Reagrupación en la noche [Presente Absoluto]
#1
Día 45 de verano, año 13.
Playa del Orgullo, frente al barco de los Alas Negras.

Stats del rol de donde vengo


Realmente el tiempo nos apremiaba. Aunque tenía el presentimiento de que todos estabamos bien, no podía parar de preocuparme por ello. Aquel mink perro nos había dejado tirados a Aspros y a mí, y a saber a donde se había ido. Me dolía el cuerpo completamente, pero la espalda en específico, que de seguro me dejaría una cicatriz más, aunque en forma de cruz. Sentía aquella herida, pues aún no había sido tratada, y seguramente no sería tratada hasta corroborar que todos mis compañeros estaban de maravilla o en condiciones óptimas de salud.

Estimando que Aspros me siguiera y sin decir apenas una palabra durante el trayecto, salí de la ciudad en la que nos habíamos metido aquel día para hacer unas inocentes compras, y me adentré primero por el bosque. Durante los días pasados había estado viajando por todo el territorio rosa para conocerme la zona, aunque no fuera de extrañar que me perdiera ahora, esperaba realmente encontrar el lugar donde estaba nuestro barco. Sentía el ambiente algo tenso, no solo por mí, sino aquel lugar. ¿Que había pasado? Realmente tenía un algo en el estómago que me molestaba realmente, y no hablaba de hambre.

Tras un par de rodeos innecesarios porque me había desorientado, llegamos a la playa. Aquí ya era más fácil encontrar el barco donde seguramente estarían todos y todas, y ojalá que disfrutando de algún tipo de fiesta porque ellos no habían vivido nada de lo que Aspros y yo vivimos. Simplemente quería tener esa fe. A lo lejos pude encontrar el barco, y sin esperar a mi nakama, salí corriendo sin decir nada, hasta que me planté allí al frente. Me puse ambas manos alrededor de la boca y tras coger aire, grité tan fuerte como pude. -¡GENTE! ¡SOMOS ASPROS Y KENZO! ¡ESTAMOS BIEN! ¿ESTÁIS EN EL BARCO?- Lo que hubiera hecho del tirón hubiera sido entrar en el barco, pero no quería jugarmela no fuera a ser que hubiera algún otro enemigo, así que era más facil que salieran y poder reevaluar la situación en caso de peligro.

Resumen


Personaje
[Imagen: oSgdXs8.png]
Alas Negras
- Narro - Hablo -"Pienso" -
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 171 - 50 = 121
Energia: 1241 + 0 = 1241
Espiritu: 213 + 0 = 213
#2
Atributos Personaje


Abrí los ojos lentamente y con la mente en blanco. Estaba confusa, no recordaba nada. Tan solo sabía que me encontraba tirada en medio de una playa por el tacto de la arena bajo mi cuerpo y el sonido de las olas del mar. Estaba en Momoiro, y el primer pensamiento que me vino a la mente era que probablemente estuviese tomando el sol o de compras. Aquel lapsus duro poco. Rápidamente recordé que no estaba dedicando mi tiempo al ocio cuando había caído desmayada. Sasha, Jolyne y yo estábamos juntas y listas para entrenar cuando un mono degenerado nos atacó. Me incorporé bruscamente buscando a mis compañeras con la mirada. Sasha había quedado fuera de combate y, por lo visto, yo también. Jolyne se había quedado completamente sola frente a nuestro enemigo. A partir de ese punto no sabía lo que había pasado y no se me ocurría el motivo por el cual ese monstruo no nos había llevado con él o no había acabado con nuestras vidas.

Las tres estábamos en aquella playa, pero no había ni rastro del mono. Incluso si Jolyne había sido capaz de vencerle y protegernos, cosa que me extrañaba, al menos su cuerpo tendría que estar por aquí. Tampoco concebía que aquel tipo tan pesado se hubiese rendido y se largase sin más. Otra de las cosas que no recordaba era cómo había caído inconsciente. No tenía ninguna herida grave y no sentía demasiado dolor. Más o menos me encontraba bien, estaba convencida de que podía dar mucho más de mí y continuar peleando. Ese tío había tenía que haber hecho algo extraño. Sasha sí que había recibido varios golpes, pero de un primer vistazo, todavía sentada en la arena, pude comprobar que no estaba grave. Por el contrario, Jolyne sí, parecía tener heridas más profundas. Estaba sangrando bastante. Me puse en pie y me dirigí hacia la tiradora para evaluar de cerca sus heridas. Quería saber lo que había pasado, pero lo primero era que estuviesen a salvo.

—¿Estáis las dos bien? —les pregunté mientras me sacudía la arena antes de revisar las heridas de Jolyne. Una de ellas no dejaba de sangrar. Sasha, por su parte, parecía haber aguantado bastante bien los numerosos golpes que le había dado el macaco. Se había cebado con ella, pero no había conseguido causarle una hemorragia tan severa como la de Jolyne. Desde luego, era una joven bastante dura. Me sitúe junto a Jolyne mientras abría mi bolso para sacar mis kits médicos. —¿Se puede saber qué ha ocurrido aquí? Bueno, ya me lo contaréis. Creo que estamos todos en peligro. Tenemos que volver a los barcos y reagruparnos con los demás.

