[Presente Absoluto] - Tras la lluvia, el Arcoíris
#11
Ryze cogió aire y se presentó finalmente de buena manera.

Teniente, artesana, tiradora y con una paramecia bastante especial. Era capaz de generar veneno de su cuerpo y controlarlo a voluntad — In... Increíble — Dije de manera automática y en un tono leve, mientras observaba como era capaz de hacer formas de animalitos con lo que parecía una masa de veneno que se desprendió de su cuerpo. Me quedé mirando fijamente, con bastante curiosidad y los ojos abiertos de par en par, como si fuera un niño pequeño disfrutando de un espectáculo de magia; era algo bastante raro para mí ver un poder tan genial de tan cerca.

Ryze finalizó de mostrarnos los poderes de su fruta, metiéndose la mano en el bolsillo de su pequeña chaquetita, mientras que Ikirami se sobresaltó, poniéndose de pie de nuevo, afirmando que la fruta que Ryze portaba era una de las más raras y poderosas del tipo paramecia — ¿Poderosa, eh? — Me llevé la mano a la barbilla mientras miraba al suelo fijamente. Durante unos segundos me quedé absorto en mis pensamientos, perdiendo el hilo de la situación y no oyendo a mis compañeros lo que estaban hablando a mi lado.

— Desde luego, que una persona tan diminuta tenga un poder tan fuerte es algo extraordinario. Estoy convencido de que su veneno es más dañino que el que una serpiente de cascabel puede inyectar. Es algo que habría que entrenar y vigilar, además siendo experta con armas de fuego a distancia puede ser capaz d... — Paré bruscamente de pensar cuando escuché mi nombre, pronunciado por Ikirami, la cual señaló a Karl, afirmando que su fruta es otra de las más fuertes y raras de encontrar, pero esta vez de la familia de las Zoan. Una pequeña gota de sudor cayó por toda mi frente mientras agitaba la cabeza rápidamente hacia los lados para volver a la realidad e incorporarme de nuevo a lo que los compañeros estaban hablando — ¿Cu... cuál es? Perdonad, estaba totalmente en mi mundo — Dije sincerándome e intentando coger de nuevo el hilo de la conversación que estaban teniendo.

Era una mitológica, el Fénix. No daba crédito a esta información, mi cabeza hizo click, todo este tiempo Karl ha sido usuaria de una fruta poderosísima. No sé mucho sobre esa criatura, pero si he escuchado muchas veces que el Fénix es una criatura capaz de regenerarse a placer y ser inmortal, el solo pensar que Karl pudiera hacer exactamente lo mismo, me ponía incluso los pelos de punta, si me apuras. Estaba asimilando esta información, realmente era útil y muy bueno que todos nosotros sepamos todo esto, pero no soy tonto, me percaté del detalle de que se infiltró en el palacio de un Shichibukai, cosa que Karl también se dio cuenta — Es algo maravilloso, sí. Pero ya me darás una explicación en otro momento de porque decidiste hacer tal cosa, jugándote la vida al hacer algo de tal magnitud de peligro — Le dije a Ikirami, de manera seria y tajante, queriendo demostrar autoridad, pero también preocupación por la acción que realizó.

Aun en el suelo, agachado al lado de Ryze, cada uno estaba asimilándolo a su manera, desde luego el saber que dos de los nuestros tenían unos poderes de tal calibre, era tranquilizador — Bueno, me alegra saber que a pesar de tu diminuto tamaño eres muy fuerte y puedes aportar más cosas al grupo, ¡al igual que nosotros intentaremos aportarte a ti todo lo que puedas necesitar! — Le dije a Ryze con una sonrisa y un tono alegre y amistoso, asegurando que estuviera tranquila en todo momento y que iba a encajar bien en el grupo. Tanto Karl como Sephi empezaron a abordar de preguntas a nuestra nueva compañera, se notaba que estaban ansiosos por conocer más sobre ella y sus increíbles poderes.

