El incansable - (Evento Local) [Presente Absoluto]
#11
Atributos Personaje


Cuando estábamos frente a la tienda custodiada por los guardias, Sephiroth comenzó a increpar a estos en relación al incidente sobre el que estaban hablando. Este comportamiento me pilló por sorpresa puesto que aunque no conocía demasiado a Sephiroth y nunca le había visto alterarse de esa forma. Como consecuencia de esto alguien del interior de la tienda cerró la misma probablemente buscando intimidad. Karglass se enervo debido al comportamiento de este y por ello le echó una reprimenda.

La división 34 somos un grupo de Marines y bajo esa condición tenemos que trabajar todos a una. Si un castigo sería impuesto por los actos acaecidos no pensaba reprender a nadie. Acataré el castigo si es que así se nos ordena.
Pensaba mientras miraba a los soldados que comenzaron a hablar.

Al parecer la Capitana nos estaba esperando y un joven soldado llamado Gio nos escoltaría hasta su camarote dónde nos aguardaba.
¿Así que subiremos al formidable barco no? ¡Que estupendo!, será al primer barco al que pueda subir.

En pocos momento ya estábamos subiendo al navío, el cual seguía sorprendiéndome fuertemente. Justo en la entrada nos cruzamos con un grupo diverso de marines,varias mujeres y hombres que se dirigían en la dirección opuesta a nosotros.

Quizás no somos los únicos que tenemos una encomienda por aquí, WAYAYAYA. Dije mientras los miraba desde mi perspectiva. Según nos adentrábamos en el barco pude ver como Joe se acercaba a Sephiroth y le susurraba algo que no alcancé a oír. Aunque me imaginaba  que le podría estar diciendo, o al menos en lineas generales el mensaje que le habría querido expresar.
Muchos marines aguardaban en la cubierta de la embarcación, así como muchos otros estaban haciendo diversas labores en las propias entrañas de la nave.El tamaño era colosal y en la zona ed interior entraba sin apenas problemas, me bastaba con flexionar un poco las rodillas para ir erguido.

Esto es algo de agradecer, pues ponerme de rodillas nunca me había supuesto un inconveniente pero era mucho más cómodo no hacerlo. Avanzamos por el interior de la nave mientras me iba preguntando que aspecto tendría la capitana. No recordaba haberla visto en el periódico o en algún libro de la marina que había leído pero sentía la curiosidad propia del novato,
Poco tiempo después mientras seguíamos a Gio, en mi caso desde la retaguardia del grupo, llegamos a una puerta de madera con algunas partes metálicas, era ciertamente distinta a las demás que podíamos haber visto en el barco. El joven cadete Gio, se dirigió entonces al grupo, afirmando que le gustaría ser un héroe como nosotros en el futuro. Personalmente no me sentí como un héroe así que interpreto que se refiere a Joe y Karglass, así como a Sephirot. Ikirami, Tenma y yo no hemos hecho gran cosa como para ser considerados héroes, así que deduzco que se refiere a ellos.

Gio Tocó la puerta de madera tres veces a lo que una voz femenina respondió al otro lado.

¡Adelante!

Esa debe de ser la capitana. Pensaba Daisen a la vez que se daba cuenta que esa puerta no le permitiría el paso. Daisen hace un gesto con la palma de la mano hacia arriba señalando la puerta dando a entender que dejaba pasar a todo el mundo y que el esperaría allí.

Una vez entró casi toda la división, Daisen se agachó sobre sus rodillas y después se estiró dejando un ojo y medio asomando por la puerta y quedando su cabeza a  un escaso metro de Gio quien se había quedado junto a la puerta. Daisen le guiño un ojo en señal de complicidad y se puso a observar la sala dejando espacio por si alguien necesitaba salir de ella o entrar, no sin antes hacer el saludo militar más incomodo que había realizado nunca debido a la posición corporal que se había visto obligado a adoptar. Después de algunas instrucciones de la Capitana el joven cadete salio rápido de la estancia por lo que Daisen se acercó un poco más a la puerta para observar todo lo bien que pudiera

La sala estaba muy pulcra y limpia, tenía un escritorio y al menos una estantería con algunos libros, todo bastante ordenado y pulcro.

¿Me pregunto que leerá, la capitana? Es bastante guapa la verdad, desprende un halo de seguridad alrededor de ella misma. No la conozco pero desde luego había captado mi interés por completo.Pensaba mientras me quedaba callado y escuchaba como ella preguntaba por Joe. Pude ver como este le respondía y comenzaba así la conversación por la que nosotros estábamos allí. Una vez terminó su presentación Joe se cruzó de brazos y se quedó a la espera de lo que aquella mujer quisiera decirle.


aclaraciones
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#12
Atributos Personaje


Estaba claro que a Sephirot no le había gustado que le increpara, pero me daba completamente igual. Él se controló y a pesar de que sentí sus impulsos y ganas de atacarme, la cosa se quedó ahí. Lo que había sucedido era una vergüenza y además teniamos nuevos compañeros que nos tendrían como referencia y precisamente EL que siempre me echaba la bronca a mí en como un marine debía comportarse y siempre me había increpado mis formas y poca profesionalidad, me tocaba muchísimo los ovarios. Él estaba cabreado, yo estaba a dos palabras de pegarle un hostiazo a alguien. Era increíble la capacidad que tenía este chico para cabrearme, no dejaba de sorprenderme.

Los tipos que había en la tienda hablando y que con sus palabras cabrearon a Sephirot bajaron la voz y cerraron la tienda y los guardias de la entrada nos dijeron que la capitana esa nos estaba esperando, no si antes equivocarse en el nombre de nuestra división, estaba cabreada y el rubio este me estaba tocando los cojones, no me gustaba su cara de mosquito muerto. 

El tal Dio nos llevó dirección hacia el barco y de camino nos cruzamos con muchísimos más marines de lo que yo, unos idiotas se quedaron mirando a Sephirot y soltaron una risita, un tipo además con unas pintas de papanatas que no podía con ellas y además tullido.  En respuesta a su risita, yo escupí al suelo en su dirección ¿Quiénes se creían esos idiotas? Mi cabreo iba en aumento. Maldito pelimierda, nos había dejado en evidencia.