Saqué las vendas de uno de los botiquines para presionar con fuerza la herida del pecho de la tiradora y tratar de cortar la hemorragia. Recordé demasiado tarde que, tal vez, aquello le fuese a doler, pero tampoco había muchas más opciones. La parte positiva era que Jolyne todavía parecía tener fuerzas para aguantar, su tono de piel no era excesivamente pálido y se podía mantener en pie. —Puede que te duela, pero aguanta un momento. Tienes que ser fuerte como Sasha. Al llegar al barco te daré... un remedio natural— recordé a tiempo que Jolyne no bebía alcohol, así que ofrecerle una botella de ron como recompensa no iba a ser un buen incentivo. Si tenía la oportunidad le prepararía uno de esos tés que le gustaban a ella y le añadiría un chorrito del licor más fuerte que encontrase por el barco para que durmiese bien.


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Un tiempo después

Tras cerrar la herida de Jolyne y comprobar que, tal y como imaginaba, Sasha se encontraba en condiciones para caminar, comenzamos a dirigirnos hacia los barcos. Si este tío había venido a por nosotras, no me extrañaba que los demás estuviesen en peligro, sobre todo teniendo en cuenta que el mono había desaparecido y no teníamos ni idea de a dónde se había podido dirigir. No éramos las que más recompensa teníamos, si era eso lo que buscaba, le iba a salir más rentable ir a por otros, como Yamamura. Lo que no dejaba de preocuparme era el motivo por el cual nos había dejado en la playa cuando ya prácticamente nos había derrotado.

Cuando llegásemos, lo primero que teníamos que hacer era comprobar quiénes se encontraban ahí y tratar de comunicarnos con los demás por den den mushi. Con mucha suerte, tan solo nosotras habríamos sido atacadas. Al comenzar a ver los barcos aceleré el paso para llegar cuanto antes. En el peor de los casos, no encontraríamos a nadie. La playa se encontraba casi en total oscuridad, no podía distinguir ninguna figura en ninguno de los barcos, pero escuché una voz que me resultó familiar. Era Kenzo, ese niño que había cogido Yamamura de a saber dónde y que ahora era también nuestro compañero. Se estaba aproximando a los barcos con Aspros. Al decir que se encontraban bien, imaginé que sería porque también habían sido atacados y habían pensado lo mismo que nosotras. Cuando pude verlos de cerca, quedó claro que acababan de salir de un enfrentamiento. Estaban muy magullados y sangrando. Aspros jamás iría con esas pintas si no fuese cuestión de vida o muerte.

—¿¡Pero cómo que estáis bien, niño!? —les grité al verles casi arrastrándose hacia nosotras y dejando tras de sí un pequeño reguero de sangre. Si ya tenían un pie en la tumba. —Tenemos que irnos ya. Sasha que vaya preparando su barco y Aspros el nuestro, si es que está en condiciones. Que Jolyne le ayude. Yo voy a ir curando a Kenzo y, si los demás no aparecen dentro de diez minutos, intentaremos comunicarnos con ellos. Vamos. A los barcos.

Información

Gasto y daño

Inventario
[Imagen: 8Rsjucn.png]

❝

Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.

Cambios en estadísticas
Vitalidad: 5458 + 0 = 5458
Energia: 678 - 378 = 300
Espiritu: 1299 + 0 = 1299
#3
Atributos Personaje
 
 
Sasha frunció el ceño con los ojos todavía cerrados, notaba un malestar por todo el cuerpo y su colchón estaba raro ¿Le habría hecho alguna jugarreta Garnet o el niñato? La semioni se movió ligeramente intentando buscar comodidad, pero unos pequeños montículos le seguían molestando por lo que tocó el suelo notando arena ¿estaría en la playa echándose una siesta? No entendía que hacía dormida ahí. La rubia escuchó la voz de Triana preguntando si las dos estaban bien y eso hizo que la adolescente abriera los ojos de golpe y se incorporase hasta sentarse en la rosada arena mirando al suelo con los parpados bien abiertos y las pupilas contraídas. El mono en pijama. Había aparecido un mono en pijama que las había atacado cuando ellas querían entrenar y la había dejado inconsciente sin poder hacer nada al respecto. Las palabras de la mujer con cicatrices llamaron la atención de Sasha y se giró rápido para verla sin esperar encontrarse a Jolyne con una herida que estaba siendo curada por Triana. La semioni se llevó las manos a su abdomen de forma ágil, le había hecho dos agujeros que sangraban, lo recordaba. Al bajar la mirada vio dos agujeros en su camiseta blanca con sangre alrededor de ellos, cuando levantó la camiseta parecía que habían parado de sangrar y suspiró de alivio al ver que estaba bien, dejando caer la nívea prenda. Parecía que solo se había dañado su orgullo.
 