Nuestro navegante quería saber si la pequeña podría ser capaz de imbuir sus katanas con su veneno, algo que suena realmente poderoso e interesante a la hora de pelear para Sephi, puesto que él no dispone de una fruta, sería un plus bastante bueno para él — Eso suena peligroso, tanto para nuestros enemigos como para ti mismo. Debes tener mucho cuidado a la hora de desenvainar tus armas — Dije pensativo mientras me rascaba la mejilla derecha para dirigirme a mi amigo, pues aunque la idea era buena, no creo que Ryze pudiera controlar el veneno de tal manera que pueda decidir a quien hacerle daño y quien no.

Karl, en cambio, preguntó si ya había estado en Momoiro, si había visitado algunos lugares de ella — Sí, es interesante saber esta información, puesto que estamos totalmente en territorio enemigo, y debemos ir con sumo cuidado, sin levantar la atención... — Miré rápidamente a Karl levantando una ceja pero con una leve sonrisa — ... Cualquier cosa, sea lo que sea, avisad por el den den mushi ¿Queda claro? — Sentencie, poniéndome de pie y sacudiendo la camisa nueva de alguna arruga que se generó al haberme agachado. Esperé a que Ryze dijera que es lo que había visto de aquella isla, pues independientemente de lo que fuera, no tenía ninguna duda de lo que iba a hacer — Venga, va. Ahora iré a ordenar a todas las tropas que permanezcan en el barco, custodiándolo y bajo ningún concepto se muevan de él, a no ser que suceda algo y necesitemos su ayuda, los cuales serán avisados por den den mushi siempre — Informé al resto de compañeros.

— ¿Alguna duda u objeción sobre ello? — Pregunté, por si alguno quería aportar alguna cosa más.

Información
#12
-¿Has...has dicho que mi poder es muy codiciado? que extraño, me encontré la fruta en un árbol a las afueras de la base G-23 en ciudad Relia, así que supongo que tampoco la habían buscado tanto, nye je je je je, me la comí pensando que era una fruta normal, tenía un sabor amargo y picante...nada muy interesante-Eso dije con tanta tranquilidad, no tenía prácticamente ni idea de que había un ranking de las frutas o de que era algo por lo que la gente mataba, no me había parado tanto a conseguir información de esas cosas... -Debería llamar a Kevin y a Gideon para preguntarles sobre estas cosas...así podré no ser una ignorante frente a mis compañeros, nyejejejeje- Mi dialogo mental se detuvo cuando volvieron a hablar, Ikirami seguía hablando, claramente le gustaba mucho hacerse la lista y la interesante, probablemente lo fuera, pero le gustaba demostrarlo, Ikirami mencionó que además de la fruta del comodoro Joe, que era una zoan serpiente, también había otra modelo zoan en el equipo, la Zoan Tori Tori no mi: Mitológica Modelo fénix. ¿Qué era un Fénix?, ni idea, pero decían que también era muy rara así que debía ser muy fuerte, después de eso recibí algunas preguntas de parte de Karl y de Sephiroth, el cual llevaba la camiseta mojada, pobrecito.

-3 usuarios de fruta...que curioso, como en mi antiguo grupo, teníamos mi fruta, una que disparaba alcohol y una que convertía en elefante a su usuario, no duramos mucho juntos pero si te interesa señorita Ikirami, luego te puedo hablar mas de ellos...y Karl.. pues me encantaría compartir contigo lo que se, aunque no se demasiado...actualmente quiero diseñar una especie de recipiente portátil o parecido para mis aliados que pueda almacenar veneno para ser utilizado posteriormente de alguna otra forma, por ejemplo que tenga un tubo hasta la parte superior de la muñeca para personas que ataquen a corta distancia y que al pulsar un botón, salga una nube de veneno hacía delante...pero no soy muy buena aun así que no tengo ni idea de por donde empezar nye je je je, a, y señor Sephiroth, me encantaría poder ayudarlo pero me especializo mas en...armas a distancia.

mi voz robótica debía de parecer que era una psicópata, no lo era, pero hablar sin emociones realmente me debía hacer parecer una. Karl me preguntó sobre si había investigado la isla, y después Joe lo volvió a mencionar, eran preguntas interesantes, lo cierto era que yo no me había parado a explorar demasiado la isla, era cierto que pasaba bastante desapercibida ya que no era una figura publica como el resto de la división 21, que había salido en el periódico, entre mi pequeño tamaño y mi perfecta elección de ropa, era probablemente la mas sigilosa del grupo, o eso era por lo menos lo que pensaba, por lo que hubiera estado bien que me hubiese puesto a explorar la isla, pero la verdad es que no lo había hecho lo necesario.

