[EVENTO FASE] Billete a las nubes.
Fuerza: 52 | Resistencia: 52 | Destreza: 90 | Precisión: 20 | Agilidad: 43
Reflejos: 90 | Inteligencia: 25 | Voluntad: 62 | C. Haki: 30 | C. Akuma: 0
Vitalidad: 1182 | Energía: 635 | Espíritu: 122


Ya estabamos todos en nuestra base, la mujer que llegó después de mí, con la cara algo embarrada era Jolyne, esta parecía conocer a Garnet y al igual que él poseía alas blancas como la de los habitantes de esta isla, después de mirarme durante un segundo y dirigirse al pelirrojo alado se escupió las manos y comenzó a frotárselas para al acabar anunciar que ya estaba lista. A continuación llegó el capitán Yojimbo, quien con seriedad se presentó ante nosotros y anunció que sería el que se convirtiese en el próximo rey de los piratas "Parece ser que estoy ante un tipo con ambición, Garnet también es pirata espero que esa declaración no nos cause problemas" Sabía de buena mano que el pelirrojo se irritaba con facilidad, solo esperaba que en aquella ocasión no se lo tomase a malas.-Encantado Yojimbo, mi nombre es Kurowashi Sephiroth, Comandante de la división 21 Dije con rectitud. Y fuera de este evento mi trabajo será impedir que consigas tus propósitos, pero aquí somos compañeros, así que ¡Vamos a por la victoria! ¡Sephehehehe! Añadí entre risas mientras le ofrecía la mano.

El Dirigente se tomó su tiempo, era el maestro de ceremonia perfecto, esperaba siempre los vítores de la masa social para continuar con sus discursos. "Es jodidamente bueno, sabe lo que hace" Estaba claro que no era la primera vez que dirigía este tipo de eventos o eso pensaba mientras escuchaba como hablaba para todos los que nos encontrábamos allí y tras dar comienzo a los juegos, este lanzó cuatro esferas que al impactar contra el terreno y crearon una cortina de humo, después de que se disipara, el humo dejo ver cuatro troncos algo más grandes que yo. El Dirigente volvió a tomar la palabra para explicar la prueba, esta solo consistía en golpear el tronco y aquel que sometiese más fuerza en su golpeo contra el tronco sería el vencedor de la prueba.

Tras escuchar la explicación, a la cual había estado atento, entendí que yo no iba a ser de gran ayuda en estos juegos "Si todas las pruebas dependen de fuerza o habilidades físicas, he elegido el peor día para recibir un golpe tan fuerte." Suspire y mire cabizbajo mis manos, las cuales apreté con fuerza. Debía ser sinceros a mis compañeros de equipo, estos eran piratas y en otra ocasión me habría dado igual serles o no de ayuda, pero esto era una competición y no quería hacer el ridículo, quería ganar. -¡Chicos! Exclame con seriedad, sin levantar mi vista de mis manos y lo suficientemente alto para llamar la atención de los integrantes de mi equipo.He de ser sinceros con vosotros, en la subida he recibido un fuerte golpe y no me encuentro en mi mejor momento físico. Estaba enfadado conmigo mismo no me gustaba perder ni a ver quien mea más lejos, suspire y continué con mi discurso Voy a ser un lastre para vosotros, nunca me he caracterizado por tener una fuerza sobre humana, por lo que en esta prueba no sería el indicado, pero viendo como es la primera, dudo que las siguientes sean mejores... Levante mi cabeza y pase mi mirada por cada uno de los que me acompañaban Elegid las pruebas donde creáis que podéis ganar, yo rezaré por que en la que pueda hacer algo, este maldito cuerpo me deje dar lo mejor de mí y ayudaros en la victoria, además he notado que a los tipos como vosotros, en especial a Yojimbo os vitorean con más efusividad, jugais en casa aprovechadlo Había cogido carrerilla y era el momento, volví a mirar al pelirrojo Contigo Garnet me gustaría hablar para agradecerte cierto asunto, así que esperaré a que acaben los juegos y espero que podamos tener esa charla
|Hablo/"Pienso"/Narro|
Poco a poco todos los integrantes de los equipos fueron reuniéndose con sus inesperados compañeros. Chewbacca no tardó en recibir a Tobias, que terminó aceptando su oferta de un cigarrillo, con los brazos abiertos. En su equipo también estaba aquella tal Chloe Dendro, a la cual no conocía de absolutamente nada. Se trataba de una humana (aparentemente) que le llegaba por la cintura como mucho. No parecía excesivamente fuerte, pero teniendo en cuenta lo que Kovashi era capaz de hacer, los humanos no eran para tomárselos a la ligera. La muchacha ni siquiera se presentó, pero Chewbacca tuvo claro que era ella porque Karlglass, una mujer semioni que era todavía más grande que el panda, llegó a escena presentándose con un discurso kilométrico e interminable. Hablaba alto, con seguridad y de manera estridente. Tobías no tardó en poner las cartas sobre la mesa: Si querían ganar, tenían que conocerse bien unos a otros. Karlglass agregó que también sería de buen recibo que se pusieran en común las habilidades de las personas que conocíamos. —Ciertamente eso sería ventajoso. —Pensó el panda. Sólo tenía un pequeño problema. La enorme mujer que hablaba más que nadie era evidentemente una marine. Su cara le sonaba de algo y ciertamente tenía el recuerdo de una estridencia similar en los Cabos Gemelos. Aquella muchacha era un peligro para su seguridad sin lugar a dudas y Chewbacca no podía permitirse que le cazaran tan fácilmente. Por el momento no parecía haberse dado cuenta de quién era realmente, pero... No se podía ser lo bastante precavido. Darle información a una marine sobre las capacidades de los demás Shogun Gari podría ser un grave atentado contra la seguridad del grupo.