La rubia volvió a escuchar la voz de Triana, que hablara tanto la hacía suponer que estaba bien, o eso quería creer. No pudo evitar apretar los puños mientras chasqueaba la lengua sin éxito cuando dijo que tenía que ser fuerte como Sasha ¿cómo iba a ser fuerte si había sido derrotada por un mono en pijama? El único punto que se podía llevar era por romperle el traje raro que llevaba pero poco más aparte de eso. Había recibido daños increíblemente fuertes, pero había acabado cayendo. La adolescente frunció el ceño, el mono también había recibido mucho daño, ella misma sabía lo que podía pegar y había visto como Triana atacaba ¿cómo había aguantado tanto? Se llevó la mano al abdomen donde estaban ambos agujeros, ella también había aguantado mucho, pero no lo suficiente y él había hecho algo raro. Cuando la semioni vio que Jolyne había sido tratada se puso de pie - sacudiendo la arena de su cuerpo en el proceso - junto a ambas mujeres, le daba rabia que les hubieran estropeado el buen rato que habrían pasado juntas.
 
Sasha caminó en silencio hacia el barco a escasos dos metros de ambas mujeres, tenía mucho que pensar, pero aprovechó el camino para comprobar que seguía llevando consigo sus queridas gafas negras, no las quería perder por nada del mundo. La irritable voz del bebé de la tripulación hizo que la semioni inflara los mofletes molesta, lo último que quería era que ese niñato le dijera algo. Pero ante las palabras de la vice capitana levantó la vista viendo como tanto él como Aspros estaban para el arrastre, parecía que no habían sido las únicas en problemas, entonces se dio cuenta de que si hubiera alguien en el barco ya habría salido ante la voz de pito del niño. — ¿Dónde están Garnet y Tobías? Deberían estar aquí ¿Y si a ellos también les han atacado? — el miedo se apoderó de ella por un momento, necesitaba verles y saber que estaban bien. — ¡Voy a buscarles! Seguro que esto ha sido culpa de… — pronunció con rabia mientras daba un paso hacia atrás, no podía ser casualidad. Sasha paró en seco cuando Triana volvió a tomar la palabra, quería ir a por sus compañeros, pero si ella se marchaba no podrían poner rumbo a la siguiente isla lo antes posible. — Puto mono de mierda en pijama — dijo refunfuñando mientras se dirigía al Frog Guild sin mirar a nadie, no estaba de humor y solo quería ver que dos de las personas más importantes de su vida estaban a salvo.
 
La semioni subió de un salto al barco, definitivamente no había rastro de sus compañeros, estaba sola en el navío y eso no le gustaba nada, quería ver al músico y al vaquero de inmediato. Tampoco estaba Yojimbo y no pudo evitar tener un escalofrío mientras desplegaba las velas, no quería perder a otro capitán, le caía bien el lunarian. Sasha se asomó por la barandilla de babor para ver a Triana. — ¡Ya está listo el Frog Guild! — dijo de forma seria y sin ánimos. Solo faltaba subir el ancla y que ella se pusiera al timón, así que se sentó y apoyó los brazos estirados en la barandilla, dejando descansar su cabeza sobre ellos. La rubia suspiró con pesadez escondiendo su cara, no le gustaba este sentimiento, quería irse de allí. Volvió a mirar al frente esperando por alguno de los tres miembros de los Alas Negras que quedaban. — Putos marines de mierda — insultó en voz baja la joven, odiaba esperar y no podía con la incertidumbre.
 
 

información
Cambios en estadísticas
Vitalidad: -270 + 6354 = 6084
Energia: 2079 + 92 = 2171
Espiritu: 1185 + 0 = 1185
#4
Atributos Personaje


Descendí de los cielos con el objetivo de comprobar que aquel desgraciado estaba definitivamente muerto Su cuerpo yacía en una pose rígida, todavía defendiendo, aún en la muerte. Sentía una ira incontrolable, listo para destrozar su defensa con un último golpe... pero un aura sombría interrumpió mi venganza. Ante mí apareció un perro, imponente, con su mano rozando la empuñadura de su espada. Sus ojos eran un abismo de advertencia, y su silencio me hizo contener la furia.

Dejó claro que estábamos heridos y nos dio su palabra de que no venía a luchar, solo a recuperar el cuerpo de su amigo caído. -Así que definitivamente está muerto… -pensé mientras escuchaba atentamente sus palabras. El perro recogió el cadáver con un respeto que no había esperado, antes de soltar una última revelación que se clavó en mí como el dedo de aquel conejo sobre mi pecho: Aspros y otro "joven lleno de vida" seguían respirando. ¿Había sido toda nuestra banda emboscada? No podía perder más tiempo. En cuanto aquel misterioso tipejo cruzó el linde del bosque comencé a moverme todo lo rápido que podía. Miré hacia Tobias y comencé a dirigirme hacia él, pero algo interrumpió mi avance. Delante de mí, sobre el suelo rosado y sangriento, apareció una pequeña fruta de un color vibrante, tan rosa como todo en esta maldita isla. Parecía hecha de pétalos, frágil, pero a la vez... irresistible. Sin saber por qué, me sentí atraído hacia ella. Me agaché, y con las manos aun ardiendo de la pelea, tomé el fruto. Tan pronto lo toqué, comenzó a caramelizarse, eso me hizo pensar que el destino de este fruto se encontraba junto a mi fuego. Sin pensarlo, lo llevé a mi boca y lo tragué de un solo bocado, sin siquiera detenerme a masticar. ¿Por qué lo hice? No lo sabía. Solo lo sentí, como si fuera parte de un destino que se entrelazaba con mi alma. Y lo peor es que ni siquiera estaba buena. Pero no había tiempo para reflexionar. Mi cuerpo estaba agotado, casi al borde del colapso, y sabía que no podría enfrentar al espadachín si regresaba. A pesar de mi agotamiento, entendí su dolor. Él, como yo en el pasado, solo quería honrar a su compañero caído.