-Pues la verdad es que no me he fijado mucho, me dijo el jefe lo de que no llevara el uniforme, pero también me dijo que os tenía que esperar aquí, así que no me he fijado demasiado, lo que si he descubierto es que todos los animales de la isla son de color rosa, lo cual es biológicamente sorprendente, igual me busco alguna serpiente rosa como mascota...también he visto algún residente por la playa, pero no me parecían demasiado peligrosos, supongo que la gente aquí estará bastante tranquila...eso si, llevaban ropa y maquillaje bastante excéntricos, algo que nunca he visto antes, no se distinguir muy bien su genero. 

Tras eso, el comodoro siguió hablando, me parecía muy adorable que se quedara agachado, espero que tuviera entrenadas las lumbares, el mencionaba que había muchas tropas en el barco, era algo que me podía imaginar, aunque claramente ellos eran los mas poderosos, aunque, yo no tenía su contacto del den den mushi, por lo que cuando Joe acabó de hablar, saque de mi bolsa un den den mushi muy pequeñito, de mi tamaño.

-Disculpad.....¿podemos intercambiar contactos?.

Información
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1650 + 0 = 1650
Energia: 1240 + 12 = 1252
Espiritu: 198 + 0 = 198
#13
—¿PICANTE? —pregunté emocionada cuando Ryze mencionó el sabor de su fruta— ¡Qué interesante!

Todos parecieron apreciar el detalle que tuve con Karl al arriesgar mi vida para conseguir la información sobre su Akuma. Todos… excepto Joe, que me reprendió por ello diciéndome que tendría que darle explicaciones después. Mi expresión cuando lo hizo cambió de una radiante sonrisa emocionada a una que delataba mi estado de confusión. “¿Qué le pasa a Joe?” pensé en ese momento. De un día para otro, parecía distinto, actuando más como jefe que como amigo, muy distinto a como había sido hasta el momento. Un segundo… ¿Sabría que…? No, era imposible. Tal vez lo de Comodoro se le estaba subiendo a la cabeza.

—Ejem, ejem. —carraspeé volviendo a lo que me tocaba. Sephiroth entonces me permitió hacer los honores y explicar lo que era un Fénix. Agradecí enormemente aquello con una sonrisa, acercándome a él y apoyando mi codo sobre su hombro cruzando las piernas para continuar— Pues verás, Karl. El fénix es una criatura de la mitología que es representado por un ave de grandes dimensiones, ¿sabes? Su cuerpo está rodeado de fuego, pero no es un fuego que abrasa, sino uno con unas capacidades especiales, las de curar. Se dice que es capaz de sanar cualquier herida o enfermedad, incluso las más letales. Pero la cosa no se queda ahí, según la historia del ser, es capaz de renacer de sus cenizas tras su muerte. —me quedé mirándola sonriente hasta que abrí los ojos de par en par— ¡Pero ni se te ocurra intentarlo! Es lo que se dice del Fénix, no de su fruta. Si mueres no revivirás, tenlo en cuenta. —aclaré, temerosa de que pudiese cometer alguna locura— ¡Ah! Y casi se me olvida, ni se te ocurra comer pepitas de frutas ni verduras enteras, como la sandía. Leí que las capacidades curativas podían estimular las semillas para que crezcan en el estómago del usuario de la fruta, ¿sabes? Se dice que uno de los anteriores usuarios murió así. Cuando lo encontraron tenía una planta adulta de sandía en su interior que había crecido hasta reventarle la tripa. ¡Así que ten cuidado!