A pesar de todos estos pensamientos que le rondaban al panda por la cabeza, Karlglass no dudó un segundo en presentarse con nombre y apellido y decir abiertamente de qué era capaz. No había mucha gente en el mundo dispuesta a comentar alegremente los poderes que poseían al haber consumido una fruta del diablo. Karlglass no tenía ese problema. —Sin duda una facultad increíble la que mencionas, pollo cósmico. —Mencionó el panda en tono neutro. Recordaba la presencia de un pájaro de fuego en los Cabos Gemelos y se sintió más seguro ubicando a Karlglass en sus recuerdos. Intentó contener el odio en sus palabras al presentarse. —Mi nombre es Chewbacca. Soy fuerte y puedo ser rápido. —Por lo pronto era suficiente. Los poderes que su fruta le había otorgado podían permanecer en secreto un rato más. Miró a Tobías sin decir nada, tratando de vislumbrar qué opinaba él de lo que estaban escuchando, pero la voz de El Dirigente volvió a sonar, alta y clara como era. Comenzaban los Juegos y poco más había que hablar. Tenían que escoger un participante para la prueba del Coloso. El nombre parecía que le venía como anillo al dedo al panda, que se sentía orgulloso de su enorme fuerza. El Dirigente lanzó cuatro esferas al centro del escenario y una gran humareda surgió de ellas de repente. De entre el humo surgió un tronco grande, vertical, con una zona acolchada en la parte superior conectada a una pantalla a través de una concha roja similar a las que Garnet le había enseñado en Cabos Gemelos. Skypiea parecía el lugar ideal para conseguir aquellos mágicos artilugios. La prueba parecía sencilla. Tenían que golpear con todas sus fuerzas la zona acolchada y los que más fuerza lograsen ganaban. La elección se le antojaba cristalina. Chewbacca decidió dar un paso al frente y presentarse voluntario, pero antes siquiera de que su cuerpo pudiera reaccionar, aquella marine gigantesca empezó a hablar de nuevo sin pausa ni mesura y se presentó inmediatamente voluntaria. Dijo que les daría información de sus acompañantes, y eso podía ser provechoso, pero el orgullo herido del panda eclipsó ese razonamiento. Pensó en detenerla y ofrecerse él como voluntario, pero sin darle tiempo a reaccionar, Karlglass se convirtió en el pollo cósmico y se alzó hacia el cielo con sorprendente majestuosidad. —Mierda. —Se dijo a sí mismo Chewbacca, incapaz de contenerse.

Paralelamente, mientras Karlglass se alzaba hacia las estrellas, la más brillante de todas empezó a brillar en el escenario. Se trataba de Garnet, que armado con su laúd empezó a tocar un solo bien cañero, pero lo interrumpió de repente, intercambiándolo por una melodía lenta, calmada y relajante. Chewbacca podría escucharla durante horas, pero por algún motivo su consciencia se dejaba llevar por la corriente y sus ojos ganaban cada vez más peso. Se encontró a sí mismo somnoliento por los efectos de la canción, pero rápidamente se dio con las palmas de las manos en las mejillas para despejarse y valoró la jugada de Garnet por lo que era. No sabía si su camarada era capaz de golpear muy fuerte, pero desde luego era capaz de impedir que los demás lo hiciesen en las condiciones idóneas. Tras ello, el pelirrosa se convirtió en un híbrido de tigre y golpeó con fuerza el tronco. Otro sujeto se adelantó a la llameante fénix. Era un humano, igual que Chloe, aunque aparentemente más grande. Le recordaba de los Cabos, aunque no sabía su nombre ni le interesaba: era un marine, después de todo. Su golpe sonó más fuerte que el de Garnet, aunque la decisión de El Dirigente tendría que hacerse esperar. Poco después llegó el increíble puñetazo de Karlglass, que descendió con furia (y hablando, cómo no) del cielo para propinarle un llameante golpe al tronco del centro del escenario. Chewbacca tuvo que conceder que había sido un buen golpe, aunque se negaba a siquiera considerar que el suyo no habría sido todavía mejor. Se cruzó de brazos y observó en silencio, a ver qué más tenían que ofrecer los demás participantes.

Resumen


Karmas
Mientras aguardaba en mi posición, y tras saludar a Joe obtuve su respuesta con un ingenioso juego de palabras con el calor. Incrédulo bocazas, si pudiera escribiría un cartel gigante advirtiendo a todo el mundo que acercarse a mi tenía consecuencias candentes. Pero por alguna extraña razón, bien fuera porque era de las pocas personas que podía recordar o porque había tenido más momentos compartidos con él que con otros, le tenía... no aprecio, pero si cierta consideración. Se estaba haciendo un nombre en la Marina, el inútil pelagatos que se llevó todos los golpes habidos y por haber en nuestro primer encuentro... con el tío cebra ese y el otro que era como un caracol, o algo así. No podía recordarlos bien, pero sí era capaz de recordar a Joe tanto en esa playa como en el bar más tarde. O cómo me subió al barco en los Cabos Gemelos. Chasqueé la lengua y le quité la mirada sin responderle... le debía una por esa.
Ahora, observando quienes se repartían por las distintas áreas una enorme cría de gigante cornuda llamó mi atención mientras aparecía en escena riendo de la misma forma que yo, haciéndome fruncir el ceño y mirarla encorvando la espalda ¿me estaba haciendo burla? pero entonces me llamó por mi nombre sonriendo tranquila — ¿Mufasa? — me pregunté relajando la postura — No... venga — insistí observándola acercarse alzando los brazos. Sabía cómo se llamaba. Sabía que lo tenía apuntado en un recorte en el bolsillo... pero tenia que acordarme por mi mismo. Sabía que era importante.

La muchacha llegó frente a mi preguntándome que qué había estado haciendo, diciendo que había venido con sus compañeros para ganar estos juegos que había — ¡ ¡ SASHA ! ! — grité dándome cuenta de golpe del nombre. ¡Me había acordado! — ¡¡Eres Sasha!! — repetí con energía — ¡Wryyy ha ha ha! ¡me acuerdo! — añadí, interrumpiendo sin querer el final de aquella frase, pudiendo escuchar que había dado un kanabazo muy fuerte que había sacado unas tripas de alguien. Pero yo estaba especialmente feliz por que podía recordarla, y nada de lo que me estaba diciendo me iba a importar mas que eso. Le puse la diestra sobre el exterior del muslo izquierdo - pues era a donde llegaba - dándola dos toques alegres — ¡Eres Sasha! — repetí sonriendo mientras ella decía que eso que me contaba, había sido asqueroso.

Pero mi alegría se vio interrumpida cuando una mujer rubia y llena de cicatrices entró en el área increpándome, señalándome con su índice advirtiéndome sin reparos de que al acabar los juegos ella o sus compañeros irían a por mi — ¡Oe oe! — dije cambiando completamente a un registro y una actitud mucho más desagradable, dando un paso para encararme con aquella tipa — ¡Os pongáis como os pongáis yo a ti no te conozco ni te he visto en mi vida! — y alcé el índice por delante de mi cuerpo para señalarla — No tengo ninguna necesidad de estar aquí, ¿eh? En este equipo — maticé y me giré discretamente para señalar con dicho dedo a Sasha — ¡Ni con usted, conocida! — y señalé a la mujer de las cicatrices de nuevo — ¡Ni con usted, desconocida! — y bajé el dedo acusador a tiempo que blandía mi arma para apoyarla con fuerza sobre el suelo, sin miramientos ni florituras en una actitud claramente hostil hacia ella — He venido aquí para ganar esto, y por consiguiente y por suerte para vosotras, para ayudaros — entonces pude ver como una pelirroja con un busto no sabría decir si más grande o no que el de la de las cicatrices se aproximaba — ¡Y si no te gusta, petate y pa' la calle! — finalicé con la rubia, mientras retrocedía un par de pasos hasta estar en paralelo con Sasha - ¡se llamaba Sasha! - alzando el kanabo para colocarlo en mi hombro — No me van a faltar ni los amigos ni el trabajo... — finalicé, a tiempo de que la pelirroja hiciera su aparición llamando a la calma, presentándose e instando a que mantuviésemos las formas.
Bufé y chasqueé la lengua dos veces, apartando mi mirada de aquellas tipas hacia las gradas — Encantado, Pilimari — dije entredientes mientras ella se dirigía a Sasha y hablaba con ella.