Me tambaleaba y pese a estar a punto de caer inconsciente recogí a Tobias del suelo para, inmediatamente después, emprender el vuelo en dirección a la playa, debíamos irnos de este lugar de manera inmediata. Volaba a toda la velocidad que me era posible, pero aún así me notaba torpe y no estaba al 100%. Mis aleteos eran lentos en comparación a lo que era capaz de hacer y me encontraba incapaz de mantener la concentración. Tobías, al que cargaba sobre mi hombro, seguramente ya estaría inconsciente, pero al menos no se estaba desangrando. Aquí el que no se consuela es porque no quiere...

Continuaba mi camino hacia la playa cuando de repente una ola de energía, parecida a la que había manifestado en mi combate contra el conejo, me sacudió. Abrí los ojos, sorprendido, y fruncí el ceño cuando entendí lo que estaba pasando. Descendí a toda velocidad hacia el bosque, atravesando las hojas de los árboles y ahí estaba.

Garnet se encontraba de pie, con los ojos completamente en blanco, parecía inconsciente. Dejé a Tobías en el suelo y con el puño en el corazón me acerqué hacia el músico con la esperanza de que aún estuviera con vida. Sólo sabía comprobar que estuviera con vida de una manera, y era poner mi mano debajo de su nariz, si tiraba aire estaba vivo, si no… No perdí más tiempo y me apresuré para comprobar que, efectivamente, seguía con vida. Respiré tranquilo, pero entonces me fijé en sus heridas, sangraba muchísimo. Por lo visto él también había tenido un enfrentamiento feroz, pero por suerte se encontraba con vida. Haciendo un esfuerzo final prendí de nuevo mis extremidades y cautericé cada corte, cada grieta en su carne, y aunque las llamas dolían, aseguraban que no se desangrara. Apagué las llamas que cubrían mis brazos y piernas y, justo antes de cargarlo sobre mis hombros vi otra fruta de forma extraña. En este bosque crecían frutos tremendamente curiosos y variopintos. Agarré aquella extraña fruta y la guarde en un bolsillo de Garnet, sería injusto que me comiera otra fruta de esas.

Tras eso cargué a Garnet en mi hombro izquierdo y a Tobias en el derecho y volé de nuevo hacia la playa. Pasaron los minutos y en cuanto pisé la arena perdí la consciencia. Mi cuerpo se movía impulsado por el instinto de supervivencia, como un autómata, me acerqué caminando hacia donde estaban los barcos y subí al “Frog Guild” dejando los cuerpos de los dos nakamas que portaba sobre mis hombros. Tras eso, de un salto, pasé al “Tango de la Sultana” y mirando hacia el horizonte perdí completamente la movilidad, quedándome de pie, clavado con un mástil en la cubierta y sin mediar palabra, ya que hacía un tiempo que ya estaba inconsciente pero mi cuerpo no daba más de sí, debía descansar.



Información
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 193 - 200 = -7
Energia: 465 - 218 = 247
Espiritu: 501 + 23 = 524
#5
Atributos Personaje


No llegué a entender cómo es que salí con vida de aquel enfrentamiento. Tal vez fuera por mi maravillosa habilidad hablando, o tal vez por herradura que un día decidí colgar en la puerta de mi habitación. El caso es que acabé probando que mi suerte me seguía acompañando allá donde fuera. Aquel mono se marchó de la playa dejándome a mí con una herida que no paraba de sangrar, y a Sasha y Triana en el suelo. Agarré el rifle que había soltado con el impacto y me acerqué a ellas rápidamente para comprobar cómo estaban. Sasha era la que se encontraba en peor estado, y Triana estaba inconsciente aunque no había recibido aparentemente ningún golpe. No se despertaron a pesar de los zarandeos, y tampoco funcionó cuando le susurré a Triana que había visto a un famoso paseando sospechosamente con una mujer del brazo. Si un cotilleo no conseguía despertar a la espadachina, nada lo haría. Me tumbé cerca de ellas y empecé a susurrar mis nanas esperando a que se despertaran. Era difícil si no tenía la fuerza para arrastrarlas hasta el barco, ni un caracol para comunicarme con el resto. 