Al llegar al barco me quede alucinada, por fin un sitio interior donde no me dolería la espalda por mi tamaño, era increíble lo grande que era y la cantidad de soldados que albergaba, este era el poder de la marina, algo grande debia de estar sucediendo, había demasiados de nosotros preparándose, pronto sabríamos que es lo que era tan importante. El tal Dio nos dijo que le siguieramos al camarote de la capitana y al llegar a una gran puerta que intui que seria el camarote de Perkings,  nos doró la píldora, diciéndonos que éramos toda una inspiración para el a lo que Joe respondió agradecido. Me acerqué un momento a Joe y le dije en bajito esperando que el chico no me escuchara:

-Joe hace un segundo, el Dio este no sabía ni el número de nuestra división y nuestra carta de presentación ha sido el cabreo del espaditas, no me creo una palabra de este tipo.

El camarote era enorme y demasiado ostentoso para mi gusto, me recordaba a Gortash y a la nobleza, dos cosas que no me gustaban, sin embargo, la capitana Perkings inspiraba autoridad y mano de hierro, su sola presencia se correspondía a lo que se espera de su cargo. Ordeno al rubio salir e informar y yo le eché una mirada de arriba a abajo buscando algo sospechoso en él. Raramente, me equivocaba con las personas y esa mosquita muerta no me olía bien. Acto y seguido Perkings pregunto por Joe y este contesto con disciplina. Pronto sabríamos para qué nos necesitaban.

resumen

karmas


[Imagen: 9GdOzk1.png]
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#13
Atributos Personaje

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Temía las represalias que podíamos sufrir tras la actuación desconcertante de nuestro compañero Sephirot aunque, por suerte, parecía que por el momento la cosa se quedaba ahí. Karglass lo reprendió por acometer de aquella furiosa forma a los tres jóvenes que estaban frente a la tienda, cosa que agradecí. Joe supuse que hacía caso omiso de ello por no agravar el asunto. Quienes estuviesen dentro de la tienda, simplemente cerraron la cremallera y siguieron a lo suyo.

Uno de aquellos reclutas, de pelo rubio, se presentó como Gio y nos indicó que tenían órdenes para que nos reuniésemos con la Capitana Jenkins. Tuvo un pequeño desliz al decir el número de nuestra división, cosa que achaqué al nerviosismo que podía apreciarse en en los rostros y gestos del trío de marines desde que nos habíamos acercado. Mientras hablaban entre ellos y con Joe, suspiré de alivio sintiendo los nervios desvanecerse lentamente y relajando los hombros. Aun así, no pude contener dedicar una mirada resentida hacia mi camarada pelirrojo. Por lo menos se le veía avergonzado y se mantuvo en silencio desde aquel momento.

El joven y nervioso Gio nos acompañó a través del improvisado campamento costero hacia la imponente embarcación. Joe se acercó a Sephirot con su característica amabilidad, pude escuchar como lo reprendía suavemente haciendo gala de su empatía y buen corazón. Eso me hizo sentir culpable, para mí dar una buena impresión era primordial, pero también era mi nuevo compañero.

Un grupo de soldados pasó cerca de nosotros marchando con paso vivo, encabezados por un hombre con bigote. Como iban en dirección contraria a nosotros, los ignoré y llegamos a la rampa que conducía al acorazado. Me había puesto en cabeza del equipo, con Joe a mi izquierda. Alcé la cabeza al fijarme en que me miraba y me dedicó una sonrisa que tuvo un efecto tranquilizador. Le devolví la sonrisa intentando mostrar que estaba bien y alcé la mano apretando el puño en señal de determinación. Finalmente, ascendimos hasta el barco y ante nosotros vimos una infinidad más de soldados. Fuese lo que fuese que estaban preparando, era obvio que la Marina había invertido muchos recursos y tropas para ello.

Pero todavía quedaba el asunto que nos atañía a nosotros. “¿Vamos a participar en la operación? La verdad es que tantas semanas aquí ya me tienen aburrida, espero que podamos visitar un nuevo lugar” pensé a medida que avanzábamos guiados por Gio, el cual anunció que nos dirigíamos hacia el camarote de la Capitana Jenkins.

Al internarnos más en aquella colosal embarcación, me sorprendió la altura que tenía esta, pues hasta nuestro gigante risueño podía caminar junto a nosotros casi sin tener que agacharse. Aproveché el trayecto por su interior para acercarme a Tenma.

-¿Estás nervioso? -pregunté posicionándome a su lado izquierdo sin detener la marcha- A mí me está pudiendo la curiosidad, ¿qué crees que nos dirá la Capitana?

Mientras mi compañero elucubraba sus suposiciones sobre lo que nos deparaba, llegamos frente a una imponente puerta que resaltaba frente al resto de la nave. Gio se detuvo frente a ella y se giró hacia nosotros. Sentenció que algún día, se convertiría en un héroe como nosotros y nos agradeció el inspirarlo, deseándonos a su vez suerte.

Se sonrojó tras ese acto de resolución y pude apreciar con total claridad que, con la cabeza algo gacha, miraba mis hermosos y voluptuosos pechos. No me sorprendió, era algo habitual. Si no quisiese que me mirasen llevaría la camisa más abotonada. Esbocé una suave sonrisa y levanté una ceja, mirándolo directamente. Joe agradeció las palabras de Gio y lo animó a seguir.

-Esfuérzate, y quién sabe. Tal vez incluso acabes en nuestra división -dije guiñándole un ojo al jovencito.

Sabía que se refería a Joe y los demás, pero quise darle ánimos también, aunque fuese a mi manera. Apreciaba de verdad a aquellos marines que luchasen por los demás, por lo que me alegraba ver a alguien con ilusión por mejorar. Karl se había acercado a Joe mientras y le había susurrado algo, pero fue cuando hablé con Gio así que no lo escuché.

Acto seguido, llamó a la puerta informando de nuestra llegada y una voz femenina nos invitó a entrar. Gio abrió la puerta para nosotros y la Capitana Jenkins añadió para el joven que fuese a informar y continuase con sus labores.