Entonces el tipo del sombrero, el Detergente, empezó a enumerar normas, a dar explicaciones y lanzó algo al suelo que hizo que con una especie de magia apareciesen cuatro estructuras pequeñas en la arena, indicándonos que la primera prueba acababa de comenzar y haciendo que, algunos con más prisa que otros, comenzasen a moverse — ¿Una prueba de fuerza? — pregunté retóricamente mirando hacia el lateral y hacia arriba, buscando el rostro de mi pequeña Sasha — Creo que hasta Ein Hauch sabe quien tiene que salir ahí ¿verdad? — le dije sonriendo y bajé la mirada hacia las dos compañeras de cubículo — Soy Sohem, Gran Jefe del Gremio Magna, este es Ein Hauch — sin movimientos, una presentación rápida y formal pero cuando fui a continuar hablando un estruendo acaparó mi atención. Las pruebas habían comenzado.

Un colgao pelirrojo tocaba un instrumento y se transformaba en un híbrido con un gato gordo rayado mientras golpeaba la zona dispuesta por el Diferente, seguido de la intervención de Joe... quien parecía compungido o limitado, ya que no estaba usando su serpentina forma habitual y daba un puñetazo simple... ¿Se estaba conteniendo? ¿Por qué no se había transformado en su criatura?. No pude pensarlo por mucho rato ya que tras este impacto, una intervención aérea de un destello azul llameante se llevó mi atención revelando a otra persona participando, que se presentaba a gritos como Cangas Díonis. La tercera, lo cual quería decir que sólo faltábamos nosotros.
Sonreí y di un par de toques en mi hombro con Ein Hauch y alcé la mirada para hablar con Sasha, cuando me di cuenta de que la rubia de las tetas gordas y arañadas ya había comenzado a caminar hacia la pista algunos segundos atrás — ¡Oe oe oe oe oe! — grité tratando de llamar su atención, pero sintiendo que era demasiado tarde al verla ya dentro del área de competición. Quizá si entrase yo también pudieran descalificarme ¡no habían dado suficiente información al respecto! — ¿Pero cómo va a ser esa puta más fuerte que tú o que yo? — le pregunté a Sasha sin verla, mirando hacia la tipa de las cicatrices observando su avance tranquilo, desenvainando sus espadas y cruzándolas frente a ella, saltando después para lanzarse contra el punto de impacto descruzando sus espadas imprimiendo un movimiento potente, con un resultado indeterminado para todos nosotros. ¿Qué acababa de pasar?





Resumen

Inventario
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#D86700
Tras los eventos conclusos de la prueba del Coloso, era momento de dar paso a una de las pruebas favoritas del Emperador. Todas eran de su agrado, pues todas las había elegido él mismo y tenía el récord indiscutible en todas ellas, con muchísimo margen de los siguientes calificados. Pero la siguiente prueba, la Prueba de Céfiro, era donde se demostraba una de las cualidades que nuestro señor más valoraba. La velocidad.
Con un marcador ya encabezado y un participante eliminado, lancé de nuevo un objeto a la arena y explotó en una ligera nube poco opaca y densa que reveló una construcción variopinta y con ciertos toques similares a la de la prueba anterior: Constaba de un pilar de madera - nuevamente - pero algo diferente. La altura apenas alcanzaba el metro y medio y la superficie pasaba a ser de al menos un metro. El grosor del mismo, era igual que su altura. Sobre esta había un Den Den Mushi, algo más grande que los habituales y - al igual que el anterior portaba un casco - vestía unas gafas de aumento enormes que hacían parecer sus ojos inmensos, y un silbato pequeño en su boca. En su flanco izquierdo un gran dial de veinte centímetros que apuntaba en paralelo al suelo, y en su flanco derecho una pantalla similar a la de la prueba anterior.

— ¡Continuemos con la segunda prueba! — bramé — ¡La Prueba de Céfiro! — añadí y el público volvió a su griterío habitual, mi gasolina — Como podréis apreciar hay una plataforma de captura en la pista. ¡Oh! ¿no lo entendéis por venir del mar azul? ¡yo os lo explico! — dije con alegría descendiendo con la nube hasta la zona concreta — Esta oda a la ingeniería skypiana cuenta con un avanzado sistema de detección de presencias... este pequeño amigo de aquí es un Den Den Mushi de vídeo muy evolucionado a los de las especies que hay en vuestra pedregosa tierra ¡es un Den Den Mushi Frame! — exclamé, señalándole con el bastón — Es capaz de ver el vuelo de una bala a cámara lenta ¡y él será quien registre vuestras marcas! — añadí cruzando delante de él montado en la nube, despacio, haciendo que el dial expulsase una pequeña bocanada de aire, similar a una flatulencia y los números empezasen a danzar en la pantalla, revelando una cifra: apenas treinta y seis skylómetros — ¡Esto es una prueba de velocidad! ¡Deberéis cruzar por delante del sensor lo más rápido que os sea posible para que el Den Den Mushi Frame capte vuestra marca y se muestre en la pantalla a cuántos skylómetros por hora sois capaces de moveros! — y me alcé sobre la nube haciendo que el público celebrase y vitorease la prueba de Céfiro. Una prueba en la que la velocidad era medida y puesta a juicio. Una prueba que permitiría descubrir quién de todos aquellos allí reunidos era el más rápido.

Cuando alcancé la altura suficiente, volví a dirigirme a todos por mi Den Den Mushi micro, como acostumbraba siempre — ¡Pasad de forma ordenada, de uno en uno! — les pedí a los participantes — ¡El Den Den Mushi Frame guardará vuestra marca y al finalizar las comprobaré personalmente! — añadí alegremente — Las normas, premios y puntuaciones son las mismas que en la ronda anterior, así que... ¡que comience la prueba de Céfiro! — finalicé, terminando de alcanzar toda la altura que necesitaba para estar seguro mientras observaba a aquellos participantes preguntándome quién de todos ellos saldría a competir en representación de su grupo y qué marca conseguiría lograr.