Temía que, si Triana no nos curaba, acabáramos muriendo como corderitos en época de matanza. Por suerte al rato consiguió despertarse y sacar todos sus artilugios curativos para cerrarme la herida. - El mono se ha ido de aquí. Yo creo que lo he ahuyentado - le contesté mientras me presionaba el pecho. Intentaría aguantar el dolor, ya que Sasha se había llevado la peor parte y aún podía levantar como si nada. Era realmente fuerte para aguantar semejante trote con tanta entereza. A mí de una ya me habían mandado a volar como espantapájaros en día de tormenta. - Me gustan los remedios naturales, son muy confiables - asentí mientras me levantaba y me dirigía al barco. La salida había resultado ser una catástrofe, pero podría haber acabado peor. Ahora solo había que esperar que el resto también estuvieran bien y marcharnos de la isla.

No sabía si decirle algo a Sasha, que caminaba en silencio justo delante de nosotras. Entendía lo que sentía por no haber podido hacer nada contra aquel mono, pero no tardamos mucho más hasta llegar a los barco. Allí escuchamos la voz del niño diciendo que él y Aspros estaban bien. - Pues vuestras pintas no dicen lo mismo - dije mientras les señalaba. Parecía que también habían tenido problemas, así que no era raro pensar que lo nuestro no había sido solo una pelea aislada. - Es mejor que le pongas el ungüento milagroso a ellos, yo puedo aguantar perfectamente - afirmé mientras subía al barco encorvada por mi herida, siguiendo las órdenes de Triana. Mientras preparaba las cosas para nuestra marcha, volví a escuchar un ruido que venía de la cubierta. Cuando me giré, vi la figura de nuestro capitán inmóvil y en silencio. Definitivamente habían venido a por todos nosotros, y eran lo suficientemente fuertes como para haber dejado a Yojimbo en semejante estado. Aunque había llegado hasta aquí por su cuenta, parecía más una sombra. - ¡Yojimbo! ¿Has conseguido leerme la mente?

INFORMACION

❝

¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli

Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1361 - 237 = 1124
Energia: 1113 + 126 = 1239
Espiritu: 1008 + 0 = 1008
#6
Atributos Personaje


La batalla contra aquel temido adversario, Seandass, había finalizado con la amarga victoria de Garnet. A pesar de haber ganado, la pérdida de su instrumento y la muerte del que fue y será su primer y mayor rival, dejarían huella en el alma, corazón y mente del músico. Por si fuera poco, en el fragor de la batalla, había recibido una herida potencialmente letal que amenazaba con arrebatar cada ápice de vida que restaba en el cuerpo del skypiean que, inexplicablemente para él, en esos precisos momentos, se hallaba inconsciente, más con la férrea voluntad de llevar a caso su sueño, sueño que ahora se había visto potenciado gracias a su enfrentamiento con el marine. Pero, aquella promesa que había jurado cumplir a Seandass, ¿sería en vano? ¿No volvería a disfrutar del tiempo junto a sus amigos, ni gastarle bromas a Tobías junto a Sasha y ni ver cumplir sus sueños? ¿No podría ser testigo de como Yojimbo se coronaba como el Rey de los Piratas? Ese futuro que se había imaginado junto a Ikirami, ¿hasta ahí llegaba? Con las garras de la muerte acechando el cuerpo de Garnet, y sin éste poder ser capaz de hacer nada, era lo único en lo que podía pensar el subconsciente del pirata. Lo cierto era que empezaba a hacer frío.

Sin embargo, el subconsciente de Garnet empezó a sentir una calidez reconfortante, sintiendo como, esa amenaza de muerte con la que estaba marcado el pirata se disipaba. Era como si un mismísimo ángel de la guardia hubiera descendido de los cielos de Skypiea para salvarle la vida. Sin saber el por qué ni el cómo, notó como su cuerpo empezaba alzarse por encima del suelo, hasta que, pasado el rato, sintió como su espalda reposaba sobre una superficie.

Algunos segundos trascurrieron cuando, al fin, el pelirrojo volvió a abrir los párpados lentamente.- ¿D-dónde... Estoy?- Preguntaba debilitado un Garnet con la mirada puesta en el nocturno cielo. Estaba tumbado boca arriba en la cubierta del barco de los Shogun Gari. Aún no lo sabía, pero estaba en casa. Irguió su tronco superior hacia delante, mirando un poco a su alrededor - sin percatarse de primeras que Tobías estaba a su lado ni de la presencia de Sasha- identificando al fin dónde estaba.- Es el Frog Guild... Cómo coño ha llegado el menda aquí, ¿huh?- Se cuestionó, viendo también como tenía su zurrón colgado de su hombro, para después notar un intenso dolor en su abdomen y ver que, dónde estaba su cicatriz, poseía una grave quemadura.- Tch, joder... Quema que te cagas...- Comentó, para luego abrir los ojos de par en par.- Coño, quema... ¡Pero no sangra! - Exclamó, acordándose entonces de su enfrentamiento contra Seandass, de cómo le ganó, y, tras intentar en busca de ayuda, apareció un sujeto más, semi-desnudo y más feo que pegarle a un padre con un paquete de condones usados y, tras gritar como un poseso, todo se volvió en negro.- Mierda... ¡ESTÁIS TODOS...- Comenzó a vociferar, mirando en todas direcciones, hasta que palideció al vislumbrar que Tobías se encontraba a su izquierda, también tumbado sobre la cubierta, presuntamente - y Garnet esperaba que así fuera - inconsciente y, lo más alarmante de todo. Le faltaba el brazo derecho.