Pasamos adentro todos a excepción del pobre Daisen. Aunque las instalaciones del barco tenían unas proporciones gigantescas, nunca mejor dicho, aquella habitación era más baja. Tuvo que quedarse agachado mirando a través de la puerta y le dediqué una sonrisa compasiva mientras avanzaba con el grupo. Una vez dentro, el camarote era aun así algo más grande de lo que esperaba. Estaba decorado con ostentación, pero me pareció algo vulgar que fuese despacho y dormitorio a la vez, puesto que podía ver una cama tras un biombo. “Creo que es incluso más pequeña que la habitación que tenía en mi casa…” pensé haciendo un barrido con la vista alrededor del lugar. Rápidamente, recordé que, aunque me había criado rodeada de lujos, hacía una década ya de aquello y no había estado en un lugar así desde entonces. Un poco avergonzada por mi reflexión, me coloqué junto a Karl y Joe y, acto seguido pude apreciar a la Capitana e hice el saludo reglamentario, se trataba de una superior. Me mantuve en aquella postura hasta que ella preguntó por Joe y él dio un paso al frente presentándose ante ella, volviendo a mi postura normal.

Aproveché el momento para repasar el atuendo que portaba la capitana y su físico. Tenía una apariencia dura y seria que transmitía autoridad y su atuendo me pareció particularmente bonito. “Si algún día asciendo y puedo vestirme así, le pediré a Karl que me haga algunos retoques” pensé imaginándome con un atuendo como aquel, aunque para mi gusto le faltaría enseñar un poco de piel.

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#14
Atributos Personaje


Las actitudes de Sephiroth me dejan estupefacto. Pero sorpresivamente, no es Joe quien hace por recriminar nada. Es la teniente Karl la que da el paso al frente y agarra a Sephi, reprochándole por sus actos. Yo me limito a mirar a un lado y a otro, intentando averiguar entre las miradas del resto de compañeros si esto era normal o no, y si yo me había creado unas impresiones erróneas.

-Vaya... Eso sí que no me lo esperaba. Tenía a Sephiroth como un hombre cabal. Curioso.- pienso sin apenas reaccionar. Sólo me limito a ver cómo Ikirami parece estar tan estupefacta y rígida como yo. -Parece que los novatos no tenemos vela en este entierro... Aunque visto como se pone la teniente, no la quiero ver cabreada conmigo jamás.-

Sephiroth no tarda en darse cuenta de su error y se relaja, callando y volviendo a formar junto al resto. Concretamente detrás mía. Joe no parece seguir con el escarnio y los guardas terminan la escena procediendo a continuar su conversación con el comandante Joe.

Uno de los vigilantes, el rubito más escuálido, se presenta ante nosotros y nos informa de las órdenes que tiene. Al parecer, hemos de reunirnos con la Capitana Jenkins en el enorme navío que teníamos allí atrancado. Sin vacilar mucho, nos ponemos en marcha.
En el paseo hacia el interior del barco, pocas interacciones surgen en el equipo. La situación parecía todavía tensa. No obstante, Joe se acerca a Sephi para dialogar y luego nos envía una mirada reconfortante a todos. En el momento de subir por la pasarela de embarque, cruzamos camino con otro grupo amplio de soldados de la Marina, que en vez de subir, bajan. El grupo es diverso, aunque no le presto tanta atención como a lo llamativo del número de efectivos. Daisen hace un breve comentario al respecto y yo aprovecho el momento para hacer de las mías.

-Pues tampoco entiendo porqué...- respondo al gigantón.- Te apuesto 50 berrys a que no consiguen nada y nos endosan la misión más tarde, HAhaHahA.- intento generar un poco de humor general, pues todos parecían seguir cabreados o muy serios y no entendía si era por lo de antes o algo se me había escapado.

Ya dentro de la embarcación, nos dirigimos directamente al camarote de la Capitana Jenkins, quién nos estaría esperando. Aprovechando el viaje por el acorazado, Ikirami se me acerca. Esta se coloca a mi lado y me hace un par de preguntas que me dejan fuera de juego.

-¿Nevioso?¿Yo?- me sonrojo un poco mientras me rasco la nuca y agacho la cabeza. -Bueno...- me recompongo con confianza. -Mas que nervioso emocionado. -le devuelvo la mirada con una sonrisa. Ella responde y suelta una segunda pregunta. -Nada bueno, supongo...- miro al frente, serio, pensando que podría ser. Luego, tras un par de segundos, le devuelvo la mirada de nuevo y sonrío cariñosamente. -Pero sea lo que sea, lo sacaremos adelante, seguro.-

Justo nos detenemos en una gran puerta de madera, hermosamente ornamentada con remaches dorados. Habíamos llegado a destino, y el guía, Gio, aprovechaba la ocasión para alegrarnos los oídos con halagos. Joe le responde animándolo, con sus buenas palabras de siempre.

-Ahhjhhj- bostezo tapándome la boca, sin apenas hacer mucho ruido. Desde una posición mas atrasada, veo como el rubito se acerca a la puerta para abrir, mientras que Karl aprovecha para decirle algo a Joe, que no soy capaz de escuchar. Yo me limito a estirar un poco los hombros, rotando los brazos lentamente junto al cuello. Suena una voz interior que nos invita a pasar. Me detengo, doy un paso al frente para colocarme lo más cerca posible del equipo me pongo firme. -Vamos allá...-


Dentro ya de la habitación, se puede vislumbrar un camarote digno para una capitana, repleto de decoraciones del más alto nivel y belleza, llena de lujo y arquitectura refinada. Colocado a la siniestra de Joe y siguiendo sus pasos como un patito, observo atento a mi alrededor.

-Nahh, esto no es para mí.- intento disimular al máximo mi cara de desagrado ante tanta pulcritud y clase.

Cuando estamos ya todos mínimamente colocados, la superior pregunta directamente por el comandante. En ese momento fijo la mirada por primera vez en la capitana. Es bastante hermosa, y tiene un porte tan regio y seguro como el de nuestro líder. Me quedo serio mientras Joe da un paso al frente, expectante de lo que se diría en esta sala.