Los participantes a la prueba debéis postear en este tema describiendo cómo realizáis la prueba.

Debuff último participante

Próximo turno

Los Juegos
Toque el suelo y volví a mi forma normal. No podía de parar en la participación de Joe, mi mentor ¿La había cagado? ¿Y qué había pasado mientras volaba? Algo me había hecho descentrarme y casi me duermo y me estampo. Afortunadamente, no lo hice y realmente, el golpe más o menos había salido bien y estaba contenta con ello, poco más podía hacer, pero no sabía si había estado a la altura.

Mientras pensaba en todo esto, la última participante se acercó, una mujerona humana con mala pinta, saco unas espadas y realizo un movimiento preciso, pero aparentemente más débil que el mío, al menos no quedaré última. La suerte estaba echada.

Tras esto el presentador paso a presentar los resultados de la prueba, estaba nerviosa, pero el último había sido el tipo que vi atacar primero, que ahora que me fijaba, era como un gatete gigante comparado con Joseba. Tocaba el tercero, los nervios disminuyeron un poco. Al menos no iba a ser eliminada. Cuando anunciaron que era Joe quede en shock, ¿cómo? Tenía que ser un error ¿Había SUPERADO a Joe? Algo estaba mal ahí. Mire a mi superior de reojo, ¿realmente era más fuerte que él?

En ese momento estaba segura de mi victoria, pero había quedado como segunda, ¿de verdad había ganado la tipa con pinta de mala uva? Si era alguien capaz de pegar más fuerte que yo con tan poco, debía de ser una persona muy peligrosa, El Coliseo se volvió loco coreando el nombre de la ganadora. Ventresca, no olvidaría ese nombre, si era una pirata, ya tendríamos la oportunidad de medir nuestras fuerzas.

Volví derrotada a donde estaban mis nuevos compañeros, antes de entrar en la zona designada, con la cabeza baja hable a mis compañeros:

-Siento no haber ganado, tal vez deberías haber ido tu Oso, estaba seguro de que este golpe sería suficiente para quedar primera.

Tras esto, el presentador presento la siguiente prueba, esta vez era una prueba de velocidad.

- El pelirrojo de pelo largo de ahí es rápido, pero está herido, seguramente no participe, La pelirroja guapa es mi otra compañera, no sé qué velocidad tiene, solo que si ella compite intentará seduciros, no caigáis en su trampa.

Había prometido dar la información que pudiera sobre mis compañeros, esperaba que eso ayudara, pero estaba confundida y decepcionada, confundida por haber ganado a Joe y decepcionada por tras esto, no haber quedado primera. Aun así intente sonreír.

-Animo al siguiente ¡Hazlo mejor que yo!

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[Imagen: 9GdOzk1.png]
Toqué mis antenas con las manos. Era innegable que guardaba un parecido con el pelirrojo, pero nunca antes me había mostrado así ante ellos. - Lo dices por esto, ¿no? – dije con una sonrisa señalando a mi cabeza – Pues va a resultar que sí, fíjate. Antes no estaba del todo segura, pero viendo las características de los lugareños, yo podría encajar bastante bien con Garnet. Además, también sabía sobre mi caracola gracias a Sasha y Gronn, aunque tampoco es que hubiese mucho misterio en ella; la llevaba desde que tenía uso de razón y no sabía cómo llegó a mis manos. Detrás de mí apareció Yojimbo, hincando la rodilla en el suelo y mostrando sus alas negras, insignia de nuestra banda. Me extrañó ver que la actitud de Garnet había cambiado por completo, empezando a ponerse algo nervioso y a hacer cosas raras. Menos mal que ya le conocía y me caía bien, porque en mi pueblo le habrían tachado de loco.

El enmascarado anunció que la primera prueba sería la de fuerza. No estaba familiarizada con ese ámbito más allá de la competición de levantamiento de cerdos en la que participé sin éxito hace años, así que me alivió ver que Garnet se había presentado como voluntario. Mientras el muchacho avanzaba, Sephiroth nos reveló el peor de los escenarios posibles. Le miré atentamente mientras nos explicaba con preocupación que no podría hacer mucho ya que se había golpeado en la subida. – Vaya… – susurré. Se agradecía su sinceridad, aunque eso no nos sirviera de nada ganar. Garnet y Yojimbo no se preocuparon tanto y se limitaron a animarle. – ¿Sabes, Sephiroth? No importa que seas un lisiado – me sumé a ellos guiñándole un ojo. – Pero estaremos de acuerdo en que es mejor si no pierdes – dije rápidamente después. Si alzaba mucho la voz, los demás sabrían de nuestra desventaja y no era conveniente. 

Al comenzar la prueba, Garnet sacó su instrumento y se puso a tocar una melodía de lo más agradable. Era todo un espectáculo verle tocar como en Toko, y tras esto, utilizó su transformación a medio tigre para dar su mejor golpe. – Es increíble – musité. Hicieron lo propio el resto de participantes, entre los que estaba Triana. Después de que todos hubieran dado su golpe, el animador anunció, para mi absoluta sorpresa, que la ganadora había sido nuestra espadachina, y de inmediato todo el mundo empezó a corear su nombre. – Un momento, ¿¡desde cuándo Triana es tan fuerte!? La había visto pegar tajos que daban miedo, pero cada día me sorprendía más. La miré desde mi cubículo, orgullosa porque había ganado ella y molesta porque no había sido con nosotros, pero supongo que contaría como victoria personal de los Alas Negras. Y aunque el papel de Garnet había sido espectacular, no fue suficiente para clasificarse. -Bueno… qué se le va a hacer – dije mirando al cubículo de al lado con retintín. – No se enteran de nada. Que conste que, aunque no hayamos ganado, a mí me ha encantado tu actuación – contesté detrás de Yojimbo. Según las normas ahora se tenía que ir a las gradas, pero no había que darlo todo por perdido, y es que todavía quedaban más pruebas por delante. La siguiente era la de velocidad, y ahí podrían cambiar las tornas.

Cómo no, fue nuestro capitán el que salió para defenderla. - ¡Vamos, Yojimbo! Enséñales de qué estamos hechos. Me giré hacia el marine y le aclaré. -Mejor animarle para que no se estampe.