Finalicé mi maravillosa anécdota totalmente real y para nada inventada, cruzándome de brazos con una sonrisa enorme en el rostro. Después Sephiroth comentó sobre si Ryze podía ayudarle a que sus katanas inyectaran veneno, a lo que Joe pareció preocuparle la idea y Ryze se disculpó porque estaba más especializada en armas a distancia.

—Humm… interesante. —musité con una mano en la barbilla que luego alcé con el dedo índice extendido hacia arriba— Tal vez inyectar no. Pero, Ryze, sí que podrías probar a embadurnar los filos de sus armas, o incluso las de los demás. De verdad, tienes un poder increíble y estoy muy… —dije acercándome a ella un paso y agachándome sonriendo— muy emocionada por descubrir cuantas cosas se pueden hacer con tu poder. Además, me gustaría que me hablases de tus antiguos compañeros. Estoy absoluta y totalmente encantada de que te unas a nosotros.

Tras aquello, Joe dijo que nos comunicásemos por Den Den Mushi si algo sucedía en la isla, comentando que iría a hablar con las tropas.

—Ya les he avisado, pero ve a ayudarles a encontrar una cala desde la que no puedan avistar al barco. Ve a echarles una mano, Comodoro. —comenté, haciendo énfasis en su título como chascarrillo por su actitud conmigo antes y devolví la mirada a Ryze— Mira, este es mi Den Den. Pero ahora voy a echar un vistazo por la isla a recolectar información y buscar algo de ropa nueva. ¿Te apetece acompañarme mientras me cuentas sobre tus antiguos compis?

Me levanté y comencé a caminar, dirigiéndome hacia el interior.

—¡No llaméis demasiado la atención! ¡Y si alguien pregunta por vosotros, decid que sois novios o algo, ¿sabéis?! Shshshshsh —me despedí con la mano sin voltearme, con una expresión bastante pícara. Esos dos hacían buena pareja, aunque mucho menos que yo y mi gatito.

Aclaraciones
#14
Rimel comentó que su fruta se la encontró sin más debajo de un árbol y Ikirami me contó que un felix era una criatura legendaria que era capaz de resurgir de sus cenizas y con grandes poderes de curación, además de una historia absurda sobre comer fruta y morirse.

- Iki, como fruta todos los días, semillas incluidas y obviamente no me crece en el estómago, es muy importante para mantenerme fuerte.  No me tomes por tonta, no me creo esa historieta tuya de las sandias. Sin embargo, el origen y poderes de mi fruta concuerdan, me hacía gracia llamarla pollo cósmico, pero supongo que es algo especial. Y Rimel, estoy contigo, mi fruta la gané en un concurso de comer mucho. Era el plato final. 

Yo no me di cuenta, pero algo debió molestar a Ikirami en las palabras de Joe, pues se dirigió a el de muy malas formas y nos dejó solos, yéndose por su cuenta  y diciendo que tuviéramos cuidado pero con palabras con segundas y refiriéndose al rango de mi amigo y mentor.

- ¿Ikram? ¿Quieres que vaya a por ella Joe? No te preocupes, yo ayudo en lo que me pidáis tú y Sephirot a esconder el barco, aunque es cierto que tenemos que tener cuidado, tenemos bastante fama a pesar de llevar un año desaparecidos, sobre todo vosotros dos, Sephi,  Joe, vuestras caras han aparecido en los periódicos.


Me miré de arriba abajo con mi nuevo outfit:

- Aunque supongo que yo tampoco es que pase desapercibida, espero tus instrucciones contramaestre.

Por último miré a Rímel y me dirigí a ella poniéndome de cuclillas.

- ¡Ah! Y aquí tienes mi contacto Rimel, ¡no dudes en llamarme siempre que lo necesites.