Aclaraciones
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#15
Una vez dentro de la habitación - cabeza de Daisen incluída - la capitana Jenkins escuchó las palabras de Joe y lo miró de arriba a abajo con una ceja arqueada y el labio superior ligeramente arrugado, con una mueva un poco extraña. Parpadeó lento y clavó su mirada en sus ojos durante unos tensos segundos de silencio, y venteó olfateando con sutileza y elegancia el aire — El placer es mío Comandante... Joe. ¿Joe qué más? — preguntó danzando con la mano bajo la mesa agarrando un paquete de cigarrillos y extrayendo uno de ellos mientras se levantaba — Me habían descrito a un hombre con una apariencia mucho más... serena. Con un majestuoso y elegante bigote — matizó mientras se colocaba el cigarro en la boca, bordeando la mesa para encaminarse hacia él ignorando al resto — Es una pena que no sea así, pierde personalidad — dijo apoyándose en la mesa y haciéndole un gesto a Joe para que le encendiera el cigarro, pues había podido percibir que olía a tabaco con su buen sentido del olfato. Y mientras Joe hacía, deshacía, u obraba de la forma que fuera - que esperaba que fuera encendiendo el cigarro - la Capitana Jenkins pasó su mirada por todos y cada uno de los presentes con detenimiento y tras cerciorarse que su cigarro estaba encendido bien por mano de Joe o bien por la suya propia continuó con sus palabras.

— Tengo entendido que perdieron a un compañero y "héroe" de los Cabos Gemelos hace poco... el Contramaestre Vulkan, o algo así. Lo siento mucho — dijo mirando a Sephiroth — Larga melena roja y aun más largo acero... — murmuró sin disimulo exhalando el humo — El Contramaestre Kurowashi, supongo — e inclinó levemente la cabeza en señal de saludo, y desvió su mirada hacia Karlglass — Una enorme mujer mestiza con un sólo cuerno... es inconfundible, Teniente Karlglass — dijo alzando la barbilla sin perder la dignidad ni el poderío de su presencia — Dicen que posee uno de los más extraños y prometedores poderes de toda la Marina... algún día me gustaría verlo — añadió desviando entonces su mirada a Tenma y Daisen, respectivamente, volviendo a dar una calada al cigarro y exhalando — Y si mi información no me falla, el joven con una cicatriz en la cara y cabello malva debe ser el Contramaestre Ryusuke, y nuestro enorme guardián tras el marco de la puerta, el Contramaestre Rengoku — e inclinó la cabeza a cada uno respectivamente a modo de saludo cordial y formal — Disculpe por obligarle a permanecer fuera... es difícil lograr embarcaciones de mayores dimensiones, aunque el Bakuzan sea una nave colosal — se disculpó y entonces reparó su mirada lentamente en Ikirami — Y usted debe ser la soldado raso sin gloria ni nombre que se ha ganado salir en los periódicos y ser reubicada a una zona que... le viene grande — dijo con cierto desdén, observando por completo su apariencia y volviendo a fumar — Aunque hasta ahora no lo entendía ya me puedo imaginar por qué lo ha conseguido... — añadió a un tono más bajo y exhaló de nuevo, y entonces dio la espalda a todos justo cuando la lámpara del techo comenzó a moverse ligeramente campanilleando los cristales de decoración que colgaban de ella.

La Capitana Jenkis se dirigió a la estantería más próxima y extrajo de entre dos libros un sobre ocre firmado con pluma y tinta negra, y se giró de nuevo para caminar hacia Joe con calma mientras sólo se escuchaban el sonido de sus tacones y el crepitar de las olas del mar chocando contra el casco del barco.
— Esto son órdenes directas de arriba. De bastante arriba — dijo extendiéndole la carta, cerrada y lacrada con un sello azul con el logo estampado de la Marina — Según me han comunicado su división ha vivido ciertas situaciones y circunstancias bastante truculentas en estos últimos meses, y aunque han sabido arreglárselas hasta el momento no lo han hecho de la forma más eficiente, ni para los civiles ni para la integridad de sus propias tropas — dijo dando una fuerte calada al cigarro y volviendo a su escritorio — Aunque acabaron con los Dalton y eso nos facilita el trabajo para capturar a Sticky Fingers... les felicito porque eso ha llamado la atención de alguien  importante — y se sentó en su silla cruzando las piernas exhalando el humo y apagando el cigarro en el cenicero sobre la mesa, suspirando y volviendo a miraros a todos de uno en uno en orden inverso a como os fue saludando, acabando en Joe.

— Así que... bienvenidos al Bakuzan, por favor, pónganse cómodos y busquen a Gio, el recluta de antes... él les llevará a sus camarotes. Pueden hacer lo que gusten durante la travesía siempre que no altere el orden establecido en mi navío y confío en que no tratarán de imponer su rango sobre ninguno de mis hombres, pues estos sólo responden ante mi personalmente — y apartó la mirada hacia unos documentos de la mesa, restando la importancia de los presentes a la de unos meros subordinados, que jerárquicamente es lo que eran — Llegaremos a Impel Down en dos días. Pueden irse — finalizó, haciendo un gesto con la mano tras el cual comenzaba a escribir un informe que tenía a medio acabar esperando que salieseis de su camarote sin hacer nada perjudicial para vosotros mismos pues no sólo era una autoridad para vosotros, si no que estabais en su casa y como todo buen Marine, se esperaba que cumplieseis las normas.





Carta de Joe
Aclaraciones

Narración
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#16
Atributos Personaje


Joe se presentó ante la capitana, con la entereza que siempre le caracterizaba. La capitana le devolvió la cordialidad e insto con una pregunta al comandate sobre cuál era su nombre completo, la verdad nunca le pregunté su nombre completo, simplemente me conforme con llamarle Joe, para después sentirse decepcionada ante la descripción que le dieron de este y al encontrarse el nuevo look del comandante y con un gesto pedirle que le encendiese un cigarro. "Yo también considero que es una lástima, pero nunca se lo diría a la cara... Sin duda, jerárquicamente está por encima de nosotros y no duda en demostrarlo sin filtros".

Cuando acabo de hacer su demostración de poder continuo diciendo que había recibido noticias de que un compañero nuestro había fallecido, mi mente se fue directamente a Minato quien falleció en la lucha contra los piratas Sticky, pero para mi sorpresa no fue ese el nombre que salió de la boca de la capitana "... Contramaestre Vulkan... Contramaestre Vulkan.." Las palabras de Jenkins resonaban en mi cabeza, no era capaz de asimilarlo, mi cuerpo se tensó y por un instante pensé que perdería las formas, entonces el recuerdo de las palabras que me dedicó Joe justo después de que perdiera los estribos en el campamento me llevaron a mantener la serenidad, no volvería a decepcionarle delante de nadie. En ese instante vi como la capitana fijaba su mirada en mí mientras terminaba de darnos sus condolencias, y con una inclinación de su cabeza saludarme mientras mencionaba mi nombre. Acto que respondí cuadrándome - El Mismo Capitana- dije llevando mi mano derecha a mi frente a modo de saludo militar, mientras escondía mi siniestra tras la espalda, la cual apretaba tanto para no perder la compostura por la noticia recibida, que empecé a notar como empezaba a correr un pequeño hilo de mi propia sangre entre mis dedos.