INFORMACION

RESUMEN

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¿Yo escribo aquí y cualquiera puede leerlo? ¿Cómo es eso posible? ¿Y tengo que decir lo que yo quiera? En ese caso, juraría que una vez vi a la legendaria vaca marina. ¿Cuánto has dicho que me queda para poder expli

El grito de Sohem sorprendió a Sasha pero se puso feliz porque parecía que él también estaba muy contento de volver a verla y por eso repetía su nombre tanto. Entonces otra voz llamó su atención, era Triana amenazando al hombre diciéndole que los alas negras irían a por él. La semioni abrió los ojos como platos, no entendía a que venía aquello, ella había bajado de las gradas ilusionada por hacer equipo con ambos y ganar por lo que aquella situación no se la había visto venir. La rubia quiso intervenir para defenderlo pero Sohem se adelantó diciendo que no la conocía y que no tenía necesidad de estar en ese equipo. — ¡Ey! — dijo enfada la joven pensando que se había alegrado de formar equipo con ella, entonces la trató de usted llamándola conocida haciendo que Sasha sonriera porque el humano le había tratado con respeto, una de cal y otra arena. Sohem finalizó su pequeño monologo poniéndose al lado de la semioni y diciendo que no le faltaría ni los amigos ni el trabajo. — Claro porque siempre seremos amigos — le contestó la chica emocionada por lo bajo, no sabía de que trabajaba así que por lo menos podía afirmar lo primero.
 
Mientras, una mujer llegaba comentando que había hostilidad en el grupo. Sasha se giró para mirarla y se encontró con una chica pelirroja con los labios pintados de rojo bastante guapa que se presentó como Ikirami, una idea se le pasó por la cabeza a la semioni pero cuando escuchó al hombre llamarla Pilimari tuvo que aguantar una carcajada tapándose la boca con ambas manos, no sabía si era tan mayor que no le había escuchado bien el nombre o estaba tan enfadado que le daba igual, pero le pilló desprevenida el poco respeto por un marine. La pelirroja se acercó a la adolescente preguntándole si iba a participar, que parecía muy fuerte y que se alegraba de contar con ella. Sasha inclinó ligeramente la cabeza hacia la derecha con una expresión extrañada, no sabía que los marines eran tan simpáticos con una pirata de doscientos millones, pero si Joe estaba ahí, suponía que le habría hablado de ella y por eso se mostraba tan amable. — Claro que soy fuerte, vieja — contestó con una gran sonrisa mientras ponía sus manos en la cadera e inflaba su pecho de aire con orgullo, entonces la miró con curiosidad. — Los marines sois más majos de lo que pensaba, me caes bien — añadió cambiando su expresión por una sonrisa.
 
La voz del enmascarado sobre la nube llamó la atención de Sasha de nuevo, dando comienzo a los juegos antes de girarse hacia el palacio donde se pudo apreciar al emperador en el trono. — Desde ahí se tiene que ver de puta madre, pero mola más vivirlo — pensó la joven escuchando que la siguiente era una prueba de fuerza, trataba de golpear las cuatro esferas que había tirado el hombre, ahora convertidas en un tronco. Los vítores y el griterío hacían que Sasha se viniera más arriba, una prueba de fuerza llevaba su nombre escrito en letras más grandes que ella. Sohem pareció darse cuenta también porque levantó la cabeza para mirarla, la semioni también lo miró con los ojos brillantes hasta que él miró a las dos mujeres presentándose. — ¡Voy yo! ¡Voy yo! — contestó emocionada mirándolas también y llevando su mano derecha al mango de su kanabo, pero Triana con un tono tajante dijo que iría ella. — Pero yo soy fuerte… — contestó entre dientes sacando ligeramente los labios, no iba a discutir con ella porque en los Cabos Gemelos le quedó claro que los Alas Negras sabían lo que hacían pero le quedó un gustó amargo por como los estaba tratando, Jolyne y Aspros habían sido siempre muy ambles con ella. Entonces quitó la mano del kanabo y miró a Sohem de forma curiosa. — ¿Qué es un gremio? — preguntó recordando lo que había dicho cuando se presentó.
 
Un conocido sonido hizo que la joven levantara la cabeza, era Garnet con su laúd danzando hasta su tronco, Sasha se la llevó a la cara para no ver el culo al skypian y de paso para que nadie los relacione. — ¿Cómo cojones Tobías le ha dejado venir así? ¡O el tío de la nube participar! — pensó mientras se giraba buscando con la mirada al vaquero para tener apoyo moral, pero lo que vio en su cubículo le llamó más la atención y una gran sonrisa traviesa apareció en su cara, el músico iba a pagar hacerle pasar vergüenza. El pelirrojo acabó por impactar el golpe en forma híbrida, después fue el turno de Joe con bastante dificultad y siguió quien para ella era la persona más increíble que había visto en su vida - después de Sohem y los Shogun Gari - un pájaro de fuego pegó en el tronco con lo que parecía un golpe tremendamente fuerte. — ¡Un pájaro de fuego! — gritó con los ojos brillantes de la emoción. Sasha movió la cabeza hacia los lados para centrarse, era el turno de su grupo y tenía que animar a Triana, ella podía ganar. — ¡Cárgatelo Triana! — la animó la semioni antes de escuchar a Sohem llamarla de mala manera. — No la llames puta — contestó ligeramente enfadada y dolida de que la llamara así. — Sus compañeros son mis amigos, creo que se ha equivocado y piensa que eres otro tío con casco — añadió intentando buscarle sentido. La mujer por fin dio el golpe siendo este muy potente y consiguiendo reafirmar para la joven que era una pirata muy fuerte, hacía bien en admirarla y tenerle respeto como igual.
 
El maestro de ceremonias pasó por todos los troncos para comprobar la puntuación siendo la de Triana la mayor de estas. El público empezó a corear el apellido de Triana y no pudo evitar unirse también. — ¡TEM – PES – TA! ¡TEM – PES – TA! — gritaba con alegría Sasha tanto por la pirata como por ganar la prueba. — ¡Hemos ganado! — celebró pasando la mirada de Ikirami a Sohem un par de veces. Entonces El Dirigente dijo algo que la chica no se había dado cuenta, Garnet estaba fuera, iba a sentirse mal por ello y debía distraerlo como fuera hasta que pudiera hablar con él. — Pss… pss… pss… Garnet… — le llamó Sasha como si de un gato se tratara. Cuando este miró estiró el brazo cerrando el puño y dejando el dedo indice estirado, señalando así a la marine desde arriba y apuntando abajo. Esperó un par de segundos antes de señalar al cubículo done estaban Tobías y Don Bambú esperando si veía a las mujeres que estaba ahí. Al acabar se llevó las manos a la boca aguantando la risa porque ambos grupos contaban con chicas por las que Garnet babearía. Cogió aire y lo soltó varias veces para tranquilizarse, entonces lo miró con una sonrisa más tranquila y confiada. — Para mí sigues siendo el número uno, compitrueno — finalizó  extendiendo la mano pero ahora sí en un puño, desde la lejanía manteniéndose en su cubículo.
 