Tenía varias cosas en las que pensar, pero primero había que arrimar el hombro, primero sobre mi fruta  y después averiguar que demonios le había pasado a mi compañera, me había molestado su historieta, no me gusta que me tomen por tonta y me vacilen, aunque no sea muy  lista, no soy una niña y tanto como amiga como por rango debería de respetarme y ¿qué le había pasado con Joe? Su actitud me cabreaba. Me tomaba por tonta, pero yo era consciente de lo que le harían a unos marines como nosotros en tierra enemiga y no estábamos para tonterías. Más tarde, si se daba la ocasión, hablaría con ella y tal vez tuviéramos más que  palabras.


[Imagen: 9GdOzk1.png]
#15
Estaba claro, en su mirada Ikirami me demostró que hice bien dejándole contar la historia a Karl, apoyo su codo sobre mi hombro desnudo y comenzó con la explicación. Su brazo tenía un tacto aterciopelado y una sensación extraña empezó a recorrer mi cuerpo, sentía escalofríos, pero me producían placer, era una sensación dulce, que hacía estremecer mi cuerpo y que quisiese más. Nunca antes habíamos tenido ningún tipo de contacto físico y me estaba poniendo algo nervioso, pero deseaba que no quitase su extremidad de mi cuerpo. Estaba absorto, en mi vida solo había tenido contacto físico con una mujer, Eva era mi prometida y sin en esa situación, solo nos habíamos dado un par de besos tímidos a escondidas y desde que los piratas arrasaron la villa en la que vivía y la di por muerta ninguna mujer había tocado ni si quiera mis manos. “¿Por qué se ha tomado tantas confianzas? ¿Es esto normal? No somos nada, aparte de compañeros. Ella está claro que me gusta y su piel y tacto son perfectos, pero ¿Cómo se atreve a acercarse y posarse sobre mi cuerpo desnudo?”
No sabía qué hacer, si le llamaba la atención, lo mismo se sentiría molesta o sería la mofa del grupo por no tener experiencia en estas situaciones o estarle dando mayor significado de lo que tenía, además tampoco quería que dejase de tener contacto sin. Estaba tan confuso que perdí el hilo de la conversación, hasta que el sonido de alguien que no me producía estas sensaciones, le contestaba a la pelirroja que no podía engañarla, que eso era una mentira, era Karl al parecer Ikirami le había intentado meter miedo con algo acerca de comer fruta.

Ryze respondió con una negativa a mi pregunta, iba a ser inviable ella se especializaba por ataques a distancia por lo que no podría ayudarme en eso, algo que me decepcionó un poco, con ello podría haber dado más de una sorpresa en combate. ¡Qué se le va a hacer! Dije un poco apenado por que me idea no iba a ser posible. Joe hizo un comentario como que sería un arma de doble filo si no tenía cuidado al desenvainar. “ Ni que fuese un niño de teta, para cortarme desenvainando mi propia arma” En fin supongo que estaría preocupado y no pensó en lo que significaba dudar de algo tan básico para un espadachín.

La diminuta marine continuó contando lo que había estado haciendo en la isla, aunque de poco nos podía ayudar, Joe por su parte dijo que iría a ver a las tropas del barco, Ikirami le respondió diciendo que ya les había dicho que buscaran una cala y se fue alzando la mano, Karl también comenzó a despedirse, pero yo tenía algo que decir y en cuanto acabó vi que aún todos podrían escucharme si alzaba la voz un poco. ¡Quietos todos! Lo primero Comodoro, encontrarás el barco en una cala, que si no me equivoco siguiendo la costa hacia el oeste un par de millas deberías encontrar. Lo segundo si no os hubierais ido cada uno como os hubiese dado la gana, esta información ni siquiera os la tendría que estar dando. Las tropas ya tienen por orden mía la obligación de llamarnos si algo ocurre y por último, si os hubiese dado por mirar hacia el mar os habríais percatado de que el barco no estaba ya a la vista, obviamente yo ya perdí mi tiempo buscando un lugar seguro para anclar el navío así que no volváis a insinuar que abandonaría el barco a su suerte en una isla en la cual no somos bienvenidos Había estado tranquilo pues teníamos a un nuevo integrante, pero no iba a permitir que dudasen de mí mando y buen juicio.
|Hablo/"Pienso"/Narro|
#16
Este tema queda cerrado


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