 Jenkins continuó saludando a cada uno de los integrantes del grupo. Cuando terminó con todos nos elogió a su modo y nos comunicó que las órdenes que tenía era la de llevarnos a la prisión subacuática de Impel Down "Si esto es así, no podremos ir a por ese lunático de Finn" Me retiré de la habitación como nos ordenó sin antes volver a hacer el saludo militar mirando a la capitana y antes de buscar a Gio para que nos ubicara en nuestros respectivos camarotes espere fuera de la alcoba a que saliese Joe y una vez salió le pregunté -¿Para qué nos requieren en Impel Down? 
|Hablo/"Pienso"/Narro|
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#17
Tras mi presentación, la capitana Jenkins se quedó observándome fijamente, creando una tensión palpable en la habitación, acabando en una pregunta que siempre llevo muy mal, mi apellido. Se levantó del sitio, no sin antes coger un cigarrillo y acercarse a mí, afirmando que otras bocas le contaron cosas sobre mi otra apariencia, resumiendo, parece ser que estaba decepcionada porque eso no fuera así. Cuando estuvo a mi lado, me hizo un gesto para encenderla el cigarrillo. Saqué mi zippo con estampado de pulpo - Mis disculpas si no es lo que esperaba. Pero un simple cambio de imagen no altera todo lo demás de la persona, si me permite - Dije mientras encendía el zippo y se lo acercaba para encender el cigarrillo - Y mi nombre es Joe, no tengo apellido, mis padres me abandonaron, si lo desea, puede inventarse uno a su gusto - Cerré con un gesto rápido el zippo mientras me lo llevaba de nuevo al bolsillo de la camisa - No es la primera vez que lo hacen - Terminé, cruzándome de brazos de nuevo.

Tras todo esto, la capitana Jenkins dijo algo que me dejó completamente helado, la "perdida" de Vulkan. Abrí los ojos completamente, desviándolos hacia la parte de atrás de la habitación - ¿Vulkan...? ¿Está muerto? Cuando llamé para saber de él me dijeron que no sabían nada - No estaba entendiendo nada ¿Acaso han encontrado su cuerpo o algo parecido en algún lado? Me costaba escuchar lo que Jenkins le decía a mis compañeros, lo que parecía ser una especie de reconocimiento de cada uno de ellos. Aquella noticia me dejó frío, y más adelante, intentaría descubrir un poco más la verdad sobre Vulkan. Volví a prestar atención a la conversación, concentrándome en ella, y en ese momento parece ser que la capitana estaba terminando su ronda, en este caso con Ikirami.

Tras esto, cogió una especie de sobre de color oscuro y volvió hacia mí, ofreciéndomelo, aclarando que eran unas órdenes de muy arriba, poniendo en contexto algunas de las cosas que hicimos como marines, aunque no con las palabras que esperaba, dejando claro que no lo hicimos del todo bien, incluso alegando que pusimos en peligro a civiles. Agarré el sobre, levantando lentamente el brazo, con algo de tristeza por lo que dijo. Al menos lo que pasó con los Dalton parece ser que fue un punto positivo, pero aun así, no pude evitar culparme por dentro. En aquella misión solo fui yo con Viktor, no con mis compañeros, y yo acabé completamente derrotado tras la acción suicida de la maldita jirafa, siendo el peliblanco el que acabó con Blackmore. Realmente, me comía la culpa por dentro. Jenkins finalizó diciendo que nos escoltaría a todos a Impel Down, sin olvidar que este es su barco y sus soldados, el cadete Gio nos llevaría a nuestros camarotes. Abandonamos aquella lujosa habitación, siendo yo el último por salir de la puerta - Gracias, capitana Jenkins - Fue lo único que me salió de la boca para despedirme de ella.

Una vez todos fuera, Sephi me preguntó sobre porque nos requerían en Impel Down - Vamos a comprobarlo - Abrí el sobre y leí el contenido de la carta para todos mis compañeros:
Cita:A la atención de "El Colmillo":

Comandante, se precisa su presencia y la de toda su división en las instalaciones de Impel Down para una consultoría y evaluación intensiva, así como para recibir un informe personalmente de su propia voz sobre el fallecimiento del ex-funcionario de la prisión de Impel Down, Therens Blackmore, y su implicación en su misión para con los Piratas Dalton.
La Capitana Jenkins, en el transcurso de sus propias funciones y obligaciones los escoltará hasta las instalaciones.
Un cordial saludo.

Ishter Stug, Jefa de Personal, Asistente del Almirante de la Flota.

Parece ser que el canalla de Blackmore era alguien a quien tenían el ojo echado - No esclarece mucho la nota. Así que supongo que tendremos que esperar para más información una vez lleguemos allí - Suspiré. No me atrevía a mirar a mis compañeros a la cara tras las palabras que dijo Jenkins, me sentía totalmente culpable de ello, y no se lo merecían - Busquemos al cadete Gio para que nos indique nuestros camarotes - Dije totalmente desorientado. Justo tras eso, aquel cadete se presentó delante de nosotros, parece ser que estaba esperando a que saliésemos para indicarnos donde nos hospedaríamos, y así lo hizo. Durante el camino, no dije ni una palabra, solamente seguí al grupo hasta llegar a nuestro destino bajo cubierta. Todos los camarotes estaban juntos, el de Daisen era más grande y adaptado para él - Yo uso este mismamente - Dije señalando el que estaba más alejado. Entré en aquel camarote, el cual, aunque no era como la habitación de la capitana Jenkins, desprendía esa misma fuerza y lujo. Dejé aquella carta encima de un pequeño escritorio que había dentro, y me senté en la cama a pensar en todo lo ocurrido.

Durante estos dos días, me limité a no llamar mucho la atención por el barco, y sobre todo, estar con mis compañeros.

