No tardó demasiado en volver salir del agua a una gran velocidad. Lo pude ver de reojo saliendo por mi lado derecho, justo en frente del enmascarado. Antes de que pudiese reaccionar, se tiró sobre él para atacarle las manos. El enmascarado profirió un grito y se desató una ola de calor asfixiante. Aquello no era natural, el causante seguramente fuese uno de los dos y esperaba que fuese el de la máscara. Ya lo que nos faltaba, que el enemigo fuese capaz de matarnos de calor. Tampoco era muy esperanzador que a nuestro compañero no le importase que saliésemos perjudicados con tal de vencer, pero no podía culparle, yo haría lo mismo.

Me preparé para atacar, pero el barbudo se me adelantó y se lanzó para morderle. Hacer algo con este calor era una tortura, pero no pensaba quedarme atrás ni desaprovechar la oportunidad. Cuando el enemigo saltó hacia atrás para alejarse, corrí hacia la dirección a la que se dirigía y vi como el serpiente también saltaba para morderle. Cuando el tipo pisó el suelo el marine se situó detrás de él y yo me encontraba justo en frente, a unos 2 metros. No sabía si el enemigo había podido fijarse en mi avance debido al ataque del marine, quería acortar toda la distancia posible antes de ese momento en el que pisase el suelo. Cuando lo hizo, envainó su espada, lo cual me dio más ventaja todavía. Acorté la distancia que quedaba entre nosotros lo más rápido que pude. Si se enfrentaba a mí el marine podría volver a atacar. Si se giraba para enfrentar al marine no pensaba tener piedad. Si huía hacia uno de los lados esperaba que los demás pudiesen hacer algo contra él.

Cuando estuve a metro y medio de él realicé un rápido movimiento para volver a ejecutar el ataque con el que había conseguido herirle antes. Con las katanas en horizontal, extendí mis brazos para realizar un corte doble dirigido hacia su cuello y, tras este, me alejé también un par de metros de un salto en diagonal hacia la derecha para dejar la visión libre al resto y estar lista para un posible contraataque.

Resumen de turno

Info bélica
[Imagen: 8Rsjucn.png]

❝

Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.

  Responder
#39
Todos se habían coordinado para formar un circulo dándose la espalda mutuamente, todos menos el fortachón de la espada que se había quedado parado donde había realizado su último ataque, supongo que haciéndose muchas preguntas a si mismo. Parecía que comenzaban a entenderse, todos se habían adaptado a la situación en un corto margen de tiempo, eso hablaba bien de los componentes de aquel variopinto grupo.

Tobías recordó el alarido que hacía un momento había obviado por la tensión de la batalla, se sentía muy egoísta, no había pensado en sus compañeros desde que había aparecido el pirata gyojin para pelear, solo esperaba que estuvieran todos bien. Confiaba en ellos, pero la amenaza que les asolaba ahora era digna de preocupación.

La visceralidad que le provocaba el rencor que le tenía Tobías a la marina había jugado en su contra al hablarle al fortachón barbudo, sin querer le había demostrado que era un pirata, pero la situación exigía concentración y lo menos importante era que pasaría después de esta. 
De pronto la breve calma se vio interrumpida por el sonido de la orca saliendo del agua en dirección a Sohem, rápido como siempre, el gyojin se posicionó ante el cazarrecompensas desenvainando una de sus katanas y propinando un corte horizontal a su mano derecha, haciendo que éste la soltara de su kanabo pero lo mantendría cogido con su zurda. Entonces a Sohem le comenzó a brillar la piel en un tono anaranjado y a salirle vapor de la ropa. ¡Quieto! Se había enfadado, una ola de calor intenso lo rodeó un radio de seis metros siendo todos afectados por la subida de temperatura. El gyojin saltó hacia trás para situarse a cinco metros enfrente del enmascarado. Tobías se acababa de girar para ver la escena tras el grito de Sohem y vio de donde provenía ese calor tan penetrante. El cazarrecompensas es usuario también, cada vez da más miedo. 

El marine serpiente no perdió el tiempo y se lanzó hacia el enemigo común con un ágil movimiento entre Triana y Sohem, su intención era morderle en el costado antes de que éste alcanzara de nuevo el suelo, para situarse después detrás de la bestia negra. La bella pirata se unió al ataque volviendo a lanzar un corte horizontal con ambas katanas, esta vez dirigido al cuello del gyojin para, tras el ataque, colocarse a la derecha del gyojin, a sus nueve. Tobías tenía mal ángulo de tiro, así que se desplazó hacia su izquierda pasando por delante del marine avispa, avanzando cinco metros para situarse a la izquierda de éste y a las tres de Sohem a unos seis metros de éste. Se orientó hacia la orca, abrió sus pies para dejarlos debajo de sus hombros y levantó el revolver con su diestra situando su mano izquierda sobre el percutor, estaba a unos ocho metros del gyojin y lo tenía a tiro sin ninguno de sus compañeros entre él y la bestia. Aún seguía un poco agobiado por el exceso de calor pero eso no le impediría disparar. Repitió entonces su técnica vaciando el tambor de su revolver apuntando esta vez a la cabeza del alto gyojin. 

Six Shots

Aclaraciones
[Imagen: l47Ucve.png]

❝

Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
  Responder
#40
Atributos Personaje


La incertidumbre abrumaba a los improvisados aliados. Ninguno de ellos sabía por donde iba a salir aquel gyojin, por lo que esperaban impacientes. Minato se sentía algo abrumado. Sentía que tenía que hacer algo, y no sólo que tenía que hacer algo, sino que debía solucionarlo. No podía permitirse no solucionar aquella situación, su deber como marine debía ser el traer la paz a aquel mundo. Mientras divagaba en sus pensamientos, el rival salió de un salto del agua, en dirección al enmascarado propinándole un corte horizontal en las manos. 

El joven de cabellos violáceos, escuchó al cazarrecompensas quejarse, e instintivamente, se giró con su puño superior cargado, dispuesto a propinarle un puñetazo tan fuerte como fuera posible en el rostro, mientras gritaba lleno de rabia. -¡ATOMIC BOMB!- Antes de proyectarlo, pudo observar con el rabillo del ojo que Joe ya se había lanzado hacia el rival con los colmillos hacia adelante, dispuesto a acabar con él, con una velocidad que no sabía que tenía. Sinceramente, esperaba realmente que en aquella ocasión tuviera efecto aquel ataque. 

Minato, por su parte, tras lanzar el golpe, aprovechó para separarse de él unos cinco metros, tratando de rodearle y estar pendiente en caso de que decidiera ir al contraataque. Mientras se separaba del enmascarado, escuchó un grito de él, para acto seguido sentir un intenso calor que hasta nunca había sentido. No sólo le hizo daño, sino que se sintió hasta más débil y con menos ganas de continuar peleando. A pesar de ello, pudo observar desde esa distancia, como Triana lo enfrentaba cara a cara, lanzándole un doble corte al cuello, para luego volver a separarse de él; y una vez dejó el espacio suficiente, volvió a escuchar unos disparos por parte de aquel tipo que amaba apostar cosas, que iban en la dirección del gyojin. Todos estaban poniendo de su parte, y si todo salía bien, era posible que pudieran derrotarlo. 


Resumen de mi turno


Técnica y daños


Mushi Mushi No Mi - Modelo Avispa


GASTOS DE STATS
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)