Con las pocas fuerzas que tenía se puso en pie, viendo como sus gritos habían llamado la atención de Sasha, quién se encontraba ya en el barco.- ¡SASHA! ME ALEGRO DE QUE ESTÉS NASTI DE PLASTI PERO TOBÍAS...- Apretó sus puños, mirando primero a la semioni y apreciando que no presentaba apenas heridas, para después descender su vista hacia el vaquero comprobando, al menos, respiraba y parecía tener cauterizada su amputación al igual que él su herida.- Menos mal, joder... Está manco pero vivito y coleando...- Aún así, necesitaba atención de Triana, al igual que Garnet - pero en su caso, no médica -. Tal y como le comentó Seandass, otros compañeros suyos habían ido a atacar al resto de sus amigos.- Así que... Era verdad...- Reflexionaba Garnet, a la par que su estómago rugía. A lo tonto, no había comido nada desde el mediodía. Volvió a posar la vista en la adolescente.- Me huelo que nos han intentado "enchironar" a todos, ¿es o no es?- Comentó serio, mientras se metía su mano en su tanga. Sorprendentemente, acababa de notar su paquete exageradamente más grande viendo como, en él, había una fruta de lo más particular, amarillenta, con dos ramilletes que parecían dos colmillos y con unos surcos de lo más variopintos.- Para el carro esto es...- Hizo una pausa dramática, observando con detenimiento el fruto.- ¡Comida!- Exclamó para, seguidamente, tragársela de un bocado poniendo al instante una expresión que denotaba puro asco, cerrando los ojos y sacando la lengua.- Bweh, sabe a puta mierda...- Comentó, para después sacudir su cabeza buscando concentrarse.

- Habría que llevar a Tobías a su cama... ¿Sabes cómo está el resto de la peña? ¿Tú como vas, compitruena?- Preguntó con curiosidad por saber si los demás estaban bien y si la rubia había tenido que pasar por un enfrentamiento al igual que él. Dirigió entonces su mirada hacia la isla, más concretamente hacia las luces del Reino, suspirando lleno de melancolía.- Es una putada, pero toca largarse de aquí, ¿es o no es?- Vaticinó Garnet, pensando en que, de ser así, no podría despedirse de Ikirami, por lo que tocaría hacer alguna llamada. Pero no era momento de eso, no. Estaban en la mira de gente bastante poderosa y que daban mucha guerra, no podían permitirse estar anclados en el mismo sitio durante más tiempo.- ¿Necesitas que te ayude con algo, hermanita? Estoy algo chof pero todavía el menda puede dar algo de guerra pueje...- Inexplicablemente, tras tomarse aquel extraño fruto, sentía como la quemadura de su abdomen dolía menos y como su capacidad de regeneración había aumentado considerablemente.

INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 913 - 522 = 391
Energia: 126 + 104 = 230
Espiritu: 1422 + 0 = 1422
#7
Atributos Personaje


Tobías seguía tumbado sobre la mullida hierba, la fresca brisa nocturna lo acariciaba con toda la delicadeza que Lil Yump había olvidado en casa. Sólo se movía su pecho, acompasadamente, de abajo a arriba y viceversa, mientras miraba la borrosa luna llena y la desdibujada silueta de Yojimbo. Deseaba con todas sus fuerzas que su rival estuviera, por lo menos, igual de abatido que él, si no ese iba a ser realmente su fin. Por suerte, su capitán si parecía tener las fuerzas necesarias para rematar el combate. Barba naranja pudo, a duras penas, ver como el lunarian descendía hacia el lugar donde se hallaba su rival con claras y homicidas intenciones. Abruptamente, surgió una calmada voz para impedírselo, provocando un vuelco en el corazón del carpintero, el cual no tenía fuerzas ni para incorporar levemente su cabeza y echar un ojo, así que se mantuvo inmóvil en esa lastimosa posición. Asió como pudo el mango de la oscura pistola que un día había pertenecido a aquel miserable y desquiciado pirata esclavista, pero le resultó imposible siquiera levantarla. Tobías cerró sus párpados involuntariamente y se limitó a escuchar lo que quería decir el sujeto que acababa de llegar, no podía hacer nada más. Por lo que pudo oír era un compañero del conejo albino y por suerte para la dupla pirata, venía en son de paz. También afirmo que esa noche había perdido a más de un camarada y que al igual que él no iba a tomar represalias contra los Alas Negras allí presentes, ellos no debían alzarse en combate contra él. "¿Acaso los demás han sufrido un ataque al igual que nosotros?" Le tranquilizó escuchar la afirmación del compañero de su rival relativa a la perdida de vidas importantes para él, pero eso no negaba que les pudiera haber pasado algo a sus nakama, tampoco que hubieran sido los causantes de esas pérdidas, pero la reciente experiencia sólo le daba pie a pensar que no sólo ellos habían sido víctimas de una emboscada. En realidad, las pocas palabras que habían cruzado con Yump (de hecho, ni sabían su nombre) no habían aclarado las dudas con respecto a quien era ni que intenciones tenía. 