Sephi y yo nos informamos sobre lo relacionado con Vulkan. Parece ser que encontraron su cuerpo en la playa más alejada de isla Toko, la autopsia decía que murió ahogado. La tristeza nos invadió al conocer esto, y lo peor de todo, es que no sabíamos el motivo. Quizás un suicidio, quizás peleó con alguien y lo tiró al mar... Nunca sabríamos la verdad. Le dimos la noticia a Karl, la cual se derrumbó moralmente e intentamos animarla lo mejor que pudimos, solo quería estar sola con Joseba en su camarote, quizás era lo mejor, dejar estos dos días que aceptara la noticia. Fue un duro golpe para los 3, ya que éramos los que le conocíamos, y tras lo de Minato era aún peor. Pero había que seguir adelante, no quedaba otra, nos gustase, o no.

Aun así, intenté distraerme todo lo posible y pasar tiempo con los demás. Aproveché para estar con Daisen y conocerle mejor, sobre todo me contó su pasión por los libros y el conocimiento, realmente admiraba su buen humor y positivismo ante las cosas, y era algo que me venía en lo personal muy bien aprender. Me contó algunas cosas muy interesantes sobre conocimiento, realmente disfrutaba pasar tiempo con él.

También con Tenma, el cual hasta ahora había sido alguien muy reservado y callado, siempre queriendo parecer impoluto y perfeccionista. Siempre decía que quería ser mi mano derecha, y que era un ejemplo a seguir para él. Le hice entender que está bien querer aprender de los demás, pero que, al fin y al cabo, es el mismo quien debe tomar sus propias decisiones. Era un buen chico, algo intenso, sí, pero con buen corazón.

Y por último, también pasé tiempo con Ikirami. Las palabras de Jenkins hacia ella no fueron nada agradables, intentando hacerla sentir inferior por solo su rango, dejando caer que el Grand Line le quedaba grande a alguien como ella. Llevamos poco tiempo conociéndonos, y aunque si notaba un lazo especial con ella, me preocupé y quise saber como se sentía. Era una chica fuerte, y muy capaz de estar donde está, no me cabía la menor duda.

En cuanto a mí, me hubiera gustado poder sacar algo de tiempo para cocinar, algo que me relajaba mucho, pero Jenkins lo dijo bien claro. Su barco, sus soldados, sus normas. No quería meterme a la cocina, ni siquiera para ofrecer una mano a los cocineros. Por lo que me limité a pasar desapercibido y listo.

Así pasaron los dos días en el barco, un completo revuelto de emociones por todas partes. Pero somos un equipo, y tenemos que permanecer unido. Por el tiempo que nos dijo Jenkins, no estariamos muy lejos de llegar a Impel Down.
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#18
Atributos Personaje


Durante nuestro encuentro con la capitana Jenkings reflexiono sobre varias de las cosas que dice en la reunión. Mencionan a un tal Vulkan el cual tal y como recuerdo también me hablaron tanto Sephirot, como Karglass, como Joe. El día que me uní a la división mencionaron que  lo tenían que buscar pues era parte del grupo. Nunca volví a mencionarlo pero dadas las circunstancias se ve que las cosas no fueron muy bien para con el.

Una lástima. Quizás con mi ayuda la cosa hubiera cambiado.-Pensaba Daisen en silencio.

La capitana estaba preguntando por el nombre completo de Joe mientras cogía un cigarrillo para disponerse a fumar, se acerca a Joe quien le enciende el cigarrillo con el Zippo de su camisa.  En un momento de la conversación la Capitana se dirige a mí directamente, llamándome "Enorme Guardián" cosa que me hace por un momento sentir un nudo en el estómago, a la vez que me hace recaer aun más en la responsabilidad que tengo como marine. Al fin y al cabo estamos hablando de muerte, atentados contra la Marina  por lo que quizá hasta el más mínimo detalle que se nos pudiera pasar por alto sea crucial hasta el punto de tratar de vida o muerte.
La capitana entonces me pide disculpas por no entrar en su estancia, diciendo "Disculpe por obligarle a permanecer fuera... es difícil lograr embarcaciones de mayores dimensiones, aunque el Bakuzan sea una nave colosal"

"No se preocupe capitana Jenkings,  uno ya está más que acostumbrado". Respondo mientras hago un saludo militar.

¿Con que este enorme cachivache tiene nombre eh?. -Pensaba mientras la conversación continuaba.

Después de comunicarse con nosotros y brindarnos la información más crucial, nos enteramos por medio de esta que estamos yendo camino a Impel Down.
Todo el mundo en la Marina al menos ha oído hablar de Impel Down, incluso mucha gente la conoce por los periódicos donde se cuenta que es la prisión más segura de toda la marina, además esta se encuentra bajo el mismo mar. Se trataba de una obra maestra de la ingeniería sin duda. La capitana también nos dice que la división ha llamado la atención de alguna persona importante y le entrega a Joe una carta cerrada.
Después de decirnos que tardaremos dos días en llegar a Impel Down y que busquemos a Gio para que nos indique donde dormiremos, nos invita a la casi totalidad de la división 34 a salir de su lujoso camarote. Una vez fuera Joe nos leyó la carta donde dejaba claro quien la firmaba y lo que le pedía expresamente.
El semblante de mis compañeros había cambiado después de hablar con la capitana y una vez nos enseñaron las habitaciones me dirigí directamente a Gio para hacerle una petición formal.

"Disculpa Gio quiero hacerte una petición personal verás. Me dedico al estudio de textos, información  y ese tipo de trabajos dentro de la División 34. ¿Me preguntaba si podrías enseñarme algo en este barco sobre como se trabaja esa información?. No se si el barco dispone de algo similar a esto que te pido véase una biblioteca o similar?". Le dije con tranquilidad y parsimonia.

"Si es necesario pedir algún tipo de permiso especial házmelo saber si eres tan amable. Mientras tanto estaré en mi lugar de descanso, en la cocina o en cubierta". Continuo
"Y si es necesaria mi ayuda aquí estaré, muchas gracias". Finalizo la conversación con el entrando en la habitación para dejar mis pertenencias y familiarizarme con ella.