Un sonido conocido hizo que Sasha mirase hacia donde se hacían las pruebas encontrándose, esta vez, con un pilar de madera más pequeño con un Den Den Mushi bastante grande con casco y unas gafas que le hacían unos ojos enormes junto a un silbato, todo el animal le pareció muy divertido a la adolescente y empezó a tomar nota mental para tunear a su Den Den. El enmascarado volvió a tomar la palabra para anunciar la nueva prueba, una de velocidad haciendo a la semioni bufar. Cuando terminó de hablar y volvió a recuperar la altura, la rubia se giró para hablar con sus compañeros. Pero una potente llama captó la atención de Sasha, cerrando sus ojos ligeramente y poniendo la mano derecha en su frente a modo de visera. — ¿Qué cojones es eso? — preguntó fijándose como el lunarian del cubículo de Garnet encendía de más su fuego y salía disparado dejándola con la boca abierta. — Kuraku no hace eso — se quejó de que el lunarian de su tripulación nunca hubiera hecho aquella muestra de velocidad ante ella. — Yo puedo ser rápida pero no tanto como el viejo ese — comentó a sus compañeros de equipo. Era la segunda prueba en la que la semioni no iba a poder participar y las ansias empezaban a consumirla, no podía esperar a que llegara su turno para darlo todo. Entonces volvió a mirar al palacio y frunció el ceño al ver que ahora habían dos personas.
 
 

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Garnet golpeó aquel poste con una fuerza incluso mayor que la de costumbre. Confuso, observaba su mano derecha mientras deshacía su transformación. Era raro, pero se sentía bien, más fuerte, era complicado de explicar, pero esa sensación, junto al anterior y tímido sabotaje que había dejado al resto de aspirantes, garantizaba al pelirrojo como el ganador indiscutible de la prueba de fuerza... O eso pensaba él al menos. Casi instantes después, un corpulento, y sobre todo, tetón, marine fue el siguiente que propino un puñetazo, de una fuerza similar a la de Garnet. Por su expresión, su respiración y que, posteriormente, se sentara en el suelo parecía que había sucumbido a los efectos de su melodía, así que no había nada de lo que preocuparse. Tras el turno del marine, un ser alado, envuelto en llamas azules, volaba hacia su respectivo tronco, dejando por completo embobado al músico, ¿qué narices era esa criatura? El pájaro de fuego dio un potente golpe en la estaca con su flamígera ala, mientras gritaba su nombre, siendo este Karlglass Firebirth, ¿acaso "eso" no había sufrido los efectos de su música? Eso daba igual, porque la joya de la corona estaba aún por llegar.

Una imponente, seria y bellísima Triana, entró en la arena como la cuarta y última participante de la prueba. A juzgar por sus andares, Garnet pudo notar que había llegado a escuchar sus relajantes notas musicales. Habría preferido que su primera interacción se hubiera dado de otra forma, pero no esperaba, en un primer lugar, que fuera ella la que participara en una prueba así en vez de su hermanita Sasha. Eso no quita que, se le abriera la boca con la lengua fuera, hasta tal punto que parecía que se le iba a desencajar, y comenzara a babear, mientras sus ojos se transformaban en corazones.- Quién fuera tronco, ¿es o no es?- Soltó al aire mientras seguía con la mirada, de manera lasciva, los pasos de la rubia llena de cicatrices, hasta que se paró a unos dos metros del poste y, con una fuerza sin parangón, empuñó sus dos katanas, formando una cruz con cada una de ellas, y atacando con ambas armas simultáneamente al poste. El impacto de su golpe fue tal que hizo que la actitud de Garnet cambiara, repentinamente, a uno de asombro, abriendo sus ojos como platos, guardando su lengua y dejando de babosear. Estaba adormecida, ¿verdad? ¿De dónde había sacado esa fuerza?

Una vez finalizada la participación de todos los aspirantes, el Dirigente volvió a hacer acto de presencia (aunque no es como si se hubiera ido, ni mucho menos), empezando el veredicto de la prueba, no sin antes enseñando los resultados, reflejados en unidades de skykilos, que habían obtenido cada uno de los impactos. Yendo por orden de golpeo, comenzó primero mostrando la cifra de skykilos que representaba la fuerza de Garnet, siendo esta de 1700, añadiendo el presentador que eso era estar casi al nivel de un Mord, seguido de los aplausos y ovaciones del público.- ¿Casi a la altura de un Mord? O sea, ¿de un lunarian? Cruel ironía...- Parecía que al destino le gustaba señalar que siempre iba a ser inferior a los Lunarian, pero no pasaba nada, ya era algo que asumía.


Nada de eso importaba, aún menos cuando las demás cifras iban saliendo, una a una, siendo la siguiente más alta que la anterior, y dejando a Garnet, incrédulo, en un último lugar, mientras los espectadores coreaban el apellido de Triana, quién había arrebatado el primer puesto en esta primer prueba.- N-no... ¿No me jodas?- Miraba con confusión los marcadores de todos los participantes, uno a uno, y luego al suyo, para después observar a su alrededor. Estaba tan ofuscado en el resultado que ni siquiera se estaba percatando que, 10 birkanianos, estaban siendo forzados a llevar los postes a los que habían golpeado.- Tenían que rendirse a mis pies... Era el menda quien iba a brillar ¿era o no era?.- Se recriminaba así mismo, parpadeando de manera nerviosa mientras la frustración le invadía. Se trataba de un juego, sí, pero había sido derrotado completamente teniendo todo a favor y, lo que era aún peor, en una prueba de fuerza, lo que era sinónimo de debilidad. Daba igual cuanto entrenara, daba igual como dominara su fruta, daba igual lo mucho que se esforzara... Alguien más fuerte que él aparecería, para demostrarle que todo eso daba igual... Y en esa ocasión no aparecieron una, dos ni tres personas, sino tres personas. Ciertamente se alegraba que al menos ganara la prueba Triana antes que el marine y la tal Karlglass, pero no podía expresar ahora mismo su alegría, ni siquiera tenía ganas de simpear por ella.