El paso del tiempo comenzó a disipar algunas de esas dudas, el tipo parecía tener bastante rencor hacia los piratas, probablemente fueran marines o cazarrecompensas, aunque el porte barriobajero del conejo no daba pie a creer que fueran perros del gobierno. Al menos dos de sus compañeros, Aspros y el niño nuevo, Kenzo, si habían sufrido un ataque como el capitán y el carpintero manitas, la buena noticia era que ambos seguían con vida. Después de confirmar que el mink había muerto y que no tenía intención de acabar con los piratas, de momento, se fue cargando su cadáver, con paso lento pero firma. El gran alivio que sintió el pistolero le dio permiso a su cerebro para desconectarse. El vaquero quiso preguntarle a su capitán por su estado, pero no fue capaz de pronunciar ni una sola palabra inteligible. - Pa... Papi... Tán... - La feroz batalla había hecho que rebasara sus límites y el profundo agotamiento, junto con el exceso de dolor que sentía, lo dejaron inconsciente.   

A partir de ese momento, todo lo que aconteció sería un misterio para Tobías, hasta que sus compañeros le explicaran lo sucedido una vez se hubiera despertado. Cómo su capitán, hecho un trapo, había sido capaz de cargar, no sólo con su inerte cuerpo, sino también con el de Garnet, para llevarlos a ambos hasta el Frog Guild, dando sus últimos pasos completamente inconsciente. Estaba claro que esa era una hazaña digna del futuro Rey de los piratas. El capitán protege.


Información
[Imagen: l47Ucve.png]

❝

Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 98 - 100 = -2
Energia: 1515 + 0 = 1515
Espiritu: 960 + 0 = 960
#8
Atributos Personaje



Comencé a seguir a Kenzo, abrazado a la herida de mi costado, por las solitarias calles de la ciudad nocturna. Ni un alma se interpuso en nuestro camino, pero aquella sensación de desasosiego aún residía en la boca de mi estómago. Mientras caminaba unos metros por detrás de Kenzo, no podía dejar de dedicar pesadas miradas a los edificios y terrazas del reino multicolor, cuya exuberancia se me antojaba ajena en aquellos oscuros momentos.

- Marichocho, ¿sabes por dónde vas? -no pude evitar decir a un desorientado Kenzo que me llevaba de un lado a otro por el bosque. Aquel bosque era bonito, al igual que la ciudad. Era un sitio que me hacía sentir como en casa, donde me sentía libre y comprendido; a pesar de todo, en aquel lugar también se respiraba libertad.

Finalmente llegamos al barco. Al ver que aún seguía ahí, clavado bajo la luz lunar, el nudo de mi garganta se aflojó un poco. La herida poco a poco iba drenando mis energías, por lo que las voces que poco a poco se iban sumando a la conversación me resultaban muy lejanas, como ecos de ultratumba-. Será mejor que…me cures esto cuanto antes Triana… si no queréis un bonito cadáver a bordo. - acto seguido posé mi atención en Jolyne, que también parecía haberlas pasado canutas. - No me hagas hablar de las pintas de nadie, por favor.

Sasha, Garnet… las voces se agolpaban en mi cabeza sin sentido alguno, como cuando alguien combinaba rayas y puntos. Parecía que todo el mundo había tenido encontronazos con la marina, pero nadie había sido llevado por la justicia ni ninguna vida había sido segada. Necesitaba descansar, subirme a ese barco y encauzarlo hacia el siguiente destino de la banda que, comenzaba a comprender, no era el mismo que el mio.


Resumen

Daños

Personaje
[Imagen: rvCfBMF.png]

❝

¿Mi objetivo? Deslumbrar al mundo,
¿Mi bandera? El glamour querida, ¿Mi teléfono? Ya quisieras.



Cambios en estadísticas
Vitalidad: 229 - 50 = 179
Energia: 1914 + 0 = 1914
Espiritu: 814 + 0 = 814
#9
El corazón me dio un vuelco al corazón cuando escuché las palabras de Triana a la espalda. Sonreí tímidamente cuando me riñó más que preocuparse por mi estado. -Estoy bien, Triana. Sólo es un rasguño...- Mentí tremendamente mal, y es que la realidad es que no sabía mentir, pero no quería preocupar de más. Igualmente me cuadré frente a ella esperando alguna orden que enviara. Estaba dispuesto a hacer lo que fuera, hasta que mi cuerpo aguantara. Demasiado poco había hecho como para encima quejarme de una herida. 