Después de hacerlo voy a las cocinas a avisar que yo tomaba raciones por encima de la media y que agradecía de ante mano la comprensión aunque si era necesario solo comer lo mismo que el resto me aguantaría sin rechistar.
Estuve a ratos sueltos con Joe y los demás, a este le estuve hablando de los estepicursores
y otras plantas comunes que me resultan interesantes. También hablamos algo de barcos y armamento de los mismos. A Tenma le veía a ratos sueltos y siempre me ponía la misma cara alegre y entregada de siempre.
"Al viejo y calvo enorme guardián no se le olvidan la apuestas Wayayaya. Cuando no estemos de servicio arreglamos cuentas". Le dije en un momento en el que no había nadie cerca.

A Joe lo veía algo distraído, si es que le veía mientras que a Ikirami era más fácil de localizar porque siempre había chismorreo y algún que otro mirón pululando al rededor de ella. A Karglass y a Sephirot  me costó más verles y creo que era por lo que nos contaron de su compañero, quizás preferían pasar más tiempo solos. Por lo que los ratos que estaba con ellos intentaba distraerlos con noticias o datos curioso. A primera hora  me subía a cubierta a entrenar y antes del desayuno tenía todo listo para continuar con el día como marine con cosas más grupales con la división.  Aproveché el tiempo para hacer mis propios escritos y hacer algo de estudio de camino a Impel Down.


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#19
Atributos Personaje



La imponente capitana Jenkins se presentó ante Joe, haciendo una mueca de disgusto al repasarlo y preguntó su apellido. “¿Qué le pasa a esta?”, pensé para mis adentros. Al parecer, no lo había reconocido, puesto que se había afeitado, añadiendo que eso le hacía perder personalidad. Yo no lo veía así. Me parecía que le encajaba más ese nuevo look, además de que hacía más fácil leer las emociones en su rostro ahora que no tenía un felpudo tapándoselo. Además, en una muestra de poder, a mi parecer de mal gusto, esperó a que el comandante le encendiese un cigarrillo. Él en respuesta, le proporcionó fuego y seguidamente expresó que su nueva imagen no cambiaba a su persona. También mencionó que sus padres lo habían abandonado y que carecía de dicho apellido. Lo primero ya lo sabía, pero lo del apellido no se lo había preguntado nunca.

La mujer continuó su discurso dando el pésame al grupo por la pérdida de uno de los héroes de los Cabos Gemelos, Vulkan. No tenía ni idea que había fallecido. Apreté los labios en un gesto de preocupación y miré hacia Karl disimuladamente, que se encontraba a uno de mis lados. Recordaba que ella me habló acerca de “Volkano”, que supuse que se refería a ese mismo que se mencionaba, pues ya me había fijado que tendía a alterar un poco los nombres de los demás. No tenía ni idea de si ellos lo sabían de antes o era una noticia nueva, pues lo único que me dijeron es que había desaparecido al llegar a Toko. Si aquella era la primera información que recibía al respecto, no le iba a sentar nada bien. Aunque de forma escueta, había comentado que aquel hombre le gustaba. Me sentí realmente mal por aquello. Quise abrazarla y brindarle todo mi apoyo, pero esperé a que la conversación terminase para poder consolarla si lo necesitaba.

Devolví la mirada a Jenkins, que se dirigió a cada uno de nosotros con una breve frase. Una vez más, volví a mirar a Karl cuando la capitana comentó que tenía uno de los poderes más prometedores de la Marina. No sabía a qué se refería, pero me sentí algo mal al darme cuenta de lo poco que conocía a mis compañeros a pesar de haber pasado ya varias semanas juntos en aquella isla. De verdad que esperaba poder cambiar aquello cuanto antes.

En último lugar, se dirigió a mí. Sentí su mirada inquisitiva analizándome y de su boca brotaron unas palabras llenas de desprecio. En voz alta, ante todos mis compañeros y comandante, afirmó que no me merecía estar dónde estaba y que aquello me venía grande. No negaré que yo me había preguntado exactamente aquello no mucho antes de llegar. Sin embargo, al ver como escrutaba mi aspecto y añadía con altivez que entendía el porqué, me di cuenta de que, claramente, se sentía inferior a mí en cuanto a belleza. Y no solo por mis semblante femenino, delicado y con una gracia incomparable, símbolos de mi atractivo exquisito, sino también por mi atractivo y prominente busto del cual ella carecía por completo. “Pobrecita, evidentemente está celosa. Es capitana y aun así se ve inferior a mí” deduje. Le dediqué una mirada de compasión, que no pudo apreciar, puesto que acababa de voltearse en dirección a una estantería.

De aquel mueble, extrajo una carta que había oculta entre dos libros y avanzó con lentitud hasta Joe para entregarle la misiva. Eran órdenes de arriba, mencionó que nuestra división no estaba actuando de la forma más eficiente, aunque acabar con los Dalton había sido algo positivo, pues había llamado la atención de algún superior. Se sentó en su silla y nos dio un último repaso antes de añadir que nos quedaríamos en su barco durante unos días hasta llegar a nuestro próximo destino; La prisión inexpugnable, Impel Down.

Repetí el saludo militar al recibir las órdenes y salí con mis compañeros de aquella habitación, esperando a que el último, el comandante, saliese y cerré la puerta tras él. Una vez en el pasillo del acorazado, Sephiroth preguntó sobre el motivo de nuestro viaje, a lo que Joe contestó abriendo la carta ante nosotros.

-Espero que no nos manden a quedarnos allí. No he leído nunca nada bueno de esa prisión, aparte de que es imposible para los presos escapar. -comenté mirando con curiosidad hacia la carta.

Joe leyó para todos el contenido, que rezaba a la atención de “El colmillo”, su apodo. Nos requerían en la prisión para lo que parecía una evaluación, además de informar sobre el padre Therens Blackmore y los piratas Dalton.

-Esto… Se trata sobre lo que hiciste en Toko, comandante. -dije pensativa, preguntándome sobre el porqué requerían del resto del equipo- Mencionan algo sobre una evaluación… ¿Nos van a hacer algún tipo de examen? -observaba a los demás cuando Joe llegó a la firma- ¡La mismísima asistente del Almirante de Flota! No sé qué querrán, pero sí que parece importante.

Me entusiasmé imaginándome conociendo a alguien como él, pero volví atrás en la emoción al ver a Karl y recordar lo que acababan de decirnos. Me acerqué a ella y cogí su mano con suavidad pero firmeza.