Cabizbajo, absorto en sus pensamientos, y escuchando de manera distorsionada los gritos del público, se dirigió primero frente a los cubículos, para despedirse de sus miembros de equipo y de los Shogun Gari, pues ahora su lugar estaba en las gradas. Estando a unos 5 metros de la parcela de su equipo, se paró en seco. En ese momento pudo escuchar como sus dos compañeros de equipo, Yojimbo y Jolyne, le intentaron animar desde la lejanía, diciendo el primero que era un buen showman y la segunda que le había encantado el espectáculo que había dado. Agradecía la buena intención de los piratas de los Alas Negras, reflejándose en una tímida e incómoda sonrisa, pero no era suficiente.- Tch, pues vaya espectáculo que he dado... Eso me pasa por bocazas...- Dijo, sin levantar la mirada a sus compañeros avergonzado, por el bochorno de prueba que había realizado. Luego, pudo percibir como, en el otro cubículo alguien le estaba llamando como si de un pequeño gato se tratara. Obviamente no podía ser otra que Sasha.-Esta pifia me la va a recordar toda la vida...- Tras llamar por completo la atención del músico, la semioni señaló primero, de arriba a abajo, a una de sus compañeras, la cuál no había visto antes entre una cosa y otra y, oh dios mío. ¿Qué era ese pelo, esa cara, esas curvas? ¿Acaso se trataba de una diosa? Por un momento, Garnet se sintió completamente petrificado ante la belleza de aquella señorita de cabellos carmesí. Por desgracia, cuando prestó mayor atención en su uniforme de marine, sintió que el destino le había jugado la mayor de las traiciones.- Qué buenas son las perolas y que malas las que las portan... Aunque no me importaría que ella me metiera en el zulo y me pisoteara...- Pensaba de forma lasciva el pelirrojo ante la presencia de aquella diosa corrompida por unos falsos ideales del gobierno. Seguidamente, Sasha señaló hacia donde se encontraba su capitán, Tobías, mostrando, esta vez no una sino otro dos bellezones, no tan deslumbrantes como la compañera de la adolescente, pero... - Quiero que me aplasten el cráneo con sus muslos...- Seguía en su paraíso de depravación Garnet cuando vio que Sasha se estaba aguantando la risa, por alguna razón, hasta que entendió que su intención no era otra que restregarle como, aquellos tres pivones, no habían caído en su equipo. El skypiean, que no estaba de humor, se sintió algo molesto.- EH, ¡A QUÉ VIENE ESTO, SASHA! ¿HUH?- Gritó hacia la grandullona con los ojos en blanco y echando humo. Entonces, tras calmarse su risa, la rubia le dijo que para ella, su compitrueno seguiría siendo el número uno, palabras que hicieron que el pelirrojo se calmara por completo y se quedara en silencio, observándola, bajando su cabeza momentáneamente.- Gracias, colegui....- Agradeció a su hermanita por su intento de hacer sentir mejor a Garnet, para después alzar su cabeza, con una tímida, pero no incómoda, sonrisa hacia ella, extendiendo su puño izquierdo, devolviéndole así su choque a distancia.- Arrasa con todo, compitruena, sé una supernova, ¿es o no es?- Animó a la semioni, antes de irse, aunque no podía animar solo a su compañera de travesuras por lo que inspiró, seguidamente, una gran bocanada de aire.- ¡EQUIPO TRES!- Gritó mirando a la cara de cada miembro de su grupo, menos a Yojimbo.- ¡SHOGUN GARI!- En esta ocasión su mirada recorrió cada uno de los cubículos buscando a sus compañeros.-NO SOY QUIEN PARA DECIRLO, ¡PERO ENSEÑARLES QUIEN MANDA! ¿ES O NO ES?- Tras estas palabras, cargadas de ira, insuficiencia y frustración, se giró hacia las gradas, buscando el asiento en el que estaba situado previo al inicio del evento.- Nos olemos cuando acabe el evento...- Musitó al mismo tiempo que se dirigía hacia las gradas, a la cuarta fila de asientos del ala derecha.

Una vez sentado, pudo escuchar con mayor intensidad los vítores de los ciudadanos de Shandora, y también en que consistiría la siguiente prueba, siendo esta una de agilidad. Postes similares a los anteriores aparecieron en la misma zona de la prueba previa- ¿De velocidad? Tch, debería haber participado en esta... Aquí si que soy el más rápido, ¿es o no es?- Habló, de brazos cruzados, solo y sin esperar que los demás espectadores escuchara sus pensamientos. Sin embargo, en cuestión de segundos, la fugaz participación de Yojimbo, el cuál voló, de manera figurada y literal, como un cohete hacia su respectivo tronco de madera. Una fuerte corriente de aire abofeteó la cara del músico, debido a la gran velocidad que había alcanzado su compañero Lunarian.- ¿Huh? ¿Acabo de alucinar?- Se preguntaba así mismo, mientras parpadeaba perplejo, con cierta incredulidad al no creerse como podía existir alguien así de rápido. Esa incredulidad, en cuestión de segundos, volvieron en forma de frustración, haciendo que Garnet, golpeara, con su puño diestro cerrado, su asiento de la derecha, anteriormente ocupado por Don Bambú. En serio, ¿de qué había servido correr todos esos días alrededor de una isla para mejorar su velocidad y resistencia? En un abrir y cerrar de ojos, Yojimbo acababa de superar, con creces y de sobra, la agilidad de Garnet.- ¿Por qué soy tan débil? - Lamentaba mientras se inclinaba hacia delante, sin levantarse del asiento, apoyando sus codos en sus rodillas y llevándose las manos a la cara.- Joder... Así no voy a conseguir nada... Lo perderé todo... Una, y otra y otra vez.- Seguía hundiéndose en su amalgama de sentimientos negativo conforme iban transcurriendo imágenes de todos sus amigos que habían muerto. Alzó su mirada, que se dejaba entrever levemente entre sus dedos, que aún seguían pegados a su cara.-Necesito hacerme más fuerte... Sea como sea...-

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Tras dar el golpe me giré mirando al presentador para conocer los resultados. No tenía muchas esperanzas teniendo en cuenta las personas a las que me enfrentaba, pero, para mi sorpresa, me proclamó ganadora. Escuchaba los vítores y gritos de júbilo, sin embargo, la sensación era agridulce. Me sentía satisfecha por estar un paso más cerca de ganar, pero sabía que algo había tenido que pasar para que hubiese podido vencer a aquellas bestias que eran mis rivales. El tipo de las pintas raras era un maldito tigre, la marine musculosa no sabía lo que era, ya la había visto con anterioridad de aquella forma, simulando un pájaro, aunque no uno normal. Nada en ella parecía común, ni su aspecto imponente, ni su voz enérgica y escandalosa ni esa especie de ser alado llameante. Todo apuntaba a que sus golpes eran realmente potentes. Pero el que más me mosqueaba era el marine barbudo, Joe. Sus músculos y sus pectorales parecían luchar por salir de su camisa, algo similar a lo que ocurría con la marine pelirroja, esa sensual Pili Mari… (tal vez la marina debía plantearse dar uniformes nuevos y de la talla correspondiente a sus miembros). Además, ya le había visto pelear, sabía de lo que era capaz y que no lo había dado todo en aquella prueba. ¿Por qué? ¿No le importaba ganar, estaba por encima de todo esto, o lo que había hecho el tal Garnet le había afectado más de la cuenta? De cualquier forma, había conseguido una victoria, que era lo importante, pero no me sentía ganadora y no pensaba confiarme ni subestimar a los demás.