Nos subimos todos los que estabamos allí entre los dos barcos en el momento en el que ella lo dijo, justo cuando se vio como un ente la llegada de Yojimbo y Tobias. El capitán dejó al nakama en el otro barco, y de apenas un salto se posicionó como un ente vacío en el barco, sin mediar palabra, sin decir nada, sin hacer nada. Había algo que me espinaba, y no iba a dejar que mi capitán sufriera solo. Anduve hasta posicionarme tras de él, me senté cayendome al suelo y me cruce de piernas, echandome el cuerpo hacia adelante, mostrando las nuevas heridas que tenía en la espalda. -Triana, yo protegeré al capitán. Cúrame la espalda y haré guardia para que no le pase nada.- La situación era peliaguda, y no podía echarme hacia atrás por ser el más débil.

Los barcos comenzaron a moverse y a alejarse de la costa, y realmente, ahora que estaba enfriándome, cada movimiento, cada ola que impactaba contra las maderas, de alguna manera me dolía. Tenía que hacerme mucho más fuerte, no podía quedarme atrás. Tenía que depurar mis técnicas, mejorar mis golpes, crecer de una maldita vez, concentrarme en fortalecerme para fortalecer a los Alas Negras. Si iba a ser el pirata más grande de todos los tiempos, tenía que ser el que protegiera a mi tripulación, no el que le diera los dolores de cabeza como en esta ocasión con Aspros. Y no quería volver a ver a Yojimbo así, totalmente extasiado. Yojimbo tenía que ser el Rey de los Piratas, y yo el que esté a su lado.

Resumen


Personaje
[Imagen: oSgdXs8.png]
Alas Negras
- Narro - Hablo -"Pienso" -
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 121 - 50 = 71
Energia: 1241 + 0 = 1241
Espiritu: 213 + 0 = 213
#10
Sasha se preocupó por sus dos compañeros, pero siguió mis indicaciones para tratar de irnos de allí lo antes posible sin sufrir más daños y, por supuesto, sin abandonar a ninguno de los nuestros. A pesar de las heridas y el cansancio, no tardo en preparar su barco, al igual que Aspros. Mientras tanto, los demás comenzaron a llegar. Yamamura trajo a Tobías y Garnet cargándolos en sus hombros. Ellos también estaban hechos un asco. El capitán, nada más dejar a ambos en su barco, saltó al nuestro para quedarse completamente inmóvil en la cubierta. Todos tenían sangre en su ropa y multitud de heridas, aunque ninguno parecía que se estuviese desangrando. El que se encontraba más grave, tal vez, podría ser Tobías, que había perdido un brazo. No sabía cómo, pero su herida estaba cerrada. Por lo menos todos estábamos vivos.

Kenzo estaba completamente motivado a pesar del caos y las heridas. Quería que le curase rápidamente para poder proteger a Yamamura. -De momento no necesitamos protegernos. Si quieres hacer algo por Yamamura ayúdame a moverle del sitio y tumbarle con cuidado -le dije para tenerlo entretenido. Los barcos ya se habían puesto en marcha, así que suponía que Sasha y Aspros no necesitaban más ayuda de momento. Cuando nos encontrásemos seguros daría un vistazo al barco forma general para asegurarme de que todo estaba bien. Ahora lo prioritario era curarles a todos. No sabía cómo habíamos podido sobrevivir. Yo me encontraba bastante bien, pero ese mono podría haberme matado si hubiese querido. No sabía si creer lo que Jolyne decía de que le había espantado. Quería que le curase rápidamente para poder proteger a Yamamura. —De momento no necesitamos protegernos. Si quieres hacer algo por Yamamura ayúdame a moverle del sitio y tumbarle con cuidado —le dije para tenerlo entretenido. Los barcos ya se habían puesto en marcha, así que suponía que Sasha y Aspros no necesitaban más ayuda de momento. Cuando nos encontrásemos seguros daría un vistazo al barco forma general para asegurarme de que todo estaba bien.

Los barcos se alejaron cada vez más de aquella isla rosada que casi nos cuesta la vida hasta que la perdimos de vista. Mientras tanto, los que podían mantenerse en pie iban dirigiendo los barcos mientras yo revisaba sus heridas y las curaba lo más rápido posible. No había tiempo para ser meticulosa, tan solo quería que ninguno se me muriese por el camino. Tuve que saltar al otro barco para ver cómo se encontraban Sasha, Garnet y Tobías. La chica dinosaurio, y como imaginaba, era dura de pelar. Era la que mejor se encontraba, seguida de Garnet, que tenía varias heridas y una quemadura, además, le costaba mantenerse consciente. Tobías se había quedado sin brazo y, en su lugar, tenía un muñon con la parte final quemada. Eso era lo que les había impedido a él y a Garnet desangrarse. Mientras les curaba tan solo podía pensar en los desgraciados que no sabían abordado para intentar detenernos. Como si no tuviesen nada mejor que hacer. Seguro que todo era cosa de ese marine barbudo que nos habíamos encontrado en la isla. Nos tenía localizados, fingió que no le interesábamos en absoluto y llamó a sus amiguitos para que fuesen ellos los que nos detuvieran. La próxima vez que tuviese delante a unos marines no pensaba mostrar piedad.

Así fue como, tras meses de descanso, continuamos con nuestro camino, rumbo hacia nuestro destino.
[Imagen: 8Rsjucn.png]

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Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.



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