-Si necesitas hablar, estoy aquí. -intenté transmitirle algo de tranquilidad con una sonrisa y añadí- O también podemos sentarnos y planear nuevos atuendos, lo que tú prefieras.

Al decir aquello recordé a mis pobres y tristes maletas abandonadas en el hostal esperándome a que volviese. Hice una mueca de disgusto, preguntándome si podría recuperarlas más adelante. Después de aquello, buscamos a Gio para que nos indicase donde se encontraban nuestros aposentos y entré en el mío. Como no había un orden concreto, escogí el de en medio. Era un camarote bastante decente, de unas dimensiones parecidas a la habitación que tenía en Kakutatsu. Después de revisarlo, salí al pasillo y me quedé apoyada en el lateral de mi puerta, por si Karl requería un poco de charla.


Pasaron ambos días sin ningún incidente a recalcar. Paseé por el lugar observando a los Marines haciendo sus tareas, ganándome la atención de algunos de ellos como era habitual, sobre todo cuando al atardecer me dirigía a la cubierta para hacer mis estiramientos y entrenamientos rutinarios.

Aproveché ese tiempo libre para intentar conocer un poco más a mis compañeros. Si se daba la ocasión, intentaba estar atenta a Karl para apoyarla. No sabía si los demás se sentirían igual sobre el asunto de la muerte de Vulkan, así que con sutileza pregunté a todos como lo estaban llevando.

Me alegró cuando Joe se preocupó por el trato que había recibido por parte de la capitana y le hice saber que no pasaba nada, que estaba bien. Los celos entre mujeres eran algo habitual para mí y estaba acostumbrada a ello. Me reconfortó que fuese tan atento y le di las gracias por ello. Sabía que él no estaba a gusto con que lo llamasen “Héroe”, pero yo pensaba que le encajaba como anillo al dedo.

También quise aprovechar para hablar con Sephiroth. Lo que sucedió a nuestra llegada me enfadó, pero quería saber qué es lo que había provocado su reacción, pues seguramente se trataba de algo que desconocía. No creía que lo hubiese hecho por nada.

Por último, los tiempos que pasaba a solas en mi camarote, los pasé imaginando el lugar al que nos dirigíamos. Como no tenía mis preciados libros, intenté hacer memoria de todo lo que pude. Sentía mucha curiosidad por lo que nos esperaría en Impel Down y si conoceríamos a alguien interesante. Fuera lo fuese, no tardaría en descubrirlo, pues estábamos ya cerca de nuestro destino.

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#20
Atributos Personaje


La capitana se dirigió a Joe primero, pero yo no estaba preparada para lo que iba a decir. 

La forma en la que llamo Heroe, a Volkarona, tan fría, tan despectiva, de manera que parecía que él no importaba nada. Desde luego Volkarona no tenía todos los muebles en su sitio, yo misma sabia que su ambición era una locura, pero en lo poco que pude conocerle él lo daría todo por el cuerpo que ahora hablaba de el cómo si no fuera nada, como si solo fuera una ola más en el mar, como un mosquito rondando una mierda, como si aquel chico pelirojo, no fuera nadie. ¿Así es como trataba la marina a sus valientes hombres? En aquel barco estábamos cientos de personas, con vidas, sueños, ilusiones, gente dispuesta a darlo todo por proteger la paz y la prosperidad en aquel mundo, arriesgando nuestras vidas para ello si era necesario, cuidando de los más débiles, castigando la maldad que pululaba por ese mundo y qué burócratas inútiles y corruptos dejaban campar a sus anchas.

Sin embargo, aquella mujer, aquella pequeña y miserable mujer desde su pulpito, desde su ostentoso camarote lleno de mierdas caras, nos trataba como si no fuéramos nada, parecía que le molestaba nuestra sola presencia. 

Apreté mis puños hasta el punto de empezar a brotar sangre de mis manos. 

La rabia me consumía igual que al cigarro que Joe le había encendido, una vez más el pusilánime de mi comandante se mostraba débil ante otra persona, esta vez con un rango superior al nuestro sí, pero que hacía esto solo para demostrar su posición de poder, para enseñarnos que en aquel barco, ella era quien mandaba.

Nos dedicó a todos unas palabras, llamándome mestiza y diciendo que se esperaban grandes cosas de mí por mi habilidad, la inteligencia de la marina era desde luego rápida obteniendo información y, sin embargo, pasaban cosas como la de los cabos gemelos, ¿por qué?

Con Kiki directamente ni se molestó en medir sus palabras, insultándola directamente. Me mordí el labio, como estuviera un minuto más en esa sala iba a perder el control completamente. 

Afortunadamente, nos despidió rápido, le dio una carta a Joe y nos despidió dejando claro que era ella quien mandaba en ese barco. Me costó moverme a la hora de salir de allí, mi fuego interior estaba a punto de desatarse. 

Cuando salí Joe leyó las órdenes y nos llevó hasta Dio, Kiki intento animarme.

-Ahora no Kiki. Déjame en paz. 

Cuando Dio nos llevó a los camarotes me encerré en mi habitación y avise de que nadie me molestara. Cuando cerré la puerta empecé a golpear todo a mi alrededor, las paredes, la mesilla de noche, las paredes, el pequeño escritorio que tenía el camarote, sentía como el pájaro me llamaba como quería salir, grite con todas mis fuerzas, abri la mochila dejando salir a Joseba y este me empezo a lamer las heridas de mis manos, aun sangrando, me derrumbe en la cama llorando a mares, no pegue ojo.

Al día siguiente no comí ni salí de mi camarote.

El segundo día de viaje en aquel maldito y colosal barco salí de mi camarote y me encontré a Kiki preocupada, quise disculparme por lo del día anterior, pero pase de largo sin decirla nada. Después de comer Sephirot y Joe me explicaron donde y como encontraron a Volkano, yo seguía cabreado con como nos había tratado aquella capitana de mierda y el trato sumiso de Joe y con el pelimierda por lo acontecido antes, aunque eso ya poco importaba, les dije que me dejaran sola y en paz. Quería volar y dejar aquel lugar, pero ni para eso tenía fuerzas. Volví a jugar con Joseba, era al único que quería ver.

-Gatito, tú eres el único que me entiende.


resumen


[Imagen: 9GdOzk1.png]
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