Volví a donde estaba mi grupo para esperar a que se anunciase la siguiente prueba. Ahora solo me quedaba agunatar pacientemente y observar a los rivales y a mis compañeros. Esta vez, la prueba sería de velocidad, uno de mis puntos flojos. Odiaba correr. El primero que se presentó fue Yamamura. No conocía a ninguno de los participantes en los juegos, pero había visto a nuestro capitán volar y dudaba que alguno pudiese, siquiera, acercársele. —¡VAMOS,  YAMAMURA! —grité cuando le vi cruzar el sensor. Había ido a tal velocidad que casi no me dio tiempo a animarle, antes de darme cuenta ya había recorrido la distancia. La otra pirata de nuestro equipo, Sasha había dicho el presentador que se llamaba, parecía alegre y animada comentando la jugada de Yamamura. Casi se me escapa la risa cuando llamó viejo a Yamamura. Tuve que contenerme para no perder la dignidad. Por lo visto, había otro lunarian e iba con ella, pero no era capaz de hacer lo mismo que Yamamura. Sería cuestión de entrenar. —Seguro que si tu amigo se esfuerza puede llegar a volar así —le dije para animarla.
El siguiente que se presentó fue Aspros. Una pena que dos de los nuestros compitiesen en la misma prueba, pero también había observado a Aspros y sabía que su velocidad, aunque no pudiese comprarse con la de Yamamura, era envidiable. Corrió tal y como era él, grácil y letal. —¡Bien hecho, Aspros! —le animé también. Tendría que pensar en mi equipo, pero no me apetecía gritarles de la misma manera que a mis compañeros y, menos aún, al saber que el que se presentaría sería el de la máscara, al que ahora podía ponerle nombre, Sohem. Cuando se alejó de nosotros para participar dudé un momento si debía decirle algo a Sasha. No me gustaba inmiscuirme en la vida de la gente, pero no quería que le ocurriese lo mismo que a nosotros.

—Oye Sasha, no me importa qué relación tienes con ese tal Sohem, ya eres mayor para decidir lo que haces, pero ten cuidado con él y vigílale cuando esté cerca de tu banda. No es la primera vez que mata un pirata para obtener su recompensa —le advertí para que estuviese alerta. Ella y los suyos no parecían piratas crueles y había algo en ese cazador que no estaba bien. Era peligroso, extremadamente fuerte y, lo peor, parecía que estaba mal de la cabeza. Para colmo, además de ser peligroso con su habilidad para generar calor y con su enorme arma, ahora acababa de comprobar que era endiabladamente rápido. Ese tío era un peligro.

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Con cada movimiento de mis espadas, escribo mi leyenda en las páginas del tiempo, cada paso que doy es un trueno en el estruendo de la batalla. Aparta de mi camino, o lo lamentarás.

- ¡Increíble Karglass! Eres extremadamente fuerte. Enhorabuena por tu actuación. - Tobías había quedado realmente sorprendido con la fuerza de su compañera y menuda poder del diablo que tenía, una pena que fuera marine. Los demás participantes también le habían sorprendido en gran medida, sobre todo Triana, que ya sabía que era fuerte, pero en este tiempo desde el incidente de los Cabos Gemelos no había perdido el tiempo y se notaba su mejoría. Una gran pena lo de Garnet, pero tenía unos rivales realmente duros. Lo de Joe también le sorprendió, se había vuelto muy fuerte el jodido marine.

Tras un digno segundo puesto en la primera prueba a manos, o mejor dicho a pie, de Karlglass, la cosa no pintaba tan mal como el carpintero había imaginado. Sus rivales eran más que dignos, pero ellos tampoco se quedaban cortos. El Dirigente anunció después la siguiente prueba, esta vez iba a ser velocidad. Tobías no era el más rápido, pero tampoco el más lento, como no sabían cuales serían las demás pruebas, no era mala idea que el joven barba turquesa participara en la segunda, pero Chewbacca se le adelantó alegando que no se le daba mal correr. El pistolero confiaba plenamente en su compañero, así que le cedió la participación en aquella prueba.  

- Tu tranquilo yo te cubro en la medida de lo posible, jish jish jish. - Su idea inicial era ralentizar con su poder a sus rivales, para asegurar al menos no quedar último. Al no participar le sabía mal perjudicar a los demás participantes, pero eran rivales directos al fin y al cabo. El primero en participar era el capitán de los Alas Negras, Yojimbo. Tobías lo apuntó con su mano derecha simulando una pistola con sus dedos índice y corazón simulando una pistola. A la que se dio cuenta, el lunarian ya había pasado por delante del den den mushi frame. El pelinaranja se quedo boquiabierto, menuda velocidad, su compañero mink tenía grandes rivales en esta prueba, los otros dos eran un tipo curioso vestido de mujer, formaba parte de la tripulación de los Alas Negras también y el enmascarado con el que había compartido plataforma en el suceso de los Cabos Gemelos, Aspros y Sohem respectivamente.

 El segundo No parecía extremadamente rápido, pero las apariencias engañan y ya sabéis, nunca se sabe. Paso corriendo por delante del curioso sistema de medición a una velocidad más que digna. Tobías seguía embobado por la actuación del primer participante y se olvido de hacer algo para beneficiar a su compañero de equipo. "Mierda, al siguiente pienso dejarlo flotando en el aire para que no pueda ni moverse." Así pues era el turno de Sohem y esta vez no pensaba quedarse de brazos cruzados. Se puso a recordar la vez que combatieron juntos y la verdad es que el tipo no destacaba por su velocidad precisamente, así que en un instante de integridad y moral, a la par que de confianza en su compañero Don Bambú, decidió no hacer nada que perjudicase a su rival. 

El cazarrecompensas comenzó a emitir vapor por su cuerpo y salió disparado a una velocidad de vértigo. Al carpintero le resultó tremendamente difícil seguirlo, de echo hubo un instante en que dejo de verlo. Chewbacca lo tenía complicado, pero su equipo lo apoyaba al máximo. 

- ¡Vamos Chewy! ¡Tu puedes con ellos! - Para ser unos simples juegos, Tobías estaba la mar de excitado y nervioso a la vez. No sabía que dos pruebas faltaban y el tendría que participar en una de ellas. A saber que le esperaba al joven pirata.


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Para. Respira. Ordena. Apuesta.

-Tripulación-


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